Tag

impacto

Browsing

El Concejo aprobaron la moratoria de impuestos para  la regularización de deudas a través de facilidades de pago, que ayudará a los vecinos que no han podido cumplir con las obligaciones impositivas por la crísis económica que provocó la pandemia.

Ediles llevaron adelante la sesión ordinaria Nº 821, con importante acompañamiento de los Bloques a temas destacados para la ciudad.

En la mañana de este jueves, el Concejo Deliberante de Trelew sesionó por segunda vez en el mes. Se aprobaron varios proyectos, entre ellos la Ordenanza relacionada al impacto local de la pandemia del Covid-19 y la ordenanza N°28.497 que establece un Régimen Especial y Provisorio (REP) de regulación de deudas a través de facilidades de pago, sujeto a las características de cada caso, aplicable únicamente para la cancelación de impuesto inmobiliario y tasas de servicio, impuesto al parque automotor, impuesto sobre ingresos brutos y tasa por inspección de seguridad e higiene.

El aislamiento social, preventivo y obligatorio complicó la situación económica financiera de la mayoría de las actividades y no fue excepción para las desarrolladas en el Municipio. Esto provocó la caída y cierre significativo en el nivel de la actividad, cortes, e importantes complicaciones en la cadena de pagos.

En este contexto el Régimen Especial y Provisorio que aprobaron, facilitará el cumplimiento de haberes fiscales de los contribuyentes con descuentos en los intereses y recargo de las deudas vencidas, incluyendo mayores beneficios para aquellos contribuyentes que se han visto seriamente afectados por la Pandemia. El Régimen tendrá una vigencia hasta el 31 de diciembre de 2020 pudiendo prolongarse por 180 días más.

El Presidente del cuerpo legislativo, Juan Aguilar, al referirse al tema expresó: «El vecino y la vecina deben saber que este Régimen para regularizar deudas es provisorio y especial, ya que incluye las deudas generadas en tiempos de COVID-19, o sea desde el mes de marzo en adelante”.

Sobre esto, señaló que “es una respuesta dada desde el Municipio a la demanda de muchos contribuyentes que tienen intenciones de terminar con su situación de morosidad transitoria, y hacerlo mediante un plan de pagos extenso y con descuentos en los intereses. Se ha escuchado ese pedido y se ha generado una política tributaria al respecto».

Otros Proyectos aprobados

Proyecto Ordenanza N°28.412. Adhesión al Decreto Nacional de Urgencia N° 320/20, el mismo suspende los desalojos, congela los precios de alquileres y prorroga los contratos hasta el 30 de septiembre del año en curso. La finalidad DNU 320/20 tiende a proteger los intereses económicos de inquilinos y a resguardar el derecho a la vivienda. El DNU alcanza a monotributistas, profesionales, y MIPyMES, entre otros.

Proyecto Ordenanza N°28.243. Implementa en la ciudad de Trelew, en el ámbito de la Emergencia, producto de la pandemia COVID-19, el servicio de acompañamiento a inquilinos y propietarios (SAIP), dependiente del Departamento Ejecutivo Municipal. Funciones Generales y específicas del S.A.I.P.

Proyecto de Declaración. Se declaró de Interés Municipal y Educativo la “Especialización Superior en Educación Sexual Integral” desde las perspectiva de género y Derechos Humanos.

El sector gastronómico lanzó la campaña «No más #sillasalrevés» con la que apuntan a organizarse y visibilizar la necesidad de buscar alternativas para poder volver a trabajar en los bares y restaurantes con protocolos sanitarios y de seguridad.

«Queremos sentarnos todos los sectores vinculados a la gastronomía y buscar un camino del medio, una respuesta adecuada, sin peleas, sin reaccionar a nada, buscar un camino con protocolos y seguridad para poder trabajar», dijo a Télam Marcelo Salas Martínez, dueño de Café Martínez y vocero de la campaña de la que participan unos 500 gastronómicos.

En este contexto, apuntan a encaminar el diálogo con autoridades nacionales y de la ciudad de Buenos Aires, con el objetivo de volver a abrir los locales con protocolos sanitarios que permitan la ocupación del local al 50% y además, medidas como una reducción del IVA al 50%, extensión del Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) hasta marzo, reducción de aportes y contribuciones y exención de ingresos brutos por seis meses.

La campaña, que ya juntó más de 40.000 firmas en el sitio www.change.org/sillasalreves, sostiene que «cada día que pasa 90 locales gastronómicos se ven obligados a cerrar, sin poder afrontar sus compromisos».

