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La beatificación de Juan Pablo I , el recordado «Papa de la sonrisa», que gobernó la Iglesia apenas 33 días en 1978, en uno de los pontificados más cortos de la historia , avanza gracias a un posible milagro argentino. Según fuentes eclesiásticas, en el Vaticano estudian una curación inexplicable, atribuida a su intercesión, que salvó de la muerte a una niña en Buenos Aires.

La investigación del presunto milagro se inició hace dos años en el Arzobispado de Buenos Aires, en la más estricta reserva, con el análisis de testimonios y certificaciones médicas que acreditarían no encontrar razones científicas válidas a la curación de una niña en estado terminal, que se encontraba internada en un hospital porteño. Un sacerdote, incluso, le habría dado la extrema unción -hoy llamada «unción de los enfermos»- y luego de rezar por su salud a la figura de Juan Pablo I, la niña habría experimentado una sorprendente recuperación.

El proceso con el que se procura llevar a los altares al también llamado «Papa de la esperanza», una simbología que se revaloriza en estos tempos de pandemia e incertidumbre en todo el mundo, podría dar pasos significativos en el mes en que se cumplen 42 años de su repentina muerte. El diario vaticano L’Osservatore Romano dedicó recientemente dos artículos a la revalorización de Albino Luciani, el último papa italiano y antecesor de Juan Pablo II que fue papa entre el 26 de agosto y el 28 de septiembre de 1978, cuando una monja lo encontró muerto en el dormitorio, a los 65 años.

En ese artículo se anunció que la Congregación para las Causas de los Santos, cuyo prefecto es el cardenal italiano Angelo Becciu, llegó a la instancia del examen final de la probable «curación extraordinaria» que habría tenido lugar en la Argentina en 2011. En ese tiempo, el cardenal Jorge Bergoglio era arzobispo de Buenos Aires y se descuenta que conoce los detalles del dictamen que luego deberá aprobar.

Stefania Falasca, vicepostuladora de la causa de beatificación, confirmó a LA NACION en Roma que en la Congregación para la Causa de los Santos del Vaticano está en la fase final una presunta curación ocurrida por intercesión de Juan Pablo I en 2011 en la arqudiócesis de Buenos Aires, aunque el procedimiento «aún no ha concluido».

Máxima reserva

«El caso se encuentra en ‘iter giudiziale’ -término que se utiliza cuando se está en una fase avanzada de evaluación-, pero no podemos decir más», dijo Falasca, vaticanista de Avvenire, el diario de la Conferencia Episcopal italiana y autora en 2017 del libro Papa Luciani. Crónica de una muerte.

«La reserva es absoluta, también, porque entra en juego una cuestión de privacidad y debemos mantenerla hasta que esté concluido el procedimiento, que se encuentra en la fase final», se excusó Falasca.

«Ni bien termine, será comunicada la noticia», agregó la vicepostuladora, que viajó a Buenos Aires para abrir un proceso que, aunque tuvo demoras debido a la pandemia, pronto podría llegar a su fin.

Si bien Francisco siempre ha mostrado ser respetuoso de los procesos establecidos, en ámbitos eclesiásticos argentinos admiten que podría sorprendery, de comprobarse el milagro, disponer directamente la canonización de Juan Pablo I, sin pasar por la beatificación. Esas especulaciones se basan en su decisión de promover en 2013 la proclamación de santidad de Juan XXIII sin acreditar un milagro específico.

Fuente: La Nación

El papá del capitán del seleccionado, que llegó hoy a la capital catalana, afirmó que veía «difícil» la negociación con la cúpula del Barcelona.

Jorge Messi, papá y representante del astro argentino Lionel Messi, llegó hoy a la capital catalana para reunirse con el presidente del Barcelona, Josep María Bartomeu, con el objetivo de negociar su salida del club catalán.

«No sé nada, muchachos», dijo, escueto, Jorge Messi mientras sorteaba una nube de periodistas y cámaras para poder ingresar a un taxi en la terminal de llegadas de vuelos privados del aeropuerto El Prat de Barcelona.

