Tag

Roger Federer

Browsing

Roger Federer, que la semana pasada recibió la dura noticia de la cancelación de Wimbledon, está aprovechando el parón en el tenis para hacer pequeños juegos y ejercicios con la raqueta.

Es la tercera vez que comparte estos trucos con sus seguidores a traves de su cuenta de Instagram, después de haberse grabado ya en dos ocasiones bajo la nieve suiza.

Esta vez ha aparecido vestido completamente de blanco y con un sombrero clásico, para retar a sus amigos a que se unan al juego de golpear repetidamente la pelota contra un muro, como si de voleas se tratasen.

Federer ha invitado a Nadal, Djokovic, Cristiano Ronaldo, a los jugadores de baloncesto Stephen Curry y Luka Doncic, a la esquiadora Lindsey Vonn, al jugador de la NFL Tom Brady, a Serena Williams y al motociclista Valentino Rossi, entre muchos otros.

El helvético también ha mencionado a estrellas del mundo del espectáculo como Chris Hemsworth, Justin Timberlake, Coldplay y The Rock, así como a los duques de Cambridge.

Federer es en la actualidad el cuarto en la clasificación mundial. Se está recuperando de una artroscopia en la rodilla, y estaba prevista su reaparición para el comienzo de la gira sobre hierba. Sin embargo, el tenis mundial se encuentra suspendido, como mínimo, hasta el próximo 13 de julio.

Federer, el consejero

Además, de retar a sus colegas, Federer ofreció a los tenistas aficionados que están encerrados en sus casas lecciones en línea, lo que se ha convertido para muchos una oportunidad de recibir consejos de la persona considerada el mejor tenista de todos los tiempos.

Mientras la gente en buena parte del mundo permanece confinada debido a la pandemia de coronavirus -manteniendo su distanciamiento social mientras intenta mantenerse saludable y ayudar a otros- algunos deportistas han difundido ejercicios en redes sociales, con sugerencias para mantenerse en forma.

Federer hizo algo similar, con lo que llamó unos “ejercicios solitarios que ayudan”, pero este martes lo llevó un pasó más allá. Le pidió a la gente que publicara en Twitter sus videos, imitando un ejercicio de volea que había demostrado, y después respondió a algunos dándoles algunos consejos.

No es un mal instructor

Le dio a la pelota unas 200 veces en este ejercicio de reflejos que duró 59 segundos.

En menos de seis horas el video de Federer fue visto un millón de veces y generó más de 1,300 respuestas.

Fiel a su palabra, respondió a algunas personas.

“No te inclines hacia atrás, la muñeca fuerte”, le escribió Federer a una persona. “Sigue con el buen trabajo”.

En otro video, en el que aparece un hombre pegándole a una bola contra una pared interior mientras un perro duerme debajo, Federer respondió: “Me encanta la confianza de que no se te caerá la (imagen de pelota de tenis) sobre él (imagen de perro)”.

La generosidad de Roger Federer no conoce de límites, fronteras, enfermedades ni pandemias.

En esta oportunidad publicó una foto con su esposa Mirka Vavrinec en redes sociales y comunicó que juntos donaron un millón de francos suizos a las familias más vulnerables de Suiza.

También dejó un mensaje para el mundo en este duro momento atravesado por las circunstancia del coronavirus: «Juntos podemos superar esta crisis, ¡manténganse saludables!».

Tres mil dólares, unos 2.730 euros, ha sido la sanción impuesta por la Federación Internacional de Tenis (FIT) al suizo Roger Federer, tras ser advertido en su partido de cuartos de final del Abierto de Australia contra el estadounidense Tennys Sandgren, por una «obscenidad audible».

La jueza de silla croata Marijana Veljovic advirtió a Federer este martes en el tercer set de ese encuentro cuando el americano dominaba por 3-6, 6-2 y 2-0.

«Violación del código, obscenidad audible, señor Federer», dijo la juez de silla, a lo que el suizo respondió: «¿Qué dije?». «No puedo repetir eso, pero ella (la juez de línea) lo ha oído claramente», añadió la árbitro. Luego,  Federer sacó el duelo adelante, tras salvar siete bolas de partido, por 6-3, 2-6, 2-6, 7-6 (8) y 6-3.

