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El Director del Hospital Andrés Isola de nuestra ciudad en declaraciones formuladas en la mañana de ayer junto al Intendente Municipal Gustavo Sastre informó sobre la situación epidemiológica en nuestra ciudad señalando que “el día domingo no se confirmaron nuevos casos en la ciudad y esto probablemente se debe a que se enviaron pocos resultados, tanto desde Trelew como de la parte privada”.

Añadió que “quedan 105 casos sospechosos para informar su resultado, por lo que la situación actualmente en el hospital es que tenemos dos pacientes internados en terapia intensiva, uno es un joven de 34 años que está internado por una neumonía con buena evolución, con asistencia respiratoria mecánica, pero está evolucionando bien y hay un adulto de 69 años con epoc y con diagnóstico confirmado y tiene una buena evolución pero no está con asistencia respiratoria”. Urbano Agregó que “tenemos que confirmar que anteanoche falleció una paciente de 77 años con una cardiopatía severa y otras comorbilidades como hipertensión, y enfermedad múltiple, y lamentablemente falleció estando en asistencia respiratoria”.

Tras ello informó que “tenemos otra paciente más internada de 38 años, en el servicio de Clínica Médica del hospital, que fue internada el día domingo que tiene una evolución estable” .

“Por el momento la capacidad de camas del hospital en el área de terapia intensiva al día de hoy tiene un 40 por ciento de ocupación entre todos los pacientes con Covid y fuera de ello y tenemos dos pacientes en asistencia respiratoria uno es el paciente con Covid y otro es una paciente con otro diagnóstico”.

“En cuanto al porcentaje de ocupación de camas del servicio de Clínica Médica que era uno de los servicios con más demanda está en un 60 por ciento de ocupación de los cuales solo una paciente esta contagiada”.

El último parte vespertino del Ministerio de Salud de la Nación mostró un dato hasta ahora inédito: la cantidad de pacientes en terapia intensiva por coronavirus pegó un salto de 213 casos en un solo día y llegó a 3.093 camas ocupadas. Esto ubica a la Argentina como la nación con más enfermos críticos del mundo por cantidad de habitantes. En números absolutos la superan Estados Unidos, India, Brasil e Irán, pero en términos relativos nuestro país está por encima.

Esto tiene su explicación: es el momento en que la segunda de las tres curvas de la pandemia -cuya lógica funciona como si fuesen tres olas- empieza a subir con más fuerza. Primero sube la curva de casos, parte de los cuales van alimentando la segunda curva, que son las Unidades de Terapia Intensiva (UTI). En unos días, en efecto cascada, los pacientes que no logren recuperarse harán trepar la curva de muertes.

Esto no necesariamente quiere decir que los hospitales de Argentina estén saturados o al borde del colapso. Algunos lo están más que otros, pero el promedio sigue estable. El nivel de camas ocupadas en el AMBA aún no llega al 70 por ciento, mientras que en el ámbito nacional se mantiene apenas por encima del 60 por ciento. Esto significa que hay menos internados por otras patologías.

Ese cuadro de situación coincide con una estabilización de los nuevos casos de coronavirus en la provincia de Buenos Aires. Durante la última semana el distrito gobernado por Axel Kicillof tuvo un promedio diario de 5.827 contagios. Por su parte, la Ciudad sigue sin sobresaltos, con un promedio de 1.216 infectados cada 24 horas. El Interior, en cambio, se dispara: ha tenido una media de 2.900 casos por día y ya representa el 30 por ciento del total de nuevos casos en el país.

Hay una sensación térmica del coronavirus, en base a los partes diarios del Ministerio de Salud, y a la vez una temperatura real, que es la «densidad del Covid»: las provincias más infectadas son las que acumularon una mayor cantidad de casos por habitantes. En esa relación, la densidad porteña manda y es casi el doble que la bonaerense: 3,55 por ciento (siempre según lo registrado) contra el 1,84 de la Provincia.

Son los únicos dos distritos en los que el volumen de casos coincide con la densidad. Eso, al mismo tiempo, poco a poco proporciona una creciente «inmunidad» a sus habitantes cuando los recuperados generan anticuerpos. Debe considerarse, además, que existe una proyección de casos no registrada, a cada lado de la General Paz, que amplifica los índices de contagiados y recuperados. Aún no se sabe a ciencia cierta de cuánto es esa diferencia.

