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El secretario de la Unión Argentina de Rugby, Fernando Rizzi, confirmó que, a pesar de los desajustes que generó la pandemia por el coronavirus, Los Pumas seguirán compitiendo en el más alto nivel del rugby mundial. «El Rugby Championship está asegurado para la Argentina por los próximos cinco años, y también están asegurados los seis partidos de la ventana», destacó el dirigente.

De esta manera, Los Pumas podrán continuar con su calendario de elite en el medio de los problemas deportivos que trajo el coronavirus y que afectaron a Jaguares, la franquicia argentina que disputaba el Super Rugby, un torneo que terminó siendo cancelado.

«Nuestro máximo desafío siempre fue tener un equipo fuerte de Los Pumas, que esté radicado en Argentina, que tenga una buena preparación y un plan de desarrollo con jugadores de todo el país», le aseguró Rizzi al programa Milenium Sports (FM 106.7).

Por lo pronto Los Pumas ya tienen calendario confirmado para este año: disputarán del 7 al 12 de diciembre el Rugby Championship en Australia bajo el formato de burbuja y Rizzi asegura que eso es «una meta cercana a cumplir que nos entusiasma mucho a todos».

Pensando a futuro, el secretario de la UAR confirmó que la institución está barajando la opción de jugar en estadios como Vélez y Ferro: «Son dos estadios y dos clubes muy cercanos a la historia del rugby argentino, en distintas épocas y en distintos momentos. Todos recordamos Ferro y los partidos de Los Pumas y todo lo que se desarrolló. Estuvo también en las ternas cuando decidimos ir con Jaguares a Vélez. Los dos clubes son muy buenas opciones para hacer de locales, todo va a depender de qué partidos vamos a tener”.

En uno de los pasajes de la entrevista Rizzi se refirió a la importancia de la llegada de Marcelo Loffreda como manager de Los Pumas: «Es una alegría que el Tano vuelva a formar parte de la UAR, con toda su experiencia, capacidad y conocimiento. Creíamos que no solo había que cubrir una posición que había quedado vacante con la salida de Gonzalo (Longo), por decisión personal, sino que había que reforzar con la cultura de la UAR, con la cultura Puma. Y eso es lo que tiene Loffreda: como encara los proyectos y la prioridad que le da a la formación de las personas».

Un puma, que se adentró en las calles de Santiago de Chile en medio de la quietud nocturna que reina en la capital desde que el Gobierno decretara toques de queda por el brote de coronavirus, fue capturado y, tras ser examinado en el zoológico, fue devuelto este viernes a su hábitat en la cordillera de los Andes.

El puma fue visto campando a sus anchas por las calles de Providencia y Ñuñoa, dos ajetreados barrios de la capital, que vivían su segunda jornada con toque de queda de diez de la noche a cinco de la mañana.

Según explicó a Efe el veterinario y miembro del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) Rafael Asenjo, el animal habría aprovechado la ausencia de personas y de estímulo para iniciar su incursión felina que incluyó un paseo por las dependencias de un colegio y por los jardines de una propiedad privada en la que buscaba cobijo.

Fueron varios vecinos de la zona los que alertaron a las autoridades de la presencia del puma y tras un tedioso operativo de Carabineros (Policía chilena) y el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) lograron capturar al animal.

Tras un análisis veterinario, que incluyó exámenes de sangre, radio y ecografías, el Centro de Rehabilitación del Zoológico Nacional de Santiago dio su alta médica, lo que llevó al SAG a determinar su reinserción inmediata en el medio natural, en la cordillera de los Andes, lo que se concretó este viernes.

El ejemplar, de la especie Puma concolor, es un macho juvenil de aproximadamente un año y dos meses de edad, y contaba con un peso de 30.8 kilos.

«Tras el chequeo realizado podemos afirmar que el ejemplar está sano, tiene un comportamiento silvestre acorde a su edad, está en muy buena condición corporal y no tiene ningún tipo de alteración», dijo Natalia Durán, veterinaria del zoológico, según recogió un comunicado del SAG.

