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Japón

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El sismo, de una profundidad de 35 kilómetros, tuvo su epicentro localizado a unos 16 kilómetros de la ciudad nipona de Nishinoomote.

Un terremoto de magnitud 6,3 se ha registrado este martes en la isla nipona de Tanegashima, informa Servicio Geológico de EE.UU. (USGS, por sus siglas en inglés). El epicentro del sismo se localizó a unos 16 kilómetros al sureste de la ciudad nipona de Nishinoomote, ubicada en la isla afectada.

El temblor, que se registró a las 12:39 UTC, tuvo una profundidad de 35 kilómetros.

De momento, no se informa de víctimas mortales ni de heridos.

Actualidad

El ‘Rey del Atún’ compra el ejemplar en la subasta de año nuevo del mercado Toyosu

l dueño de una cadena de sushi japonesa ha pagado una cifra récord por un atún en la primera subasta de año nuevo del mercado de pescado Toyosu de Tokio, que ha tomado el relevo del mundialmente famoso mercado Tsukiji. El fundador de la empresa Sushi-Zanmai se ha hecho con el ejemplar de atún rojo gigante de 275 kilogramos de peso tras pujar por importe de 333.600.000 yenes japoneses, el equivalente a 2,7 millones de euros.

El atún fue pescado en la costa del Norte de Japón. El récord marcado duplica con creces la anterior marca de 155 millones de yenes marcada en el año 2003. El precio del ejemplar se traduce en unos 9.800 euros por kilo. Aunque la escasz y las amenazas que se ciernen sobre la especie han encarecido este pescado, el precio pagado está muchas veces por encima del nivel de mercado en una subasta normal, que suele estar oro debajo de los 100 euros por kilo.

El comprador ha sido Kiyoshi Kimura, conocido como el Rey del Atún, dueño de la cadena de sushi Sushi-Zanmai. “He comprado un buen atún”, señaló tras la subasta, según recogen medios internacionales. “El precio ha sido algo mayor de lo que pensaba, pero espero que nuestros clientes se coman el atún”, añadió.

El popular mercado del pescado de Tokio, tradicionalmente situado en Tsukiji y convertido en una de las grandes atracciones turísticas de la capital japonesa, se trasladó el año pasado a la isla artificial de Toyosu, en la bahía de Tokio. Esta era, por tanto, la primera subasta de año nuevo en la nueva ubicación.

El País

El Gobierno de varias empresas tecnológicas y automovilísticas han acordado una hoja de ruta que sitúa 2023 como el punto de partida para la venta de vehículos voladores

El Gobierno de Japón y varias empresas tecnológicas y automovilísticas han acordado una hoja de ruta que sitúa 2023 como el punto de partida para la comercialización de vehículos voladores y su uso extendido en el ámbito urbano.

Tras medio año de reuniones, un comité público-privado formado por unas veinte compañías y los ministerios de Economía, Comercio e Industria y Tierra, Infraestructura, Transporte y Turismo terminó de definir un plan de negocio que contempla normalizar la circulación por el aire en un plazo de cinco años.

“La idea detrás del coche volador es que podemos obtener un precio más razonable que el de un helicóptero o un avión. Además, es más fácil de pilotar”, explicó Tomohiro Fukuzawa, CEO de Skydrive, una empresa integrante de este comité que desde hace cuatro años trabaja en la elaboración de un vehículo volador.

El proyecto para desarrollar el turismo de esta compañía ya cuenta con una financiación de más de 5 millones de dólares (4,4 millones de euros) por parte de empresas del sector automovilístico y los gobiernos de Tokio y Japón.

Unas 400 personas trabajan para la fabricación del coche volador Skydrive, que nació de las mentes de una decena de jóvenes ingenieros que invirtieron su tiempo libre en la creación de un nuevo sistema de movilidad aérea.

“Empezamos a trabajar en este proyecto como una especie de trabajo voluntario o afición”, recordó Fukuzawa, que en 2014 se dedicaba a la producción de piezas de automóviles para Toyota Motors. Ahora, Toyota es uno de los principales inversores de esta empresa emergente, cuyo objetivo más próximo es participar en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, algo que ya están negociando con la organización del evento.

Tras los juegos, quieren que la salida el mercado de Skydrive sea en 2023, para afianzarlo como medio de transporte urbano en los siguientes años, algo que el Gobierno nipón está dispuesto a acomodar mediante la creación de nuevas infraestructuras y la elaboración de leyes que regulen la circulación de estos vehículos.