El fenómeno tiene dos caras. Por un lado, más infectados por habitante. Por otro, más recuperados. En la medida que esos mismos recuperados sean los que sigan circulando en el día a día, la posibilidad de contagiarse será cada vez menor. Así es como la epidemia empieza a debilitarse y sobreviene el descenso de la ladera, luego de atravesar el pico.

Esa lógica se ha dado así en todo el mundo. Llegada cierta instancia, con un caudal determinado de casos (con matices según cada nación), la curva empezó a bajar. Lo que hubo, no obstante, fueron rebrotes en sitios más bien vírgenes de Covid, donde el virus no abandona su incansable búsqueda de terreno fértil para avanzar sin obstáculos. De todos modos, esas segundas olas no se comparan en magnitud con la tragedia de las primeras. Al menos, en lo demostrado hasta ahora.

Por debajo de los dos mayores territorios argentinos, que mueven la curva nacional desde el AMBA, el verdadero mapa del coronavirus -su densidad por habitantes- es diferente de lo que muestran los informes oficiales cotidianos. Es poner los contagios en contexto. Por ejemplo: si bien en cifras absolutas hay una gran distancia entre la cantidad de casos de Jujuy y Tierra del Fuego, parece una ironía que los dos extremos del país tengan la misma «densidad Covid» por habitante: 1,52 por ciento.

A estas dos provincias les sigue Río Negro, con el 1,12 por ciento. En total, son apenas cinco los distritos que hoy acumulan más del uno por ciento de sus poblaciones infectadas de coronavirus. El sexto puesto lo ocupa Santa Cruz, que con una población de 365 mil habitantes posee una proporción de contagiados del 0,75 por ciento. Esto es más que Mendoza, Córdoba y Santa Fe, que en los últimos días fueron las provincias que más contagios sumaron. Sin embargo, sus «densidades Covid» son 0,66; 0,47 y 0,36 por ciento respectivamente.

 

Luego de registrarse un nuevo día récord de contagios, con un total de 12.027 casos en las últimas 24 horas -según indicó el Ministerio de Salud de la Nación-, el Hospital Militar Central le informó a la empresa Vittal que “ya no cuenta con disponibilidad de camas en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI)”.

El Hospital Militar Central, ubicado en Palermo, tiene un total 317 camas, entre las que se cuentan 15 de terapia intensiva y 10 de intermedia, y 10 de guardia médica. Según indicaron en el comunicado, todas las unidades ya fueron ocupadas, por lo que no podrán recibir nuevos pacientes, excepto que sean «militares en actividad», según figura en el fax enviado a la empresa de traslados de emergencias. Fuentes del hospital le contaron a este diario que en el último mes fallecieron alrededor de 60 personas con Covid-19.

Vacuna Pfizer

Cabe recordar que en este centro de salud, con más de 131 años de antigüedad, se llevan a cabo -desde el 10 de agosto-, los ensayos clínicos de la fase 3 de la vacuna contra el coronavirus, que desarrollaron conjuntamente las empresas Pfizer y Biontech. La investigación está a cargo del doctor Fernando Polack y avanzó con la vacunación de 4.500 voluntarios.

Con los casos reportados en la noche de este martes, Argentina superó los 500 mil contagiados de COVID-19, y se ubica en el décimo lugar del ranking que elabora la Universidad estadounidense Johns Hopkins. Mientras que, con 278 nuevas muertes el número de fallecimientos ascendió a 10.405.

Asimismo, hay 2.719 pacientes internados por coronavirus en las distintas unidades de terapia intensiva (UTI) del país, mientras que el porcentaje de ocupación total de camas en las UTI adulto es de 61,6 por ciento en la nación y de 67,8 por ciento en el AMBA, según la información reportada por las diferentes jurisdicciones.

La pandemia desnudó la fragilidad de todos los sistemas de salud a nivel mundial, y Argentina, a pesar de los esfuerzos, no fue la excepción. La comunidad médica alertó la semana pasada sobre una situación que se revela dramática. Los médicos de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI) emitieron un comunicado en el expresaron que el país “está perdiendo la batalla ante el virus”, e intentaron concientizar a la población ante una visible relajación de las medidas de cuidado.

