Tag

testimonio

Browsing

La coordinadora de una guardia médica, María Belén Vásquez, publicó a través de su cuenta de Facebook un testimonio sobre la situación actual del sistema sanitario. “Estamos trabajando con la mitad del personal y nadie le afloja”, sostuvo.

A continuación el testimonio completo:

“Nuestro sistema de Salud colapsó!!! No hay camas!! ni de Terapia , ni de Clínica. Los Médicos, Enfermeros, Hotelería, Administración, Seguridad están agotados cansados Física y emocionalmente!!!

La Guardia es donde trabajo y ya no da abasto!!! No escucho ningún personal quejarse!! Pero la sala de espera no solo está llena!! Sino que todo el tiempo se quejan, maltratan al personal, verbalmente y hasta físicamente tirándonos sus barbijo!!! Exigen rápida atención!!! Hisopados!!! Etc.

Hagan memoria hace unos meses nos aplaudían!!! Y la verdad no pretendemos eso!!! Solo cuiden el personal!!!

Nadie dice no trabaje!! Hágalo con las pautas correspondientes!! No viste parientes amigos y vecinos No compartan bebida, mate y cigarrillo. Lávese las manos con agua y jabón o alcohol. No realice fiestas cumpleaños aniversarios casamientos bailes. Respete el distanciamiento.

Use correctamente el barbijo, tapando boca nariz y mentón!!! Y ajústelo si no cuando habla se le cae todo el tiempo!!!

Cuando entre a la Guardia no lleve alimentos, ni bebidas, no como ni beba mientras espera su turno, no use el teléfono, no se coloque en áreas que diga traslado de paciente o paso de ambulancias. No se queje si no lo llaman rápido o pasa alguien antes!!!

Solo Cuide el Personal!!! Estamos trabajando con la mitad del personal!!! Y nadie le afloja.

Porque nosotros lo estamos Cuidando. Pretendemos lo mismo de todos ustedes!!! Porque todos los días nos espera una familia!!!”.

El médico de Trevelin, Rafael Dahbar, se refirió a la situación que atraviesa el sector de Salud local en el contexto de la pandemia, donde advirtió que “para atender bien a la gente tenemos que estar bien y nos deben dos meses de sueldo más aguinaldo”.

Desde su perspectiva “como ciudadano de la provincia antes que como médico”, el profesional también reconoció que “hubo muchos casos de corrupción” y se preguntó “cuántos sueldos” podrían haberse cubierto si dicho dinero no hubiera sido malversado.

Los trabajadores de salud del hospital cordillerano protagonizaron una protesta con la consigna: “Arcioni pagá los sueldos”, con expresiones de pulgares abajo en señal de reproche al gobierno.

“Nos deben dos sueldos y aguinaldo”

En este sentido, Dahbar remarcó que el mismo “está pasando un mal momento igual que toda la provincia, pero a mí me preocupan todos los empleados estatales, los docentes, policías, judiciales; todos tienen derecho a cobrar en tiempo y forma” y puntualizó que “en el caso de la salud, la situación es mala porque en plena pandemia tenemos personal comprometido y encima nos deben 2 meses de sueldo más aguinaldo”.

“No somos héroes”

“Muchas de las cosas que hay en el Hospital se deben a la gestión de la Dirección y a la Cooperadora”, apuntó el profesional sanitario, quien reconoció que “en este contexto se hace lo que se puede” y que “el personal de Salud tiene que estar sano, y no hay forma de estar sanos en estas circunstancias; no somos héroes, ‘superhombres’ o ‘supermujeres’, somos personas normales y tenemos gastos, tenemos que pagar luz, gas, alquiler; la vida real es esta, necesitamos cobrar y para eso trabajamos”.

“Hubo hechos gravísimos”

En relación a la falta de respuesta por parte de las autoridades provinciales, Dahbar reflexionó: “Creo que si hubiera una crisis en serio, si sucediera un terremoto o una catástrofe, estaríamos trabajando gratis si fuera necesario, incluso más horas. Es claramente sabido, y muchos se van a enojar, pero lo cierto es que ha habido hechos de corrupción gravísimos. Nosotros hemos tenido compañeros y una ex compañera nuestra que está involucrada en un hecho de corrupción, y de esos casos hay un montón”, expuso en relación a la ex ministra de Familia, Cecilia Torres Otarola, quien salió eyectada del gabinete de Mariano Arcioni cuando comenzaron a proliferar las investigaciones de la Justicia sobre su rol al frente de dicha cartera.

