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Concluida la primera semana desde su despegue, el satélite Saocom-1B se encamina, desde el 7 de septiembre, a cumplir su segunda etapa y «calibrar el sistema de propulsión antes de moverlo a su posición orbital definitiva», dijo Raúl Kulichevsky, el director ejecutivo de la Conae, antes de retornar al país desde la base de Cabo Cañaveral, en Estados Unidos.

Para Kulichevsky estos primeros siete días son «significativos porque son los más críticos en la vida de un satélite en cuanto a la comprobación de que todo funciona bien».

«Después del lanzamiento vienen temas como encender el transmisor, que comunica al satélite con la Tierra, un minuto después de que se separa el satélite del lanzador, y tres minutos más tarde se debían abrir los paneles solares, que producen su energía», explicó.

Lo cierto es que «todos los subsistemas del satélite funcionan mientras la batería tiene carga, ¿y cómo se recarga? A través de los paneles solares que tienen que estar perfectamente orientados hacia el sol, si eso no sucede el satélite se muere», sentenció Kulichevsky como para dejar en claro la precisión de cada operación.

La segunda etapa en la vida útil del Saocom-1B comienza este lunes 7 de septiembre.

¿Qué ocurrirá desde este lunes?

Comenzamos a calibrar el sistema de propulsión antes de mover al satélite hacia la posición orbital definitiva junto a cuatro satélites italianos y el Saocom-1A, que completan la constelación del Siasge (creada por la Conae y la agencia espacial italiana ASI).

La ubicación final se produce en tres maniobras por día, y son necesarias 30 operaciones, es decir que el proceso lleva 10 días.

Luego arranca la etapa de calibración de la antena, y una vez finalizada estamos en capacidad de adquirir imágenes, aunque éstas llevan un tiempo de perfeccionamiento. El ajuste de la antena lleva, aproximadamente, unos tres meses.

Desde ahora, sin ansiedad ni estrés

Sumados estos plazos, desde el momento del lanzamiento hasta los ajustes finales para que el satélite esté operativo ciento por ciento, «esa puesta a punto lleva entre cuatro y cinco meses», dijo Kulichevsky.

Este platense por adopción, y sanjuanino de nacimiento que retorna a la Argentina este domingo junto a la delegación que viajó a Cabo Cañaveral para el lanzamiento del Saocom-1B, dijo a Télam que el miércoles completaron, «oficialmente, la etapa del lanzamiento».

Si bien la tarea con el satélite no concluyó, reconoció que se sacaron de encima «un tremendo estrés y ansiedad. Nos tomó un día recuperarnos del lanzamiento. Estábamos tan excitados que no podíamos dormir. Recién ahora nos estamos relajando y volviendo a nuestras actividades».

Y recordó que «el día del lanzamiento fue tremendo porque no sabíamos si se realizaba debido al clima. Se terminó resolviendo tres minutos antes del despegue, fue un estrés increíble, pero una emoción y alegría indescriptible».

La jornada del lanzamiento, el presidente Alberto Fernández dijo que el Saocom-1B «permite conocer muchas cosas de nuestro suelo y prever lo que tenemos que hacer para optimizar nuestros esfuerzos», como «medir la salinidad y movimientos de la tierra, los glaciares, el agua y los ríos».

¿Cuál es la vida útil del satélite y qué ocurre cuando ésta concluye?

El Saocom-1B fue diseñado para 7 años, pero esperamos que dure mucho más.

Y cuando termina su vida útil tenemos dos opciones: hacer un reingreso controlado a la atmósfera para que lo que no se quema del satélite caiga en el océano, o mandarlo a volar al espacio exterior.

El equipo técnico regresa este domingo desde Miami en un vuelo de Aerolíneas Argentinas, «y seguiremos trabajando cada uno desde su casa, así que va a ser una alegría inmensa», resaltó.

¿Y a qué vuelve en términos de próximos proyectos?

A la Misión Sabiamar, que ya está en su etapa de ingeniería de detalle del satélite.

Según información de la Conae, este emprendimiento está integrado por dos satélites que tendrán como objetivo la observación del mar y las costas, y aportará datos para la gestión y manejo de recursos pesqueros, y realizar estudios costeros regionales relacionados a la calidad y la dinámica del agua y humedales.

«También estamos pensando en la segunda generación de los Saocom, queremos tener nuestro vehículo lanzador Tronador, y gestionar la capacitación de posgrados en el Centro Espacial Teófilo Tabanera (CETT), próximo a Alta Gracia, en Córdoba», agregó Kulichevsky.

– Mientras usted detallaba los proyectos, imaginaba lo valioso de la capacidad profesional de los integrantes de la Conae.

Sí, hay que destacar la capacidad técnica de toda nuestra gente.

El equipo argentino se ha ganado el respeto de los profesionales de la empresa Spacex y de la NASA. Pero no es un hecho puntual, sino que nuestra formación profesional está a la altura de los mejores, podemos hablar de igual a igual, discutir y muchas veces imponer puntos de vista.

