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La Organización Mundial de la Salud pidió “prestar especial atención a los viajeros que regresen de zonas afectadas” y brindó recomendaciones.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió un comunicado alertando sobre el brote de hantavirus en Argentina. Puntualmente, se refirió a la situación que se dio en Epuyén, que provocó la muerte de 11 personas. Detalló que “el 59% de los casos confirmados eran mujeres, y el período de incubación osciló entre 8 y 31 días”. La OMS resaltó que se debe prestar atención a los turistas que regresan de las áreas afectadas.

La OMS detalló que “el 19 de diciembre de 2018, el Ministerio de Salud y Desarrollo Social de Argentina emitió una alerta epidemiológica sobre un aumento del número de casos de síndrome pulmonar por hantavirus (SPH) en Epuyén, provincia de Chubut” y que “entre el 28 de octubre de 2018 y el 20 de enero de 2019 se notificaron 29 casos confirmados mediante pruebas de laboratorio, 11 de ellos mortales, en Epuyén, provincia de Chubut”.

Se refirió al contagio del hantavirus en Epuyén e indicó que “el caso índice tuvo exposición ambiental antes de que aparecieran los síntomas el 2 de noviembre, y el día siguiente asistió a una fiesta. En seis casos que también asistieron (al evento), los síntomas aparecieron entre el 20 y el 27 de noviembre de 2018. En otros 17 casos, todos ellos relacionados epidemiológicamente con casos confirmados con anterioridad, los síntomas aparecieron entre el 7 de diciembre de 2018 y el 3 de enero de 2019″.

En ese marco, “se está investigando la posible transmisión de persona a persona“, explicó la OMS, que precisó que “el 59% de los casos confirmados eran mujeres, y el período de incubación osciló entre 8 y 31 días” mientras que “aproximadamente el 50% de los casos confirmados refirieron síntomas en las últimas tres semanas”.

Hasta el 17 de enero de 2019 se habían identificado 98 contactos asintomáticos que están siendo observados por si presentaran síntomas.

Regiones endémicas en Argentina

En Argentina se identificaron cuatro regiones endémicas: Norte (Salta y Jujuy), Centro (Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos), Nordeste (Misiones) y Sur (Neuquén, Río Negro y Chubut). La OMS subrayó que “entre 2013 y 2018 se registró un promedio anual de 100 casos confirmados, siendo las provincias de Buenos Aires, Salta y Jujuy las que tuvieron mayor número de casos”.

Durante ese período se notificaron en Argentina “114 muertes confirmadas por hantavirus, lo que supone una tasa de letalidad del 18,6%, aunque esta cifra fue cercana al 40% en algunas provincias de la región sur del país”.

La OMS mencionó un caso confirmado en Chile e informó que “uno de los casos confirmados fue un profesional sanitario residente en la provincia de Palena, región de Los Lagos, que refirió la aparición de síntomas el 2 de enero de 2019. El paciente había viajado a Epuyén durante un día a mediados de noviembre, y posteriormente albergó y cuidó a un caso confirmado de Epuyén mientras la paciente estaba en la fase prodrómica. Este es el primer caso confirmado de infección por hantavirus en la región de Los Lagos en 2019″.

En 2018 se notificaron en Chile ocho casos, dos de ellos mortales.

El SPH es una enfermedad respiratoria vírica y zoonótica. “La infección se adquiere principalmente por inhalación de aerosoles o contacto con excrementos o saliva de roedores infectados”, recordó la Organización Mundial de la Salud y subrayó que “los casos de infección humana por hantavirus suelen producirse en zonas rurales donde se pueden encontrar roedores silvestres que albergan el virus y donde las personas pueden estar expuestas a él”.

Síntomas y contagio

La enfermedad provoca cefaleas, mareos, escalofríos, mialgias y problemas gastrointestinales, como náuseas, vómitos, diarrea y dolor abdominal, seguidos de disnea e hipotensión de inicio súbito.

“Los síntomas de SPH suelen aparecer 2 a 4 semanas después de la exposición inicial al virus, aunque pueden hacerlo desde 1 hasta 8 semanas después de la exposición”, resaltó la OMS y detalló que “la tasa de letalidad puede alcanzar el 35-50%”.