Es la segunda vez en su carrera que Federer recibe una sanción en un Grand Slam. En la final del Abierto de EE.UU. contra el argentino Juan Martín del Potro del 2009, el de Basilea fue multado con 1.500 dólares por blasfemar en aquel encuentro durante una discusión con el juez de silla. El suizo perdió en aquella final, por 3-6, 7-6 (5), 4-6, 7-6 (4) y 6-2.

No se entrenó hoy

Mientras se decidía el castigo al tenista suizo este no se entrenó para preparar su duelo de semifinales contra el serbio Novak Djokovic, según su entrenador Severin Luthi para relajarse y hacer fisioterapia.

«Roger no entrenó hoy como estaba previsto. El objetivo estaba en la relajación y la fisioterapia. Espero que se sienta mejor mañana», ha dicho Luthi, que comparte la dirección técnica del jugador de Basilea con el croata Ivo Ljubicic, a medios suizos en Melbourne.

Luthi no ha querido precisar tampoco como se encuentra Roger físicamente tras superar al estadounidense Tennis Sandren, después de un agotador encuentro en el que se lesionó en la ingle en el segundo parcial.

En la jornada de este miércoles, y siempre según Luthi, Roger habría sido tratado por el fisioterapeuta Daniel Troxler para «recuperarle de las tensiones y presiones de los cinco partidos en los que había pasado más de 12 horas en la cancha».

Entre los récords que cuenta Federer figura el de no haberse retirado jamás en un partido de tenis en el que haya saltado a la pista. Sí se ha dado de baja de alguno antes de comenzar un encuentro, como en París Bercy 2008 contra James Blake en cuartos, contra Jo-Wilfried Tsonga en las semifinales de Doha 2012, y las más recientes, en los cuartos de Roma el año pasado, o la final de las Finales ATP de Londres de 2014 cuando un problema en la espalda le impidió enfrentarse con Djokovic, su rival mañana, con el que mantiene un balance desfavorable de 26-23.

El suizo avanzó a la siguiente ronda del Abierto de Australia al vencer al estadounidense por 6-3, 2-6, 2-6, 7-6 (10-8) y 6-3, salvando siete match points.

El suizo Roger Federer, tercero en el escalafón mundial, avanzó hoy a semifinales del Abierto de Australia de tenis al vencer al estadounidense Tennys Sandgren (100) por 6-3, 2-6, 2-6, 7-6 (10-8) y 6-3, salvando siete match points, luego de tres horas y 31 minutos.

Federer volvió a rozar la eliminación como le sucediera en la tercera ronda ante el local John Millman, cuando tuvo que remontar un 4-8 en el tie break del cuarto set para seguir luchando en el quinto y conseguir la victoria, recordó la agencia de noticias EFE.

La relativa facilidad con la que Federer ganó el primer set y las dificultades de Sandgren con el servicio pareció indicar que todo iba a ser un trámite para el suizo, pero el norteamericano sorprendió a propios y extraños al ganar el segundo y tercer set por 6-2.

En el cuarto set cada uno conservó su servicio y se llegó al tie break después de que Federer salvó tres pelotas de partido con el último juego con el saque de estadounidense.

Cuatro oportunidades más desperdició Sandgren en el tie break y finalmente Federer, a quien no se le pueden brindar tantas chances, logró ganar el desempate y llegar al quinto juego.

En ese set definitivo Federer se impuso con autoridad ante un rival que sintió el golpe de no haber definido en el momento adecuado.

Ahora, el nacido en Basilea jugará en semifinales ante el ganador del el serbio Novak Djokovic (2) ante el canadiense Milos Raonic (35), informó Télam.

Roger Federer, que estuvo a punto de caer en tercera ronda contra John Millman, pasó de nuevo las de caín ante el número 100 del mundo, Tennys Sandgren, para entrar en las semifinales del Open de Australia «con mucha suerte»como él mismo reconoció tras el partido. Y es que el suizo levantó siete puntos de partido contra el estadounidense, tres en el décimo juego del cuarto set y otras cuatro en el desempate posterior. En la última manga, doblegó a un rival fundido y desmoralizado por las grandes oportunidades que había desperdiciado. Sea como fuere, Federer ganó por 6-3, 2-6, 2-6, 7-6 (8) y 6-3, en tres horas y 31 minutos, y se enfrentará en la penúltima ronda del torneo a Djokovic o Raonic.