Salas señaló que «gastronomía y turismo son los que están más golpeados; pedimos los cinco puntos de reducción del IVA, ATP hasta marzo, reducción de aportes y contribuciones y exención de ingresos brutos y poder abrir el salón al 50%».

«Queremos poder sentarnos en una mesa con el Gobierno y buscar un camino del medio», sostuvo el empresario, quien agregó que también habrá que mirar «la gastronomía poscuarentena y hacer una revisión profunda de la cuestión impositiva, porque va ser complejo continuar si eso no se revé».

Afirmó que «a nosotros lo que más nos gusta es crecer y generar empleo”, y remarcó que “el gastronómico es un rubro de inicio de primer empleo”.

“Y lo hacemos de manera formal. Es una enorme diferencia respecto del trabajo informal. El sector genera 350.000 puestos de empleo de manera formal y directa», destacó Salas.

Precisó que hasta el momento se reunieron «con el ministro (de Desarrollo Económico porteño, José Luis) Giusti”, y anticipó que volverán a hacerlo “la semana que viene, para llevar esta petición nuevamente”.

“El impacto que hemos logrado va a ayudar, hemos sido bien recibidos en líneas generales», detalló Salas y dijo que esperan poder concretar un encuentro con el Gobierno nacional.

Según la clasificación de ramas económicas del Indec, la actividad gastronómica está entre las primeras 10 generadoras de valor en Argentina; en 2019 el sector representó aproximadamente $500.000 millones de pesos del Producto Bruto Interno (PBI), siendo de los mayores generadores de empleo por monto de inversión.

De la campaña #sillasalreves participan Café Martínez, Tea Connection, Almacén de Pizzas, Antares, Chungo, El burladero, Freddo, Havanna, La Cabrera, Lo de Carlitos y Rapa Nui, entre otros.

 

Desde el Gobierno lanzaron hoy una nueva línea de crédito a tasa cero destinada al sector de las industrias culturales para mitigar el impacto que tuvo el cese de actividades como consecuencia de la pandemia de coronavirus.

La medida alcanza a personas adheridas al régimen de monotributistas y autónomos que desarrollan actividades vinculadas a la industria cultural, quienes podrán disponer de un crédito de hasta $150.000.

Esta línea de préstamos contempla un período de gracia de 12 meses a partir de la primera acreditación, y una vez finalizado ese período, el crédito se reembolsará en un mínimo de 12 cuotas mensuales iguales y consecutivas.

«Todos somos consientes de la profundidad del impacto que tiene la pandemia en el sector de las industrias culturales, y estos créditos son una medida más dentro de las tantas que viene realizando el Ministerio de Cultura», sostuvo el titular de esa cartera, Tristán Bauer.

La presentación estuvo encabezada por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; el vicepresidente del Banco Nación, Matías Tombolini, y Luciana Tito, titular de la Unidad del gabinete de Asesores de la Jefatura de Gabinete, según se informó en un comunicado.

Estos créditos son compatibles con el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), pero para resultar beneficiario no se deberá haber accedido al beneficio de otro crédito a tasa cero con anterioridad.

La medida se inscribe en las «políticas de ayuda, asistencia y acompañamiento que Ministerio de Cultura viene desarrollando para sostener a uno los sectores más afectados por la coyuntura», informó Presidencia.

Con más de medio millón de muertos y unos 17 millones de infectados, la pandemia del coronavirus es el tipo de desastre que tendrá un impacto muy duradero.

Así lo afirmó el viernes el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien también comentó que las humanidad sigue siendo susceptible a este virus incluso en zonas que han tenido las cifras menos catastróficas del primer brote.

“La pandemia es una crisis de salud que se da una vez en un siglo, y cuyos efectos se sentirán en las próximas décadas”, sostuvo Tedros en una reunión del comité de emergencia de la OMS, según lo citó la entidad.

La enfermedad ha dejado más de 670.000 muertos y unos 17 millones de casos diagnosticados desde que comenzó a propagarse en la ciudad china de Wuhan a fines del año pasado.

Estados Unidos, Brasil, México y Gran Bretaña se han visto particularmente golpeados en las últimas semanas por el covid-19.

