Tag

Guerra

Browsing

Los enfrentamientos armados en la frontera entre Azerbaiján y Armenia han vuelto poner en el foco el conflicto más antiguo del espacio postsoviético, en estado latente desde la firma de una tregua hace más de 25 años.

Estas son las principales claves del litigio territorial que enfrenta a Armenia y Azerbaiján desde 1988.

1. Antigua autonomía azerbaiyana poblada por armenios

El territorio montañoso de Nagorno Karabaj pasó a formar parte de Azerbaiján en 1921 por decisión del Buró Caucasiano del Partido Comunista de Rusia. Antes el enclave formaba parte de una de las provincias del Imperio ruso, donde, a principios del siglo XX, hubo sangrientos enfrentamientos entre los habitantes armenios y azerbaiyanos del territorio por motivos religiosos.

La entrega del territorio a Azerbaiján por las nuevas autoridades comunistas siempre despertó el malestar de la población armenia, que, de acuerdo a los censos, era ahí mayoría.

En 1988, durante el proceso de la «perestroika», la entonces autonomía azerbaiyana poblada en su mayoría por armenios anunció el deseo de escindirse de Azerbaiján para unirse a Armenia.

2. Decisión de Armenia

Después de ello, el Parlamento de la República Socialista de Armenia aprobó -en el mismo 1988- la incorporación del territorio de Nagorno Karabaj, paso que nunca llegó a producirse puesto que el Gobierno central de la URSS bloqueó esa decisión.

3. Inicio de la guerra

Las tendencias nacionalistas en Azerbaiján y Armenia continuaron creciendo y en 1991, nada más caer la Unión Soviética, entre las dos repúblicas emergentes estalló una cruenta guerra por el control de Nagorno Karabaj.

Los enfrentamientos bélicos se prolongaron tres años y causaron unos 25.000 muertos. Como resultado, Azerbaiján perdió el control sobre Nagorno Karabaj y siete distritos adyacentes, ocupados por la parte armenia, que los considera como una «franja de seguridad».

Durante la guerra, en 1992, en Karabaj se celebró un referéndum, durante el cual casi la totalidad de la población se pronunció a favor de la proclamación del territorio separatista como una república independiente.

Sin embargo, la autoproclamada república de Nagorno Karabaj hasta el momento no ha sido reconocida por ningún miembro de la comunidad internacional, incluida Armenia.

Nagorno Karabaj./ Archivo

4. Tregua en 1994

En 1994, entre las tres partes del conflicto -Azerbaiján, Armenia y Nagorno Karabaj- fue suscrita una tregua, en el marco de una ceremonia que tuvo lugar en la capital de Kirguistán, Biskek, bajo el auspicio de Rusia.

Simultáneamente, en la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europea (OSCE) fue creado el Grupo de Minsk para el arreglo en Karabaj, copresidido por Rusia, Francia y Estados Unidos, que desde hace 16 años intenta sacar las negociaciones de un punto muerto sin grandes éxitos.

Una mujer mira el techo dañado de su casa durante los combates entre tropas de Armenia y Azerbaiján, en la fronteriza Tovuch. / AP

A pesar de todo el esfuerzo de los mediadores, las partes enfrentadas no han podido llegar a un compromiso.

Según Armenia, una de las razones es que Nagorno Karabaj fue excluido del proceso negociador, poco después de la firma de alto el fuego.

Mientras, Azerbaiján insiste en que la solución del conflicto pasa necesariamente por la liberación de los territorios ocupados, demanda que ha sido respaldada por varias resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.

5. Nueva escalada en 2016

Desde que el conflicto se encuentra en estado «congelado», más de una vez en Nagorno Karabaj se registraron enfrentamientos entre el Ejército local y las tropas azerbaiyanas.

Los choques de abril de 2016 recibieron el nombre de "guerra de los cuatro días"./ AP

El anterior choque que reavivó los temores de un conflicto a gran escala tuvo lugar en abril de 2016 y recibió el nombre de la «guerra de los cuatro días».

