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Narcotráfico

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La Brigada de Drogas Peligrosas de la Policía de Comodoro Rivadavia allanó este lunes cuatro domicilios de zona norte en relación a la venta de drogas. Uno de los “dealers” pactaba sus entregas en las inmediaciones de la Escuela N° 43. Se incautaron 440 dosis de cocaína y se detuvo a cuatro hombres de esta ciudad, informó Andrés Ávila,  segundo jefe de la Brigada de Drogas Peligrosas de la Policía de Comodoro Rivadavia.

Con la autorización de la jueza federal Eva Parcio, el personal policial de Drogas cumplió este lunes con cuatro requisas domiciliarias en Kilómetro 3 y el barrio de Laprida. Los operativos son el resultado de cuatro meses de investigación para desbaratar la banda de narcotraficantes.

Los operativos comenzaron a las 17 horas y se extendieron hasta pasadas las 22 horas con la detención de cuatro personas mayores de edad, vinculadas a la comercialización de estupefacientes. Los detenidos quedaron incomunicados a disposición de la Justicia Federal.

También los efectivos de Drogas Peligrosas secuestraron balanzas de precisión, elementos para corte y fraccionamiento de la droga. Hallaron 440 dosis de cocaína fraccionada y lista para la venta, precisó Ávila.

Las dosis estaban envueltas en bolsas nylon tipo “bochitas” que fueron incautadas en uno de los domicilios allanados. Durante la investigación se descubrió que uno de los “dealers” pactaba la venta y posterior entrega de la droga con sus clientes en las inmediaciones de la Escuela 43.

 

 

 

ADN Sur

La Justicia civil condenó al piquetero kirchnerista por decir que el “zabeca de Banfield trajo la droga a la Argentina” en alusión al ex presidente

El piquetero Luis D’Elía fue condenado a pagar una indemnización de 200 mil pesos a Eduardo Duhalde por vincular al ex presidente con el narcotráfico. El ex mandatario demandó al titular de la Federación de Tierra y Vivienda por las declaraciones que hizo en los programas televisivos “Intratables” y “Duro de Domar”.

En el envío que conducía Santiago del Moro emitido el 14 de abril de 2014, el líder piquetero manifestó “¿quién trajo la droga a la Argentina? El zabeca de Banfield la trajo”, en clara alusión a Duhalde.

En la demanda, el dirigente peronista destacó que, como era previsible, la réplica en todos los medios del país no se hizo esperar. Ese día, y en los sucesivos, el tema recorrió el país, internet, las redes sociales y todos los diarios de mayor circulación. Agregó que al día siguiente, D’Elía continuó con su actitud injuriosa y tanto fue así que en el programa “Duro de Domar”, conducido por el periodista Daniel Tognetti volvió a incurrir en las ofensas.

Al contestar la demanda, el piquetero kirchnerista, detenido  desde el 25 de febrero pasado por la toma de una comisaría en La Boca, dijo que “pese a que  en ningún momento mencioné a Eduardo Alberto Duhalde o aludí a su persona, algunos periodistas posteriormente se apartaron maliciosamente de mi relato y atribuyeron al nombrado el mote de ‘zabeca de Banfield'”.

Además en su defensa indicó que “al advertir la incorrecta asociación que efectuó el periodismo” publicó en su cuenta de Twitter que “Eduardo Duhalde es un dirigente de alta catadura moral” y “jamás ha tenido que ver él y sus amigos con el zabeca de Banfield”. Sin embargo, sus pretendidos argumentos fueron desechados por el juez que terminó condenando a D’Elía por sus dichos contra el ex jefe de Estado.

En el fallo, el magistrado Eduardo Maggiora, titular del Juzgado Civil 42, sostuvo que “del análisis efectuado puede concluirse válidamente la existencia de referencias, presunciones y relaciones que llevan, indefectiblemente, a la conclusión de que el demandado aludió al actor Eduardo Alberto Duhalde cuando se refirió al ‘Zabeca de Banfield'”. Y agregó que las declaraciones vertidas por el piquetero han dañado el honor y el buen nombre de Duhalde. “El demandado no podía ignorar las consecuencias de sus dichos, ya que el Sr. Luis D ‘Elía es una personalidad pública, con vasta experiencia en materia política y en el manejo de los medios de comunicación”, consideró el juez.

