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La Cámpora

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Desde el Frente de mujeres e igualdad de géneros de la Cámpora queremos pronunciarnos ante los últimos acontecimientos ocurridos en torno a las medidas tomadas en lo que a seguridad e integridad de les chubutenses se refiere, en el marco de la pandemia del Coronavirus (Covid19).

En un Estado de Derecho Constitucional y Convencional se debe asegurar la tranquilidad social y el resguardo de los Derechos Humanos, los cuales actualmente se ven vulnerados, debido a que en las últimas horas se ha dado a conocer un caso particular de una mujer que ha denunciado haber sido detenida por violar la cuarentena y obligada a desnudarse y realizar sentadillas en la comisaría Tercera de Puerto Madryn.

Asimismo, en este contexto, también se ha apartado del cargo arbitrariamente a la comisaria Laura Mirantes. Cabe mencionar y es también de público conocimiento la importante labor que esta mujer ha representado y representa para nuestra provincia.

Sabemos que nos encontramos en un momento histórico, complejo y nunca antes vivido, sabemos cómo sociedad y como pueblo la responsabilidad que tenemos de cuidarnos y cuidar a lxs otrxs.

En este marco todas las medidas preventivas que se adopten deben aplicarse de manera racional y proporcional, respetando las libertades y las garantías que la Constitución Nacional reconoce a todas las personas de este país. Nunca vulnerar los derechos que las mismas medidas buscan proteger, como la vida, la salud o la integridad física.

Además se debe respetar siempre el debido proceso y la garantía del juez natural, y no aplicar una condena adelantada ni otro castigo, so pretexto de hacer cumplir la ley.

Somos Mujeres que históricamente hemos luchado por la liberación y opresión de todos los sistemas neoliberales y patriarcales. Es por ello que repudiamos el accionar autoritario, denigrante y ultrajante de las fuerzas de seguridad de la provincia.

Es momento de comprometernos a vivir en una sociedad mejor, más solidaria y equitativa en la que no se restrinjan nuestras libertades constitucionales y democráticas.

La Cámpora tiene dos jefes: Máximo Carlos Kirchner y Eduardo “Wado” De Pedro?. El primero será el jefe del bloque de Diputados del “Frente de Todos” y el otro, ministro del Interior de Alberto Fernández. En la estructura de la agrupación del kirchnerismo el orden sigue con Andrés “Cuervo” Larroque y Mayra Mendoza: el primero volverá a la Cámara de Diputados (donde será mano derecha de Máximo) y la mujer, ganó la intendencia de Quilmes.

El otro miembro de la conducción es Mariano Recalde, quien resultó electo senador nacional por CABA y estará muy cerca de Cristina Kirchner? en los próximos 4 años en los que la ex jefa de Estado oficiará de titular del Senado. Luego aparecen Luana Volnovich, diputada de estrecha confianza de Máximo y especialista en temas previsionales, que recalará -casi con seguridad- en el PAMI. También hay que contar a Virginia García, hermana de la ex esposa de Máximo y que CFK tiene a su lado, desde diciembre de 2017, y que ocupará un rol importante en el Senado que viene.

Esos nombres, más el de Anabel Fernández Sagasti (podría ser la presidenta provisional del Senado) conforman el primer y segundo cordón de poder de La Cámpora, que ya dejó de ser una agrupación juvenil. Y en eso, precisamente, justifican los lugares que están consiguiendo en la administración de Alberto Fernández, en el copamiento de la Cámara alta y en algunos casilleros del Gabinete de Axel Kicillof, algo que aún sigue siendo un enigma.

La intención camporista es la de ubicar en el Gabinete bonaerense a Fernanda Raverta, en Desarrollo Social; la dirigente viene de perder la elección a intendente en Mar del Plata. También suenan Santiago Carreras (saliente senador provincial que jugó en Boca junto a Víctor Santa María) y Horacio Pietragalla, en Derechos Humanos. La idea de que otro referente de ese grupo, como Rodrigo «Rodra» Rodríguez recale junto a Kicillof asoma, hoy, difícil.

Alberto Fernández y Eduardo «Wado» De Pedro, a mediados de septiembre. El camporista sería ministro del Interior.