La mayoría de los profesionales somos fruto de universidades públicas argentinas, luego, en Conae, Invap y VENG (la empresa de desarrollos tecnológicos con participación pública y privada a cargo de la operación del centro de control del Saocom) damos una formación adicional y traspasamos las experiencias.

Kulichevsky reúne una alta calificación profesional, capacidad de trabajo y el recuerdo permanente de sus raíces. Saber de dónde uno viene ayuda a organizar el camino porque los sueños se arman en ese punto de encuentro de la juventud y la vocación, que va apareciendo.

Además de la satisfacción por la tarea cumplida, ¿en qué otra cosa piensa cuando concluye una tarea como la del lanzamiento del Saocom-1B?

Me acordaba de mis abuelos, uno era carpintero y el otro sastre. Ambos llegaron a la Argentina antes del Holocausto, pero perseguidos por los pogroms en Rusia. Y en mis viejos, él es tucumano y mi vieja sanjuanina, fueron la primera generación que dio un salto enorme desde sus padres que llegaron de la nada, tan solo con una valijita… y ahora estamos nosotros para continuar ese legado y seguir construyendo este futuro.

No sé… creo que es un recorrido extraordinario… cuando uno habla de la Argentina como tierra de oportunidades e igualdad… es grandioso, increíble, porque no pasó tanto tiempo entre mis abuelos y yo. Son tan solo dos generaciones.

Kulichevsky agregó que desde pequeño le gustaron los temas del «espacio, aunque no tenía idea si podría desarrollarme en algo así en Argentina».

Estudió Ingeniería Aeronáutica en la Universidad Nacional de La Plata, «pensé que eso me acercaría al espacio de algún modo», explicó a Télam.

«Hoy siento mucha satisfacción y el privilegio de hacer lo que me apasiona. No me imaginé estar en un proyecto tan apasionante como el Saocom», reflexionó como una gran síntesis de su carrera.

«Un recorrido que no termina porque se vienen otros proyectos. Uno va renovando sus sueños», concluyó, como anclaje al punto de partida de su próximo desafío.

La jefa del proyecto Josefina Péres aseguró que ya pasó «la etapa más crítica tras el lanzamiento del satélite» y ahora «seguirán varios meses de chequeos para la puesta en servicio».

La jefa del proyecto Saocom, Josefina Péres aseguró que ya pasó «la etapa más crítica tras el lanzamiento del satélite» que fue el despliegue de la enorme antena del radar SAR, lo cual se desarrolló «con éxito» y ahora «seguirán varios meses de chequeos para la puesta en servicio».

«Una parte importante del diseño mecánico, térmico y de las automatizaciones del satélite están pensadas para las 36 horas posteriores al lanzamiento, el despliegue de la antena radar, representa la actividad más crítica que debieron sortear los ingenieros e ingenieras de la Conae (Comisión Nacional de Actividades Espaciales) en las primeras horas de vida del satélite en el espacio», detalló Peres.

El satélite argentino Saocom 1B fue lanzado el domingo pasado desde Cabo Cañaveral, Estados Unidos y ahora viaja a una velocidad de 7 kilómetros por segundo, habiendo realizado una vuelta al planeta cada 99 minutos, sumando poco más de 14 vueltas diarias.

«Hacia adelante, seguirán varios meses de chequeos para la puesta en servicio operativo y para lograr que el Saocom 1B comience a producir imágenes», afirmó la jefa del proyecto.

Las primeras operaciones del satélite fueron realizadas de manera remota desde el Centro de Control de Misión, ubicado en Falda del Carmen, Córdoba, en el Centro Espacial Teófilo Tabanera de la Conae en el ámbito del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación.

Lucas Bruno, jefe de operaciones de la Misión Saocom, destacó que «·el despliegue total llevó alrededor de siete horas y media, con el seguimiento de todos los equipos de ingenieros mirando la telemetría desde Córdoba, así como de las sedes que nos dan soporte en Bariloche y Buenos Aires”.

Además contaron con el soporte de estaciones terrenas de Noruega, Kenia, Antártida, Islas Kerguelen, Perú y Estados Unidos, y con las dos estaciones de la red de Conae en Argentina, en Córdoba y en Tierra del Fuego.

“En 20 horas llegamos a modo Ciencia, es el modo funcional de la plataforma de servicios y de control de actitud para poder utilizar el radar”, dijo Peres, y destacó que en 2018, cuando se puso en órbita al Saocom 1A (hermano gemelo del satélite lanzado esta semana), las mismas operaciones llevaron 72 horas».

Bruno puntualizó que “cada tres días, aproximadamente, de a poco vamos haciendo maniobras hasta ponerlo en la órbita de la constelación. Para esto se libera un sistema de propulsión que demanda unas 70 maniobras y que permite alinear al satélite con el 1A».

El chubutense Martín Griffiths egresó de la Escuela Politécnica, es Ingeniero y trabajó en el proyecto del Satélite argentino que fue puesto en órbita el domingo.