Sin embargo, la producción en masa y salida al mercado del automóvil, que sus ingenieros han planeado para 2026, resulta un reto por el elevado coste del producto, que sitúan ahora sobre los 50 millones de yenes (397.000 euros).

Por este motivo, el CEO de Skydrive explicó que el Gobierno de Japón estudia, en un principio, hacer de este tipo de vehículos un servicio público: “Hoy en día no tenemos que poseer el vehículo, sino que podemos compartirlo o usarlo como servicio. Si lo utilizamos como un taxi, el precio es mucho más razonable”.

Este automóvil es único en cuanto al tamaño -menor al de otros proyectos de este tipo- y su despegue vertical. Asimismo, cuenta con una fuente de energía eléctrica y más estabilidad en el vuelo que los vehículos ideados por otras compañías.

Con 3,6 metros de largo, 3,1 de ancho y 1,1 de alto, el pequeño tamaño del Skydrive le permite despegar desde un espacio reducido, por lo que su creador comentó que “se podría aparcar incluso en un konbini”, nombre que reciben las tiendas de conveniencia japonesas.

Aunque el automóvil “puede volar a cualquier altitud”, según el ingeniero, el equipo que lo desarrolla calcula que su ascenso sea a un mínimo de 150 metros, altura que permitiría que se abriera un paracaídas en caso de accidente. Este diciembre, la compañía consiguió volar con éxito un prototipo a escala real del coche, que está diseñado para albergar a dos personas, pesa unos 400 kilogramos y se espera que alcance una velocidad de 100 kilómetros por hora en el aire.

La primera prueba con un piloto humano tendrá lugar en verano de 2019, tras recibir el visto bueno del Gobierno nipón, que desde este año permite que este tipo de test tenga lugar en el exterior. Asimismo, Japón organizará pruebas de vuelo para todos los proyectos de automóviles voladores a escala nacional el próximo año. “En Japón, mucha gente consume ciencia ficción, donde aparecen muchos coches voladores. Ya estamos muy familiarizados”, concluyó Fukuzawa.

El País

 

Los condenados eran Keizo Hawamura, de 60 años, y Hiroya Suemori, de 67, por haber estrangulado hasta la muerte al jefe de una empresa de inversiones y a un empleado en 1988

Dos condenados a muerte fueron ejecutados este jueves en Japón, con lo que ya son 15 las ejecuciones efectuadas este año, tras las de julio de 13 ex miembros de la secta Aum, responsable del atentado mortal con gas sarín en 1995 en el metro de Tokio.

Los condenados eran Keizo Hawamura, de 60 años, y Hiroya Suemori, de 67, por haber estrangulado hasta la muerte al jefe de una empresa de inversiones y a un empleado en 1988, indicó en una rueda de prensa el ministro de Justicia, Takashi Yamashita.

Desde la vuelta al poder de Shinzo Abe en diciembre de 2012, 36 prisioneros han sido ejecutados.

Japón es, junto con Estados Unidos, el único país rico que practica la pena de muerte.

Más de 100 condenados a muerte esperan la ejecución de su pena en las cárceles niponas, alrededor de la mitad de ellos desde hace más de diez años, aunque la ley precisa que la pena capital debe ejecutarse seis meses después de que se confirme la sentencia.

“Las ejecuciones en Japón son secretas y en general solo se avisa a los prisioneros unas horas antes, pero no siempre. Sus familias, sus abogados y el público son informados después”, explicó en un informe reciente Amnistía Internacional.

“Varios detenidos con discapacidad mental e intelectual fueron ejecutados o esperan en el corredor de la muerte”, denunció la oenegé.

En julio fueron ejecutados 13 miembros de la secta Aum que, además del atentado con gas sarín en el metro de la capital japonesa en 1995, había perpetrado otros crímenes.

Infobae

A partir del próximo julio, la caza de ballenas volverá a ser legal en aguas japonesas. El país nipón ha comunicado este miércoles que se retira de la Comisión Ballenera creada en 1946 y confirma que reanudará la caza de estos cetáceos con fines comerciales al igual que países como Noruega o Islandia. El ministro portavoz del Gobierno, Yoshihide Suga ha explicado que la practicara respetará las cuotas de capturas calculadas por la Comisión para no agotar los recursos.

“Los países que se centran exclusivamente en la protección de las ballenas no acordaron tomar medidas tangibles para alcanzar una posición común. En la reunión de la Comisión en septiembre se hizo evidente que no es posible buscar la coexistencia de Estados con diferentes puntos de vista, lo que nos ha llevado a esta decisión”.

