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Inteligencia artificial

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Bas Uterwijk es un fotógrafo holandés cuya especialidad es recrear, con inteligencia artificial, los rostros de personajes históricos. Una de sus creaciones es nada menos que la cara de Jesucristo, creación que se ha hecho viral.

Este artista usó el programa Artbreeder, y combinó muchos rostros con los que tradicionalmente se ha representado a Jesús, incluida la imagen de la Sábana Santa de Turín o el Salvator Mundi deLeonardo da Vinci.

Después, y tras obtener una única imagen, Uterwijk la retocó teniendo en cuenta las características étnicas en Oriente Medio hace 2.000 años.

Aquí, sus palabras, en un hilo de Twitter

“Mi retrato de  Jesucristo se está volviendo bastante viral en Twitter en este momento, sin que me etiqueten, así que para todos los interesados aquí hay un poco de información sobre el proceso de construcción:

He sido fotógrafo profesional durante los últimos 14 años, pero tengo experiencia en imágenes generadas por computadora y efectos especiales.

Hace poco más de un año me topé con el software #artificialintelligence #Artbreeder (anteriormente Ganbreeder) que utiliza una red neuronal entrenada en fotografías y pinturas de miles de rostros humanos. Esta aplicación permite combinar múltiples fuentes de rostros y fusionarlas en una versión sintetizada, siempre guiada por las decisiones artísticas del usuario. Uso esta herramienta para crear personajes históricos y de ficción. Lo hice cuando estaba jugando con varias representaciones culturales de Jesús de Nazaret de origen bizantino y renacentista, incluido el “Salvator Mundi” de Leonardo da Vinci y el Santo Sudario de Turín, y modifiqué la etnia para logra una cara de Oriente Medio más convincente.

Estaba feliz con el resultado como representación cultural colectiva, pero al mismo tiempo sentí que carecía de precisión histórica. Así que cambié el cabello y la barba a una longitud y estilo más creíbles para la época y la región y traje elementos que se encuentran en algunos retratos de momias de #Fayum, llevando el arte renacentista a un segundo plano. El resultado es una impresión artística de cómo podría haberse visto este hombre, más que una búsqueda científica de una semejanza exacta.”

Jesucristo
El David de Miguel Ángel.
Caracalla, emperador romano.
George Washington.
Napoleón Bonaparte.

Un laboratorio universitario de California (EE.UU) ha elevado al 97 % la eficacia de su sistema de decodificación por máquina que plasma las señales cerebrales en texto escrito, con frecuencias de habla naturales.

Las tasas de error tan bajas como el 3% se deben a la distribución de 250 electrodos sobre un tramo de la corteza cerebral en cuatro personas y un mejorado sistema de aprendizaje automático, reportan los investigadores en un artículo publicado este lunes.

Los participantes del experimento fueron pacientes con epilepsia que usan los implantes eléctricos para controlar las convulsiones que se producen por su enfermedad. El equipo de la Universidad de California en San Francisco aprovechó ese sistema de control para llevar a cabo un experimento paralelo, que consistía en la lectura varias veces de un conjunto de 30 a 50 oraciones y el procesamiento del electrocorticograma por la Inteligencia Artificial.

El artículo recoge varios ejemplos de los errores cometidos en la previsión o lectura del habla, lo que los autores atribuyen a un efecto secundario del vocabulario limitado que habían introducido en la IA. Así, la máquina decodificó la frase «el museo contrata a músicos todas las mañanas caras» en lugar de «el museo contrata a músicos todas las noches» y «parte del pastel fue una galleta» en lugar de «parte del pastel fue comida por el perro».

Solo en algunos casos los errores no tenían relación semántica ni fonética alguna con lo que se decía. El ejemplo extremo en este sentido fue el texto leído «ella llevaba un mono de lana cálido y velloso», que se interpretó como «el oasis era un espejismo».

Pese a esos raros errores, el logro puede ser un nuevo punto de referencia para el desarrollo posterior de los sistemas de decodificación de la actividad cerebral y de transcripción del habla humana. El mismo laboratorio reportó el año pasado haber alcanzado una precisión de entre el 61 y el 75 % para el formato pregunta-respuesta con un ritmo de habla lento. Ahora los autores esperan poder mejorar aún más la decodificación mediante el entrenamiento de la red neuronal con datos de múltiples participantes.

Según un estudio de Microsoft, un 30% de las empresas rusas aplican la inteligencia artificial (IA) en sus actividades, un porcentaje superior al de Europa y EE.UU. Además, los usos que se hacen de esta tecnología tienen una mayor funcionalidad que en otros países.

