Tag

Rusia

Browsing

Rusia comenzó los ensayos clínicos de su vacuna contra el coronavirus en grupos de riesgo, anunció hoy el director del Fondo Ruso de Inversión Directa (RFPI), Kiril Dmítriev.

El funcionario indicó que el Centro Gamaleya, responsable del desarrollo de la vacuna llamada Sputnik V, está probando los resultados en adultos mayores, aunque adelantó que no cree que cause algún efecto negativo.

«Mi madre y mi padre, que tienen 74 años, se vacunaron como voluntarios y se sienten perfectamente», apuntó.

Rusia registró oficialmente el fármaco el 11 de agosto y según sus desarrolladores genera hasta dos años de inmunidad.

La vacuna, financiada por RFPI, consta de dos componentes: el primero se basa en el adenovirus humano tipo 26, y el segundo, en el adenovirus humano recombinante del tipo 5: el medicamento se administra dos veces, en un intervalo de al menos 21 días.

El RFPI adelantó además que para finales de año espera producir unas 10 millones de dosis al mes de la vacuna contra el coronavirus.

Según el jefe del organismo, ese nivel de la producción permitirá vacunar a todos los que deseen en Rusia dentro de seis a nueve meses, precisó la agencia de noticias Sputnik.

«Rusia, sin duda, será el primer país del mundo en vacunar con éxito a toda la población contra el coronavirus», manifestó.

La vacuna pasó dos fases de pruebas y la tercera y definitiva se lleva a cabo en la actualidad.

Para el 30 de septiembre otra institución rusa, el centro Vector, concluirá la segunda fase de las pruebas clínicas de su vacuna contra la Covid-19, denominada EpiVacCorona, señaló Télam.

El Ministerio de Salud de Rusia distribuyó a manera de prueba piloto el primer lote de la vacuna que desarrolló contra el coronavirus, bautizada como Sputnik V, a las distintas regiones de ese país, para probar el funcionamiento logístico de las cadenas de suministro.

«El primer lote de la vacuna Sputnik V fue enviado a las regiones», indicó el Ministerio de Salud ruso en un comunicado.

La entrega es «piloto» y servirá para probar las cadenas logísticas del suministro a las regiones de Rusia, su distribución y la organización de la vacunación contra la Covid-19 para los ciudadanos del grupo de riesgo elevado.

Las autoridades rusas registraron oficialmente el 11 de agosto su primera vacuna desarrollada por el Centro de Epidemiología y Microbiología Gamaleya.

De acuerdo a las autoridades sanitarias rusas, la vacuna Sputnik V genera inmunidad durante un período que puede alcanzar los dos años.

A principios de septiembre la vacuna comenzó a ser administrada a los primeros voluntarios, unos 40.000, en el marco de la tercera fase de ensayos clínicos tras su registro.

En la fase actual se aplica en las pruebas con una autorización especial, por la que solo se puede administrar a personas de los grupos de riesgo y bajo un estricto control.

Según Rusia, el país ha recibido solicitudes de más de 20 países para adquirir mil millones de dosis de la vacuna y logró acuerdos para producirla en cinco países, donde las capacidades disponibles permiten obtener hasta 500 millones de dosis al año, señaló Télam.

Una partida inicial de la primera vacuna contra el coronavirus creada y registrada por Rusia empezó a ser distribuida en los centros sanitarios del país, informó hoy el Ministerio de Salud ruso.

«La primera partida de la vacuna Sputnik V superó las pruebas de calidad en los laboratorios del Servicio Federal de Supervisión Sanitaria y fue distribuida» en centros de salud, informa una nota de prensa del Ministerio.

Ayer, el titular de Salud, Mijail Murashko, aclaró que la puesta en circulación del fármaco en la actual etapa está destinada a vacunar a los grupos de riesgo, concretamente a maestros y personal médico.

Este lote, según Murashko, será también empleado entre los voluntarios que participan en la actual fase, la tercera ya, de los ensayos clínicos de la vacuna.

Por su parte, el alcalde de Moscú, Serguei Sobianin, aseguró que en la capital hay 5.000 voluntarios que se inscribieron para ser vacunados y recordó que «la vacunación masiva de la población comenzará hacia finales de año».

En el marco de la carrera global por lograr la creación del medicamento y la relevancia geopolítica de alcanzar este objetivo, varias potencias occidentales observan con reticencia esta vacuna rusa, alegando que todavía no cumplió las fases necesarias ni todos los ensayos clínicos para ser seguro.

Los científicos rusos que desarrollaron la vacuna publicaron los resultados de sus investigaciones con ella la semana pasada en la revista británica The Lancet, donde afirmaron que es segura y eficaz.

