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En un acto desarrollado esta mañana el presidente de la Nación, Mauricio Macri, junto al ministro de Defensa de la Nación, Oscar Aguad; el secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Sergio Bergman, y el presidente de Parques Nacionales, Eugenio Bréard, anunció la creación de la Reserva Ambiental de la Defensa Campo de Mayo en la Provincia de Buenos Aires, estableciendo un régimen especial de manejo y conservación del ambiente para la preservación de valores naturales y culturales sobre 1.320 hectáreas del predio.

De esta manera, mediante la firma de un decreto presidencial se cumple con el objetivo de preservar el predio y garantizar el derecho que tienen los ciudadanos a vivir cerca de un espacio verde, tal como expresara el Presidente durante la apertura de sesiones del Congreso Nacional en marzo pasado.

El decreto firmado destaca que el predio, que seguirá bajo jurisdicción del Ministerio de Defensa, presenta elementos de significativo valor para la conservación de la diversidad biológica y del patrimonio cultural de la Nación. Esto se enmarca en un nuevo modelo de áreas protegidas urbanas, destinadas a cumplir un importante rol en aspectos vinculados a la salud pública, la recreación y la educación con un impacto positivo en la población.

Asimismo, el lugar seguirá formando parte de los Sitios de Memoria del Terrorismo de Estado, en los términos de la Ley 26.691, que preserva los espacios vinculados a los hechos cometidos durante la última dictadura militar declarados judicialmente como delitos de Lesa Humanidad. Por esta razón, se destaca que la afectación del inmueble a un régimen especial de protección no modificará en modo alguno el deber de garantizar la preservación del estatus de este predio, como tampoco la marcha de las investigaciones judiciales ni la preservación de la memoria de lo allí acontecido durante ese período histórico.

En cuanto a la preservación de los objetivos de orden ambiental y de conservación que persigue el decreto, el Ministerio de Defensa podrá requerir la colaboración, asistencia, asesoramiento y cooperación de la Administración de Parques Nacionales, y de la Secretaría de Gobierno de Ambiente y Desarrollo Sustentable dependiente de la Secretaría General de la Presidencia de la Nación.