El satélite argentino Saocom 1B fue lanzado el domingo a las 20:19 hs. de nuestro país desde la base de Cabo Cañaveral en Florida, Estados Unidos. Participaron científicos de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) de Córdoba y en la sede del INVAP de Bariloche.

El Ingeniero Martín Griffiths, contó que forma parte de la Comisión de Energía Atómica, que se encargó del armado de la antena radar ARAS, que es parte esencial en el mencionado Satélite, orgullo de la ingeniería nacional.

Recordó que egresó de la Escuela “Politécnica” a fines de los 90 y se mudó a La Ciudad Autónoma de Buenos Aires para estudiar Ingeniera Mecánica en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN). “Yo ni siquiera sabía que Argentina hacia satélites”, manifestó y remarcó que, gracias a la difusión de esta actividad “cualquier chico puede ver qué capacidades tiene el país” expresó el chubutense Griffiths.

Por otro lado, se refirió al satélite SAOCOM-1B y señaló que trabajó durante 14 años, desde el 2005 hasta diciembre del año pasado “donde culminamos por completo nuestras tareas”.

En cuanto al satélite, fue diseñado para medir la humedad del suelo y explicó que su principal uso es agrario. “La antena, a través de señales de microondas, computa cantidad de agua, se puede calcular humedad dependiendo el tipo de suelo y siembra entre los 50 cm a 2 mts bajo tierra”, manifestó el ingeniero.

“Los satélites venden información, esa es la primer ventaja competitiva para el país ya que siguen siendo menos de 10 países los que tienen esta capacidad”, agregó en Notas de radio.

El esquelense aseguró que fue “muy emocionante” el momento del lanzamiento del satélite y en su área en particular debieron esperar 14 horas después del despegue para corroborar que su trabajo esté bien hecho.

“Hoy (lunes) a las 10 de la mañana me terminaron de confirmar que la antena se había desplegado por completo y con éxito, así que hasta ese momento nos duró la ansiedad”, expresó y señaló que ahora está abocado a los temas nucleares, pero de igual manera sigue atendiendo la industria satelital.

El canciller Felipe Solá celebró hoy el lanzamiento del satélite Saocom1B, al que consideró el «resultado de un Estado que invierte en ciencia y tecnología», y destacó que de esta manera el país «construye soberanía».

«El lanzamiento del satélite SAOCOM1B, totalmente hecho en Argentina, es el resultado de un Estado que invierte en ciencia y tecnología para el desarrollo económico y social de nuestro país. Así construimos soberanía», expresó Solá en Twitter.

 

Por su parte, el secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur de la Cancillería, Daniel Filmus, expresó su «orgullo y emoción» por el lanzamiento y felicitó por Twitter a «todos los que hicieron posible este nuevo logro de la ciencia nacional».

El satélite argentino de observación con microonadas Saocom 1B fue lanzado hoy a las 20:19 de nuestro país a bordo de un cohete Falcon 9, de la firma Space-X, desde la base de Cabo Cañaveral en Florida, Estados Unidos.

Al dirigirse por videoconferencia a los científicos del Centro de Control de Misión en el Centro Espacial de Conae, en Córdoba, y del Invap, en Bariloche, Alberto Fernández resaltó que Argentina es «uno de los 10 países que son capaces de poner en órbita satélites como este».

El presidente Alberto Fernández destacó hoy el lanzamiento del satélite Saocom1B, que despegó desde Cabo Cañaveral, y afirmó que la «riqueza de las sociedades está dada en el desarrollo de la educación, el conocimiento, la ciencia y la tecnología».

Desde la residencia de Olivos, donde siguió el despegue junto al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y el ministro de Ciencia y Tecnología, Roberto Salvarezza, el Presidente planteó que «estos proyectos son maravillosos y deben enorgullecer a todos los argentinos».

Al dirigirse por videoconferencia a los científicos del Centro de Control de Misión en el Centro Espacial de Conae, en Córdoba, y del Invap, en Bariloche, Alberto Fernández resaltó que Argentina es «uno de los 10 países que son capaces de poner en órbita satélites como este».

El Presidente reseñó que el Saocom1B «no es un satélite más» sino que «permite conocer muchas cosas de nuestro suelo y prever lo que tenemos que hacer para optimizar nuestros esfuerzos», como «medir la salinidad y movimientos de la tierra, los glaciares, el agua y los ríos», entre otras capacidades.

El mandatario consideró que esas aptitudes resultan «centrales para aquellos que se dedican a la producción agropecuaria, y que tanta riqueza acercan a las Argentina».

Tras destacar que el Gobierno puso en marcha este plan en 2007, sobre el final del mandato del entonces presidente Néstor Kirchner, Fernández dijo estar «orgulloso» de que esta iniciativa sea llevada a cabo por «científicos argentinos».

«La riqueza de las sociedades está dada en el desarrollo de la educación, el conocimiento, la ciencia y tecnología», planteó.

