Tag

reciclaje

Browsing

La oportunidad fue propicia también para anunciar el traslado de la oficina del Ministerio de Ambiente a la Sede de la Cámara, como parte del trabajo y proyectos en conjunto que se plantean.

A partir de los acuerdos logrados entre el Ministerio de Ambiente y Control del Desarrollo Sustentable de la Provincia, la Cámara Industrial de Puerto Madryn (CIMA) y el municipio local, se dará inicio al trabajo conjunto en el marco de la Plataforma “Conexión Reciclado”, un proyecto de la Fundación Hábitat y Desarrollo con el apoyo técnico de “La Ciudad Posible”, con presencia en varias provincias del país.

De la presentación, que se realizó vía Zoom, participaron el titular de la cartera ambiental, Eduardo Arzani, la subsecretaria de Gestión Ambiental, Carolina Humphreys, el presidente de la CIMA, Ovidio Palacios, y parte de la Comisión Directiva y el secretario de Protección Ambiental de Puerto Madryn, Facundo Ursino.

La oportunidad fue propicia también para anunciar el traslado de la oficina del Ministerio de Ambiente a la Sede de la Cámara, como parte del trabajo y proyectos en conjunto que se plantean.

En la oportunidad, Arzani mencionó que “con estas acciones estamos por un lado ratificando nuestro compromiso con el municipio de Puerto Madryn con quien venimos trabajando hace tiempo en forma articulada e iniciando acciones con la Cámara que no solo nos ha brindado el espacio físico para el traslado de nuestra oficina, sino que han expresado su intención de trabajar en proyectos de gestión ambiental conjunta”.

“La intención -dijo el Ministro- es iniciar este Programa con la Cámara y las industrias que nuclea en la ciudad de Puerto Madryn como prueba piloto o como primer paso, para luego avanzar con el sector de la industria y producción en toda la provincia”.

ALCANCES DE «CONEXION RECICLADO”

Por su parte, Humphreys explicó que “Conexión Reciclado” es una plataforma digital acompañada de una red de expertos del sector de la economía circular que ayuda a municipios, empresas, y organizaciones a transformar residuos, subproductos y pérdidas en productos con impacto social y ambiental con presencia en varias provincias”.

En este sentido, la subsecretaria adelantó que “el programa mapea, conecta y reporta las distintas corrientes de residuos industriales susceptibles de ser recuperados y reciclados y los posibles usuarios o consumidores de esos residuos en nuevos procesos para avanzar en la dirección de la economía circular”.

Para el Ministerio, concluyó, “es importante además de pensar en la disposición final de los residuos, innovar en nuevas formas de evitar que esos residuos sean descartados cuando es posible darles una segunda oportunidad”.

Cabe destacar que el Programa también aporta capacitación a través de jornadas técnicas on line sobre las distintas corrientes de residuos post industriales, post consumo y su valorización.

La iniciativa surgió en el marco de la campaña educativa “Basurrreando”, que impulsa la creación de más Puntos Limpios en la ciudad, bajo la premisa de reducir, reutilizar y reciclar los residuos. Hoy en Esquel hay dos espacios formales a cargo de la Municipalidad, La Anónima y el Ecocanje, y uno informal a cargo del emprendedor de Reciplas Argentina. Próximamente se inaugurará el segundo en el Barrio Buenos Aires.

La campaña educativa “Basurrreando” se encuentra impulsando la creación de más Puntos Limpios en Esquel y Trevelin como parte de la reducción de residuos en origen y en apoyo a los emprendedores en el reciclado y la reutilización de los mismos.

Un Punto Limpio es un lugar donde se recogen y clasifican los diversos tipos de residuos, con el objetivo de facilitar su reciclaje y su reutilización. Allí se acopian los residuos limpios, secos y clasificados.

“Basurrreando” define a los Puntos Limpios en dos tipos: formales, los que el municipio se ocupa de retirar los residuos y de su destino final; e informales, aquellos lugares donde se recogen algún/os tipos de residuos inorgánicos y de cuyo destino se ocupa quien lo habilitó.