A partir del año 2000 cada 11 de octubre se conmemora el Día de la Patagonia, territorio austral de la Argentina que alberga 17 áreas protegidas bajo la jurisdicción de la Administración de Parques Nacionales. Hoy se cumplen 140 años desde que, en 1878, se dispuso por ley la creación de la gobernación del territorio nacional de la Patagonia.
El crecimiento de la región, asociado al desarrollo económico que genera el turismo, enlaza la historia de la Patagonia argentina con la creación de las áreas protegidas nacionales, en un lugar que es conocido mundialmente por su potencial natural.
De norte a sur, en el camino habitual de los visitantes que provienen de los grandes centros urbanos, se encuentra el portal de ingreso regional en Lihué Calel, que permite contemplar las planicies pampeanas desde unas sierras que de transforman en un mirador muy especial. Continuando con la travesía hacia el Oeste, se accede a Laguna Blanca, un área cercana a Zapala que surge como oasis en medio de la estepa neuquina precordillerana; y preanuncia la llegada a Lanín, donde el volcán que le da nombre al parque funciona como hito central de las tres principales zonas, vinculadas a las ciudades de Aluminé, Junín de los Andes y San Martín de los Andes.
El camino de los Siete Lagos es parte de la Ruta 40, el eje principal que permite conectar los parques de la Patagonia andina. Desde Villa La Angostura hasta San Carlos de Bariloche, el principal centro de servicios turísticos de la región se transita por Nahuel Huapi; y desde allí hasta la Comarca del Paralelo 42, con Lago Puelo como parque de referencia. Siguiendo por la 40 se llega a Los Alerces y sus tres ciudades con acceso propio al área protegida, que cobija a los árboles milenarios: Cholila, Esquel y Trevelin.
Llegando a Santa Cruz, se arriba a la ciudad de Perito Moreno y su vecina Los Antiguos, desde donde se organizan excursiones al Parque Patagonia y los circuitos cercanos a la Cueva de las Manos. Un tramo más hacia al infinito sur permite llegar al Parque Nacional Perito Moreno, ícono de los amantes del trekking sin multitudes, cercano a la localidad de Gobernador Gregores. Con su fama mundial, El Calafate y El Chaltén ofrecen diversas alternativas para disfrutar de la experiencia única que representan las moles de hielo del Parque Los Glaciares.
Una vez que se llega al fin del mundo, en Ushuaia, el Parque Nacional Tierra del Fuego permite caminar en los bosques más australes del continente americano, al borde del canal de Beagle. Es tiempo de cambiar el sentido del viaje y regresar al norte por el eje atlántico, la Ruta 3. Esa Ruta Azul nos transporta por los parques marinos de la costa: Makenke, Junto a San Julián; Isla Pingüino, con su base de servicios en Puerto Deseado, y Patagonia Austral, en el área de influencia de la ciudad portuaria de Camarones, en Chubut.
Historia de una Patagonia protegida
La creación de los parques nacionales patagónicos tuvo etapas históricas bien definidas, a partir de la donación de tierras efectuada en 1903 por el Perito Francisco Moreno. En 1922, con el fundacional Parque Nacional del Sur, se inició la progresiva instalación de espacios destinados a la conservación de la biodiversidad en la región austral del país. Una característica del ordenamiento territorial que distingue a la región y la jerarquiza en el contexto del ecoturismo a nivel internacional.
En la década de 1930 se establecieron los emblemáticos parques de los Andes patagónicos, como Nahuel Huapi (Neuquén y Río Negro), Lanín (Neuquén); Lago Puelo y Los Alerces (Chubut); y Perito Moreno y Los Glaciares (Santa Cruz). En 1940, Laguna Blanca (Neuquén); en 1954 fue el turno de los Bosques Petrificados (Santa Cruz); en 1960 del parque del fin del mundo, Tierra del Fuego; y en la década posterior Los Arrayanes (Neuquén), en 1970, y en 1977, Lihué Calel (La Pampa).
Ya en el nuevo siglo, los cambios en los paradigmas mundiales de la conservación plantearon otros desafíos, que llevaron a la creación de los parques vinculados al Mar Argentino. Primero Monte León (Santa Cruz) y luego, bajo la novedosa figura de la interjurisdiccionalidad, Patagonia Austral (Chubut), Isla Pingüino y Makenke (Santa Cruz). En 2015 nació el parque que con su nombre homenajea a esta tierra de inmensidades: Patagonia. Finalmente, en agosto de 2016 se agregó la Reserva Natural Silvestre en la legendaria Isla de los Estados (Tierra del Fuego).
El pasado fin de semana se llevó a cabo el Gran Día Mundial del Observador de Aves (Global Big Day) en diferentes Parques Nacionales del país, promoviendo de este modo la actividad de ornitólogos, biólogos, fotógrafos de naturaleza, guías y aficionados en las áreas protegidas nacionales.
El evento, auspiciado por la Administración de Parques Nacionales, liderado por el laboratorio de Ornitología de la Universidad de Cornell a través de la aplicación eBird y organizado en el país por Aves Argentinas, tiene como objetivo obtener la mayor cantidad de registros e información de aves durante un período de 24 horas.
En la región noroeste (NOA), se realizó durante el sábado 6 de octubre en los Parques Nacionales El Rey, Los Cardones, Aconquija, Calilegua y Baritú, en el Monumento Natural Laguna de los Pozuelos y en las Reservas Nacionales Pizarro y El Nogalar de los Toldos. Personal especializado de la Dirección Regional NOA, de las áreas protegidas, de Clubes de Observadores de Aves (COAs) y aficionados a la ornitología registraron individuos de las distintas especies y elaboraron sus correspondientes listas.
En tanto en los Parques Nacionales Mburucuyá e Iberá concurrieron alrededor de veinte personas entre principiantes, aficionados y experimentados de las comunidades de Mburucuyá, Concepción de Yaguareté Corá, Ituzaingó y Corrientes, que pudieron observar ciento cuarenta y cinco especies, cerca del 50% de las trescientas doce especies de aves citadas para estas áreas protegidas. La jornada finalizó con la entrega de diplomas y fue declarada de Interés por la Municipalidad de Mburucuyá.
En el Parque Nacional El Impenetrable las actividades se desarrollaron en conjunto con el Instituto de Turismo del Chaco, entre el 6 y 7 de octubre, y contaron con la asistencia de cuarenta y cinco participantes. Los diferentes grupos de observadores recorrieron el área protegida y realizaron salidas de observación registrando a las especies avistadas. El grupo ganador, proveniente de la provincia de Entre Ríos, contabilizó ciento diez especies. Asimismo, se realizó la presentación del listado de aves del Parque a cargo del biólogo Gerardo Cerón y del libro Manual del Observador de Aves por parte de Andrés Bosso, director regional Noreste de la Administración de Parques Nacionales.
Quienes visitaron el Parque Nacional Lihué Calel el sábado pudieron disfrutar de la jornada acompañados por guardaparques y recorrer los senderos Peatonal y Namuncurá y las áreas de acampe. Se registraron al menos cuarenta y tres especies.
Las áreas protegidas albergan alrededor de 900 especies de aves y muchas de ellas ilustran los emblemas de los Parques Nacionales. Esta actividad resultó una excelente oportunidad para destacar la importancia que tienen los espacios naturales en la conservación de aves. Los datos preliminares de los registros serán difundidos en la plataforma eBird el próximo 10 de octubre.
Un grupo de monos caí fue filmado utilizando un pasafauna aéreo en el Parque Nacional Iguazú para cruzar el camino sin tener que descender al suelo, identificando a este dispositivo como un paso seguro.
El pasafauna del video, registrado por una investigadora del Proyecto Yaguareté, fue el segundo diseñado y colocado por el equipo del Centro de Investigaciones Ecológicas Subtropicales (CIES) en el área protegida. Se instaló en 2016 en el acceso a Cataratas, muy cerca al ingreso del Sendero Macuco, lugar indicado como importante por las investigadoras del mono caí, y fue desarrollado a modo experimental con sogas de escalada en desuso, resistentes al peso y a la intemperie. Actualmente, son seis los “pasamonos” instalados en el Parque con distintos diseños.
Este tipo de pasafaunas aéreos permite además crear conciencia acerca del impacto de las rutas y el exceso de velocidad de vehículos sobre la fauna, a la vez que visibiliza las acciones de mitigación que implementa el organismo. Especialmente en el Área Cataratas, donde estos animales son observados por gran cantidad de visitantes, tanto desde vehículos como en los senderos.
En el tiempo transcurrido desde su colocación, se comprobó en diversas oportunidades su uso por parte de los caí, mientras que se espera que esta vía sea utilizada por otros animales arborícolas como comadrejas, ardillas y otros roedores. A su vez, se proyecta el monitoreo con cámaras trampa del uso diurno y nocturno de estos pasafaunas, así como el desarrollo de un acuerdo con la Dirección Nacional de Vialidad para la construcción de pasafaunas sub-viales en las rutas nacionales que atraviesan el Parque Nacional.