En referencia al gobierno de Mauricio Macri, el mandatario lamentó «cuánto perdió Argentina» cuando el Ministerio de Ciencia y Tecnología «pasó a ser una secretaría y los científicos fueron impulsados a dejar el país y buscar otros rumbos, en un ámbito donde eran destratados y maltratados».

«Cuando veo a estos científicos de pie, trabajando, emocionados y abrazándose, porque ven que su labor tuvo sentido, digo ‘Qué bien hace la Argentina en invertir en toda esta gente, porque toda esta gente es futuro para la Argentina'», subrayó.

Además, Fernández señaló que el lanzamiento debe «llenar de orgullo en medio de una pandemia compleja, con todas las dificultades», e insistió en la importancia de que el Estado «invierta en educación, ciencia y tecnología», porque, dijo, «así vamos a crecer como sociedad y como país».

Del seguimiento de la actividad en Olivos también participó la gerenta de Observación de la Tierra de la Misión SAOCOM en la CONAE, Laura Frulla.

El satélite argentino de observación con microonadas Saocom 1B fue lanzado hoy a las 20:19 de nuestro país a bordo de un cohete Falcon 9, de la firma Space-X, desde la base de Cabo Cañaveral en Florida, Estados Unidos, y tiene entre sus objetivos medir la humedad del suelo y aplicaciones en emergencias como la detección de derrame de hidrocarburos en el mar y seguimiento de la cobertura de agua durante inundaciones.

La información brindada ayudará, mediante un convenio de colaboración entre el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la CONAE, a que los productores agropecuarios sepan cuál es el mejor momento para la siembra, fertilización y riego, en cultivos como soja, maíz, trigo y girasol.

También brindará soporte en relación al uso de productos químicos para el control de enfermedades en cultivos y permitirá realizar pronósticos de inundaciones, elaborar mapas de riesgo de incendios y proveerá datos sobre el desplazamiento de glaciares.

Durante los primeros días en órbita, la comunicación con el satélite se realizará con el soporte de estaciones terrenas ubicadas en Noruega, Kenia, Antártida, Islas Kerguelen, Perú, Estados Unidos, con las cuales hay acuerdos de cooperación, y con las dos estaciones de la red de CONAE en la Argentina, una en Córdoba y otra en Tierra del Fuego.

El satélite argentino de observación con microonadas Saocom 1B fue lanzado hoy a las 20:19 de nuestro país a bordo de un cohete Falcon 9, de la firma Space-X, desde la base de Cabo Cañaveral en Florida, Estados Unidos.

La primera estación con la que tomará el contacto el satélite es la ubicada en Lima, Perú, según el cronograma «minuto a minuto» que consignó la Comisión Nacional de Energía Atómica (CONAE).

Al minuto de separado el satélite del lanzador, se esperaba el contacto con Lima y «a las 20:41 se verifica la apertura de paneles solares para cargar las baterías y encender el GPS».

Desde ese momento, «el Centro de Control de Misión de la CONAE en Córdoba comienza a recibir la telemetría (los datos de salud/estado) del satélite y a comunicarse con el resto de los grupos», explicaron desde la CONAE.

«Los monitoreos continúan con la siguiente pasada del satélite por la estación en Tierra del Fuego y luego por la estación del Polo Norte. A continuación, el Centro de Control de la CONAE en Córdoba ejecuta los primeros comandos sobre el SAOCOM 1B», indicaron.

El paso siguiente es «el despliegue de la antena radar SAR, cada uno de los 7 paneles, uno por vez, hasta desplegar completamente esa enorme estructura de 35 m cuadrados».

Esa operación de despliegue de la antena terminará antes de pasadas 24 horas del lanzamiento.

El «minuto a minuto» comenzó a las 12, cuando se encendió el satélite y fue configurado para el lanzamiento desde Cabo Cañaveral. Los grupos de la Argentina reciben la telemetría del satélite y la verifican.

A las 13:30 se realizó el chequeo de todas comunicaciones, de las conexiones con las estaciones externas que ofrecen soporte y el equipo terreno.

📡🛰️SPACEX LANZÓ CON ÉXITO EL SATÉLITE ARGENTINO SAOCOM 1BA los 30 minutos del lanzamiento, el satélite se separó del…

Publicado por Cholila Online Portal de Noticias Digital en Domingo, 30 de agosto de 2020

 

Una hora más tarde se sumó el equipo al Centro de Control de Misión de Córdoba, para realizar un nuevo chequeo de las comunicaciones.

El chequeo completo se realizó a las 16:30 hs se realiza con todas las estaciones terrenas, dos de la CONAE en Argentina (Córdoba y Tierra del Fuego) y 5 estaciones de apoyo distribuidas en el mundo.

Luego, a las 17:30, se integró al Centro de Control de Misión el equipo encargado del control principal del monitoreo del lanzamiento.

La primera etapa del cohete Falcon 9 se separó a los 2 minutos 31 segundos del despegue y fue recuperada en tierra para una próxima misión.

El satélite Saocom 1-B se separó a los 14 minutos 20 segundos del módulo de carga del cohete, se estabilizó en su órbita y abrió sus paneles solares.

