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En la previa del emotivo homenaje al bahiense en el AT&T Center, un mensaje grabado del Presidente argentino motivó silbidos de parte de la multitud.

Emanuel Ginóbili tuvo su merecida noche de reconocimiento en el AT&T Center de San Antonio, donde los Spurs lo homenajearon retirando la camiseta N°20, aquella que vistió durante su exitosa y prolífica trayectoria en la NBA.

Pero la emotiva jornada también tuvo su momento político, con el presidente Mauricio Macri como protagonista y una nueva muestra de repudio y desencanto con su gestión.

Es que el Presidente de la Nación grabó un video saludando al escolta bahiense que fue proyectado para los cuatro costados del estadio, aunque el mismo fue recibido con varios silbidos y abucheos por parte del público presente.

El periodista Matías Baldo captó el momento de la proyección del video y los silbidos que lo acompañaron, seguramente de parte de la gran cantidad de argentinos que se acercaron a San Antonio a vivir la noche soñada de Ginóbili.

 

Minutouno

El bahiense vivirá una jornada especial, tras el encuentro entre San Antonio Spurs y los Cleveland Cavaliers en el AT&T Center. ESPN y DirecTV televisarán desde las 20.30.

Esta noche no será una más para Manu Ginóbili y el deporte argentino. Tras el duelo entre San Antonio Spurs y los Cleveland Cavaliers en el AT&T Center se vivirá una jornada histórica. El conjunto texano le rendirá homenaje al bahiense, uno de los basquetbolistas más emblemáticos de la franquicia. Retirarán su mítica camiseta número 20, la misma que lució durante 16 temporadas.

“Muy posiblemente llore. Es algo rarísimo, me siento incomodísimo de tener que vivir ese día y tengo que aprender a dejarme llevar por esa situación y tratar de disfrutarlo”, confesó el argentino en diálogo con el sitio oficial de la NBA.

Será el noveno en los Spurs en lograr esta distinción -el último había sido Tim Duncan-. Se sumará también al selecto grupo de las casi 200 camisetas retiradas en las 30 franquicias de la liga más poderosa del planeta. “Sé que es más para el resto que para mí, yo no creo que la vaya a pasar bien por los nervios y la vergüenza. Es un enorme honor, pero ya me sudan las manos cuando pienso en qué decir”, sostuvo el ex Reggio Calabria y Kinder Bologna de Italia, quien se desligó de la organización y dejó todo a cargo de la NBA.

Todos los fanáticos que asistirán al encuentro recibirán una gorra y un cartel para conmemorar a Manu Ginóbili y tendrán la oportunidad de tomarse fotos con una réplica de la camiseta número 20 retirada, así como también con fotos de sus 16 años de carrera en San Antonio. También habrá una exhibición en 3-D y estarán los trofeos de los cuatro campeonatos de la NBA que logró a lo largo de su carrera (2003, 2005, 2007 y 2014).

Itinerario de la ceremonia:

– Inicio del partido entre San Antonio Spurs y Cleveland Cavaliers

– La mesa de la “Generación Dorada”

Durante el entretiempo, Alejandro Montecchia, Andrés Nocioni, Fabricio Oberto, Pablo Prigioni, Pepe Sánchez y Luis Scola serán los encargados de representar al básquet argentino.

El debate, que se llevará a cabo en español, con subtítulos en inglés, y que se verá en las pantallas del estadio, estará conducido por Adrián Paenza.

Manu Ginóbili, con la camiseta de la selección argentina, obtuvo la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y la de bronce en Beijing 2008, además de haber llegado a la final en el Mundial de 2002.

Michelle Leclercq, cantante argentina nacida en Buenos Aires pero que lleva varios años radicada en EEUU, entonará el himno argentino. Por su parte, el dúo country de Austin Bruce Robison y Kelly Willis interpretará la canción patria de Estados Unidos.

Lo poco que adelantó la organización es que el francés Tony Parker será el primero en salir a escena. “Me pidieron que empiece la fiesta, como lo hice con Timmy. Es un gran honor y lo espero con ansias”, esbozó el base que actualmente se desempeña en los Charlotte Hornets. Luego será el turno de Tim Duncan y Gregg Popovich. También se especula con que uno de los integrantes de la Generación Dorada tomará el micrófono.

Junto al entrenador forma la tercera pareja más ganadora de la historia de los playoffs con 135 victorias. Mientras que con sus otros dos ex compañeros logró ser el “Big Three” más ganador de la NBA.

