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Las autoridades indonesias se encuentran cada vez más atentas ante el aumento de actividad del volcán Anak Krakatau tras el incremento de su actividad, que provocó no solo el resurgimiento de los temores a una nueva tragedia, sino que provocó además el desvío de varios vuelos por la nube de ceniza y humo.

Al elevarse el nivel de alerta al segundo más alto quedó establecida una zona de exclusión de cinco kilómetros alrededor de la isla, ante la posibilidad de que ocurra otro tsunami.

Funcionarios advirtieron a los lugareños y turistas que “tienen prohibido realizar cualquier actividad dentro de un radio de cinco kilómetros del cráter de la cima del monte Anak Krakatau”, situado en el estrecho de Sonda, que separa las islas de Java y Sumatra, afectadas por el tsunami del sábado 22 de diciembre.

El Anak Krakatau registra erupciones sin pausa desde junio

El portavoz de la Agencia Nacional de Gestión de Desastres (BNPB), Sutopo Purwo Nugroho, confirmó que el Anak Krakatau, que entró en la actual fase de actividad el pasado mes de junio, sigue registrando erupciones “sin pausa” de tipo estromboliano (separadas por periodos de calma), con el vertido de lava y la emisión de rocas incandescentes y columnas de humo que cubren de ceniza varias zonas del litoral del estrecho.

Según Sutopo, el volcán registró una erupción de pequeña magnitud el 22 de diciembre, pero imágenes de satélite muestran que esta causó el derrumbe de su vertiente suroeste, que al caer al mar habría originado el tsunami que golpeó la costa oeste de Java y del sur de Sumatra con el resultado de 430 muertos y casi 22.000 desplazados.

La columna de humo arrojada por el Anak Krakatau en su última erupción y que se desplaza hacia el suroeste del país obligó a los responsables de la aviación civil del país a desviar todo el tráfico aéreo, aunque no prevén que afecte a ningún aeropuerto.

“Todos los vuelos son redirigidos debido a la alerta roja por la ceniza del volcán Krakatau”, informó la agencia de noticias AirNav, en un comunicado.

El tsunami se metió en la agenda política de Indonesia

Mientras continúan las operaciones para atender a las víctimas del tsunami, los políticos comenzaron a incluir la catástrofe en sus plataformas de cara a las elecciones presidenciales del 17 de abril de 2019.

En este sentido, el candidato a la Vicepresidencia, Marauf Amin, prometió aumentar el presupuesto para mejorar los sistemas de alarma temprana de tsunamis y la formación, sobre todo de los menores de edad, para mitigar las consecuencias de este tipo de desastres.

“Tenemos que contar con herramientas sofisticadas de alarma para los residentes que vivan en áreas afectadas por terremotos o tsunamis”, dijo el candidato que se postula como fórmula del presidente, Jowo Widodo, que aspira a la reelección.

El sistema de boyas instalado tras el devastador tsunami de 2004 que causó 167.000 muertos en Indonesia y otros 59.000 en once países bañados por el océano Índico, no funciona debido a la falta de mantenimiento, según denuncian algunos lugareños.

El candidato opositor Prabowo Subianto, que perdió las elecciones de 2014, expresó sus condolencias a los afectados y familiares de los fallecidos y afirmó que había miembros de su partido entre las víctimas.

Anak Krakatau, que significa “hijo de Krakatoa”, se formó varios años después de la erupción del volcán Krakatoa en 1883, que fue tan fuerte que causó más de 36.000 muertos.

 

 

France 24

Las autoridades de Indonesia han elevado este miércoles a 430 los muertos en el tsunami que golpeó el sábado el litoral del estrecho de Sonda y dejó cerca de 22.000 personas desplazadas.

El portavoz de la Agencia Nacional de Gestión de Desastres (BNPB), Sutopo Purwo Nugroho, también ha elevado a 159 el número de desaparecidos a causa del desastre que ha causado además 1.495 heridos.