Al momento de responder la demanda, el piquetero K esgrimió un insólito argumento: dijo que era periodista para tratar de justificar sus declaraciones. Más allá de destacar que no acreditó que ejerza el periodismo, el juez desechó ese intento defensista de D’Elía y señaló: “De haber actuado como periodista, tampoco ello hubiera justificado el vincular al actor con el narcotráfico”.

En la sentencia, el magistrado condenó a Luis D’Elía a pagar a Eduardo Duhalde una indemnización de 200 mil pesos más intereses al 8 por ciento anual desde la fecha del hecho, y desde el día del dictado del fallo hasta que se haga efectivo el pago el monto se actualizará aplicando la tasa activa del Banco Nación. Además dispuso que una vez que quede firme la sentencia se publique en uno de los diarios que propuso Duhalde al interponer la demanda y también en los programas “Intratables” y “Duro de Domar”.

 

infobae

El ministro de Gobierno y la cúpula de la Policía del Chubut, destacaron los logros obtenidos por el Área de Drogas Peligrosas y Leyes Especiales, y resaltaron las capacitaciones que recibe el personal policial. Existieron secuestros de marihuana, cocaína, LSD y éxtasis.

El ministro de Gobierno de la Provincia, Federico Massoni, junto a la Jefatura de Policía de la provincia, que conduce Miguel Gómez, subrayaron los resultados obtenidos por el Área de Drogas Peligrosas y Leyes Especiales, a cargo del comisario inspector Eduardo Alonso.

En este sentido, Massoni expresó que “las políticas llevadas a cabo por el Gobierno en materia de Narcotráfico han dado excelentes resultados en estos 2 meses en virtud del permanente trabajo por parte de la Policía de la Provincia del Chubut”.

“Se trata de un nuevo momento histórico donde la tecnología representa un canal más directo y eficiente para la comercialización de droga en todo el país, los hombres y mujeres de la Policía debieron capacitarse de manera eficaz y extremadamente rápida para estar a la altura de este nuevo carácter tecnológico”, valoró Massoni en relación a la manera en la que se viene trabajando en el Área.

Comercialización

A su vez, el jefe de la Policía del Chubut, comisario general Miguel Gómez, explicó que “la tarea investigativa es el primer paso para dar con la comercialización de estupefacientes, que constituye el primer eslabón de una cadena operativa que concluye con el secuestro de los elementos y la puesta a disposición de la justicia a las personas que llevan adelante esta tarea ilegal”.

98 intervenciones

Por su parte, el comisario general Néstor Gómez Ocampo, subjefe de la Policía del Chubut, precisó que se realizaron 98 intervenciones en las que se secuestraron 1.814 dosis de marihuana; más de 18.950 dosis de cocaína; 16 dosis de LSD y 115 dosis de éxtasis. También se produjo el secuestro de 45 plantas de cannabis.

Además, se retiraron armas de fuego de circulación, se incautaron artículos electrónicos como balanzas de precisión, notebooks, teléfonos celulares y una alta suma de dinero en -pesos y en dólares. A raíz de estas intervenciones, 75 personas fueron puestas a disposición de la Justicia.

“A toda hora”

Finalmente, los jefes policiales manifestaron que “a la droga se la combate todos los días y requiere de una Policía dedicada, profesional y operativa a toda hora”.

“Los hombres y mujeres que integran nuestra institución dedican su vida a estas funciones. A todos ellos, nuestros profundos reconocimientos y que continúen con el mismo compromiso”, concluyeron los funcionarios.