La noticia ha causado gran estupor en grupos ecologistas y en países como Australia o Nueva Zelanda. La CBI fue creada para garantizar la preservación de esos cetáceos y evitar su caza indiscriminada. Hasta ahora, Japón había respetado la moratoria en la caza comercial acordada en 1982. Sin embargo, organizaciones animalistas critican que existía una práctica comercial encubierta en aguas del Antárticocon fines, supuestamente, científicos.

 

EuroNews

La naturaleza ha sorprendido en los últimos días con eventos catastróficos que han golpeado a la humanidad, este 24 de diciembre(cuando en América aún era 23) un potente sismo cimbró la costa de Japón a unos 173 kilómetros de la ciudad de Kastsuura.

El Servicio Geológico de EE.UU. (USGS, por sus siglas en inglés) informó que el evento sísmico tuvo lugar en la prefectura de Chiba en Japón con epicentro identificado a una profundidad de 6,9 kilómetros.

A pesar del miedo que el suceso generó debido a los acontecimientos ocurridos en Indonesia, las autoridades no emitieron ninguna alerta de tsunami e instaron a la población a mantener la calma.

El terremoto ocurrió frente a la costa Este de Honshu del mismo país asiático a temprana hora del 24 de diciembre.

En vísperas navideñas el sismo sorprendió a los nipones a las 00:43:10 UTC pero de acuerdo a los informes no hay daños ni víctimas que lamentar.

 

 

Chispa Tv

El dispositivo no tripulado voló durante 15 minutos para unir dos ciudades del distrito Fukushima ubicadas a 54 kilómetros de distancia.

La empresa de correo Japan Post realizó la primera entrega de correspondencia entre dos ciudades usando un drone, y anunció que planean expandir el servicio a todo el país. El artefacto voló durante 15 minutos a una velocidad de 54 kilómetros por hora para cubrir la distancia que separa a las ciudades de Minamisoma y Namie, ambas ubicadas en la prefectura de Fukushima.

El vuelo pudo concretarse luego de que en septiembre las autoridades de Japón modificaran las regulaciones y levantaran la prohibición de manejar drones más allá del contacto visual de quien lo comande a distancia.

En esta ocasión, se transportó una carga de dos kilos que incluyó una carta del alcalde de Minamisoma hacia su colega de Namie, además de dibujos de drones realizados por los niños de la primera ciudad.

“Esto es un punto de inflexión para la logística, pero además estoy feliz de recibir estos dibujos llenos de sueños”, señaló el intendente de Namie, Kazuhiro Yoshida, en declaraciones que publicó el diario por el Japan Times.

La compañía planea ejecutar la operación entre estas oficinas de correos 6 días al mes y ya piensa en la expansión del servicio a todo el país.

 

TN

Japón se enfrenta una vez más a críticas internacionales al abandonar la Comisión Ballenera Internacional y así poder retomar de forma indiscriminada y sin control alguno la caza de ballenas.

Japón decidió retirarse de la Comisión Internacional de Caza de Ballenas (IWC, por sus siglas en inglés), dijeron las autoridades niponas a la AFP el jueves, ya que Tokio se prepara para reanudar la actividad comercial de la caza de ballenas el próximo año.

Tal medida provocaría críticas internacionales contra Japón por la conservación de las ballenas y profundizaría la división entre países pro balleneros y, posiblemente, atraiga toda la atención de organizaciones como Sea Shepherd y Greenpeace.

“Estamos considerando todas las opciones”, incluida la posibilidad de retirarse de la IWC, que actualmente tiene 89 miembros, dijo a la AFP el funcionario de la Agencia de Pesca, Yuki Morita. Otro funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores confirmó que “todas las opciones están sobre la mesa, pero aún no se ha decidido nada formal”.

Ambos destacaron que Tokio aún no ha cambiado su política de caza de ballenas, pero Japón amenazó con retirarse de la IWC en septiembre cuando la comisión rechazó su intento de regresar a la caza comercial de ballenas.

Aprovechando los vacíos legales
Citando fuentes gubernamentales anónimas, la agencia local de noticias Kyodo dijo que una decisión formal de retirarse de la IWC llegará a finales de año.

Después de una tensa votación en septiembre en Brasil, la CBI rechazó el intento de Japón de regresar a la caza comercial de ballenas, lo que llevó al viceministro de Pesca, Masaaki Taniai, a decir que Tokio sería “presionado a emprender una reevaluación fundamental de su posición como miembro de la IWC”.

