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Pobreza

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La pobreza atrapó en Chubut a 139.752 personas durante el primer semestre del año. Representan el 37% del total promedio de la población de los dos principales aglomerados urbanos.

Respecto de la segunda mitad del año pasado se sumaron 21.565 nuevos pobres en la provincia. Trelew y Rawson concentran los mayores índices de la provincia.

El INDEC publicó los últimos datos de pobreza e indigencia en Chubut y la Patagonia correspondientes al primer semestre del año, mostrando un fuerte aumento de la miseria en la región producto de la crisis económica heredada del macrismo y los nuevos efectos que sumó la pandemia junto a la cuarentena en tiempos del albertismo.

En la segunda mitad del año pasado se habían contabilizado en Chubut 118 mil pobres y 22 mil indigentes; mientras que el nuevo reporte elevó la cifras a más de 139 mil pobres y 25 indigentes. Así se llega a la sumatoria de más de 21 mil nuevos pobres y 3 mil nuevos indigentes que no cuentan siquiera con los ingresos para comer todos los días.

El salto de la pobreza lleva los indicadores en la provincia a sus niveles más altos en los últimos cuatro años, ya que en el segundo semestre de 2016 había poco más de 72 mil pobres y algo más de 8 mil indigentes. La cantidad de pobres se incrementó en Chubut en 93% y la de indigentes en 200% en tan sólo cuatro años.

Patagonia empobrecida

El 37% de las personas que viven en la región patagónica están sumergidas en la pobreza y dicho dato se traduce en un total de 390.017 pobres contabilizados por el INDEC para el primer semestre del año. Dentro de las personas empobrecidas hay un 6,4% de indigentes que representan un total de 67.687 personas en la región.

El punto más elevado de la pobreza regional se relevó en las ciudades rionegrinas de Viedma y Carmen de Patagones con un 43,5% (35.861 personas); mientras que en Neuquén y Plottier el índice del empobrecimiento alcanzó al 37,5% (115.048 personas).

Ushuaia y Río Grande concentraron una pobreza del 39,3% (64.378 personas) y la santacruceña Río Gallegos tuvo el indicador más bajo con un 28,7% (34.978 personas).

En lo que respecta a la indigencia por aglomerados patagónicos Ushuaia y Río Grande el 9,8% (16.098 personas); Viedma y Carmen de Patagones acumularon el 6,2% (5.128 personas); Neuquén y Plottier con el 5,2% (15.923 personas); y Río Gallegos con el 4,1% (5.022 personas).

El índice de Pobreza se ubicó en 40,9% al cierre del primer semestre, con un incremento de 5,5 puntos porcentual respecto al 35,4% de igual período de 2019, informó hoy el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Son los peores números desde 2004.

Entre ambas mediciones, la economía en su conjunto cayó 19,1%, la desocupación aumentó al 13,1 %, del 10,6% anterior, y la inflación al 42,8%, según cifras del Indec.

En base a los datos informados el índice de pobreza marcó en el primer semestre del corriente año un incremento de 5,4 puntos porcentuales respecto al período julio-diciembre de 2019, cuando se ubicó en 35,5%, al tiempo que la indigencia creció 2,5 puntos, desde el 8% al 10,5%.

Estos porcentajes implica que unas 18,6 millones de personas en todo el país no logran cumplir con sus necesidades básicas.

Al mismo tiempo se difundió que la indigencia trepó al 10,5%, equivalente a 4,8 millones de personas que a junio padecían hambre.

En tanto, el índice de Indigencia, entendido estos como los pobres cuyos ingresos no alcanzan ni siquiera para comprar la cantidad mínima de comida para la subsistencia, alcanzó al 10,5% en el primer semestre contra el 7,7 % de enero-junio del año pasado.

En tanto, la pobreza también creció en el Gran La Plata. En total fue un 6,5% en los últimos doce meses.

En el primer semestre de 2020 la pobreza trepó a 37,4%. En el mismo período de 2018 el porcentual era de 28,1% y el año pasado 31,9%.

La pandemia de covid-19 parece haber llevado a un aumento del 15% en la cantidad de niños a nivel mundial que viven en la pobreza, según un nuevo informe de Unicef, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia y la organización sin fines de lucro Save the Children. El informe se basa en datos de casi 80 países.