El dinero de la corrupción

El médico se preguntó “dónde está esa plata de toda esa gente, alguna incluso ya condenada, y de la corrupción; ¿cuántos sueldos habría ahí?” y advirtió que “es mentira que sacamos a la provincia adelante trabajando; acá si trabajamos el Gobierno se burla, tienen que hacerle paro o alguna medida para que tomen consciencia, no ‘siendo héroes’ y demás”.
Sobre el paro provincial de los días miércoles y jueves de esta semana, Dahbar garantizó que “las guardias mínimas estarán cubiertas” y anticipó que en Esquel “seguramente habrá una asamblea y posiblemente una movilización”.

“Hay que estar en condiciones para trabajar bien”

Por otra parte, el sanitarista de Trevelin planteó: “Antes que un empleado de Salud soy un ciudadano de la provincia, y como ciudadano que paga impuestos me gusta que funcione todo, hospitales y escuelas. Y me parece que falta un poco de apoyo y de reclamo, porque hace dos años que venimos peleando y no pasa nada. Lo digo a título personal. Uno tiene que estar en condiciones para trabajar bien”.

En el mismo sentido, Dahbar expuso que “generalmente, se ‘odia’ a los docentes porque hacen paro y nadie se fija que hace tres meses que no cobran; creo que la cuestión pasa por ahí”.

Hay conmoción en México por Jaz, una nena de 7 años que fue abusada y que ingresó el 21 de agosto, en grave estado, al Hospital de la Margarita en Puebla.

La menor tiene una hemorragia interna, quemaduras en la espalda y un pulmón colapsado.

Esta vez, la niña le pidió a los médicos que no la curaran, y aseguró que quería morir. Sufrió maltrato y abusos durante gran parte de su vida y las cicatrices en todo su cuerpo son una prueba de ello.

En otra ocasión, el padre de la niña la ingresó al hospital y dijo que ella misma se había hecho cortes en las piernas.

Frida Guerrera, activista en feminicidios y maltrato infantil, divulgó el caso e hizo que las autoridades también tomaran conocimiento del mismo para poder atender a la víctima. Así, el 27 de agosto la Fiscalía General del Estado detuvo a Rafael y Alejandra, los padres de la niña, por de las heridas de su hija.

Wei Guixian era una trabajadora más, pero su rutina cambió el 10 de diciembre de 2019, el día en el que empezó a sentirse mal. Nunca se imaginó que el mundo cambiaría a partir de ese momento: “Pensé que era una gripe”

Wei Guixian tiene 57 años. Hasta fines del año pasado, era una de las cientos de personas que trabajaban en el Mercado de Mariscos de Huanan, el principal “mercado húmedo» de Wuhan, donde se vendían animales exóticos sacrificados en el momento. Allí se cree que surgió el nuevo coronavirus, que infectó a casi un millón de personas en el mundo y mató a más de 49.000.

Wei tenía un puesto de camarones. Su vida había sido bastante monótona, igual a la de tantos otros comerciantes y trabajadores del mercado. Hasta que el 10 de diciembre pasado empezó a sentirse mal.

Un cliente camina por un mercado en Wuhan el 24 de enero de 2020 (Foto de HECTOR RETAMAL / AFP)

“Cada invierno, siempre me enfermo de gripe. Así que pensé que era una gripe”, le dijo Wei días atrás al medio chino The Paper, el primero en entrevistar a quien es considerado el primer caso confirmado de coronavirus en el mundo.

The Wall Street Journal había revelado su identidad en un artículo publicado el 6 de marzo, en el que aclaraba que no sería el paciente cero, sino el primero reconocido por las autoridades. Una investigación difundida una semana después por el South China Morning Post aseguraba que los primeros casos se remontan a mediados de noviembre, también en la ciudad de Wuhan, aunque fueron tapados por el régimen chino.