El Comodorense

Anoche se produjeron cuatro detenciones por parte de la Policía Federal Argentina luego de una tarea de investigación por narcotráfico. El procedimiento se llevó a cabo en la terminal de larga distancia de Comodoro Rivadavia.

Este viernes por la noche en un operativo se logró detener a tres dominicanos y un argentino que eran investigados como sospechosos de integrar una banda dedicada al narcotráfico.

El procedimiento se llevó a cabo en la terminal de transporte de larga distancia, ubicada en Pellegrini y Almirante Brown de Comodoro Rivadavia.

Según pudo averiguar El Patagónico, la Policía Federal detuvo a los sospechosos y además trasladaron a una mujer al Hospital Regional.

El Patagónico

Fue gracias a un trabajo conjunto de la Secretaría Nacional Antidrogas de Paraguay(SENAD) y la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) argentina.

Los integrantes de la banda fueron identificados como Héctor Ricardo López, de 32 años, suboficial inspector (en actividad) de la Policía Nacional de Paraguay; Aníbal Vera, de 52 años; Carlos Daniel Figueredo Oviedo, de 20 años; y B.G.B.A., menor de edad.

El vehículo de gran porte habría salido de la zona de Maracaná, localidad cercana a la frontera con Posadas (Misiones), y se dirigía con destino a Mayor Otaño, al noreste paraguayo. Desde allí, los delincuentes pretendían cruzar la droga a la Argentina.

El camión iba seguido de un vehículo marca Toyota Vitz color rojo, que iba de “puntero”. Al ver la presencia policial, intentó huir. Tras unos kilómetros de persecución, el automóvil sufrió un vuelco cayendo en una cuneta, ya en cercanías de la localidad de Maciel.

Fuentes oficiales informaron que el operativo, realizado en el departamento paraguayo de Caazapá, incluyó una persecución cinematográfica luego de que los narcotraficantes advirtieran la presencia de las fuerzas e intentaran eludirlas.

Fuentes de la investigación confirmaron que dentro del camión había casi 4 mil kilos de marihuana comprimida en panes que habían sido cuidadosamente escondidos bajo piedras.

El trabajo conjunto entre la AFI y el SENAD surge de un convenio firmado en 2017 que busca combatir el crimen organizado -principalmente el narcotráfico y el lavado de dinero– en esa zona del continente.

Como parte del operativo, la AFI coordinó su accionar con la Gendarmería. El operativo estuvo encabezado por la fiscal Zully Figueredo, quien dispuso el traslado de los detenidos, junto con los vehículos y las evidencias hasta la base de la SENAD, donde se procederá al pesaje y análisis correspondientes.

 

Infobae.com

Tras diez años de trabajo, la ONU admitió el fracaso de su estrategia para lograr una sociedad “libre del abuso de drogas”, y fijó un nuevo plazo de igual duración para probar nuevas tácticas y determinar si es posible alcanzar dicho objetivo.

Las declaraciones del organismo se produjeron este jueves en Viena, en el marco de la reunión N°62 de la Comisión de las Naciones Unidas sobre Narcóticos y Drogas, que revisa la última década de política internacional en contra de los estupefacientes. Diez años atrás, en 2009, los Estados miembros de la organización habían acordado “eliminar o reducir significativamente” la producción, el tráfico y el consumo de drogas en el período de una década.

Luego de admitir el fracaso de su estrategia, la ONU fijó una nueva meta para el 2029, año en que volverán a evaluar si fueron efectivos en la eliminación del cultivo, la producción, el tráfico y el consumo de este tipo de sustancia.

Sin embargo, las estadísticas presentadas por el organismo durante el congreso parecen apuntar en dirección contraria a su iniciativa, ya que indican que el tráfico de drogas -tanto tradicionales como sintéticas- está ahora en máximos históricos, motivo por el cual se registran cada vez más consumidores y, en consecuencia, más muertes por adicción y sobredosis.