📡🛰️ MOMENTOS DEL DESPEGUE DEL COHETE FALCON 9 CON EL SATÉLITE ARGENTINO SAOCOM 1BA los 30 minutos del lanzamiento, el…

Publicado por Cholila Online Portal de Noticias Digital en Domingo, 30 de agosto de 2020

 

El siguiente paso es el despliegue de la antena radar SAR, cada uno de los siete paneles, uno por vez, hasta desplegar completamente su estructura de 35 metros cuadrados.

Esa operación de despliegue de la antena terminará antes de pasadas 24 horas del lanzamiento.

La cuenta regresiva para el lanzamiento del más avanzado satélite argentino comenzó ayer a partir del anuncio de SpaceX que precisó que hoy a las 20.18 hora argentina, el Saocom 1B despegará a bordo del poderoso cohete Falcon 9 desde el Centro Espacial Kennedy ubicado en Cabo Cañaveral, Florida, Estados Unidos.

Si bien la fecha está confirmada, la empresa espacial SpaceX dio un 40% de chances para que el lanzamiento se produzca, ya que imperan siempre las condiciones meteorológicas y la zona está padeciendo algunas tormentas pasajeras, luego del paso del huracán Laura formado en el mar Caribe.

“Somos el primer lanzamiento internacional o no estadounidense para SpaceX este año. Fue todo un desafío esta campaña de lanzamiento. No fue fácil rearmar todo el equipo de argentinos que trabajan para esta misión a raíz del coronavirus. Quiero destacar el apoyo de todas las familias de quienes trabajamos en esta importante misión satelital para el país. Lo estamos logrando por el compromiso para que el Saocom esté en órbita, y por el apoyo familiar que tenemos. El acompañamiento es fundamental para el éxito de esta misión”, señaló a Infobae, Raúl Kulichevsky, director ejecutivo y Técnico de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), que encabeza de la misión argentina de 13 especialistas que arribaron hace casi dos meses a Cabo Cañaveral para ultimar los detalles del lanzamiento y que luego debió ser demorado.

“Junto con los profesionales que siguen la campaña desde Cabo Cañaveral, un equipo de 50 profesionales trabajarán en las cuestiones técnicas de lanzamiento, separación del cohete, posicionamiento orbital y despliegue de las antenas radar desde cuatro tres puntos de Argentina: en la sede de la Conae en Falda del Carmen, Córdoba; en Invap en Bariloche y en la sede central de Conae en Buenos Aires”, explicó a Infobae Josefina Pérès, Jefa de Proyecto SAOCOM, que se encuentra en la ciudad rionegrina.

 

Y agregó: “Una vez que el SAOCOM 1B se lance y se separe del lanzador, el Centro de Control de Misión de la CONAE va a tomar el control del satélite desde Córdoba y comenzará a desarrollar una serie de actividades críticas, con apoyo de otras estaciones terrenas en todo el mundo, como la que existe en Tierra del Fuego, Lima, Los Ángeles, Noruega, Kenia, Antártida, Islas Kerguelen, Noruega, y también de Italia y Francia. Todo esto demorará varias horas. Allí se recibirán las primeras señales de vida en el espacio del SAOCOM 1B y se controlará y monitoreará el satélite en forma constante para realizar, con comandos a distancia, las operaciones de despliegue de la enorme antena del Radar de Apertura Sintética (SAR, por sus siglas en inglés de Synthetic Aperture Radar), de 35 metros cuadrados”.

“Apenas el satélite detecta que se separó del lanzador, despliega automáticamente el panel solar. A partir de ese momento, se comienza a generar una comunicación permanente con el satélite, cuando es observado por una estación espacial terrena, durante períodos de 11 minutos en donde se le envía comandos para comenzar a desplegar la antena radar. Entonces lo primero que se hace desde Córdoba es controlar si los paneles están desplegados”, precisó Pérés.

La experta contó que previo a la puesta en órbita del satélite, se realizaron dos ensayos de lanzamiento. El segundo y más importante se completó con éxito la semana pasada, simulado por una computadora, con el fin de ejercitar la configuración remota y las comunicaciones en todos los pasos del procedimiento de cuenta regresiva en tiempo real, tal como si fuera el día de lanzamiento.

Y agregó: “Estamos viviendo un lanzamiento únicode este satélite, ya que los últimos tres meses fueron un desafío total debido a la pandemia por coronavirus. El contexto de la cuarentena le aporta condimentos adicionales al lanzamiento. El equipo está trabajando con un alto nivel de compromiso y profesionalismo para terminar con el lanzamiento que quedó pendiente”.