Si bien remite más a una cuestión de calendario que a una fecha de inicio precisa, cada 21 de septiembre brinda ciertas pautas ineludibles: el calor comienza llegar desde el norte y su avance progresivo hacia las latitudes más australes es acompañado por masivas floraciones que tiñen los paisajes con los colores característicos de la primavera.

Cada grupo de flores que se avista en los recorridos por montes, bosques y selvas logra transportar al observador desde la admiración hasta las leyendas locales sobre amores ancestrales y otras creencias populares aún recordadas por los relatos de guías y pobladores.

De esta manera, gran parte de la flora nativa pone en juego la fase más vistosa de sus estrategias reproductivas: un proceso de duración variable que inicia con la aparición de la flor y que, una vez fecundada, culminará con la generación de una semilla con el potencial de dar origen a un nuevo individuo. La primavera en los parques nacionales permite disfrutar de esta etapa vital en que las especies florales despliegan sus atractivos para dar lugar a la polinización, fundamental en su ciclo de vida particular y para su supervivencia como especie.

Los lapachos se presentan en todas sus versiones: rosado, amarillo, negro y blanco. En esta época coronan con manchones (mayormente rosas y amarillos) los verdes del monte y la selva del norte argentino. El lapacho rosado ( Handroanthus impetiginosus) es el más difundido, y se puede observar desde el Parque Nacional Río Pilcomayo, en el norte de Formosa, hasta en las yungas de los parques nacionales Calilegua, El Rey y Baritú  -entre otros- y la Reserva Nacional Pizarro, que lo incluye en la ilustración de su emblema. También en la selva paranaense es muy común, por lo que los visitantes que lleguen al Parque Nacional Iguazú por vía aérea podrán disfrutar antes de aterrizar de esta vista excepcional.