El organismo internacional confirmó que “en Argentina se ha documentado una transmisión limitada de persona a persona del SPH debido al virus de los Andes”. En ese marco, recomendó que los Estados “mantengan sus esfuerzos para detectar, investigar, notificar y tratar a los casos, con el fin de prevenir y controlar las infecciones por hantavirus” y alertó: “Se debe prestar especial atención a los viajeros que regresen de zonas afectadas”.

“Las medidas preventivas deben cubrir los riesgos laborales y relacionados con el turismo ecológico. Las personas que realizan actividades al aire libre, como acampadas o excursiones, deben tomar precauciones para reducir la posible exposición a materiales potencialmente infecciosos”, añadió, haciendo hincapié en que la detección temprana de la enfermedad y la atención médica a tiempo “mejoran en gran medida los resultados clínicos”.

Recomendaciones para médicos

“Los médicos deben consultar los datos epidemiológicos a fin de conocer la posible exposición y estar atentos a los pacientes que presenten signos y síntomas sospechosos, como fiebre, mialgias y trombocitopenia”, dijo la OMS en el comunicado y agregó que la atención en las fases iniciales de la enfermedad debe incluir “antipiréticos y analgésicos a demanda. En algunas situaciones, los pacientes deben recibir antibióticos de amplio espectro mientras se confirma el agente etiológico”, mencionó.

Alertó que “dada la rápida progresión del SPH, la atención clínica debe centrarse en la monitorización hemodinámica del paciente, el control hidroelectrolítico y asistencia a la ventilación”, al tiempo que “los casos graves deben transferirse de inmediato a unidades de cuidados intensivos”.

ADN Sur

Se destacan la gripe, el dengue, el rechazo a la vacunación y los efectos de la contaminación.

La gripe, el dengue, el rechazo a la vacunación, los efectos de la contaminación del aire y la resistencia antimicrobiana forman parte de las 10 amenazas vinculadas con la salud que deberá enfrentar el mundo en 2019, de acuerdo a un informe divulgado en las últimas horas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Según describió la OMS, el mundo se enfrenta a múltiples desafíos vinculados con la salud que van desde el brote de enfermedades prevenibles por vacunación (como el sarampión), el aumento de las tasas de obesidad y la inactividad física, hasta los efectos causados por la contaminación ambiental y el cambio climático.

“Para hacer frente a estas y otras amenazas, el 2019 marca el comienzo del nuevo plan estratégico quinquenal de la Organización Mundial de la Salud: el 13º Programa General de Trabajo”, resaltó la organización al detallar los 10 temas que van a demandar su atención este año.

El HlV es una de las amenazas, aunque aclaró que el progreso logrado contra ese virus “ha sido enorme en cuanto a que las personas se realicen las pruebas, les proporcionen antirretrovirales (22 millones están en tratamiento) y les brinden acceso a medidas preventivas”.

Sin embargo, advirtió que “la epidemia sigue causando estragos, ya que casi un millón de personas mueren cada año de VIH / SIDA”.

Otro de los desafíos se vincula con las enfermedades no transmisibles, como la diabetes, el cáncer y las enfermedades cardíacas, pero la contaminación del aire y el cambio climático también están en la lista de prioridades, dado que “nueve de cada diez personas respiran aire contaminado todos los días”.

El dengue, una enfermedad que puede ser letal, “ha sido una amenaza creciente durante décadas”, enfatizó el informe, y agregó que hay alrededor de “390 millones de infecciones al año”. La estrategia de la OMS para el control del dengue “tiene como objetivo reducir las muertes en un 50 por ciento para 2020”, agregó.

“Más de 1.600 millones de personas (22% de la población mundial) viven en lugares donde las crisis prolongadas (a través de una combinación de desafíos como la sequía, el hambre, los conflictos y el desplazamiento de la población) y los precarios servicios de salud los dejan sin acceso a la atención básica”, advirtió el informe.

La “resistencia antimicrobiana” también está dentro del panorama, dado que el desarrollo de antibióticos, antivirales y antimaláricos representan “algunos de los mayores éxitos de la medicina moderna”.

