Tag

Reservas Internacionales

Browsing

Las reservas internacionales bajaron este martes 94 millones y finalizaron en US$ 43.308 millones, según datos oficiales.

El día anterior, la baja había sido de US$ 101 millones, con lo que en dos jornadas la disminución acumulada fue de US$ 195 millones.

De ese modo, en lo que fueron los primeros dos días con la profundización del cepo cambiario, se registró un freno en el ritmo de caída de reservas.

El viernes habían experimentado una merma de US$ 1.755 millones en medio de un clima de nerviosismo a la espera de las elecciones presidenciales.

A lo largo de octubre, las reservas acumularon una pérdida de US$ 5.395 millones frente a un elevado nivel de retiro de depósitos y una fuerte demanda de divisas por cobertura.

El presidente del Banco Central, Guido Sandleris, argumentó que el endurecimiento del cepo tiene el fin de «preservar las reservas durante la transición», aunque admitió que esta medida «no es gratuita para la economía».

Como consecuencia de la intervención oficial en el mercado de cambios, el pago de vencimientos de Letes no reperfiladas, más el adelantamiento de dólares físicos a bancos, las reservas internacionales del Banco Central de la República Argentina (BCRA) cayeron este viernes otro 1.755 millones de dólares, por lo que desde las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) la fuga de divisas llegó a los 22.805 millones de dólares.

De esta manera y a la espera del resultado de las elecciones presidenciales que se celebrarán el domingo, los activos internacionales del BCRA terminaron en 43.503 millones de dólares, el menor nivel desde enero de 2017.

Según consignó ámbito.com «dada la fuerte demanda de divisas, el Banco Central se convirtió otra vez en el mayor oferente del mercado, con subastas agresivas para ayudar a disminuir la debilidad del golpeado peso: realizó varias licitaciones en las que subastó 220 millones de dólares, a los que hay que agregar otros tantos millones a través de la venta de contado».

Pero además, aproximadamente la mitad de la caída de las reservas de este viernes se explica solamente por el adelantamiento de dólares físicos a las diferentes entidades bancarias para que, en caso que los clientes los requieran, las sucursales cuenten con billetes disponibles, indicaron fuentes del BCRA a ese medio.

El mercado espera que a partir de la próxima semana el Gobierno implemente mayores controles cambiarios para resguardar las alicaídas reservas del Banco Central.

En lo que va del mes, las reservas caen 5.199 millones de dólares.

Según la información oficial brindada por el organismo que conduce Guido Sandleris, los fondos atesorados en el Central se ubicaron este jueves en 45.258 millones de dólares.

El clima electoral recalentó la plaza y movilizó la demanda de billetes de grandes inversores pero también de pequeños ahorristas que salieron a buscar cobertura.

En sólo dos días, las reservas registraron una brusca caída de 1.333 millones de dólares y elevaron la pérdida de octubre a 3.445 millones.

Según la información oficial, el mes pasado las reservas tuvieron una merma de 5.397 millones de dólares, en gran medida por la caída de los depósitos en moneda extranjera de las entidades.

A ello se debe sumar las ventas del Banco Central en el mercado de cambios para abastecer la persistente demanda en medio de la incertidumbre vinculada con las elecciones.

Las reservas internacionales del Banco Central cayeron este lunes a 46.885 millones de dólares, con lo que desde las elecciones primarias de agosto descendieron casi US$ 20.000 millones, pese al control cambiario aplicado por el Gobierno.

Según información oficial, este lunes los fondos atesorados en el Central bajaron US$ 563 millones debido al pago de los bonos BIRAD, emitidos para cubrir la deuda con los fondos buitre.

Con esta nueva caída, la entidad que conduce Guido Sandleris se quedó con menos poder de fuego para frenar la suba del tipo de cambio, ya que las reservas líquidas rondan los 11.500 millones de dólares.