Otra flor que se suma a los emblemas es la que nace de la enredadera conocida como pasionaria o mburucuyá ( Passiflora caerulea), que da su nombre a la localidad correntina deMburucuyá y al parque nacional homónimo en el sector oeste de los Esteros del Iberá. Es habitual verla sobre cercos y postes o enmarañada en viejos troncos.

Tras la explosión primaveral inicial, el ciclo continúa con otras floraciones en el norte y centro del país, con los jacarandás y sus pétalos violáceos de la primera floración; los cardones (Trichocereus atacamensis) con flores-embudo de pétalos blancos con tintes rosados; los tabaquillos ( Polylepis australis) y espinillos ( Acacia caven) en las sierras -estos últimos tapizados de flores amarillas y perfumadas-, además de cientos de arbustos y hierbas que aportan sus respectivas inflorescencias para completar el cuadro.

El calor avanza lento hacia el sur, y al llegar a los Andes de la Patagonia también inaugura este ciclo de floración local. Los notros ( Embothrium coccineum) muestran desde el Parque Nacional Lanín hasta el Parque Nacional Tierra del Fuego sus rabiosas flores rojas, para anunciar la primavera entre lagos y montañas en una franja de dos mil kilómetros.

Más tarde, otras flores seguirán ese camino para colorear los faldeos de las comarcas andinas, anunciando el verano patagónico. Es el caso de los arrayanes ( Luma apiculata) y sus flores blancas; las diversas mutisias, con la Quiñilhue o naranja ( Mutisia decurrens) como la más conocida, y el singular amancay ( Alstroemeria aurea), que aguarda un tiempo más para que sus pimpollos estallen de amarillo, cerca de enero.

El calendario invoca la llegada de la primavera y, con su desarrollo, invita a recorrer los senderos de los Parques Nacionales de Argentina, ahora decorados de un modo especial por la naturaleza, en estado de ebullición.

Los jabalíes ocupan cerca del 70% de la superficie del Parque Nacional Nahuel Huapi. El dato se desprende de un importante trabajo que están llevando adelante investigadores del Conicet.

“La especie se encuentra en gran parte del Parque. Estos animales necesitan mucha agua, por lo tanto siempre merodean en inmediaciones de ríos y lagos”, informó a ANB Sebastián Ballari, investigador del Conicet.

El especialista agregó que están principalmente en sectores de bosque de coihue y lenga, aunque también ocupan lugares de matorrales y estepa.

Ballari trabaja hace un año en la conformación de un mapa de distribución de los jabalíes en el Parque Nahuel Huapi.

Las tareas consistieron en la recolección de datos sobre registros de presencias de los animales. Para esto se llevaron adelante recorridas a pie y en camionetas, identificando huellas y hozadas en el suelo.

“La especie abarca una amplia superficie porque necesita mucha agua, y en la zona existe una gran cantidad de ríos y lagos”, señaló Ballari, quien realiza el trabajo con otros investigadores del Conicet y la colaboración de Parques Nacionales.

El mapa estará finalizado en aproximadamente dos meses. Allí se podrá visualizar con precisión la distribución de los jabalíes en todo el Parque.

Ballari sostuvo que los animales suelen circular en grupos de entre cuatro y ocho ejemplares. “Generalmente son hembras con sus crías y algunos machos”, especificó.

“Es una especie que está en pleno crecimiento tanto en la región como en el resto del país”, añadió. “En los últimos años viene aumentando el número de animales y la cantidad de terreno ocupado”, indicó.

El investigador remarcó que el jabalí se encuentra presente en una importante parte del territorio argentino, incluyendo Buenos Aires, Chubut, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, La Pampa, Mendoza, Neuquén, San Juan, San Luis, Santa Fe y Santiago del Estero.

“Es una especie invasora que está en aumento en todo el país e incluso se encuentra invadiendo nuevas áreas”, subrayó.

“Pueden recorrer distancias grandes en busca de alimento. Se trata de un animal crepuscular que sale a la tarde-noche, mientras que durante el día reposa”, describió Ballari.

El especialista aclaró que en el afán de buscar alimento puede convivir e interactuar con las personas. “Otros animales son más asustadizos, y huyen de la gente y del movimiento. No es el caso del jabalí”, precisó.