Por último, señaló que el ébola también será un tema al cual prestarle atención, teniendo en cuenta que en 2018 la República Democrática del Congo vio dos brotes distintos de esa dolencia, que se extendieron a ciudades de más de 1 millón de personas. (Télam)

 

Diario La Gaceta

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se detectan en el país alrededor de 20 mil nuevos casos de cáncer de mama por año, esto es, en promedio dos nuevos por hora.

En cifras de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la Argentina ocupa el segundo lugar en riesgo de muerte por cáncer de mama en América Latina: mueren alrededor de 20 mujeres por día a causa de esta enfermedad. Y las estadísticas indican que al llegar a los 85 años, una de cada ocho la habrá sufrido.

Hay más: contra todas las recomendaciones, cuatro de cada diez mujeres mayores de 40 años no se hacen la mamografía anualmente, según una encuesta nacional realizada por Fundación Avon en 2016. La institución cree firmemente que ninguna mujer debe morir a causa del cáncer de mama, por desconocimiento o desinformación y con ese fin lanzó la campaña En Foco “para empoderar a todas las mujeres con información sobre esta enfermedad, todos los días”.

 Al llegar a los 85 años, una de cada ocho mujeres habrá sufrido cáncer de mama

En el Día Mundial de Lucha contra el Cáncer de Mama, la buena noticia -porque siempre hay un costado positivo hacia donde elegir mirar- es que, detectado a tiempo, el cáncer de mama puede curarse en más del 90% de los casos.

Así, siendo plenamente conscientes de los riesgos, los síntomas, los factores de riesgo, los mitos y la prevención, toda mujer sabrá cómo actuar en caso de identificar alguna anormalidad o desarrollar síntomas, para realizarse los controles y acceder a un tratamiento lo más rápido posible.

Primero, lo primero: conocer los factores de riesgo

Un factor de riesgo es una característica cuya presencia lleva a que aumente la incidencia de una enfermedad.

Dicho esto, conviene saber que éstos se dividen en “no modificables”, es decir, aquellos que no son posibles de evitar y aumentan las posibilidades de que se genere una enfermedad, y “modificables”, que son las medidas que pueden incorporarse para reducir el riesgo de enfermar.

Las personas que tienen mayores riesgos de desarrollar cáncer de mama son las mujeres, de hecho, es el tumor maligno más frecuente en el sexo femenino, y si bien puede afectar también a los hombres, la proporción es mucho menor (cien veces, para ser más exactos).

 Existen factores de riesgo no modificables, que no son posibles de evitar y aumentan las posibilidades de que se desarrolle una enfermedad

La edad es otro de los factores no modificables. A pesar de que las mujeres mayores tienen más riesgo de desarrollar cáncer de mama, todas tienen factores de riesgo únicos que son específicos de ella, motivo por el cual las mamografías de rutina generalmente comienzan a partir de los 40 años.

“Al sexo y la edad, hay que sumar los antecedentes familiares, la radioterapia de tórax a edad temprana y las biopsias mamarias con lesiones proliferativas, puntualizó a Infobae la médica cirujana general Dolores Mansilla (MN 136109), miembro de la Sociedad Argentina de Mastología (SAM), y añadió: “menarca temprana, menopausia tardía, no tener hijos o tenerlos a edades avanzadas también favorece el desarrollo de la enfermedad”.

Uno de los factores no modificables de los que menos se habla es la densidad mamaria, una condición de las mamas que presentan mayor cantidad de tejido glandular, en relación al tejido adiposo. La mama densa aumenta entre dos a seis veces el riesgo de desarrollar cáncer de mama, ya que a mayor tejido glandular, mayores posibilidades de proliferación o de que se generen mutaciones en las células mamarias.

Pero existen otros factores que sí se pueden controlar y que son modificables para reducir las posibilidades de desarrollar la enfermedad. En este punto, la especialista del Instituto de Oncología “Angel H. Roffo” mencionó “no amamantar, la terapia de reemplazo hormonal, el consumo de alcohol, el sobrepeso y el sedentarismo”. “La relación con el tabaquismo es aún controvertida”, reconoció, aunque es sabido que fumar aumenta las chances de desarrollar otros tipos de cánceres, y también puede producir otras enfermedades que compliquen el tratamiento (como la alteración de la vascularización y la circulación sanguínea, las afecciones pulmonares).