Ante la situación planteada en Viena, algunas de las ONGs que participaron de la reunión criticaron duramente al organismo por no haber sido capaz de ofrecer soluciones alternativas. Al respecto, Marie Nougier, representante del Consorcio Internacional de Políticas de Drogas -que nuclea a más de 170 ONGs de todo el mundo-, denunció: “Una vez más, los Gobiernos entierran sus cabezas en la arena para intentar ignorar lo inevitable: que los tratados de control de drogas de la ONU ya no resultan adecuados para responder a las complejas realidades de lo que llaman el ‘problema mundial de las drogas'”.

En la misma línea se manifestó la Comisión Global de Políticas de Drogas, formada por 25 personalidades como los ex presidentes de México Ernesto Zedillo; de Chile Ricardo Lagos, y de Colombia César Gaviria; el escritor peruano Mario Vargas Llosa o el empresario Richard Branson, al advertir que “la declaración supone la renovación de enfoques represivos obsoletos”.

 

 

 

TN

En el operativo secuestraron 23 celulares y más de 30 mil pesos. Policía Federal detuvo a un “dealer”.

Un sujeto que comercializaba estupefacientes al menudeo por todo Puerto Madryn fue detenido ayer. La Policía Federal Argentina investigó al hombre y allanó su domicilio. Apuntaron que es el dealer encargado de suministrar cocaína en la ciudad chubutense. El operativo culminó con el secuestro de 90 dosis de cocaína, 23 teléfonos celulares, armas de fuego, dinero en efectivo y documentación de vital interés para la causa.

Bajo las órdenes del Ministerio de Seguridad de la Nación, a cargo de Patricia Bullrich, los uniformados de la Policía Argentina, fuerza comandada por Néstor Roncaglia, desarrollaron numerosas tareas de inteligencia criminal para detectar el accionar del sujeto.

Despliegue

“El despliegue de las fuerzas federales en el territorio sigue brindando resultados. Vamos a seguir por este camino, trabajando día a día, para alcanzar el objetivo: una Argentina sin narcotráfico”, explicó la ministra Bullrich, quien instruyó políticas expresas a la Secretaría de Seguridad que dirige Eugenio Burzaco.

Investigación

Con lo recolectado durante la pesquisa, los efectivos de la fuerza identificaron al narco involucrado y descifraron su modus operandi. Este acopiaba, fraccionaba y comercializaba al menudeo bajo la modalidad de pasa manos en diferentes puntos de Puerto Madryn, Chubut.

El Juzgado Federal N° 2 de Rawson, a cargo del juez Gustavo Lleral, dispuso el inmediato allanamiento del lugar. Se incautaron 90 dosis de cocaína, 23 teléfonos celulares, más de 30.000 pesos, un pistolón, un arma tumbera, una balanza digital, munición y más elementos de interés para la causa.

Desde el Juzgado a cargo del doctor Lleral se inició una causa donde el detenido será sometido a la imputación debidamente por comercialización de estupefacientes.

Tiempo Sur

Según trascendió, la captura de Zapata había sido ordenada por el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia, en el marco del Expediente 3684/2013/TO1.

Al sujeto lograron ubicarlo y detenerlo tras un sigiloso pero efectivo trabaja investigativo de personal de la Brigada de Investigaciones de la Delegación Rawson de la Policía Federal Argentina que lo atrapó cuando Zapata transitaba por el pasaje Tomas Guido Norte.

Allí fue demorado en principio y luego ya en condición de detenido, lo trasladaron a las instalaciones de la Delegación de Rawson de la Policía Federal, desde donde sería trasladado en las horas próximas a la Unidad Penitenciaria 14, ubicada en la Ciudad de Esquel, lugar donde cumpliría la condena.

El hombre aprehendido se encontraba condenado por la causa federal relacionada al comercio, producción y transporte de estupefacientes. Integraba una banda que operaba en las ciudades de Río Cuarto, Buenos Aires y el Valle Inferior del Río Chubut y que fue desmantelada en enero de 2013 con un megaoperativo denominado “Verano Blanco”, en el que se logró secuestrar unos 67 kilos de cocaína de máxima pureza.