Desde la campaña educativa “Basurrreando” proponen la creación de estos últimos como un paso para la posterior creación de los formales.

Actualmente en Esquel existen dos Puntos Limpios formales, uno en La Anónima y el Ecocanje, y uno informal de plásticos en la calle Antártida 632 creado por el emprendedor Lucas Sanabria de Reciplas Argentina.

Estela Villar, quien es una de las impulsoras de la campaña educativa “Basurrreando”, anunció en diálogo con La Portada que “se está gestando el segundo Punto Limpio informal en el Barrio Buenos Aires”. Prefirió no dar mayores precisiones hasta que el mismo no esté instalado pero adelantó que se trata de una persona emprendedora de la ciudad.

Asimismo contó que desde el grupo “Basurrreando” presentaron una nota a la Secretaría de Ambiente de la Municipalidad de Esquel para proponerle que el Ecocanje se transforme en un segundo Punto Limpio.

“Esto implicaría que esté abierto y disponible con mayor amplitud horaria, sin personal que reciba el material y sólo se disponga de espacios bien delimitados e identificados para que los vecinos puedan llevar y retirar los residuos en el momento que sea posible”, explicaron.

También solicitaron que se realicen las gestiones necesarias para que en el Punto Limpio de La Anónima los vecinos puedan retirar los residuos libremente, para ser reutilizados y reciclados.

Estela manifestó que “los vecinos están avanzando en la separación de los residuos y quieren saber dónde dejarlos y también dónde pueden retirarlos”. En este sentido planteó que el Ecocanje trabaja con un horario muy “acotado” y por eso se le propuso otro esquema a la Secretaría de Ambiente.

Ante la situación de la Planta de Tratamiento de Residuos, donde actualmente no se está llevando a cabo la separación de residuos como medida preventiva por la emergencia sanitaria, “Basurrreando” propone que los residuos se queden en casa. Sugieren que los orgánicos pueden ser enterrados o utilizados para elaborar compost. Mientras que los inorgánicos pueden guardarse en casa o llevarse a un Punto Limpio.

Por último, Estela aseguró que “si nosotros podemos hacer que la mayor cantidad de residuos no vaya a la Planta tenemos la posibilidad de garantizar la calidad de vida. Pero si nosotros seguimos mandando los residuos, van al entierro y la membrana, que está pensada para tres años, sin separación no va a durar un año. Por eso creemos que los residuos tiene que quedar en la ciudad y vamos a seguir trabajando en esta línea”.

.

Este lunes, en el marco del Día Mundial del Reciclaje, que se conmemorara el último domingo, se realizó el lanzamiento de un taller virtual de concientización sobre la gestión de residuos sólidos urbanos en la cuidad.

Estuvieron presentes en el acto de lanzamiento, el Secretario de Planificación, Obras y Servicios Públicos de la Municipalidad de Trelew, Sebastián de la Vallina; la responsable del área de capacitaciones de la Dirección de Gestión Ambiental, Macarena Iralde; y los responsables de Gobierno Abierto, Jorge Fernández y Gabriela Segura.

Sebastián de la Vallina resaltó, que se “comenzará con un taller relacionado con la concientización sobre la importancia de la gestión de residuos sólidos urbanos, teniendo en cuenta que ayer se conmemoró el Día Mundial del Reciclaje. Se realizará íntegramente de manera digital, teniendo en cuenta la pandemia que nos toca vivir. Tendrá cupo de 35 personas y el 26 de mayo daríamos comienzo con la capacitación. La edad para participar es de 15 años en adelante”.

Por su parte, Macarena Iralde resaltó que “toda la información que va a estar dispuesta para los inscriptos estará enfocada a lo que sucede en nuestra ciudad. La idea es acercar a los vecinos información sobre cómo fue históricamente la gestión de los residuos en la ciudad y cómo es actualmente, haciendo hincapié en la separación domiciliaria, cómo debe hacerse correctamente”. Y puntualizó: “Nos interesa que la gente conozca que nuestros residuos son utilizados por otras personas como fuente de trabajo”.