Trabajadores con máscaras faciales empacan vegetales en el mercado de Baishazhou en Wuhan, el 19 de febrero de 2020. (Diario de China vía REUTERS)

Wei estaba acostumbrada a tener los síntomas que le surgieron en un primer momento, así que no se preocupó demasiado. “Me sentía un poco cansada, pero no tanto como en años anteriores”, contó.

Como era habitual, esperó un día para ver si se le pasaba el malestar, algo que no sucedió. El 11 de diciembre fue a hacer una consulta a una clínica local, cercana a su casa, donde le aplicaron una inyección.

A pesar de que el cuadro parecía agravarse, seguía yendo a trabajar. Lo que hizo fue buscar una segunda opinión en un hospital de Wuhan. “El médico del hospital The Eleventh no pudo descifrar qué me pasaba y me dio pastillas”, dijo. No funcionaron.

Miembros del personal del Equipo de Respuesta a Emergencias de Higiene de Wuhan salen del mercado mayorista de mariscos de Huanan (Foto de NOEL CELIS / AFP)

Cada vez más angustiada, Wei regresó a su clínica para que le dieran nuevas inyecciones que le bajaran la fiebre y calmaran sus dolores. “Para entonces me sentía mucho peor y muy incómoda. No tenía fuerza ni energía”.

Con enorme dificultad, la vendedora de camarones se trasladó el 16 de diciembre al Hospital Wuhan Union, uno de los más grandes de la ciudad. Al revisarla, un médico le dijo que la enfermedad que padecía era desconocida y “despiadada”.

Desde ese momento vio cómo empezaban a llegar otras personas con los mismos síntomas, todas relacionadas con el Mercado de Huanan. Las autoridades sanitarias reconocieron así a los primeros 27 casos positivos de COVID-19, pero evitaron darle difusión y durante varias semanas insistieron en que el virus no se transmitía de persona a persona.

Wei cree que contrajo el virus en uno de los baños del mercado, en donde iban muchos de los vendedores de carne de animales exóticos. Quienes trabajaban junto a ella también se contagiaron, al igual que una de sus hijas y una sobrina.

Así permanece hoy el Mercado Mayorista de Mariscos de Huanan (Foto de NOEL CELIS / AFP)

“Podrían haber muerto muchas personas menos”, respondió Wei cuando le preguntaron por la decisión de los responsables gubernamentales de silenciar lo que estaba ocurriendo e incluso sancionar a los médicos que señalaban la gravedad de la enfermedad.

Tras pasar semanas internada, Wei se recuperó y salió del hospital a principios de enero. Se siente bien, pero no sabe qué va a hacer en adelante. El Mercado de Huanan fue clausurado y se desconoce si volverá a abrir en algún momento.

LM Neuquén estuvo en el aeropuerto Presidente Perón donde los pasajeros del vuelo de Austral aún estaban conmocionados por el momento vivido en la tarde del domingo.

El casi centenar de pasajeros del vuelo AU 2667 de Austral llevaban una hora de vuelo rumbo a Aeroparque luego de que muchos de ellos disfrutarán de días de descanso en Bariloche.

Florencia y Sebastián llevaban puesto sus auriculares y miraba una película cuando comenzaron a sentir malestar en sus oídos. Cristian, otro pasajero, esperaba por el refrigerio cuando las auxiliares de a bordo salieron presurosas a sus asientos.

De pronto una explosión, y el comandante informando “haremos un aterrizaje de emergencia”. En pocos segundos, el Embraer 190 descendió de su altitud crucero a alrededor de 14 mil pies para poder estabilizar la nave. Las mascarillas cayeron.

“Imagínate el cagazo (sic)”, dijo Sebastián a LM Neuquén mientras esperaba, con su pareja en el aeropuerto Presidente Perón, el vuelo que los llevaría a Aeroparque cerca de la medianoche.

“Bajo mucho de repente para poder estabilizarlo, todavía estamos como mareados”, agregó Florencia.

Cristian, que viajaba con su esposa y sus dos pequeños hijos, sintetizó el dramático momento: “Fue terrible, el avión en picada, hubo muchas turbulencias, en medio de la incertidumbre de no saber qué pasaría”.