Paralelamente, una segunda vacuna desarrollada en el país por el centro de investigaciones Vektor, concluyó ya la segunda etapa de ensayos, anunció hoy el organismo de supervisión ruso, informó la agencia de noticias EFE.

«Hoy fue dado de alta el último grupo de veinte voluntarios. Los 100 voluntarios fueron vacunados dos veces y concluyeron la etapa de observación hospitalaria de 23 días. Los voluntarios están bien de salud», señaló la entidad en un comunicado.

El organismo indicó que al finalizar esta segunda etapa todos los voluntarios adquirieron inmunidad ante el nuevo coronavirus.

Los estudios clínicos de la vacuna de Vektor, denominada EpiVakCorona, comenzaron el pasado 27 de julio y los resultados de la segunda etapa de ensayos serán presentados el próximo 30 de septiembre, tras lo cual podría recibir el registro temporal expedito.

«Se trata de una vacuna peptídica, cuyo principio activo se basa en análogos sintéticos de las proteínas virales que es capaz de reconocer el sistema immunológico, los llamados epítopos. Esto se refleja en el nombre de la vacuna: EpiVakCorona, una vacuna de epítopos contra el coronavirus», explicó la entidad.

Los investigadores de Vektor descartaron de la vacuna los elementos que podrían generar una respuesta patológica inmune del organismo, pero que permite desarrollar una inmunidad a la enfermedad.

En tanto, Rusia registró hoy 5.099 nuevos contagios y 122 víctimas mortales por la Covid-19, lo que eleva el total a 1.035.789 personas infectadas y más de 17.900 los muertos, según el centro ruso responsable de la lucha contra el virus.

La mayoría de los casos nuevos se detectaron en Moscú, con 695 positivos, seguida por San Petersburgo, con 210 contagios.

Las entregas a las clínicas de la vacuna rusa Sputnik V contra el coronavirus comenzarán la próxima semana, confirmó el ministro de Salud de Rusia, Mijaíl Murashko, quien, sin embargo, no dio una fecha precisa acerca de cuándo se empezará a aplicar en esos establecimientos.

«Esta semana comenzará la vacunación de aquellos voluntarios que participarán en la fase 3 de los ensayos clínicos, y en paralelo la semana que viene comenzarán las primeras entregas de la vacuna, pequeñas por ahora. Esta semana anunciaremos definitivamente todas las fechas», explicó el funcionario.

La vacuna Sputnik V, que fue registrada el 11 de agosto, ya pasó los ensayos clínicos y durante los cuales mostró «un perfil de seguridad muy bueno», según el subdirector del departamento científico del centro Gamaleya, Denís Logunov.

Según sus palabras, durante el experimento «no se reportaron efectos secundarios graves» y «el 100% de los voluntarios desarrollaron anticuerpos neutralizantes del virus».

El medicamento pasó los ensayos clínicos entre junio y julio.

Creada de forma artificial, sin ningún elemento del coronavirus en su composición, la vacuna se presenta en forma liofilizada, como un polvo que se mezcla con un excipiente para disolverlo y luego administrarlo por vía intramuscular.

Rusia superó recientemente el millón de casos positivos de Covid-19 y lleva contabilizados casi 18.000 muertos, señaló Télam.

La vacuna experimental rusa Sputnik V, utilizada con fines propagandísticos por el presidente Vladímir Putin, “es segura e induce una respuesta inmune”, según los primeros resultados publicados en una revista médica. Los ensayos, realizados con 76 adultos menores de 60 años y en su mayoría hombres jóvenes, no son suficientes para afirmar que la vacuna será capaz de proteger frente a la covid.

La vacuna consiste en adenovirus del resfriado humano, modificados genéticamente para incluir las instrucciones para que las células de la persona vacunada fabriquen solo una parte del coronavirus: sus proteínas de la espícula, esas protuberancias que le dan su característica forma de maza medieval. El cuerpo humano entrena sus defensas con esas proteínas ajenas y en principio inofensivas. Es una estrategia similar a la empleada en la vacuna experimental de la empresa china Cansino Biologics y también en la de la compañía estadounidense Johnson & Johnson, que se va a probar con 190 voluntarios en España.

La novedad del enfoque ruso es que los científicos primero inoculan un tipo de adenovirus y 21 días después inyectan una dosis de refuerzo basada en otro adenovirus diferente, para estimular más la respuesta inmune evitando que las defensas reconozcan al invasor la segunda vez e impidan la acción de la vacuna. El prototipo de la Universidad de Oxford —el más avanzado de los 34 que ya están en ensayos en humanos en el mundo— también emplea un adenovirus del resfriado, pero de los chimpancés.