Durante esa escalada, murieron al menos tres centenares de personas en ambos bandos y varios centenares resultaron heridos.

6. Choques entre Armenia y Azerbaiján

En los últimos años los enfrentamientos entre los dos países comenzaron a registrarse no solo en la zona de Nagorno Karabaj, sino también en la frontera estatal entre Armenia y Azerbaiján.

El último de ellos tuvo lugar en el norte de la frontera común el 12 de julio y continúa hasta hoy.

Las partes emplean no solo no solo armas ligeras sino también artillería pesada y aviación.

Oficialmente, estos enfrentamientos, que ya han sido condenados por la comunidad internacional, han causado más de casi varios muertos en ambos lados.

La Biblioteca del barrio Constitución de Trelew conmemoró la tan especial fecha patria. Margarita Colsani, referente histórica de la biblioteca, izó el pabellón nacional.

La Biblioteca «Francisco Guerra» del barrio Constitución de Trelew conmemoró este lunes por la mañana el aniversario 210° del Día de la Patria. La referente histórica, Margarita Colsani, participó del izamiento del pabellón nacional, informó El Chubut.

La pandemia mundial de covid-19 ya se ha cobrado 10.935 vidas en España, donde más de 117.700 personas se infectaron con el coronavirus.

La pandemia mundial de covid-19 ya se ha cobrado 10.935 vidas en España, un país en el que más de 117.700 personas se infectaron con el coronavirus.

Debido a esta circunstancia, el Gobierno de Pedro Sánchez podría prolongar el confinamiento hasta el 26 de abril, mientras algunos médicos que tratan a pacientes con esa enfermedad aseguran que las autoridades españolas han gestionado «fatal» esta crisis sanitaria.

«En Madrid estamos en zona de guerra» y la situación «ha sobrepasado» cualquier previsión ya que, aunque desde Italia avisaron que el covid-19 «era diferente» a las olas de gripe, las autoridades cometieron «el error» de pensar que, con los medios disponibles, se podía hacer frente a esta emergencia, pero «varios hospitales colapsaron», declaró a RT César Carballo, médico del Hospital Universitario Ramón y Cajal.

Este profesional sanitario recuerda cómo el primer día que empezaron a llegar personas con coronavirus a su centro médico sus compañeros y él se miraban «atónitos» porque todos los pacientes tenían «neumonías bilaterales», los resultados de sus radiografías eran «horrorosos» y «el comentario que más se oía era: ‘¡¿Quién ha dicho que esto es como una gripe?!'».

«Nunca se toman medidas proactivas»

Carballo lamenta que en España siempre están «por detrás de la pandemia», debido a que ese país toma medidas reactivas y «nunca» proactivas y el problema «se ha gestionado fatal a muchos niveles», algo que ha provocado que los hospitales colapsen y se tarde «mucho tiempo en reaccionar y conseguir espacios».

El entrevistado considera que las siguientes dos o tres semanas serán «todavía críticas» debido a que muchos pacientes siguen en cuidados intensivos y otros ingresan en estado grave.

Finalmente, César Carballo destaca aspectos positivos, como darse cuenta de «lo importante que es invertir en salud» y la labor que realizan el personal sanitario, el Ejército y la Policía de España.

A 37 años de la guerra y frente al Papa Francisco, el obispo castrense del Reino Unido restituyó hoy en el Vaticano a su par argentino, Santiago Olivera, una imagen que acompañó a los soldados durante el conflicto. El comodorense Jorge Palacios fue protagonista de este histórico momento.

Hubo mucha emoción, simbolismo y un clima de gran hermandad hoy, cuando el Papa protagonizó una histórica devolución a la Argentina de una imagen de la Virgen de Luján que había estado en Malvinas y de la que se le habían perdido los rastros, que estuvo 37 años guardada en la Catedral Castrense de San Miguel y San Jorge en Aldershot, en el condado de Hampshire, 60 kilómetros al suroeste de Londres.