El lugar donde fue liberado el animal «es nuevo para él» y tendrá que adaptarse, agregó Durán, quien no obstante considera que este puma «ya tiene todo el instinto» para hacerlo y que «probablemente» por eso fue encontrado en la ciudad, porque «estaba buscando un territorio» en el que poder asentarse.

El puma, según indicó Asenjo, «siempre ha habitado la región central de Chile «siendo frecuente su presencia en zonas de cordillera o precordillera, y aunque han existido avistamiento previos en zonas urbanizadas «nunca se había visto uno tan abajo», aseguró.

Además el veterinario, experto en animales salvajes, señaló que su aparición también puede responder a otros factores como la escasez de alimento provocada por la sequía y la urbanización, que en las últimas décadas se ha ido aproximando cada vez más a la cordillera de los Andes.

«La fauna silvestre no está invadiendo a la ciudad, somos nosotros los que estamos aumentando de tamaño y los animales solo tratan de acoplarse. Es importante que en las zonas de interacción la gente tenga educación y respeto», sentenció.

El felino logró escapar, según el relato de quienes lo vieron en Las Lajitas.

En Las Lajitas, una salteña captó varias imágenes de un puma yaguarundí, luchando para escapar del abrazo mortal de una lampalagua.

Las dos especies son típicas de esta zona. El felino, también conocido como gato moro, logró zafar de la boa, según el relato de quienes tomaron las imágenes.

De acuerdo a radio Panorama, estos espontáneos fotógrafos también ayudaron a que el yaguarundí pudiera escapar.

 

Una joven tucumana encontró al felino en una cueva y lo cuidó sin saber que era un animal salvaje. «Es juguetón, está domesticado y es muy dócil», destacó el presidente de la Fundación Argentina de Rescate Animal.

Una joven de Tucumán encontró a un cachorro indefenso en una cueva, se lo llevó y crió durante casi tres meses. Pensó que era un gato, pero se trataba de un puma yagouaroundi -nombre científico-. El animal está ahora en una reserva de la zona.

La historia de Florencia y Tito, como bautizó al felino, se dio a conocer a través del diario El Tucumano. Según le contó la joven al medio, un día, mientras pescaba con su hermano Lucas, escuchó ruidos similares a los que emiten los pichones en un árbol del lugar. Cuando fue a investigar, descubrió que en realidad el sonido venía de una cueva.

Allí había dos cachorros que estaban amamantándose de su mamá fallecida. La joven los agarró y albergó en su casa. La hembra, Dani, murió a la semana. Tito, en cambio, sobrevivió.

A medida que pasaba el tiempo y la fisonomía del felino cambiaba, empezó a sospechar que no era un gato. Entonces, decidió llamar a la Fundación Argentina de Rescate Animal (FARA) para que se lo llevaran. Según informó Clarín, el presidente de FARA, Hernán Rodriguez Salazar, sostuvo que «afortunadamente, ella nos llamó y, de buena onda y corazón, nos entregó el animal porque se dio cuenta de que no era apto para su casa. Lo enjaulamos y llevamos al veterinario que trabaja con nosotros», explicó Salazar, quien además es el jefe de los Bomberos Voluntarios de Yerba Buena.

El médico le sacó una placa al cachorro, de tres meses de edad. «Tenía una fisura en una de las piernas traseras. Es juguetón, está domesticado. Muy dócil», aclaró el presidente. Después de revisarlo, lo trasladaron a la Reserva Horco Molle de Yerba Buena, un área protegida donde cuidarán a Tito.

«Allí tienen una hembra de la misma especie. Ellos siempre procuran tratar de adaptarlo a su hábitat natural, para que vuelva a ser un animal de caza, que pueda cazar por sus propios medios. Por otro lado, van a seguir tratándole esa fisura en la pata trasera», informó Salazar.

