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Iglesia Católica

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Alrededor de 60 personas retiraron planillas para apostatar a la Iglesia Católica, en el marco de una actividad denominada Apostasía Colectiva, que organizó el Movimiento Cultura Feminista en la sede de la Biblioteca Popular Asencio Abeijón de Playa Unión.

La actividad se extendió por varias horas y participaron grupos musicales de la zona, en tanto en la puerta del edificio se colocó una mesa para entregar las planillas y asesorar a los interesados sobre el trámite que debe realizar para renunciar al vínculo que mantienen con Iglesia Católica desde su bautismo.

Separación

La apostasía colectiva se da en el marco de la Campaña Nacional por un Estado Laico, que promueve la separación del vínculo entre la iglesia y el Estado. La apostasía es la renuncia que hace una persona de sus creencias religiosas o políticas y abandono de su religión o del partido político al que pertenecía.

Tamara Scheifler, del Movimiento Cultural Feminista, sostuvo que “el resultado superó nuestras expectativas, entregamos más de 60 cartas, y tuvimos muchas consultas de gente que se acercó a la mesa a consultar”.

Desde la Meseta

“Como resultado es más del que esperábamos, y vinieron gente de la meseta para consultarnos cómo apostatar, porque uno para apostatar necesita determinar el lugar donde fueron bautizados, pero allá se han dado bautismos colectivos y no saben dónde están los registros”, dijo Scheifler. Resta aguardar cómo siguen los trámites.

 

 

Diario Jornada

El Papa Francisco se reunirá a principios del año próximo con los principales líderes de la Iglesia católica en los diferentes países para hablar sobre cómo proteger a los niños de abusos por parte de sacerdotes, anunció hoy el Vaticano.
La reunión con los presidentes de las conferencias episcopales nacionales se llevará a cabo del 21 al 24 de febrero de 2019, precisó el Consejo de Cardenales, de nueve miembros, que asesora al pontífice sobre asuntos internos de la Iglesia y que ha mantenido amplias conversaciones con Francisco sobre los abusos sexuales.
El Papa se ha visto sometido a una creciente presión para abordar el problema de los abusos sexuales en el seno de la Iglesia católica después de una serie de sonados escándalos en Chile, Australia y Estados Unidos.
La Capital

La Iglesia católica inició formalmente con el Gobierno tratativas para renunciar al aporte económico del Estado, confirmó la Conferencia Episcopal Argentina, que agrupa al centenar de obispos del país. Con todo, los prelados precisaron que la renuncia se hará “de manera gradual” y estará supeditada a la entrada en vigencia de un nuevo sistema de sostenimiento del culto católico con vistas a lo cual se están estudiando “nuevas alternativas” con las autoridades nacionales.

En base al artículo 2 de la Constitución y a un decreto de 1979, los obispos reciben una asignación mensual que hoy promedia los 40 mil pesos, mientras que los párrocos de frontera y los seminaristas menores reciben una pequeña ayuda. Ello implica para este año una erogación del Estado de poco más de 130 millones de pesos, alrededor del 7 % del presupuesto de la Iglesia católica, o sea, de los 65 obispados en que se divide eclesialmente el país.

Ese aporte quedó en el ojo de la tormenta durante el debate por la legalización del aborto, a lo que la Iglesia se opuso férreamente. Sobre todo, cuando en uno de sus habituales informes ante la Cámara de Diputados, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, reveló la cifra de esa contribución ante un pedido de la diputada Carla Carrizo, de Evolución. Para los obispos aquello fue una maniobra distractiva del Gobierno, al igual que la habilitación del proyecto sobre el aborto.

Con el paso de los meses –y muy especialmente tras el rechazo del Senado a la legalización del aborto- sobre todo organizaciones feministas comenzaron a promover la “separación” de la Iglesia del Estado, que a nivel nacional se ciñe al aporte económico. Porque un concordato suscrito en 1966 entre el Estado y el Vaticano había suprimido otros vínculos como la injerencia gubernamental en la designación de obispos. Por lo demás, los tedeum son un pedido del Gobierno de turno.