Los ensayos rusos han tenido lugar en el hospital militar de Burdenko y en un centro de la Universidad Sechenov, ambos en Moscú. En los experimentos han participado tanto civiles como militares, firmando un consentimiento escrito. Los resultados preliminares, publicados en la revista The Lancet, muestran que las dos inyecciones generan una respuesta inmune similar a la observada en las personas que han superado la covid, sin generar efectos adversos graves, más allá de fiebre y dolor de cabeza. Para saber si la vacuna experimental rusa es realmente segura y eficaz habrá que esperar a los resultados de un ensayo ya en marcha con 40.000 voluntarios de diferentes edades y grupos de riesgo.

El presidente Putin anunció el 11 de agosto una confusa autorización de la vacuna Sputnik V por la vía rápida y aseguró que una de sus hijas ya se la había puesto. Las instituciones rusas implicadas han creado una web en diferentes idiomas asegurando que es “la primera vacuna registrada” en el mundo contra la covid. “Esta licencia provisional requiere un estudio a gran escala. Permite la vacunación de la población general, con consentimiento, en el contexto de un ensayo en fase 3 [la etapa final de las pruebas en humanos], permite que la vacuna se emplee bajo estricta fármacovigilancia y también que se vacune a grupos de riesgo”, ha explicado este viernes en un comunicado el microbiólogo Alexander Gintsburg, uno de los líderes de la investigación en el Instituto Gamaleya, en Moscú.

El estudio de la vacuna experimental rusa tiene importantes limitaciones, como la ausencia de personas mayores, según señalan en un comentario independiente en The Lancet los investigadores Naor Bar-Zeev y Tom Inglesby, de la Universidad Johns Hopkins (EE UU). “Los ensayos son alentadores, pero pequeños. La respuesta inmune inducida es un buen augurio, pero no se puede inferir nada sobre la respuesta inmune que inducirá en las personas mayores. Todavía no se ha demostrado la eficacia clínica de ninguna vacuna contra la covid-19”, advierten.

El calentamiento global generó una explosión de gas metano de la tundra de la península de Yamal, en Siberia, Rusia. Ya registraron otros episodios como este y los expertos advierten que hay que detenerlos.

El enorme cráter de Batagaika -conocido como “la puerta al infierno”- no para de crecer en la Siberia oriental de Rusia. Y eso preocupa a la comunidad científica internacional, especialmente a los geólogos. Es un verdadero ingreso al pasado, una entrada a lo profundo de la Tierra.

El temor es porque esa estructura de los montes Cherski, en la República de Sajá, Rusia, está aumentando de manera alarmante hasta 30 metros por año.

Pero ahora, además de misterio, se suma otro hecho inquietante conocido hace pocos días: la aparición de un nuevo cráter de 50 metros de diámetro en la península de Yamal, al noroeste de Siberia, a más de 2.200 kilómetros del Batagaika.

El nuevo fenómeno parece el agujero dejado por la explosión de una bomba, pero no es eso lo que lo provocó. La respuesta al misterio está debajo de la superficie, en la tundra siberiana. Esa característica vegetación rusa está cubierta por permafrost, un suelo helado rico en metano.

Y el calentamiento global está provocando que el suelo comience a derretirse, liberando metano a la atmósfera. Malas noticias para el planeta, sin duda, ya que el metano es un gas de efecto invernadero aproximadamente 30 veces más potente que el dióxido de carbono. Y lo que sucedió fue ni más ni menos que una suerte de explosión natural.

​El metano es también el ingrediente principal del gas natural, que puede incendiarse o explotar cuando es sometido a altas presiones. Actualmente Siberia está atravesando un verano récord.

El hallazgo fue realizado a fines de julio, pero se dio a conocer días atrás cuando las cadenas de televisión rusas mostraron el enorme boquete generado en la tierra blanda de Yamal, según informa el sitio Gizmodo.com.

Este notable aumento de la temperatura y las inundaciones hicieron que el permafrost comenzara a derretirse, lo que preocupa a los científicos por los deslizamientos constantes de tierras que provoca en este terreno que tiene una formación similar a la de un barranco.

La destrucción del permafrost también está causando estragos en las poblaciones que habitan el Ártico. A medida que el permafrost se derrite, puede hundirse, erosionarse o simplemente inundar el paisaje creando formaciones pantanosas conocidas como termokarst

¿Cuál sería la solución? Para especialistas rusos este proceso seguirá su evolución si no se fortalecen sus paredes con algún método particular. Y hay que hacerlo rápidamente, según su diagnóstico.

