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Un segundo y último simulacro del escrutinio provisorio de cara a las elecciones generales del próximo 27, se realizará este sábado, con la participación de las fuerzas políticas que participarán de los comicios y veedores judiciales, con prueba de transmisión de datos desde 10.700 establecimientos.

El operativo involucrará la participación de cerca de 18 mil personas, entre personal del Correo -con una presencia de 15 mil agentes- más unos 1.700 «data entries» y otras mil personas que estarán abocadas a tareas de apoyo logístico.

En el simulacro volverán a ser puestas a prueba las modificaciones introducidas por la empresa SmartMatic a su sistema, tras la falla registrada en el módulo de consulta de los fiscales partidarios durante el recuento provisorio de las PASO del 11 de agosto pasado, que derivó en una demora de casi una hora y media en la difusión de los primeros resultados.

La prueba, organizada por la Dirección Nacional Electoral (DINE), se realizará a partir de las 9, en la sede del Correo Argentino, ubicado en Brandsen 2070, el el barrio porteño de Barracas.

El simulacro consistirá en reproducir la tarea de recepción, carga, y procesamiento de telegramas con los resultados de todas las mesas del país, la fiscalización por parte de las agrupaciones políticas y el recuento total de los resultados para su difusión, de cara a las elecciones nacionales de 27 de octubre, así lo reseña Télam.

Con la presencia de todos los partidos políticos que competirán en las elecciones del 27 de octubre se realizará el próximo sábado un nuevo simulacro de escrutinio provisorio, en el que la empresa Smartmatic mostrará los cambios que introdujo para subsanar la falla registrada en las PASO del 11 de agosto.

Organizado por la Dirección Nacional Electoral (DINE), el simulacro se realizará el sábado a partir de las 9 en la sede del Correo Argentino, ubicado en Brandsen 2070 del barrio porteño de Barracas.

La prueba consistirá en reproducir la tarea de recepción, carga, y procesamiento de telegramas con los resultados de todas las mesas del país, la fiscalización por parte de las agrupaciones políticas y la totalización de los resultados para su difusión, de cara a las elecciones nacionales de 27 de octubre.

Del proceso participarán el Correo Argentino, la DINE, la empresa Smartmatic y los representantes de las agrupaciones políticas que presentan candidatos en los comicios.

El pasado 21 de septiembre, la DINE realizó una primera prueba interna del sistema de escrutinio provisional, en la que se digitalizó «con normalidad» 101.518 telegramas, que corresponden a igual número de mesas que se habilitarán el día de los comicios, así lo reseña Télam.

La jueza federal con competencia electoral, María Romilda Servini, habilitó la participación de los apoderados del Frente de Todos en la primera prueba piloto que se realizará mañana del sistema de recuento provisorio de votos, según una notificación recibida hoy por las partes involucradas en el amparo que tramita a instancias de esa alianza, que objeta la idoneidad de la empresa Smartmatic para llevar adelante esa tarea, así lo reseña Télam.

Una prueba interna del escrutinio provisorio, con vistas a las elecciones del 27 de octubre, se realizará mañana con la presencia de veedores informáticos, y de representantes del Correo Argentino y de la Dirección Nacional Electoral, en la que la empresa Smartmatic mostrará los cambios que introdujo para subsanar la falla registrada en las PASO.

Se trata de una prueba de carácter interno de la empresa Smartmatic, en la que no habrá transmisión de datos desde las escuelas, ni participarán los partidos políticos ni la prensa, que tendrá lugar -entre las 10 y las 15- en la sede operativa central del Correo Argentino, en el barrio porteño de Barracas, y en la sede de la localidad bonaerense de Monte Grande.

De esta manera, Smartmatic mostrará por primera vez los cambios que introdujo para subsanar la falla registrada en el proceso del escrutinio provisorio de las primarias del 11 de agosto, que demoró casi una hora y media, hasta las 22.20, la difusión de los primeros resultados electorales.

Fuentes del Ministerio del Interior explicaron que la de mañana «es una prueba interna con los veedores», y que la segunda convocatoria, ya fijada para el sábado 5 de octubre, tendrá ya sí carácter de «simulacro integral», y se realizará con la presencia de representantes de los partidos políticos y abierta a la prensa, así lo reseña Télam.