“Con el lanzamiento del SAOCOM 1B, la Argentina completará la Misión SAOCOM, pensada para ofrecer soluciones a problemáticas locales que hasta hoy no pueden ser satisfechas con información de otros satélites. Además, con esta misión satelital nacional, el país se posiciona en un selecto grupo de países capaces de desarrollar la tecnología radar para uso espacial”, destacó Kulichevsky, director de la CONAE, apuntando al desarrollo de las antenas Radar de Apertura Sintética (SAR – Syntetic Aperture Radar) que poseen los satélites SAOCOM, compuestas por siete paneles con una superficie total de 35 m² y un peso de 1,5 toneladas. Se trata de un instrumento activo que trabaja en la porción de las microondas en banda L del espectro electromagnético. Estas características hacen que los satélites SAOCOM sean especialmente útiles para prevenir, monitorear, mitigar y evaluar catástrofes naturales o antrópicas.

“Cualitativamente estamos en un selecto grupo de países que puede desarrollar satélites de radar y en otro grupo aún más selecto que cuenta satélites con instrumentos de radar en banda L”, dijo Kulichevsky, y explicó que este instrumento diferencia a los satélites SAOCOM respecto de otros que utilizan imágenes ópticas necesitan de luz para captar imágenes. “El desarrollo de la tecnología radar permite observar la tierra 24 horas los siete días de la semana, ya sea de día o de noche o haya nubes, lo que le da mucha potencialidad a su uso, porque por cada vez que hacés una captación satelital, inmediatamente tenés datos y una imagen. Esta tecnología, que es más compleja que la óptica, implicó un gran desafío para la Argentina, porque al no contar con antecedentes en el país, tuvimos que empezar prácticamente de cero”, enfatizó el experto.

“Todo esto hace que tengamos satélites que puede satisfacer necesidades propias del país. Están pensados para nosotros, lo cual hace a una diferencia cualitativa muy grande respecto de otros satélites”, completó, y tomó como ejemplo el trabajo conjunto que la CONAE realizó con el INTA para poner a disposición de los productores agropecuarios un conjunto de aplicaciones que podrían mejorar sus decisiones de manejo sobre los cultivos. Del mismo modo mencionó las acciones que se llevaron a cabo con otros organismos como el Instituto Nacional del Agua y los sectores especializados en gestión de emergencias y salud.

“La Misión SAOCOM está diseñada por argentinos para la Argentina”, aseguró. En total, la campaña de lanzamiento cuenta con la participación de más de 50 profesionales de CONAE, INVAP, VENG y el Grupo GEMA de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), distribuidos en Estados Unidos y en la Argentina, en las provincias de Córdoba y Río Negro y en la Ciudad de Buenos Aires. Y más de 800 profesionales intervinieron en su construcción.

La Misión SAOCOM lleva al espacio una compleja tecnología de observación de la Tierra, que representa una importante mejora respecto de los sensores ópticos usuales. Se trata de un instrumento activo que consiste en el radar SAR, que trabaja en la porción de las microondas en banda L del espectro electromagnético.

Los satélites SAOCOM fueron especialmente diseñados para detectar la humedad del suelo y obtener información de la superficie terrestre en cualquier condición meteorológica u hora del día.

Estas características hacen que los SAOCOM sean especialmente útiles para prevenir, monitorear, mitigar y evaluar catástrofes naturales o antrópicas. Mediante un convenio de colaboración entre el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la CONAE, la información brindada por la Misión SAOCOM sobre humedad de suelo ayudará a que los productores sepan cuál es el mejor momento para la siembra, fertilización y riego, en cultivos como soja, maíz, trigo y girasol.

Asimismo, brindará soporte en relación al uso de productos químicos para el control de enfermedades en cultivos, en particular para la fusariosis en el trigo. Un aporte no menor para el sector agropecuario lo constituye el pronóstico de inundaciones, que también aporta la misión SAOCOM, desarrollado en el marco de la cooperación entre el Instituto Nacional del Agua (INA) y la CONAE.

Uso de los datos SAOCOM

– Mapas de Humedad del suelo para uso agricultura e hidrología

– Mapas de Riesgo de inundación

– Mapas de Riesgo de incendios

– Riesgo de enfermedades de cultivos

– Escenarios para la toma de decisiones de siembra y fertilización

– Determinar agua disponible en nieve para riego

– Estudio de desplazamiento de glaciares

– Estudio de desplazamiento del terreno, pendientes y alturas, entre otras aplicaciones.

SAOCOM en números

– 3.000 kilogramos de peso

– 4,7 mts. de altura y 1,2 mts. de lado, Plataforma de Servicio

– 3 Paneles Solares de 1,51 x 2,7 mts. cada uno. Total de 13m2.

– 35 m2 Antena Radar SAR desplegada

– 7 paneles de 1,5 x 3,5 mts. forman la antena radar

– 1.500 kg. Peso de la antena radar

– 225 imágenes SAOCOM por día

– 620 kilómetros la altura de la órbita.

Este domingo se concretará desde Cabo Cañaveral, Estado de Florida, el lanzamiento del Satélite Argentino de Observación Con Microondas (Saocom) 1B, informaron hoy el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación y la Comisión Nacional de de Actividades Espaciales (Conae).

El Saocom 1B «será lanzado desde Cabo Cañaveral el día domingo 30 de Agosto a las 20.18», se indicó en el comunicado oficial.