“Justamente queremos brindar la perspectiva no solamente de los beneficios ambientales que tiene gestionar bien los residuos, sino el contenido social que esto tiene”, aseguró más adelante.

Finalmente, Gabriela Segura dijo que merced al trabajo conjunto con la Dirección de Gestión Ambiental, acordaron realizarlo de forma totalmente virtual, y de forma gratuita, buscando que se tome conciencia respecto de la importancia del reciclaje. Además informó que “el campus Virtual funciona las 24 horas, y desde Gobierno Digital se asignará a cada inscripto su usuario y contraseña, y se brindará acceso a los tutores con respuestas inmediatas”.

Se trata de la propuesta “Ecobotellas Comodoro”, que tiene como objetivo transformar los residuos plásticos en mobiliario hogareño para destinarlo a familias necesitadas. El intendente Juan Pablo Luque recibió este lunes al promotor de la iniciativa y acordó trabajar en conjunto para facilitar el proceso a través de la empresa Urbana.

En ese marco, el impulsor Santiago Torraca explicó que “el proyecto tiene una doble finalidad, una ambiental, mediante la recuperación de
residuos plásticos, y otra solidaria, que es la construcción de mobiliarios que serán otorgados a la organización «Juntos por un Corazoncito Feliz», para su posterior donación a familias carenciadas de barrio Stella Maris, sector donde funciona la entidad”.

Continuando en ese tenor, sostuvo que “actualmente, aunque la gente separe el plástico y sea tratado correctamente, no tiene interés comercial y termina enterrado. Nuestra propuesta incluye el proceso de transformación a madera plástica y generar desde muebles hasta techos, de acuerdo a las necesidades”.

En esa línea, indicó que “la idea es que la empresa Urbana, que opera la planta de tratamiento, permita que la gente deposite sus ecobotellas en los puntos verdes y que éstas sigan el circuito normal de otros residuos. Luego, en la planta habría una persona a cargo de separarlas y colocarlas en una prensa. Finalmente, el objetivo es que también se hagan cargo del transporte ida y vuelta a la provincia de Buenos Aires,
donde se encuentra la fábrica de madera plástica”.

“Si este proyecto crece y la gente nos acompaña, podemos empezar a pensar en la generación de una planta para generar la madera plástica y
el mobiliario en Comodoro Rivadavia, lo que no solo reduciría los costos y reduciría la huella de carbono que provocan los traslados, sino que además se crearían puestos de trabajo para personas con discapacidad, tal como ocurre en Buenos Aires”, manifestó.

Por último, Torraca expuso que “los vecinos pueden colaborar armando su ecobotella con cualquier recipiente plástico, donde deben introducir todos los residuos plásticos y compactarlos para arrojarlos en el cesto verde. De esta manera, no sólo estarán ayudando al cuidado del medio ambiente, sino también aportando para que aquellas familias necesitadas reciban un mobiliario construido en madera plástica, que tiene muchas ventajas frente a la madera común”.

Este lunes se llevó a cabo una reunión entre la Municipalidad de Trelew y el Hospital  Zonal con el fin de recolectar y donar los papeles dependientes de las áreas municipales al nosocomio de la ciudad. 

La Municipalidad de Trelew se suma a la Campaña de Reciclado de Papel, programa creado por  la Licenciada Nadia Gómez desde el Hospital Zonal, en conjunto con la Cooperativa Nueva Esperanza. Dicha Cooperativa cumple la tarea de reciclar los papeles donados por once instituciones públicas y privadas, a las cuales se suma, a partir de hoy, la Municipalidad de Trelew.

En los últimos meses se recolectaron 15.000 kilos de papel y lo recaudado fue destinado a la adquisición de mejoras para la atención de los pacientes del único Hospital de la provincia que realiza esta colecta y reciclado de papel. 