Las organizaciones señalaron este jueves que el aumento de la pobreza representa que 150 millones de niños más no tienen acceso adecuado a educación, vivienda, nutrición, servicios de salud, saneamiento o el agua, lo que hace que el número mundial de niños en situación de pobreza sea ahora de casi 1.200 millones.

«El covid-19 y las medidas de bloqueo impuestas para evitar su propagación han empujado a millones de niños a una pobreza más profunda», dijo Henrietta Fore, directora ejecutiva de Unicef en un comunicado de prensa. «Las familias que estaban al borde de escapar de la pobreza han vuelto a entrar, mientras que otras están experimentando niveles de privación que nunca antes habían visto. Lo más preocupante es que estamos más cerca del comienzo de esta crisis que de su final», añadió.

Por su parte, Inger Ashing, presidenta ejecutiva de Save the Children, señaló en un pronunciamiento que «esta pandemia ya ha causado la mayor emergencia educativa mundial de la historia, y el aumento de la pobreza hará que sea muy difícil para los niños más vulnerables y sus familias compensar la pérdida».

«Los niños que pierden educación tienen más probabilidades de ser forzados al trabajo infantil o al matrimonio precoz y a quedar atrapados en un ciclo de pobreza en los próximos años. No podemos permitirnos que toda una generación de niños se convierta en víctimas de esta pandemia», dijo Ashing.

Además, la pobreza puede tener un impacto significativo en el bienestar y la seguridad de mujeres y niños.

«No debemos apresurarnos a pensar que solo las personas pobres enfrentan la violencia de género. Eso ha sido refutado una y otra vez. Pero lo que es cierto es la disponibilidad de servicios y la disponibilidad de espacio», dijo la Dra. Natalia Kanem, directora ejecutiva del Fondo de Población de las Naciones Unidas, durante una reunión virtual.

«A veces la situación se vuelve volátil, porque todos estamos encerrados juntos», apuntó Kanem. «La idea de que una mujer se encuentre en una situación estresante: puede haber perdido su empleo, su pareja, lo que sea. Los niños también pueden ser víctimas de ese tipo de situación. Esa es la verdadera preocupación».

La recesión económica provocada por la pandemia del coronavirus no tiene precedentes en tiempos de paz desde la Gran Depresión, una gran crisis financiera mundial que tuvo lugar durante la década de 1930, afirmó en un informe publicado este viernes Olivier De Schutter, relator especial de las Naciones Unidas sobre la extrema pobreza y los derechos humanos.

El experto independiente de la ONU advirtió a los líderes mundiales que «las peores consecuencias de la crisis sobre la pobreza están aún por venir».

De Schutter subrayó que otros 176 millones de personas podrían caer en una situación de pobreza, en caso de que se utilice una línea de pobreza de 3,20 dólares al día. Esto significa un crecimiento de 2,3 puntos porcentuales en la tasa de pobreza en comparación con un escenario sin la pandemia.

Según su informe, más de 1.400 medidas de protección social, adoptadas desde el inicio del brote por distintos gobiernos, resultaron en gran medida insuficientes. «Las redes de seguridad social implementadas están llenas de agujeros», apuntó el experto y agregó que estas medidas en general son «cortoplacistas», mientras «su financiación resulta insuficiente».

Además, declaró que muchas personas «más empobrecidas», quienes «están en condiciones laborales precarias o sin domicilio permanente», resultan excluidas de los programas de protección social. «Numerosos programas también requieren que las solicitudes se completen en línea, lo cual de facto excluye a amplios grupos de la población sin acceso a Internet o con bajas competencias digitales», añadió.

Argentina finalizará el 2020 con casi 63% en situación de pobreza para la infancia.Estimaciones actualizadas del organismo internacional para la infancia y que toma en cuenta la caída del PBI generada por la pandemia estima que la cantidad de chicas y chicos pobres pasará de 7 a 8,3 millones al finalizar 2020.

Al finalizar 2020, habrá 1,2 millones pobres más entre los niños, niñas y adolescentes de Argentina en relación al año anterior, según un informe presentado hoy por Unicef que actualiza las estimaciones realizadas en mayo, cuando la organización pronosticaba que 750 mil niños, niñas y adolescentes (NNYA) caerían en esa situación para la misma época, por la pandemia de coronavirus.