Un ataque que reactivó la problemática

El salvaje ataque de un jabalí a un perro reavivó el viernes pasado el problema  que existe en Bariloche desde hace muchos años por la presencia de una gran cantidad de estos animales depredadores.

Ocurrió en el barrio Costa del Sol, lo cual generó un gran temor entre los vecinos de la zona, quienes vienen advirtiendo sobre la presencia de estos animales.

Los peligros

Los jabalíes son transmisores de potenciales enfermedades infecciosas y parasitarias que pueden afectar al hombre y otros animales, entre las que se encuentran la trichinelosis, la leptospirosis y la brucelosis.

Ballari sostuvo que, además, provocan diversos impactos negativos en el medio ambiente. Afecta la supervivencia de especies de plantas nativas por herbivoría y destrucción de semillas; facilita la invasión de plantas exóticas; compite por recursos con especies nativas; depreda aves caminadoras y destruye sus nidos; aumenta la degradación del suelo; y es un importante vector de parásitos y enfermedades que potencialmente pueden afectar a especies nativas y al hombre.

Asimismo, en zonas productivas provoca daños por consumo de plantaciones agrícolas y puede depredar sobre crías de ganado.

En sectores urbanos y suburbanos pueden existir serios problemas con el atropellamiento de animales.

¿Cómo llegó a Bariloche?

El jabalí fue introducido en Argentina por Pedro Luro en 1905, con el fin de incorporarlo a sus cotos de caza. En un primer momento, lo instalaron en terrenos ubicados en La Pampa.

La especie allí comenzó a reproducirse rápidamente. Su población creció de manera exponencial. Empezaron a dispersarse fuera de los lotes destinados a los cotos de caza en diversas direcciones.

Llegaron a Neuquén, desde donde se trasladaron hacia el sur, hasta llegar a Río Negro. Muchos se quedaron en el Parque Nacional Nahuel Huapi. Con el correr de los años fueron reproduciéndose hasta transformarse en una plaga que se tornó muy difícil de controlar.

 

