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El análisis de los comicios en Bolivia lo realizaron investigadores del MIT destaca que “las conclusiones de la OEA parecen profundamente defectuosas”.

El presidente Alberto Fernández se refirió este sábado al informe realizado por investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) publicado en un foro del diario The Washington Post, duramente criticado por la OEA, en el que se destaca que el ahora ex presidente boliviano Evo Morales​ ganó las elecciones sin fraude.

Fernández destacó desde su cuenta en Twitter que el «informe difundido critica con singular dureza, por su inconsistencia, la auditoría realizada en esa oportunidad por la OEA, que concluyera en afirmar la existencia de irregularidades en la elección que ahora se reivindica».

«Como siempre señalé, en Bolivia se violentó el Estado de Derecho con el accionar de las Fuerzas Armadas y sectores de la oposición al entonces presidente y con la explícita complicidad de la OEA que estaba llamada a velar por la plena vigencia de la democracia», insistió Fernández.

El presidente lanzó a su vez críticas a Mauricio Macri, a quien cuestionó porque, según destacó, «guardó un silencio cómplice ante semejante atropello, desoyendo las voces que entonces se levantaron para preservar la institucionalidad boliviana».

Reclamó Fernández «la pronta democratización de Bolivia, con la plena participación del pueblo boliviano y sin proscripciones de ningún tipo».

Según se detalló en ese foro del medio estadounidense, los investigadores estudiaron la tendencia del escrutinio antes y después de que se interrumpiera el conteo rápido al 84 %, punto en el que los opositores a Morales denunciaron el inicio del supuesto fraude, que acreditó después la Organización de Estados Americanos (OEA).

El informe ─publicado originalmente por el Centro de Investigación en Economía y Política (CEPR) que tiene entre sus integrantes a un ex Canciller de Rafael Correa─ marca que «el análisis estadístico y las conclusiones de la OEA parecen profundamente defectuosas».

El primero que reveló el estudio similar sobre Bolivia, en noviembre pasado, fue el propio Correa, también citando al CEPR.

Agrega el informe que es «altamente probable que Morales superase el margen de 10 puntos porcentuales», al defender que la tendencia alcista que impulsaba al entonces mandatario era anterior a la interrupción del conteo rápido.

Evo Morales vive exiliado en Argentina y pretendía presentarse al Senado en los nuevos comicios programados para mayo, pero su candidatura fue inhabilitada por los nuevos miembros del Tribunal Supremo Electoral nombrados por Jeanine Áñez, informó El Clarín.

Las nuevas elecciones de Bolivia, que se realizarán el próximo 3 de mayo, serán observadas por la Unión Europea (UE), la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Interamericana de Organismos Electorales (Uniore).

Así lo anunció este miércoles el presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Salvador Romero, quien aseguró que esto garantiza «tener un proceso muy amplio de observación»

Romero puntualizó que «tres grandes delegaciones que van a llegar a Bolivia: la de la OEA, de la Unión Europa –estamos a la espera de su confirmación oficial en el transcurso de las próximas semanas– y la de los organismos electorales de América».

«Cuantos más ojos observen el trabajo del organismo electoral, cuantos más ojos lo vean, el proceso (será) mejor», sostuvo el jefe del TSE.

Con estas elecciones presidenciales, Bolivia aspira a zanjar una crisis política que se saldó con más de 30 muertos por los enfrentamientos entre simpatizantes y detractores de Morales y con las fuerzas de seguridad.

El nuevo Gobierno de Jeanine Áñez y el MAS del ex presidente Evo Morales llegaron a un acuerdo para celebrar nuevas elecciones que veta expresamente al líder indígena como candidato presidencial, por lo que se limitará a dirigir la campaña desde Argentina, donde está refugiado.

Áñez también competirá el 3 de mayo, engrosando así la nutrida lista de candidatos presidenciales entre la oposición a Morales, integrada también por los ex presidentes Carlos Mesa y Jorge ‘Tuto’ Quiroga y por el líder cívico Luis Fernando Camacho, entre otros.