Aunque conmocionado por la situación, el hombre oriundo de Buenos Aires, ante la consulta de LMN de que nuevamente subirían a un avión para regresar a su casa, “no queda otra, es el transporte más seguro”.

Entre los testigos de la tarde en el marco del juicio oral por la causa “Embrujo”, declaró el arquitecto que contratado por el grupo investigado, proyectó y comenzó a ejecutar un edificio de tres plantas y subsuelo en pleno centro de Rawson con  el objetivo primero de construir oficinas pero que luego mutó a consultorios médicos con un valor de reventa del metro cuadrado a un costo de 3.000 dólares.

Héctor Barbagallo es un arquitecto de Puerto Madryn que a través de Federico Piccioni (imputado en la causa “Revelación”) se contactó con Diego Correa para la construcción de consultorios médicos en la calle Mitre de Rawson por honorarios de 800.000 pesos para proyectar y ejecutar la obra en cercanías de la XIV agrupación Chubut de Gendarmería Nacional. Las tareas y los pagos fueron coordinados con Correa y Luters. El constructor era de apellido Rafael. Dijo que la cara visible de la coordinación de la obra en cuanto a las tareas administrativas, era el imputado Sandro Figueroa.

Todo siguió tal lo pautado hasta que mantuvieron un entredicho con un terreno vecino por inconvenientes en el movimiento de suelos. Los aspectos legales, estuvieron a cargo del estudio jurídico de Diego Martínez Zapata,  con la intervención además del contador Federico Gatica, otro de los imputados en la asociación ilícita ahora llevada a juicio.

Cuando el objetivo del edificio pasó de oficinas a consultorios médicos, los honorarios de Barbagallo debieron reformularse. El terreno era propiedad de Mezeta Consultin, el metro cuadrado fue valuado en 1.500 dólares en cuanto al costo de la construcción. Se esperaba una reventa al doble de ese valor. Además de subsuelo, se habían proyectado tres plantas. A más tardar en dos años la obra estaría concluida.

Pero la investigación comenzó a atrasar los pagos hasta que con las detenciones, los suspendieron. Barbagallo y el constructor Rafael comenzaron entonces a reclamarle los pagos a Gatica. Este prometió continuar con las tareas, pero al producirse su detención, los trabajos se paralizaron definitivamente.

El investigador de la causa “Embrujo” Juan Carlos Nuñez reveló detalles de cómo se realizó la investigación que permitió imputar a 12  personas que ahora se encuentran en el banquillo de los acusados en el juicio oral y público que se realiza en la Oficina Judicial de Rawson. Los fiscales lograron de esta manera sortear los obstáculos que durante la mañana habían planteado algunos defensores.

El testimonio de Núñez y las escuchas telefónicas en las que basó buena parte de la investigación, habían sido objetados por algunos defensores, pero el Tribunal convalidó la legalidad de estos mecanismos usados para determinar cómo operaba la asociación ilícita entre ex funcionarios provinciales y particulares ahora sometidos a juicio oral y público.

Así durante la investigación iniciada a fines de año 2017 uno a uno fueron apareciendo los imputados mediante las escuchas telefónicas, guardias en los lugares investigados, obtención de fotografías, todo coordinado desde la Unidad Gobernador que dirigía el por entonces subsecretario Diego Correa.

Juan Carlos Godoy es un maestro mayor de obras y estaba adscripto a esa Unidad Gobernador. “Las publicaciones en los diarios sobre la investigación de la emergencia en Comodoro Rivadavia, hizo que comenzaran a desprenderse de los bienes.

Aquí comienzan a operar Giuliana Mc Leod, Daniela Souza. Inmediatamente aparece el estudio contable de Federico Gatica con el que Correa mantenía un contacto fluido”, contó Núñez respecto de quien en su carácter de contador llevaba los números de Dual Cuore, Mezeta Consulting y Sepat.

Nervios

“A Correa se lo comenzó a notar muy nervioso y por eso comenzó a activar sus contactos. Una comunicación entre Correa y Gonzalo Carpintero fue clave en nuestra investigación –dijo Núñez- Pero por la conversación entre ambos, nos dimos cuenta que nos habían descubierto que  habíamos interceptado sus teléfonos. Incluso apuntaron al Procurador General”, dijo Núñez.