“Somos parte activa del crecimiento generacional del peronismo, eso se ve en los compañeros que asumirán roles clave en los futuros gobiernos nacional y bonaerense. Y también, en los intendentes que logramos”, asegura un hombre que participa del armado camporista desde la primera hora y que ha formado parte de los elencos cristinistas en el Estado.

Esa llegada de Máximo a la Jefatura del bloque de diputados nacionales, la de Wado a un ministerio clave como el de Interior o la consecución de intendencias como la de Quilmes, Luján o Santa Rosa (La Pampa) es vista como una especie de “coronación”, en la acepción de “llegar al final o a la culminación de una cosa, de manera satisfactoria o brillante”. En La Cámpora prefieren ese sentido al otro que da la Real Academia Española, que es la de “poner a alguien una corona en la cabeza como signo de soberanía, especialmente a un emperador, rey o reina en el inicio de su reinado”.

En el debe, además de la derrota de Raverta, habrá que contar las caídas de Sagasti para la gobernación de Mendoza y la de Juan Debandi, en Tres de Febrero ante Diego Valenzuela (PRO), luego de que el Frente de Todos ganara las PASO por 10 puntos. Aunque no se la considera pura, la agrupación también apoyaba a Florencia Saintout, un caso similar al de Debandi: con varios precandidatos había prevalecido en las primarias, pero luego perdieron en el mano a mano en la general.

Doble comando

La Cámpora seguirá operando en dos planos: uno superestructural, con los altos cargos conseguidos, y otro territorial, donde “Cuervo” Larroque tiene presencia y mando. El trabajo en villas como la 31, la 20 de Lugano, el Bajo Flores (con el obispo Carrara) o la 21-24 de Barracas, donde encuentran en el padre Toto de Vedia otro referente de los llamados “curas villeros”, con los que los jóvenes K mantienen afinado el armado.

Lo súper estructural lo mantendrán en la Provincia cuando Kicillof defina su elenco ministerial y probablemente con Federico Otermín, hombre de Martín Insaurralde quien, desde Lomas de Zamora, asoma como posible titular de la Legislatura bonaerense. Para lo territorial en suelo bonaerense asoman también Iván Villagrán -electo intendente de Carmen de Areco- y dos jóvenes ascendentes: Daniela Vilar (también de Lomas) y Florencia Lampreabe (de Hurlingham), ambas politólogas.

Este team y estos lugares son el inicio de una carrera: la del regreso del peronismo al poder -después de una experiencia de un mandato de la fuerza comandada por Mauricio Macri- y también del inicio del camino hacia 2023, donde Máximo Kirchner y los suyos tienen sus apetencias reales, cuando se defina otro turno presidencial. Todos y todas ellos tendrán, obviamente, cuatro años más de vida política pero también, casi 1.500 días más de ejercicio burocrático y de ejercicio del poder. Nada desdeñable para una organización que nació desde el poder, con Néstor Carlos Kirchner en el manejo de la estructura del Estado.

Exdirectivos de la Fábrica Argentina de Aviones (Fadea) de la época kirchnerista son noticia en los Tribunales Federales de Córdoba por supuestos delitos mientras ocupaban sus cargos. La fiscal federal Graciela López de Filoñuk imputó a 13 exfuncionarios que desempeñaron tareas entre 2011 y 2015 por administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública.

Además, fueron los alegatos en el juicio a Juan Carlos Giraudo, exdirectivo, acusado de «usar empleados, servicios, materiales y transporte de la fábrica» en beneficio personal.

Entre los acusados por López de Filoñuk -varios todavía no fueron indagados, según indicaron fuentes de la investigación a LA NACION- están los expresidentes de Fadea, Raúl Argañaraz, quien dejó el cargo en 2013, y Matías Savoca, quien lo ocupó hasta 2015, cuando la empresa era gestionada por dirigentes de La Cámpora , la agrupación kirchnerista.

La imputación llegó a poco tiempo de que prescribiera la causa. La investigación comenzó hace tres años y medio a partir de una denuncia de Cristina Salzwedel, la primera titular de Fadea en la gestión de Cambiemos. Se basó en una auditoría de Deloitte pedida por el Ministerio de Defensa.

El balance de 2015 de la empresa cerró con un rojo de $1401 millones. Ese año la fábrica estuvo virtualmente parada, pero pagó $33 millones de horas extras y $14 millones por «servicios en comisión».