El Gobierno le solicitó a la Justicia que rechace el pedido del Frente de Todos de que la firma Smartmatic sea desplazada del proceso de recuento provisorio de votos de cara a las próximas elecciones generales, e insistió con que fueron requeridas a la empresa «las mejoras técnicas necesarias» para que no vuelva a producirse la falla registrada en las PASO.

Por su parte, también ante la Justicia, Smartmatic informó que está trabajando «en el rediseño» del sistema de consulta para la fiscalización por parte de las agrupaciones partidarias, tal como lo sugiriera el veedor informático a partir de las falencias registradas en las PASO, y que realizará «simulacros para hacer pruebas del sistema» los próximos 21 de septiembre y 5 de octubre.

En una presentación realizada ante la justicia electoral, a la que tuvo acceso Télam, el Ejecutivo señaló que si bien en las PASO «efectivamente se interrumpió el flujo de información para el proceso de fiscalización», le requirió al proveedor del servicio que realice «las mejoras técnicas necesarias para que dicho inconveniente no vuelva a producirse».

Así lo hizo en un escrito presentado esta semana ante la jueza federal con competencia electoral, María Romilda Servini, en la que pidió que sea rechazado el pedido del Frente de Todos para que la empresa Smartmatic sea desplazada del proceso de escrutinio provisorio, ahora de cara a las elecciones generales de octubre y de un eventual balotaje.

Por su parte, en el mismo expediente y también a través de un escrito, Smartmatic admitió la falla registrada durante el proceso de escrutinio provisorio de las PASO «en el módulo de consulta de fiscales partidarios», pero garantizó la implementación de «un sólido sistema de consultas para la fiscalización por parte de las agrupaciones políticas» de cara a los comicios del 27 de octubre.

«La remediación de las causas de las anomalías, de acuerdo a la conclusión de la pericia, permitirá contar en las elecciones generales con un sólido sistema de consultas para la fiscalización por parte de las agrupaciones políticas», afirmó ante la Justicia la empresa, que en el actual proceso electoral y tras una licitación internacional, desplazó a la firma Indra de la tarea del escrutinio provisorio.

En este sentido, al defender su propio desempeño y exponer sus argumentos, la empresa subrayó que, pese a esa falla, «en ningún momento estuvo en riesgo la integridad del evento electoral».

Además, criticó que el informe del veedor informático que evaluó su desempeño durante el escrutinio provisorio de las primarias no haya tomado en cuenta en su diagnóstico «toda la complejidad del sistema y todas las actividades para el proyecto PASO 2019».

Es que, en su informe ante Servini, el veedor informático concluyó que, si bien la tarea de escaneo y transmisión de telegramas se había realizado «adecuadamente y en forma segura», el sistema de recuento provisional de resultados había funcionado de manera «totalmente defectuosa».

«No se pudo poner a funcionar en la sala de veedores; funcionó solo un rato en las terminales de los fiscales; tuvieron que bajar la aplicación de fiscales; y a pesar de tener información suficiente a las 21:15, no pudo dar información hasta las 22:30», detalló el informe remitido a la jueza Servini por el director general de Tecnología del Consejo de la Magistratura de la Nación, el ingeniero en sistemas Juan Antonio Franchino.

Por eso, ahora, evalúa como parte de las readecuaciones que implementará de cara a las elecciones generales del 27 de octubre la creación de una «base espejo», es decir un «archivo estático», para dirigir ahí «la funcionalidad» de la consulta de los fiscales partidarios, a fin de que «las visualizaciones sobre el módulo no generen nuevas consultas a la Base de Datos», según precisó ante la Justicia.

Es que, según explicó Smartmatic, fue a raíz de la «sobrecarga» que se registró en el módulo de consulta de fiscales partidarios, el día de las PASO, que la empresa resolvió «aislar la fuente de sobrecarga para preservar el funcionamiento global del sistema», lo que generó una demora en el inicio de la difusión de los resultados, que arrancó a las 22.20 y no a las 21, como estaba estipulado.

Lo habían anticipado los apoderados y representantes de los partidos políticos de oposición hace y amás de un mes. Hablamos de las fallas que tenía el sistema informático y que fueron denunciadas ante la justicia en más de una oportunidad.

Y lamentablemente las advertencias se cumplieron: ya se conocieron denuncias sobre la caída del sistema de transmisión y registro de datos de SmartMatic lo que pone en peligro el recuento de votos y la veracidad de las cifras que se den esta noche de manera oficial así como una importnate demora en la comunicación de los datos.

