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La Chechu

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Según el comisario Juan Carlos Núñez, “es muy burdo lo que pasó acá: hacían transferencias bancarias, como que habían legalizado la defraudación. Y el aprovechamiento de la plata de Otarola, que lo depositaba a su cuenta. Tiene terrenos en Cholila, tres casas y lo que vale la camioneta… que bajo ningún punto de vista puede justificar”.

El jefe policial se mostró sorprendido ante el hecho de que los mecanismos utilizados por la ahora exministra de Desarrollo Social, Familia, Mujer y Juventud fueran casi calcados de los empleados en las promocionadas causas Embrujo o Revelación.

Acotó además que a Cecilia Torres Otarola se le va a juzgar “el enriquecimiento ilícito; otra causa que se le va a abrir. Cuando el fiscal reciba la información del Tribunal de Cuentas sobre la declaración jurada y empiecen los peritos contables a trabajar sobre sus ingresos y egresos, y los bienes que ya tenemos registrados a su nombre… se le va a complicar un poco”.

En declaraciones a Jornada, el comisario señaló que “yo a veces creo que es parte ya de la cultura de no controlar para evitar ver estas cosas. Algún jefe se tiene que dar cuenta, pero en esa cosa de ‘ya van a traer la documentación’ o ‘esperemos’ o ‘siempre se hizo así’, hay en algunos una desidia y en otros una clara falta de los organismos de control, que no están, eso es notorio: en cada lugar que vas encontras falta de control. El control lo pueden hacer interna y externamente y para eso se crean, por ejemplo, la Fiscalía Anticorrupción o el Tribunal de Cuentas. A veces los papeles vienen bien hechos y el expediente está bien armado. Pero otras veces es muy burdo y sin embargo pasan igual, de la misma manera. Es como que no prestan la atención debida”.

Apuntó que “hasta el kiosco de barrio más chico que contrata un empleado hace una carpetita y pone aunque sea la foto, los datos, el Documento Nacional de Identidad y el teléfono. Y eso es el legajo personal. Acá no había nada. No había ni un papel. Y eran cargos muy importantes. En algunos lugares hablamos con quien sería el subordinado y te dice: ‘No lo conozco, no sé quién es, nunca lo vi y jamás vino acá’. Y nosotros les decíamos: ‘Pero si es tu director…’”.

Volviendo al caso de Torres Otarola, Núñez indicó que “durante los 6 meses que se investigaron era funcionaria y recibió una cantidad de plata que no se condice con lo que cobraba. Eso lo evaluará el fiscal con las pericias contables”.

La repercusión que ha tenido la investigación judicial que tiene como protagonista a la exministra de Familia, Cecilia Torres Otarola «la Chechu”, ha provocado todo tipo de reacciones.

Arden las redes sociales. Mientras algunos reclaman que la exfuncionaria cumpla sentencia en prisión, otros dudan del resultado que arrojará la investigación judicial, y están aquellos que aprovechan la circunstancia.

Porque después de todo, en cada crisis hay una oportunidad, por lo que un comerciante gastronómico cordillerano que lleva cuatro meses pagando salarios, impuestos y servicios, en medio de una crítica situación que lo tiene al borde del quebranto, apeló a aquello de que más vale reír que llorar, ante la existencia de funcionarios corruptos, y decidió usar la situación como una oportunidad para vender su producto.

Durante su paso por Legislatura y el Ministerio de Familia, Cecilia Torres Otarola recibió transferencias en cuentas bancarias a su nombre por al menos $ 1.500.000. Según confirmó el jefe de la la Unidad Anticorrupción, Omar Rodríguez, es dinero de los retornos de una parte de los sueldos de quienes contrataba como asesores. La plata llegaba a través de una cuenta de su niñera pero hay más dinero, que otros contratados depositaban en la cuenta de la exministro directamente y sin triangulación.

El dato es parte de la causa “Ñoquis Calientes”, que investiga 24 contrataciones irregulares de la exministro. Rodríguez señaló que para los primeros allanamientos fueron seleccionadas las personas más vinculadas.

En Cadena Tiempo, puso en duda si la exministra estaba en la oficina en ese momento para eliminar pruebas o porque aún cumple alguna actividad. “En función de la información recabada de bancos y otros organismos, se imponía la medida. Estamos trabajando con los contadores. Vamos a pedir al juez una pericia sobre los teléfonos para extraer información. Seguramente la otra semana voy a presentar el escrito para la imputación concreta”, dijo.