Fuente: Telam

Ayer, un paciente de 80 años con Covid-19 fue derivado al Hospital de Cipolletti, en Río Negro, pero no pudo acceder a una cama de terapia intensiva con respirador porque ya estaban todas ocupadas.

Tal como ocurrió en algunos países europeos, las autoridades hospitalarias empezaron a implementar un protocolo para definir que paciente tiene prioridad a la hora de administrar los recursos sanitarios.

El pastor Luis Anastassi, oriundo de Fernández Oro, fue derivado ayer tras una agravamiento de su cuadro. Su amigo Fabio Huenchunao reclamó desesperadamente un respirador y aseguró que en el Hospital de Cipolletti le dijeron que “darán prioridad” a otras personas.

Anastassi ahora se encuentra asistido con oxígeno -sin respirador- mientras los médicos buscan una cama en otro centro de salud de la provincia.

La directora del hospital, Claudia Muñoz, confirmó a la prensa local que no hay más camas de terapia intensiva disponibles en el sistema de salud y además reconoció que hay que priorizar. “Yo lo entiendo porque es muy duro, puede ser mi papá pero en Cipolletti hoy no tenemos camas”, dijo.

En ese sentido, señaló que la asignación de respiradores no depende de una decisión personal sino de un protocolo: «Una de las cosas que se ha marcado es la edad. La atención no se la niega a nadie, lo que se está analizando es el tema de ingresar o no a respirador».

El paciente de 80 años finalmente fue trasladado al Hospital de Allen, una ciudad cercana a Cipolletti donde podrá ser asistido por un respirador.

Fuente: Diario Río Negro

Tres pacientes están en terapia intensiva, por el momento hay solo una con respirador, informó Myriam Monasterolo, quien además admitió que «la curva» de contagios en la ciudad va ascendiendo. «La única forma de ir evitando los contagios es con las medidas de prevención”, dijo. Y recordó que el sector sanitario propuso a las autoridades el retroceso de fase para «frenar» la propagación de los casos.

El Ministerio de Salud de Chubut confirmó en las últimas horas hubo 35 nuevos casos de coronavirus en Comodoro Rivadavia, que ya acumula 234 casos activos y 276 recuperados.

La directora del Área Programática Sur Miryám Monasterolo confirmó que del total de casos activos, actualmente hay tres pacientes internados en terapia intensiva, uno de ellos con respirador y por el momento “dos sin asistencia respiratoria mecánica”, dijo. Asimismo, aclaró que hay otras «tres o cuatro» personas también son positivas de Covid-19 están internados en sala común.

Monasterolo reconoció que hay demora en la obtención de resultados de los hisopados debido a la gran cantidad de casos sospechosos y que han tardado hasta una semana. “Hemos tenido aumento de cantidad de personas sintomáticas y eso provoca el aumento de hisopados, se hizo un cuello de botella y produjo la demora en muestras de resultados” que tuvieron que enviarse a laboratorios de Trelew y ayer a Caleta Olivia.

La funcionaria admitió que “la curva va ascendiendo” en Comodoro, y que la única forma de ir evitando los contagios “es ir usando las medidas de prevención y apelamos a la responsabilidad individual, por eso es importante la conciencia social de las personas”.

Respecto de la decisión del Comité de Crisis de no retroceder de fase en la ciudad, pese a la gran cantidad de casos positivos de coronavirus, dijo que “la vuelta a otra fase es lo que propuso el sector sanitario, pero no ha sido considerado en función de lo que significa el humor social y cómo afectaría lo económico de la zona”, afirmó a La Cien Punto Uno.

La presidenta de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva asegura que entre un 50 y un 60% de los pacientes se recupera. Por otra parte, el Ministerio de Salud informó que en Argentina hay 1.569 camas de adultos ocupadas, que representan un 57,3% a nivel nacional y un 67,4% en el AMBA.

Una de cada dos personas que desarrollan una forma severa de coronavirus y requieren internación en unidades de terapia intensiva (UTI) sobrevivió en Argentina a pesar de sus comorbilidades y gracias a los cuidados y tratamientos recibidos, destacaron hoy especialistas, quienes sin embargo advirtieron que «se está llegando a una situación crítica» y que «existe un límite» para seguir expandiéndose «por el tiempo que requiere formar profesionales intensivistas».