Ensayando nuevas medidas

Las economías de varios países se han visto afectadas por las restricciones introducidas para frenar su propagación, mientras que muchas regiones temen una segunda ola de contagios. Ante esto último, los gobiernos de varios países se encuentran ensayando nuevas medidas que logren mitigar el impacto de la enfermedad.

Más de 150 compañías farmacéuticas están trabajando en vacunas, aunque no se espera su primer uso hasta principios de 2021, dijo la OMS la semana pasada.

Tedros sostuvo que, si bien los conocimientos sobre el virus han mejorado, muchas preguntas todavía no tienen respuesta y las poblaciones siguen siendo vulnerables.

“Los primeros resultados de los estudios de serología (anticuerpos) pintan una imagen consistente: la mayoría de las personas del mundo siguen siendo susceptibles a este virus, incluso en áreas que han experimentado brotes severos”, señaló.

“Muchos países que creían que habían pasado lo peor ahora están lidiando con nuevos brotes. Algunos que fueron menos afectados en las primeras semanas ahora están viendo un número creciente de casos y muertes”, agregó.

Entre lágrimas, un pequeño productor de la zona afectada por el temporal en Cushamen encontró a sus ovejas tapadas por la nieve hace varios días.

Un desgarrador video llegó desde la zona afectada por el temporal de nieve en Cushamen, donde el pequeño productor ovino, Angel Gallardo, encontró después de varios días a sus ovejas casi tapadas por la nieve, una sin vida, y la completamente inmovilizadas, pero por suerte, con vida.

Entre lagrimas, relató la situación que vive el y «la gente que esta más arriba», que tienen más animales que el y viven día a día esta contingencia con mucha desesperación. La pérdida de animales en estos casos representa un impacto tremendo para la economía de los pobladores.

Leonardo Jones, presidente de la Sociedad Rural de Esquel, se refirió a la complicada situación que atraviesan en Cushamen, y los pequeños productores tras el temporal de nieve en la zona. Sostuvo que el efecto de lo ocurrido tendrá graves consecuencias.

«Sin dudas va a haber un impacto productivo enorme porque en la zona de Cushamen hay productores muy pequeños, que vienen golpeados por diferentes razones: desde hace varios años por la sequía, por la invasión de tucuras. Sobre todos esos antecedentes esta nevada seguramente va a traer repercusiones muy graves para muchísimos productores de esa zona», evaluó Jones. «Es muy rápido para hablar de números pero no extrañaría que empecemos a saber de gente que se la ha muerto una cantidad importante de animales», consideró.

Asimismo, subrayó: «Va a haber que trabajar muchísimo para poder acompañar a esos pequeños productores a rearmarse después. Un animal que no tenga para comer hoy se puede salvar con pasto, con alimento balanceado. Pero volver a poner en funcionamiento una majada si se te muere buena parte de las madres es muy difícil». Agregó que desde la Rural «estamos en contacto con varios de los productores, con los intendentes de aquella zona y con el Ministerio de Producción tratando de facilitar las cosas que necesitan para hacer llegar la asistencia».

Indicó que en esta situación particular, se agrega la dificultad de que queda poco pasto en la región, lo cual dificulta la asistencia inmediata: «Se han vendido en los primeros meses del invierno. No es habitual, siempre queda pasto hasta entrada la primavera». Esto implica que deba traerse de otras regiones o conseguir alimento balanceado.

Por otro lado, Jones diferenció esta situación de la que se produjo a principios de julio y afectó más a la zona cordillerana que a la meseta. «La nevada es algo que todos los productores esperan porque el efecto para recargar las napas y mantener la humedad es mucho mejor cuando nieva que cuando llueve. Esa nevada fue una buena noticia desde el punto de vista climático, pero lo que pasa en Cushamen ahora es muy grave y muy triste», precisó.

El siniestro ocurrió alrededor de las 2:30. Una señora resultó herida y tuvo que recibir asistencia médica. Acudieron Bomberos, personal de Policía Vial y una ambulancia del Hospital Zonal.

El siniestro ocurrió poco después de las dos de la tarde sobre la Ruta Nacional N°3, en cercanías al basurero municipal.

Un camión de cargas cortó el pallier y perdió una rueda en pleno movimiento. La misma terminó impactando de frente contra una camioneta Honda que venía en sentido contrario.

Tal fue el impacto, que la rueda desprendida provocó daños importantes en el capó del rodado y lesionó a la conductora, quien tuvo que recibir asistencia sanitaria en el lugar aunque sus lesiones, según constataron fuentes del lugar, fueron de caracter leve y se encontraba fuera de peligro.