“Hay un grupo de ñoquis de la última etapa en el Ministerio. Hay hechos relacionados con Legislatura donde les exigían la mitad del sueldo a los asesores en beneficio propio. Hay alguna contratación espuria en Legislatura de un hijo de una subsecretaria que vivía en Buenos Aires y estudiaba Medicina, y que nunca concurrió. Son varios los hechos y los tramos en que fueron ejecutados”, contó el fiscal.

En cuanto al jardinero peruano involucrado en la causa, que figura como director del Ministerio, “se quedaba con un porcentaje y retornaba el resto del sueldo a Chubut a beneficio de Otarola. Reside en Buenos Aires y no sé si conoce la Patagonia”.

Acerca de la niñera de la exministro comprometida, al analizar su caso hay que retroceder a la relación que ella tenía con Otarola incluso antes de que sea diputada: “Trabajó en su negocio, apareció en Legislatura con un cargo administrativo y la ascendieron como asistente de la diputada. Se dedicó a las tareas del hogar y a cuidar a los hijos de Torres, porque no cumplía tareas en Legislatura”.

En los allanamientos se buscó documentación de movimientos y transferencias de bancos que fueron encontrados en algunos domicilios. “La sorpresa fue encontrarnos con la presencia de Torres Otarola. Pacíficamente, no se opuso a la medida”. Aunque fue removida del cargo el 1º de julio, no se tomó su presencia en el Ministerio como entorpecimiento de la causa.

“En otro contexto, con la funcionaria investigada, seguramente habría una detención porque no tenía nada que hacer allí”, expuso Rodríguez: “La situación es más compleja porque en las maniobras que investigamos hay otros funcionarios involucrados. De modo que si quisiera borrar evidencia o perjudicar la investigación lo puede hacer a través de estas personas que son funcionarios. Si tenían pensado eso ya lo podrían haber hecho”

Hay siete funcionarios actuales implicados. “En algunos casos de los allegados a Otarola no hay retorno sino un beneficio. ‘Te coloco con un puesto en el Estado, te quedás en Buenos Aires y cobrás un sueldito’. En otros casos sí hay retornos, que no son los allegados a Otarola sino que los hacen ingresar para engordar el volumen dinerario. El dato positivo es que la defraudación no es tan grande porque llevamos seis meses de Otarola en el Ministerio, entonces esta gente fue nombrada en enero o febrero y cobraron cuatro sueldos en total”.

La mujer que rompió el equilibrio del gabinete de Mariano Arcioni -y puso en duda la autoridad del propio gobernador y de un ministro «pesado»- irrumpió en la política chubutense hace menos de cinco años. Ese corto período le bastó para llamar la atención de la sociedad en primera instancia -incluyendo el episodio de su foto con la camiseta de la selección- y luego del Poder Judicial, que ahora la investiga. Gracias a las redes sociales convirtió su propia vida casi en un reality show, que seguramente ofrecerá nuevos capítulos en los meses por venir.

Tras trabajar varios años como terapista ocupacional, María Cecilia Torres Otarola (Trevelin, 1980) se hizo conocida fuera de Esquel en las elecciones de 2015, cuando se declaraba fervorosamente kirchnerista. En tal condición integró la boleta del Frente Para la Victoria que ganó en la categoría de diputados provinciales.

Si algo no se le puede negar es que tuvo timming para estar siempre en la vereda del sol. Una vez radicada en Rawson comenzó a hacerle llegar mensajes de amistad a quien había criticado hasta pocos meses antes: Mario Das Neves.

El tres veces gobernador había asumido su tercer mandato y carecía de mayoría en la Legislatura. Torres Otarola coqueteó un tiempo con Carlos Linares, pero terminó en los brazos de Das Neves. Algún guiño oportuno del titular de la Cámara de Diputados, Mariano Arcioni, seguramente la ayudó a tomar su decisión. Torres Otarola tenía entonces como asesor a Federico Massoni, quien bien pudo haber sido el nexo con el hoy gobernador.

En paralelo, «la tía Chechu» -como le gustaba que la llamaran los jóvenes a los que reunía en su ciudad para conversar de política- comenzó a trascender los límites de la política a través de algunas acciones pretendidamente naif. Su trend topic fue aquella sugerente imagen casi hot con la camiseta de la Selección. También ganaron links y posteos sus confesiones en Facebook acerca de lo duro que era para una mujer mantener hijos menores sin recibir ayuda de su padre, pese a que éste precisamente no pasaba privaciones. En cuanto a las críticas de su hermano desde Trevelin, prefería ignorarlas.

Un voto hoy, un cargo mañana

En la Legislatura, «Chechu» cotizó su banca en momentos claves de la reciente política, como cuando a fines de 2018 apoyó el llamado anticipado de elecciones a gobernador. Le hubiera gustado ser parte de la boleta de Chubut al Frente que encabezaron Arcioni y Ricardo Sastre, pero en la lista de diputados había muchos compromisos y solo 16 lugares.

