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Un nuevo nombre se suma a la lista. Tras las partidas del jefe de la Casa Blanca, Steve Bannon; el asesor de Seguridad, Michael Flynn; el secretario de Estado, Rex Tillerson; y la embajadora ante la ONU, Nikki Haley, entre otros, quien le dijo “basta” al gobierno del presidente Donald Trump fue la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, en medio de la escalada de tensión con los inmigrantes por la gran cantidad de familias centroamericanas que están cruzando la frontera sur de Estados Unidos y la pugna en el Congreso por conseguir el presupuesto para levantar el muro en el límite con México.

Nilsen, quien fue identificada durante su gestión como la cara visible de la controvertida política de separación de niños y padres (pese a que aseguran que ella no estaba de acuerdo), viajó el viernes pasado a la frontera junto con Trump para participar en una mesa redonda con agentes fronterizos y policías locales. Allí hizo eco a los comentarios del mandatario sobre la situación en la frontera, aunque se escabulló sin dar explicaciones mientras el republicano hablaba.

La ahora exsecretaria de Seguridad Nacional estaba cada vez más frustrada por lo que consideraba una falta de respaldo de otros departamentos y una creciente intromisión de parte de asesores de Trump, señalaron tres personas al tanto de los detalles de su renuncia. Ante este panorama, ayer se dirigió a la Casa Blanca para hablar con el presidente y renunciar.

“A pesar de nuestros avances en reformar la seguridad nacional para una nueva era, he decidido que es el momento adecuado para que yo deje el puesto”, escribió en una carta sin comentarios controversiales. “Espero que el próximo secretario tenga el respaldo del Congreso y de los tribunales para corregir las leyes que han obstruido nuestra capacidad para proteger completamente las fronteras de Estados Unidos y que han contribuido a la discordia en el debate en nuestra nación”, agregó.

Las tensiones entre la Casa Blanca y Nielsen no son novedad. La mujer era vista como opuesta a algunas de las medidas más duras para el control de la inmigración respaldadas por el presidente. Según allegados, ambas partes tenían frustraciones: Trump estaba exasperado por la situación en la frontera y Nielsen se sentía frustrada por acciones oficiales que consideraba contraproducentes.

El presidente anunció en un tuit que Kevin McAleenan, comisionado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, se convertirá en director interino del departamento. Desde hace tiempo McAleenan es un funcionario que goza de buena reputación.

Kirstjen Nielsen, ahora exsecretaria de Seguridad Nacional, estaba cada vez más frustrada
Kirstjen Nielsen, ahora exsecretaria de Seguridad Nacional, estaba cada vez más frustrada Crédito: DPA

Su paso por el gobierno

Nielsen, de 46 años, trabajó como especialista en ciberseguridad en el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y luego como asistente del primer secretario del DHS de Trump, John Kelly. Cuando este se fue a la Casa Blanca como jefe de gabinete en julio de 2017, Nielsen fue como su adjunta pero un par de meses después estaba de vuelta en el DHS, esta vez como titular.

Se convirtió en la cara de la política contra la inmigración de la administración de Trump, e incluso de la ampliamente condenada práctica de separar a los niños migrantes de sus padres, a pesar de que no la compartía.

Aunque eran conocidas las críticas que recibía por parte de Trump, se mantuvo leal al presidente. Su posición se debilitó en los últimos meses. En junio de 2018, debió defender públicamente la muy criticada política de separación de familias de inmigrantes, que Trump debió cancelar ante la cantidad de protestas a nivel mundial de esta práctica, consistente en separar a los padres migrantes de sus hijos con un fin de disuasión.

La última semana el presidente amenazó a México con un cierre de la frontera, acusándolo de no hacer lo necesario para impedir que los inmigrantes centroamericanos atraviesen su territorio. Finalmente debió renunciar a esa idea ante las advertencias que le llegaron desde su propio campo sobre las consecuencias económicas devastadoras que podría tener una medida de ese tipo.