La histórica restitución tuvo lugar al término de la audiencia general de los miércoles en la que esta imagen, que restituyó el obispo castrense británico, monseñor Paul James Mason, estuvo en un lugar privilegiado: al lado del crucifijo que presidió la catequesis y a metros del Papa, en el sagrato de la Plaza de San Pedro.

Como suele ocurrir en los momentos más solemnes el Papa, que bendijo las dos imágenes, con su clásico sentido del humor distendió el clima. «Es más linda», le dijo a monseñor Mason, señalando la réplica de la Virgen que le fue donada.

Al margen del humor, también hubo mucha emoción y dolor, como cuando el exarzobispo de Buenos Aires rezó, concentrado, en silencio, ante una placa de granito del cementerio de Darwin, con la leyenda «Soldado argentino sólo conocido por Dios», que luego también tocó con las manos y besó.

El comodorense Jorge Palacios fue parte de la ceremonia en la que Inglaterra le entregó a la Argentina la imagen de la Virgen de Luján , por intermedio del Sumo Pontífice.

Con el acuerdo entre Estados Unidos y los talibanes cada vez más cerca, crece el temor en Afganistán de que un pacto apresurado de Washington y los insurgentes pueda empujar al país a una guerra civil, si no se garantiza una retirada escalonada de las tropas o la reconciliación nacional.

El representante especial estadounidense para los esfuerzos de Paz, Zalmay Khalilzad, presentó este lunes al Gobierno afgano en Kabul una copia del borrador del acuerdo con los talibanes para que lo someta a consultas, después de que este fin de semana concluyera la novena ronda de negociaciones con los insurgentes en Doha.

Con este pacto se espera que los estadounidenses anuncien la retirada de las tropas extranjeras después de dieciocho años de ocupación y decenas de miles de muertos, entre ellos casi 3.500 miembros de la coalición, mientras que los talibanes darían garantías de que ninguna agrupación terrorista usará el territorio afgano como base.

Sin embargo muchos ven similitudes en este proceso con lo que sucedió en la década de 1990, cuando, tras la rápida retirada de las tropas soviéticas del país, comenzó una guerra civil que dejó a su paso ciudades arrasadas y miles de muertos, contienda que concluyó con la invasión estadounidense en 2001.

«Será un acuerdo inestable y deficiente. No creo que con él finalice la guerra, sino que dará comienzo otra», afirmó a Efe el general Atiqullah Amarkhil, analista político afgano.

En su opinión, será importante ver «si después del acuerdo de paz los talibanes estarán listos para aceptar la democracia, la libertad (…) o simplemente esperarán a que los estadounidenses se vayan para tomar el país por la fuerza».

«Si es así, nos enfrentaríamos a la situación de guerra civil a la que nos enfrentamos en los años 90 tras la retirada soviética, cuando las grandes ciudades acabaron convertidas en cenizas», remarcó Amarkhil, que era comandante de las Fuerzas Aéreas afganas antes de que empezara el conflicto en 1992.

Al analista le preocupa que el Gobierno afgano y la comunidad internacional no hayan participado en las negociaciones, lo que, a su juicio, disminuye la credibilidad de un posible acuerdo.

«Los afganos todavía no saben qué les deparará el acuerdo (…) Será un hecho consumado, les guste o no», señaló.

La firma de ese acuerdo daría paso al inicio de conversaciones entre los talibanes y el Gobierno afgano, un requisito indispensable que impusieron los insurgentes para comenzar a negociar con Kabul.

Pero para que esas «negociaciones intra-afganas» tengan éxito, deberán estar respaldadas por la «comunidad internacional, en especial Estados Unidos», aseguró a Efe el director del Centro de Investigación Estratégica Qased (QSRC), Abdul Baqi Amin.

El experto pidió a Washington que actúe con responsabilidad y no permita que los afganos inicien una nueva contienda civil, ya que ahora los antiguos señores de la guerra disponen de dinero además de armas, «por lo que, si sienten que sus intereses se ven amenazados durante las conversaciones de paz, irán a una guerra civil para luchar contra los talibanes», que controlan ya un 56 % del país.