Sin embargo, tuvo premio y fue designada ministra de Desarrollo Social, Familia, Mujer y Juventud. Eso ocurrió hace apenas siete meses, tiempo que le bastó para ascender y caer vertiginosamente, siempre haciendo mucho ruido.

Se peleó con intendentes por temas específicos de su cartera, mientras le generaba al gobernador más problemas de los que ya tenía; como cuando su delegado en Esquel fue sorprendido en estado de ebriedad. El funcionario tenía antecedentes penales, pero la ministra adujo que ignoraba que debía pedirles certificado de antecedentes a sus colaboradores.

El primo, la masajista y la niñera

Después llegó el escándalo con su primo Martín Sandoval, la masajista y la niñera que llegó a directora. El contador la denunció por varias irregularidades luego de ser expuesto por la masajista de Esquel. Ya no era el colaborador que la acompañaba desde sus tiempos de diputada. Sandoval se había ido y terminó aportando información en la Justicia sobre contrataciones de Torres Otarola que no serían legales.

Así se llegó a los 24 «ñoquis calientes» que motivaron la intervención del fiscal jefe de la Unidad Anticorrupción, Omar Rodríguez. Fue por ese tema que Arcioni decidió echarla; aunque le encargó la tarea del despido a Andrés Meiszner, tal vez para hacerle pagar el costo político al hombre de Quilmes.

Sin embargo, Torres Otarola nunca se fue, como quedó evidenciado en los allanamientos realizados el pasado miércoles 8. La ex ministra fue sorprendida en su oficina pese a que había renunciado una semana antes, luego de conseguir reunirse con Arcioni y protestar airadamente por tener que dejar un cargo aduciendo que «le cortaron las piernas a un equipo de calidad».

«Torres Otarola estaba en el lugar como si fuera un día normal de trabajo, pero no entorpeció la investigación», le dijo este jueves el fiscal Rodríguez a la radio La Petrolera.

«La ex ministro Torres Otarola hizo ingresar a su niñera haciendo creer que prestaba un servicio para el Estado y en realidad no lo hacía. Solo estaba a cargo de los hijos de ella. Esta persona cobraba un sueldo elevado y no cumplía ningún tipo de función acorde a la función para la que se la había contratado», dijo el funcionario judicial.

Sería uno de los casos. También está el de un ciudadano peruano -con antecedentes de violencia de género- que no tendría residencia en Chubut y que alguna vez habría sido jardinero de la ex funcionaria; el de una mujer que sería madre de un abogado ya involucrado en causas de corrupción; y otros 20 casos por el estilo.

Además -siempre según el fiscal- «le pedía a sus asesores la mitad de su sueldo y lo depositaba en la cuenta de su niñera. Desde allí, la niñera hacía las transferencias a la ex ministro a través de diferentes cuentas. Se depositó más de un millón y medio a las diferentes cuentas de Torres Otarola en los últimos cuatro años».

Durante los allanamientos, «abrimos legajos de estas personas contratadas y no hay ni siquiera una foto del DNI. No se sabe si tienen el secundario completo; si tienen antecedentes penales; si están bien de salud… las carpetas solo tienen nombre y están vacías».

El Ministerio Público Fiscal comenzó una investigación a la titular del Ministerio de Desarrollo Social, Cecilia Torres Otarola; en la que solicitó información sobre los sueldos, viáticos, ticket de combustible, pasajes terrestres y aéreos, como así también de las personas designadas como secretarios, asesores y contratados.

Luego de que el domingo la exdiputada emitió su descargo en los medios, asegurando que todo se trata de una cuestión personal, este lunes el fiscal Omar Rodríguez efectuó algunas aclaraciones al respecto.

En los micrófonos de LaCienPuntoUno, Rodríguez hizo un recorrido desde el comienzo de la causa, que tuvo sus inicios tras una denuncia radicada en Esquel contra la funcionaria, acusándola de extorsión.

Desde allí, la fiscalía de la localidad cordillerana redireccionó la investigación del caso a Rawson, donde el funcionario toma el mando de la misma, comenzando con la recolección de la información.

Rodríguez recibió la denuncia (con documentación) de Martín Sandoval, quien fue asesor mientras Torres Otarola era diputada, y luego la acompañó al Ministerio de Desarrollo y Familia. Él comentó al funcionario judicial que hay personas designadas que cumplen funciones en el Ministerio que tienen causas penales, e incluso no tienen el nivel académico pertinente para ocupar el cargo.