ANB

Durante la jornada legislativa de hoy, la Cámara de Diputados de la Nación sancionó la ley de creación del Parque Nacional Aconquija, en Tucumán, y dio media sanción a la que creará el Parque Nacional Ciervo de los Pantanos, en Buenos Aires, que incorporará en su jurisdicción a la actual Reserva Natural Otamendi.
Con esta novedad para el Parque Nacional tucumano, se cierra un proceso legal iniciado con la sanción por unanimidad de la ley provincial de cesión de jurisdicción al Estado Nacional en diciembre de 2016. Luego de ello, diputados nacionales por la Provincia de Tucumán presentaron en junio de 2017 el proyecto de ley de aceptación de cesión de jurisdicción y creación del Parque Nacional Aconquija.
Una vez aprobado en la Cámara baja fue girado al Senado de la Nación, desde donde regresó a Diputados tras realizarse algunas modificaciones al proyecto original. Allí fue tratado hoy, obteniendo finalmente por unanimidad la sanción que crea una nueva área protegida nacional. 
Por su parte, el Parque Nacional Ciervo de los Pantanos, que abarcará a la actual Reserva Natural Otamendi, está cerca de integrar el sistema nacional de áreas protegidas. El próximo paso para que el proyecto obtenga sanción definitiva será su tratamiento en el Senado y, en última instancia, la promulgación de la Ley por el Presidente de la Nación. 
El proyecto había sido aprobado por la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires en diciembre de 2017, mientras que en enero de este año se promulgó la Ley provincial que transfiere tierras fiscales a la Nación con destino a la creación del futuro Parque en la zona de Campana. 
Parque Nacional Aconquija 
A partir de la sanción de la Ley Nacional, se establecerán tres nuevas áreas núcleo nacionales en el faldeo del Aconquija: dos ampliando significativamente hacia el sur el actual Parque Nacional Campo de los Alisos -que pasará a ser portal-, asegurando así la conservación de importantes cuencas hídricas de la provincia, y un área núcleo en el norte del gran Parque Nacional proyectado, representada por la Quebrada del Pueblo Diaguita. 
La serranía del Aconquija es un área importante para la conservación de la ecorregión de las Yungas. Sus recursos naturales y biodiversidad son parte complementaria del desarrollo de las comunidades locales para asegurar su calidad de vida y la sostenibilidad de las históricas actividades productivas del pedemonte tucumano. 
Este sistema constituye, además, la principal fuente de recursos hídricos para más de dos millones de habitantes de la cuenca del Río Dulce en las provincias de Tucumán y Santiago del Estero, como así también para numerosas poblaciones menores en el valle del Río Santa María hacia el oeste.
Parque Nacional Ciervo de los Pantanos
El futuro Parque integrará las actuales 4.088 hectáreas de la Reserva Natural Otamendi con otras 1.500 de la Reserva Natural Río Luján, que se encontraba bajo jurisdicción de la Provincia de Buenos Aires y luego de un convenio con OPDS (Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible) fue anexada a la Reserva Natural Otamendi, para que ambos predios conformaran el nuevo Parque Nacional Ciervo de los Pantanos, junto a un sector de islas del delta de Campana. Integrarán un espacio significativo para la conservación de la biodiversidad y de la sustentabilidad de los servicios ambientales del humedal, que permitirá desarrollar un nuevo enfoque para la protección de este ecosistema. 
Una vez sancionada la ley, la nueva unidad de conservación iniciará su proceso de consolidación territorial y fortalecimiento institucional. En este sentido, la Administración de Parques Nacionales firmó en octubre de 2017 un Convenio Marco de Colaboración Institucional con la Fundación Humedales, con el objetivo de establecer una relación de cooperación para el desarrollo de actividades conjuntas de conservación. Estas incluyen el manejo integrado de cuencas y sus humedales asociados y la intervención de las comunidades locales a través del desarrollo de procesos de participación social. 
La Reserva Otamendi fue declarada como Sitio Ramsar en 2008 y designada como Área Importante para la Conservación de las Aves (AICA) y protege ambientes representativos de las ecorregiones Delta e Islas del Paraná, Pampa y Espinal. 
Un país tan extenso como Argentina permite contar con diferentes alternativas para disfrutar del invierno austral: las opciones van desde las selvas y humedales del Litoral hasta los Andes nevados de la Patagonia, pasando por los desiertos triásicos de Cuyo y la transición de las Yungas a la Puna que ofrece el NOA.
De la selva al desierto
La impronta cultural de Salta y Jujuy acompañan a los visitantes por las mágicas quebradas y desniveles por el que discurren las rutas de esta región. 
Al noroeste del mapa, Los Cardones, uno de los tres parques nacionales con los que cuenta Salta, protege a la hermosa especie de cactus que le da nombre y que es también la más característica de la región. En el sector más empinado de la Cuesta del Obispo, se accede a Valle Encantado y desde allí por la recta del Tin Tin se puede acceder a diversos miradores y senderos, entre los que se destaca Secretos del Cardonal en un sector de diez mil hectáreas, cubiertas por más de medio millón de ejemplares. 