Kirstjen Nielsen, ahora exsecretaria de Seguridad Nacional, estaba cada vez más frustrada
Kirstjen Nielsen, ahora exsecretaria de Seguridad Nacional, estaba cada vez más frustrada Fuente: Reuters

La Nación

El presidente de EEUU viajó a Calexico, California, para observar un segmento del muro y conversar con agentes de la Patrulla Fronteriza.

El presidente estadounidense, Donald Trump, llegó este viernes a la localidad de Calexico, en la frontera con México, con un mensaje para los inmigrantes irregulares: Estados Unidos está “lleno”.

Trump considera su cruzada contra la “crisis” en la frontera como un eje central de la campaña para la reelección en 2020 y su viaje a Calexico implica que su mensaje llegue a los titulares.

“Recién llegué a Calexico, en California”, dijo en Twitter el presidente estadounidense tras aterrizar en la localidad californiana, ubicada a unos 300 kilómetros al sur de Los Ángeles, una semana después de que amenazó con cerrar la frontera.

En una reunión con una patrulla fronteriza, Trump dijo que “el sistema está lleno”.

“Ya no los podemos recibir (…) nuestro país está lleno”, afirmó el presidente estadounidense, que sostiene que las llegadas de migrantes y refugiados que huyen la frontera en América Central constituyen una emergencia nacional. “No podemos aceptarlos, así que lo lamento pero den media vuelta. Así es la cosa”, dijo.

Del otro lado de la frontera, en Mexicali, unas 200 personas protestaron contra Trump con carteles como “Si tú construyes el muro mi generación lo va a tirar” o “Deja de separar a las familias”.

Trump provocó un revuelo en sectores políticos y empresariales el viernes pasado al advertir a México que cerraría la frontera común “la próxima semana” y “durante mucho tiempo” si no detenía las caravanas de migrantes que se dirigen hacia el norte.

El presidente retrocedió el jueves y le dio un año a México para frenar el narcotráfico en la frontera antes de imponer aranceles a sus vehículos, aunque sin aclarar si la contención de los inmigrantes indocumentados también tenía ese plazo.

Horas después, Trump volvió el viernes a advertir a los periodistas que no ha cambiado de opinión, a pesar de que celebró en Twitter que México esté “por primera vez en décadas realizando arrestos importantes de ilegales en su frontera sur, antes de que los migrantes inicien su largo periplo hacia Estados Unidos”.

“México ha hecho un trabajo fantástico en los últimos cuatro días, están deteniendo a todo el mundo, ayer detuvieron a 1.400 personas”, dijo a los periodistas antes de volar hacia California, aunque en Twitter reiteró las amenazas de imponer aranceles del 25% a los coches procedentes de México en caso de incumplimiento.

Un 80% de las exportaciones de automóviles fabricados en México, importante pilar de su producción manufacturera, tienen como destino Estados Unidos y Canadá.

“Si eso no funciona, voy a cerrar la frontera”, amenazó, señalando también que está evaluando establecer sanciones económicas por cerca de 500.000 millones de dólares por las drogas que entran a Estados Unidos.

Un terremoto económico

Este viernes un grupo de 20 fiscales generales de distintos estados anunciaron que presentaron una moción ante un tribunal en Oakland, California, para bloquear el desvío de 1.600 millones de dólares de fondos federales para erigir el muro que Trump quiere construir en la frontera.

Trump asegura que hay una emergencia nacional por la afluencia de inmigrantes indocumentados y drogas y que se necesita una acción drástica, pero sus amenazas de un cierre de la frontera generaron preocupación incluso en su propio Partido Republicano, que advirtió sobre las graves consecuencias económicas.

“Cerrar la frontera tendría un impacto potencialmente catastrófico para nuestro país y espero que no haga nada por el estilo”, advirtió el líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell.

La frontera entre Estados Unidos y México es de las más transitadas del mundo, con una circulación diaria de cientos de miles de personas y 1.700 millones de dólares en bienes agrícolas, industriales y otros productos de consumo.