«He tenido mucha suerte, porque este tipo de situaciones son muy difíciles de controlar. Pero estoy muy feliz de seguir adelante», dijo el helvético, que sigue vivo en la defensa de sus 20 títulos de Grand Slam ante el acoso de Rafa Nadal, que está a sólo uno de igualar el récord de Federer. Roger vivió un momento tenso y dramático en el tercer parcial, cuando tuvo que pedir asistencia médica por unas molestias en la pierna derecha cuando perdía por 3-0 en ese parcial. No pudo levantarlo, pero su determinación le permitió seguir luchando y salvar esas bolas de partido que no pudo convertir por muy poco Sandgren. El americano, que ya había llegado a cuartos del torneo en 2018 e hizo quizá el partido de su vida (27 saques directos para un total de 73 golpes ganadores), se marchó a los vestuarios cabizbajo, mientras Roger hablaba en la pista con Jim Courier, visiblemente emocionado.

«The Great Escape» (La gran escapada), así definió el extenista metido a entrevistador lo que había hecho Federer, que no logró imponer su juego, pese a que subió 70 veces a la red, ante el festival ofensivo de su rival y los problemas físicos que él arrastró durante gran parte del partido y que quizá le lastren en las semifinales del viernes. No obstante, su grandeza le permitió salir airoso de las situaciones límite que afrontó en la cuarta manga. Tres errores no forzados de Tennys (acumuló 53) le libraron de perder por 6-4 y despedirse. En el desempate, otros tres fallos de su adversario y un winner con el drive, rescataron de la derrota al de Basilea. En el quinto parcial, este resolvió con un quiebre para poner el 4-2 a su favor y mantener la ventaja. Sigue vivo, pero con la lengua fuera. Igual al final no iba de farol cuando dijo que sus expectativas para el torneo eran bajas. Ya lo veremos y quizá contra Djokovic.

Aunque la mayoría de los tenistas profesionales, utilizan la opción del servicio de encordado que cada torneo profesional, por reglamento, debe de ofrecer a los jugadores, con una tarifa estandarizada de 20 euros por raqueta, en concepto de «Mano de Obra», hay algunos casos en los que, por extremo cuidado, obsesión con que nadie sepa las especificaciones de tu raqueta o por motivos más personales, algunos tenistas tiene sus propios «Stringers» (como se le llama en la jerga del circuito).

Es el caso del más grande de la historia, para la mayoria de la opinión pública. Roger Federer viaja con su propio encordador. Se llama Ron Yu y desde hace 15 años que es casi el único hombre, fuera del 20 veces ganador de trofeos de Grand Slam, que tiene permitido maniobrar las armas del astro del tenis mundial.

Según Yu, Federer, el atleta de élite ampliamente adorado por su estilo fluido de juego, juega con una configuración híbrida de cuerdas compuestas de Luxilon Alu power Rough y tripa natural, mientras que Yu también lo reveló, que todo esto se hace, manteniendo la tensión de las cuerdas en particular que Federer suele pedir, un número que Yu no quiso revelar, un overgrip blanco, sobre la base de un grip de cuero natural, protectores de la cuerda, una plantilla de Wilson junto con almohadillas de energía.

El lado divertido de la historia de Yu, se da cuando le preguntan cuanto ha ganado, al estar acompañando al helvético, durante estos años. A lo que respondió que, por ser el encordador personal de Roger Federer, Ron Yu ha embolsado la módica suma de 7.811.259 EUROS por su trabajo, lo cual, tomando en cuenta las ganancias por premios del nativo de Basilea, podemos afirmar que, el actual poseedor de un palmarés de 103 títulos de nivel ATP en su carrera, ha destinado, el 0,5% de sus ganancias totales, a tener su propio encordador.

 

«¡Rrroooooogeeeerrr..!» Un puñado de turistas estadounidenses desciende de un ómnibus, en el hotel Hilton, en Puerto Madero. Es mediodía y el cemento arde. Una mujer mayor, integrante del contingente, queda aturdida ni bien pone un pie en el suelo. Al mismo momento, Roger Federer, una leyenda del deporte, sale caminando del hotel, al que prácticamente acaba de arribar, luego de viajar toda la noche desde Londres. Son 150, 200 fanáticos que están apiñados contra las vallas de metal. Hay histeria, euforia, lágrimas. Como en muchos puntos geográficos que visita, pero potenciado. El suizo, actual número 3 del mundo (eternamente número 1 para muchos), está en Buenos Aires. Llegó a la Argentina por segunda vez en su vida, siete años después del debut en este rincón sudamericano, en 2012. Está aquí para jugar una exhibición, este miércoles, en Parque Roca. Esta vez no lo hará con Juan Martín del Potro, sino con el alemán Alexander Zverev, el 7° del ranking, que admira, desde un costado y con fascinación, lo que provoca ese ídolo del tenis, de 38 años.