«La posibilidad de proveer cuidados intensivos a un paciente Covid-19 que los requiere determina que tenga una probabilidad de sobrevivir cercana al 50% en Argentina», dijo el científico de datos Santiago Olszevicki en base a cifras oficiales del Ministerio de Salud.

Olszevicki explicó a Télam que «lo que quería mostrar con este dato es la cantidad de personas que se están salvando por tener acceso a estos cuidados; la saturación del sistema sanitario es tan temido, y con razón, porque gran parte de ese 50% no sobreviviría».

Para llegar a este valor, el analista agrupó la cantidad de ingresos a UTI por semana epidemiológica de apertura de caso y se fijó, de éstos, qué porcentaje no falleció al día de hoy.

«El valor real puede ser menor porque por un lado no sabemos que las personas hayan salido efectivamente de UTI al día de hoy y porque hay retraso, en particular en PBA, con la carga de los fallecidos. No obstante, para minimizar el riesgo de esas variables, tomé hasta la semana 25 (14-20 de junio) para hacer este análisis», indicó.

Por su parte, la presidenta de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI) y jefa de sala de terapia intensiva del Hospital San Martín, de La Plata, Rosa Reina, coincidió con la estadística y explicó que «quienes llegan a terapia intensiva con Covid-19 son, en su mayoría, pacientes que tienen comorbilidades que los ponen en condiciones de vulnerabilidad frente a este virus, y a cualquier otra infección».

Consultada sobre si una posible saturación del sistema de salud puede afectar esa estadística de «50 o 60 por ciento de pacientes que se recuperan», la médica intensivista señaló que «cuando las condiciones no son adecuadas eso tiene una incidencia en la sobrevida del paciente, eso nadie lo podría negar».
«El trabajo que se está haciendo es para que esto incida lo menos posible y que esa no sea la causa de la mortalidad de los pacientes», precisó.

El número de camas

El Ministerio de Salud informó esta mañana que en Argentina hay 1.569 camas de terapia intensiva de adultos ocupadas, que representan un 57,3 por ciento a nivel nacional y un 67,4 por ciento en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

Según el último relevamiento de la SATI -que realiza dos veces por semana una encuesta en instituciones públicas y privadas que brindan sus datos en forma voluntaria-, en la Ciudad de Buenos Aires de un total de 652 camas se observó una tasa de ocupación del 85%, de las cuales 54% fueron pacientes con Covid-19 en tanto que un 67% de estos estaban con Asistencia Respiratoria Mecánica (ARM).

El informe, que aclara que es una muestra y no representa la totalidad de lo que sucede en Ciudad, fue realizado a partir de las respuestas del día 7 de agosto de 29 instituciones de salud: 8 públicas, que representa un tercio de los hospitales públicos existentes, y 21 privadas.

Considerando el sector público representado por 213 camas de UTI (conformado por seis hospitales del Gobierno de la Ciudad y dos universitarios), sólo el 11% de las camas estaba libre y de las ocupadas el 66% eran pacientes Covid19, de los cuales el 69% estaban en ARM. Además, la posibilidad de expansión de camas informada es del 1%.

Mientras que en el sector privado, de 439 camas de UTI, el 17% se encuentra libre, en tanto que de las ocupadas el 48% es con paciente Covid-19, de los cuales el 70% estaban en ARM. La posibilidad de expansión de camas informada es del 22%.
El trabajo señaló que, hasta el momento, no se evidencia déficit de ventiladores mecánicos en el sistema y aclaró que no es una estadística oficial.

En relación al Conurbano, del estudio de SATI participaron 16 instituciones (9 públicas y 7 privadas) y de un total de 313 camas, la tasa de ocupación es del 88% de las cuales 53% fueron pacientes Coivd-19 con un 78% de ARM.

En estas jurisdicciones, en el sector público representado por 161 camas de UTI, sólo el 10% de estaba libre y de las ocupadas el 60% eran pacientes Covid19, de los cuales el 80% estaban en ARM. La posibilidad de expansión de camas informada es del 2%.