El presidente depuesto de Bolivia Evo Morales acusó a la Organización de Estados Americanos (OEA) y a su secretario general, Luis Almagro, de haberse manchado con la «sangre de los bolivianos», por su activa participación en el golpe de Estado que lo apartó de la Presidencia de su país.

«Yo no podía entender que la OEA sea golpista, (ahora) me consta, lo he vivido, que la OEA es golpista», señaló el mandatario, en una conferencia de prensa en México, donde se encuentra asilado.

En sus declaraciones, contó que se había acordado la realización de la auditoría a los comicios del 20 de octubre, que desataron las manifestaciones violentas de la oposición, al negarse a aceptar su triunfo para un nuevo mandato.
La OEA había señalado que tenía previsto emitir su informe el 12 o 13 de noviembre, previo acuerdo con la Cancillería boliviana; sin embargo, la madrugada del día 10 le informó que ya tenían un documento preliminar.

Ante ello, según Morales, se comunicó con la representación de la organización y les advirtió que «si sacan ese informe va a incendiar a Bolivia y va a haber muertos».

La OEA es golpista, no respeta la soberanía de los Estados, que quede bien claro, no se cómo no se le remuerde la conciencia a Luis Almagro

El exmandatario señaló que, lamentablemente, lo ignoraron y «Luis Almagro y la OEA se mancharon con la sangre del pueblo boliviano», al acelerar «el informe para el domingo 10 en la madrugada, para sumarse al golpe de Estado».

Recordó que hasta la fecha, la OEA no ha emitido un informe final de la auditoría hecha a los comicios y ya se han registrado decenas de muertos por las autoridades de facto en el país suramericano.

Por todo esto, recomendó a los gobiernos progresistas de la región «cuidarse de la OEA», agregando: «La OEA es golpista, no respeta la soberanía de los Estados, que quede bien claro, no se cómo no se le remuerde la conciencia a Luis Almagro».

«Acusación política»

Morales también se refirió a la persecución y represión que ha emprendido el Gobierno de facto de Jeanine Áñez contra sus detractores en Bolivia.

Desde el 20 de octubre se han registrados 33 muertos, de los cuales 30 ocurrieron tras la forzada salida de Morales de la Presidencia, el pasado 10 de noviembre, según datos de la Defensoría del Pueblo.

Además, los últimos días se han registrado ataques contra líderes partidarios a Morales. Los más recientes fueron la aprehensión de la exdiputada electa del Movimiento al Socialismo (MAS) Deisy Judith Choque y la detención preventiva de Gerardo García, vicepresidente del MAS.

«Dentro del sistema capitalista, los movimientos sociales somos terroristas», señaló Morales, e indicó que esta práctica es común «en la derecha». «Desde 1989 hasta 2005 me procesaron continuamente por sedición (…) pero nunca lo probaron», recordó.

De manera similar, ahora buscan procesarlo por sedición, lo que definió como una «acusación política», y celebró que no lo están «procesando por corrupto».

¿Y las elecciones?

El mandatario depuesto se refirió a que desde el gobierno de facto «plantean elecciones, libres, limpias y transparentes, y no puede haberlas si hay perseguidos políticos, acusados de terrorismo, hermanas y hermanos asilados en Embajadas y otros países».

» Nunca nos perdonarán que apostamos a la nacionalización de los recursos naturales y cambiamos Bolivia
Reiteró que no se presentará como «candidato a la Presidencia».

Sin embargo, dijo que como movimiento tiene «derecho a participar en las elecciones», aunque recordó que le está impedido volver al país «por instrucción de EE.UU.».

«Cambiamos Bolivia»

El mandatario derrocado mencionó que lo que le duele de lo que sucede actualmente en Bolivia, además del asesinato de sus compatriotas, es que «lo que en corto tiempo fue construido, ahora lo están destruyendo».

«Nunca nos perdonarán que apostamos a la nacionalización de los recursos naturales y cambiamos Bolivia», enfatizó.

Señaló que durante su Gobierno, «como indios», demostraron que «Bolivia es viable» y puede haber «crecimiento económico». En ese sentido hizo referencia a que durante sus 13 años de mandato, seis estuvieron primeros como el país de mayor crecimiento económico en Sudamérica, algo que no había sucedido antes, informó Actualidad Rt.