Acudió al lugar personal de Bomberos Voluntarios de Trelew, una ambulancia del Hospital Zonal y personal Vial.

 

Un transporte de gran porte protagonizó un vuelco en la noche del lunes, luego de evitar un impacto frontal contra otro camión a la altura del km 1.497.

Dos camiones protagonizaron un accidente vial el lunes por la noche en la Ruta N°3. Ocurrió a en el km 1.497, en el tramo que une Trelew con Comodoro.

Según indicaron fuentes policiales, un camión Mercedes-Benz que se dirigía hacia el Norte con destino final en General Conesa (Río Negro), volcó en un costado de la ruta luego de rozar a otro, marca Volvo, que circulaba en sentido contrario, en dirección hacia Comodoro.

Como consecuencia del despiste y posterior accidente, el conductor del transporte tuvo que ser trasladado al Hospital Zonal con lesiones que los médicos consideraron leves.

El pueblo mapuche habita un territorio amplio dentro del Estado argentino, desde la cordillera hasta el mar y desde La Pampa hasta Chubut. Las medidas tomadas para aminorar la influencia del COVID-19 impactan de manera particular en la forma de vida mapuche, en especial en las comunidades rurales. Con o sin pandemia, el racismo y el despojo continúan. Emiliana Cortona consultó con miembros de comunidades de diversas latitudes para conocer su situación y sus reflexiones sobre el origen y la salida de la crisis desatada por la pandemia.

«La culpa de esta pandemia no la tiene el murciélago. Tampoco quien lo comió. El problema es: ¿por qué se enfermó ese murciélago?». Orlando Carriqueo es autoridad-werken de la Coordinadora del Parlamento Tehuelche Mapuche en Río Negro, desde hace tres años y está convencido de que esta pandemia es el primer síntoma de un mundo que marca la muerte cada vez más violenta.

La Coordinadora tomó cartas sobre al asunto desde temprano: aunque la cuarentena obligatoria en Argentina empezó el 20 de marzo, ellxs ya habían cancelado el parlamento anual de las comunidades, que iba a realizarse durante el 13, 14 y 15 de marzo. En el parlamento se renuevan autoridades, se plantea una agenda de temas y se comparten los problemas que tienen las comunidades.

A pesar de que no hay casos confirmados de coronavirus en ninguna comunidad mapuche, concentraron sus energías en reforzar la comunicación entre las comunidades vía radio, WhatsApp – algunxs logran conectarse a través de internet de las escuelas- y llamados por teléfono. El objetivo es claro: informar de la mejor manera posible las medidas que se deben tomar frente a la pandemia. El Choique Net, un periódico que se lee mucho entre las comunidades, tradujo folletos y consejos a mapudungun, el idioma mapuche.

En esta época del año muchxs están bajando de la veraneada, una actividad ancestral que consiste en trasladar a cientos de animales a las zonas altas de la precordillera para alimentarlos con el mejor de los pastos. Pero ahora, con el frío, ya bajan de la montaña. Por eso las autoridades de cada una de las comunidades reforzaron las comunicaciones con estas personas para que estén al tanto de las medidas de prevención. También se les solicitó que no reciban visitas en los campos y se insistió con algo clave: mantener la comunicación entre los integrantes de las comunidades para estar al tanto de la situación de cada familia.

Ahora, por el aislamiento y la cuarentena, pueden surgir problemas económicos. Así lo cuenta Orlando: muchxs no pudieron vender el pelo de chivo, otrxs no cobraron la lana vendida y es probable que el precio baje. La juntada de leña, el maíz, el forraje para las gallinas, todo, se complica.

«Hay una agresión a la tierra», sostiene Orlando. Y explica parte de su cosmovisión: los hombres y las mujeres somos solo una parte de esto, de la naturaleza, nosotrxs, así como un río, una piedra, un cerro, las aves, tenemos el derecho de estar en la tierra. «Nosotros respetamos ese derecho. Pero la sociedad con el afán de consumo arrasa con la naturaleza», dice.