El yagouaroundi, también llamado gato moro, es un mamífero carnívoro que habita en áreas protegidas de Córdoba, San Luis, Entre Ríos, Norte argentino y algunas regiones de Latinoamérica.

Es más grande que un gato doméstico y parecido al puma concolor, aunque más chico. En cuanto a su estado de conservación, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, es una especie bajo «preocupación menor».

Un productor agropecuario trabajaba arriba del vehículo cuando divisó a los animales. Subió las fotos en sus redes sociales.

Un productor agropecuario de Embajador Martini, La Pampa, tuvo una milagrosa reacción al lograr frenar la cosechadora que manejaba justo antes de llevarse por delante y aplastar cuatro crías de puma en medio del campo.

«Si realmente amás la naturaleza, encontrarás belleza en todas partes», escribió Hernán Schergeren su cuenta de Facebook, y acompañó la frase con imágenes de los cachorros.

 Según el diario local La Arena, curiosamente unos días antes su padre Remigio fue noticia cuando trascendió que había construido un novedoso sistema casero para desencajar cualquier tipo de maquinaria.

Scherger conducía en medio de una plantación de maíz cuando vio varios animales que creyó que se trataban de gatos salvajes, pero cuando los vio de cerca se dio cuenta de que eran pumitas.

El productor aprovechó que la madre no estaba en el lugar para obtener algunas fotos. «No es fácil visualizar, pero pude parar a tiempo. Quedaron en el lugar, intactos, en su cama y dejé el sector sin cosechar», aseguró el hombre, quien reveló que para él es habitual ver animales de todo tipo en la zona, informó El Clarín.

Fue noticia en toda la ciudad, y principalmente para los vecinos de zona norte, la presencia de un puma suelto en las inmediaciones del aeropuerto local este viernes.

Para poder contener su presencia en intentar atraparlo para la seguridad de los vecinos, Defensa Civil montó un operativo junto a personal de la Policía del Chubut y la Fuerza Aérea. En diálogo con Radio del Mar, Miguel Vargas, explicó que “llama la atención la presencia de un animal de este tamaño.Estuvo en el aeropuerto y lo sacamos hacia una zona de galpones de la Fuerza Aérea. La idea era contenerlo ahí mientras hacíamos contacto con los responsables del área de fauna”.

Al respecto, el operativo contó con decenas de personas que buscaron al animal en distintas zonas cercanas al aeropuerto: “Cuando nos pudimos comunicar con ellos nos enviaron el protocolo y fuimos siguiendo el movimiento del animal. El puma salió a campo abierto y fuimos siguiéndolo alrededor de 30 personas de fuerza Aérea, personal policial y Defensa Civil. Buscamos en todo el perímetro que comprende la zona baldía entre los kilómetros 12, 14, 17, 18 y el barrio Próspero Palazzo”.

Asimismo, Vargas sostiene que no es frecuente ver este tipo de animales en una zona urbanizada y asegura que al alejarse dudosamente pueda regresar: “Seguimos las huellas del animal que encontró salida hacia campo abierto y se fue. Me llama poderosamente la atención que haya un puma en esta zona. Puede ser que sea un animal domesticado y se haya escapado”, así lo informó ADN Sur.

“Los pumas evitan los lugares en los que hay movimientos de personas o que le pueda generar algo distinto al lugar en el que viven. Cuando lo encontramos en el aeropuerto lo tuvimos a cinco metros e intentó escapar. En ningún momento quiso atacar a alguien”, agregó para puntualizar en que estos animales no suelen ser agresivos con las personas.

Finalmente, explicó que si bien la búsqueda ya no es intensa, queda una patrulla en búsqueda de posibles movimientos del animal: “Se realizará un patrullaje preventivo pero es una cuestión de protocolo. Una vez que estos animales vuelven al campo, no regresan más”.

Este viernes por la tarde, los operarios que se encuentran trabajando en la obra de ampliación y mejoramiento del Aeropuerto de Comodoro se llevaron una sorpresa: un puma se paseaba por el área de trabajo.