Por este caso, tras el juicio, el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia condenó a varios años de cárcel a 25 personas entre chubutenses, cordobeses y bolivianos.

 

 

Radio 3

Alquilaron una casa y la convirtieron en un cabaret. Se beneficiaron de la ganancia por los servicios sexuales. Los denunciaron y fueron a juicio.

Ernesto David Dejodas fue condenado a 5 años de prisión en una cárcel federal por promoción y facilitación de la prostitución de nueve víctimas, agravado por abuso de una situación de vulnerabilidad; Lorna Fabiana Ruiz, como partícipe secundaria, a dos años y seis meses en suspenso. Hará 100 horas de trabajos no remunerados a favor del Estado o de una institución de bien público. El fallo fue del Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia.

La causa empezó con la denuncia de María Lourdes Schlemminger, delegada de la Dirección Nacional de Migraciones de Puerto Madryn. Recibió llamados anónimos de una mujer muy alterada denunciando que en Roberto Gómez al 200 tenían a una jovencita de Paraguay engañada para explotarla sexualmente. La vivienda ya había sido mencionada en la línea telefónica de la Municipalidad: habían denunciado que Héctor Omar “Cura” Segundo “llevaba prostitutas y narcotráfico” al cabaret.

Grupo

Prefectura Naval y Policía verificaron que allí un grupo de mujeres ejercía la prostitución –algunas extranjeras-, vivían y vendían alcohol. El encargado era Dejodas. Se movía en una Renault Kangoo. En la barra atendía un travesti –Luciana- que cobraba pases y bebidas, y repartía las ganancias. Los hombres iban de noche. No había cartel: tocaban timbre. El lugar era conocido por el boca a boca. Dejodas tenía la llave y llevaba cajones de bebidas, hielo y elementos de limpieza. En ocasiones llevaba y traía a las mujeres.

Su domicilio era Colón al 600. Allí vivía con su mujer Ruiz y un nene de 3 años. Ella también descargaba mercadería en el VIP y se retiraba.

En el burdel, a las 23 llegaban las mujeres. Se iban a las 8. Los pases se cobraban $ 500 la media hora y $ 1.000 la hora, y $ 200 la copa con las alternadoras.

El primer allanamiento fue el 15 de junio de 2016 a las 23.20. Se halló el contrato de alquiler. Ruiz era locataria y Dejodas, garante. Había preservativos, una bolsa con pulseras de colores, bebidas alcohólicas, documentación, un pendrive y $ 485,75 en una caja fuerte abierta sobre el mostrador.

Había mesas, sillas, una barra, una fonola, tres baños y tres habitaciones. Al menos 5 mujeres vivían y trabajaban. La casa no tenía habilitación ni matafuegos. Tenía cables sueltos, suciedad y olores nauseabundos. La Dirección Provincial de Lucha contra la Trata y el Tráfico de Personas entrevistó a las chicas. Varias eran paraguayas. Por eso ayudó una civil de Prefectura, intérprete de guaraní.

Hubo otro operativo la madrugada del 17 de septiembre de 2016. Estaba Dejodas junto con 12 hombres y 9 mujeres, la mitad extranjeras, todos bajo una luz tenue. Uno era el “Cura” Segundo: le incautaron plata y un cheque.

Se secuestraron 49 preservativos, 7 sobres de gel íntimo, condones usados en un tacho, un carnet de discapacidad de una de las mujeres, 103 litros de alcohol y tarjetas con la leyenda “Si andas buscando un buen momento Roberto Gómez”. Había un guante con $ 12.710.

En la pared un cartel: “Después de las 05:00 AM todo compartido”. Vasos, botellas y una bolsa con algo de cocaína. Se hallan una tarjeta con la inscripción “Director Espiritual” con un telefóno. Cuadernos y libretas con anotaciones. También comprobantes de transferencias de Wester Unión. Cuando amanecía apareció la madre de una de las chicas y se la llevó.