Fadea tenía a fines de 2015 unos 1700 empleados, de los cuales alrededor de 600 ingresaron desde 2009, cuando la expresidenta Cristina Kirchner la reestatizó después de 15 años bajo la concesión de Lockheed Martin. En 2013 la conducción de la empresa quedó en manos de La Cámpora.

«Descontrol administrativo; contabilidad opaca. Se utilizó a Fadea como fuente de financiación de compras sin ningún beneficio y enormes erogaciones», dice la auditoría. Ese reporte plantea la posibilidad de «desvíos» por $300 millones.

El juicio a Giraudo, quien se desempeñaba como jefe del área de compras y contrataciones de Fadea, es por usar las instalaciones y los empleados de la firma para colocar un portón en su domicilio particular, un aro como soporte para un horno chileno, confeccionar un trailer para cuatriciclos, pintarlo, condicionarlo y trasladarlo en vehículos oficiales.

La causa se inicia por denuncia de otros directivos. Giraudo está en libertad.El fiscal Carlos Gonella pidió dos años de prisión e inhabilitación absoluta por la causa en la que se acreditó que el imputado llevó a un empleado de una contratista de Fadea a poner la reja en su casa; en los otros casos pidió la absolución porque no se comprobó de que el carro saliera de Fadea y en la instalación del horno, fue pedido por el directorio para una casa alquilada para un presidente de la empresa.

El candidato presidencial del Frente de Todos, Alberto Fernández, pidió hoy que se dejen de «embromar» con la «historia de los demonios de La Cámpora», y aseveró que sus dirigentes son «gente que, como todos los argentinos, quieren vivir en un país mejor».

«Hoy leía una nota en La Nación sobre los peligros de Alberto con La Cámpora. Esta historia de los demonios de La Cámpora. Déjense de embromar. Es gente que, como todos los argentinos, quieren vivir en un mejor país, es solamente eso», dijo Fernández esta mañana en diálogo con radio 10 desde España, donde mantuvo en la semana distintas reuniones.

Dijo que la nota hablaba de que el día que el empresario y dueño de Mercado Libre, Marcos Galperín, fue a las oficinas de Fernández, en el barrio de San Telmo, se encontró con el dirigente de La Cámpora Eduardo ´’Wado’ de Pedro.

«Justamente Galperín vino porque es amigo de Wado. Así se generan climas y se le hace mucho daño a la Argentina.Tenemos que terminar con esta Argentina que miente», sostuvo el postulante del Frente de Todos.

El diputado nacional del Frente para la Victoria Máximo Kirchner ironizó sobre el documento de diez consensos en base al cual el presidente Mauricio Macri convocó a la oposición al diálogo, e invitó al Gobierno a firmar «cuatro puntos» esenciales: «Desayuno, almuerzo, merienda y cena todos los días».

«Lo invitamos al gobierno a firmar cuatro puntos que son esenciales para millones de argentinos y argentinas: el primer punto es desayuno todos los días, el segundo punto es almuerzo todos los días, el tercer punto es merienda todos los días y el cuarto punto, cena todos los días», resaltó.

Así se expresó el líder de La Cámpora en el cierre de la Marcha de las Antorchas que el Movimiento Evita llevó adelante este martes por la noche en el centro porteño en homenaje a María Eva Duarte de Perón al cumplirse 100 años de su nacimiento. .

Luego de felicitar al Movimiento Evita por «esta formidable demostración de que las calles siguen siendo un lugar de expresión de las mayorías populares», Kirchner pidió construir una alternativa política «superadora a los 12 años en que gobernaron Néstor y Cristina».

Muy crítico del rumbo económico, el diputado de Unidad Ciudadana indicó que a Cambiemos «los números no les cierran siquiera con la gente afuera». «Los números en la Argentina tienen que volver a cerrar pero con las familias de cada argentina y argentino adentro», fustigó.

Y cargó contra quienes «buscan estigmatizar y humillar al humilde» diciendo «que no hay que darles el pescado y hay que darles la caña de pescar». «Como si trabajaran mucho los que lo dicen, aparte. A la sociedad argentina le dieron la caña de pescar pero en medio del desierto del Sahara. Imposible pescar algo en el desierto, señor presidente. Hace falta trabajo», enfatizó.

 

 

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