Las huellas del puma suelto indican el gran tamaño del animal
Las huellas del puma suelto indican el gran tamaño del animal

Tal como se puede ver en las imágenes que registraron los mismos trabajadores, el animal atravesó el alambrado del aeropuerto y se paseo por la obra.

El hecho fue alertado a las autoridades debido a que el puma se encontraba dentro del área del aeródromo, y debía ser sacado de allí por la seguridad operacional del Aeropuerto y para proteger la integridad del propio animal. Para esto, intervino personal de Defensa Civil, así lo informó ADN Sur.

El animal fue sedado y atrapado esta madrugada, cuando se encontraba subido a la medianera de una vivienda

Un puma que había provocado alarma entre los vecinos de un barrio de Bahía Blanca fue sedado y atrapado esta madrugada, en momentos en que se encontraba subido a la medianera de una vivienda de esa ciudad bonaerense, informaron fuentes comunales y policiales.

En el marco del operativo, las autoridades confirmaron que el felino fue liberado en una zona silvestre alejada para la población.

Todo comenzó anoche, pasada las 23, cuando varios llamados ingresaron al servicio de emergencia 911 y alertaron sobre la presencia de un puma que se encontraba en un sector del barrio El Nacional ubicado en la zona alta de la ciudad.

Fuentes policiales informaron a Télam que «debido a la situación los efectivos se dirigieron al sector donde comprobaron que un puma de gran tamaño se encontraba sobre la medianera de una vivienda ubicada en la calle Clegg al 1800».

«Debido a ello se solicitó la presencia de integrantes del área de Veterinaria y Zoonosis de la comuna quienes con dardos adormecieron al animal para luego colocarlo en un canil», agregaron las fuentes.

Por su parte, Pablo Vidal del área de Zoonosis de la comuna señaló hoy que «el puma fue capturado y liberado a su ambiente natural tras directivas de personal de Fauna de la provincia de Buenos Aires».

«Era un animal adulto y de gran tamaño», dijo Vidal al comentar que «habíamos tenido algún dato que había sido avistado ayer en la zona del barrio Patagonia, lo que nos hace sospechar que se había quedado escondido para pasar la noche y poder trasladarse para alejarse de la ciudad».

Además, el hombre dijo a Radio La Brújula que el puma «estaba en buen estado», y no se descarta la posibilidad que «lo tuviera alguien o que haya bajado a la ciudad en busca de comida porque en época invernal suele escasear».

«Son animales que están en tránsito, no les gusta vivir rodeado de gente, siguen su camino y suelen estar desde Sierra de la Ventana hasta la costa del mar», agregó.

Por último, el funcionario dijo que el animal fue «liberado en una zona silvestre alejada de la gente tras una indicación por parte de la Dirección de Fauna de la provincia».

Es la segunda planta que cierra en el país durante los últimos tres años. La anterior había sido en Sanagasta, misma provincia, con el despido de 100 empleados.

La emblemática firma deportiva Puma cerró su planta de Chilecito, La Rioja, con el consecuente despido de 40 trabajadores. Es la segunda fábrica de la marca de origen alemán que baja sus persianas en el país en los últimos dos años. La anterior había sido en Sanagasta, misma provincia, con el despido de 100 empleados. La caída del consumo producto de la pérdida de poder adquisitivo de los salarios y la apertura comercial al ingreso de calzado y textiles importados generó una crisis en el sector que ya no discrimina entre pequeñas y grandes empresas. Puma, gestionada en la Argentina por el grupo Unisol, profundizó el ajuste iniciado a fines de 2016 para reducir sus pérdidas operativas y se queda con solo dos fábricas, una en Rioja Capital y otra en Chamical, con la mitad de los operarios existentes antes de asumir Cambiemos. La compañía emitió un comunicado en el que define el cierre de la planta y los despidos como un proceso de “eficientización productiva”. Según la presentación ante la Secretaría de Trabajo, los empleados despedidos cobrarán en los próximos días el 100 por ciento de las indemnizaciones y posteriormente un 20 extra en concepto de gratificación.