En simultáneo se allanó la casa de la pareja, en calle Colón. Ruiz estaba con su nene y “en estado de shock”. Le dijo a la Policía que se estaba separando y sólo vendía cosméticos para mantener a su hijo. Hallaron un certificado de discapacidad de una de las mujeres. Había anotaciones en papel de “Lore”, “Anto”, “Sara” y “Cele”.

Ruiz sacó del placard una bolsa de nylon con fajos de efectivo y la guardó entre su ropa. Era “la comida de su bebé”. Pero debió entregarla: eran $5.900.

La pareja había alquilado la casa de calle Roberto Gómez a $ 20 mil para hacerla VIP. Según la sentencia, el hombre decidía quiénes podían trabajar, dando alojamiento en algunos casos. Se quedaba con la mitad de la venta de alcohol. Le pagaban por ser patovica del local y aportaban dinero para el alquiler.

Dejodas y Ruiz aprovecharon que las mujeres eran muy pobres, con hijos pequeños y poca educación. Algunas ni hablaban español, estaban lejos de sus hogares, sin contactos en la zona. Llegaban a Madryn y lo contactaban para ejercer la prostitución, acordando condiciones. Algunos mensaje de WhatsApp, por ejemplo: “La Cele quiere venir con un embarcado veni atender”; “Voy a salir a comer un rato te aviso para que después no me digas que salgo con clientes” u “Hola, soy Mika, me puedo tomar el día?”.

Los jueces Nora Cabrera de Monella, Enrique Guanziroli y Mario Reynaldi consideraron probado que Dejodas y Ruiz alquilaron y pusieron a disposición la casa para promover la prostitución. Él decidía nombres, días y horarios. Se convirtió en un prostíbulo sin habilitación con servicios sexuales, venta de bebidas y música.

Dejodas declaró que “no todo es verdad” y que las chicas decidían las condiciones de trabajo. Usaban su celular porque tenía un buen abono. Se vendía mucha bebida, cerveza, whisky, fernet, champagne. Tenía llave porque cuando llevaba la bebida abría la puerta sin despertarlas.

“Tenía que cuidar a las chicas para que no les pase nada. Llamaba habitualmente a la empresa de remis frente a la terminal para que se llevara a una persona pasadas de copas, y él pagaba”. Reveló que la Policía iba todas las noches, pedía documentos a todos y se retiraban.

Explicó que los mensajes con su hijo eran “chistes” (ver columna). “No tenía experiencia en esta clase de negocios. Generalmente las chicas explicaban las reglas”. Las pulseras de colores eran para contar las consumiciones.

Según la versión de Ruiz, su pareja, con su esposo vendían pescado y esa era la plata hallada. Ella iba a la casa a vender cosméticos a las mujeres. Estudió Abogacía hasta tercer año y tiene dos hijos, de 22 y de 5.

En la causa consta un billete de $ 5 con una escritura “Ayuda soy Celeste me tienen en Roberto Gómez, no me deja salir el dueño de Madryn soy de Paraguay ayúdenme”. Una mujer se lo dio a la Policía en un revistero.

Según el informe de la Dirección Provincial de Lucha contra la Trata y el Tráfico de Personas , en varias se constató el Síndrome de Estocolmo: “Las víctimas se identifican con su captor, quedando a expensas de sus decisiones sobre sus cuerpos y vidas y manteniendo un lazo de fusión que atenta contra su libertad de acción y decisión”.

Eran comprensivas y benevolentes con la conducta de Dejodas. “Hubo contradicciones en los relatos cuando se preguntó cuánto ganaban, eso permite inferir que trataban de encubrir al reclutador. Conocían a la esposa del reclutador y según sus palabras, ´ella es muy buena´. Nunca pudieron decir que eran reclutadas sino que se les ofrecía una casa, dinero y comida”.

Tenían bajo nivel de escolarización, sin primaria terminada. Sólo una contaba con secundario completo. “Preguntadas por si podían elegir negarse a atender a un cliente manifestaron que eran obligadas”. De la venta de copas cobraban el 50% de las ganancias. Sólo compartían gastos de la compra de bebidas y limpieza. Trabajan toda la semana de 0 a 6. “En el momento de la entrevista se encontraban muy alteradas”.