Hora y televisación:

La transmisión comenzará a las 20.30 de Argentina (18.30 en San Antonio), con una hora de previa, en la que se repasarán las 16 temporadas de Ginóbili en la NBA y se anticiparán algunos detalles de la fiesta.

El evento se podrá seguir por NBA League Pass, ESPN, que contará con las voces de Ernesto Jérez y Carlos Coach Morales, y DirecTV (canal 612 y 1612).

17.30 México

18.30 Colombia y Ecuador

19.30 Bolivia y Perú

20.30 Argentina, Uruguay, Brasil, Chile y Paraguay

00.30 España

Invitados especiales:

Más allá de estar acompañado por su esposa Many y sus hijos Dante, Nicola y Luca, sus padres y hermanos, viajó una gran comitiva desde Bahía Blanca conformada por familiares y amigos de su infancia.

En la fiesta también dirán presente los jugadores del actual plantel de los San Antonio Spurs, Gregg Popovich, varios de sus ex compañeros (Tim Duncan y Tony Parker, por ejemplo) y miembros de la Generación Dorada (Alejandro Montecchia, Andrés Nocioni, Fabricio Oberto, Pablo Prigioni, Pepe Sánchez, Gabriel Fernández y Luis Scola).

Las otras camisetas que fueron retiradas por los Spurs:

El bahiense se convertirá en el noveno en recibir esta distinción. Anteriormente fueron homenajeados Johnny Moore (00), Avery Johnson (6), Bruce Bowen (12), James Silas (13), Tim Duncan (21), Sean Elliott (32), George Gervin (44) y David Robinson (50).

El curioso motivo por el que eligió la camiseta número 20:

El 18 de julio de 2002, Manu firmó su primer contrato con los Spurs y posó con la 6, dorsal que había utilizado en su última etapa en Italia.

Sin embargo surgió un inconveniente, ya que esa camiseta la defendió el base Avery Johnson -campeón en la temporada 1998-99- e iba a ser retirada a la brevedad. El argentino luego pensó en la 10, pero ya le había sido asignada a Speedy Claxton. “A esa altura ya no tenía preferencia. Supongo que pensé que la 20 quedaba bien y por eso la tomé”, explicó Ginóbili.

 

Infobae

Manu Ginóbili anunció el lunes en las redes sociales su decisión de terminar su carrera en el básquetbol y miles de mensajes llegaron desde todo el mundo. Después de leer varios de ellos, el bahiense se sentó frente a la computadora y escribió un largo texto explicando con detalles los motivos de su retiro.

“(Tengo) una gran mezcla de sensaciones. Muy entusiasmado por la decisión tomada y por lo que se viene, pero también con bastante incertidumbre de no saber cómo me adaptaré al día a día sin pensar en el próximo partido. Es que hice solamente esto durante toda mi adultez. Desde los 18 que me fui a La Rioja y no paré de jugar hasta hace un par meses. Va a ser raro, sin dudas, pero creo que estoy bien preparado y muy, pero muy bien acompañado para afrontarlo”, comienza la habitual columna de Manu en el diario La Nación.

“Además, tampoco puedo decir que fue una decisión apurada o inesperada. Tengo 41 años, lo estiré bastante el temita este del básquet ¿No? No sólo eso, en mi cabeza, la temporada pasada fue en todo momento “la última”. Nunca lo exterioricé porque no tenía ningún sentido limitar mis opciones, quería dejar la puerta abierta por las dudas que cambiara de idea o que siguiera sintiendo la fuerza física y mental que se necesita para afrontar una temporada de este estilo”, siguió el escolta.

Respecto de lo que pensó al terminar la última temporada, recordó: “Dejé, como era habitual, pasar un mes o dos para ver cómo me sentía y en una reunión antes de viajar a Canadá de vacaciones, le dije a Pop que me veía más afuera que adentro, pero que nos íbamos a mantener en contacto y que hablábamos a mi regreso”.

La decisión siguió madurando durante sus vacaciones: “Hablamos bastante con Many sobre la concreta posibilidad que esta vez sí fuera la vencida, pero nunca nos animábamos a confirmarlo ni creerlo del todo. Es que seguía queriendo dejar esa opción en caso que al volver a San Antonio algo me despertara el deseo de seguir y me volviera a llamar hacia la cancha, pero pasó lo contrario. Regresé y me puse a hacer pesas, agarré la pelota, miré a los más jóvenes entrenarse y romperse el lomo para estar bien para la pretemporada y a mí, sin embargo, todavía me dolían los últimos dos golpes de la temporada anterior. De a poquito me fui convenciendo de la decisión a tomar”.