Desde el gobierno y el centro de cómputos como tampoco desde el correo no han hecho declaraciones ni se refirieron hasta ahora al tema, que reviste una gravedad extrema, porque pone en riesgo la garantía de la transparencia del escrutinio provisorio.

  • Se trata del primer conteo oficial de votos. No tiene validez legal, pero son los primeros resultados que se presentan horas después de terminada la votación.
  • El software que propone el Gobierno permitirá que los telegramas se manden vía digital desde las escuelas a los centros de cómputos, sin pasar por las oficinas del Correo de todo el país, como se hizo hasta ahora.
  • La oposición advierte sobre una posible manipulación del resultado. Especialistas temen que se deslegitime la elección si el software no se puede auditar.

El escrutinio provisorio es el primer conteo oficial de votos que se hace apenas termina la elección y está a cargo del Gobierno. Su objetivo es informar a la ciudadanía los resultados preliminares, pero no tiene validez legal. Los datos que sí cuentan legalmente y que permitirán declarar ganadores y perdedores son los del escrutinio definitivo, que está a cargo de la Justicia y se termina a más tardar a los 10 días corridos después de la elección, según el artículo 112 del Código Nacional Electoral.

A las 18 horas del día de la elección se cierran los comicios y comienza el conteo de votos. Las urnas se abren y el presidente de mesa con los fiscales partidarios cuentan voto por voto. De ese cómputo surgen tres documentos que deben ser firmados por el presidente de mesa y los fiscales: el acta de escrutinio, el telegrama y el certificado de escrutinio. En ellos se vuelcan los datos de los votos de cada mesa.

El acta de escrutinio es el documento que queda dentro de la urna para el escrutinio definitivo, que lo realiza la Justicia días después; el certificado de escrutinio queda para los fiscales partidarios y el telegrama es el que se envía al Correo para el escrutinio provisorio (el conteo de ese mismo día).

¿Qué es lo nuevo para estas elecciones?

A partir de esta elección se utilizará un software que se adquirió por licitación a través de Correo Argentino y se llama SmartTally. Según dijo a Reverso la empresa que lo creó, Smartmatic, fue diseñado especialmente para la Argentina y permitirá que los telegramas con los votos de cada mesa sean transmitidos desde cada escuela de forma digital hacia los centros de cómputos.

Antes también se utilizaba un software y la empresa encargada era la española Indra, que estuvo a cargo del escrutinio provisorio en la Argentina durante 25 años y para estas elecciones perdió la licitación contra la anglo-venezolana Smartmatic.

La única diferencia es que ahora los telegramas serán transmitidos vía electrónica desde las escuelas a los centros de cómputos de la Dirección Nacional Electoral (DINE), que depende del Ministerio del Interior de la Nación sin pasar por las oficinas del Correo más cercanas a los establecimientos educativos. Antes, los telegramas se mandaban en camionetas desde las escuelas hasta las oficinas más cercanas del Correo, donde se digitalizaban.

Cruce

El Gobierno nacional defiende el nuevo sistema porque supone agilizar la transmisión de información durante el escrutinio provisorio.

Por su parte, el Frente de Todos, que postula a la fórmula Alberto Fernández-Cristina Fernández, y Consenso Federal, que postula al binomio Roberto Lavagna-Juan Manuel Urtubey, cuestionaron el nuevo sistema, porque temen que se puedan manipular los resultados provisorios en la noche del domingo.

“Smartmatic es una empresa que objetivamente está llamada para enturbiar el proceso del recuento de votos hasta que lleguen los definitivos. Tengo una enorme preocupación. No estamos dispuestos a tolerar que hagan esto. Ya han ensuciado demasiado todo como para tolerar que ensucien el recuento”, dijo Alberto Fernández en una entrevista con el portal El Destape.

Por el Gobierno, en cambio, el secretario de Asuntos Políticos e Institucionales, Adrián Pérez, afirmóen una entrevista con Radio Continental que “el sistema electrónico para el escrutinio provisorio es totalmente transparente” y destacó que “los fiscales van a poder fotografiar el telegrama, enviarlo desde la escuela, seguir el proceso de envío y verlo cuando llega”.

