Tag

muerte

Browsing

El lamentable episodio fue confirmado por el jefe de la policía Miguel Gómez en diálogo con Radio Chubut.

El comisario general se mostró consternado por la noticia, dando cuenta que la víctima fatal es un efectivo de apenas 23 años identificado como Matías Quisle.
Gómez aclaró que el deceso se produjo cuando el agente se trasladaba en moto por Comodoro Rivadavia en acto de servicio, cuando fue atropellado por un Volkswagen Gol Trend en circunstancias que habrá que establecer con precisión.
El jefe policial informó que se dispusieron todos los honores para el fallecido y se dispuso que sus restos sean trasladados a El Maitén para su cristiana sepultura, pues de allí era oriundo.

Fuente: Radio Chubut

Un sargento del ejército fue detenido en la sede de Campo de Mayo luego de que la policía encontrara muerta a su novia. El crimen de la joven fue brutal: su cuerpo apareció en su casa, en la localidad de Moreno, mutilado y envuelto en bolsas.

El padre de Jesica Lucía Hoffmann, de 34 años, advirtió que desde el martes su hija no había ido a trabajar al Batallón 1 del Ejército Argentino, donde cumplía funciones. Ramón Hoffmann le dijo a los oficiales que desde ese día tampoco se había podido comunicar con el marido de la joven, Fernando González.

Por eso, según su declaración ante la UFI 1 de Moreno a cargo de Leandro Ventrichelli, fue al departamento en el que vivían juntos Hoffmann y González y entró por la ventana. El escenario fue espantoso: partes del cuerpo de su hija estaban puestas en bolsas. González fue identificado como sargento del ejército y trabajaba en Campo de Mayo, donde fue detenido.

EL PADRE ENCONTRÓ EL CUERPO DESCUARTIZADO

En diálogo con los medios, Ramón puso en palabras el escalofriante momento: “cuando vi la bolsa de nylon me di cuenta de que lo que había en su interior no era ropa. Vi un bolso verde. Estaba todo limpio”, dijo Hoffman a C5N y remarcó: “cuando vi que adentro había una bolsa de nylon me di cuenta de que no era ropa lo que estaba en el interior. Automáticamente pensé lo peor y llamé a la policía”.

Jésica tenía 34 años y era mamá de dos nenes. De acuerdo al testimonio de sus familiares había intentado separarse de Fernando González, el acusado, en varias oportunidades. “Ella ya no quería saber más nada con él, pero Fernando intentó ahorcarse delante de su hijo. Eso la manipuló y por eso siguieron la relación”, contó una prima de la víctima.

Después, vivió durante un tiempo en una casa alquilada hasta que los problemas económicos la llevaron de vuelta con él, a una vivienda arriba de la que ocupaban sus padres. El martes a la noche la mamá de Jésica escuchó ruidos que le llamaron la atención, le advirtió a su esposo y este subió a ver qué pasaba. “Se encontró con Fernando en la escalera. Le dijo que estaba todo bien que había ido a colgar ropa a la terraza”, explicó la joven.

Al día siguiente su yerno fue a tomar mate con ellos como si nada ocurriera, y les dijo que su hija, que también era militar, se había quedado a dormir en el cuartel. La explicación no les cerró y así fue como, en las últimas horas, el padre volvió a la casa de su hija y descubrió la verdad.

González fue acusado de descuartizar a su mujer y esconder el cuerpo en bolsas dentro de su casa. Lo detuvieron en Campo de Mayo, donde prestaba servicio, y lo trasladaron a la comisaría 2da de Moreno, donde permanecerá alojado esta noche y mañana será indagado por el fiscal Ventricelli.

Fuente: El Patagónico

En el vehículo, debajo de uno de los asientos, había un arma que se podía ver desde el exterior. Se decía que era del fallecido y la iban a secuestrar en la requisa que este viernes le harían al rodado.

El coche con sus tres ocupantes fue interceptado cuando volvía del hospital, en las proximidades del barrio Abel Amaya, en la calle 25 de Mayo y Lago Rosario. Allí, el jefe de la Comisaría que intervino en el homicidio hizo declaraciones en vivo y directo para Radio 3 AM 780.

El comisario Carlos Monges confirmó que el hecho ocurrió antes de las 22 en la calle Daleoso al 4400, en el barrio Juan Moreira. “Allí había una persona herida de arma de fuego, pero cuando llegamos al lugar ya había sido trasladada al hospital en un vehículo particular, y minutos después nos avisaron que había fallecido”, refirió.