En tanto, en el sector privado, de 152 camas de UTI, el 14% se encuentra libre, en tanto que de las ocupadas el 45% es con paciente Covid-19, de los cuales el 75% estaban en ARM y la posibilidad de expansión de camas informada es del 20%.

«Si bien este relevamiento es sólo una muestra, lo que a nosotros nos llega a la SATI es que la mayoría de las instituciones están arriba del 60% de ocupación e incluso algunas llegan 100%; aquellas que atienden mayor complejidad tienen ocupaciones que rondan el 80%; son muy pocos los centros de salud que están holgados de camas», señaló Reina.

En relación a la capacidad de expansión, la médica intensivista indicó que «la posibilidad de aumentar camas en terapia intensiva tiene un límite que es la cantidad de intensivistas es muy bajo, no puede acompañar una gran expansión; entonces puede figurar una cama con respirador pero si noy hay personal esa cama no está operativa».

Reina recordó que «médicos, enfermeros y kinesiólogos, que son las tres especialidades básicas en una terapia intensiva, tiene como mínimo tres años de formación más las prácticas; no se pueden formar estos profesionales rápidamente».

Finalmente, más allá de AMBA, la presidenta de la SATI indicó que «en Jujuy, Chaco, algunas ciudades de Ríos Negro, Córdoba y Mendoza también hay instituciones que se encuentran en una situación crítica en cuanto a camas».

El joven petrolero de 25 años y el hombre de 60 que contrajeron coronavirus y se encuentran en terapia intensiva en Comodoro siguen en estado crítico, según confirmaron a ADNSUR fuentes de salud. Mientras tanto, el marinero aislado en Trelew se encuentra con un «buen cuadro» de salud.

En el caso del joven de 25 años, tal como informó ADNSUR, no contaba con enfermedades previas. La directora del Área Programática Sur, Myriam Monasterolo, detalló que realizó la consulta médica cuando llevaba cerca de 7 días con síntomas, lo que «pudo haber desencadenado en una mayor gravedad en el cuadro”.

«Tenemos dos personas cuyo cuadro respiratoria está agravado y que se encuentran en terapia intensiva con respirador, una en una clínica privada y otra en el Hospital”, dijo Monasterolo días atrás, quien confirmó que “con asistencia mecánica son los primeros casos” en la ciudad desde el inicio de la pandemia.

El joven de 25 años “trabaja en una empresa de servicios petroleros contratista de Capsa. Cumplía un rol de maquinista y se está haciendo todo el estudio de foco. La médica laboral de la empresa está trabajando en los contactos estrechos e incluso otras contratistas que podrían haber tenido contacto con el trabajador”, precisó la directora del Área Programática Sur.

Según pudo saber ADNSUR, se espera conocer los resultados de varios testeos realizados en las últimas horas en las gamelas y en otros sectores de la ciudad.

Hasta la tarde de ayer había 45 casos activos de COVID-19 en Comodoro Rivadavia, entre los cuales se informó que 2 personas se encuentran internadas en la Unidad de Terapia Intensiva, uno con asistencia respiratoria mecánica.

Además hay otros 6 pacientes internados en clínica médica y el resto se encuentran con cuadros leves: 27 son ambulatorios y permanecen en sus domicilios, y otros 10 están en los anexos hospitalarios instalados en las Escuelas.

De los 208 casos positivos que se reportaron en total en Comodoro desde el inicio de la pandemia, 162 ya están recuperados. Hay 11 casos sospechosos en espera de los resultados de sus testeos, además están en aislamiento social preventivo obligatorio y con seguimiento 117 contactos estrechos y 322 viajeros.

Continúan suspendidas las reuniones

En la noche del martes se confirmaron 2 casos nuevos sin nexo epidemiológico. Como el 13% de lo reportado corresponde a este tipo de casos, es que en la zona continúa la etapa de aislamiento social y está declarada la transmisión comunitaria con predominancia de conglomerados.

Al respecto desde el Ministerio de Salud recordaron que para evitar contagios se debe mantener el distanciamiento físico, lo que comprende el saludo a distancia, evitar el apretón de manos, besos y abrazos, asimismo se solicita no compartir mates, bebidas del mismo vaso, utensilios y otros elementos de uso común. “Nunca sabemos si el otro pudo estar en contacto con un enfermo de COVID sin saberlo” señalaron, y explicaron que “la infección se transmite desde 2 días antes de presentar los síntomas”.