Luego detalló cómo el grupo intentó deshacerse de los vehículos y la aparición de la empresa Mezeta Consulting y el proyecto que había de construir un edificio para consultorios médicos. Paralelamente a las acciones para hacer desaparecer los vehículos como por ejemplo una Hiundai H1, Giuliana Mc Leod viajó a Estambul, capital de Turquía.

A esta altura ya estaban dispuestos los allanamientos con no más de 12 policías que mantenían reservas de las actuaciones. Un posible viaje de Correa a Buenos Aires sin posibilidades de regreso, aceleraron los procedimientos y las detenciones de éste Natalia Mc Leod, Sandro Figueroa y  Diego Luters. “Fui a Casa de Gobierno y le avisé al gobernador (Mariano Arcioni) de que necesitaba allanar la gobernación para detener a un funcionario”, agregó refiriéndose a Luters.

También aludió al secuestro de pesos, euros y dólares, además de varios vehículos en allanamientos a domicilios de los imputados y algunos de sus familiares.

Las cajas azules

“Buscábamos unas cajas porque Correa le había dado directivas a Luters pidiéndole que “no te encuentren las cajas azules”. En una de ellas encontramos a la famosa “lista de Luters”, en alusión a un registro contable que ese imputado llevaba acerca de los movimientos de dinero de la asociación ilícita.

“Manejaban dinero en efectivo, así compraron por ejemplo una chacra en Trelew y terrenos en Lago Puelo”, indicó. Todos los dichos de Núñez constan en informes que por escrito y con su firma elevó a los fiscales Alex Williams y Omar Rodriguez. En la audiencia ratificó toda esta documentación que es parte de la documentación que consta en la causa.

En respuesta al pedido de la jueza de Caleta Olivia, Marta Yáñez, para que se tomen medidas para poder acceder a las 67 mil imágenes que se habrían tomado del ARA San Juan a 900 metros de profundidad, la Armada respondió que ya se pidió presupuesto para adquirir el software que se necesita. En estos días, la jueza viajó a Buenos Aires para ver un video, citado por un veedor de la Armada en su declaración testimonial en la causa, para tener una primera impresión sobre la versión oficial que señala que se trató de “una implosión” producida, tal vez, por un problema derivado del principio de incendio que había sido denunciado desde el ARA San Juan cuando se produjo el alerta de la emergencia, el 15 de noviembre de 2017.

De todos modos, la abogada querellante Valeria Carreras, le dijo a Página 12 que “es imprescindible que la jueza pueda acceder a las 67 mil imágenes que dijo Ocean Infinity que se tomaron, para poder analizar el tema a fondo para llegar a saber de una vez toda la verdad”. La nota publicada ayer abrió una polémica porque otro de los querellanes, Luis Tagliapietra, familiar de uno de los 44 tripulantes del submarino, sostuvo que “llama la atención el mal manejo de las imágenes por parte de la jueza”, de manera que la responsabiliza a ella por la demora.

En esta nota se reproducen los dichos del capitán de navío Héctor Aníbal Alonso, con 34 años de trayectoria en la Armada, quien declaró como testigo ante la jueza Yáñez el 20 de diciembre pasado. En 2017, cuando desapareció el ARA San Juan, era jefe del Estado Mayor de la Fuerza de Submarinos. A las 23.45 del 15 de noviembre de ese año, fue notificado sobre el estado de emergencia de la nave. Fue designado veedor –cuando la búsqueda del San Juan quedó a cargo de la empresa Ocean Infinity–, por el contralmirante David Burden, director general de Material Naval de la Armada.

En cumplimiento de esa misión se embarcó en el Seabed Constructor, junto con otros siete oficiales de la Armada. En ese momento recibieron toda la información colectada durante la búsqueda y en lo sucesivo, todas las mañanas se reunían a bordo para proyectar la actividad de cada jornada. Al principio tuvieron dificultades con algunos de los vehículos submarinos autónomos AUV, hasta que pudieron solucionar el problema y contar con más de esos elementos. Alonso le enviaba a Burden dos informes diarios sobre la búsqueda, a las 6 de la mañana y a las cuatro de la tarde. Las reuniones cotidianas se hacían con la participación de todos, incluyendo a los familiares de los 44 tripulantes que se habían embarcado.