Economistas, legisladores y empresarios dijeron esta semana que un cierre sería un terremoto económico que podría provocar miles de despidos, dejar vacías las góndolas de los supermercados en pocos días, clausurar plantas de automóviles y hacer pudrir cargamentos enteros de frutas y verduras.

Desde la puesta en marcha del Tratado Comercial de América del Norte en 1994, renegociado el año pasado a petición de Trump, las economías de los tres países están profundamente imbricadas.

México es la mayor fuente de importaciones agrícolas de Estados Unidos, con cerca de 2,7 millones de toneladas métricas de envíos hacia el norte que nutren al país de alimentos en los meses más fríos en los que los consumidores pueden seguir comiendo sandías, tomates y aguacates.

El presidente de Estados Unidos pidió a las autoridades mexicanas que detengan “inmediatamente” y por completo el flujo de inmigrantes ilegales.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, adelantó este viernes que cerrará “total o parcialmente” la frontera con México la próxima semana si las autoridades mexicanas no detienen “inmediatamente” y por completo el flujo de inmigrantes ilegales, y renovó sus críticas a los demócratas por no respaldar sus políticas para el área.

“Los demócratas nos han dejado con las leyes de inmigración más débiles del mundo entero. Las de México son las más restrictivas, y ganan más de 100.000 millones al año a costa de Estados Unidos”, escribió Trump en su cuenta de la red Twitter.

El mandatario volvió a relacionar la inmigración con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TCLAN), modificado el año pasado sin grandes variaciones, y que según él, es un pacto en el que su país pierde en la balanza comercial.

“Por lo tanto, el Congreso debe cambiar ahora estas leyes, mientras México debe evitar que los ilegales entren en Estados Unidos. Si México no detiene inmediatamente toda la inmigración ilegal que entra en Estados Unidos a través de nuestra frontera sur, cerraré la frontera, o grandes secciones de la frontera, la próxima semana”, anunció.

“A México no le costaría nada hacerlo, pero se limitan a coger nuestro dinero y ‘hablar’. Además, perdemos tanto dinero con ellos, en especial si le sumamos el narcotráfico, que el cierre de la frontera sería una buena idea”, evaluó el presidente, según las agencias DPA y Ansa.

Trump ya había lanzado ayer la chance de cerrar la frontera tras acusar a México, una vez más, de quedarse de brazos cruzados contra la inmigración ilegal, ante la conformación de una nueva caravana de migrantes centroamericanos que podría sumar hasta 20.000 personas, “la caravana madre”.

“México no está haciendo nada para ayudar a frenar el flujo de migrantes ilegales hacia nuestro país. Hablan pero no hay acciones”, escribió este jueves.

Mientras, dos funcionarios del Departamento de Defensa de Estados Unidos revelaron a la CNN que Washington está explorando la línea fronteriza para construir nuevas barreras físicas.

Según los funcionarios, pequeños equipos de ingenieros y expertos, conformados por aproximadamente 10 miembros, están en el terreno en Yuma, Arizona y en la parte de Nuevo México del sector de El Paso, que también incluye a Texas, revisando los sitios.

Jay Field, vocero del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos, confirmó después la presencia de los equipos en el terreno.

Field aseguró que el eventual plan es instalar 17 kilómetros de vallas en Yuma y 74 kilómetros en El Paso. Cada evaluación debe tomar alrededor de siete días.

La construcción podría comenzar a finales de mayo, si el Departamento de Seguridad Nacional emite exenciones ambientales, lo que a veces se hace para acelerar las tareas.

 

ElLitoral

El Presidente de Estados Unidos, quien volvió a advertir sobre la intervención militar en Venezuela este lunes, hizo su campaña en base a políticas antimigratorias y desistió de firmar el Acuerdo de Paris por el cambio climático, podría ser el Nobel de la Paz 2019. Donald Trump fue nominado por dos legisladores conservadores de Noruega, por su labor en la distensión y la paz en la Península Coreana.