 

 

 

Diario Jornada

Peluquerías y lavaderos de autos son los rubros más elegidos por los migrantes de la República Dominicana que se instalaron en el sur del país como fachada de sus negocios. Sin embargo, desde hace más de diez años que varios ciudadanos del país caribeño instalados en la Patagonia están involucrados en causas de narcotráfico o trata de personas y su participación aparece cada vez con más frecuencia.

Según el portal Infobae, hubo casos resonantes. En septiembre del año pasado, por ejemplo, la Policía Federal desbarató después de nueve meses de investigación a la “Banda del Caribe” integrada por cuatro dominicanos y un colombiano que operaba en Chubut y Santa Cruz con seis allanamientos en Comodoro Rivadavia, incluída la terminal de micros y otros tres procedimientos en Caleta Olivia, los cuales fueron ordenados por la jueza chubutense Eva Parcio: les encontraron casi siete kilos de cocaína en una valija que llegó a Comodoro Rivadavia desde Capital Federal. Todos los detenidos cayeron en la terminal con las manos en el envío.

Había personajes interesantes dentro de la “Banda del Caribe”, tales como “El Mutante”, dominicano de origen, sospechado de ser el encargado de la distribución. Se sospechaba una guerra interna en la banda: la casa del “Mutante” recibió un balazo, quizás una advertencia.

LAS RUTAS

La droga que entra a la Patagonia, desde Río Negro hasta el fin del mundo, tiene varias alternativas para llegar a destino. Pero los proveedores son generalmente los mismos: los narcos que operan en las villas porteñas.

Las investigaciones federales a las que accedió Infobae apuntan a que las organizaciones que funcionan en el sur del país se abastecen de la sustancia que traficantes acumulan como stock, tanto en la Villa 1-11-14 del Bajo Flores como en distintos barrios del sur como Monserrat, San Telmo o Barracas.

Un presunto narco dominicano penetró con particular fuerza en Constitución. Ardinson Amaury Aquino, “El Chibolo”, había llegado a la Argentina alrededor de 2005, fijó como domicilio un departamento en la calle Pasco en San Cristóbal, pagó impuestos, hasta cobró una asignación familiar del ANSES. En agosto de 2017, “Chibolo” fue arrestado por la Policía de la Ciudad en una casa en Avellaneda: le encontraron 40 kilos de cocaína.

Lo acusaban, básicamente, de ser uno de los proveedores más fuertes para el mercado de dealers de Constitución. Se sospechaba que “Chibolo” -que figuraba extensamente en las conversaciones de una banda de narcos de varias nacionalidades procesada por el juez Ariel Lijo en 2014, entre ellos colombianos y venezolanos- estaba detrás de una clásica peluquería dominicana en el barrio en donde se fraccionaban bolsas de cocaína que llegaban a manos de mujeres trans que ejercían la prostitución en la zona.

De vuelta a la Patagonia, en el caso de Tierra del Fuego, “hay diferentes alternativas para llegar, está la ruta terrestre que es complicada porque hay que pasar por Chile lo que implica enfrentar cuatro controles fronterizos; por aire, que es el método privilegiado para transportar la droga; y el marítimo que es casi nulo porque los viajes que llegan son generalmente desde Europa o de barcos que salen de acá”, explica una fuente de la Fiscalía Federal de la provincia.

El sistema de mulas es elemental para que la droga llegue al sur. Las bandas optan por contratar personas que escondan cocaína entre sus prendas o equipaje porque es muy difícil de detectar salvo que los investigadores sepan de antemano la existencia de la mula. “Hay miles de personas todos los días en los aeropuertos, lo que lo hace prácticamente imposible realizar una revisación a cada pasajero. Sin embargo en el último años comenzó a haber un control más exhaustivo para quienes viajan desde Aeroparque al Aeropuerto de Río Grande”, agregó el investigador federal.