En este contexto, los comentarios la semana pasada del presidente estadounidense, Donald Trump, durante una entrevista, han generado cierta incertidumbre sobre el futuro del acuerdo, al asegurar que tras su firma mantendrá 8.600 soldados en Afganistán.

Ello chocaría con el deseo de los talibanes, que quieren a todos los estadounidenses fuera de Afganistán, lo que incluye a unos 22.700 soldados que forman parte de la OTAN o llevan a cabo labores antiterroristas en el país y a otros 10.648 contratistas civiles.

Entre tanta duda, algunos también muestran cierto optimismo, como el miembro del «laboratorio de ideas» (think tank) Rana Research Safiullah Mullakhil, deseoso de que un acuerdo «abra la puerta a la paz».

«Todos están cansados de la guerra y todos reconocen que la guerra afgana no tiene una solución militar», declaró a Efe Mullakhil.

Otro aspecto que puede llevar a que la paz prospere en Afganistán es que los talibanes de ahora no son los mismos que los que estuvieron en el poder entre 1996 y 2001.

Actualmente, según Mullakhil, los talibanes «están conectados al mundo, ven la televisión, usan teléfonos inteligentes e internet; disfrutan de la libertad de expresión y saben de la importancia de la educación femenina y de que todo afgano tenga voz en un Gobierno democrático».

«Todo esto aumenta la esperanza de que los talibanes prefieran la paz y no la guerra», consideró el analista, informó EFE.

La exposición de la Sociedad Rural fue noticia, como sucede todos los años, pero esta vez por el hecho menos pensado: una protesta de veganos que terminó con incidentes por un grupo de gauchos que, a caballo, quisieron correrlos del predio. Quienes se oponen al consumo de carne denunciaron la forma violenta en que fueron reprimidos, en tanto los organizadores y participantes del evento criticaron la irrupción de los manifestantes que, a la fuerza, impidieron el desarrollo normal de las actividades que habían ido a presenciar. Clásica puja entre los derechos de unos y los derechos de otros. Este enfrentamiento no sólo ocurre en la Argentina. Lo diferente es la forma de resolución y las consecuencias que deben asumir quienes se exceden en sus protestas a costa de otros ciudadanos que tienen una posición distinta.

En Australia, por ejemplo -un país con larga tradición ganadera-, la pelea entre “veganos” y “carnívoros” llegó a lo más alto del Gobierno. En abril pasado, el primer ministro Scott Morrison se manifestó duramente contra estos manifestantes ecologistas luego de varios incidentes en los que grupos de este sector atacaron granjas ganaderas privadas y agredieron a productores o cortaron el tránsito de algunas calles. Los llamó “criminales verdes” y los amenazó con aplicarles “todo el peso de la ley”. No sólo eso. También se puso a disposición de los granjeros afectados para que, en caso de querer iniciar acciones legales, contaran con el apoyo del Gobierno. En tanto, el ministro de Agricultura señaló que “si el objetivo era cortar el tráfico, tuvieron éxito, pero si lo que buscan es convertir a los australianos al veganismo, le están haciendo un gran daño a su causa”.

En esa línea, las autoridades de Nueva Gales del Sur tipificaron un nuevo delito para quienes ingresen a granjas en protesta por la producción de ganado. Por ser considerados “terroristas domésticos”, enfrentarán a partir de agosto multas de entre 1.000 y 220.000 dólares australianos, según se publicó la semana pasada.

Si bien el tema parece un hecho menor, la forma de tratamiento de un país y otro muestra un importante contraste. En la Argentina, las protestas son moneda corrientes (veganos, piqueteros, planeros y demás) y siempre tienen de rehenes a una parte de la sociedad. El derecho a manifestarse es igual que en Australia, pero, en aquel país, se cumple la ley.

La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) afirmó este lunes que los combates en la capital de Libia, Trípoli, entre las fuerzas lideradas por el general Jalifa Hafter y las milicias leales al gobierno de Unidad Nacional han provocado la huida de unas 2.200 personas de la región.