El tsunami golpeó la costa oeste de Java y del extremo sur de la isla de Sumatra, donde las malas condiciones meteorológicas dificultan las tareas de los equipos de rescate y de las organizaciones de ayuda humanitaria.

“Las fuertes lluvias han provocado el desbordamiento de ríos e inundaciones en varios puntos de Pandeglang. Esta situación provoca una alteración de la evacuación y de la atención de los refugiados”, ha dicho Sutopo en su cuenta de Twitter.

La agencia meteorológica BMKG emitió la noche de este martes una alerta en la zona y urgió a la población a mantenerse alejada de la costa ante la previsión de que el temporal genere un fuerte oleaje.

Fallo en la activación de las alarmas

Las autoridades achacan el maremoto que llegó a las playas  sin activar las alarmas al desplome de parte de la isla que forma el volcán Anak Krakatau, situado en el estrecho de Sonda, a causa de una fuerte erupción.

La BNPB ha señalado que Indonesia no cuenta con sistemas de alerta de tsunamis provocados por un volcán y que las boyas colocadas para detectar una repentina subida de las olas no funcionan desde 2012 por culpa del vandalismo, la falta de mantenimiento y de fondos.

Las tareas de rescate coinciden este miércoles con el decimocuarto aniversario del tsunami que arrasó la provincia indonesia de Aceh, en el norte de la isla de Sumatra, donde murieron 167.799 personas, y que afectó a otra decena de países a lo largo del océano Índico, elevando el total de muertos a unos 230.273.

Diferentes actos religiosos tendrán lugar esta noche en la provincia de Aceh, la más dañada por el aquel desastre natural, bajo el lema: “Construyamos juntos, estemos alerta”, elegido para este decimocuarto aniversario.

Indonesia se asienta sobre el ‘Anillo de Fuego del Pacífico’, una zona de gran actividad sísmica y volcánica que es sacudida cada año por unos 7.000 temblores, la mayoría moderados.

 

 

El Diario

La sorpresa con la que el agua se adentró en las islas dio escaso margen a los habitantes para escapar de la tragedia. Hay cerca de 1.500 heridos y 128 desaparecidos

Las autoridades de Indonesia elevaron este martes a 429 el número de muertos en el tsunami que golpeó el sábado el litoral del estrecho de Sonda, donde los equipos de rescate siguen la búsqueda de más víctimas.

El portavoz de la Agencia Nacional de Gestión de Desastres (BNPB), Sutopo Purwo Nugroho, dijo en rueda de prensa que también hay al menos 154 personas desaparecidas a causa del desastre que causó además unos 1.500 heridos.

Brigadas de socorristas con excavadoras y otros equipos pesados intentaban despejar los escombros esparcidos por el maremoto. Algunos rescatistas trabajaban simplemente con las manos para levantar objetos con la esperanza de hallar desaparecidos. Entretanto, miles de personas han sido evacuadas a zonas de altura.

El tsunami golpeó playas del sur de la isla de Sumatra y del extremo occidental de Java alrededor de las 21H30 locales (14H30 GMT) del sábado, tras la erupción del volcán considerado el “hijo” del legendario Krakatoa, el Anak Krakatoa.

“El número de víctimas y de daños seguirá aumentando”, dijo más temprano el portavoz de la agencia nacional de gestión de catástrofes, Sutopo Purwo Nugroho.

La ola dejó a su paso una acumulación de numerosos escombros, fragmentos de tejados, trozos de madera, árboles arrancados.

En un dramático video se ve cómo una ola gigantesca se abate sobre el espacio exterior de un resort, donde se celebra un concierto del grupo pop “Seventeen”.

 

En Carita, Muhamad Bintang, de 15 años, vio aproximarse la ola. “Llegamos a las 21.00 de vacaciones y de pronto llegó el agua. Todo se volvió negro. No había electricidad”, relató el adolescente.