Sue Natali, directora del programa Ártico en el Woodwell Climate Research Center, explicó a ese sitio que se ha visto un aumento del número de estos cráteres en la península de Yamal desde 2014. Y dijo que no ha habido suficientes episodios como para vincularlos a ninguna característica específica de esa zona, pero la estructura del permafrost y su gruesa capa de hielo además de la presencia generalizada de depósitos de gas natural serían la explicación para la aparición de estos pozos gigantes.

El calor de este 2020 hizo aumentar la probabilidad de que surjan estos agujeros. Los incendios han hecho que suba notablemente la temperatura por toda Siberia, cuya nube de humo ha llegado incluso hasta Alaska. Las temperaturas elevaron el mercurio del termómetro hasta 37,8 grados en junio, alarmando a los científicos y convirtiendo este año en el más caluroso registrado en Rusia hasta el día de hoy. Todo ese combo debilitó el permafrost, haciéndolo susceptible a este tipo de acontecimientos.

El ministro de Salud de Rusia, Mijaíl Murashko, ha anunciado que esta semana comienzan los estudios posteriores al registro de la vacuna rusa Sputnik V contra el coronavirus.

«Esta semana comienzan los ensayos clínicos posteriores al registro, se están reclutando grupos de voluntarios, 40.000 personas. Se trata de estudios controlados con placebo que nos permitirán rastrear todos los matices y detalles, incluida en una gran población. Vemos que la vacuna es efectiva y segura», ha asegurado el alto funcionario ante los periodistas.

Asimismo, Murashko ha revelado que las autoridades sanitarias planean comenzar la vacunación masiva de las personas de los grupos de riesgo contra el covid-19 después de noviembre o diciembre de este año.

Sputnik V

La vacuna Sputnik V, que fue registrada el 11 de agosto, ya pasó los ensayos clínicos, durante los cuales mostró «un perfil de seguridad muy bueno», según el subdirector del departamento científico del centro Gamaleya, Denís Logunov. Según sus palabras, durante el experimento «no se reportaron efectos secundarios graves» y «el 100 % de los voluntarios desarrollaron anticuerpos neutralizantes del virus».

Los ensayos posteriores al registro del fármaco contarán con la participación de 40.000 personas. Los ensayos se llevarán a cabo en varias instituciones médicas estatales de Moscú. La participación de cada voluntario tendrá una duración de seis meses a partir del día en que reciba la vacuna.

El medicamento pasó los ensayos clínicos entre los meses de junio y julio. Creada de forma artificial, sin ningún elemento del coronavirus en su composición, la vacuna se presenta en forma liofilizada, como un polvo que se mezcla con un excipiente para disolverlo y luego administrarlo por vía intramuscular.

El Centro Nacional ruso de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya recibió la aprobación por parte de las autoridades sanitarias del país para realizar las pruebas posteriores al registro de la primera vacuna contra el covid-19, llamada Sputnik V.

Anteriormente, el ministro de Salud de Rusia, Mijaíl Murashko, anunció que el reclutamiento de voluntarios para los ensayos posteriores al registro de la primera vacuna rusa contra el coronavirus comenzará la próxima semana.

La vacuna Sputnik V, que fue registrada el 11 de agosto, ya pasó los ensayos clínicos, durante los cuales mostró «un perfil de seguridad muy bueno», según el subdirector del departamento científico del centro Gamaleya, Denís Logunov. Según sus palabras, durante el experimento «no se reportaron efectos secundarios graves» y «el 100 % de los voluntarios desarrollaron anticuerpos neutralizantes del virus».

Los ensayos posteriores al registro del fármaco contarán con la participación de 40.000 personas. Los ensayos se llevarán a cabo en varias instituciones médicas estatales de Moscú. La participación de cada voluntario tendrá una duración de seis meses a partir del día en que reciba la vacuna.

Además de voluntarios rusos, se espera que en esa fase participen también al menos 2.000 mexicanos y 500 venezolanos, detallaron las autoridades de estos países la semana pasada.

El medicamento pasó los ensayos clínicos entre los meses de junio y julio. Creada de forma artificial, sin ningún elemento del coronavirus en su composición, la vacuna se presenta en forma liofilizada, como un polvo que se mezcla con un excipiente para disolverlo y luego administrarlo por vía intramuscular.

Los ensayos clínicos de la vacuna de Rusia contra el coronavirus ‘Sputnik V’, registrada el pasado 11 de agosto, arrancarán la próxima semana con la participación de 40.000 personas, según lo anunció este jueves el director del Fondo Ruso de Inversión Directa, Kiril Dmítriev.