Fue una temporada con altibajos emocionales para el gran Roger. Compitió, mayormente, con éxito (53 victorias, 10 derrotas). Alcanzó el título número 100 en su carrera (en Dubai) y otros tres trofeos (Miami, Halle y Basilea). Pero perdió las finales de Indian Wells y, especialmente, la de Wimbledon, ante Novak Djokovic, tras desperdiciar dos match points con su saque. Esta situación lo angustió durante semanas. También se amargó hace unos días, al caer en las semifinales del Masters, en Londres, cuando soñaba con ganar su séptima corona de maestros. Pero esa misma noche se reunió con su equipo en una habitación para tratar de pensar cómo mantenerse competitivo ante el empuje de las nuevas generaciones. Ganó todo, ¿qué lo sigue motivando? «En parte, jugar en nuevos lugares, ser creativo en cuanto a mis sesiones de entrenamiento y cuidado físico -expresa Federer, en uno de los salones del hotel, tras almorzar un buen asado-. Es importante tener un buen equipo a mi alrededor. Pasamos muchos momentos juntos, así que uno quiere estar rodeado de gente buena. La familia es lo más importante de mi vida. Me pone bien que mis hijos estén bien cuando estoy de gira, que tengan amistades. Estoy muy contento con cómo logré criar a los chicos junto con mi esposa [Mirka]. No tienen que ser los más exitosos del mundo, pero sí buenas personas. En el tenis, la motivación me brota cuando entro en un estadio con 15 o 20 mil personas. Así es fácil motivarse. Lo difícil sería que haya poca gente en el estadio. Me emociona jugar contra los buenos jugadores; esa es una gran sensación, la disfruto muchísimo. Trato de seguir aprendiendo. Siempre trato de mantener mi mente joven. Quiero mantener el nivel de éxito contra los jóvenes. Voy a tratar de sostenerme arriba hasta el último aliento de mi carrera».

Siete años pasaron desde el primer viaje de Federer al país. El suizo todavía tiene muy presente la visita a las Cataratas del Iguazú, en una escala del tour. «Fue de lo más increíble que vi en mi vida. Amé cada minuto que estuve ahí». En su memoria conserva, además, el calor que le brindó el público durante las dos noches de exhibición en Tigre: «Fue algo único cómo la gente cantó mi nombre. Usualmente no tenemos ese tipo de público en el tenis. Todavía recuerdo ese momento como algo único, unas 20 mil personas vitoreando mi nombre… Intenté regresar antes que ahora, pero tuve muchos compromisos, problemas en la rodilla. Tampoco podía volver muy rápido, porque tengo mucho trabajo con mi familia y cuando hago estas giras tengo que estar totalmente comprometido. Espero que sea un gran festival de tenis». Históricamente, tuvo vínculo con tenistas argentinos. Pero, ¿qué golpe elegiría de uno de todos los rivales albicelestes que enfrentó? «La derecha de Delpo. Me causó muchos problemas desde que era joven. Si tuviera ese tiro, mi carrera sería todavía mejor».

Con Del Potro, que en un principio iba a ser el rival de la exhibición de este miércoles, lo une una buena relación, que se fue construyendo con los años. ¿Qué le genera a Federer que el tandilense siga padeciendo obstáculos físicos? «Estuvimos conversando ahora, está lidiando con su recuperación, es una lucha de verdad, espero que lo veamos pronto. Tuvo tantas heridas y lesiones que queremos que se sienta bien de una vez, que pueda volver y tener éxito. No puedo imaginarme lo difícil que debe ser el proceso de recuperación. Ha tenido grandes batallas a lo largo de los años. Espero que haya más partidos en el futuro. Me gustaría volver a jugar otra vez contra Juan. Él ha sido muy bueno para el deporte argentino, ha tenido un peso muy grande sobre sus hombros. Ahora yo estaba emocionado de jugar contra él, pero la salud viene primero».