La Presidenta de la Asociación de Cooperadora del Hospital Zonal, Ana María Chasco estuvo presente en la firma de la carta compromiso y se mostró muy agradecida y contenta. «Es muy importante para el Hospital el reciclado que se está llevando a cabo y nos alegra mucho que se sume el municipio”, dijo Chasco. Respecto a la iniciativa de este proyecto que funciona hace años agregó que la misma “surge a través de la Licenciada Nadia Gómez, que es quien realizó este proyecto denominado ‘Programa de Reciclado de Papel’, que incluye a la Cooperativa Nueva Esperanza”. De esta manera el monto económico que ingresa, se comunica a la Dirección del Hospital y se realiza la compra de mobiliario, entre otras cosas.   

Reunión entre la Municipalidad de Trelew y el Hospital  Zonal

El Intendente de la ciudad de Trelew, Adrián Maderna comentó que desde la gestión se valora principalmente el trabajo en conjunto. «Sabemos que el cuidado del medio ambiente es fundamental para todos los trelewenses. Asimismo, hay que destacar el trabajo de la Cooperativa Nueva Esperanza, que hace años les brinda trabajo a muchas familias de Trelew”, destacó. 

También remarcó la cantidad de programas que se están llevando a cabo en la ciudad, tal es el caso de los promotores ambientales, el trabajo en conjunto con la Cooperativa Nueva Esperanza y toda la operatividad que se hace a través del GIRSU. El mandatario agregó: “con esta iniciativa sumamos un granito de arena, ya que tenemos que tener conciencia y hacer hincapié en la separación en origen. Al igual que tomar la educación ambiental como premisa fundamental en este proceso que será una metodología que vamos a llevar adelante desde la Municipalidad de Trelew”.

Las instituciones que colaboran con la donación de papel son once.

Por último la doctora Sofía Testino es Directora Asociada , en relación al programa comentó: “hace años estamos trabajando con esta iniciativa del reciclado que surge desde el Hospital de Trelew, donde el personal fue el primero en adherir al programa que hoy en día está muy instalado”.

En relación a la incorporación de la Municipalidad Trelew, Testino agregó que “es importante no solo por el ingreso económico sino también por el hecho de disminuir la contaminación ambiental”.

Las instituciones que colaboran con la donación de papel son once, entre ellas el Ministerio Publico Fiscal, Tribunales, Camuzzi, Cooperativa Eléctrica, ANSES, OSDE y actualmente el Municipio de la ciudad.

Se instalaron en la plaza Centenario, de las Colectividades y en la Reserva Natural Laguna Cacique Chiquichano.

Este jueves, en el marco de la celebración del Día Mundial de la Educación Ambiental, la Municipalidad de Trelew, a través de la Coordinación de Gestión Urbana y la Dirección de Turismo, lanzó «Trelew Conciencia Activa». La iniciativa consta de una serie de jornadas de charlas, debates, talleres y espectáculos, que se desarrollarán hasta el 26 de enero en distintos puntos de la ciudad, y buscan concientizar y estimular el cuidado y protección del medio ambiente. Hoy, y en conjunto con la Cooperativa Recuperadores del Sur Chubut, se realizó la primera actividad: la presentación del programa «Punto Reciclaje».

La incorporación de los puntos de reciclaje denominados «Puntos Azules», es para que la comunidad pueda depositar residuos secos separados tales como: papel y cartón; plásticos y metales, con el fin de contribuir a mejorar la calidad de vida y aportar un granito de arena para mantener la ciudad limpia y ordenada.

El director de Gestión Ambiental, Lucas Oro remarcó: «Comenzamos la primera edición de Trelew Conciencia Activa con el objetivo de concientizar y sensibilizar a la comunidad sobre la importancia de cuidar el ambiente.

Iniciamos con una jornada de “Gestión Social del Reciclado”, en conjunto con la Federación Argentina de Cartoneros y Recicladores, y las cooperativas Nueva Esperanza y Recuperadores Urbanos, inaugurando los puntos de reciclaje instalados en la plaza Centenario, la plaza de las Colectividades y en la Reserva Natural Laguna Cacique Chiquichano».