La situación es aún más crítica, ya que en los próximos días se espera un mayor recalentamiento del valor de la divisa, y además se deberán hacer frente a nuevos vencimientos como el del viernes por 300 millones de dólares en Letes.

En lo que va del mes, las reservas del Central registran una caída de 1.817 millones de dólares, producto no sólo del pago de deuda sino también del permanente goteo por intervenciones cambiarias y por la salida de depósitos en divisa norteamericana. .

Hace poco más de una semana, Sandleris aseguró que a partir de los controles cambiarios que se aplicaron a principios de septiembre, se observó una reducción en la tendencia bajista de las reservas y que en los últimos días esa caída representa «menos de un octavo» del nivel posterior a las primarias.

«Se moderó también la necesidad de intervención del Banco Central en el mercado cambiario y la salida de depósitos. Ese goteo está parando y eso es muy importante, porque asegura que contemos con las reservas suficientes para continuar implementando esta política monetaria prudente», indicó.

Sin embargo, la salida de reservas preocupa al Gobierno y también a la oposición, ya que el candidato presidencial del Frente de Todos, Alberto Fernández, viene advirtiendo sobre los efectos de esta situación.

«Los controles de cambio han funcionado y están funcionando. No hay un problema de atraso cambiario y alcanzan las reservas para sostener el tipo de cambio hasta el 10 de diciembre», afirmó el ministro en declaraciones a las radios La Red y Mitre desde la capital estadounidense, donde vuelve a negociar con el Fondo Monetario Internacional (FMI) el desembolso de US$ 5400 millones que quedó pendiente desde mediados de septiembre último.

Lacunza sostuvo que “hay una estabilidad cambiaria que es razonable, lo esperable”, y señaló que “el tipo de cambio es superior al de equilibrio”.

Precisó que “es casi el doble en términos reales”, y añadió que “es 90% superior a fines de 2015; es 60% superior al principio de esta crisis, en abril de 2018; y es 25% superior al promedio de las últimas décadas”.

Explicó que “las ventas (de reservas) de ayer tienen mucho que ver con pago de deuda privada al exterior, que tampoco hay que interrumpirlo”, y subrayó que “no es demanda especulativa de atesoramiento, son compromisos que la Argentina tiene que cumplir”.

También opinó sobre el Indice de Precios al Consumidor (IPC) de septiembre publicado ayer que dio un aumento de 5,9% mensual, y señaló que “el dato de inflación es consecuencia directa del salto devaluatorio de la semana posterior a las PASO (Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias), en que ganó el candidato opositor, Alberto Fernańdez, por 16,5 puntos porcentuales de diferencia sobre el presidente Mauricio Macri».

“En ese momento me tocó asumir y la prioridad que me puso el Presidente fue que dado que el tipo de cambio que estaba por encima de su valor de equilibrio, me pidió que fuera el último salto devaluatorio para preservar a los más vulnerables que son los que sufren la inflación”, manifestó.

Así puntualizó que “como el traslado de la devaluación a los precios tiene un rezago, se vio más en la inflación de septiembre que en agosto”.

Sobre el desembolso pendiente del FMI, explicó: “Nuestra obligación es que los números estén claros entre el Fondo y Argentina para que después no haya dilaciones. Pero no se va a definir ese tramo en esta reunión. Sí tenemos la expectativa que sea en este año. Hay razones para pensarlo, Argentina cumplió con todos los compromisos”.

Indicó que “las medidas que se tomaron, las más fuertes, fueron para preservar las reservas”, y remarcó que “no casualmente en el periodo post PASO, en el mes siguiente, las reservas bajaron US$ 15.000 millones y en el último mes bajaron US$ 2.500 millones”.

Afirmó que “las reservas que se están yendo en estos días tienen que ver básicamente con pagos de deuda, que es lo mismo que hizo el gobierno anterior”, y precisó que la administración de Cristina Fernández de Kirchner “en sus últimos cuatro años perdió US$ 30.000 millones de reservas, básicamente porque las usaba para pagar deuda”.