Posteriormente, al llegar a las oficinas de su fundación en la Avenida Diagonal, el padre del capitán del seleccionado fue otra vez abordado por los periodistas y afirmó que veía «difícil» la negociación con la cúpula del Barcelona.

Asimismo, preguntado si tenía avanzado contactos con el Manchester City, el club con más chances de ofrecer un contrato a Messi, o si había hablado ya con el DT del conjunto inglés, Jorge respondió que «no» habló con Pep Guardiola.

El papá del capitán del seleccionado argentino aterrizó en la ciudad condal poco antes de las 9 de la mañana (4 de Argentina), en un vuelo privado que partió de Rosario, Argentina.

El club recordó que Messi tiene contrato vigente hasta junio de 2021 y que si su intención es dejar la entidad debe efectuar el pago de su cláusula de rescisión de 700 millones de euros

En las próximas horas, Jorge Messi tiene previsto reunirse con el máximo directivo del Barcelona, Josep María Bartomeu, para hablar del futuro de su hijo, que pretende abandonar el club de toda su vida haciendo uso de la cláusula que al final de temporada le permitía salir gratis.

Así lo expresó el 25 de agosto por medio de un burofax que provocó una enorme conmoción en Barcelona, y que llevó a la directiva culé a adoptar una postura de firmeza rechazando la posibilidad de que Messi quede libre.

El club recordó que el máximo goleador de la historia del Barcelona tiene contrato vigente hasta junio de 2021- podía rescindirlo ante del 10 de junio de este año y no lo hizo- y que si su intención es dejar la entidad debe efectuar el pago de su cláusula de rescisión de 700 millones de euros.

Los abogados de Messi entienden que debido a la crisis del coronavirus la temporada culminó más tarde, con lo que el contrato seguía vigente, y aplicando el espíritu de la norma, la estrella del Barcelona expresó su voluntad de irse diez días después de que culminaran las competiciones, un plano normal.

Por su parte, Bartomeu todavía no da por perdido al capitán y emblema culé y pretende ofrecerle una renovación hasta el mundial de Qatar de 2022.

Pero más allá de la disputa contractual, Messi, de 33 años, tomó la decisión de irse del club de toda su vida, rompiendo una relación de 20 años, con lo que ahora su padre tiene que negociar que el divorcio sea pacífico y no termine en una cruenta batalla judicial.

Asimismo, las posibilidades de que el astro argentino pueda recalar en el Manchester City, el club que se perfila como el favorito y uno de los pocos con posibilidades de hacer una oferta, depende en buena parte de que pueda salir gratis o con un acuerdo.

La prensa inglesa y la catalana afirman que el City prepara una oferta para Messi de 700 millones de euros, a cambio de un contrato de tres temporadas con el club inglés y un acuerdo para jugar dos temporadas más en su franquicia de Estados Unidos, el NYC, publicó Télam.

El Papa Francisco, durante un encuentro con trabajadores de la salud italianos.

La Pontificia Academia para la Vida reclamó que, una vez se haya encontrado la vacuna contra el coronavirus, sea «un derecho humano universal» sin que los países tengan que pagar por ello, al tiempo que denunció la agravación de la brecha social por la crisis que aumentó la pobreza.

«Las dimensiones públicas de la investigación no pueden ser sacrificadas en el altar del beneficio privado», señaló el organismo del Vaticano en un documento sobre las consecuencias de la crisis sanitaria causada por el coronavirus titulado ‘Humana communitas en la era de la pandemia: consideraciones intempestivas sobre el renacimiento de la vida’.

De este modo, el Vaticano desea que la consecución de una vacuna contra la Covid-19 esté basada en una «investigación científica responsable», es decir, que sea al mismo tiempo «íntegra, libre de conflictos de intereses y basada en reglas de igualdad, libertad y equidad».

«El bien de la sociedad y las exigencias del bien común en el ámbito de la atención de la salud se anteponen a cualquier preocupación por el lucro», señala la Academia Pontificia para la Vida. Del mismo modo, resalta la importancia de pensar y apoyar sobre todas las cosas «las necesidades y preocupaciones de los países menos adelantados que se enfrentan a una catástrofe sin precedentes».