El anuncio de las tratativas con el Gobierno fue hecho a través de un comunicado difundido durante la reunión de mitad de año de la cúpula del Episcopado –una veintena de obispos nucleados en la comisión permanente- que preside el obispo de san Isidro, Oscar Ojea, y que se realizó esta semana en esta capital. “Los obispos –dice el texto- recibieron un informe de la comisión integrada por la Jefatura de Gabinete del Gobierno Nacional, la Secretaría de Culto de la Nación y la Conferencia Episcopal Argentina, que está analizando nuevas alternativas al actual sistema de sostenimiento del Culto”.

El comunicado agrega que “se acordó seguir profundizando dichas alternativas y estudiar propuestas, con el fin de ir resignando de manera gradual, las asignaciones que reciben los obispos de parte del Estado Nacional”. Si bien no especifica cuál son las “alternativas”, se descuenta que incluye el análisis de mecanismos como los que existen en Italia, Alemania y España, donde el Estado brinda su estructura para que los fieles canalicen su aporte.

En Italia, en su formulario del pago del impuesto a los réditos llamado “asignación tributaria”, los ciudadanos eligen destinar un pequeño porcentaje (0,08%, el “otto per mille”) a una confesión religiosa de su preferencia o al Estado para fines sociales o a ninguno. En España y en Alemania rigen sistemas similares, aunque en este último país el contribuyente “añade” un monto a lo que ya debe tributar. Es un “impuesto eclesiástico”.

El abogado Octavio Lo Potre, ex presidente del Consejo Argentino para la Libertad Religiosa (CALIR), considera que “pueden mencionarse algunos aspectos positivos de estos modelos, entre otros que desaparecen las críticas de los ciudadanos en torno a ser obligados a mantener una iglesia que no es la propia,”.

También, añade, “que el sistema es muy eficaz al utilizarse el aparato recaudatorio estatal y, además, que las confesiones religiosas (cuyos ingresos pasan a tener cierta previsibilidad) coadyuvan a formar una cultura tributaria en sus feligreses, ya que incentivan el pago de impuestos”. Esto podría implicar la intervención del Congreso.

 

 

Clarín

El papa Francisco se reunirá con víctimas de abusos sexuales cometidos por clérigos durante el viaje a Irlanda que arranca el sábado, según confirmó este martes el portavoz Greg Burke en la Santa Sede.

Burke no ofreció detalles sobre el lugar y la hora del encuentro, pero explicó que el pontífice argentino de 81 años considera importante escuchar a las víctimas.

Además señaló que Francisco rezará por las víctimas el sábado, en el primer día de su viaje a Irlanda, durante la visita a la catedral en Dublín.

El pontífice argentino se encuentra bajo una fuerte presión para que incremente la lucha contra los curas pederastas y contra la práctica de la Iglesia católica de encubrir estos delitos.

Tras la publicación la semana pasada de un informe en el que se revelaba el nombre de más de 300 clérigos que habían abusado en Pensilvania durante un periodo de 70 años, el pontífice pidió perdón en una carta abierta por los abusos cometidos.

El Papa habló de delito y pidió que se persiga tanto a los autores de los abusos como a los que los encubrieron, en muchos casos obispos.

Se trata de una carta dirigida a toda la comunidad de católicos que suma más de 1.300 millones de personas en todo el mundo. El pontífice reconoció que el dolor de las víctimas “durante mucho tiempo fue ignorado, callado o silenciado” fue ignorado durante mucho tiempo.

La visita a Irlanda este fin de semana supone la primera de un pontífice en décadas luego de que Juan Pablo II fuera el último papa en ir a ese país a fines de los 70.