Por su parte, Isaías Silva, responsable de Promotores Ambientales, remarcó que este programa es importante «para que la gente tengan un lugar donde arrojar los residuos sólidos y para que a los recuperadores de materiales van a poder juntar el material de una manera rápida y segura».

Carolina Lanizante, de la cooperativa Nueva Esperanza, señaló también que «estos puntos facilitarán el trabajo de los recuperadores que trabajan en la zona céntrica de la ciudad y van a poder levantar el cartón, los papeles, botellas plásticas y el nylon, en un lugar fijo».

«Ciruja», «cartonero», «basurero», son algunos de los apodos que recibía Mauricio Sosa cuando recorría con su carro las calles de esta provincia. Junta cartón desde que tiene memoria -sus 8 o 9 años- cuando acompañaba a su papá. Hoy, con 39 años, y después de 30 años de «vivir» de la basura, Sosa accederá a su primer trabajo formal como recuperador urbano en un proyecto local de reciclaje inclusivo que abrió recientemente sus puertas.

Arriba de su nuevo carro de metal, con uniforme y una sonrisa afirma: «La gente te mira de otra manera, ya no estamos juntando cartón y botellas, ahora tenemos un trabajo en blanco, digno».

Un argentino promedio, produce 1,03 kilos de residuos sólidos urbanos (RSU) por día -un equivalente a casi 45.000 toneladas diarias en total y 16,5 millones anuales-, según el último informe publicado por la Dirección Nacional de Gestión Integral de Residuos (DNGIR): casi media tonelada por segundo. A nivel mundial, la cifra se eleva a 1900 millones anuales, de las cuales el 70% termina en basurales o rellenos sanitarios, el 19% se recicla y el 11% se envía a plantas de recuperación de energía.

Ante el inminente cierre del basural Puente de Hierro en Mendoza, un grupo de recicladores que se «ganaban la vida» revolviendo basura dieron un abrupto salto y pusieron en marcha una cooperativa, que abrió su primera planta de reciclaje montada a pulmón hace dos semanas en Guaymallény que promete procesar las 226 toneladas de RSU que se producen por día en el municipio: unas 6.800 por mes.

Para el proyecto -que se viene gestando hace más de dos años-, se unieron varios factores: un sector relegado que estaba por perder su ingreso, el apoyo de la municipalidad que donó el predio, la experiencia exitosa de una iniciativa porteña y la colaboración de distintas fundaciones. Pero, sobre todo, el trabajo en equipo para generar un esquema de propiedad estatal con gestión cooperativa.

La acción fue promovida en el marco de una alianza entre Danone y la Iniciativa Regional para el Reciclaje Inclusivo (IRR), una plataforma creada en 2011 por la División de Agua y Saneamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), BID LAB, Coca Cola, PepsiCo, RedLacre y la Fundación Avina, convocada para desarrollar una solución al problema político-ambiental de cerrar el basural y ayudar a un sector vulnerable y relegado a encontrar una salida laboral.

En blanco y lejos del basural

El trabajo de los recuperadores es de extrema precariedad e informalidad. Según un censo realizado por la Universidad Nacional de Cuyo en Mendoza hay 1.244 personas que trabajan en los cuatro basurales a cielo abierto, y de ese total, solo 443 lo hacen de manera exclusiva. Tienen una media salarial de 2.303 pesos por mes y más del 80% recibe un ingreso menor a los 5.000 pesos mensuales, por debajo de la línea de indigencia.

Maria Olmos tiene 30 años y fue elegida por sus compañeros como presidenta de la cooperativa. Si bien trabaja desde los 17 años en el basural, éste es también su primer trabajo en blanco y con estas condiciones: «Nosotros queríamos trabajar de otra manera, con un uniforme y elementos de seguridad, porque la gente te ve con el carrito y te tilda», dice, informó La Nación.

Con más de 30.000 juguetes y piezas de plástico desechados, el artista japonés Hiroshi Fuji ha creado un parque jurásico multicolor que se expone en Bangkok.