Para el Vaticano, está claro que la pandemia amplió aún más» la brecha entre los países ricos y pobres», que pagó «el precio más alto» porque antes de la pandemia ya carecían de «recursos básicos y a menudo están plagados de otras enfermedades letales, como la malaria y la tuberculosis».

De este modo, el Vaticano incide en que centrarse en la génesis natural de la pandemia, sin tener en cuenta las desigualdades económicas, sociales y políticas entre los países del mundo es «no entender las condiciones que hacen que su propagación sea más rápida y difícil de abordar». Asimismo, pide «esfuerzos mundiales y cooperación internacional» para que sea reconocido como un «derecho humano universal» tanto el acceso a la vacuna como a una «atención de salud de calidad y a los medicamentos esenciales», señaló TN.

El Papa Francisco dijo hoy que la pandemia de coronavirus ha desafiado muchas suposiciones porque «nos sentimos más pobres y menos autosuficientes porque hemos percibido nuestras limitaciones y la restricción de nuestra libertad», y fustigó a quienes «se llenan los bolsillos» y no se conmueven con la pobreza, en un mensaje para el 4º Día Mundial de los Pobres.

La pérdida de empleos junto con la oportunidad de pasar más tiempo con sus seres queridos «de repente nos abrió los ojos a los horizontes que hemos dado por sentado desde hace mucho tiempo», y que el período de encierro permitió a muchos redescubrir «la importancia de la simplicidad y de mantener nuestros ojos fijos en lo esencial », agregó el pontífice.

La pandemia «nos ha hecho más conscientes de la presencia de los pobres en nuestro medio y de su necesidad de ayuda», y que su repentina llegada provocó «una poderosa sensación de desconcierto e impotencia» que también demostró «Nuestra propia necesidad de una mano extendida».

En este sentido, Francisco denunció en su mensaje a quienes «tienen las manos en los bolsillos y no se dejan conmover por la pobreza», de «la que a menudo son también cómplices», como los vendedores de armas, los especuladores y corruptos, según consignan las agencias de noticias EFE, ANSA y Europa Press.

Con el teclado de una computadora mueven sumas de dinero de una parte del mundo a otra, decretando la riqueza de oligarquías y la miseria de multitudes o el fracaso de naciones enteras”

«La indiferencia y el cinismo son su alimento diario», agregó el titular de la iglesia católica con motivo del día mundial de los pobres.

El pontífice incluyó entre sus críticas a quienes «con el teclado de una computadora mueven sumas de dinero de una parte del mundo a otra, decretando la riqueza de oligarquías y la miseria de multitudes o el fracaso de naciones enteras».

«A quienes para acumular dinero con la venta de armas que otras manos, incluso de niños, usarán para sembrar muerte y pobreza» o venden «dosis de muerte» para «enriquecerse y vivir en el lujo y el desenfreno efímero» o a los que «intercambian favores ilegales por ganancias», agregó.

El papa lamentó en este sentido que se haya desarrollado «una globalización de la indiferencia» en la que «nos volvemos incapaces de compadecernos», ya «no lloramos ante el drama de los demás ni nos interesa cuidarlos», precisó.

Recordó su grey, en este sentido, «que la oración a Dios y la solidaridad con los pobres y los que sufren son inseparables» y que «para celebrar un culto que sea agradable al Señor, es necesario reconocer que toda persona, incluso la más indigente y despreciada, lleva impresa en sí la imagen de Dios».

Encerrados en el silencio de nuestros hogares se ha redescubierto la importancia de la sencillez y de mantener la mirada fija en lo esencial”

Un católico, aseveró el pontífice, no puede «sentirse bien» si «un miembro de la familia humana es dejado al margen y se convierte en una sombra».

Valoró no obstante que en medio del «dolor y muerte, desaliento y deconcierto» que ha traído la pandemia de coronavirus se ha podido apreciar la solidaridad de tantas personas, entre los que citó a los médicos, enfermeras, farmacéuticos, sacerdotes y voluntarios y todos quienes han tendido la mano.

«Todas estas manos han desafiado el contagio y el miedo para dar apoyo y consuelo», añadió.