En su último informe de situación, la OCHA dijo que desde que comenzaron los combates el 4 de abril, la situación en el oeste de Libia es «impredecible» y aseguró que se podría llegar a registrar un «desplazamiento de población significativo» por la acumulación de fuerzas militares y los combates en la zona de Trípoli.

El control de territorios en Libia./ AFP

El control de territorios en Libia./ AFP

Mientras que se registró ya el desplazamiento de unas 2.200 personas, la población civil en algunas zonas afectadas por los combates no logró huir de las zonas afectadas y los servicios de emergencia no han podido acceder a la zona de conflicto, agregó la OCHA.

La alta representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior, Federica Mogherini, pidió hoy a las partes en conflicto en Libia que se respete la tregua humanitaria en Trípoli para poder evacuar a civiles y heridos.

Miembros del Ejército Nacional Libio de Hafter. /Reuters

Miembros del Ejército Nacional Libio de Hafter. /Reuters

«El mensaje que tenemos que enviar unidos es la total implementación de la tregua humanitaria, permitir que los civiles y los heridos sean evacuados de la ciudad y evitar toda nueva acción o escalada militar y volver a las negociaciones y la vía política», indicó Mogherini a su llegada a un Consejo de cancilleres del bloque.

El domingo, la Misión de Apoyo de las Naciones Unidas en Libia (Unsmil) pidió una tregua de dos horas entre las partes en conflicto para que los servicios de rescate y la Media Luna Roja Libia evacuaran a los heridos y los civiles.

También este domingo, tras semanas de enfrentamientos y ataques limitados, y pese a llamados desesperados de la comunidad internacional por evitar un nuevo conflicto, los dos gobiernos en disputa en Libia se declararon la guerra.

Un Estado fallido

Libia es un Estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, desde que en 2011 la OTAN contribuyera militarmente a la victoria de los diferentes grupos rebeldes contra la Muammar Khadafi, quien murió asesinado por una turba en octubre de ese año en Sirte.

Milicianos de Misurata se unen a las fuerzas de  Trípoli. /EFE

Milicianos de Misurata se unen a las fuerzas de Trípoli. /EFE

Desde 2014, el país tiene dos focos de poder enfrentados, un gobierno sostenido por la ONU en Trípoli -que apenas controla la capital y algunos zonas del oeste- y otro establecido en la ciudad oriental de Tobruk tutelado por el controvertido mariscal Hafter, que domina cerca del 70% del territorio y los principales recursos petroleros.

Hafter intensificó este domingo su ofensiva militar sobre Trípoli con bombardeos que causaron un número indeterminado de víctimas en los barrios del sur, y que amenazan con desencadenar un baño de sangre en la capital.

Milicianos de Misurata se unen a las fuerzas de Trípoli. / EFE

Milicianos de Misurata se unen a las fuerzas de Trípoli. / EFE

La virulencia de los ataques, concentrados en torno al antiguo aeropuerto internacional de la capital y el área de Suq al-Khamis, ha empujado a la ONU a solicitar un alto el fuego para evacuar a los heridos.

De lograr su objetivo, Haftar –al frente de Ejército Nacional libio y un ex miembro de la cúpula militar que en 1969 aupó al poder a Khadafi– se haría prácticamente con el control del país.

Quién es el mariscal Jalifa Hafter

AFP

AFP

Miembro de la cúpula castrense que participó en el golpe de Estado que en 1969 derribó la monarquía de Idris I en Libia, el general Jalifa Hafter pertenece a esa larga estirpe de militares árabes curtidos en la conspiración política.

Una saga de oficiales de aspecto cuartelero que han anclado el autoritarismo en el mundo árabe y a la que pertenecen dictadores de ayer -como el sirio Hafed al Assad- y de hoy -como el egipcio Abdelfatah al Sisi-, que ha tenido como amigos y modelo a imitar.

Hafter, naserista y panarabista convencido, cultivado en el nacionalismo y el socialismo árabe, a mediados de los 80 fue designado jefe de Estado Mayor por un Khadafi ya enfrentado a la comunidad internacional a causa del terrorismo.