El viernes pasado, durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, el norteamericano había anunciado que el primer ministro japonés, Shinzo Abe, le había regalado un “hermoso ejemplar” de su nominación a Nobel de la Paz. Aunque Abe no confirmó ni desmintió esta información, dos parlamentarios noruegos, Willy Amundsen y Christian Tybring-Gjedde, aseguraron que enviaron la carta de nominación al Parlamento Noruego en junio, después de la reunión de Trump y el líder norcoreano, Kim Jong Un.

Este lunes, el Presidente norteamericano volvió a advertir que “todas las opciones están sobre la mesa” en Venezuela, en el marco de una conferencia en Miami. Trump prometió un futuro “libre” en Latinoamérica, que comenzaría con la muerte del socialismo en Venezuela, Cuba y Nicaragua. Además, determinó: “Estados Unidos jamás será un país socialista”.

Frente a cientos de oyentes, afirmó que llegará un nuevo día donde toda América será “libre por primera vez en la historia”, con la derrota de las “tiranías” latinoamericanas y llamó a los militares venezolanos a que se rindan o “lo perderán todo”. Mencionó al senador Marco Rubio, quien viajó a Venezuela en apoyo a la oposición. Cuando fue consultado por una acción militar, Rubio respondió a la prensa, a la salida de la conferencia, que el mundo “notará” si Estados Unidos decide actuar.

El mismo día, el gobierno presidido por Nicolás Maduro emitió un comunicado donde denuncia a la comunidad internacional la amenaza de Estados Unidos, que se extendió a Cuba y Nicaragua, apelando a la Carta de Organización de las Naciones Unidas: “Venezuela exige el cese inmediato de todas las medidas en su contra, que configuran un ilegal y criminal bloqueo contra el Pueblo venezolano”, dicta el documento.

El reciente líder de la oposición, Juan Guiadó, Presidente de la Asamblea Nacional Venezolana, estuvo presente mediante videoconferencia en el acto, y agradeció a Estados Unidos por su “ayuda para conquistar la libertad”, desde Caracas. “Venezuela será un país libre y amigo de la región”, dijo.

En Twitter, Trump destacó algunas de sus declaraciones en la conferencia de ayer: “La gente de Venezuela está manifestándose por la libertad y la democracia. Estados Unidos estará de su parte”.

La Unión Europea, el bloque conciliador. Los parlamentarios de la UE han solicitado a Venezuela elecciones libres, aunque algunos miembros se expresaron en contra del Presidente venezolano. La temperatura diplomática ha estado subiendo, especialmente después de que el gobierno de Caracas negó el ingreso de parlamentarios europeos invitados por Guiadó a Venezuela. “Esto es una prueba de que el presidente Nicolás Maduro es un dictador”, dijo en un video el Presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani.

En paralelo, el bloque europeo llama a evitar una intervención militar. “Nos preocupan las noticias sobre un despliegue de tropas estadounideses, hay que evitar una escalada militar”, dijo a medios locales el canciller español Josep Borrell y agregó: “La Unión Europea es una fuerza de moderación y progreso, la situación no se puede resolver con una intervención militar extranjera”.

“La gran diferencia de este momento, en comparación con otras acciones de la oposición, es que Estados Unidos y la comunidad internacional entraron en la ecuación”, dijo Daniel Pardo, quien fue corresponsal en Venezuela durante tres años, y es actual corresponsal de BBC Mundo en Argentina. El periodista afirmó en un video del medio que el posicionamiento de la comunidad internacional, demostrará si un acto simbólico es suficiente para autorizar un embargo petrolero o para allanar el camino hacia una intervención militar externa.

 

noticias.perfil.com

De esta forma, el presidente de Estados Unidos dice “luchar contra la inmigración ilegal”.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declarará la urgencia nacional “para cerrar la financiación del muro que quiere erigir en la frontera con México con el fin de luchar contra la inmigración ilegal”, confirmó este jueves la Casa Blanca.

“El presidente Donald Trump firmará la ley presupuestaria del Gobierno y, tal y como ya dijo, tomará además otras medidas ejecutivas -incluida la declaración de emergencia nacional- para asegurar que se pone fin a la crisis humanitaria y de seguridad en la frontera”, señaló la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, en un comunicado.