Y señaló que en esa situación, «encerrados en el silencio de nuestros hogares» se «ha redescubierto la importancia de la sencillez y de mantener la mirada fija en lo esencial».

Agregó que «este es un tiempo favorable para «volver a sentir que nos necesitamos unos a otros, que tenemos una responsabilidad por los demás y por el mundo».

Como conclusión, el papa aseveró que «las graves crisis económicas, financieras y políticas no cesarán mientras permitamos que la responsabilidad que cada uno debe sentir hacia al prójimo y hacia cada persona permanezca aletargada».

El papa Francisco creó un fondo dotado inicialmente con una asignación de 1 millón de euros para ayudar a los afectados por la crisis económica derivada de la pandemia del coronavirus, informó este martes la Santa Sede en una nota.

El sumo pontífice anunció la creación del Fondo «Jesús Divino Trabajador» en la diócesis de Roma, «con una asignación inicial de 1 millón de euros» que administrará la filial de Caritas de la capital italiana.

En una carta enviada al Vicario General de la Diócesis de Roma, el cardenal Angelo De Donatis, De Donatis, Francisco dijo que «la intención es apoyar a las personas golpeadas por la pandemia».

Según el Papa, la ayuda irá «en particular a aquellos que corren el riesgo de ser excluidos de la protección institucional y que necesitan apoyo para acompañarlos hasta que puedan volver a caminar de forma independiente».

Se trata de «una señal capaz de animar a todas las personas de buena voluntad a ofrecer un gesto concreto de inclusión, especialmente con aquellos que buscan consuelo, esperanza y reconocimiento de sus derechos», argumentó Francisco en la carta.

«Invito a todas las instituciones y a nuestros conciudadanos a compartir generosamente lo que tienen en este momento tan extraordinario y lleno de necesidades», dijo el papa.

Desde el inicio de la pandemia, Francisco ya donó respiradores, ambulancias y equipamientos médicos a sin techo, diócesis y hospitales de Italia y España

En Italia el coronavirus causó ya 33.964 muertos y 235.278 contagios desde que comenzó la crisis el 21 de febrero.

 

El pontífice lamentó, en su misa matutina en la capilla de Casa Santa Marta, el coronavirus que solo en Italia provocó más de 31.000 víctimas.

El papa Francisco pidió hoy que se terminen las pandemias «del hambre, de la guerra y de los niños sin educación», al sumarse desde el Vaticano a un rezo interreligioso global por el fin de la difusión del coronavirus.

«No esperábamos esta pandemia, llegó sin que nosotros lo esperáramos, pero ahora está aquí. Y mucha gente muere. Y muchas personas mueren solas y muchas personas mueren sin poder hacer nada», lamentó el pontífice en su misa matutina en la capilla de Casa Santa Marta, en referencia a la difusión del coronavirus que solo en Italia provocó más de 31.000 víctimas.

En ese marco, en apoyo a la convocatoria interreligiosa del Alto Comité para la Hermandad Humana, el Papa convocó a la humanidad a «pensar en los demás».

«Piense en la tragedia y también en las consecuencias económicas, las consecuencias para la educación y lo que sucederá después», planteó.

Que Dios se apiade de nosotros y detenga otras pandemias que son tan malas: la del hambre, la de la guerra, la de los niños sin educación”

Durante su homilía, Jorge Bergoglio pidió «que Dios detenga esta tragedia, que detenga esta pandemia».

«Que Dios se apiade de nosotros y detenga otras pandemias que son tan malas: la del hambre, la de la guerra, la de los niños sin educación», añadió.

Así, detalló luego que, por ejemplo, «en los primeros cuatro meses de este año, 3.700.000 personas murieron de hambre».

«Existe la pandemia del hambre. En cuatro meses, casi 4 millones de personas», denunció.

«Esta oración de hoy para pedirle al Señor que detenga esta pandemia debe hacernos pensar en las otras pandemias en el mundo. ¡Hay muchas! La pandemia de las guerras, del hambre y muchas otras», señaló Télam.

El Papa pidió una mayor inversión en el área fortaleciendo las estructuras y designando más personal de enfermería.