 

Pidió “pacificar el país” y adelanto que enviará una misión para el “próximo proceso electoral”.

La Organización de Estados Americanos (OEA) reconoció este viernes a Jeanine Áñez como presidenta provisional de Bolivia y pidió «pacificar el país». Lo hizo el secretario general Luis Almagro en una conversación con Añez.

«Conversé con Jeanine Áñez, presidenta de Gobierno provisional de Bolivia. Transmití el apoyo de la OEA para el próximo proceso electoral. Acordamos el envío de una misión para la cooperación electoral previa a elecciones y reiteramos llamado a pacificación del país», escribió Almagro en Twitter.

Instantes después de la charla entre ambos, fue Áñez la que recurrió a las redes sociales para agradecerle a Almagro por su «reconocimiento».

«Agradezco la llamada del Secretario General de la OEA, Luis Almagro, su reconocimiento a nuestro gobierno de transición y el apoyo para convocar elecciones en el menor tiempo posible. La próxima semana recibiremos la Misión de la OEA para conversar sobre la transición democrática», precisó Áñez.

Almagro no se había pronunciado aún sobre la proclamación de Áñez como presidenta interina de Bolivia, aunque sí había señalado que lo que ocurrió en Bolivia fue «un Golpe de Estado» provocado por el propio Evo Morales al realizar «fraude en las elecciones del 20 de octubre», informó Clarín.

El secretario general del organismo dijo que el presidente boliviano quiso quedarse en el poder al “robarse la elección”. Brasil, Argentina y otros países pidieron nuevos comicios “lo antes posible”.

Brasil presentó este martes ante la Organización de los Estados Americanos una declaración firmada por 15 países (entre ellos Argentina y Estados Unidos) en la que, sin mencionar el término “golpe de Estado”, pide una transición rápida y elecciones “lo más pronto posible” en Bolivia, aunque otro grupo de países denunció un regreso al “oscuro pasado” de intervenciones militares.

El secretario general del organismo, Luis Almagro, agregó un nuevo elemento a la polémica al esgrimir que fue el propio Evo Morales quien había dado un “autogolpe” porque quiso “robarse” la elección.

En una picante reunión del Consejo Permanente de la OEA que fue convocada en Washington por Brasil, Perú, Colombia, Guatemala, República Dominicana, Estados Unidos, Canadá y también el autoproclamado Gobierno de Venezuela, Juan Guaidó, se formó un fuerte contrapunto entre los países que consideraron a la salida del presidente Evo Morales como una renuncia y otros que la calificaron como un golpe de Estado.

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En el comienzo de la sesión, el director del Cooperación y Observación internacional, Gerardo De Icaza, hizo un minucioso análisis de porqué la misión de observadores de la OEA consideró que las elecciones presidenciales del 20 de octubre habían estado viciadas.

“En tecnología, cadena de custodia, integridad de las actas y proyecciones de estadísticas se encontraron irregularidades graves”, afirmó.

Luego, el embajador de Brasil Fernando Simas Magalhaes leyó una declaración suscripta por 15 países: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Estados Unidos, Guatemala, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay y Venezuela (Guaidó).

En ella, rechazan los actos de violencia en Bolivia, hacen un llamado a la “paz social” y a una “salida a la crisis de acuerdo a la constitución”. Y llaman a los políticos y a los representantes de los órganos del estado boliviano a que actúen “de acuerdo con el mandato constitucional”.

La declaración concluye con un “llamado para que la definición de la presidencia provisional se haga urgentemente” y se haga una convocatoria a las elecciones “lo antes posible con garantías de que sea con justicia y transparencia”.

También avaló ese pedido el embajador de Estados Unidos, Carlos Trujillo, quien agregó que Washington “rechaza el reclamo ridículo de que la anulación de una elección fraudulenta fuera un golpe de Estado”. Y agregó: “Morales renunció. Si hubo amenaza a la democracia fue hecha por Evo Morales para subvertir la voluntad del pueblo”.