Sostuvo que “Argentina no tiene un nivel de deuda alto, no tiene problemas de solvencia”, pero reconoció que “sí tenemos problemas de liquidez”.

Remarcó que “la deuda argentina son US$ 310.000 millones”, y precisó que “eso es el 68% del Producto Bruto Interno (PBI), no el 100%».

Señaló que “la deuda aumentó en estos cuatro años un 29%”, y remarcó que “la variación de la deuda es la suma del déficit de ese periodo”.

Indicó que “en este periodo hubo un déficit total de US$ 60.000 millones a lo cual hay que sumar deuda anterior como con los holdouts”, y sostuvo que “es equivalente a lo que pasó en el periodo anterior que la deuda subió 21%: no hubo desendeudamiento entre 2011 y 2015”.

En cuanto a la negociación que debe encarar el próximo gobierno respecto de la deuda, afirmó que “tiene que ser voluntaria y rápida; voluntaria es porque cuanto más amigable antes vamos a volver al crédito voluntario”, y advirtió que “la vamos a pasar mal si no tenemos un acuerdo voluntario y amigable con el mercado”.

Puntualizó que “del Fondo entraron US$ 44.000 millones de un año y medio a esta parte”, y aseguró que “en ese lapso se pagó deuda por US$ 40.000 millones».

Las reservas del Banco Central (BCRA) volvieron a bajar y por primera vez en lo que va de 2019 quedaron por debajo de los 48.000 millones que disponía en octubre del año pasado.

Las tenencias del BCRA se vieron reducidas por el pago del cupón de un bono, algo que se suma a la constante salida de dólares de parte de los ahorristas.

Además, ayer, por caso, la entidad que maneja Guido Sandleris tuvo que salir a liquidar reservas (84 millones de dólares) para evitar la suba del dólar, según consignó El Cronista.

El panorama a la baja de reservas se mantendrá, teniendo en cuenta que el viernes se debe pagar otro vencimiento, más importante pese al reperfilamiento.

 

Las reservas internacionales del Banco Central cayeron durante septiembre casi 5.400 millones de dólares, según la información oficial.

En este último día del mes, las reservas bajaron 236 millones de dólares y quedaron en 48.702 millones.

«Hay dólares para llegar al 10 de diciembre», aseguró este lunes el presidente del Banco Central Guido Sandleris, quien a su vez destacó la fortaleza del sistema financiero.

La fuerte merma se da en un contexto en el que la autoridad monetaria endurece su postura de control cambiario.

La caída de reservas implica mayores dificultades a futuro para afrontar el pago de deuda y una menor capacidad para intervenir en el mercado ante la presión compradora que impulsa al tipo de cambio.

Nueva medida para evitar la fuga

El Banco Central dispuso que las operaciones de compra y venta de dólares a través de títulos públicos deberán estar inmovilizadas durante 5 días, en un nuevo intento para desalentar este mecanismo que permite legalmente fugar divisas.

De esta manera, la entidad que preside Guido Sandleris sigue tomando medidas para evitar la salida de dólares del país que afectan el volumen de reservas que sólo en septiembre cayeron casi 5.400 millones de dólares.

A través del mecanismo conocido en el ámbito financiero como «rulo», los inversores compraban en pesos títulos que cotizan en moneda y luego los liquidan en el exterior en moneda norteamericana.

Con esta modalidad, los inversores obtenían ganancias de hasta el 5% en forma rápida y con una operación sencilla, ya que aprovecha la diferencia que existe entre el llamado dólar bolsa o MEP y el tipo de cambio oficial.

La medida que apunta a desalenter el mecanismo se adoptó a través de la Comunicación A 6799 del Banco Central, en una disposición similar a la que regía entre 2012 y 2015.

Así, quienes realicen estas operaciones deberán mantener en cartera los dólares al menos durante cinco días hábiles.