La nota agregó que, con esta medida, el mandatario está “una vez más” cumpliendo su promesa electoral de “construir un muro” y “proteger la frontera”.

El anuncio eliminó el suspenso sobre el destino de un proyecto de ley que proporcionaría solo una porción del dinero que Trump necesita para construir un muro con México, pero también evitaría un nuevo cierre del gobierno.

La confirmación de la Casa Blanca se produjo pocos minutos después de que el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, señalara desde el pleno de la Cámara Alta que el mandatario firmaría los presupuestos y acto seguido declararía el estado de emergencia, informó la agencia de noticias EFE.

El pasado lunes los republicanos y demócratas del Congreso alcanzaron un acuerdo presupuestario que incluye unos 1.375 millones de dólares para construir unos 88,5 kilómetros de muro fronterizo.

Sin embargo, en caso de ser finalmente aprobado por ambas cámaras del Congreso, dicho acuerdo debe ser ratificado por el presidente Trump, quien anteriormente había dicho que no estaba “contento” con el resultado de la negociación.

El propio mandatario había insinuado que, en caso de no obtener del Congreso los 5.700 millones de dólares que reclama para construir el muro fronterizo, optaría por declarar el estado de emergencia, lo que le permitiría recurrir a otras partidas para sufragar el proyecto.

Sanders dijo que la Casa Blanca está “muy preparada” para defenderse en caso de que haya demandas legales contra el Gobierno de Trump por su declaración de una emergencia nacional, pero afirmó que no cree que las haya porque “el presidente está haciendo su trabajo”.

En caso de no salir adelante el proyecto y firmarlo Trump, el país corre el peligro de verse abocado a un nuevo cierre del Gobierno, como el que se inició el pasado 22 de diciembre, que dejó paralizada una cuarta parte de la Administración durante 35 días.

La parálisis perjudicó a 800.000 de los 2,1 millones de trabajadores federales, que no cobraron mientras el Gobierno permaneció cerrado, aunque sí recibieron sus salarios tras la reapertura.

 

ellitoral.com

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicó un mensaje donde manifiesta su esperanza de que el hallazgo del ARA San Juan traiga “un necesario cierre” para los familiares de los “valientes marineros desaparecidos”.

Trump se manifestó a primeras horas de este martes a través de las redes sociales y en su mensaje hace alusión a las “maravillosas familias” a las que desea puedan obtener “un cierre” en la búsqueda de sus familiares.

“Espero que el descubrimiento y la eventual recuperación del submarino argentino San Juan traiga un necesario cierre para las maravillosas familias de esos valientes marineros desaparecidos”, indica el mensaje.

El sábado de la semana pasada el ministro de Defensa Oscar Aguad y la Armada Argentina informaron a la población que el submarino ARA San Juan fue hallado a 907 metros de profundidad y a casi 500 kilómetros del golfo de San Jorge.

“Habiéndose investigado el punto de interés número 24 informado por Ocean Infinity, mediante la observación realizada con un ROV a 800 metros de profundidad, se ha dado identificación positiva al ARA San Juan”, informó la Armada.

El hallazgo lo realizó el buque Seabed Constructor, un día después de que se cumpliera el primer aniversario de la desaparición de la embarcación, en una zona que había sido identificada como una de las más probables.

Trump visitará la Argentina en los próximos días, con motivo de desarrollarse en el país la cumbre del G20, donde mantendrá reuniones con el presidente Mauricio Macri.

 

 

 

Ambito

El presidente Mauricio Macri mantendrá un encuentro con su par de los Estados Unidos, Donald Trump, durante la cena de recepción que el mandatario norteamericano encabezará en Nueva York.

La ocasión podría servirle a Macri para mantener un diálogo con Trump y con otros importantes líderes internacionales.

El presidente argentino arrancará este lunes su agenda oficial de actividades con un desayuno en el diario Financial Times.

Luego se reunirá con el Grupo Bloomberg y al mediodía almorzará con empresarios inversores, a la espera de que se cierre también el nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.