El papa Francisco pidió hoy a los jefes de las naciones del mundo «que inviertan en salud» y que reconozcan «el papel esencial» de los enfermeros y las enfermeras, al dedicar un mensaje para el Día Internacional de la Enfermería, en esta oportunidad en el marco de la pandemia de coronavirus.

«Me dirijo a los jefes de las naciones de todo el mundo, para que inviertan en salud, como bien común primario», reclamó hoy el pontífice en el mensaje divulgado por el Vaticano.

Jorge Bergoglio pidió una mayor inversión en el área «fortaleciendo las estructuras y designando más personal de enfermería, para garantizar a todos un servicio de atención adecuado y respetuoso de la dignidad de cada persona».

«Es importante reconocer efectivamente el papel esencial que desempeña esta profesión para la atención al paciente, para la actividad de emergencia territorial, la prevención de enfermedades, la promoción de la salud, la asistencia en el sector familiar, comunitario y escolar», planteó el Papa en su mensaje.

Y agregó: «Se ha demostrado que invertir en ellos favorece los resultados en términos de atención y salud en general».

Diariamente presenciamos el testimonio de valentía y sacrificio de los agentes sanitarios, en particular de las enfermeras y enfermeros”

«Por lo tanto, es preciso potenciar su perfil profesional proporcionando herramientas científicas, humanas, psicológicas y espirituales para su adecuada formación; así como mejorar sus condiciones de trabajo y garantizar sus derechos para que puedan llevar a cabo su servicio con plena dignidad», explicó luego.

Bergoglio contextualizó su mensaje «en este momento histórico, marcado por la emergencia sanitaria mundial a causa de la pandemia» en el que dijo: «Hemos redescubierto la importancia del rol del personal de la enfermería, como también el de partería».

«Diariamente presenciamos el testimonio de valentía y sacrificio de los agentes sanitarios, en particular de las enfermeras y enfermeros, quienes con profesionalidad, sacrificio, responsabilidad y amor por los demás, ayudan a las personas afectadas por el virus, incluso poniendo en riesgo la propia salud», destacó el Papa.

«Prueba de ello es el hecho de que, desgraciadamente, un elevado número de agentes sanitarios han muerto al cumplir fielmente con su servicio», lamentó luego, en un contexto en el que solo en Italia murieron más de 150 representantes de enfermería y médicos.

«¡Gracias por su servicio a la humanidad!», agradeció Bergoglio, y lamentó que «en tantos países, la pandemia también evidenció muchas deficiencias en la atención sanitaria».

En su mensaje, el pontífice incluyó también a «las comadronas, que asisten a las mujeres embarazadas y las ayudan a dar a luz a sus hijos», señaló Télam.

«Hoy, que es la fiesta de San José Obrero, también el Día del Trabajador, rezamos por todos los trabajadores. Por todos», afirmó el pontífice.

El papa Francisco pidó hoy «que a nadie le falte el trabajo y que todos sean justamente remunerados», y lamentó que «aún hoy hay muchos esclavos en el mundo», al recordar desde el Vaticano el Día Internacional de los Trabajadores.

«Hoy, que es la fiesta de San José Obrero, también el Día del Trabajador, rezamos por todos los trabajadores. Por todos», afirmó el pontífice durante la misa que celebró en su capilla de la residencia Casa Santa Marta.

«Para que a nadie le falte el trabajo y que todos sean justamente remunerados y puedan gozar de la dignidad del trabajo y la belleza del descanso», convocó Jorge Bergoglio

Durante su homilía, Francisco se refirió a la historia de la esclavitud y lamentó que «aún hoy hay tantos esclavos, tantos hombres y mujeres que no son libres para trabajar: se ven obligados a trabajar, a sobrevivir, nada más».

«Son esclavos: trabajo forzado… son trabajos forzados, injustos, mal pagados y que llevan al hombre a vivir con la dignidad pisoteada. Hay muchos, muchos en el mundo. Muchos», denunció Bergoglio.

Según el Papa, «la esclavitud de hoy es nuestra indignidad porque nos quita la dignidad a los hombres, mujeres y a todos nosotros».