Devastadores informes de comisiones independientes sobre el abuso sistemático de menores en Irlanda por parte de curas terminó de minar la confianza de los fieles con la Iglesia, en un país que solía ser “el más católico del mundo”.

Este lunes, el arzobispo de Dublín recordó a Bergoglio que “con pedir perdón no alcanza” y le exigió hablar del tema de los abusos en la Iglesia de manera “abierta y franca”.

 

 

Clarín

Asediado por los escándalos sucesivos de masivos abusos sexuales de menores por curas pederastas, cubiertos en sus crimines por obispos y otros superiores en varios países, el Papa afrontó este lunes la peor crisis de sus más de cinco años de Pontificado con una carta abierta “al Pueblo de Dios” en la que admite que el dolor de las víctimas “durante mucho tiempo fue ignorado callado o silenciado”.

“No mostramos ningún cuidado por los más pequeños, los abandonamos”, agregó dramáticamente el Pontífice, seriamente golpeado en una Iglesia de 1300 millones de bautizados, cada vez más desprestigiada por la continua reiteración de estos escándalos desde hace años.

“Con vergüenza y arrepentimiento como comunidad eclesial, asumimos que no supimos estar donde teníamos que estar, que no actuamos a tiempo reconociendo la magnitud y gravedad del daño que se estaba causando con tantas víctimas”.

La carta abierta de Francisco se hizo necesaria ante el estallido delpeor escándalo en Estados Unidos, donde ya hubo varios, por la cadena de horrores revelados en un informe en el estado de Pensilvania, donde se estableció que en décadas, 300 sacerdotes abusaron de más de mil niños y adolescentes.

“No mostramos ningún cuidado por los más pequeños, los abandonamos”, agregó dramáticamente el Pontífice (AP).

“El tiempo se acaba para todos nosotros, líderes de la Iglesia. Los católicos han perdido la paciencia en nosotros”, dijo el Papa. “Tanto los católicos como la sociedad civil han perdido además la confianza en los obispos de la Iglesia de Estados Unidos”, afirma en otra carta abierta el cardenal Sean O’ Malley, arzobispo de Boston, quien sustituyó en 2002 en el cargo al cardenal Bernard Law, quién protegió a numerosos curas pederastas y debió refugiarse en el Vaticano para salvarse de la cárcel en Estados Unidos.

La contemporaneidad de las cartas del Papa y O’Malley describe la amplitud y gravedad de la crisis, pues el arzobispo de Boston es el presidente de la Pontificia Comisión de Defensa de los Menores que Francisco nombró en el Vaticano.

“Hay momentos en que las palabras nos fallan, cuando no captan la profundidad de las situaciones abrumadoras que enfrentamos en la vida”, escribió O’Malley, de gran prestigio pues limpió la arquidiócesis de Boston de curas pederastas y obispos que los protegían.

La cobertura de las jerarquías eclesiásticas es actualmente el aspecto más deplorable y agudo que sufre la Iglesia, pues prácticamente ningún obispo o cardenal ha sido juzgado por el Vaticano y condenado por ocultar o ser directamente cómplice de los curas abusadores sexuales.

Que el Papa haya elegido la carta abierta al Pueblo de Dios, un mensaje que raramente emplea el Pontífice, dramatiza aún más la situación.

Que el Papa haya elegido la carta abierta al Pueblo de Dios, un mensaje que raramente emplea el Pontífice, dramatiza aún más la situación (AFP).

Jorge Bergoglio viajará este fin de semana a Irlanda para presidir los actos finales de la fiesta mundial de las Familias. Irlanda convalece con dificultad con una devastadora crisis por la acción durante décadas de sacerdotes depredadores de niños y adolescentes. También por el espantoso mal trato que sufrieron miles de muchachas pobres, madres solteras internadas en escuelas católicas donde eran cruelmente tratadas. Tras el estallido del escándalo, el catolicismo irlandés ha sufrido un notable desprestigio, con millones de fieles que abandonaron la Iglesia. En un reciente referéndum, los irlandeses votaron en favor del aborto.