Qué dicen los especialistas

Según la especialista Beatriz Busaniche, presidenta de la Fundación Vía Libre -una organización que se especializa en derechos digitales y temáticas vinculadas con el software libre y las nuevas tecnologías-, “con el nuevo sistema no se podría producir un fraude que dañe la integridad de la elección, ya que dos de los tres documentos que se usan para el escrutinio (el acta de escrutinio y el certificado de escrutinio, que son firmados por el presidente y los fiscales) no son manipulados por el nuevo sistema”.

Sin embargo, según la especialista, se podría afectar la legitimidad de la elección, ya que el conteo provisorio (cuyos resultados suelen ser comunicados primero a la ciudadanía) se realizará con un software no auditable por los partidos que podría diferir del resultado que surge de los documentos en papel.

“Si te vas a dormir el domingo a la noche pensando que ganó un candidato y después en dos semanas el escrutinio definitivo te dice otra cosa puede ser un problema. Si confundís la información del domingo electoral y de las tapas de los diarios del lunes, que es lo que podría llegar a pasar, podés deslegitimar profundamente el proceso electoral”, explicó a ReversoBusaniche.

Por su parte, Enrique Chaparro, experto de Seguridad Informática de Vía Libre, señaló en una entrevista con Radio Con Vos que del ensayo de funcionamiento realizado el 20 de julio surgió el uso de un programa “cuya notable antigüedad hace que tenga un montón de posibilidades de ataque”.

“Es una buena idea, pero como a toda buena idea además de imaginarla bien hay que implementarla bien. Y ahí es donde se plantea el problema: por alguna razón desconocida (…) hacen una transformación del formato digital de imagen que se utiliza, de modo tal que lo que se transmite es una cosa pero lo que leen los operadores que cargan manualmente los resultados de cada telegrama está en un formato distinto. Al hacer esa conversión, de un formato que se llama TIFF a otro que se llama PDF, utilizan un programa que tiene una gran cantidad de vulnerabilidades documentadas, conocidas y explotables”, aseveró Caparro.

En la DINE dijeron a Reverso que la imagen “no se convierte a PDF sino a PNG” y que “los especialistas analizaron documentos erróneos”.

“Ese ha sido el sistema utilizado en las últimas elecciones, al menos con el proveedor anterior, Indra, y nunca ha generado ningún cuestionamiento. Es la primera vez que se escucha un cuestionamiento a un sistema utilizado en 2013, 2015 y 2017. Si para ellos era un problema, lo habrían cuestionado antes”, dijeron.

Cómo comenzó todo

La Cámara Nacional Electoral (CNE) publicó una acordada en 2017 donde se refirió a la necesidad de modificar el sistema tradicional del escrutinio: “En particular, deben preverse medidas que permitan agilizar y abreviar el tiempo de transmisión de los datos, a través de procedimientos tales como la digitalización y transmisión -en lo posible- desde el propio establecimiento de votación, para lograr una carga más amplia de información y, por lo tanto, más homogénea y representativa del resultado de la elección, sin posibilidades de manipulación mediante el orden de carga”, señalaron los jueces Alberto Dalla Vía y Santiago Corcuera.

El Gobierno afirma que con la implementación del nuevo sistema está cumpliendo este mandato judicial.

Pero el foco de los cuestionamientos de la oposición, tanto del Frente de Todos como de Consenso Federal, tiene que ver con dos puntos de la digitalización: uno es la falla en la primera prueba del software que se hizo en julio y otra es la imposibilidad de ver el código fuente, es decir de saber cómo fue desarrollado el programa y si tiene vulnerabilidades o no.

Al respecto, Adrián González, director de Servicios Electorales de Correo Argentino, rechazó que el escrutinio provisorio pueda ser manipulado. “No, claramente no se puede manipular, es imposible, el escrutinio tiene toda una serie de previsiones técnicas, donde interviene muchísima gente en el proceso, que es humano y tecnológico, trabajan alrededor de 40 mil personas”, dijo en una entrevista con radio La Red.

Sostuvo que “las agrupaciones políticas tienen la facultad de ir a ver la transmisión de los telegramas de escrutinio a las sucursales del Correo”. Y, además, completó: “Hoy lo que implementamos a nivel Gobierno es que esa transmisión se haga dentro de las escuelas”.