Jalifa Hafter./ AP

Jalifa Hafter./ AP

Con ayuda de la CIA

Una sonrojante derrota militar en Chad, combinada con el oportunismo de los Servicios de Inteligencia de EE.UU., torcerían en 1986 el camino hacia su verdadera ambición, la silla del poder en Trípoli.

Traicionado por Khadafi, Hafter y unos 600 de sus hombres más fieles fueron derrotados y hechos prisioneros por las tropas chadianas tras un bombardeo del Ejército francés en Wadi Doum, en el norte de Chad.

Consciente de la felonía de su antiguo camarada, Hafter aceptó el plan que le propuso la CIA: fue trasladado a Zaire con la mitad de sus hombres y creó la Frente Nacional de Salvación para Libia (NFSL), germen de la oposición en el exilio.

Un miembro de las fuerzas de Misurata se prepara para ir al frente. / Reuters

Un miembro de las fuerzas de Misurata se prepara para ir al frente. / Reuters

Tras una breve estancia en Kenia, el grupo fue trasladado de nuevo en aviones norteamericanos a Virginia, donde se estableció en un área próximo al cuartel de la CIA, en Langley.

Hafter regresó a Libia en marzo de 2011, apenas un mes después de estallar la revuelta contra Khadafi y en plenos bombardeos de la OTAN, en un viaje a través de Egipto que fue objeto de controversia en el Senado de EE.UU.

Poco se sabe de su actividad entre los rebeldes hasta febrero de 2014, cuando ya como líder de la principal milicia en el este de Libia pidió la suspensión del Congreso Nacional dominado por el Islam político y pidió la formación de un consejo presidencial transitorio.

Fuerzas leales al gobierno con base en Trípoli patrullan el aeropuerto de la ciudad. / AFP

Fuerzas leales al gobierno con base en Trípoli patrullan el aeropuerto de la ciudad. / AFP

Nombrado jefe del antiguo Ejército Nacional Libio (LNA), en mayo de ese año lanzó la ofensiva «Operación Dignidad» con el objetivo de expulsar a las milicias islamistas de Bengasi y respaldar el Gobierno establecido en Tobruk.

Apoyado militarmente por Rusia, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, que han quebrado en diversas ocasiones el embargo de armas impuesto por la ONU a Libia en 2011, meses después extendió su operación a la ciudad vecina de Derna, bastión del yihadismo en el norte de África.

Documentos de Inteligencia europeos aseguran que el mariscal, que siempre se opuso al plan de paz propuesto por el entonces enviado especial de la ONU a Libia, Bernardino León, origen del actual conflicto, abrió las puertas al ISIS para la conquista de Sirte.

Fayez Sarraj./ AP

Fayez Sarraj./ AP

Opuesto al gobierno impuesto por León en Trípoli, aprovechó la lucha de ese Ejecutivo y de la ciudad de Misurata en Sirte para en septiembre de 2016 dar un golpe definitivo en el golfo de Sidrá y hacerse con el control del núcleo de la industria petrolera en Libia.

La semana pasada, los milicianos del Ejército Nacional libio, que lidera Hafter comenzaron la ofensiva sobre Trípoli.

Tras varios días de combates, el gobierno de Unidad Nacional, que lidera el primer ministro, Fayez Serraj, anunció el inicio de una operación militar, bautizada como «Volcán de ira» dirigida contra los milicianos comandados por Hafter.

Los combates en Trípoli dejaron un saldo de 32 muertos y 50 heridos, según el balance del gobierno de Unidad Nacional.

 

 

 

 

Clarín

En menos de 48 horas hubo dos acusaciones escandalosas contra el juez Rodríguez y el fiscal Stornelli. Operadores judiciales y espías hacen su trabajo en el año electoral.

