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Por incumplimientos a la legislación vigente en materia ambiental en “Burmeister” y “Sol de Mayo”

El Ministerio de Ambiente de Chubut resolvió intimar al cese inmediato de las operaciones en los yacimientos “Burmeister” y “Sol de Mayo” a la empresa CRI Holding. Fue luego de las inspecciones realizadas por integrantes de la Secretaría de Seguridad y Medio Ambiente, la Subsecretaría de Regulación y Control Ambiental, y de la Dirección General de la Comarca Senguer-San Jorge.

En los yacimientos se hizo presente el secretario de Seguridad y Medio Ambiente del Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Chubut, Ramón Valenzuela, el subsecretario de Regulación y Control Ambiental del Chubut, Daniel Michelaud, y el director general de la Comarca Senguer-San Jorge del Ministerio de Ambiente, Roberto Jure, junto a técnicos del organismo para constatar la situación ambiental de los recursos y comparar su estado con relación resultados de inspecciones anteriores.

Este trabajo de control dio como resultado que “los desvíos ambientales en relación a los incumplimientos formales de la legislación vigente se mantienen”, y también se dejó constancia del “incumplimiento total de los plazos otorgados en el Acta de inspección Nº 161/18”, por parte de la empresa concesionaria.

Por todo lo expuesto en el Acta de Inspección Nº 06/19, se intimó a la empresa CRI Holding Suc. Argentina “al cese inmediato de sus actividades, quedando efectivizada mediante la presente Acta de clausura preventiva”, medida que pesa sobre ambos yacimientos, invocando “el principio precautorio establecido en Ley provincial XI Nº 35”.

El Comodorense

Están en Neuquén y Río Negro. Los compradores son pequeñas firmas locales.

La petrolera estatal YPF cerró el año con la venta de 8 áreas en Neuquén y Río Negro por un total de US$ 34,3 millones. Las operaciones forman parte del plan de la empresa de desprenderse de unas 20 áreas secundarias en la Cuenca Neuquina que se extienden por el subsuelo de Neuquén, Río Negro, Mendoza y La Pampa. El principal foco de atención de la compañía está puesto en el yacimiento no convencional de Vaca Muerta.

Por un lado, la firma vendió los campos Bajo del Piche, Barranca de Los Loros, El Medanito y El Santiagueño, en Neuquén y Río Negro a cambio de US$ 22,3 millones. La compradora fue Petróleos Sudamericanos, según informó YPF a la Bolsa.

Actualmente, estas áreas tienen una producción diaria aproximada de 1.700 barriles de petróleo y 100.000 metros cúbicos de gas y reservas por la suma de 642.000 barriles de petróleo equivalente.

Esta operación duplica el tamaño de Petróleos Sudamericanos, especializada en yacimientos maduros, en el país, ya que tenía una producción de apenas 1.500 barriles. La empresa es dueña de dos áreas: Centro Este y Loma Montosa Oeste, ubicadas también en Río Negro y Neuquén. Además, tiene yacimientos en Colombia.

YPF también vendió áreas a la firma Oilstone Energía, creada por ex directivos de CGC y con también con el foco en yacimientos maduros. Cedió los campos Al Sur de la Dorsal, Anticlinal Campamento, Dos Hermanas y Ojo de Agua, en Neuquén, en este caso por US$ 12 millones.

Las áreas producen en este caso 700 barriles de crudo y 500 mil metros cúbicos de gas.

Ahora, la petrolera estatal espera la aprobación de las operaciones por parte del gobierno de Neuquén.

El Comodorense

El secretario general de la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA), Héctor Laplace, dijo en diálogo con ADNSUR que es “bienvenido” el debate en torno a una potencial explotación en la meseta chubutense, donde se encuentra “uno de los reservorios de plata más importantes del mundo”. El dirigente gremial nacional anticipó que llegará a Chubut para ofrecer su visión desde el punto de vista de los trabajadores del sector y anticipó que la explotación del proyecto puede generar 1.500 puestos laborales estables, además del personal jerárquico y los puestos indirectos.

Al consultársele si para la organización gremial hay una perspectiva concreta de que se desarrolle la minería en Chubut, a partir de un debate incipiente sobre esta actividad, respondió: “creo que sí; si bien partimos desde una normativa prohibitiva, también la misma ley establece en su artículo segundo la posibilidad de una zonificación. Sabemos que se está discutiendo y hay un empuje muy fuerte de los intendentes y pobladores de la meseta central de la provincia, donde justamente se ubica uno de los yacimientos más importantes en plata del mundo, es uno de los reservorios más grandes, de los descubiertos a nivel internacional. Bienvenida sea la discusión, mientras sea responsable, teniendo en cuenta la opinión de los profesionales que han estudiado para estas cosas. Lo estamos siguiendo muy de cerca y no va a faltar oportunidad de darnos una vuelta para ofrecer nuestra opinión, siempre relacionada con la parte del trabajo”.

Ante las posibilidades de impacto concreto en cantidad de mano de obra, diferenció la etapa de construcción de campamentos, apertura de mina y demás instalaciones: “si lo comparamos con un proyecto similar, como fue La Lumbrera a fines del siglo pasado, se ocupan en la parte de construcción entre 3.000 y 4.000 personas, para toda la parte civil. Después, en forma directa en la explotación trabajan 1.500 personas, siempre hablando exclusivamente de los afiliados a nuestra actividad, porque nosotros no tenemos vinculación con el personal jerárquico. Además está el personal indirecto, que debemos trabajar fuertemente para que sea la mano de obra de gente de la provincia y tratar de que las empresas proveedoras sean de la provincia, porque esto ayudará a tomar las mejores decisiones en Chubut”.

Para el dirigente gremial, la experiencia de otros proyectos en el país muestra que es posible un desarrollo equitativo de la actividad minera: “creemos que trae una ventaja comparativa en lugares inhóspitos, siempre decimos que la minería no la hacemos acá en el Obelisco, se hace en lugares con pocas chances laborales; es lo que está pasando hoy en la Meseta Central de Chubut, a partir de que los campos no dan alternativa para lanares y demás, entonces la gente debe migrar, ni qué hablar de los jóvenes. Hay una opción válida y mientras la mina se desarrolla, hay que pensar en qué pasa después de la explotación, en el desarrollo posterior, porque el día de mañana cuando la mina llega a su fin debemos pensar en lo que queda para la gente del lugar, en otras alternativas de trabajo. Creo que es una actividad absolutamente lícita y debemos ser lo suficientemente inteligentes para que nos quede algo el día de mañana”.

¿Es posible el desarrollo desde el punto de vista ambiental?

“Si las cosas se hacen bien, no hay por qué temer. Para esto hay que confiar son sólo en lo que dice la organización sindical o la parte empresaria, ni tampoco en las autoridades gubernamentales: lo que hay que buscar es que todos los sectores sociales tengan representación en los organismos de control y fiscalización, hasta la propia gente de las fuerzas vivas, que tengan la chance de hacer controles. Es la mejor manera de garantizar que no pueda pasar nada, si se desarrolla en orden no tiene por qué pasar nada. Se tienen que ejercer debidos controles en seguridad e higiene,porque es una actividad industria riesgosa, pero los mineros sabemos hacerlo.  Los controles ambientales le corresponden a los entes de la provincia y ahí tendremos que tratar de mechar con profesionales que puedan representar a los habitantes de la zona, para tener la debida garantía de que las cosas se hacen bien”.

 

 

 

ADN Sur