«Mi inspiración vino de mi sentimiento de rechazo ante todo el plástico que hay en el mundo», dijo a Efe Fuji, momentos antes de la inauguración de la muestra titulada Plástico jurásico en el parque creativo Chang Chui.

A lo lejos, el visitante de esta exposición ve dinosaurios multicolores en una sábana psicodélica, pero de cerca descubre que están hechos con todo tipo de juguetes recolectados en Japón y Tailandia.

«Quiero encontrar un equilibrio entre la diversión de ver todos estos juguetes, y al mismo tiempo sentir el peligro del plástico», dice el artista.

Agregó que en su obra quiere darle un nuevo propósito a la masa de juguetes de plástico que tiramos.

Fuji también quiere recordar con su obra que el petróleo con el que se produce el plástico proviene en parte de los cadáveres de los dinosaurios del Jurásico, más de 145 millones de años antes de nuestra era.

El artista se siente especialmente orgulloso de las fauces de los dinosaurios realizadas de manera meticulosa con juguetes y piezas pequeñas que no fueron fáciles de encajar.

Además de visitar la exposición, los niños y adultos podrán participar en talleres en los que jugarán y luego crear obras de arte con los juguetes.

«Ni siquiera la crisis consiguió reducir la cantidad de plástico»

La preocupación de Fuji por los desechos plásticos se remonta a los años setenta y ochenta, cuando el crecimiento económico y la producción en masa convirtieron a este material en un elemento ubicuo en la sociedad.

«Quería escapar de todo eso, no me gustaba la gran cantidad de plástico que veía», asegura el artista, que imparte clases de arte en la Universidad de Akita en Japón.

Durante una estancia como profesor en Papúa Nueva Guinea en los años ochenta, se dio cuenta de que los residuos allí eran orgánicos por lo que volvían a la naturaleza.

No había basura, hasta que también fueron invadidos por el plástico y otros materiales no orgánicos.

«Ni siquiera la carencia y las crisis del petróleo consiguieron reducir la cantidad de plástico», comenta alarmado Fuji, que se considera también un activista medioambiental.

En 1997, empezó a recolectar juguetes de plástico y creó el proyecto «Bazar Kaekko», en el que los niños cambiaban sus juguetes por otros de segunda mano.

Siguió acumulando juguetes de plástico desechados y, aunque no lleva una cuenta precisa, calcula que puede tener alrededor de 100.000 piezas en su colección con las que realiza obras de arte.

Alerta que gran parte del plástico que desechamos va a parar a los ríos y los océanos, lo que causa un gran impacto en la vida marina, o se introduce en la cadena alimentaria a través de los microplásticos.

Antes de pasar por Bangkok, Plástico jurásico se expuso en el Festival de Sydney en 2018 y más adelante volverá a Japón.

Verduras «desnudas» y arroz o pasta a granel. Ante unos consumidores cada vez más sensibilizados por las cuestiones medioambientales, los supermercados británicos compiten por reducir en sus estanterías los embalajes de plástico, acusados de contaminar el planeta.

«¡Hoy he hecho mi primera compra sin plástico!», se exclama May Stirling, de 49 años, que viajó expresamente desde Ramsbury, a 60 km, para el gran «desembalaje» organizado este verano en uno de los supermercados Waitrose de Oxford, en el centro de Inglaterra.

Aquí, 160 tipos de frutas y verduras fueron desnudadas de sus envoltorios y se instaló un espacio de venta a granel para pasta, arroz, cereales, vino y cerveza.

La escena diverge, y mucho, de la imagen habitual de los supermercados británicos, donde todo -bananas, aguacates, pepinos- está envuelto en plástico.

Reunidas, las diez principales cadenas de supermercados del país ponen en el mercado 810.000 toneladas de embalaje de plástico desechable al año, sin contar las bolsas, según una investigación publicada en noviembre por las oenegés Greenpeace y Environmental Investigation Agency, que denuncian el impacto de la contaminación plástica en la biodiversidad marina.

En este contexto, hacer la compra sin plástico «es liberador», celebra Stirling, mientras empuja un carro lleno de comida.