Más tarde, a las 14:30 (hora de Nueva York), el líder del PRO participará de un evento con miembros del Council of The Americas y de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos (Amcham), para luego realizar una reunión de trabajo con su equipo.

Tanto en las entrevistas como en los encuentros con empresarios, Macri explicará con detalles la situación económica que enfrenta el país, en busca de brindar calma a los mercados.

A las 19:00, asistirá en el hotel Lotte New York Palace a la tradicional cena de recepción que organiza el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para los mandatarios que asisten al Debate General de la ONU.

Además, el presidente recibirá el premio “Ciudadano Mundial 2018” por parte del Atlantic Council, en una ceremonia programada para las 21:00, en la que también será galardonada la primera ministra de Noruega, Erna Solberg, y el CEO de Chobani, Hamdi Ulukaya.

El martes, en tanto, el mandatario argentino expondrá ante la Asamblea General de las Naciones Unidas: la apertura está programada para las 8:00 y su discurso entre las 16:00 y las 17:30.

Paralelamente, desde las 11:00 de ese día participará de una reunión de Jefes de Estado del Mercosur y luego de un almuerzo ofrecido por el secretario general de la ONU, Antonio Guterres.

Posteriormente, mantendrá otro encuentro con inversores y, antes de cerrar su agenda, formulará declaraciones a la prensa argentina, se informó oficialmente.

La comitiva oficial está integrada, entre otros, por el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y el Canciller, Jorge Faurie.

Además, el Presidente podría mantener un encuentro con la titular del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, a la espera de que el organismo apruebe un nuevo acuerdo de financiamiento para la Argentina.

De acuerdo con lo que trascendió, es inminente el anuncio por parte del FMI de una actualización del contrato con el Gobierno argentino, otorgando 20 mil millones de dólares más de lo pactado originalmente.

De esta manera, la administración de Cambiemos recibiría un total de US$ 70.000 para afrontar lo que le queda de gestión y dejar una base monetaria para el que asuma en el 2020.

Agenda oficial para hoy

– 7:45 (8:45 Argentina) Desayuno con inversores, en las oficinas del Financial Times, Nueva York.

– 8:45 (9:45 Argentina) Entrevista con el Financial Times, en las oficinas del Financial Times, Nueva York.

– 9:35 (10:35 Argentina) Entrevista en vivo para Bloomberg News, en las oficinas de Bloomberg, Nueva York.

– 12:30 (13:30 Argentina) Almuerzo con empresarios inversores.

– 14:30 (15:30 Argentina) Reunión con la Presidenta y Directora General de Americas Society/Council of the Americas, Susan Segal, y representantes de Amcham. Lugar: Sede AS/COA, Nueva York.

– 19:00 (20:00 Argentina) Recepción ofrecida por el Presidente de los Estados Unidos de América y la Primera Dama, Donald y Melania Trump, en honor de los Jefes de Estado y de Gobierno participantes de la 73° Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas en el Lotte New York Palace Hotel, Nueva York.

– 21:00 (22:00 Argentina) Entrega del Premio “Ciudadano Global 2018”. Lugar: Cipriani Wall Street, Nueva York.

 

Diario Rio Negro

El presidente estadounidense desafió todas las advertencias y escaló un peldaño en la confrontación comercial con Pekín, al anunciar nuevos aranceles a las importaciones desde China por 200.000 millones de dólares, por los que Pekín anunció “represalias”.

Los nuevos aranceles entrarán en vigor el 24 de septiembre, dijo Trump en un comunicado.

China anunció el martes “represalias” tras el anuncio de Trump, según un comunicado del ministerio de Comercio.

“Para proteger sus derechos e intereses legítimos, así como el orden mundial del libre comercio, China se verá obligada a tomar medidas de represalia de manera recíproca”, indicó. Pekín ya había indicado que planeaba aranceles por 60.000 millones de dólares de productos estadounidenses.