En la provincia de Lampung, al otro lado del estrecho, Lutfi al Rasyid, de 23 años, contó a la AFP cómo huyó de la playa de Kalianda para evitar morir. “No lograba arrancar mi moto, así que salí corriendo. Recé y corrí todo lo rápido que pude”.

Según las autoridades, el tsunami podría haberlo provocado un aumento repentino de la marea debido a la luna llena combinada con una avalancha submarina tras la erupción del Anak Krakatoa, que forma una pequeña isla en el estrecho de la Sonda. “La combinación provocó un tsunami repentino que golpeó la costa”, indicó Nugroho, aunque señaló que la agencia geológica de Indonesia trabajaba para intentar elucidar cómo se produjo exactamente.

A diferencia de los tsunamis causados por sismos, y que desencadenan sistemas de alerta, las olas ‘volcánicas’ dejan muy poco tiempo a las autoridades para prevenir a la gente.

“Ocurrió tan rápido”, relata Ade Junaedi, un sobreviviente. “Hablaba con un huésped en mi casa cuando mi mujer abrió la puerta, gritando, aterrada. Creí que era un incendio, pero al ir hacia la puerta vi el agua llegar…”

Anak Krakatoa es una pequeña isla volcánica que surgió en el océano medio siglo después de la mortífera erupción del volcán Krakatoa de 1883. Es uno de los 127 volcanes activos de Indonesia.

Indonesia, una de las zonas más proclives a sufrir catástrofes de la Tierra, se encuentra en el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, donde coinciden placas tectónicas y se producen una gran parte de las erupciones volcánicas y sismos del planeta.

El 26 de diciembre de 2004, un tsunami desencadenado por un sismo submarino de magnitud 9,3 frente a las costas de Sumatra, en Indonesia, causó la muerte de 220.000 personas de varios países del océano Índico, 168.000 de ellas en Indonesia.

 

Infobae

Al menos 222 personas murieron y 843 resultaron heridas cuando un tsunami posterior a una erupción volcánica golpeó playas turísticas y zonas costeras en torno al estrecho de la Sonda, en Indonesia, la noche del sábado, provocando pánico entre viajeros y habitantes. Además hay 28 desaparecidos.

Cientos de edificios resultaron dañados por la ola, que golpeó playas del sur de la isla de Sumatra y del extremo occidental de Java el sábado. La ola se generó tras la erupción del volcán considerado el “hijo” del legendario Krakatoa, el Anak Krakatoa, según el portavoz de la agencia indonesia de gestión de desastres, Sutopo Purwo Nugroho.

En imágenes difundidas por televisión podía verse cómo la ola invadía la playa de Carita, un popular sitio turístico de la costa oeste de Java, dejando a su paso una acumulación de numerosos escombros: fragmentos de tejados, trozos de madera, árboles arrancados.

En Carita, Muhammad Bintang, de 15 años, vio aproximarse la ola. “Llegamos a las 21 para las vacaciones y de pronto llegó el agua. Todo se volvió negro. No había electricidad”, relató el adolescente.

En la provincia de Lampung, al otro lado del estrecho, Lutfi al Rasyid, de 23 años, contó a la AFP cómo huyó de la playa de Kalianda para evitar morir. “No lograba arrancar mi moto, así que salí corriendo. Recé y corrí todo lo rápido que pude”.

Según las autoridades, el tsunami podría haberlo provocado un aumento repentino de la marea debido a la Luna nueva combinada con una avalancha submarina tras la erupción del Anak Krakatoa (el ‘hijo de Krakatoa’), que forma una pequeña isla en el estrecho de la Sonda.

“La combinación provocó un tsunami repentino que golpeó la costa”, indicó Nugroho, aunque señaló que la agencia geológica de Indonesia trabajaba para intentar dilucidar cómo se produjo exactamente. El balance de muertos va probablemente a aumentar, advirtió.