El jugador de fútbol americano Tom Brady (42 años). El basquetbolista LeBron James (34). El bahiense Manu Ginóbili (42). Son, apenas, tres deportistas «veteranos» que Federer admira. ¿Por qué? «Disfruto de cualquier deportista que pueda estar en la cima por un largo tiempo, rompiendo récords, siendo una inspiración para grandes y chicos. Ginóbili es un referente. Mantenerse en la cima es cualquier cosa menos fácil. Fui inconsistente de chico y fue difícil cambiar. Tener a Rafa [Nadal], a Djokovic, a Murray tanto tiempo arriba, provoca admiración. Sé que la nueva generación va a apuntar más alto de lo que hicimos nosotros», comenta. Evidentemente, con Zverev, también con Stefanos Tsitsipas, Daniil Medvedev, Dominic Thiem, Matteo Berrettini y tantos otros, el recambio generacional está sucediendo. «No sé qué pasara el próximo año. Me gustaría saberlo. Es una época interesante del tenis en este momento, con los jóvenes dando un gran empuje. No me sorprendería ver a nuevos campeones de Grand Slam. Yo estuve tan cerca de ganar Wimbledon este año; ojalá pueda recrear ese momento y ganarlo. Pero puede ser que el año próximo los jóvenes dominen el juego; es natural, son muchos y buenos. Tenemos distintos tipos de jugadores, con todos tipos de tiros. Pero a nosotros, los más experimentados, también nos inspira ver lo que hacen los jóvenes. Es un efecto en cadena».

Una y otra, Federer es consultado sobre su futuro. Es, más que una pregunta vinculada al deseo de tener una primicia periodística, una sensación de melancolía, de saber que el final está cerca. Pero él se distiende. «Lo más gracioso es que en 2009, cuando gané Roland Garros y a las pocas semanas después lo hice en Wimbledon, ahí la gente empezó a preguntarme cuándo me retiraría. Siempre trato de manejar la respuesta. Voy a jugar hasta que deje de jugar», explica. Y añade, dejando en claro la situación: «Muchos jugadores se retiraron de distintas maneras; no hay reglas. Uno lo hace como se va sintiendo. No sé si lo voy a anunciar repentinamente, dependerá de mi salud, de los resultados. Mientras me sienta pleno y disfrutando, no veo ninguna razón para detenerme. Con la edad todo se torna más difícil. Pero con la experiencia también saboreo mejor mi rendimiento. Será algo emotivo y lindo. Espero que sea un lindo proceso». Eso mismo añoran los millones de fieles que ostenta en el mundo. Por lo pronto, el violinista sigue tocando.

Las primeras horas en Buenos Aires y el viaje a Chile:

Roger Federer y Alex Zverev arribaron este lunes a las 9.20 al sector de vuelos privados del aeropuerto de Ezeiza. Al mediodía disfrutaron de un asado en un restaurante de Puerto Madero. El suizo entra y sale del hotel por la puerta principal: desde Fenix Entertainment Group, la organizadora del evento, le ofrecieron manejarse por una opción alternativa, de proveedores, pero el helvético dijo que no porque quiere saludar al público que está, prácticamente, acampando allí.

Este martes viajará a Chile, donde jugará una exhibición por la noche, en Santiago. Y el miércoles regresará a Buenos Aires, para jugar, desde las 18, en Parque Roca, también frente a Zverev.

Acompaña a Federer en esta gira su fisioterapeuta, Daniel Troxler. También Tony Godsick, su manager y socio de la agencia Team 8 (además de ser el marido de la extenista Mary Joe Fernández), informó La Nación.

El tandilense Juan Martín Del Potro​ comunicó que no disputará el partido exhibición previsto para el próximo 20 de noviembre en el Parque Roca debido a que todavía no logra recuperarse de su última lesión en la rodilla, y que su lugar será ocupado por el alemán Alexander Zverev.

«Lamentablemente no voy a poder jugar el partido con Federer. A pesar de venir entrenando fuerte, en las últimas prácticas sentí que la rodilla todavía no estaba para un esfuerzo semejante para jugar un partido de alto nivel contra el mejor de la historia», reveló Delpo.