En la búsqueda ya habían estado en el Área 1, que era señalada como el lugar donde podría estar el submarino. La decisión de volver a esa zona fue “de la empresa”, según dijo el testigo. Cuando llegaron al lugar del hallazgo, una geóloga de Ocean Infinity se mostró escéptica al ver las primeras imágenes de la nave y hasta llegó a decir que para ella era “una piedra más” de las muchas que habían visto en el fondo del mar.

En su declaración ante la jueza, Alonso aseguró que la primera imagen que le dio la certeza de que era el ARA San Juan fue cuando vio “el tubo de aire comprimido, porque cuando lo vi me quede helado, cerré los ojos y dije que era el submarino”. La impresión se confirmó cuando “el ROB (Robotic Operating Buddy) hizo un zoom sobre el tubo, con lo que me confirmó más porque seguimos y vimos una parte muy grande de la libre circulación (de la nave) que era totalmente reconocible”. Luego se encontraron “con la popa, que es el casco resistente y se veía algo que parecía el eyector de señales, pero era en realidad la descarga de refrigeración del MEP (motor eléctrico principal)”.

El ROB siguió mostrando imágenes en vivo, porque necesitaban tener al menos tres referencias para confirmar que era el ARA San Juan. Las siguientes imágenes mostraron, según Alonso, “los tubos lanza torpedos y la vela”. Cuando vio la vela, se comunicó con Burden para notificarle la novedad. Luego, los familiares que estaban a bordo, le comunicaron a Alonso que habían visto la hélice, cuando él se había alejado del punto de observación para hablar con su superior.

Ante una consulta de la jueza, Alonso dijo que en el informe habían puesto que se trató de “una implosión” lo que produjo la tragedia porque “los escombros (que rodeaban al casco de la nave) estaban en un radio de cien metros”. Estimó incluso que la implosión se produjo cuando el ARA San Juan estaba entre los “700 y 800 metros de profundidad”. Alonso dijo que él no participó en el procesamiento de las imágenes obtenidas porque “eso solo lo hizo la empresa, en el lugar de procesamiento, porque los analistas necesitaban tranquilidad”.

Luego, junto con los familiares, vieron un video realizado sobre la base de cinco horas de filmación, en el que aparecían todos los datos aportados por los veedores de la Armada para la identificación del submarino. La jueza Yáñez viajó días pasados a Buenos Aires, para ver personalmente el video descripto ante ella por el capitán Alonso.

Sobre la implosión, el testigo precisó que la misma se produce cuando la presión del agua es superior a la resistencia del material de la nave. El aspecto del casco resistente era “como si alguien agarrara una lata de gaseosa y la aplastara”. En la popa “el acero estaba metido hacia adentro y el pasillo del submarino también estaba metido y se veía que los motores contenían el acero”. También se dieron cuenta, según Alonso, que “el techo de la última parte del cuarto de máquinas estaba toda abierta, (en el lugar) donde estarían los motores uno y dos”. La apertura era “como de adentro hacia afuera”, de allí su hipótesis de la implosión.

La empresa les dijo después que “el largo del casco resistente es de 33 metros”, lo que significa que “hay 17 metros de submarino que se comprimió y ahí entendimos el acordeón que vimos”.

Alonso estimó que “va a ser difícil determinar qué fue lo que pasó exactamente”. A él le parece poco posible que la “explosión interna” (la implosión) se haya producido por acumulación de hidrógeno porque para un submarinista “convive con el hidrógeno y conoce cuál es el peligro” de la acumulación. Él se “inclina más por una pérdida de plano debido a un recrudecimiento del principio de incendio” que había sido reportado desde el submarino poco antes de su desaparición. Luego insistió en que volvieron al Área 1 por decisión exclusiva de la empresa y que el hallazgo se produjo “en un punto nuevo fuera del cañón” donde habían estado buscando.

El Comodorense