En videos publicados en redes sociales por el portavoz se veía a residentes alarmados con balizas y buscando terrenos más altos. Las autoridades indonesias aseguraron en un primer momento que no había un tsunami, sino un aumento de la marea, y pidieron a la población que no entrara en pánico. “Si hubo un error al principio, lo sentimos”, escribió Nugroho más tarde en Twitter.

Un auto incrustado entre los escombros de una casa por el paso de la marea.
Un auto incrustado entre los escombros de una casa por el paso de la marea.
Las erupciones volcánicas submarinas, que son relativamente infrecuentes, pueden provocar tsunamis debido al desplazamiento repentino de agua o quiebres de pendientes, según el Centro Internacional de Información sobre Tsunamis.

Según el Centro Indonesio de Vulcanología y de Gestión de Riesgos Geológicos, el Anak Krakatoa mostraba signos de actividad reforzada desde hacía una semana. Un poco antes de las 16 se produjo una erupción que duró unos 13 minutos, disparando una columna de cenizas de cientos de metros. Anak Krakatoa es una pequeña isla volcánica que surgió en el océano medio siglo después de la mortífera erupción del volcán Krakatoa de 1883. Es uno de los 127 volcanes activos de Indonesia.

En aquella ocasión, una columna de cenizas, piedras y humo salió expulsada a más de 20 km de altura, sumiendo a la región en la oscuridad y provocando un enorme tsunami que tuvo repercusiones en todo el mundo. La catástrofe dejó más de 36.000 muertos.

Indonesia, una de las zonas más proclives a sufrir catástrofes de la Tierra, se encuentra en el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, donde coinciden placas tectónicas y se producen una gran parte de las erupciones volcánicas y sismos del planeta.

El país sufre regularmente mortíferos sismos, el último de ellos en la ciudad de Palu, en la isla de Célebes, donde murieron miles de personas por el terremoto y posterior tsunami.

En 2004, un tsunami desencadenado por un sismo submarino de magnitud 9,3 frente a las costas de Sumatra, en Indonesia, causó la muerte de 220.000 personas de varios países del océano Índico, 168.000 de ellas en Indonesia.

 

 

 

TN

Al menos 168 personas han muerto y casi 750 han resultado heridas después de que un tsunami golpeara este sábado las costas del estrecho de Sonda, entre las islas de Java y Sumatra, en Indonesia. Decenas de edificios han resultado dañados por la fuerza del mar, que ha golpeado a las playas del sur de la isla de Sumatra y del extremo occidental de Java. Las autoridades han advertido de que el recuento de víctimas podría aumentar con el paso de las horas. El oleaje podría haberse originado debido a la actividad del volcán Anak Krakatau.

Las autoridades han informado de que ha comenzado el reparto de ayuda logística hacia las zonas más afectadas, pero advirtieron que la principal vía de acceso ha quedado inutilizada por el tsunami. También están en marcha las tareas de búsqueda y rescate de personas que han quedado atrapadas entre los escombros de los edificios que se han derrumbado.

Las autoridades investigan las causas del maremoto, que no se produjo a raíz de un seísmo. “Un tsunami es un fenómeno raro en el estrecho de Sonda. La erupción del monte Anak Krakatau no es significativa. El temblor es continuo, pero no ha habido frecuencias tan altas. No hubo ningún terremoto en ese momento que provocara el tsunami, y esa es la principal dificultad para determinar las causas del incidente”, dijo el portavoz.

Una de las posibilidades, apuntó, es que la erupción del Anak Krakatau (uno de los hijos del poderoso volcán Krakatoa que explotó en 1883 con consecuencias desastrosas y que forma una pequeña isla en el estrecho de la Sonda) haya provocado un deslizamiento de tierra submarino que, junto a las marejadas debido a la luna llena, aumentara la fuerza de este repentino tsunami. Las autoridades han detectado una creciente actividad en este volcán durante los últimos meses, siendo la última erupción este viernes, cuando durante algo más de dos minutos expulsó cenizas que alcanzaron una altitud de 400 metros por encima de su cima.