Orlando cuenta que están rescatando saberes ancestrales. Las plantas que crecen en los territorios tienen propiedades que les han servido milenariamente. Algunas sirven para la tos, otras para la fiebre, otras para el dolor de garganta. «No es la cura para el nuevo coronavirus pero sí que pueden ayudar», dice. La jarilla es para los pulmones, se hierve y se toma en agua. El té verde, el diente de león, y la manzanilla, las tres tienen interferón natural, explica y cuenta que sirven bastante frente a un dolor de garganta, fiebre o malestar. «Estas plantas después son las que otrxs patentan y se hacen millonarios», dice mientras se ríe. Los laboratorios, asegura, hacen un proceso químico para venderlas en la ciudad, para que la gente pague por ellas. Y eso es un ejemplo de lo que Orlando viene repitiendo: la causa de esta enfermedad está en un sistema económico.

«Hoy la solidaridad entre los países nos puede llevar a que fabriquemos un millón de respiradores artificiales, el Malbrán puede conseguir la vacuna contra el coronavirus, pero ¿esa es la solución al ritmo de vida que tenemos como sociedad? No lo es», reflexiona. Se anima y enuncia propuestas: «Para salir de este sistema que nos enferma hay que redistribuir la tierra, no usar agrotóxicos, no permitir los transgénicos, ni el feedlot, ni la megaminería. Y respetar a una piedra, a un cerro, a un río, a un árbol, a los animales. La clave para salir de la pandemia es volver a vivir en comunidad y consumiendo lo mínimo posible. Qué importa si tenés un auto, un TV de 50 pulgadas, si te agarra coronavirus. Lo material hoy ya no importa».

«Somos muchos más los que podemos construir otra forma de vivir», concluye Orlando. «Somos más los que podemos vivir mejor y no tener que depender de estos locos que le gusta la muerte y la guerra. Hay que volver al territorio. Eso, no va a evitar las futuras pestes, pero será, sin dudas, un buen vivir».

El Guillatún

Para pedir por bienestar, fortalecer la unión de la comunidad o agradecer los beneficios recibidos, lxs mapuche despliegan un rito: el Guillatún. Semanas atrás, con la avanzada de la pandemia, lxs ancianxs de la histórica comunidad mapuche Cayumil de Río Negro propusieron un Guillatún comunitario. La invitación consistió en que las distintas familias y comunidades de la zona se encuentren haciendo la misma ceremonia a la misma hora en distintas partes del territorio. La cita fue el miércoles 25 y jueves 26 de marzo, a las 7:30 de la mañana, antes de que salga el sol.

Agripina Nahuelcheo es mapuche y coordinadora en la casa de la Justicia en el Poder Judicial. Fue una de las que participó del Guillatún comunitario y explica la ceremonia: «Se hace en ayunas, afuera de la casa, antes de empezar el día. Le hicimos un llamado a la fuerza de cada lugar, a un río, a una montaña, a un cerro o una formación según cada territorio. Esta vez, se hizo para pedirle que las enfermedades no sean tan fuertes en esta época del año, que lxs conocidxs estén bien de salud y para poder atravesar de la mejor forma posible el virus que está circulando».

Más allá de esta pandemia, Agripina cuenta que cuando lxs mapuche se enferman, es porque algo no está bien. «¡Si nos agarra una enfermedad muchas veces tiene que ver con que ese algo se rompió entre la conexión de uno con la Naturaleza!», explica.

Cuando cortan una planta, lxs mapuche piden permiso por más que sea una hojita para un té. Y después dan las gracias porque esa planta lxs ayudó a sanarse y a recuperase. Por eso, agradecen. Pero Agripina sabe que las grandes empresas no piden permiso ni dan las gracias. Contaminan los ríos, la tierra y las montañas. Y ahí están las consecuencias.

La venganza de la madre tierra

«La tierra se está vengando», dice Marta Casiano, una autoridad-lonko de los mapuche del paraje Quetrequile, en la llamada Línea Sur de la provincia de Río Negro. Para Marta, y para muchxs otrxs mapuche, el coronavirus no es más que una bofetada de la naturaleza, aquejada por la megaminería, la tala indiscriminada y la contaminación de los ríos. Es de tardecita, y Marta Casiano, de 63 años, mira por la ventana de la cocina su huerta con las pocas verduras que le vinieron este año. A algunos metros, sus plantas medicinales. Más lejos, los montes y los pájaros. Recién vuelve de juntar a sus animales: tiene 200 ovejas y 270 chivas. De ellas vive, de sus lanas y de vender alguno cuando le hace falta. Anochece cerca de Ingeniero Jacobacci, en la provincia de Río Negro, y Marta prende la radio. Ahí, cuando escucha las noticias, se acuerda del coronavirus.