La prueba que falló y su alcance

La DINE realizó el 29 de junio último la primera prueba nacional del sistema de conteo rápido; hubo otra el sábado 13 de julio (sólo interna de Correo Argentino) y una última, el 20 de julio,abierta a la prensa y a los partidos políticos. Además, se realizará otra prueba antes de las generales del 27 de octubre.

En la primera prueba se produjeron fallas admitidas por la empresa y el Gobierno nacional. Según el Poder Ejecutivo Nacional, fueron cuestiones técnicas, específicamente en la conexión a Internet de las netbooks utilizadas para transmitir los datos desde las escuelas.

Reverso se contactó con Hernán Etchaleco, vocero de la Secretaría de Asuntos Políticos e Institucionales, y el funcionario reconoció que “hubo problemas de conectividad desde las escuelas” con el nuevo sistema, aunque aclaró que “no pasó nada fuera de lo previsto”. Además, agregó: “Hoy hicimos [por el 13 de julio] una nueva prueba y anduvo todo bien”.

Etchaleco precisó que 11 mil de las 15 mil escuelas contarán con un escáner multifunción de última tecnología, que se utilizará en aulas específicamente destinadas al escaneo y transmisión digital del telegrama, en reemplazo del envío por camionetas.

En los 4 mil establecimientos restantes se utilizará el sistema tradicional. Estas 4 mil escuelas son las de menor cantidad de electores (menos de cinco mesas) y las que, se cree, podrían presentar mayores problemas de conectividad.

Si hay fallas de conexión, dijo Etchaleco, se activará el sistema de contingencia. Es decir, el sistema tradicional: irá el camión del Correo a retirar los telegramas a la escuela y los llevará a las oficinas donde serán escaneados y transmitidos por vía electrónica a los centros de cómputos: uno, en la localidad bonaerense de Monte Grande, y el otro, en el barrio porteño de Barracas.

Código cerrado

El “código fuente” del software SmartTally es cerrado. Esto significa que sólo la empresa puede observarlo o controlarlo, haciendo imposible su fiscalización por parte de los partidos políticos. Nadie más que la empresa sabe cómo funciona el software a nivel informático. Por eso, según especialistas y apoderados de la oposición, esto podría deslegitimar la elección en caso de haber fallas en la transmisión digital de los datos.

La oposición venía exigiendo que el Gobierno le entregara a la Justicia electoral y a los partidos políticos el software y los códigos fuentes del escrutinio provisorio.

La CNE dictó una acordada indicando que debían hacerlo 30 días antes de la fecha del acto electoral a fin de que puedan auditarlos. El Gobierno hizo caso omiso de este reclamo en reiteradas oportunidades.

Por eso el 6 de agosto último, cinco días antes de las PASO, la CNE dictó una nueva acordadaintimando a la DINE a que “proceda a dar inmediato cumplimiento a la entrega del software para escrutinio provisorio”.

El 7 de agosto último finalmente el Gobierno entregó a la Cámara Nacional Electoral el software del escrutinio. Tras la última acordada de la CNE, en Smartmatic habían confirmado a Reverso que ese día se realizaría la entrega y señalaron que era algo que “ya había sido acordado” con el Gobierno.

De todas maneras, el kirchnerismo ratificó ese mismo día que no confía en el sistema. “Ya no sirve de nada porque no podemos hacer ningún tipo de prueba ni nada”, dijo Landau en declaraciones que reproduce el diario La Nación.

Presentaciones judiciales

Consenso Federal, a través de su apoderado, había hecho semanas atrás una presentación a la CNE pidiendo información sobre el software. “Conocimos por vía informal que el sábado [por el 13 de julio] se habría hecho una prueba sin la participación de los partidos políticos”, dijo a este medio el precandidato a diputado por Consenso Federal Alejandro “Topo” Rodríguez.

El 6 de agosto, cinco días antes de las PASO, el Frente de Todos realizó su propia presentación judicial, a través del apoderado del PJ, Jorge Landau, pidiendo directamente que “se deje sin efecto la aplicación del proceso de digitalización de los telegramas de escrutinio de cada mesa, transmisión y contabilización de los resultados provisorios” a cargo de Smartmatic.

El Frente de Todos también pidió designar interventores judiciales “para presenciar todos los procesos técnicos de escrutinio el día de la elección y para la realización de auditorías” posteriores, para las que se podría “contar con la colaboración técnica del Consejo Interuniversitario Nacional”.