RT envió a un corresponsal a las calles de Moscú para comprobar si esto es cierto y encontró un taxi sin conductor, que forma parte de un proyecto pionero del uso de la IA. La empresa rusa Yandex ambiciona con retirar a todos los conductores humanos para hacer más seguras las carreteras de todo el mundo.

El vehículo pasa perfectamente por las calles de Moscú, pero en ocasiones se atasca. Puesto que el coche no viola las reglas de tráfico, cuando llegue, por ejemplo, a un lugar donde se ha producido un accidente, va a frenar y no va a seguir si no se lo permiten: momento en el que todavía tiene que intervenir un conductor.

«En realidad el conductor de nuestro coche se encuentra en el maletero», dice el director de desarrollo del negocio de la empresa, Artióm Fokin. «Parte del equipo está elaborado por Yandex, otra parte consta de piezas disponibles en el mercado. El elemento principal del sistema es el software creado por nuestros ingenieros».

En su estimación, este sistema basado en la IA podría reducir a cero el número de víctimas en carretera porque «es disciplinado, nunca se salta las reglas de tráfico, nunca se distrae y controla constantemente la situación a una distancia de hasta 300 metros».

Otros ámbitos

El presidente ruso, Vladímir Putin, ha pedido que uno de los bancos más grandes del país participe de manera activa en las innovaciones. La entidad, que ya tiene experiencia en este ámbito, por ejemplo, ha creado algoritmos para evaluar a los clientes antes de concederles algún crédito.

Otro proyecto que está en desarrollo es un operador automático de telefonía. Ayuda a resolver problemas escuchando solo palabras clave de la llamada entrante sin que medie un ser humano.

El centro de innovaciones Skólkovo (al oeste de Moscú) reúne a empresas que buscan avances tecnológicos. El desarrollo de los robots en este lugar va de la mano de la inteligencia artificial y ya se empiezan a notar los resultados: existen robots que saben diferenciar objetos y transportarlos, plataformas que se mueven solas por los almacenes o mascotas robóticas que hacen compañía a los seres humanos.

Existen incluso máquinas que bajan a las minas para extraer el mineral. Se evita de esta manera poner en riesgo la vida de los mineros.

La inteligencia artificial genera más seguridad, más comodidad, más orden en nuestras vidas. Sin embargo, también elimina poco a poco las profesiones a las que hemos estado acostumbrados. La cuestión ahora es adaptarse lo más rápido posible a una nueva realidad.

Rusia ha enviado al espacio a Fedor, su primer robot humanoide. El androide llegará a la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés) el sábado. Permanecerá allí 10 días, hasta el 7 de septiembre.

«¡Vamos! ¡Vamos!», ha exclamado el robot en ruso en el momento del despegue, evocando la famosa frase de Yuri Gagarin durante el primer viaje espacial en 1961. Fedor, que lleva el número de identificación Skybot F850, ha partido el jueves a las 06:38 horas en Moscú (05:38 hora española) a bordo de un cohete Soyouz. El humanoide fue lanzado desde el cosmódromo ruso de Baikonur, en Kazajistán.

El robot, de cuerpo antropomórfico plateado, mide 1,80 metros y pesa 160 kilos. Fedor es un nombre ruso y también una sigla en inglés que significa Final Experimental Demonstration Object Research. El cohete utilizado en el lanzamiento está equipado con un nuevo sistema de control digital y motores de última generación.

A bordo de la ISS, el robot llevará a cabo diferentes labores bajo supervisión del cosmonauta ruso Alexander Skvortsov, que se unió al equipo de la Estación Espacial Internacional el mes pasado.

Fedor pondrá a prueba sus capacidades en condiciones de gravedad muy baja. Una de sus principales habilidades es imitar los movimientos humanos, por lo que podrá ayudar a los astronautas a realizar sus tareas. “Deberá llevar a cabo cinco o seis tareas secretas”, explica Evgueni Dudorov, responsable de la empresa que creó a Fedor.

Pero Fedor no es el primer robot que visita el espacio. En 2011, la NASA lanzó un robot humanoide llamado Robonaut 2, desarrollado en cooperación con General Motors, con el objetivo de ponerlo a trabajar en un entorno de altos riesgos. Regresó a la Tierra en 2018 debido a problemas técnicos. Y en 2013, Japón lanzó al espacio un pequeño robot, Kirobo, coincidiendo con la llegada del primer comandante japonés de la EEI, Koichi Wakata. Kirobo era capaz de hablar, pero solo en japonés.