También se recuerda que las reuniones familiares continúan suspendidas, ya que explicaron que “las reuniones implican un largo tiempo compartido en un mismo lugar con varias personas seguramente a corta distancia” y si llegara a haber un caso positivo “un contacto por más de 15 minutos a menos de 2 metros y en un mismo lugar, sin cumplir las medidas de prevención, nos convierte en contacto estrecho”.

Puerto Madryn con un caso

En Chubut son 268 los casos positivos y el 82% (220 casos) ya están recuperados. Hasta el lunes Comodoro era la única ciudad con casos activos, pero en el parte epidemiológico publicado en la noche del martes se informó un caso en Puerto Madryn.

Este corresponde a un viajero que llegó recientemente de la ciudad de Neuquén y se encontraba cumpliendo el aislamiento social obligatorio (ASO), con lo cual solo se identificó un contacto estrecho que está siendo monitoreado. Sobre su estado de salud, el paciente está reportado como ambulatorio con lo cual manifiesta un cuadro leve de la infección.

En total en la provincia hay 1.052 viajeros en aislamiento, y además de los contactos estrechos mencionados en Comodoro y Madryn, hay otros dos en Esquel, señaló El Comodorense.

El ministro de Salud del gobierno de Ecuador, Juan Carlos Zevallos, admitió este lunes que no hay en Quito unidades de terapia intensiva disponibles para internar a enfermos de coronavirus, pero sostuvo que eso “no es grave” porque la capital registra una tasa de mortalidad mucho menor a la que hubo al principio de la pandemia en Guayaquil.

Consultado por la televisora Ecuavisa sobre la oferta de camas de cuidados intensivos en Quito, Zevallos respondió: “Lo digo claramente, no existe, porque este es un procedimiento dinámico y hay personas que están esperando” una cama.

Sin embargo, consideró que “no es grave que no exista una cama de cuidados intensivos” porque “los pacientes están siendo atendidos en unidades que están en el área de emergencia y hay ocho veces menos mortalidad de la que hubo en Guayaquil respecto a Quito”, señaló el ministro.

Hace dos semanas, Zevallos había dicho a la prensa que “hay suficiente personal y adecuado número de camas y unidades de cuidados intensivos”, dos días después de que el alcalde de Quito, Jorge Yunda, advirtiera que “los servicios sanitarios ya no dan más” y se quejara de que el gobierno central no estaba “entendiendo el grave peligro” al que, según él, se exponía la ciudad.

Renuncia Gobernador 

En ese contexto, el gobernador de la provincia costera Guayas -la más poblada del país y la más afectada por la pandemia-, Pedro Duart, renunció este lunes al cargo, que no es electivo sino designado por el presidente.

Duart anunció su dimisión luego de un acto oficial e hizo público su apoyo a Otto Sonnenholzner, quien renunció el martes pasado a la vicepresidencia de la república y reveló su intención de participar en las elecciones generales de 2021.

Horas después de que renunciara Sonnenholzner también dejaron sus cargos el canciller, José Valencia, y el secretario de Comunicación, Gustavo Isch.

Carlos Menem volvió a ser internado en terapia intensiva debido a complicaciones respiratorias. La recaída llegó 48 horas después del alta médica que recibió el lunes en el Instituto Argentino del Diagnóstico. Este jueves el expresidente y actual senador de la Nación cumple 90 años.

El dirigente riojano, ahora atendido por los médicos de Los Arcos en Palermo, había permanecido durante dos semanas en el sanatorio de Recoleta a causa de una neumonía grave y debilidad muscular. Se le hizo el hisopado por coronavirus y dio negativo.

El último parte del Instituto del Diagnóstico había informado que «tras haber sido internado en UTI por un cuadro que luego se comprobó era una severa neumonía bacteriana, fue externado del IADT por indicación de los médicos tratantes Luis de la Fuente (cardiólogo) y Roberto Reussi (clínico)».

Desde el día que ingresó al centro de salud, el 13 de junio, estuvo acompañado por su hija, Zulemita.