El tandilense se repone todavía de la fractura en la rótula de la rodilla derecha producto de un resbalón en el césped inglés. Su tropezón en el encuentro con el canadiense Denis Shapovalov causó una recaída de la lesión que había sufrido en octubre del 2018, durante el Masters 1000 de Shanghai, contra el croata Borna Coric.

Se viene la exhibición con Del Potro en la que el suizo volverá a la Argentina después de siete años.

Será el regreso de dos grandes al Parque Roca. Roger Federer, a siete años de su última visita por Argentina, y Juan Martín Del Potro, recuperado de su lesión en la rótula, jugarán el 20 de noviembre una exhibición en Buenos Aires en el marco de la gira del suizo por América Latina. Se acerca el choque amistoso y Federer compartió sus sensaciones con un video.

«Mucho tiempo sin verlos, amigos latinoamericanos. No puedo esperar por verlos pronto», escribió el máximo ganador de títulos de Grand Slam en su cuenta de Twitter, junto a un video con imágenes de su última gira por el continente. Entre las secuencias, destaca una en la que se lo ve posando, antes de subirse al avión, con una camiseta, estampada con el «10» y «Maradona», de la Selección.

¿Cómo será el calendario de Roger por Latinoamérica? Primero estará en Santiago de Chile, donde jugará con Alexander Zverev, y después cruzará la cordillera para jugar con Delpo en Buenos AiresTerminará su gira pasando por Colombia, México y Ecuador, también ante el alemán.

Antes de armar las valijas con destino a Latinoamérica, Roger Federer apuntará todos sus cañones al Masters, que se jugará en Londres entre el 10 al 17 de noviembre. En este cierre de temporada, la lucha por el tercer lugar en el escalafón mundial está que arde. Federer y Medvedev definen quién se la queda: el suizo le lleva 485 puntos al ruso, que atraviesa su mejor temporada en el circuito, informó Clarín.

Rafael Nadal y Roger Federer disputaron una semifinal de lujo en Roland Garros.

El primer game pareció reflejar la paridad que prometía una semifinal a la altura de ambos tenistas. Siete minutos fueron los que se jugaron para definirlo. Rafael Nadal mantuvo el saque y logró quebrárselo al suizo en el segundo.

El viento comenzó a jugar su parte e influyó en varios momentos del partido tanto para el helvético como para el español, con tiros en donde la curva que tomaba la pelota terminaba siendo mayor a la deseada.

El número 3 del mundo se puso 3-1 y en el quinto juego y logró doblegar al mallorquín. Los errores no forzados a causa del clima le jugaron una mala pasada a Federer, que perdió nuevamente el saque en el sexto game (2-4) y la posibilidad de igualar a Nadal, que comenzó a cerrar el set al retener el saque y ponerse 5-2 por encima. Finalmente el español se llevó el primero por 6-3 en 55 minutos.

Roger Federer empezó la segunda manga con el pie derecho al mantener su saque y quebrar el del español con un nuevo error no forzado. Los golpes se hicieron complicados, teniendo en cuenta el viento de 53 km/h que azotó al Philippe Chatrier.

Sin embargo, Rafa Nadal logró recomponerse e igualar el marcador para llevar a cabo el set más peleado del encuentro. El suizo no aprovechó las ocasiones que tuvo para cerrar algunos puntos y eso lo llevó a perder su saque y posteriormente el segundo asalto por 6-4.

Un nuevo quiebre del español en el segundo game del tercer set comenzó a poner entre las cuerdas a Roger Federer, que no encontró los caminos para superar a su rival. Fue en ese momento cuando lo mental empezó a tomar relevancia en el cuerpo del helvético que no pudo responder y perdió el último set por 6-2.

El español domina al suizo por 24 triunfos a 15, un dato que se acentúa todavía más cuando se habla de los duelos en tierra batida, donde la ventaja del mallorquín es de 14-2. La última vez que Federer ganó en esa superficie a Nadal fue hace más de una década, en la final del torneo de Madrid de 2009.

Otro dato que reforzó el estatus de favorito de Nadal: en la arcilla de Roland Garros se habían visto las caras cinco veces y en las cinco el español se llevó la victoria, tanto en la semifinal que les midió en 2005 como en las finales de 2006, 2007, 2008 y 2011.

Ahora, Rafael Nadal aguarda a conocer su próximo rival en la final del Roland Garros, el cual saldrá del cruce entre el número uno del mundo Novak Djokovic y el cuarto, Dominic Thiem.