“A raíz de su proceso de eficientización productiva, ha decidido el cierre de su planta de Chilecito. La empresa cumplirá con todas las obligaciones indicadas por la ley laboral para estas desvinculaciones. Puma Argentina se ha visto obligada a tomar esta decisión, motivada por los cambios tecnológicos en la producción de capelladas, con la finalidad de mejorar la eficiencia en los procesos productivos, para garantizar la continuidad del negocio y asegurar los puestos de trabajo de las más de 800 personas que continúan trabajando en las Plantas de la Empresa, el Edificio Corporativo y las tiendas propias”, fue el comunicado oficial de la marca.

El sector de calzado y marroquinero trabaja actualmente con un uso de su capacidad instalada del 40 por ciento, según cifras de las cámaras del sector y gremios, derivado de un coctel de medidas oficiales que boicoteó toda inversión y expansión en el sector. El resultado fue que en los últimos tres años y medio cerraron 100 empresas en el sector de manufactura del cuero, 30 curtiembres, 300 fábricas de calzado y 500 textiles. En su mayoría son pequeñas y medianas empresas, pero la crisis ya golpea también a grandes.

El lento y constante retiro de Puma comenzó en noviembre de 2016, al cerrar Herzo, la pyme argentina radicada en San Luis que proveía a Puma de calzado terminado. Primero se reconvirtió y dejó de fabricar el calzado terminado para enfocarse en capellada para armado, mochilas, bolsos e indumentaria. Finalmente, luego de 30 años de trayectoria y vinculación con Puma, Herzo cerró su planta y despidió a 200 trabajadores en la localidad puntana de Concarán, de 5100 habitantes. “No podemos competir con los productos importados que comenzaron a entrar al país desde fin de 2015”, denunció entonces el apoderado de Herzo, Marcelo Iglesias.

El impacto de la apertura comercial no sólo refiere al ingreso de calzado del exterior sino a su efecto en las exportaciones. La primarización de las ventas externas es otro factor que explica la situación del sector. El 90 por ciento del cuero producido con la faena se exporta sin manufacturar, pero en los últimos meses se exporta así casi la totalidad, lo que explica que los últimos tres años y medio se perdieron 20.000 puestos de trabajo en el rubro. “La entrada de producto importado mató a la industria nacional. Antes el 80 por ciento de lo que vendía Puma se producía en el país, ahora apenas llega al 10. Tomaron la decisión de cerrar la planta porque ahora importarán lo que se realizaba en el país”, explicó el secretario general de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado en La Rioja, Saúl Carrizo, en declaraciones a medios locales. La empresa sostuvo en su comunicado que “del total del volumen de calzado vendido por la marca en Argentina, el 60 por ciento es de producción local”.

En marzo de 2017, Puma bajó la persiana en Sanagasta y, en simultáneo comenzó un ajuste con 30 despidos en la planta de la capital riojana y 40 en Chilecito. “Puma llegó a tener 980 trabajadores en la provincia, pero hace dos años empezó a despedir y cerrar plantas. Hoy son menos de 460. En Chamical eran 200 y ahora quedan 80 trabajadores”, afirmó el secretario general. El cierre de ayer, el segundo en dos años, en Chilecito, dejó a otras 40 familias en la calle, que para la competidora de Adidas se trató de un proceso de «eficientización productiva». En la provincia de La Rioja existen cuatro grandes polos industriales radicados en Chilecito, Chamical, La Rioja (Capital) y Aimogasta, los cuales están enfocados principalmente en la actividad de calzado y textil y, por ende, se encuentran con serios problemas para sostener el empleo en la región.

 

 

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En la comunidad de Epuyén y en el resto de la Comarca Andina sigue preocupando la posible autorización para un proyecto turístico que apunta a sacar oro de la cuenca del arroyo Blanco, a pocos metros de su confluencia con el río Epuyén.