Asimismo, el texto explicó que «tras realizar un nuevo análisis de factibilidad sobre las condiciones de oportunidad de lanzamiento» del satélite argentino «este fue autorizado por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, responsable de la base de Cabo Cañaveral».

En octubre de 2018 fue lanzado el Saocom 1A que, con el 1B, tendrán, entre sus objetivos, medir -en cualquier condición meteorológica y hora del día- la humedad del suelo y aplicaciones en emergencias como la detección de derrame de hidrocarburos en el mar y seguimiento de la cobertura de agua durante inundaciones.

El satélite será lanzado por un cohete Falcon 9 de la empresa SpaceX tras haber superado todos los ensayos ambientales, aunque hubo que reprogramar el lanzamiento en dos oportunidades.

El lanzamiento estaba previsto en un principio para marzo pero se pospuso por la pandemia de coronavirus para finales de julio cuando la Conae informó que por decisión de la Fuerza Aérea de Estados Unidos la puesta en órbita del Saocom 1B había sido reprogramada para fines de agosto.

La misión en Estados Unidos está integrada por el director ejecutivo y técnico de la Conae, Raúl Kulichevsky, y cinco profesionales del organismo junto al representante de la gerencia general del Invap, Guillermo Benito, y 11 profesionales de dicha empresa.

En total participarán 70 profesionales de estas instituciones, además de la empresa de capitales mixtos VENG y el Grupo de Ensayos Mecánicos Aplicados (GEMA) de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), que fue creado hace 25 años.

El Saocom 1B, que comenzó a ensamblarse en 2015, superó todos los ensayos ambientales, que consisten en simular las condiciones que sufrirá en la etapa de despegue dentro del vehículo lanzador a través de pruebas de vibración, termovacío y de compatibilidad electromagnética.

El proyecto fue pensado para ofrecer soluciones a problemáticas locales no satisfechas con información de otros satélites, a partir de requerimientos hechos por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Instituto Nacional del Agua (INA) con el objetivo de atender necesidades de los sectores productivos y la gestión de emergencias naturales y catástrofes.

El satélite incorpora una compleja tecnología desarrollada en el país -el Radar de Apertura Sintética (SAR por sus siglas en inglés)- cuya señal de microondas puede atravesar las nubes y «ver» para captar imágenes de la superficie terrestre, aunque esté nublado, tanto de día como de noche.

Tanto el Saocom 1B y el 1A -que fue lanzado en 2018- son el quinto y el sexto de observación de la tierra de la Conae, que fueron desarrollados y fabricados por esta Comisión en conjunto con las empresas VENG e Invap, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), el laboratorio GEMA de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y unas 80 empresas del sector espacial nacional.

Ambos satélites trabajarán en conjunto con los cuatro Cosmo-Skymed de la Agencia Espacial Italiana (ASI), y los seis conforman el Sistema Italo-Argentino de Satélites para la Gestión de Emergencias (Siasge) que es la misión más grande entre ambos organismos.

Una vez puesto en órbita, el 1B y el Saocom 1A actuarán en tándem con respecto al relevamiento de información, orbitando a 620 kilómetros de altura a 27.500 Km/h de velocidad de desplazamiento y podrán obtener 225 imágenes cada uno.

Juntos constituirán un sistema de dos satélites de observación terrestre equipados con el SAR polarimétrico en Banda L y una antena desplegada de 35 metros cuadrados.

Kulichevsky precisó a Télam que «existen muy pocos satélites con una antena radar en Banda L, y la Banda está asociada al tamaño, quiere decir que hay muy pocos satélites con una antena del tamaño de la de los Saocom», compuesta por siete paneles que están formados por un conjunto de 20 miniantenas.

El ingeniero explicó que con el Saocom «no sólo podemos tener imágenes de la superficie, sino de lo que está por debajo hasta dos metros de profundidad de acuerdo a las condiciones del suelo».

Los satélites obtendrán y emitirán imágenes de muy buena calidad e información sobre los niveles de agua del suelo, fundamental para el agro, y además, permitirán obtener datos sobre la presencia de buques en zonas de jurisdicción argentina o detección de derrame de hidrocarburos en el mar.

El último ensayo para el lanzamiento del Saocom 1B finalizó el 21 de agosto en la ciudad de San Carlos de Bariloche.

Se realizó desde todas las bases que con controlarán el operativo en Buenos Aires, Córdoba, Bariloche, Estados Unidos, África, Italia, la Antártida, Perú, Noruega y las islas Kerguelen, en el Océano Indico.

Dentro de los ensayos, también se incluyó uno de los más complejos: el despliegue de los paneles de la antena de 35 metros cuadrados, que está integrada al satélite.

La jefa del Proyecto, Josefina Péres, señaló -en diálogo con Télam- que será la primera vez que «Argentina tenga una constelación de satélites de observación de la tierra» con «tecnología radar».

La Estación Terrena Satelital (ETS) de Tolhuin en Tierra del Fuego para la observación y monitoreo satelital será la primera del país en tomar contacto con el satélite argentino Saocom 1B.