Al no haber ocurrido ningún temblor significativo en la zona, las autoridades indonesias aseguraron en un primer momento que no se trataba de un tsunami, sino simplemente de un aumento de la marea, y pidieron a la población que no entrara en pánico. “Si hubo un error al principio, lo sentimos”, escribió más tarde el citado portavoz en la red social Twitter. Las erupciones volcánicas submarinas, que son relativamente infrecuentes, pueden provocar tsunamis causados por el desplazamiento repentino de agua o quiebres de pendientes, según el Centro Internacional de Información sobre Tsunamis.

La Agencia de Gestión de Desastres ha pedido a la población que abandone las zonas de la costa a lo largo del estrecho ante la continua actividad del volcán y el peligro de nuevos tsunamis. La alerta se mantendrá activa de momento hasta el 25 de diciembre.

Indonesia -el cuarto país más poblado del mundo con más de 260 millones de habitantes- es una de las zonas más proclives a sufrir catástrofes de la Tierra al encontrarse en el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, donde coinciden placas tectónicas y se producen una gran parte de las erupciones volcánicas y sismos del planeta. El 28 de septiembre, un terremoto de magnitud 7,5 en la zona central de la isla de Célebes provocó un tsunami que dejó 2.102 muertos y dejó más de 200.000 desplazados, la mayoría en la ciudad de Palu y sus alrededores. Otros centenares de personas siguen desaparecidas meses después del desastre, muchas de ellas engullidas por la tierra tras el potente seísmo.

El 26 de diciembre 2004, un tsunami desencadenado por un sismo submarino de magnitud 9,3 frente a las costas de Sumatra causó la muerte de 220.000 personas de varios países del océano Índico, 168.000 de ellas en Indonesia. Fue la mayor catástrofe de este tipo en la historia moderna.

En 1883, la explosión del Krakatoa se convirtió en una de las peores erupciones volcánicas que se conocen. Desató olas gigantescas que provocaron la muerte de unas 36.000 personas. Sus cenizas, expulsadas durante semanas, llegaron incluso al continente americano. La configuración de esas islas quedó modificada tras esa erupción y el Krakatoa desapareció bajo el mar. Sin embargo, alrededor del año 1930 apareció una nueva isla en aproximadamente la misma localización, también con un volcán que sigue creciendo cada año. En indonesio se bautizó como “Anak Krakatau”, literalmente “hijo del Krakatoa”.

El País

Una ballena de unos 9,5 metro fue hallada muerta en las costas de Yakartar, Indonesia.  Aunque las causas del seceso eran desconocidas en las horas incipientes del hallazgo, los pescadores da zona no tardaron mucho en deducir los motivos de la muerte del animal.

Un total de 6 kilogramos de plástico yacían en el estomago de mamífero, según informó el director del  Parque Nacional Wakatobi, Laode Ahyar.

“La basura en el estómago estaba compuesta, entre otras cosas, por botellas de plástico, cuerdas de plástico, madera y un par de sandalias de goma”, precisó Ahyar.

Luego de que funcionarios y pescadores iniciaran las operaciones de evacuación del cachalote, pudieron contabilizar un total de 115 vasos de plástico, 25 bolsas, 2 sandalias plásticas, 1 saco de nylon y más de 1.000 fragmentos de este material.

“Aunque no hemos podido deducir la causa de la muerte, los hechos que vemos son realmente horribles”, dijo Dwi Suprapti, coordinadora de conservación de especies marinas en WWF Indonesia.

A nivel global, se estima que cada segundo se arrojan 200 kilos de plástico al océano, que hoy está saturado con residuos de todos los tamaños desde el Artico a la Antártida.