“En estos momentos tenemos tres demorados en la Comisaría que nos podrían dar información de cómo fue la situación; hay un fallecido que tiene un impacto de bala a la altura del pecho y en el lugar del hecho se pudo secuestrar dos vainas servidas de calibre 22. Hay manchas de sangre en algunas piedras y a la vuelta del domicilio (de la víctima) habría más vainas servidas tiradas”, agregó.

Se le preguntó si el Peugeot secuestrado es el vehículo en el que trasladaron a la victima al hospital y Monges además de confirmarlo dijo que se iba a pedir una orden judicial para requisarlo “para ver qué se puede incautar que sea de interés para la causa (…) Puede haber un arma, celulares, que interesan para la causa seguramente”, acotó.

Sobre el final, se le consultó a Monges si a Díaz lo habían herido cuando salía de su kiosco. “El tenía un kiosco, aparentemente salió del negocio, tuvo un enfrentamiento (a tiros) y cayó herido mortalmente”, afirmo. “Aparentemente fue un intercambio de disparos, él se llevó la peor parte”, añadió no descartando que pueda haber habido otro herido en la balacera.

Fuente: Radio 3

Milagros Bordón era alumna de la Escuela Especial de Irregulares Motores N° 8 “Ventana a la Vida” de Caleta y murió repentinamente dentro del establecimiento el viernes pasado. Aunque según el certificado de defunción, la adolescente de 15 años sufrió un paro cardiorespiratorio no traumático, sus padres creen que se ahogó en la pileta por descuido de los docentes que estaban a su cargo. Esperan la definición de la Justicia.

Los padres de la menor de 15 años, Paola Castro y Omar Bordón todavía no conocen el resultado de la autopsia pero mientras tanto decidieron dar a conocer el caso a varios medios periodísticos. El hecho ocurrió el viernes pasado.

Fuente: ADN Sur

Es una joven de 25 años que no era su pareja. Los investigadores también siguen la pista del celular de Martín Licata.

Sólo hay incógnitas en la investigación por la muerte del periodista de 27 años Martín Licata, que estuvo desaparecido desde el sábado al mediodía. Lo único que se sabe es que ese día no entró sólo al albergue transitorio de Flores donde finalmente se encontró su cuerpo. Las pesquisas, ahora, se concentran en la mujer que lo acompañaba y en el celular de Licata.

Estaba maniatado y en su cuello tenía una trenza de goma, sujeta a un trozo de madera. Según los datos preliminares de la investigación, el mecanismo se accionaba como un torniquete, para cortar su respiración en una táctica que en el mundo sado se conoce como choker (ahorcamiento), antes del orgasmo.

Según pudo saber Clarín de fuentes de la Policía de la Ciudad, el conserje del hotel, ubicado en Ramón Falcón al 3000, entre José Martí y Quirno, declaró que Martín entró a las 11.08 con una chica de 25 años, delgada. Sin levantar sospecha, la mujer se fue sola, a las 13.30. Media hora después, llegaron los policías tras una llamada del 911.

Al ingresar a la habitación, el personal de limpieza encontró el cadáver del periodista.

Según fuentes de la investigación, la chica no era su pareja. La están buscando en la zona sur del Conurbano y, aseguran, se habría robado el celular de Martín. El hombre no llevaba encima su DNI, porque habría dejado una mochila con toda su documentación en la casa de un amigo. Pero lo extraño es que tampoco tenía su teléfono.

Cuando se retiró del albergue, la chica le comentó a la empleada de la conserjería que su pareja se había quedado en la habitación duchándose. Según el conserje, quisieron retenerla porque no se permite que una persona entre acompañada y se vaya sola, pero ella se escapó.

La causa está caratulada como “homicidio” y resta determinar si hubo dolo o la muerte se produjo en medio de un “juego sexual”.

La identidad de Martín, que firmaba sus notas con el seudónimo de Martín D’Amico, fue confirmada por su madre, Mónica, la noche del miércoles en la morgue judicial gracias a la cicatriz que tenía en su abdomen. Los peritos, por su parte, lo confirmaron a partir de las huellas dactilares guardadas en el Registro Nacional de las Personas (Renaper).​

La última vez que se lo vio fue el sábado, cuando salió de su casa en el barrio porteño de Floresta, rumbo a la Facultad de Filosofía y Letras, donde cursaba. Después no se supo más de él. y desde entonces su familia y sus amigos lo buscaban intensamente.

Fuente: Clarín