Las nuevas proyecciones alertan que, entre diciembre de 2019 y diciembre de 2020, la cantidad de chicas y chicos pobres pasará de 7 a 8,3 millones, lo que en términos porcentuales implica que casi el 63% de los NNYA estará en esa condición a fin de año, muy por encima de la estimación del 58.6% realizada en mayo.

En tanto, se espera que la pobreza extrema crezca de 1,8 a 2,4 millones, afectando al 18.7% de los NNYA al final del período analizado.

«La pobreza extrema aumenta más en términos relativos, porque se incrementa un 33% mientras que la pobreza general está aumentando un 18%, lo que implica que los más afectados por esta situación son los que están en la indigencia», dijo Sebastián Waisgrais, especialista en Inclusión Social de Unicef.

No obstante «estos valores cambian significativamente» en función del lugar de residencia, el nivel educativo o de ingresos de los padres, evidenciando las «desigualdades».

Estos datos forman parte del informe «Actualización de la estimación de pobreza infantil» que Unicef elabora sobre la base de datos oficiales del Indec y los nuevos pronósticos de evolución del PBI realizados por el FMI, que en el caso de Argentina prevé una caída de la actividad del 9,9%, es decir, «significativamente» más alta que la previsión anterior, que era de sólo el 5,7%; y una recuperación «más lenta» durante el 2021.

Durante la videoconferencia que reunió hoy a una treintena de medios de todo el país, la organización presentó también los resultados de la «Segunda Encuesta de Percepción y Actitudes de la Población. Impacto de la pandemia y las medidas adoptadas por el gobierno sobre la vida cotidiana de niñas, niños y adolescentes» realizada sobre la base de 2.525 encuestas telefónicas a hogares con NNYA de todo el país.

Al finalizar 2020, habrá 1,2 millones pobres más entre los niños, niñas y adolescentes de Argentina en relación al año anterior, según un informe presentado hoy por UNICEF que actualiza las estimaciones realizadas en mayo, cuando la organización pronosticaba que 750 mil niños, niñas y adolescentes (NNYA) caerían en esa situación para la misma época, por la pandemia de coronavirus.

Las nuevas proyecciones alertan que, entre diciembre de 2019 y diciembre de 2020, la cantidad de chicas y chicos pobres pasará de 7 a 8,3 millones, lo que en términos porcentuales implica que casi el 63% de los NNYA estará en esa condición a fin de año, muy por encima de la estimación del 58.6% realizada en mayo.

En tanto, se espera que la pobreza extrema crezca de 1,8 a 2,4 millones, afectando al 18.7% de los NNYA al final del período analizado.

«La pobreza extrema aumenta más en términos relativos, porque se incrementa un 33% mientras que la pobreza general está aumentando un 18%, lo que implica que los más afectados por esta situación son los que están en la indigencia», dijo Sebastián Waisgrais, especialista en Inclusión Social de Unicef.

No obstante «estos valores cambian significativamente» en función del lugar de residencia, el nivel educativo o de ingresos de los padres, evidenciando las «desigualdades».

Estos datos forman parte del informe «Actualización de la estimación de pobreza infantil» que Unicef elabora sobre la base de datos oficiales del Indec y los nuevos pronósticos de evolución del PBI realizados por el FMI, que en el caso de Argentina prevé una caída de la actividad del 9,9%, es decir, «significativamente» más alta que la previsión anterior, que era de sólo el 5,7%; y una recuperación «más lenta» durante el 2021.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) propuso este jueves la introducción inmediata de un ingreso básico temporal destinado a las personas más pobres que contribuiría a disminuir el aumento de los casos de Covid-19.

En un informe presentado por la organización, expresan que se estima que costaría US$ 199.000 millones ofrecer un ingreso básico garantizado durante seis meses a los 2.700 millones de personas que viven por debajo o apenas por encima del umbral de pobreza en 132 países en desarrollo.

Resaltaron que esa medida es viable y urgentemente necesaria, ya que la pandemia está avanzando actualmente a un ritmo que supera los 1,5 millones de nuevos casos por semana.