“Tenemos desconfianza respecto de esto porque vimos cómo salieron las pruebas, que es vulnerable el sistema desde el punto de vista informático, es hackeable. Si no te vienen bien los resultados podés desde las distintas terminales que tienen frenar las cosas. Digo, desde eso, que es lo más sencillo, hasta cualquier otra cosa”, dijo Landau en una entrevista en radio Con Vos al explicar la presentación del amparo.

Con todo, Landau distinguió el escrutinio provisorio, del que se encarga el Gobierno, del definitivo, a cargo de la Justicia.

“La Justicia Nacional Electoral tiene 24 jueces federal dedicados a esto, una CNE, y de última queda la Corte Suprema de la Nación, que generalmente nunca interviene en estas cosas. Está garantizado absolutamente el escrutinio definitivo”, precisó.

Sobre el conteo provisorio, en cambio, Landau señaló: “El problema es en la noche del domingo 11, que se tergiversen los resultados en esa oportunidad. Ese es el miedo que tenemos: que te instalen un resultado distinto y un ganador distinto del que reflejan las urnas, nada más, que no es poca cosa en el mundo en que te instalan informaciones permanentemente”.

Otro software

Desde la empresa Smartmatic explicaron a este medio que hay un segundo software para el procesamiento de datos con una copia segura que se entregará a la CNE. “Si se presentase la necesidad de revisar el código, está esa copia para hacerlo. Esa copia se entrega tal cual se utilizará en la elección y queda en bóveda”, dijo Samira Saba, directora de Comunicaciones de la empresa.

Sebastián Schimmel, secretario de Actuación Electoral de la Cámara, confirmó a Reverso que la empresa debe enviar una copia pero que ésta aún no llegó, aunque aclaró que debe ser enviada antes de las elecciones primarias del 11 de agosto. “[El viernes 12 de julio] se le mandó un oficio a la DINE recordándole que tiene que enviar el software. Es una copia que sólo mantenemos en depósito y la resguardamos. No tenemos derecho a abrirla”, precisó Schimmel.

Smartmatic en otros países

No es la primera vez que la empresa Smartmatic participa en una elección: vendió distintos software a países como Italia, Filipinas, El Salvador y Venezuela, entre otros. Cada país usó tecnología diferente y en cada uno hubo distintos problemas.

En El Salvador, en 2018, hubo un error de un script (un documento que contiene instrucciones escritas en códigos de programación) que contabilizó mal las preferencias a favor de ciertos candidatos en particular, entonces los que habían obtenido menos votos terminaron arriba. En mayo último, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) de ese país exigió un millón de dólares a la empresa Smartmatic como compensación por las fallas. Finalmente, tras cinco meses de ocurrida la falla, el TSE logró que la empresa pagara 226 mil dólares.

La Unión Europea emitió un informe donde explicó cómo fue toda la elección en El Salvador. Allí, indicó que en el simulacro hubo problemas y sólo la mitad de las actas de resultados se transmitió con éxito. Sin embargo, luego de la elección calificaron como “buena” y “muy buena” la transmisión electrónica de resultados con el 97% de los centros de votación observados.

En Filipinas, según dijo a Reverso la periodista de Rappler Gemma Bagayaua-Mendoza, quien escribió distintas notas acerca de las elecciones en ese país, hubo denuncias por fraude, aunque la mayoría “están basadas en fallas que no fueron probadas”.

En Lombardía, Italia, se contrató a Smartmatic en 2017 para un referéndum, una consulta de “sí” o “no”. Allí, dos días antes de la votación, se filtró el sistema que iban a usar y las claves de las máquinas de votación. Una nota del diario Corriere Della Sera cita al hacker y experto en seguridad informática Matteo Flora, que indica que mucha información sensible, contraseñas, nombres de usuario y claves de autenticación se volvieron accesibles para cualquiera.

En Venezuela, la empresa Smartmatic dio servicios en distintas elecciones desde 2004 hasta 2017. En la elección de la Asamblea Nacional Constituyente de 2017 la misma empresa reconoció que hubo fraude, y que fueron las personas quienes manipularon los datos. Aquí se pueden ver las declaraciones de la empresa en ese momento.

Esta nota es parte de Reverso, el proyecto periodístico colaborativo que une a más de 100 medios y empresas de tecnología para intensificar la lucha contra la desinformación durante la campaña.