Urgente 24

Los sonares lo detectaron: un objeto de unos 20 metros de largo a entre 30 y 40 metros de profundidad. Y el ejército indonesio está convencido de que se trata del fuselaje del avión de Lion Air que se estrelló en el mar, con 189 pasajeros a bordo, poco después de despegar de Yakarta, Indonesia, el lunes.

El Boeing 737 MAX 8, que había entrado en servicio hace apenas unos meses, desapareció de los radares el lunes, 13 minutos después de haber despegado de Yakarta. Se estrelló en el mar de Java poco tiempo después de haber solicitado al control aéreo permiso para regresar a la capital indonesia

Hadi Tjahjanto, jefe del ejército indonesio, declaró que el aparato fue probablemente localizado gracias a sonares. “Creemos realmente haber determinado las coordenadas del fuselaje del vuelo 610”, dijo a la prensa en Yakarta.

En la zona del impacto el mar tiene una profundidad de entre 30 y 40 metros. Las autoridades excluyen la posibilidad de hallar sobrevivientes, pero esperan recuperar las dos cajas negras del avión, una que registra las conversaciones en la cabina de pilotaje y la otra los parámetros de vuelo.

Barcos y botes en la zona donde cayó en avión, en el mar. / AFP

Para ello, decenas de socorristas y buzos fueron enviados al sitio de la desaparición del vuelo, así como barcos y helicópteros.

Los socorristas tienen la macabra tarea de separar los restos humanos de los restos del avión, así como los efectos personales de las víctimas.

Se han llenado cerca de 50 bolsas mortuorias, según las autoridades. Los restos humanos son enviados al hospital para efectuar pruebas de ADN.

“Era el mejor marido del mundo” afirma Ningsi Ayorbaba de su esposo Ferdinand Paul, que se hallaba a bordo. “Acabábamos de celebrar 15 años de matrimonio en abril. Y hoy, estoy llevando pruebas de ADN”, agrega.

Representantes del constructor estadounidense se reunirán el miércoles con los de Lion Air, mientras Indonesia ordenó el martes la inspección de todos los aviones Boeing 737 MAX.

El aparato se dirigía a Pangkal Pingang, una localidad de paso para los turistas que viajan a la isla vecina de Belitung.

El ministro de Transportes adoptó la inusual decisión de destituir a personas de la compañía.

Familiares de los pasajeros examinan los objetos personales de sus seres queridos. / Reuters

“Hoy vamos a destituir al director técnico de Lion Air del cargo, y reemplazarlo por otra persona, y haremos lo mismo con técnicos” que dieron luz verde al despegue del avión, dijo el ministro Budi Karya Sumadi.

Lion Air declaró que el Boeing entró en servicio en agosto. El piloto y el copiloto tenían más de 11.000 horas de vuelo. Recientemente, pasaron exámenes médicos y tests de drogas, añadió la compañía.

El lunes, el presidente de Lion Air, Edward Sirait, admitió que la compañía había reparado el avión en Bali antes de que partiera hacia Yakarta, sin aportar más precisiones, pero hizo alusión a un “procedimiento normal”.

Rescatistas continúan las labores de recuperación de los restos del avión./ EFE

La BBC, que consiguió un cuaderno técnico sobre el vuelo Bali-Yakarta del domingo, dio cuenta de la “falta de fiabilidad” de un instrumento para medir la velocidad y de divergencias en las medidas de la altitud entre los aparatos del piloto y del copiloto

El accidente agrava en todo caso la reputación de inseguridad del sector aéreo indonesio, que está en pleno crecimiento. Algunas compañías indonesias han sido prohibidas de surcar el cielo europeo y norteamericano.