La conquista del espacio es una inmensa fuente de orgullo desde la época soviética, pero Rusia ha tenido grandes dificultades desde la caída de la URSS. El director de la Agencia Espacial Federal de Rusia, conocida como Roscosmos, Dmitri Rogozin, enseñó fotos de Fedor al presidente ruso, Vladimir Putin hace unos días y le aseguró que el robot es un asistente de la tripulación de la ISS. «En el futuro, contaremos con esta máquina para conquistar el espacio», aseguró Rogozin.

Fedor dispone de cuentas en las redes sociales Instagram y Twitter, en las que se narra su vida diaria y sus proezas, como por ejemplo, aprender a abrir una botella de agua, así lo informó El País de España.

Los desarrollos en inteligencia artificial, genética y medicina, son un mercado que se espera que valga al menos $ 600.000 millones de USD para 2025, analistas financieros aconsejan la inversión en estos sectores.

El rápido avance de la Inteligencia Artificial parece traer buenas noticias, tanto para los inversionistas tanto para los médicos y pacientes, la esperanza de vida humana pasará 100 años gracias a ellos, según informe del Bank of America.

Los desarrollos en inteligencia artificial, genética y medicina, un mercado que se espera que valga al menos $ 600.000 millones de USD para 2025, según uno de los principales bancos de inversión de Wall Street.

Los analistas de Bank of America Merrill Lynch, Felix Tran y Haim Israel, creen que los secuenciadores del genoma como Illumina , las empresas de alta tecnología como Alphabet y las empresas de biotecnología como Novartis están en la cúspide de «lograr aumentos sin precedentes en la calidad y la duración de la vida humana. »

Un informe del Bank of America que predice que las tecnologías que retrasan la muerte será una de las áreas de mayor inversión en la próxima década.

Los avances en la exploración y edición del genoma humano, la inteligencia artificial y el tratamiento de enfermedades se encuentran entre las áreas destacadas en el informe.

Según las estadísticas, «El conocimiento médico se duplicará cada 73 días para 2020, frente a cada 3.5 [años] en 2010», dijeron el Sr. Israel y el Sr. Tran a CBNC .

«Los costos de secuenciación genómica han caído 99.999% desde 2003. Esto ha permitido que una nueva frontera en la medicina de precisión amplíe aún más la esperanza de vida, anunciando un» hombre de tecnología «: la tecnología se encuentra con la humanidad, la revolución», agregaron.

Cinco principales áreas de desarrollo

Ammortalidad: desarrollos que ayudarán a la humanidad a vivir vidas más largas y sanas.

Genómica: esto incluye mapear, estudiar y editar el genoma humano.

‘Moonshot Medicines‘: Aquellas que ofrecen soluciones revolucionarias para el cuidado de la salud y enfermedades como la fibrosis quística y el Parkinson.

Big Data y IA: El crecimiento de la inteligencia artificial combinada con millones de datos de salud y estadísticas ayudará a los investigadores a analizar la patología, o el estudio de las causas y efectos de las enfermedades.

Alimentos futuros: que podrían ver tanto la adopción de técnicas de edición de genes por parte de la agricultura, como la promoción de estilos de vida más saludables.

Otro mercado en crecimiento es el campo de la genómica, que se proyecta que se convertirá en una industria $ 41.000 millones para 2025 e incluye la investigación y edición del genoma humano.

La genómica proporcionará la ‘próxima generación de tecnología de edición de genes que ofrece avances potencialmente revolucionarios en la prevención y el tratamiento de enfermedades’, dijeron los analistas.

Las empresas actuales que trabajan en el área incluyen el fabricante de equipos de ciencias de la vida útil de $ 89.000 millones Danaher, el fabricante de instrumentos de laboratorio Agilent de $ 27.000 millones) y el secuenciador del genoma $ 46 mil millones Illumina.

Este último, en particular, está desempeñando «un papel importante para ayudar a avanzar en la investigación de enfermedades, el desarrollo de fármacos y la creación de pruebas moleculares», escribieron Tran y el señor Israel.

De manera similar, las compañías que ofrecen soluciones revolucionarias de atención médica para tratar enfermedades difíciles como el Alzheimer, la fibrosis quística y el Parkinson seguirán siendo oportunidades de inversión populares.

Los nombres actuales en esta área de la llamada ‘medicina contra la catástrofe’ incluyen Sangamo Therapeutics, la compañía bio-farmacéutica Neurocrine Biosciences y Vertex Pharma.

Sin embargo no está claro que esta tecnología pueda llegar a todos los sectores, si bien su popularización reduce los costos, veremos si estará al alcance de la mayoría de los bolsillos.