En su carta abierta a los católicos del mundo, el Papa destaca también la relevancia de admitir y condenar los hechos. Francisco escribió que “los católicos laicos deben implicarse en los esfuerzos para eliminar abusos y encubrimientos”.

En su carta abierta a los católicos del mundo, el Papa destaca también la relevancia de admitir y condenar los hechos. Francisco escribió que “los católicos laicos deben implicarse en los esfuerzos para eliminar abusos y encubrimientos” (EFE).

Jorge Bergoglio criticó la cultura clerical, “mediante la cual los líderes de la Iglesia se preocupan más por su reputación que por la seguridad de los menores”.

“El dolor de estas víctimas es un gemido que clama al cielo, que llega al alma y que durante mucho tiempo fue ignorado, callado o silenciado”, expresó el Papa.

En las tres páginas de la misiva el Papa argentino critica que hubo “decisiones que aumentaron la gravedad, cayendo en la complicidad”.

Señala que en varias partes del mundo se está trabajando para proteger la integridad de niños y adultos, aplicando la “tolerancia cero”, pero reconoce la Iglesia se demoró “en aplicar estas acciones y sanciones tan necesaria” aunque confía e que ayudarán a garantizar una mayor cultura del cuidado”.

El Papa invita también a los miembros de la Iglesia a la oración y el ayuno, para que “despierte nuestra conciencia, solidaridad y compromiso con el ‘nunca más’ a todo tipo y forma de abuso”.

“Es imprescindible que como Iglesia podamos reconocer y condenar con dolor y vergüenza las atrocidades cometidas por personas consagradas, clérigos e incluso por todos aquellos que tenían la misión de cuidar a los más vulnerables”.

El Papa insta a impulsar “caminar en la verdad apoyando todas las mediaciones judiciales que sean necesarias”.

“Pidamos perdón por los pecados propios y ajenos”, concluye la carta abierta (AP)

“Pidamos perdón por los pecados propios y ajenos”, concluye la carta abierta.

Es inevitable que el próximo fin de semana el tema de la crisis de la Iglesia, por su deficitaria acción en la lucha contra los curas abusadores y las jerarquías eclesiásticas que los protegen, esté presente con el Pontífice en la reunión mundial de las familias en Dublín.

Por pedido de la Pontificia Comisión de defensa de los menores que preside el cardenal O’Malley, el Papa creó hace más de dos años un tribunal pontificio para juzgar a los obispos negligentes o cómplices de los pederastas, que no aplican la “tolerancia cero”. El tribunal recibió fondos y todo lo necesario para comenzar a funcionar pero pasó el tiempo y de este importante organismo no se dio más información. Al final se supo que había sido suprimido porque dicasterios como la Doctrina de la Fe y la Congregación para los Obispos “tenían los poderes para juzgar estos eventos”.

Hasta ahora no se sabe de ningún obispo que la Iglesia haya procesado. Un obispo australiano fue hallado culpable y condenado a prisión en su país. Como el Vaticano no se movía, el premier australiano pidió al Papa que destituyera al obispo, que recién un mes después aceptó renunciar. Pero no se sabe si la Iglesia ha decidido echarlo de sus filas.

En general, todas las causas canónicas se llevan adelante sin dar ninguna información en el caso de los curas abusadores. El silencio es hermético cuando se trata de un obispo o cualquier otra autoridad eclesiástica.

Muchos se preguntan como hará la Iglesia para salir de entre las cuerdas. El Papa, obispo de Roma, pidió a los episcopales italianos que denuncien a la justicia penal del país a los curas abusadores. Pero muchos obispos respondieron que de acuerdo al concordato entre Italia y el Vaticanos, están excluidos de esa obligación.