 

 

Clarín

Un Boeing 737 de la compañía indonesia Lion Air, una empresa low cost, que transportaba a 189 personas se estrelló frente a la costa poco después de despegar de Yakarta, anunciaron las autoridades. El aparato solicitó regresar al aeropuerto de la capital poco antes de que se perdiera el contacto con el control aéreo. Los ocupantes están “probablemente” muertos, indicaron los servicios de rescate. El avión iba rumbo a Pangkal Pinang, una ciudad de la isla de Bangka, frente a Sumatra.

“El avión se estrelló en el agua”, declaró Yusuf Latif, portavoz de la agencia encargada de las búsquedas. “Seguimos buscando los restos del aparato”, agregó.

Sindu Rahayu, director general de aviación civil en el ministerio de Transportes, anunció en otro comunicado que el avión transportaba 179 pasajeros adultos, un niño y dos bebés, así como dos pilotos y cinco miembros del personal de cabina. “El avión solicitó volver a su base antes de desaparecer de los radares”, declaró.

El portal de seguimiento de vuelos Flightradar muestra, en un mapa, la trayectoria del aparato, un Boeing 737 Max 8, que, tras despegar en dirección suroeste, gira hacia el sur y luego hacia el noreste, antes de interrumpirse sobre el mar de Java, no muy lejos de la costa.

Indonesia, un archipiélago del sureste asiático de 17.000 islas e islotes, es muy dependiente del transporte aéreo, y los accidentes son frecuentes. Un adolescente de 12 años sobrevivió en agosto a un accidente de avión que causó ocho muertos en una zona montañosa de la provincia remota de Papúa.

En diciembre de 2016, 13 personas perecieron en el accidente de un avión militar cerca de Timika, otra región montañosa de Papúa.

En agosto de 2015, un ATR 42-300 de la compañía indonesia Trigana Air, que transportaba a 44 pasajeros adultos, cinco niños y cinco miembros de la tripulación, todos indonesios, se estrelló a causa del mal tiempo en las montañas Bintang. No se encontraron supervivientes.

Lion Air, una compañía low cost, estuvo implicada en varios incidentes. En agosto de 2017, un Boeing de la compañía, dañó una ala de un ATR-72 de la compañía Wings Air, que esperaba para despegar en el aeropuerto internacional de Kualanamu, en Medan, tercera ciudad del país, en el norte de la isla de Sumatra. La colisión no causó ningún herido.

En mayo de 2016, dos aviones del grupo Lion Air colisionaron en la pista del aeropuerto de Soekarno-Hatta, en la periferia de Yakarta.

En abril de 2013, uno de los Boeing de la compañía no llegó a la pista de aterrizaje del aeropuerto internacional de Denpasar, en la isla indonesia de Bali, y se estrelló en el mar. Las 108 personas a bordo, 101 de las cuales eran pasajeros, sobrevivieron pero se registraron unos 40 heridos.

Lion Air es una filial de Lion Group, que posee otras cuatro compañías: Wings Air y Batik Air en Indonesia, Malindo Air en Malasia y Thai Lion Air en Tailandia.

 

 

Ambito

Un sismo de magnitud 6 sacudió las islas indonesias de Java y Bali en la madrugada del jueves, informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).

“El temblor no provocó un tsunami“, dijo Dwikorita Karnawati, director del servicio geológico indonesio quien aseguró que que no hubo de momento víctimas o daños.

El sismo se produjo a las 18H44 GMT al noreste de la punta oriental de Java, a unos 40 km de la isla, y a una profundidad de 10,3 km, según el USGS. Se sintió en Denpasar, capital de Bali, isla muy frecuentada por turistas.

“Fue muy fuere y duró bastante“, dijo una mujer llamada Davy que se refugió en el estacionamiento de un hotel de Bali, a varios kilómetros de donde el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial celebran sus reuniones anuales este año.

Algunos huéspedes de los hoteles de Nusa Dua, al sur de la isla de Bali, salieron brevemente a las calles luego de que el terremoto hiciera temblar los edificios.