La ETS será comandada en ese momento de manera remota, desde el Centro Espacial Teófilo Tabanera de la provincia de Córdoba donde se encuentra el control central de la misión.

El satélite argentino Saocom 1B será lanzado el 27 de agosto próximo a las 20,24 hora argentina desde Cabo Cañaveral, Estados Unidos.
El horario esta sujeto a la concreción de un lanzamiento que se realizará en ese país en la madrugada del miércoles 26, informó la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae).

El satélite fue probado en forma exitosa el viernes en San Carlos de Bariloche, en una suerte de simulación exacta de lanzamiento, por equipos técnicos de la Conae, el Invap e ingenieros de la empresa Space X.

Raúl Kulichevsky, director ejecutivo y técnico de la Conae, aseguró que se probaron todos los sistemas de comunicaciones «en el Centro de Control de Misión, en el Centro Espacial Teófilo Tabanera de la Conae de la provincia de Córdoba, y en otras sedes que brindan soporte al lanzamiento desde la Argentina».

También participó la estación terrena de Lima, Perú, que recibirá la primera señal del satélite desde el espacio.

Kulichevsky. destacó, además, que se simuló exactamente «todo lo que va a suceder el día del lanzamiento. Cada profesional estuvo ubicado en el lugar que ocupará en ese momento»

«Encendimos el satélite, revisamos la telemetría y tomamos todas las decisiones que implica avanzar en las distintas etapas que vamos a realizar para el lanzamiento, tal cual como si fuera ese día», dijo Kulichevsky.

Lucas Bruno, jefe de operaciones de la Misión precisó que en el último ensayo «en Córdoba, en paralelo al grupo de Estados Unidos, verificamos la telemetría que recibimos desde Cabo Cañaveral y, a la vez, la distribuimos a los diferentes centros de soporte de la Argentina, ubicados en la Ciudad de Buenos Aires, en la sede de Conae»

Durante las 12 horas previas al lanzamiento simulado, todos chequearon el estado de cada una de las estaciones terrenas, distribuidas en Córdoba, Tierra del Fuego, Polo Norte y Sur, Italia, Océano índico, Estados Unidos y Perú».

«Vivimos estos momentos sabiendo que estamos cada vez más cerca de cumplir con el importantísimo objetivo de poner en órbita el segundo satélite de la Misión Saocom y poder completar la constelación, en un contexto muy particular por la pandemia del coronavirus, que nos obligó a quedarnos mucho tiempo en Cabo Cañaveral, lejos de nuestras familias», dijo Kulichevsky.

 

El satélite argentino Saocom 1B será lanzado el 27 de agosto próximo a las 20.24 hora argentina desde Cabo Cañaveral, Estados Unidos, aunque este horario esta sujeto a la concreción de un lanzamiento que se realizará en ese país en la madrugada del miércoles 26, informó la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae)

El satélite fue probado en forma exitosa ayer en San Carlos de Bariloche, en una suerte de simulación exacta de lanzamiento, por equipos técnicos de la Conae, el Invap e ingenieros de la empresa Space X.

Raúl Kulichevsky, director ejecutivo y técnico de la Conae, aseguró que se probaron todos los sistemas de comunicaciones «en el Centro de Control de Misión, en el Centro Espacial Teófilo Tabanera de la Conae de la provincia de Córdoba, y en otras sedes que brindan soporte al lanzamiento desde la Argentina».

También participó la estación terrena de Lima, Perú, que recibirá la primera señal del satélite desde el espacio.

Kulichevsky. destacó, además, que se simuló exactamente «todo lo que va a suceder el día del lanzamiento. Cada profesional estuvo ubicado en el lugar que ocupará en ese momento»

«Encendimos el satélite, revisamos la telemetría y tomamos todas las decisiones que implica avanzar en las distintas etapas que vamos a realizar para el lanzamiento, tal cual como si fuera ese día», dijo Kulichevsky.

Lucas Bruno, jefe de operaciones de la Misión precisó que en el último ensayo «en Córdoba, en paralelo al grupo de Estados Unidos, verificamos la telemetría que recibimos desde Cabo Cañaveral y, a la vez, la distribuimos a los diferentes centros de soporte de la Argentina, ubicados en la Ciudad de Buenos Aires, en la sede de Conae»

Durante las 12 horas previas al lanzamiento simulado, todos chequearon el estado de cada una de las estaciones terrenas, distribuidas en Córdoba, Tierra del Fuego, Polo Norte y Sur, Italia, Océano índico, Estados Unidos y Perú».

«Vivimos estos momentos sabiendo que estamos cada vez más cerca de cumplir con el importantísimo objetivo de poner en órbita el segundo satélite de la Misión Saocom y poder completar la constelación, en un contexto muy particular por la pandemia del coronavirus, que nos obligó a quedarnos mucho tiempo en Cabo Cañaveral, lejos de nuestras familias», dijo Kulichevsky.