Por estas horas, en Comodoro Py todo es sospecha y desconfianza. Al punto que algunos llegan a ver en lo que sucedió el viernes pasado, cuando se reactivó la actividad judicial tras el receso de verano y se rompió una cloaca, un posible sabotaje interno. La suciedad quedó al descubierto. Luego se cortó el agua y también la luz. “Hubo problemas con los servicios”, explicaban en el edificio más importante de la justicia federal. Una semana después, el conflicto es otro, pero las palabras “servicios” y “suciedad” se repiten aunque con otra connotación.

En los pasillos y despachos de Comodoro Py son varios los que coinciden en que en las últimas 48 horas, casi como nunca antes, los pormenores del fuero más cuestionado del país quedaron al descubierto con una contundencia que asombra.

El primer paso rumbo al escándalo de 2019 fue la denuncia contra el juez Luis Rodríguez en base a la declaración de Carolina Pochetti, viuda de Daniel Muñóz, ex secretario privado de Néstor Kirchner, por el presunto pago de sobornos para evitar ser investigados por enriquecimiento ilícito.

La segunda, la que apunta al fiscal federal Carlos Stornelli, en un sentido similar y que comenzó a investigarse en la justicia federal de Dolores. La primera información se conoció en el atardecer del jueves, luego de que se difundiera la acusación que Pochetti había hecho contra Rodríguez, el primero en tener una causa contra ella, su entonces marido, y un grupo de testaferros, por enriquecimiento ilícito. El magistrado, en un contacto con los periodistas este viernes, negó las acusaciones de Pochetti y señaló que ya prepara su defensa en el caso.

A la hora de arrepentirse en la causa de los “cuadernos de las coimas”, Pochetti apuntó al magistrado Rodríguez como presunto destinatario del soborno que evitó ponerla en aprietos, tal como explicó el diario La Nación, al momento de dar la primicia. Este viernes, Bonadio extrajo testimonio de la declaración de Pochetti y lo mandó a sorteo, a través del cual salió elegido su juzgado. Es decir que Bonadio deberá ser el magistrado que determine si Rodríguez cobró 10 millones de dólares para no avanzar en el caso contra la viuda del ex secretario de Néstor Kirchner.

Stornelli. Apenas unas horas después, en El Cohete a la luna, el sitio de Horacio Verbitsky, se dio a conocer la presentación contra Stornelli, que tramita en Dolores, desde el lunes 28, tras la declaración del productor agropecuario Pedro Etchebest. Fue tras la supuesta extorsión de Marcelo D’ Alessio, sobrino de Carlos D’ Alessio, escribano General del Gobierno nacional, para que a través del presunto pago de unos 300 mil dólares, Stornelli no investigara su presunta participación en los cuadernos de las coimas.

La información fue dada a conocer junto a un grupo de fotos, chats, audios y videos. Este viernes, ambas denuncias eran el principal tema de conversación en Comodoro Py, donde las reacciones iban desde la indignación hasta la resignación y comprensión hacia la mirada que desde afuera se tiene del lugar. “Tanto tiraron todos de la cuerda en este lugar, que era obvio que algo así iba a terminar pasando”, explicaban algunos. “Es una vergüenza este lugar, hay que investigar la corrupción y al final todos terminan denunciados”, completaban otros. “Acá hace falta una buena limpieza, pero nadie está dispuesto a hacerla porque los que la tienen que hacer tienen causas o amigos acá adentro”, explicaban por otro lado. E iban por más: “el macrismo falló porque tiene causas desde Macri y su familia, hasta el primo incluido”, ejemplificaban otros.

Año electoral. El 2019 como año electoral tampoco pasó desapercibido. “Empezó el año y ya se están tirando con todo. ¿Vos te acordas lo que era este lugar en enero – febrero de 2015? (cuando se produjo la denuncia contra Cristina Kirchner la posterior muerte de Alberto Nisman), bueno entonces como acá también tenés servicios sin parar”, comentaron a este medio varios funcionarios judiciales. También este viernes, nombres vinculados a los servicios de inteligencia local como el de Javier Fernández, operador judicial del kirchnerismo en su época dorada, y amigo personal de Rodríguez (es el padrino de uno de sus hijos), así como el del ex juez Norberto Oyarbide, sobrevolaban las conversaciones en los pasillos y despachos.