«A partir de la próxima semana, comenzaremos los ensayos clínicos posteriores al registro de la vacuna rusa, que involucrarán a más de 40.000 personas. Esta etapa de ensayos clínicos se llevará a cabo en pleno cumplimiento de las normas internacionales», dijo Dmítriev, citado por medios rusos. Según explicó, el ensayo clínico será «ciego y controlado con placebo».

El especialista señaló, asimismo, que los investigadores rusos cuentan con el asesoramiento de grandes organizaciones occidentales para que sus estudios cumplan plenamente con los estándares internacionales.

«Un perfil de seguridad muy bueno»

Denís Logunov, subdirector del departamento científico del Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya, donde fue desarrollada la vacuna, afirmó este jueves en una videoconferencia dedicada a la vacuna ‘Sputnik V’ que durante las pruebas anteriores no se ha constatado ningún efecto secundario grave.

«La vacuna se administró a voluntarios sanos de entre 18 y 60 años de edad, y mostró un perfil de seguridad muy bueno. No se han reportado efectos secundarios graves», indicó el médico en una sesión informativa en línea.

Según explicó, los efectos secundarios más comunes son dolor en el lugar de la inyección y dolor de cabeza. Además, algunos voluntarios experimentaron hipotermia (temperatura corporal baja).

La eficacia de la vacuna fue evaluada en función de la respuesta inmunitaria de los participantes. Los resultados demostraron que «el 100 % de los voluntarios desarrollan anticuerpos neutralizantes del virus», señaló Logunov.

El 11 de agosto, Rusia se convirtió en el primer país del mundo en registrar una vacuna contra el covid-19, que recibió el nombre de ‘Sputnik V’ en honor al primer satélite artificial, lanzando por la Unión Soviética en 1957.

Lo que se sabe sobre la vacuna:

El medicamento ha sido desarrollado por el Centro Nacional ruso de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya.

Pasó los ensayos clínicos entre los meses de junio y julio.

Según Kiril Dmítriev, Rusia ya ha recibido solicitudes de 20 países para el suministro de mil millones de dosis de su vacuna.

La dosis se basa en una plataforma ya utilizada para otras seis vacunas, según el ministro de Salud ruso, Mijaíl Murashko.

Creada de forma artificial, sin ningún elemento del coronavirus en su composición, la vacuna se presenta en forma liofilizada, como un polvo que se mezcla con un escipiente para disolverlo y luego administrarlo por vía intramuscular.

Fue registrada como solución para inyectar.

La vacuna mostró su efectividad y seguridad, según los resultados de los ensayos clínicos. Todos los voluntarios desarrollaron inmunidad contra el covid-19, al tiempo que no fueron registrados efectos secundarios graves tras la vacunación.

La vacuna podría garantizar la inmunidad al covid-19 por un período de hasta dos años, de acuerdo con el Ministerio de Salud de Rusia.

La vacunación de los profesionales médicos podría comenzar a finales de agosto o en septiembre.

Se espera que la ‘Sputnik V’ esté disponible para los demás sectores de la población a partir del 1 de enero de 2021.

El primer lote de la vacuna Sputnik V, desarrollada por Rusia contra el coronavirus, superó las 15.000 dosis, informó hoy la fábrica farmacéutica Binnopharm.

La vacunación masiva en el país comenzará dentro de un mes, afirmó el director del Centro de Microbiología y Epidemiología Gamaleya, Alexandr Ginzburg, responsable de desarrollar la vacuna.

El viernes pasado se anunció el inicio de la producción en serie, sin especificar las cantidades, pero este lunes la empresa reveló que «el primer lote industrial de la vacuna fue de 15.500 dosis», según la agencia de noticias estatal Tass.

La vacunación masiva en Rusia contra el coronavirus comenzará dentro de un mes, afirmó el director del Centro de Microbiología y Epidemiología Gamaleya, Alexandr Ginzburg, responsable de desarrollar la vacuna.

El científico, en declaraciones a la agencia oficial rusa RIA Nóvosti, indicó que la tercera fase de pruebas comenzará como máximo dentro de diez días en la región de Moscú con la participación de decenas de miles de personas, entre ellas a los médicos que tratan a los pacientes graves con Covid-19.

Guinzburg señaló que estos estudios tendrán una duración de entre cuatro y seis meses, pero que ello no será obstáculo para iniciar en un mes la vacunación masiva de la población, que como declararon las autoridades del país tendrá carácter voluntario.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recibió con cautela la noticia de la vacuna de Rusia, señalando que, como el resto, deberán seguir los trámites de precalificación y revisión que marca el organismo de la ONU, señaló Télam.