Pero otro bloque de países consideró la crisis boliviana como un golpe de Estado y alertaron sobre el rol de los militares y la policía.

Luz Elena Baños Rivas, embajadora de México, el país que recibió este martes al ex presidente Morales, manifestó la “seria preocupación ante el grave quebrantamiento del orden constitucional en Bolivia, donde ha sucedido un golpe de Estado que México condena enérgicamente. No debe haber tentaciones de intervenciones”.

El representante de Uruguay Ricardo Domínguez señaló que “no han faltado interpretaciones sesgadas que intentan mostrar la salida de Morales como una renuncia. ¿Desde cuando una sugerencia de las fuerzas militares y policiales puede ser entendida como tal? El eufemismo parece una burla”, dijo.

Denunció, además que “hay precisos mecanismos. Nunca puede ser el quiebre del estado de derecho la forma de superar estas contiendas al menos que se requiera retrotraer al continente a oscuros tiempos”. “Que no queden dudas. Fue a todas luces un golpe de Estado cívico, político y militar”, advirtió.

Nicaragua se sumó a este bloque, como también Antigua y Barbuda y otros países caribeños.

Pero luego de todas las intervenciones, el secretario general del organismo, el uruguayo Luis Almagro, tomó la palabra y dio un duro mensaje contra Morales. “Golpe de estado es una forma ilegítima de acceder al poder”, comenzó, para luego denunciar que Morales había perpetrado un “autogolpe” porque se quería “robar una elección”.

“Esta forma de autogolpe no es nueva”, dijo y puso como ejemplo a Slobodan Milosevic en Serbia y otros países latinoamericanos que no mencionó. “La sangre en las manos es de aquellos que cometieron un fraude electoral”, avanzó Almagro y agregó: “LA OEA no dio un golpe de Estado, dieron un golpe los que declararon un triunfo en una elección fraudulenta”.

“No se le puede pedir a un pueblo que se deje robar una elección; no se le puede pedir a un pueblo que se deje robar la soberanía, no se puede pedir a un pueblo que se deje robar el poder”, clamó, en la más dura declaración sobre lo ocurrido en Bolivia por parte de Almagro, al que algunos países, como México, habían criticado por guardar silencio en los últimos días.

La representante boliviana leyó un comunicado del ex canciller Diego Pary, que dijo que no pudo asistir a Washington por cuestiones de seguridad.

“El rol de la OEA es convocar a la pacificación y no a la confrontación”. Y denunció: “El fraude, la auditoría (de la OEA), solo fueron excusas para deslegitimar la autoridad constitucional y destituir al presidente Morales”.

El gobierno de Colombia pidió hoy una reunión urgente del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) con el fin de abordar la «compleja situación institucional» en Bolivia, tras la renuncia de su presidente Evo Morales, quien denunció un golpe de Estado de parte de la oposición y organizaciones cívica.

En un comunicado del Ministerio de Exteriores, el gobierno de Iván Duque dijo observar «con atención» los últimos acontecimientos en Bolivia tras el informe preliminar de la auditoría realizada por la OEA a las elecciones del 20 de octubre y la posterior renuncia del presidente boliviano, resaltò Tèlam.

«Colombia invita a los representantes de las instituciones del Estado, de los diferentes partidos políticos y de la sociedad en su conjunto, a trabajar de la mano por garantizar un proceso de transición pacífico, en estricto apego a las disposiciones constitucionales que rigen el ordenamiento jurídico boliviano y con el acompañamiento de la comunidad internacional», sostuvo la Cancillería en un comunicado.

En este sentido, el gobierno de Duque se mostró dispuesto a trabajar en el seno de la OEA «para asegurar que los ciudadanos bolivianos se puedan expresar libremente en las urnas y elegir a un nuevo gobierno con plenas garantías para su participación».

El ex presidente español, referente del PSOE, seguirá de cerca el desarrollo de los comicios en representación de la OEA.

El ex presidente español José Luis Rodríguez Zapatero llegó a Buenos Aires para ser veedor en las eleccionesgenerales de este domingo y ya se mostró como nuevo simpatizante de Racing.