 

 

Clarín

Cientos de personas se acercaron esta tarde, desde las 14, a la esquina de Corrientes y Callao para participar de una apostasía masiva, es decir, para dejar de pertenecer oficialmente a la Iglesia católica, en una actividad convocada por la Coalición Argentina por un Estado Laico (CAEL) a través de las redes sociales.

“La apostasía es un acto simbólico en el que estás diciendo ‘Yo no quiero que la Iglesia hable en mi nombre’ -explicó a LA NACION César Rosenstein, abogado y miembro de CAEL-. Es un acto individual que uno puede resimbolizar y hacer un acto político cuando la Iglesia es la principal fuerza que se opone a la ampliación y reconocimiento de derechos. Nosotros queremos hacer un movimiento no partidario y hacerlo en conjunto”. Según Rosenstein, la cantidad de participantes superó ampliamente las expectativas.

La Coalición Argentina por el Estado Laico fue fundada hace 12 años y ya realizó varias apostasías colectivas

Desde un escritorio montado en la vereda, los miembros de CAEL explicaban a los solicitantes cómo completar el documento para iniciar el trámite, en el que es necesario presentar nombre, apellido y fecha y parroquia de bautismo. La fila para participar alcanzaba por momentos la media cuadra de largo y en ella abundaban los pañuelos verdes, a favor de la legalización del aborto, y los anaranjados, por la separación de la Iglesia y el Estado.

Aunque CAEL fue fundada hace doce años y organizó la primer apostasía colectiva en 2009, el interés por desafiliarse a la Iglesia creció en las últimas semanas durante el debate por el aborto y, especialmente, después de que el Senado rechazara el proyecto para legalizarlo. Muchas de las personas que se acercaron hoy fueron bautizadas durante su infancia pero no se reconocen católicos practicantes.

Para iniciar el trámite de renuncia es necesario saber la fecha y la parroquia donde se hizo el bautismoMario Astutti, un diseñador industrial de 44 años, explicó a LA NACION sus razones para renunciar: “Después de tantos debates sobre leyes inclusivas, en los que la Iglesia se opone, caés en cuenta de que tiene peso político por la cantidad de gente que representa. Soy un bautizado por default, porque mis padres son creyentes, pero yo no, y no se pueden tomar decisiones sobre derechos que tienen que ver con el Estado desde creencias personales”.

Astutti opina que la “bajada de línea de la Iglesia es muy fuerte” y dice que la conoció “desde adentro” porque fue a un colegio de curas. “Las nuevas generaciones tienen otra mirada con respecto a la fe y las religiones y el debate sobre el aborto fue la gota que rebalsó el vaso por las exposiciones que se vieron”, argumentó.

CAEL presentará todos los formularios recolectados en la Conferencia Espiscopal ArgentinaAunque una de los propósitos de CAEL es que el Estado “deje de financiar a la Iglesia católica”, Rosenstein indicó que eso no va a lograrse con la apostasía. “Si esta semana 30.000 personas apostatan, el mes que viene la Iglesia no va a cobrar ni más ni menos”, explicó, rebatiendo la idea común de que ese dinero depende de la cantidad de bautizados que hay en sus registros.

Según el abogado, las partidas que recibe la institución religiosa están reglamentadas por “subsidios arrancados por los gobiernos militares, con lo cual es mentira que hay que reformar la Constitución para echar por tierra esas asignaciones específicas: con solo derogar esos decretos alcanza”.

Los formularios que recibió hoy CAEL hasta las 18, junto a otros recolectados en diferentes puntos del país en actividades similares, serán presentados por la organización el próximo viernes a las 12 ante la Conferencia Episcopal Argentina, en un evento presidido por Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora.

 

 

La Nación

Una gigantesca investigación judicial en Estados Unidos halló evidencia creíble contra más de 300 curas que abusaron de niños e identificó a más de mil víctimas menores de edad durante décadas de abuso sexual encubierto por la Iglesia católica en Pensilvania.