«Cuando las personas humanas adquieran títulos valores mediante liquidación en moneda extranjera, los mismos deberán permanecer en la cartera del comprador por un período no menor a 5 días hábiles a contar desde la fecha de liquidación de la operación, antes de ser vendidos o transferidos a otras entidades depositarias», señala la resolución.

Agrega que «este plazo mínimo de tenencia no será de aplicación cuando la venta de los títulos valores sea contra la misma jurisdicción de liquidación que la compra», así lo reseña Elonce.

El presidente del Banco Central, Guido Sandleris, aseguró que la entidad rectora tiene los dólares suficientes para atender la demanda hasta el 10 de diciembre y más allá.

Sostuvo que los 48.938 millones de dólares que hay en reservas brutas conforman «un monto saludable», pero aclaró que tener el horizonte en el 10 de diciembre es parte del problema de la Argentina, dado que «el Banco Central tiene compromiso con todos los argentinos, no importa quien gobierne».

Sandleris fue consultado sobre los rumores sobre la posibilidad de su continuidad en la entidad al margen de un cambio de Gobierno, pero respondió que «no importan los nombres, sino que lo que importan son las políticas».

El jefe de la autoridad monetaria disertó y respondió preguntas en el museo Malba, en el Seminario de Finanzas de Clarín, donde aseguró que el tipo de cambio real hoy está en los niveles más competitivos que se han visto en la última década.

«El Banco Central tiene una política monetaria que es estricta y prudente. Asegurarnos que el crecimiento de la cantidad de pesos en la economía es consistente con la demanda de dinero», dijo Sandleris.

Y señaló que de esa forma la entidad rectora garantiza que el ahorrista en pesos reciba una tasa de interés real positiva, que pueda comprar más bienes cuando vence el plazo fijo que antes de hacerlo.

Uno de los grandes desafíos que tiene la Argentina, según el banquero, es el equilibrio fiscal para alcanzar un segundo principio que consiste en asegurar que la política monetaria sea consistente con la estabilidad con tasas de interés real positivas.

«La confianza en nuestra moneda va a permitir que este proceso se vaya revirtiendo. Son muchos años en los cuales no hemos sabido alcanzar los consensos básicos, lo cual les ha permitido tener crecimiento sostenido e inflación baja», señaló.

En ese sentido, agregó: «Es más que evidente que las tasas de interés en la Argentina son muy altas. Esto es el resultado de nuestra historia. Qué nos pasa a los Argentinos que llevamos décadas en las que lo único que hicimos fue comprar dólares como mecanismo de ahorro».

«Hemos terminado así como sociedad porque han sido muchos años en los cuales aquel que ahorraba en pesos perdía. Eso es lo que este banco Central está tratando de revertir. Y la tasa de interés es alta porque la incertidumbre es alta y porque arrastramos esta historia de muchos años», sostuvo.

Por ello, expresó que nada le gustaría más «que tener tasas de interés mucho más bajas, que puedan los bancos poder dedicarse a financiar proyectos de inversión de largo plazo, dar créditos hipotecarios y préstamos para el consumo. Pero no es el país que tenemos», así lo reseña Elonce.

Las reservas internacionales continúan en caída y finalizaron el martes en US$ 49.880 millones, tras perder US$ 88 millones frente al lunes.

En lo que va del mes, acumulan una baja de US$ 4.220 millones, según datos oficiales.

A su vez, desde que se llevaron a cabo las elecciones primarias, cuando comenzó la fuerte merma de depósitos en dólares, la pérdida acumulada fue de US$ 15.856 millones.

En el inicio de semana, las reservas habían perforado el piso de los US$ 50.000 millones y este martes profundizaron la tendencia negativa.

Durante la rueda, expusieron un descenso de US$ 88 millones, que se suma a los US$ 117 millones del lunes.

Las reservas cayeron de ese modo en las últimas jornadas a un nivel que no era registrado desde diciembre de 2018, así lo reseña Elonce.