Para entonces habían pasado menos de 12 horas del acuerdo como arrepentido que había alcanzado el ex contador de los Kirchner, Víctor Manzanares, con Stornelli en la causa de los cuadernos de las coimas, que ahora deberá ser homologado por Bonadio, pero parecía mucho más tiempo. Manzanares había involucrado a Oyarbide –ya alcanzado en el escándalo de los cuadernos de las coimas- al sostener que manipuló la pericia que hizo que Néstor y Cristina Kirchner quedaran sobreseídos en 2009 por su ya entonces escandaloso incremento patrimonial. A la hora de declarar en el caso, Oyarbide había puesto detrás de las presiones en el caso a Fernández y el propio Antonio “Jaime” Stiuso, ícono de la inteligencia local. Poderoso y con baja estima en la opinión pública, Comodoro Py abrió un 2019 marcado por la polémica.

Dos investigaciones ponen bajo la lupa de la justicia penal a un juez y un fiscal del fuero más cuestionado. El tema tiene ribetes de escándalo, donde los que tienen que investigar son investigados.

Tras extraer testimonio de la declaración como arrepentida de Carolina Pochetti, viuda de Daniel Muñoz, sobre el presunto pago de coimas al juez Luis Rodríguez, Claudio Bonadio envió la denuncia a sorteo. El sistema de la Cámara Federal de Apelaciones determinó que saliera elegido para encarar la investigación el propio juzgado de Bonadio, con lo cual se espera que la semana próxima corra vista al fiscal Gerardo Pollicita, con quien está de turno este año, para que decida si da impulso a la investigación y requiere la instrucción del caso.

En octubre pasado, Bonadio acumuló bajo su órbita la investigación por presunto lavado de dinero contra Pochetti y sus testaferros, que hasta entonces había estado en el despacho de Rodríguez. Fue luego de que la Cámara de Apelaciones se la sacara al magistrado ahora apuntado por la viuda de Muñoz. Aunque el expediente inicialmente fue a sorteo y así recayó en el juzgado de de Daniel Rafecas, este último entendió que había conexidad con cuadernos de las coimas y lo remitió a lo de Bonadio.

 

Perfil.com

 

¿Tú qué opinas?, ¿te parece que en un futuro cercano los conflictos entre países serán por el agua?

Pues según un estudio del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea habrá zonas del planeta que podrían sufrir problemas políticos, sociales e incluso bélicos por la escasez de agua.

También se concluyó que es más probable que haya conflictos en las fronteras que comparten ríos y lagos.

El mapa de la escasez del agua

Como producto de la investigación se obtuvo un mapa que muestra los lugares donde faltará el líquido vital, lo cual quizás desencadene conflictos. Para empezar, en parte de África, Asia y todo Oceanía podría haber problemas. Y en nuestra región, países como Argentina, Chile, México y Estados Unidos también estarían en riesgo.

si hubiera una regla que describiera las conclusiones del estudio sería así: a menos agua, más probabilidades de que surjan conflictos bélicos internacionales. Preocupante ¿no crees?

Numeragua

Hasta aquí el resumen del estudio sobre el agua en el futuro. Ahora queremos contarte cuál es su situación actual y consecuencias según las Naciones Unidas.

2.1 billones de personas carecen de acceso a servicios de agua potable gestionados de manera segura.
4.5 billones de personas carecen de servicios de saneamiento gestionados de forma segura.
340 000 niños menores de cinco años mueren cada año por enfermedades diarreicas .
La escasez de agua ya afecta a cuatro de cada 10 personas.
El 90% de los desastres naturales están relacionados con el agua.
El 80% de las aguas residuales retornan al ecosistema sin ser tratadas o reutilizadas.
La agricultura representa el 70% de la extracción mundial de agua.
Aproximadamente el 75% de todas las extracciones de agua industrial se utilizan para la producción de energía.
Entonces el agua es mucho más importante de lo que parece. ¿Qué te parece si mejor la cuidamos?

Fuente: ONU