El referente del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), que observará el desarrollo de las eleccionesen representación de la Organización de Estados Americanos (OEA), se hospeda en el Hotel Savoy, que es propiedad del presidente de la Academia, Víctor Blanco.

El dirigente no tardó en darle la bienvenida y entregarle una camiseta de Racing con el 10 en el dorso y el apellido del ex presidente del Gobierno español.

Blanco tiene raíces españoles, ya que nació Galicia, por lo que no dudó en darle bienvenida a Rodríguez Zapatero, quien fue presidente español entre 2004 y 2011.

En España, Rodríguez Zapatero es hincha de Barcelona y confeso admirador de Lionel Messi, informó El Clarín.

La Organización de Estados Americanos (OEA) exhortó el miércoles a las autoridades bolivianas a celebrar una segunda vuelta electoral sin importar la diferencia entre los dos candidatos presidenciales más votados.

Debido al contexto y las problemáticas evidenciadas en este proceso electoral, continuaría siendo una mejor opción convocar a una segunda vuelta”, dijo el director del departamento para la observación electoral de la OEA, Gerardo de Icaza.

Tres días después de la elección, Bolivia sigue en vilo sobre si habrá o no una segunda vuelta, pero todo parece indicar que el mandatario Evo Morales deberá jugarse su futuro político en un balotaje entre protestas por un supuesto fraude.

Al comparecer durante una sesión extraordinaria del Consejo Permanente solicitada por Brasil, Canadá, Colombia, Estados Unidos y Venezuela, de Icaza señaló que toda elección debe regirse por los principios de certeza, legalidad, transparencia, equidad, independencia e imparcialidad pero advirtió que en el proceso electoral boliviano “varios de estos principios han sido vulnerados”.

De Icaza expresó que su equipo tiene “dudas serias sobre si en este proceso existen las garantías para poder recurrir resultados por parte de la autoridad electoral”.

El funcionario anunció que el secretario general de la OEA, Luis Almagro, accedió a una solicitud del gobierno boliviano para realizar un análisis de integridad electoral que comprenda la verificación de cómputos, aspectos estadísticos, verificación del proceso y cadena de custodia, cuyas conclusiones tendrán carácter vinculante para ambas partes.

Las sospechas de supuesto fraude se vieron alimentadas por la interrupción durante 24 horas de la transmisión del conteo preliminar que daba ganador a Morales y en segundo lugar al expresidente y candidato Carlos Mesa y proyectaban una segunda vuelta. Pero el lunes, cuando se reanudó la transmisión, los resultados parciales proyectaban que Morales ganaba en primera vuelta.

Al fracasar su pedido para suspender la sesión del miércoles, Bolivia enviará a su canciller Diego Pary a otra sesión de la OEA ya agendada para la tarde del jueves.

El embajador boliviano José Gonzáles no ejerció el derecho de palabra el miércoles.

La nicaragüense Ruth Tapia rechazó que la sesión haya tenido lugar pese a la objeción de Bolivia y lo atribuyó al interés de un grupo pequeño de países de inmiscuirse en los asuntos internos de sus vecinos.

Por su parte, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, un organismo adscrito a la OEA, expresó el miércoles su preocupación ante la violencia generada en el marco del proceso electoral boliviano.

Pactaron este lunes establecer un “equipo de acompañamiento permanente” durante el recuento de votos.

El gobierno de Bolivia y una misión de observación de la OEA pactaron este lunes establecer un «equipo de acompañamiento permanente» del escrutinio de las elecciones generales efectuadas el domingo, en un contexto de desconfianza ciudadana por las cifras del tribunal electoral.

El canciller Diego Pary y los veedores de la OEA «acordaron establecer un equipo de acompañamiento permanente en el proceso de conteo oficial de votos» de los comicios, consignó un Twitter oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia.

El acuerdo sigue a un llamado público de Pary a los organismos y embajadas extranjeras en el país a seguir el conteo «para que el proceso concluya con toda la transparencia necesaria», luego que el candidato opositor y expresidente Carlos Mesa acusara al gobierno de «manipular» el resultado de los comicios para evitar una segunda vuelta.