La realidad de Marta, como la de muchxs mapuche de la zona, ya era dura: hace 20 años que hay sequía, las plantas no vienen buenas como para vivir del cultivo y sobrevive con lo justo. Para conseguir comida está obligada a ir a la ciudad más cercana, a 45 kilómetros. Y con la pandemia, la situación se agravó. «Antes de la pandemia viajaban entre varixs a la ciudad y compartíamos gastos. Pero la semana pasada nos paró la policía. Nos dijo que no podíamos circular más de dos personas en un auto. Y eso nos complicó salir a buscar provisiones», dice. Desde que comenzó a regir el aislamiento social y obligatorio, el taxi hasta Jacobacci les cuesta entre 1200 y 1500 pesos. Demasiado para Marta, que intuye que la venganza de la madre tierra será más dura de lo que se espera.

Todos los Derechos Humanos

Desde que inició la cuarentena las denuncias contra las fuerzas de seguridad son cada vez más. «No nos matará el coronavirus sino la indolencia y las balas asesinas del Estado», asegura Moira Millán, miembro del lof mapuche Pillan Mahuiza. Lo dice a raíz de los acontecimientos del 7 de abril en la provincia de Chubut.

Ese día, cerca de las 19:30 horas tres mujeres mapuche de la comunidad Lof Mapuche Pillan Mahuiza volvían de comprar comida de Corcovado, el pueblo más cercano. Pero la policía las paró y sin mediar palabra las llevó a la comisaría. Ahí les hicieron firmar bajo amenaza un acta en blanco a cada una. Después, las llevaron al hospital para ser examinadas ante la posibilidad de portar el coronavirus. Las liberaron a las 22:30 y con temperaturas bajo cero tuvieron que volver caminando los 7 kilómetros que separa el pueblo de la comunidad.

«¡Paremos esta locura, que la protección contra el coronavirus sea en el marco de la protección de todos los Derechos Humanos!», exige Moira Millán.

«Tenían toda la intención de mataros, pero no lo lograron». A Sandra se la escucha angustiada, está preocupada por su seguridad y por la de su comunidad. Ella es integrante de la comunidad Mapuche Buenuleo, que fue atacada en plena cuarentena. La comunidad está a 10 kilómetros de Bariloche. El lote perteneció históricamente a la comunidad Buenuleo y tras la muerte de su lonko, en 2014, fue usurpado. Pero en septiembre del año pasado lograron comenzar su recuperación.

El hecho que relata Sandra a Wall Kintun Tv sucedió el miércoles 29 de abril a las 12 del mediodía. Una patota, violando el aislamiento social, preventivo y obligatorio atacó a la comunidad. Estaban, según narran los miembrxs de la comunidad, encabezada por quien dice ser el propietario del predio: Emilio Friedrich asegura tener un boleto de compraventa firmado por un lonko Buenuleo. Entraron, cuenta Sandra, con palos y armas para ocupar la casa y el terreno.

Ramiro Buenuleo es integrante mapuche e intentó llamar a la policía, pero la señal ahí es muy mala. Sandra corrió dentro de la casa, para resguardar a lxs 5 nenes que estaban en el predio. Arrastraron una mesa, hicieron tope en la puerta y la trabaron desde adentro. Pero los atacantes con palos y piedras lograron romper las ventanas y entrar.

A Ramiro le dieron varios golpes en la cabeza, le tajearon el cuello y la pierna. Él está convencido de que el ataque estuvo premeditado y que la policía dio el aval. «Liberaron la zona, para que puedan llegar hasta acá», explicó a Wall Kintun Tv. Viviana, otra integrante de la comunidad, recibió varios golpes con palos y hasta le fisuraron la mano derecha.

Este hecho, denuncian, se produjo una semana después de que desapareciera la guardia policial. La comunidad, por orden de la justicia, en el marco de un hábeas corpus, debía tener custodia policial 24 horas. En septiembre de 2019, la comunidad sufrió un hecho similar. Según narran se repitió la misma modalidad: primero desapareció la guardia policial y después se produjo el ataque.

Marina Schiffrin es abogada de la comunidad y presentó un amparo pidiendo una guardia permanente en el lugar porque «peligra la integridad física y la vida» de los mapuche. «De la justicia ya no sabemos qué esperar» dice Ramiro. «Tenemos ocho denuncias penales» cuenta Marina Schifrin, «y sólo una prosperó».