Trump había intimado a los dirigentes chinos a no reaccionar. “Si China toma medidas de represalia contra nuestros agricultores o contra otras industrias, vamos a seguir inmediatamente con la fase tres, con aranceles en aproximadamente 267.000 millones de dólares de importaciones adicionales”, advirtió.

Si se llega a esta fase serán todas las importaciones desde China que estarán sujetas a medidas proteccionistas de Estados Unidos.

La administración Trump, que cerró a principios de septiembre las consultas públicas, decidió excluir algunos productos de consumo masivo del arancel de 10%, como los relojes conectados, productos textiles y agrícolas o las sillas de autos para niños así como los cascos de protección para los ciclistas, explicaron responsables estadounidenses en conferencia telefónica.

Trump dijo que China se ha negado a cambiar prácticas comerciales injustas que perjudican a las empresas estadounidenses y a sus trabajadores.

“Durante meses hemos urgido a que China cambie estas prácticas injustas y que dé un trato justo y recíproco a las empresas estadounidenses”, dijo Trump en un comunicado.

Según Trump, los nuevos aranceles harán que “ingrese mucho dinero en las cajas de Estados Unidos”.

Trump estima que los aranceles -no sólo a productos chinos- colocan a “Estados Unidos en una posición de negociación muy fuerte, con miles de millones de dólares y trabajo fluyendo a nuestro país. Y aún así, el aumento de costos ha sido casi imperceptible”.

Su asesor económico Larry Kudlow aseguró no obstante que Estados Unidos está abierto al diálogo “en todo momento”.

Los responsables estadounidenses subrayaron además que el objetivo no era limitar el crecimiento económico chino.

Donald Trump exige de Pekín que reduzca de 200.000 millones el déficit comercial con Estados Unidos abriendo aún más su mercado a los productos estadounidenses.

Imponer aranceles de 10% en un primer momento -en vez del 25% que Donald Trump había pedido a su administración que estudiara- podría percibirse como un gesto de apertura relativo luego de que el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, contactara a sus homólogos chinos para reanudar las negociaciones.

Los mercados no reaccionaron y la bolsa de Shanghái, que perdió mucho terreno los últimos meses, ganó 1,82% al cierre del martes.

Además de los aranceles al acero y el aluminio, de respectivamente 25% y 10% impuestos en nombre de la protección de la seguridad nacional, Washington impuso durante el verana aranceles de 25% a 50.000 millones de dólares de productos chinos para compensar un “robo” de propiedad intelectual.

La administración Trump lamenta que a cambio de un acceso al mercado chino, las empresas estadounidenses se vean obligadas a compartir con sus socios locales una parte de sus conocimientos tecnológicos.

Para cambiar esta práctica, Donald Trump ya había amenazado con imponer aranceles a la totalidad de los más de 505.000 millones de dólares de importaciones chinas.

“Esperemos que esta situación comercial se resuelva, en última instancia por mí mismo y por el presidente Xi (Jinping) hacia quien tengo un profundo respeto y afección”, declaró Trump.

Este conflicto parece de momento tener poco efecto en la primera economía mundial aunque las medidas de represalia se sienten en algunas regiones y sectores de actividad.

El Tesoro estadounidense advirtió en varias ocasiones que la mayor amenaza para el crecimiento económico estadounidense era una guerra comercial.

 

 

Ambito

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este sábado que pronto podría haber un “gran acuerdo comercial” con México, mientras los negociadores de ambos países continuaban sus conversaciones para renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) entre ambas naciones y Canadá.

“Nuestra relación con México se está estrechando cada hora que pasa. (Hay) Alguna gente realmente buena tanto dentro del nuevo gobierno como del viejo, y todos están trabajando estrechamente juntos… ¡Podría haber pronto un gran Acuerdo Comercial con México!”, tuiteó Trump.

Trump se expresó así poco antes de que el secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo, retomara sus conversaciones con la oficina del Representante de Comercio Exterior de EEUU, Robert Lighthizer, de cara a lograr un acuerdo de principios entre ambas naciones, con la idea de que Canadá se sume luego a la negociación.

 

 

fenix951