La PNUD destacó la situación de los países en desarrollo: donde 7 de cada 10 trabajadores generan su sustento a través de mercados informales y no pueden obtener ingresos si permanecen en sus hogares.

El PNUD evaluó los efectos socioeconómicos de la pandemia en más de 60 países en los últimos meses, obteniendo como resultado que los trabajadores que no cuentan con protección social no pueden permanecer en sus hogares sin generar ingresos.

Precisaron que un ingreso básico temporal les brindaría los medios necesarios para comprar alimentos y costear sus gastos de salud y educación. Además, es una medida viable desde el punto de vista financiero, ya que ese ingreso para un plazo de seis meses costaría solo el 12 por ciento del total de la respuesta financiera a la Covid-19 prevista para 2020.

Resaltaron que «teniendo en cuenta que hasta 100 millones de personas más se verán sumidas en la pobreza extrema en 2020, que hay 1.400 millones de niñas y niños afectados por el cierre de las escuelas y que se registran niveles récord de desempleo y pérdida de medios de vida», el PNUD estima que el desarrollo humano global va camino de retroceder este año por primera vez desde que se estableció el concepto.

El presidente Alberto Fernández resaltó este lunes que «producir, generar empleo y sacar a la gente de la pobreza» son los ejes de su propuesta para reactivar al país en la pospandemia y aseguró que prefiere «fijar objetivos» porque en la Argentina «todos los planes económicos que se presentaron naufragaron».

«Lo que va a tener continuidad es el apoyo del Estado a los sectores que lo necesiten», aseguró Fernández cuando una joven de Santiago del Estero le preguntó si el Estado seguirá pagando el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) más allá de la pandemia de coronavirus.

El jefe de Estado ratificó también que su gobierno está enfocado en «pensar el desarrollo de los que están mal», como una forma de profundizar la «ética de la solidaridad» y el «ser solidario con el que cayó en el pozo de la pobreza».

«Todos los planes económicos que se presentaron en Argentina naufragaron, prefiero fijarme objetivos: producir, generar empleo y sacar a la gente de la pobreza; ese es mi plan, alcanzar objetivos», declaró Fernández y ratificó que «en pocos días» será anunciado un «conjunto de medidas» para favorecer el desarrollo en el país.

La preocupación del gobierno por la desaparición de Facundo Astudillo Castro fue el primer concepto con el que el Presidente abrió el reportaje y remarcó que «no es posible que, en plena democracia, y en un estado de derecho, la violencia institucional se instale entre nosotros».

La entrevista, de la que participaron con una pregunta cada uno jóvenes de algo más de una decena de provincias, también giró en torno a la negociación de la deuda externa y en ese punto admitió: «Es difícil hacer una oferta mejor (a los bonistas) porque se empieza a poner en riesgo el mañana» y a los «sectores más vulnerables».

Anticipó que en los próximos días dará a conocer una serie de medidas de «producción y desarrollo», con el objetivo de reactivar la economía en la pospandemia, con foco en «los más vulnerables».

 

Las dificultades de los jóvenes para obtener su primer empleo, dijo, «es una gran preocupación» para su gobierno, al igual que aquellos a los que definió como los «ni ni», es decir quienes «no estudian ni trabajan» expesó Fernández.

Desde provincias como Santa Cruz y Misiones llegaron preguntas sobre el turismo, gravemente afectado por el aislamiento obligatorio causado por la pandemia, y Fernández admitió que su gestión intenta determinar cómo se reanuda esa actividad «sin riesgo de contagio».

Asimismo, sostuvo que el Ejecutivo sigue avanzando en un plan de obra pública en todo el territorio nacional.

«Se está avanzando con las represas» hidroeléctricas en la provincia de Santa Cruz, dijo y destacó el «trabajo tremendo de Aníbal» Fernández como interventor de Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT).

Consultado sobre los derechos de los sectores transgénero, el Jefe de Estado remarcó que «una buena sociedad es la que no discrimina» y la que se preocupa «por los derechos de las minorías, no solo los de las mayorías».

«La forma de respetarlas es dándoles derechos», dijo y aseguró que en la implementación del IFE, otorgado a partir de la irrupción del coronavirus, fue detectada «una comunidad trans que estaba afuera de todo» y el Estado se ocupó.