Omnipresente, el Nevado de Cachi se impone como la formación más alta de los Valles Calchaquíes, con sus casi 6.400 metros de altura, recibiendo a montañistas de todo el mundo. 
A 10 kilómetros de Cachi, sobre la Ruta Nacional 40, Payogasta es una antigua población que alberga la sede administrativa del Parque e invita a disfrutar de una variada gastronomía regional, con platos tanto dulces como salados que incluyen ingredientes tradicionales: cordero, queso y leche de cabra, maíz y quínoa. Sabores ideales para acompañar con los vinos artesanales de altura. 
Las Yungas es el nombre que recibe una selva única que crece al oriente de los Andes y precede a las alturas de la Puna. Se extiende por las distintas alturas de los faldeos entre 400 y 3.000 metros sobre el nivel del mar, albergando una gran variedad de ambientes en diferentes pisos de vegetación, permitiendo el desarrollo de flora y fauna específica: más de doscientas especies de árboles, ochenta variedades de helechos, cien especies de mamíferos, quinientas de aves y más de treinta de anfibios. 
En Jujuy, ascendiendo por la sinuosa Ruta Provincial Nº 83, se ingresa al Parque Nacional Calilegua para conocer los distintos estratos de esta “nuboselva” y sus senderos habilitados. Existen nueve senderos a lo largo del parque, con distinto grado de dificultad y duración. La mayoría de ellos atraviesan la selva pedemontana y parten en las proximidades de la seccional de guardaparques emplazada en el acceso, conocida como Aguas Negras. Entre ellos se destacan el Sendero Guaraní, un recorrido interpretativo donde aborígenes de la comunidad guaraní explican la naturaleza a través de su cosmovisión, y el sendero El Negrito, que presenta mayor dificultad que el resto y se inicia a cien metros de la segunda seccional de guardaparques, Mesada de las Colmenas a 1.200 metros sobre el nivel del mar. Puede realizarse en unas tres horas, y se visita un sitio histórico conocido como Las Pircas, hasta descender al arroyo El Negrito. 
Tras recorrer unos sesenta kilómetros se llega a San Francisco, un poblado con servicios turísticos básicos y posibilidades de realizar excursiones locales a diferentes atractivos; o bien se puede seguir viaje hasta Valle Grande y Valle Colorado, la antesala de la Puna. 
Recuerdos del pasado 
En el centro del país, La Rioja ofrece la posibilidad de ingresar en un escenario del Triásico al visitar el Parque Nacional Talampaya y sus emblemáticos circuitos que se recorren desde sus dos áreas de servicios: Cañón del Arco Iris y Cañón de Talampaya. Está atravesado por la Ruta Nacional Nº 76 que une las localidades del Oeste riojano con la Ciudad de Patquía de la misma provincia. Esta ruta nace en el cruce de los Baldecitos en su intersección con la Ruta Nacional N° 150, extremo sur del área protegida, y continúa hasta la localidad de Villa Unión, principal centro de servicios turísticos de la región. 
En el mismo viaje se puede visitar, a unos ochenta kilómetros al sur por la RN 76, el vecino Parque Provincial Ischigualasto, en San Juan, un área de enorme relevancia paleontológica y escénica, que fue declarada sitio del Patrimonio Mundial junto a Talampaya. 
El Parque Nacional Sierra de las Quijadas, en San Luis, muestra las paredes erosionadas del Potrero de la Aguada que destacan como el principal atractivo paisajístico del área. En un ambiente en que la falta de agua es la norma, los fósiles son la evidencia de que el lugar fue bien distinto en otros tiempos, cuando bosques y lagunas eran la característica distintiva. En días de invierno, una caminata de cuatro horas con guía permite descender hasta llegar a los colosales paredones rojizos del sendero Farallones para admirar la dimensión del lugar desde una escala humana.
El verde del Litoral
La triple frontera entre Brasil, Paraguay y Argentina brinda especial contexto a una de las Siete Maravillas Naturales del mundo, último galardón del Parque Nacional Iguazú, declarado como Sitio del Patrimonio Mundial por la UNESCO. Las Cataratas son el punto central de los dos parques homónimos que comparten un nombre que en idioma guaraní significa Aguas Grandes.
Iguazú recibe millones de visitantes de todo el mundo y ofrece alternativas para la aventura y la observación de fauna a ambos lados del río. Dos aeropuertos internacionales y múltiples servicios turísticos completan la oferta de alojamiento, gastronomía y entretenimiento.
Corrientes tiene sus particularidades naturales y culturales para recibir a los visitantes, y los Esteros del Iberá son su atractivo diferencial. Parte de este gran ecosistema está abierto al público en diversos sectores, tanto en su zona oriental, con la ciudad de Carlos Pellegrini como centro de servicios; como hacia el norte en la localidad de Ituzaingó, con el portal Cambyretá, y al oeste el portal San Nicolás, cercano a la ciudad de San Miguel, ambos forman parte del Parque Nacional Iberá. El Parque Nacional Mburucuyá con sus senderos autoguiados, sella este circuito como la referencia regional más reconocida en cuanto a los años de presencia institucional de la APN en la provincia.