Los micros también sirven. El 9 de mayo de 2016 en el paraje Arroyo Verde en Chubut, una mujer trans, peluquera según ella misma, oriunda de Santo Domingo, cayó con tres kilos y medio de cocaína cuando un perro antidrogas lo olió el bolso en un móvil de la empresa Don Otto con rumbo a Comodoro Rivadavia. Dijo que el bolso no era suyo, que era de “un paisano” al que conoció en un bar de Parque Patricios, que le pagaría 10 mil pesos si se lo entregaba a “otro paisano” en Caleta Olivia. Le incautaron el celular y se lo peritaron. Un contacto le había escrito: “Estoy esperando los 3 K, qué pasó, dime”.

La mujer trans terminó condenada el 13 de abril de 2018 a cinco años de cárcel por el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia. Para condenarla, usaron su nombre de nacimiento. A mediados de este mes, el Tribunal le negó el beneficio del extrañamiento para volver a su país tal como prevé la ley y que le fue otorgado a capos como Alionzo “Ruti” Mariños y ordenó que le descuenten los dos mil pesos de multa del sueldo penitenciario que le habían marcado en su condena.

CUESTION DE GANANCIA

Para los traficantes dominicanos que operan en el sur no se trata de grandes cantidades de estupefacientes: en un vuelo lo máximo que puede transportar una persona son un kilo y medio o dos, los micros ofrecen más capacidad.

El negocio real está en el precio de lista: un gramo de cocaína en Ushuaia o Río Grande puede venderse de 800 a mil pesos, una diferencia considerable con respecto a los 300 a 500 que se ofrece en diferentes puntos de la Capital. Una fuente que conoce la mecánica: el kilo que en Buenos Aires puede comprarse a diez mil dólares en valor mayorista callejero es vendido a 15 mil en las calles patagónicas, con un considerable estiramiento posterior.

Desde hace varios años existe en Río Grande una comunidad de dominicanos que se acrecentó en los últimos tres años. De hecho, el año pasado se instaló en la ciudad un consulado itinerante de la embajada de República Dominicana.

En las causas judiciales también aparecen los dominicanos con más asiduidad. “No son grandes bandas pero sí familias: padres, hijos, primos que empiezan a vincularse con el negocio. En los últimos tiempos también empezamos a ver enfrentamientos entre bandas de dominicanos, por plata que no se pagó o algún favor que no se devolvió”, explicó una fuente judicial.

El 16 de noviembre del año pasado, dos jóvenes de 20 y 21 años fueron atacados a balazos por tres hombres que circulaban en un auto. Ambos sobrevivieron pero adjudicaron el ataque a un ajuste de cuentas de parte de unos vecinos.

En los viajes desde Buenos Aires a Tierra del Fuego estas bandas no sólo llevan y traen mulas sino que también lo hacen con mujeres para ejercer la prostitución. “Viajan un mes y después vuelven y así las van rotando. Están divididos así: los hombres se dedican a la droga y las mujeres son utilizadas para la trata de personas”, contó un investigador a Infobae. Para sus negocios los dominicanos que se dedican a las actividades delictivas usan como fachadas principalmente lavaderos de autos y peluquerías tal como lo habría hecho, por ejemplo, “El Chibolo” en la zona de Constitución.

También se usaron bares nocturnos, como el caso de Lucy Alberca Campos, una ciudadana peruana de 34 años que fue detenida en 2012 acusada de liderar una banda narco integrada por dominicanos y argentinos que funcionaba en Ushuaia, que también se dedicaba a la trata de personas. En el momento de la detención tenía siete millones de pesos en el lugar. Fue condenada en 2016 a tres años en suspenso por el delito de trata y explotación de personas.

Sin embargo, en agosto del 2018, Lucy Campos recibió una condena abreviada por la unificación de las dos penas (tráfico de estupefacientes y explotación de personas) de cuatro años de prisión.