“El temblor fue muy fuerte. Me levanté inmediatamente y llevé a mis hijos fuera de la casa“, dijo a AFP Ni Komang Sudiani.

El sismo también se sintió en Surabaya, la capital de Java Oriental, situada a unos 200 km de Situbondo, la localidad más cercana al epicentro.

“Lo sentí durante unos 10 segundos. La gente dormía pero se despertó al sentir el temblor, dijo Tonny Akbar Mahendro a AFP.

El temblor se produce menos de dos semanas después de un sismo de magnitud 7,5 seguido de un tsunami que golpeó la isla indonesia de Célebras, a unos 1.000 km al norte de Situbondo, y que dejó unos 2.000 muertos.

 

Fuente: AFP/NA

Casi 400 personas murieron en los terremotos más el posterior tsunami que golpearon desde este viernes la isla indonesia de Célebes, donde los hospitales colapsaron para atender a los más de 500 heridos.

La agencia de gestión de desastres informó este sábado un balance de al menos 384 muertos. Y especificó que el primer terremoto tuvo una magnitud 5,9 y el segundo, 7,4.

La mayoría de víctimas se registraron en Palu, una ciudad de 350.000 habitantes en la costa oeste de Célebes, señaló el vocero oficial Sutopo Purwo Nugroho, que reclamó “personal, voluntarios y material especializado”.

“Pensamos que decenas o cientos (de víctimas) todavía no han sido encontradas entre los escombros”, alertó.

Y ejemplificó: “El principal centro comercial de Palu se derrumbó. El hotel Rua-Rua se hundió, tenía 80 habitaciones y 76 estaban ocupadas”.

Escenas dantescas dejó el terremoto y tsunami. (AFP)

Las imágenes de Palu mostraban varios cuerpos sin vida cerca del mar, algunos de ellos recubiertos con lonas azules.

Los coches destrozados diseminados por la zona reflejaban la violencia con que la ola golpeó la localidad.

Los centros de salud no daban abasto con la llegada masiva de víctimas y numerosos heridos eran tratados en el exterior. Los habitantes transportaban como podían los cadáveres.

Komang Adi Sujendra, director del hospital estatal de Undata, en Palu, sostuvo: “Necesitamos toda la ayuda que sea posible. Hospitales de campaña, médicos, medicinas y mantas…”.

Se cortó la electricidad de forma parcial y el aeropuerto y rutas se cerraron durante 24 horas.

Los residentes de Palu examinan las secuelas. (AFP)

El presidente indonesio Joko Widodo anunció que se desplegaba el Ejército para participar en las operaciones de búsqueda de víctimas.

El epicentro del sismo se situó a 78 kilómetros al norte de Palu y se notó hasta el sur en Macasar, la capital de la isla.

La tierra también tembló en la isla vecina de Kalimantan, en Samarinda, al otro lado del estrecho de Macasar.

La ruina de una mezquita. (AP)

La Unión Europea (UE) activó en las últimas horas su sistema de mapas por satélite a través del programa comunitario copérnico para apoyar en las labores de rescate.

“La UE respalda al pueblo y las autoridades de Indonesia en estos momentos difíciles y hemos ofrecido nuestro total apoyo”, indicaron en un comunicado conjunto la alta representante comunitaria para la Política Exterior, Federica Mogherini, y el comisario europeo de Ayuda Humanitaria y Gestión de Crisis, Christos Stylianides.

Un auto arrastrado por el tsunami. (AP)

Entre el 29 de julio y el 19 de agosto, al menos 557 personas murieron y casi 400.000 resultaron desplazadas por 4 terremotos de magnitudes comprendidas entre 6,3 y 6,9 que sacudieron la vecina isla de Lombok, también en Indonesia.

El país, de 260 millones de habitantes, se asienta sobre el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una zona de gran actividad sísmica y volcánica en la que cada año se registran unos 7.000 terremotos, la mayoría moderados.

 

 

Clarín con información de EFE y AFP.