Múltiples actividades, enfocadas principalmente en excursiones para avistaje de fauna y senderismo, se ofrecen en cada uno de estos puntos perimetrales, asociados a propuestas gastronómicas e interpretativas para completar esta experiencia única de transitar por unos de los humedales más extensos del planeta.
Los Andes nevados del sur
El norte de la Patagonia andina ya recibió las primeras nevadas del invierno y los centros de esquí vinculados a los parques nacionales Nahuel Huapi y Los Arrayanes inauguran sus temporadas. Más abajo, cerca de los lagos existen otras actividades que complementan este atractivo: trekking, travesías con raquetas, cabalgatas en la nieve y demás opciones se ofrecen como alternativa o complemento para los esquiadores y sus familias.
Las excursiones náuticas que parten de San Carlos de Bariloche y Villa La Angostura también se instalan como tradicionales actividades de invierno en la región. Las diversas opciones posibilitan un recorrido entre montañas hacia la Isla Victoria, Bosque de Arrayanes y Puerto Blest, sumando a estas travesías la variada oferta gastronómica de los platos típicos, en un marco de bosques nevados.
Durante la jornada de hoy se desarrolló en la Reserva Natural Otamendi el Encuentro anual de la Administración de Parques Nacional con organizaciones no gubernamentales, en el que se informó acerca de los ejes de gestión del Organismo y su nueva estructura para llevar adelante los objetivos de conservación.
El encuentro, encabezado por el vicepresidente de Parques Nacionales, Emiliano Ezcurra, contó con la presencia de Pablo Galli, vocal del Directorio del organismo, y con la participación de representantes de Fundación Vida Silvestre, Fundación Azara, Fundación Temaikèn, Banco de Bosques, Fundación Bioandina, Fundación Caburé-í, Fundación Hábitat y Desarrollo, Isleños Unidos y Vecinos Unidos de Otamendi, entre otras ONG.
En la reunión se presentó el organigrama de la institución, así como las principales funciones y objetivos de sus áreas sustantivas, como son Infraestructura, Uso Público, Operaciones y Conservación, y demás sectores de trabajo. Además, se expusieron los principales logros alcanzados por la actual gestión, como el avance de proyectos de investigación, el desarrollo e incremento de planes de gestión, el ordenamiento de armamento y la apertura del Curso de Formación de Guardaparques Nacionales. 
En cuanto a las nuevas áreas protegidas, Ezcurra presentó las de reciente creación en el país, así como aquellas que se encuentran próximas a ser designadas, como los Parques Nacionales Aconquija, Traslasierra, Patagonia e Iberá y las áreas marinas Burwood II y Yaganes. 
Por otro lado, hizo mención especial a los futuros Parques Nacionales en la provincia de Buenos Aires y su estado de situación: Ciervo de los Pantanos, Faro Querandí y Campo de Mayo.
Entre el 28 y el 31 de mayo, los veintinueve alumnos de 4º grado del Instituto Domingo Savio de Santa Rosa, de La Pampa, viajaron a La Rioja para conocer el Parque Nacional Talampaya, luego de haber obtenido el primer premio en el Segundo Concurso Nacional de dibujo “Un día en el Parque Nacional”.
Fueron recibidos en el área protegida por el intendente, José María Hervás y su equipo, quienes los acompañaron durante la recorrida por el Parque Nacional y la intendencia. Asimismo, les brindaron una charla sobre la Administración de Parques Nacionales y sobre Talampaya.
Los alumnos participaron de actividades junto a guardaparques y recorrieron el sendero del triásico, el cañón de Talampaya y los petroglifos, además de conocer el Parque Provincial de Ischigualasto.
“Fue muy gratificante para los chicos poder realizar el viaje a Talampaya y participar de este concurso que ayudó mucho a la formación de los alumnos, sobre todo por la edad en la que están, que son muy curiosos. Fue hermosa la experiencia de compartir en la intendencia con los guardaparques y recorrer el Parque Nacional Talampaya. Es una experiencia única donde uno tiene que saber agradecer esto y poder compartirlo”, expresó Natalia Silva, directora de la escuela.
El concurso fue organizado con el objetivo de que los alumnos conozcan las áreas protegidas, su flora y fauna, y tomen conciencia de su importancia como herramientas de conservación del ambiente.
El trabajo ganador fue elegido entre alrededor de quinientos dibujos recibidos, de los cuales doce habían sido preseleccionados en una primera etapa de evaluación a cargo de un equipo técnico de Parques Nacionales constituido por personal especializado en materia de educación ambiental.
Entre sus dos primeras ediciones, el concurso suma más de 20.000 alumnos participantes de escuelas de todo el país y alrededor de mil dibujos concursantes. 
Los alumnos de la escuela ganadora en la primera edición tuvieron la oportunidad de conocer el Parque Nacional Iguazú, en Misiones. 
Cabe destacar que ya se encuentra abierta la tercera edición del concurso; los colegios tienen tiempo de participar hasta el 28 de septiembre. El dibujo elegido será anunciado el 6 de noviembre, como los años anteriores, en el marco de la celebración por el Día de los Parques Nacionales.