Las naciones contra la caza de ballenas, lideradas por Australia, la Unión Europea y los Estados Unidos, derrotaron la propuesta de Japón en una votación de 41 contra 27.

Después de la votación, el comisionado de la IWC por Japón, Joji Morishita, dijo que las diferencias con las naciones contra la caza de ballenas eran “muy claras” y que Japón ahora planearía sus “próximos pasos”.

La Comisión Ballenera Internacional se estableció en 1946 para conservar y administrar la población mundial de cetáceos y ballenas. Introdujo una moratoria sobre la caza comercial de ballenas en 1986 después de que algunas especies se hubieran pescado casi hasta su extinción.

Japón insiste en que las poblaciones de ballenas se han recuperado lo suficiente como para permitir que se reanude la caza comercial, aunque en realidad nunca han dejado de asesinar a estos gigantes del mar “con fines científicos”, un vacío legal que los deja arponear miles de animales por año.

Islandia, junto con Noruega, desafía abiertamente la prohibición de 1986 de la IWC sobre la caza comercial de ballenas.

Jornada

Japón está evaluando retirarse de la Comisión Ballenera Internacional (IWC) para retomar la caza de cetáceos con fines comerciales, informó la agencia ANSA según fuentes gubernamentales en Tokio.

Los funcionarios explicaron que sin embargo, en caso de concretarse la medida, las naves japonesas difícilmente llegarían a la Antártida y se concentrarían en torno a las aguas de Japón y su zona económica exclusiva.

Tras décadas de enfrentamientos dentro de la comisión, la decisión final sería anunciada antes de fin de año.

Durante la reunión internacional del ente en Brasil en septiembre, Tokio amenazó con reconsiderar su adhesión a la IWC debido al voto contrario de la mayoría de los países miembro a autorizar la caza “sostenible” de ballenas.

Un pedido análogo de Japón para reanudar la pesca ya había sido rechazado en 2014.

Japón adhirió a la IWC en 1951, tres años después de su establecimiento, y tuvo que interrumpir la caza de cetáceos con fines comerciales en 1982, pero sus embarcaciones siguieron cazando ballenas desde 1987 en adelante por cuestiones que el gobierno define como “de investigación científica”.

Según expertos, tras las motivaciones de las autoridades japonesas se oculta la voluntad de dar apoyo a la industria de una carne que todavía se considera una fuente alternativa y barata de proteínas.

 

Infobae

Las autoridades japonesas investigan la desaparición de una pequeña isla al norte del país, que podría hacerle perder parte de su mar territorial.Conocida como Esambe Hanakita Kojima, la isla no fue registrada por Japón hasta 1987 y su tamaño nunca fue determinado con exactitud. Se encontraba al oeste de una zona a la que los japoneses llamanTerritorios del Norte y los rusos, Islas Kuriles.

Luego de informar su descubrimiento, las autoridades enviaron una expedición a investigar qué estaba pasando y no tardaron en verificar que, efectivamente, la pequeña isla de Esanbe Hanakita Kojima, ubicada a tan solo 500 metros de su orilla, había desaparecido sin dejar rastro.

Según los expertos lo más probable es que la extensión de tierra se hundiera bajo el agua debido a la erosión del viento y el hielo a la deriva que se forma todos los inviernos en el cercano Mar Okhotsk. La última vez que la isla fue relevada, en 1987, se determinó que sobresalía sólo 1,4 metros por encima del agua de mar.

Según testimonios recogidos por un medio local, los pescadores de Sarufutsu sabían de la existencia de la isla, pero evitaban pasar cerca de ella, debido a que sus sistemas de navegación indicaban que contaba con una serie de arrecifes subterráneos.

Ahora bien, Esanbe Hanakita Kojima, que había sido nombrada junto a otras 157 islas deshabitadas en 2014, formaba parte de los Territorios del Norte, una zona que es disputada por Japón y Rusia, que llama al lugar Kurils. El conflicto se remonta al fin de la Guerra del Pacífico, en 1945, cuando las islas fueron arrebatadas a Japón por fuerzas soviéticas.

La campaña por nombrar todas las islas de la zona formaba parte de un esfuerzo del gobierno japonés por delimitar claramente su alcance territorial, lo que a su vez le serviría para determinar su zona exclusiva de explotación económica. Este tema también es de suma importancia para el país de cara a las disputas territoriales con China por las islas Senkaku (o Diaoyu, como las llama Beijing), en el Mar de China del Este.

 

 

Radio Mitre