Se pronunció el Concejo Deliberante local, al votar la resolución 05/19, mediante la cual piden “información sobre explotación minera en Epuyén”, conforme han tomado conocimiento de la “disposición 133/18 de la Subsecretaria de Gestión Ambiental y Desarrollo Sustentable, aprobando un informe de impacto ambiental sobre un emprendimiento de explotación artesanal de oro aluvional de la mina ‘Puma’, ubicada en la localidad”.

Cuestionan al respecto que “no se ha realizado la audiencia pública que establecen las normas en vigencia para un emprendimiento de este tenor; y que los vecinos, linderos y beneficiarios del uso del agua cauce abajo, están preocupados por el futuro de su entorno y vida misma”.

Recuerdan enseguida que el cuerpo deliberativo “creo la reserva estricta abarcando las nacientes de la cuenca de este curso de agua, en función de que nuestra jurisdicción territorial se encuentra incluida en la Reserva de Biosfera Norandino Patagónica”.

En tal sentido, valoran como “importante y necesario que el Estado provincial considere la opinión de las comunidades sobre la conveniencia o no de la explotación minera, respetando a las autoridades representativas locales, antes de otorgar concesiones que afecten su hábitat”.

Reclamaron al Ministerio de Turismo que “informe si tuvo participación e injerencia” en el cuestionado proyecto. También piden “copia de toda documentación relacionada a habilitaciones de explotación minera de 1º y 2º grado en Epuyén”, en poder de la Dirección de Minas del Chubut.

Por último, los ediles exigen al Instituto Provincial del Agua (IPA) “para que se convoque perentoriamente a una reunión del Comité de Cuenca Lago Puelo, a realizarse en Epuyén, fijando día, hora y lugar”.

Cabe recordar que apenas se comenzó a hablar del tema, el intendente Antonio Reato dijo que “no es competencia del municipio más allá de que contamos con una norma que prohíbe taxativamente cualquier tipo de prospección minera”.

Asimismo, demandó “la competencia del Ministerio de Ambiente, solicitando que envíen técnicos para explicarle a la comunidad de qué se trata este proyecto”.

El tema también fue incluido la semana pasada en una reunión comarcal de concejales del Frente para la Victoria, donde expresaron su “rechazo a la megaminería y explotación minera de primero y segundo grado en Epuyén”.

La ordenanza 1194 declara a Epuyén como “zona no minera”, fundamentando que el Estado municipal “debe velar, a través de sus representantes, por el bienestar general; que el resguardo del derecho a una vida sana incluye necesariamente el cuidado del ambiente en general y que los cursos de agua de todo el ejido alimentan las napas subterráneas de los cuales se extrae para el consumo humano”.

Para grupos ambientalistas de la región, “lo extraño comienza cuando vemos la autorización para el uso de agua pública del arroyo Blanco con fines turísticos y recreativos” a favor de la empresa Puma.

“En una primera lectura del proyecto, uno se da cuenta de que cambia la modalidad de extracción de oro, donde no sabemos si van a usar cianuro o mercurio. Ya no es una mina con la batea para zarandear arena y piedras, sino que se habla de un emprendimiento turístico en ese mismo espacio de 320 hectáreas”, graficó Nelson Ávalos, uno de los referentes.

No obstante, el encargado de la firma, Fabián Zúñiga, adelantó que “no se utilizará ningún tipo de químicos para extraer el oro” y que “continuará como se viene haciendo históricamente. Hace 36 años que estamos en este río y jamás tuvimos intenciones de usar otro método que no sea el plato y la canoa de madera, que es lo que atrae a los turistas a hacer la experiencia”. Con todo, confirmó que “si el emprendimiento genera algún tipo de problemas o de división en la comunidad de Epuyén, los propios empresarios van a retirar el proyecto. Todos estamos en contra de la mega minería, pero esto es otra cosa, netamemente artesanal».

 

 

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