Hoy nos unimos a muchos hombres y mujeres, creyentes y no creyentes por igual, que conmemoran el Día de los Trabajadores, el Día del Trabajo”

El pontífice convocó a pensar «en los trabajadores, en los diarios, que los hacen trabajar por un salario mínimo y no ocho, sino doce, catorce horas al día: esto sucede hoy, aquí. En todo el mundo, pero también aquí».

«Piensen en la empleada doméstica que no tiene un salario justo, que no tiene asistencia de la seguridad social, que no tiene capacidad de jubilación: esto no sólo ocurre en Asia. Aquí», planteó.

Durante su mensaje, Francisco afirmó además que «toda injusticia que se comete contra un trabajador es un atropello a la dignidad humana, incluso a la dignidad de lo que hace la injusticia: bajas el nivel y terminas en esa tensión de dictador-esclavo».

«Hoy nos unimos a muchos hombres y mujeres, creyentes y no creyentes por igual, que conmemoran el Día de los Trabajadores, el Día del Trabajo», llamó Francisco desde su misa, transmitida en directo por los canales online del Vaticano.

En ese marcó, pidió también «por aquellos que luchan por la justicia en el trabajo, por aquellos buenos empresarios que realizan el trabajo con justicia, aunque ellos pierdan».

En ese marco, destacó «la conciencia de tantos buenos empresarios, que vigilan a los trabajadores como si fueran sus hijos», e invitó : «Recemos por ellos también», señaló Télam.

«Recemos por Europa, por la unidad de Europa, por la unidad de la Unión Europea», convocó el pontífice.

El papa Francisco pidió hoy a los países europeos que afronten la pandemia de coronavirus «como hermanos» y, por tercera vez en una semana, insistió en reclamar la «unidad» del continente.

«Hoy es Santa Catalina de Siena, Doctora de la Iglesia, Patrona de Europa. Recemos por Europa, por la unidad de Europa, por la unidad de la Unión Europea», convocó el pontífice durante la misa que celebró en su residencia de Casa Santa Marta en el Vaticano.

«Para que todos juntos podamos seguir adelante como hermanos», agregó Jorge Bergoglio, en momentos de cruces entre los miembros del bloque regional por los sistemas de compensaciones y mecanismos de ayuda de Bruselas a los países más golpeados por el coronavirus.

La semana pasada, en una conversación con el presidente francés, Emmanuel Macron, el Papa había destacado ya «la necesidad de una Europa solidaria y unida», según informó entonces un comunicado del Elíseo.

El 22 de abril, también durante su misa en Santa Marta, el Papa había pedido ya «que Europa logre tener esa unidad, esa unidad fraterna que soñaron los padres fundadores de la Unión Europea».

Luego, durante la audiencia general que celebró este miércoles desde el Palacio Apostólico, Bergoglio recordó a «los muchos cristianos que sufren persecuciones en varias zonas del mundo».

«Los mártires de hoy son más que los mártires de los primeros siglos», señaló Télam.

«Le pedimos al Señor que le dé a su pueblo, a todos nosotros, la gracia de la prudencia y la obediencia a las disposiciones, para que la pandemia no vuelva», dijo el pontífice.

El papa Francisco pidió hoy que la gente tenga «prudencia y obediencia» en la salida de la cuarentena, en medio del levantamiento gradual de las medidas de restricción por la pandemia de coronavirus en varios países.

«En este tiempo, cuando empezamos a tener disposiciones para salir de la cuarentena, le pedimos al Señor que le dé a su pueblo, a todos nosotros, la gracia de la prudencia y la obediencia a las disposiciones, para que la pandemia no vuelva», dijo el pontífice durante la misa que celebró en su residencia de Casa Santa Marta.

El pedido de Jorge Bergoglio se cuando algunos países, como Italia, informaron ya un plan de flexibilización gradual de las restricciones que supone, de todos modos, una larga «fase de convivencia» con el virus.

Los dichos del Papa llegan además al día siguiente de los cruces entre la influyente Iglesia italiana y el primer ministro del país, Giuseppe Conte, por la negativa del gobierno a incluir la celebración de misas en la primera lista de actividades que serán admitidas desde el 4 de mayo, cuando empiece la salida gradual de la cuarentena, señaló Télam.