“Se postula que hasta un 40% de los cánceres podrían evitarse manteniendo una buena calidad de vida, teniendo una dieta variada y realizando ejercicio físico”, sentenció Mansilla.

El diagnóstico precoz, el primer paso hacia la cura

“El diagnóstico precoz aumenta las posibilidades de curación y asegura mejores resultados estéticos, por eso es muy importante que la mujer aprenda a conocer sus mamas. Esto es, estar atenta a la aparición de nódulos, derrames de sangre por pezón, retracción de la piel o cualquier otro signo fuera de lo común”. La médica mastóloga Diana Montoya (MN 88641) señaló a Infobae que “si bien el autoexamen es un control recomendable, la detección precoz se realiza esencialmente a través de las imágenes que brinda la mamografía”.

La especialista es miembro de la SAM y del Servicio de Mastología del Instituto Angel H. Roffo y Hospital Universitario Austral y recomendó “realizar una consulta al año con el mastólogo, profesional idóneo para el diagnóstico y tratamiento de patologías mamarias”.

 Si bien el autoexamen es un control recomendable, la detección precoz se realiza esencialmente a través de las imágenes que brinda la mamografía

Desde la SAM se recomienda una mamografía de base entre los 35 y los 37 años de edad en pacientes con exámenes clínicos normales sin antecedentes familiares de cáncer de mama. En pacientes con antecedentes fuertes (familiar directo, madre, hermana) se recomienda realizar la mamografía 10 años antes de la edad de detección del cáncer del familiar más cercano. Por lo general, es a los 30 años.

Nuevas prioridades para abordar el cáncer de mama metastásico en la Argentina

Con el objetivo de mejorar el abordaje del cáncer de mama avanzado/metastásico en el país, las organizaciones de la sociedad civil Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer (Lalcec), Movimiento Ayuda Cáncer de Mama (Macma) y Fundación para la Investigación, Docencia y Prevención del Cáncer (Fuca) participaron junto a otras 22 organizaciones de Latinoamérica en la definición de las prioridades de las pacientes con cáncer de mama avanzado o metastásico y en la elaboración de un documento regional y de otro específico para la Argentina, que fueron presentados en el marco del Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama, que se conmemora en octubre.

Las mismas surgieron a partir de un sondeo realizado por la encuestadora Ipsos a pedido del laboratorio Pfizer entre abril y mayo de este año, que involucró a cinco representantes de ONGs y asociaciones de pacientes argentinas y en total a 28 ONG de nueve países de Latinoamérica. Entre las principales conclusiones se registró queel 100% de los encuestados considera que no existe en nuestro país un código de registro específico para pacientes con cáncer de mama metastásico, el 80% manifestó que hay una coordinación fragmentada entre los diferentes actores responsables por el cuidado de los pacientes de cáncer de mama metastásico dentro de los sistemas de salud y el 100% acordó que las herramientas que ayudan a los cuidadores o familiares de los pacientes no existen o existen pero no son conocidas.

Como resultado, el grupo elaboró para la Argentina las siguientes prioridades:

– Mejorar la calidad de vida de las pacientes con Cáncer de Mama Avanzado/Metastásico en la práctica clínica.

– Aumentar la disponibilidad y el acceso a la atención multidisciplinaria, incluida la asistencia paliativa, de apoyo psicosocial para pacientes, familias y cuidadores, asegurándose de que las pacientes reciban la mejor experiencia de tratamiento.

– Mejorar la disponibilidad de la epidemiología robusta y los resultados de los datos de cáncer de mama avanzado/metastásico.

– Proporcionar herramientas de información, específicas y precisas de cáncer de mama avanzado/metastásico.

– Ofrecer un entrenamiento en destrezas de comunicación a todos los profesionales de la salud.

 

 

Infobae

En medio de los festejos del Día del Estudiante, la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirmó que los patrones de consumo de alcohol más altos en Argentina se dan en los adolescentes de entre 15 y 19 años.