Los consumidores piden más: reutilizar las botellas de leche y de champú son algunas de las ideas propuestas en cientos de notas de sugerencias colgadas en una pared del comercio.

Sin embargo, para ser perenne, la fórmula tiene que ser «comercialmente viable», recuerda Waitrose.

Mientras tanto, otros gigantes del sector se posicionan: firmantes del «UK Plastic Pact», en que se comprometen a tener solo embalajes reutilizables, reciclables o biodegradables en 2025, los supermercados Tesco y Asda anunciaron recientemente dejar de usar bolsas de plástico para sus entregas y Morrisons prometió zonas sin plástico para frutas y verduras en 60 tiendas en 2019.

Precursora en la materia, una tienda en Londres de la cadena Budgens se enorgullece de haberse organizado en diez semanas el pasado noviembre para retirar los embalajes plásticos de 1.800 de sus 14.000 productos.

«Lo hicimos para mostrar a los otros grandes supermercados que no es tan difícil como dicen», afirma a la AFP su director, Andrew Thornton.

– Presionar a los proveedores –

Sin embargo, el plástico no desapareció totalmente. Por ejemplo, el queso sigue llegando con él, aunque tras cortarlo en lonchas los empleados lo envuelven en celulosa hecha con caña de azúcar.

«Compramos aún productos embalados en plástico porque no hemos convencido (a todos nuestros proveedores) de cambiar», explica Thornton llamando a las «grandes empresas (…) a presionar a los grandes proveedores».

A pocos metros de los quesos, Richard Brady, de 44 años, compra una caja de sushis. «Tengo plástico en las manos», bromea incómodo. «Lo venden así», se justifica. «Les corresponde a los supermercados decidir, no a nosotros ¿no?», dice.

Pero para Sam Chetan Welsh, de Greenpeace, «no se puede dejar la solución a este problema a los designios de supermercados bien intencionados». Y pide al gobierno «que fije límites legales a la cantidad de plástico fabricado y utilizado».

En opinión de Mark Miodownik, experto en materiales en la universidad UCL, «habría que cambiar todo el funcionamiento del sistema capitalista para que dejase de ser un problema».

El plástico es un «material formidable» para hospitales, tecnología, tuberías… y también para el embalaje. Pero únicamente cuando es necesario y se puede reciclar correctamente, subraya.

Se convirtió en un problema, explica, al erigirse en «símbolo de la modernidad» a partir de los años 1960 bajo el impulso del marketing, con el auge de «muchas empresas con modelos económicos basados en lo desechable».

Así, «las botellas de agua son una especie de locura (…) venderlas es una especie de rutina, como si fuera el único modo de beber agua», dice el experto.

– ¿Preservar los productos? –

Existen alternativas en función de los alimentos: papel, cartón, frascos de vidrio. Pero «el plástico presenta beneficios, como su impermeabilidad al aire y el moho, que pueden prolongar la vida de los productos», según la agencia británica de normas alimentarias.

Para Barry Turner, director del Plastics and Flexible Packaging Group, que representa a los fabricantes de embalajes plásticos, la solución reside en «mejorar las infraestructuras de reciclaje».

Porque, asegura, si reducen demasiado el plástico, los supermercados podrían sufrir «consecuencias inesperadas» como que los alimentos se echen a perder, subraya.

No obstante, en el supermercado Budgens de Belsize Park no se ha constatado ningún desperdicio, asegura su director, que persevera: la tienda tiene ahora más de 2.300 productos sin plástico.

Solamente entre un cuatro y un siete por ciento se recicla. Lo restante se destina al relleno sanitario del GIRSU en Ruta 3.

EL Secretario de Ecología Municipal, Facundo Ursino, dijo que quieren llegar a reciclar hasta un 10 por ciento del total de la basura generada en Puerto Madryn.

Por otra parte Ursino destacó el programa de separación domiciliaria de la basura, en secos y húmedos.

En un año se duplicó el material reciclado recuperado de la basura cotidiana alcanzando las 90 toneladas aproximadamente.

LU17