A pocos días de haber anunciado una nueva fase del aislamiento social preventivo y obligatorio, que incluyó ciertas flexibilizaciones en el área AMBA, el Presidente reiteró que «estamos muy lejos de haber superado el problema de la pandemia».

La entrevista, en la que los jóvenes admitieron sus nervios por estar frente al Presidente, la educación y el desarrollo científico y tecnológico también tuvieron un lugar entre las prioridades del gobierno marcadas por Fernández.

«Destinar dinero a la ciencia, a la tecnología y a la educación es la mejor inversión que la Argentina puede hacer; es nuestra mayor riqueza hacia el futuro», expresó y lamentó la «desatención» que esos sectores sufrieron durante la administración de Mauricio Macri.

Por último, consultado sobre cuándo se enviará al Parlamento el anunciado proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo, el mandatario afirmó: «yo espero mandarlo tan pronto se pueda; el proyecto va a ir al Congreso y voy a hacer todo lo posible para que se convierta en ley».

En la entrevista también hubo espacio para recomendaciones de lectura obligada para los jóvenes y, en ese aspecto, propuso los libros «La era del Vacío» y «El imperio de lo efìmero», de Gilles Lipovetsky, entre otros.

Casi sobre el cierre, Fernández recibió el saludo por el día del Amigo de Litto Nebbia, con quien intercambió palabras y recordó su admiración hacia el músico desde su adolescencia.

Nuevas cifras publicadas este jueves por el Programa de Desarrollo de Naciones Unidas (UNDP) muestran que el mundo estaba progresando en el objetivo de reducir la pobreza multidimensional, que tiene en cuenta no sólo el salario de las personas, sino el acceso a varios servicios básicos, pero con la pandemia del coronavirus, esa mejora está en riesgo.

Los datos, revelados en un informe por esta agencia de la ONU y por la Iniciativa de Pobreza y Desarrollo Humano de Oxford (OPHI, sus siglas en inglés), apuntan que 65 de los 75 países estudiados habían reducido notablemente sus niveles de pobreza multidimensional entre 2000 y 2019, entre los que destaca Sierra Leona, que fue el que progresó con mayor rapidez.

Millonarios del mundo abogaron este lunes, a través de una carta publicada en la web Millonarios por la Humanidad, la necesidad de subir los impuestos a los más ricos para ayudar a la recuperación de la economía afectada por el coronavirus, que estiman impulsará a 500 millones de personas a la pobreza.

La nota fue firmada por 83 millonarios de varios países, principalmente de los Estados Unidos, en la que pidieron a los gobiernos que asuman su responsabilidad aumentando los impuestos a los que más tienen, de forma “inmediata, sustancial y permanente”.

“Cientos de millones de personas perderán sus empleos a medida que cierren las empresas, algunas de forma permanente», explicaron en la nota en la que aseguraron que «ya hay casi mil millones de niños sin escolarizar, muchos de ellos sin acceso a los recursos que necesitan para continuar su aprendizaje.

También resaltaron, como consecuencia de esta conyuntura, «la ausencia de camas de hospital, máscaras protectoras y ventiladores es un doloroso recordatorio diario de la inversión inadecuada realizada en los sistemas de salud pública en todo el mundo”.

Además de estadounidenses, la carta fue firmada por millonarios de Canadá, Alemania, el Reino Unido, Dinamarca y Nueva Zelanda, entre ellos la heredera de The Walt Disney Company, Abigail Disney y el empresario danés-iraní Djaffar Shalchi.

Entre las firmas figura la de Morris Pearl, exdirector gerente BlackRock, una de las firmas de inversión más grandes del mundo y uno de los principales grupos de acreedores que negocia la reestructuración de la deuda argentina

“El dinero se necesita desesperadamente ahora y seguirá siendo necesario en los próximos años, a medida que el mundo se recupere de esta crisis”, resaltaron.

En 2019, antes de que la pandemia de Covid-19 se expandiera en el mundo, un grupo de cientos de estadounidenses con grandes fortunas llamados Millonarios Patrióticos (Patriotic Millionaires) se comprometieron a promover políticas públicas para fomentar mejores salarios para los trabajadores, y para asegurar que millonarios y corporaciones paguen una “parte justa de impuestos”.