Vivir en la comunidad

«Las comunidades mapuche no la están pasando nada bien. El aislamiento para la gente de campo es serio», dice Juana Antieco, mujer tehuelche mapuche. Es integrante de la comunidad Costa del Lepá, a 64 kilómetros de Esquel, Chubut. Con paciencia explica: «Quienes viven en el campo, producto de la conquista, representan al sector más empobrecido de lxs mapuche. Y la cuarentena les impidió el ingreso más importante en esta época del año: cuidar animales en estancias y trabajar en la cosecha de papa y trigo. Son pocos los que pudieron vender la lana». A Juana se la siente preocupada: «Nuestra gente se está quedando sin comida porque no pueden ir a la ciudad».

La historia que cuenta Juana desde Rawson es la de muchxs mapuche: «los que nos vinimos a la ciudad, fue por la situación extrema de pobreza en la que quedamos». A los 14 años, se fue forzada a vivir a la ciudad. Vendió artesanías y se pagó la carrera de Licenciatura en Enfermería. Sabe que apenas se jubile vuelve a vivir a su comunidad.

El Estado, dice Juana, no atiende las necesidades de las personas en el campo. «La ayuda del ANSES está pensada para gente con celular o computadoras», cuenta indignada. Se refiere al Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), un bono de $10.000 lanzado por el gobierno nacional. Muchxs que viven en el campo no tienen celular, no tienen servicio eléctrico, y se les dificulta entrar a la web para solicitar esa ayuda.

«En términos de circulación del virus es más seguro vivir en la comunidad que en la ciudad», compara Juana. «Hay familias que tardan entre 4 y 5 horas en llegar al pueblo más cercano. Algunas a caballo y otras en camioneta». Al intendente Marcelo Limarieri le tuvieron que pedir que empiece a recorrer los parajes. «En los primeros diez días de la cuarentena, no lo hizo. Él debería conocer la situación de cada familia que está bajo su órbita», dice Juana.

No importa con qué miembrx de la comunidad mapuche uno consulte, todxs indicarán que la disparada de la pandemia tiene una causa única: el capitalismo. En los últimos días se activaron 15 volcanes en todo el mundo, Juana no puede dejar de ver una conexión. «En un futuro, no vamos a poder ni predecir si viene otro virus más potente que el coronavirus ni la catástrofe que pueda llegar a pasar», advierte.

La tierra, dicen, será implacable.

Carlos Lambré, Secretario Ejecutivo de la OFEPHI (Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos), indicó que asoma el temor por una crisis como la de 1998 lo cual se pretende evitar, lógicamente. Se refirió a la situación de la industria hidrocarburífera en el marco de la pandemia y la caída del precio internacional del Barril de Crudo

Lambré analizó cuáles son las medidas que considera necesarias. Señaló que “hace unos diez días atrás, los ministros de Hidrocarburos de las provincias involucradas, en representación de los gobernadores, presentaron una nota al Gobierno nacional para tratar de evitar una caída en la industria”.

El ex funcionario provincial es un experto en el tema petrolero, ya que antes de desempeñarse en el ámbito público trabajó muchos años en la antigua empresa AMOCO, hoy Pan American Energy.

“Entre las alternativas está dar a conocer un precio del barril sostén, que se pagaría al productor, porque en este momento los que están siendo beneficiados a costa de los productores son los refinadores, que no han bajado el precio del combustible y están pagando el precio del crudo a 22 o 23 dólares. El precio sostén está dado dentro de un valor que tiene que ser negociado entre el gobierno nacional, las provincias y las productoras, con la finalidad de tener un valor de equilibrio que permita mantener la actividad en las cuencas productoras del país, y tener en cuenta las retenciones por los derechos de exportación, que es la única que exporta hidrocarburos”, sostuvo en diálogo con La Cien Punto Uno.

En relación a la actividad en la Cuenca del Golfo San Jorge, dijo: “Los yacimientos se mantienen activos en la parte operativa de producción, mantienen la producción con guardias y lo que no está en funcionamiento son los equipos, de perforación, terminación y pulling”.

En este momento para las empresas petroleras es más fácil que compren petróleo afuera que pagar el precio del petróleo en el mercado interno, pero eso tiene su costo, según el experto.

“Urge una solución a este problema porque ya termina el segundo período de la cuarentena y la actividad debe continuar. También estamos solicitando la liberación de exportaciones y bajar los impuestos a algunas importaciones de productos o materiales que para nuestra cuenca serían importantes”, acotó.