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) paralizó la difusión del escrutinio en la noche del domingo, tras un primer y único informe de conteo rápido del 84% de las actas que daba un 45,28% a Morales y un 38,16% a Mesa, datos que anticipan un balotaje.

«Estamos totalmente predispuestos a cooperar para que los diferentes países interesados hagan seguimiento al proceso de conteo», señaló Pary, que invitó puntualmente a Argentina, Brasil y EEUU a sumarse a ese cometido.

«Si es necesario y si así lo consideran pertinente, también se podrá hacer un conteo con transmisión pública, nosotros vamos a garantizar ello», agregó.

El Órgano Electoral Plurinacional (OEP) reinició la tarde del lunes su plenaria para recibir los votos del exterior y del área rural, pero los datos del conteo rápido continuaban estacionados en 84%, informó El Clarín.

La Organización de Estados Americanos (OEA) dijo el martes que el Tribunal Constitucional de Perú debe pronunciarse sobre la decisión del presidente Martín Vizcarra de disolver el Congreso, que contraatacó suspendiéndolo en sus funciones, lo que hundió al país en una incertidumbre que golpeaba los mercados locales.

Vizcarra cuenta con el respaldo de los militares y la policía, pero los legisladores opositores, que controlan el Congreso, designaron en su lugar a la vicepresidenta, Mercedes Aráoz.

El presidente, que ha lanzado una campaña anticorrupción, acusa al Congreso de entorpecer su labor con frecuentes interpelaciones a ministros gracias al voto mayoritario del partido de derecha liderado por Keiko Fujimori, quien está detenida mientras la investigan por supuesto lavado de dinero.

“La Secretaría General de la OEA considera que compete al Tribunal Constitucional del Perú pronunciarse respecto a la legalidad y legitimidad de las decisiones institucionales adoptadas”, sostuvo el organismo continental en un comunicado difundido en su página web.

La OEA consideró constructivo el llamado a elecciones legislativas que realizó Vizcarra para definir una pugna entre el Gobierno y el Congreso unicameral.

“Es conveniente que la polarización política que sufre el país la resuelva el pueblo en las urnas”, agregó la organización.

La decisión de Vizcarra produjo un sobresalto institucional y fue detonada por la aprobación por parte de la cámara del nombramiento de un nuevo magistrado del Tribunal Constitucional, que dirime los conflictos entre poderes.

El mandatario había advertido que iba a suspender al parlamento si designaba al magistrado porque significaba un rechazo de confianza a su gabinete.

Vizcarra convocó a elecciones para el 26 de enero, en las que se elegirá un Congreso que sesionaría hasta julio de 2021, el periodo constitucional del parlamento disuelto, según un decreto supremo publicado en el diario El Peruano.

Legisladores en rebeldía

Unos 86 legisladores, de los 130 del Congreso, se negaron el lunes por la noche a dejar la sede legislativa y en una inesperada sesión aprobaron suspender de sus funciones a Vizcarra durante 12 meses por “incapacidad temporal”.

Poco después, los opositores proclamaron a Aráoz como presidenta interina.

Algunos legisladores regresaron el martes a la sede del Congreso. En las afueras del hemiciclo la policía con cascos y escudos acordonó la sede y restringía el ingreso.

“Es un golpe de Estado. Es un atentando a los todos los congresistas”, dijo a periodistas la legisladora Luz Salgado, del partido de Fujimori, que logró ingresar al parlamento.

Disuelto el Congreso, sólo la Comisión Permanente conformada por 27 legisladores continuará en funciones y podría revisar decretos de urgencia, según la Constitución.

Los mercados reaccionaron con caídas a la incertidumbre política. La moneda peruana retrocedía un 0,50% y la bolsa local un 1,90%.

Tras el rechazo del Congreso a su gabinete, Vizcarra designó a su ministro de Justicia Vicente Zeballos como nuevo jefe del equipo de gobierno, que espera renovar a la terna ministerial.

La última vez que un mandatario cerró el Congreso en Perú fue en 1992, cuando Alberto Fujimori, padre de Keiko, alegó obstrucción en temas de seguridad y economía. Sus detractores afirman que fue para tapar investigaciones de corrupción.