El fiscal adelantó que hay dos designaciones que ingresan en este grupo: un director peruano que reside en Buenos Aires con causas por violencia de género vigentes; y el caso de un exfuncionario imputado por corrupción al que no se podía contratar como asesor, por el que su madre ocupó el rol de “prestanombre”.

Rodríguez afirmó que el código no permite que llame a declaración indagatoria a la ministra hasta que se realice la apertura de investigación judicial. De igual manera, adelantó que hoy la expectativa se encuentra puesta en encontrar si existió el delito, y luego establecer las responsabilidades.

En caso de comprobarse el delito, el fiscal comentó que por el momento la figura que caería sobre la exdiputada sería Fraude a la Administración Pública, por la que correspondería una pena de entre 2 a 6 años de prisión.

La renuncia de la Ministra de Familia Cecilia Torres Otarola, es inminente y se lleva puesta a toda persona que incorporó en la cartera ministerial, y que está siendo investigada por el ministerio público fiscal.

En los pasillos de fontana 50, se habla que le habrían soltado la mano y ahora debe hacerse cargo de las irregularidades cometidas

Un comentario mexicano divertido, que se escuchó decir… a la (Chechu) ya se le acabo el corrido!!!

Y otro que vive haciendo clipping de las noticias dijo será cierto lo del hotel en Palermo, Buenos Aires?…Continuará

Se trata del contador Martín Sandoval, que relacionó con la causa a la ministra de Familia, Cecilia Torres Otarola, de quien fue asesor hasta noviembre del año pasado. Aclaró que si bien en principio la masajista lo amenazó con difundir videos de dos sesiones que ocurrieron en octubre del año pasado, después le exigió dinero para no revelar supuesta documentación que lo comprometían en su labor de funcionario. El hombre hizo la denuncia y la entrega de dinero fue propiciada por el fiscal del caso, aunque reprochó que no detuvieron a su extorsionadora y tampoco le secuestraron el celular de las comunicaciones. «Estoy viviendo una situación de miedo», aseguró.

“En realidad soy víctima de una extorsión, el martes recibí un mensaje de WhatsApp en el que me decían que tenían información y videos, que me tenía que comunicar a otro teléfono y que me iban a explicar el motivo”, contó Sandoval en diálogo con Radio 3.

“Me comuniqué con otro teléfono, pero esta persona me dijo que había llevado a reparar su aparato y le habían robado unos supuestos videos de una sesión de masajes que yo había tenido en octubre del año pasado. Fui a dos sesiones, pero justamente dejé de ir porque en una de las sesiones esta mujer me hizo un ofrecimiento a cambio de dinero”, aseveró el contador.

“Le contesté que no tenía nada que ocultar, pero cambió la versión y me dijo que tenía audios en los que yo decía cosas comprometedoras. En ese momento yo trabajaba en la Legislatura como asesor de la diputada Torres Otarola”, reveló.

“Seguí con la conversación y ella aseguraba que en realidad estaba siendo “apretada” por unos terceros”, indicó.

“Continuamos con el ida y vuelta de mensajes, quedamos que el miércoles a la mañana a ella le iban a informar que documentación le iban entregar y dónde teníamos que ir a dejar el dinero, unos 35 mil pesos”, relató Sandoval.

“Esto tiene una connotación política porque yo había recibido como una supuesta amenaza de entre líneas de la ministra de Familia (Torres Otarola), cuando el jueves pasado dijo que no quería que saliera cuestiones a la luz de los funcionarios que habíamos dejado la cartera porque teníamos esposas e hijos. Esto sumado a que desde un Facebook trucho también me habían amenazado con cuestiones que tenían que ver con mi trabajo en el Ministerio”, acusó Sandoval.

“Se me vino a la cabeza las declaraciones de la ministra, llamé a mi abogado y empezamos a atar cabos de la situación, con lo cual decidimos hacer la denuncia el miércoles a la mañana en la Fiscalía y continuar el juego de la extorsión”, señaló.

“Fui a entregar el dinero a pedido del mismo fiscal que nos explicó que para que se configure la extorsión y hacer el allanamiento había que entregar del dinero, llevamos los billetes a la policía, se tomaron los datos e hicimos la operación de intercambio a las 18.30, al final le entregué a la masajista 20 mil pesos”, precisó.

“Supuestamente a las 19 era el encuentro de esta persona con un tercero a cambio de la información, un sobre con documentación, audios y videos, cosa que nunca ocurrió porque en el operativo de la Brigada de Investigaciones la única persona involucrada era la mujer”, afirmó.