Midieron la “prevalencia de episodios de alto consumo” en los jóvenes argentinos que consumieron 60 gramos o más de alcohol puro al menos una vez en 30 días. Los varones mayores de 15 consumieron en promedio 20,1 litros por año, mientras que las mujeres de esa edad tomaron 7,2 litros en ese año.

El dato se desprende del Informe Mundial sobre Alcohol y Salud 2018 y sostiene que en 2016 murieron más de 3 millones de personas a consecuencia del consumo nocivo de alcohol. Eso es igual a 1 de cada 20 muertes o el 5% de la carga mundial de mortalidad. El estudio también describe qué hacen los países para reducir esta carga.

De todas las muertes relacionadas con el alcohol, en Argentina 2.700 fueron a causa de heridas provocadas en accidentes de tráfico, automutilaciones o violencia interpersonal; 2.155 a causa de desórdenes digestivos y 3.057 por enfermedades cardiovasculares, infecciosas, cáncer y desórdenes mentales.

El informe revela que a pesar de tendencias positivas en la prevalencia de ebriedad, las cifras siguen siendo preocupantes. Argentina está entre los países que tienen el consumo “per capita” más alto del mundo: 9,8 litros en 2016. Seis años atrás, la medida local era de 9,3.

“Es inaceptable un consumo excesivo y nocivo tan generalizado y que provoca unas tasas tan altas de enfermedad y muerte”, dijo el coordinador de la unidad de abuso de substancias de la OMS, Vladimir Poznyak, a cargo del informe. “Los datos muestran claramente que o hay un cambio significativo o no cumpliremos con lo que los propios gobiernos han establecido”, agregó.

Es que los Estados miembros de la OMS habían fijado el objetivo de reducir el consumo global de alcohol en un 10 % para 2025 con respecto a los índices de 2010. Y la meta está lejos de cumplirse.

Los problemas en la salud por el consumo de alcohol son más comunes en países de altos ingresos, especifica el texto, algo que subrayó Poznyak. “Cuando hay crisis económica, el consumo de alcohol se reduce.”Por más que Argentina esté en crisis y no esté entre los países más desarrollados, comparte con Europa occidental, América del Norte, Australia y Nueva Zelanda los porcentajes más bajos entre los argentinos que son abstemios y los que no tomaron alcohol en los últimos 12 meses.

Respecto a las políticas para prevenir enfermedades por el consumo en exceso del alcohol, el informe detalla que Argentina no aplica un impuesto especial sobre la cerveza o el vino ni tampoco a la publicidad de esas bebidas. Las estimaciones apuntan a que el consumo de alcohol crecerá a nivel mundial y especialmente “en el Sudeste Asiático, en el Pacífico occidental y en las Américas”.

Esto es así porque  el 27 % de los jóvenes de entre 15 y 19 años del mundo son bebedores. Ese porcentaje  crece considerablemente en Europa en la misma franja de edad (hasta el 44 %), seguido de las Américas y del Pacífico occidental (ambos, 38 %).

El estudio subraya que las encuestas escolares revelan que el consumo de alcohol empieza en muchas ocasiones antes de los 15 años, “con muy pocas diferencias entre niños y niñas”.

El consumo medio de alcohol diario en el mundo es de 33 gramos de puro alcohol, lo que equivale a 2 vasos de vino, una cerveza grande o dos chupitos de alcohol fuerte. Globalmente, el 45 % del alcohol consumido es alcohol fuerte, seguido de la cerveza (34 %) y el vino (12 %).

“En la Ciudad de Buenos Aires se detecta un positivo de alcoholemia cada dos horas, y en su gran mayoría se trata de jóvenes. Tenemos que entender que el alcohol y el volante no son compatibles, y para eso realizamos acciones de concientización y aumentamos los controles de alcoholemia aleatorios y rotativos en puntos estratégicos”, dijo a través de un comunicado Juan José Méndez, secretario de Transporte de la Ciudad, durante el Día del Estudiante. En la Ciudad se detecta un positivo cada dos horas.

 

 

 

Clarín