La investigación es considerada la más exhaustiva hasta ahora en la Iglesia católicaestadounidense, y provocó la inculpación de dos curas, aunque la mayoría de los crímenes ocurrió hace tanto tiempo que los delitos han prescrito y muchos abusadores han muerto.

Los investigadores, que escucharon a decenas de testigos y revisaron más de medio millón de documentos de casi todas las diócesis de Pensilvania, creen que “el número real” de niños abusados “está en los miles”, si se incluyen los casos de aquellos que tuvieron miedo en denunciar o cuyos archivos se perdieron.

“La mayoría de las víctimas eran niños, pero también hubo niñas. Algunos eran adolescentes, muchos eran prepúberes. Algunos fueron manipulados con alcohol o pornografía”, señala el informe de 1.400 páginas sobre el abuso sexual de menores ocurrido en todas las diócesis del estado de Pensilvania, a excepción de dos.

“Algunos fueron forzados a masturbar a sus atacantes, o fueron manoseados por ellos. Algunos fueron violados” pero en todos los casos hubo jerarcas eclesiásticos “que prefirieron proteger a los abusadores y a su institución por encima de todo”, apuntó el informe redactado por un gran jurado al cual fueron entregadas las conclusiones de la investigación.

Un cura violó a una niña de siete años en un hospital luego de que fue operada para extirparle las amígdalas, precisó el informe. Otro niño tomó un vaso de jugo y se despertó recién al día siguiente, con el ano sangrando y sin memoria de lo ocurrido.

“Para muchas víctimas este informe del gran jurado hace justicia”, dijo a la prensa el fiscal general de Pensilvania, Josh Shapiro, al resumir los hallazgos.

La investigación, que se extendió durante 18 meses, reveló un “encubrimiento sistemático” de los abusos por parte de funcionarios eclesiásticos en Pensilvania y el Vaticano.

“A raíz del encubrimiento, casi cada instancia de abuso que hallamos es demasiado antigua como para presentar cargos”, lamenta el informe.

Menciona a dos curas que a raíz de la investigación han sido inculpados: uno está denunciado por eyacular en la boca de una niña de siete años y el otro por agredir sexualmente a dos niños durante años, hasta 2010.

El informe advierte que puede haber más inculpaciones en el futuro, “pero no estamos satisfechos con los pocos cargos que podemos presentar, que representan solo un pequeño porcentaje de todos los abusores de menores que vimos”.

“Estamos enfermos por todos los crímenes que no serán castigados ni compensados. Este informe es nuestro único recurso. Tanto a los depredadores sexuales como a aquellos que los encubrieron, vamos a llamarlos por sus nombres y describiremos lo que hicieron”.

El gran jurado propone varias medidas, como reformar la ley para alargar el plazo de prescripción de los delitos de abuso sexual contra menores, dar más tiempo a las víctimas para presentar demandas civiles y endurecer la legislación que obliga a reportar los abusos.

“Los sacerdotes estaban violando a niños y niñas, y los hombres de Dios que eran responsables de ellos no solo no hicieron nada sino que lo escondieron todo. Durante décadas”, denuncia el informe.

Entre 5.700 y 10.000 sacerdotes católicos han sido denunciados por acoso sexual en Estados Unidos, pero solo un par de cientos han sido juzgados, condenados y sentenciados por sus crímenes, según la ONG Bishop Accountability.

Desde el estallido de la crisis por denuncias de pedofilia, la Iglesia católica estadounidense ha gastado más de 3.000 millones de dólares para llegar a acuerdos con las víctimas, según esta ONG.

Bishop Accountability identificó acuerdos con 5.679 supuestas víctimas, un tercio de las 15.235 denuncias que los obispos dicen haber recibido hasta 2009. Una estimación sugiere que en el país hay 100.000 víctimas.

La cifra de 300 curas depredadores sexuales detallada en el informe de este martes supera con creces la de 150 a 250 sacerdotes abusadores identificados desde 2002 en Boston, Massachusetts.

 

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