“A las 4 de la tarde el fiscal me dijo que iban a detener a la persona e iban a recuperar el secuestro del dinero, pero en el medio del allanamiento los efectivos se quedaron sin señal, a la chica la dejan en libertad y tampoco le secuestraron el celular de donde se habían hecho las principales comunicaciones”, cuestionó sobre la diligencia judicial.

“Cuando hice la denuncia y me preguntaron los motivos, aclaré esta situación del seguimiento del Facebook por cuestiones laborales y lo llevé por ese lado porque lo de las sesiones había pasado en octubre y era raro que quisieran extorsionarme por los masajes”, analizó.

Consideró que pudo haber habido influencias políticas en el procedimiento: “a las 10 de la noche recibí mensajes del mismo número y la mujer no había sido detenida”.

“En el intercambio que tuvimos día previo a la entrega del dinero, la mujer hizo alusión que tenía relación con la actual ministra de Familia y posteriormente al secuestro de los elementos, cuando se volvió a comunicar, ella me dijo que iba a juntar toda la información que tenía y se la iba a pasar a Cecilia, ese audio también ya está circulando por todos lados”, expuso sobre posibles vínculos de la masajista con la actual ministra de Familia.

Consultado si podría ser una especie de venganza porque tenía elementos de determinadas irregularidades en la cartera de Otarola, explicó que “fuimos dos personas de la Cordillera que nos fuimos del Ministerio, pero tampoco denunciamos irregularidades, sino que expusimos los motivos por los que nos habíamos ido”.

“Después se conocieron algunas irregularidades como la del personal que cobra y no está en la Provincia, la semana pasada se originó la situación de esta subsecretaria del Ministerio que volvió de Buenos Aires y no cumplió la cuarentena. Y entonces nos quieren culpar de estas irregularidades a nosotros”, recalcó.

“Es llamativo que el jueves pasado la ministra haya dicho en una radio que no quería que salieran a la luz cuestiones relacionadas con ex funcionarios para proteger a las familias”, apuntó.

Contó que “la relación se quebró en el momento que yo decido dar un paso al costado del Ministerio porque no se cumplieron cuestiones que me habían prometido en el momento de mudarme a Rawson”.

“Me habían dicho que me vaya tranquilo porque iba a disponer de una vivienda y de los viáticos para poder venir a Esquel a ver a mi familia, pero incluso terminé compartiendo una casa con otras siete personas”, reprochó.

“Estoy viviendo una situación de miedo por lo que viene pasando, la verdad que no sé con qué me voy a encontrar. Estos de las denuncias por un Facebook trucho con información falsa y ahora lo de la extorsión, no es para nada cómodo, sobre todo para el entorno familiar”, admitió Sandoval.

“Tiene prohibición de acercamiento en todo sentido, pero en un primer momento no la respetó, porque media hora después del procedimiento me llamó para decirme que sino levantaba la denuncia va a mostrar más documentación, lo que se configura como una doble extorsión”, dijo sobre la masajista.

El Gobernador se refirió a la situación protagonizada por un funcionario de confianza de la Ministra de Familia Cecilia Torres Otárola quien era Director General en Esquel y fue demorado violando la cuarentena y la ley de tránsito además de estar alcoholizado según las versiones policiales.

La situación generada este fin de semana en torno a la detención del Director del Ministerio de Familia Pablo Leuful, generó crispación en Rawson a tal punto que Otárola recibió un claro mensaje del Gobernador que hábil para no ser acusado de violencia de género política se refirió a “La Chechu” a través de Leuful.

En momentos que el propio gobierno reclama que la gente se quede en casa y que se cumplan las normas, Leuful fue interceptado en la calle a las 2 de la madrugada sin documentación del vehículo en que transitaba y con estado de ebriedad evidente según consignaron las fuentes policiales.

Está fuera de la administración pública por “Irresponsable, inoperante e inservible” manifestó el Gobernador en una clara indirecta a Otárola que no presentó su renuncia seguramente amparándose en que es una mujer que sufre violencia de género política en vez de reconocer lo que el Gobernador expresa y presentar su renuncia.

Foto del instagram de la Ministra

La ministra de Desarrollo Social, Familia, Mujer y Juventud, Cecilia Torres Otarola anunció que depositaron la tarjeta Social.

En total en Chubut los beneficiarios son 10.284 incluyendo las 113 personas celiacas y el beneficio asciende a 1.000 pesos la suma equivalente a tres kg de yerba mate.

Con tres paquetes de yerba tendrán que defenderse estos diez mil seres humanos carenciados ante el avance de la pandemia de coronavirus.

¿Una burla? los chubutenses opinan que “La Chechu” le dio la espalda al Pueblo.