Aunque la decisión ya estaba tomada, Manu cuenta que esperó unos días “a que Pop volviera de su viaje a Europa, porque quería que fuese él el primero en saberlo y el primero con quien charlarlo”.

“Este 27 de agosto me tocó el momento de hacerlo público. No se imaginan la tensión que pasé frente a la computadora antes de apretar “Enter”. No estoy seguro por qué, ya que estaba convencido de lo que tenía que hacer y que era la decisión correcta, pero fue muy loco. Estoy convencido y feliz del paso que di. Es difícil de explicar todo lo que sentí. Inmediatamente después experimenté un gran alivio y pensé que me iba a poder desconectar, pero empezaron a llegar los mensajes y no pude evitarlo. Algunos realmente me emocionaron”, continuó Ginóbili.

El crack de la Generación Dorada también le dedicó unas palabras a su mujer, Many Orono: “Está en la misma que yo. Ella también se retira y está viviendo lo mismo. Es que con Many viví 21 de estos 23 años, sufrió con todos los campeonatos, festejó, lloró, gritó, los vio desde lejos, de cerca, se bancó hasta dos meses que yo estuviera fuera de casa durante campeonatos con la selección, cuando podrían haber sido momentos de vacaciones familiares y miles de cosas más. Se hizo cargo de la casa en todos esos momentos, de los nenes, de que no me despertaran antes de un partido importante. Además mi apoyo moral después de las derrotas dolorosas y la compañera de festejos de muchas victorias. En fin, la lista continuaría un par de páginas más”.

“No debo ser el único que vive y siente todo esto al retirarse, supongo que debe pasar en todo ambiente laboral, solo que en el básquet tener esta familiaridad que logramos en San Antonio es muy poco habitual. Jugar con varios compañeros por casi 16 años, con el mismo entrenador y ver muchas de las mismas caras todos los años genera un sentido de pertenencia muy fuerte. No quiero entrar a nombrar gente porque seguro que terminaría siendo injusto con varios. Lo dije en mi tuit, inmensamente agradecido con todos”, sigue el texto.

Si bien el retiro le pone fin a su carrera en el parqué, Manu aseguró que seguirá sumando desde afuera para los Spurs. “Lo que le dejé en claro a Pop es que no es un “chau, me voy”. Mis hijos ya empezaron las clases y mientras esté en la ciudad voy a estar cerca del equipo y de la franquicia, tal vez no pueda ayudar más sacando una falta en ataque o con algún robo o algo, pero trataré de sumar en lo que pueda, tengo un gran aprecio por mis compañeros, por el staff y toda la gente del equipo y quiero que le vaya lo mejor posible. Si puedo ayudar desde afuera, lo haré con mucho gusto”.

“No me quedé con las ganas de nada, jugué hasta que tuve ganas, algunos se tiene que retirar por lesiones o demás cuestiones antes de tiempo, pero yo jugué hasta pasados los 40 años. La verdad es que no me quedó nada pendiente. Es más, me di el gustito en los últimos tres años de jugar como uno quisiera hacerlo con sus amigos, sin sentir la presión de ser el responsables exclusivo de lo que pueda suceder, con la sensación de ‘yo ya di todo lo que pude’. Jugué porque me gustó hacerlo, por mi respeto y aprecio al lugar en el que estaba”, dijo Manu.

“Agradecí de la forma en la que pude en mi tuit, porque es mucha con la gente que compartí a lo largo de este camino. Una de las mejores cosas que me llevo es que con todos los compañeros con los que jugué, son 254, nunca tuve una pelea y lo mismo con los entrenadores. No tuve tantos, está claro, pero con los 9 técnicos que trabajé me llevé bárbaro, con aprecio y respeto por el trabajo mutuo. Pero también hay mucha gente que no está en primera plana y que se rompe el lomo para que nosotros estemos en condiciones de jugar. Insisto, no salen en los titulares ni son tan reconocidos, pero son fundamentales para cualquier organización”, continuó.

Aunque el éxito mundial llegó en Estados Unidos, Ginóbili considera que se formó como jugador en el viejo continente: “Es importante reconocer que me convertí en el jugador que fui cuando pasé por Europa. Más allá de los éxitos deportivos que tuve en Bologna o lo que crecí en Reggio Calabria, todo lo que me tocó aprender allí me sirvió para después poder competir al más alto nivel en la NBA”.

La Selección no se podía quedar afuera de la despedida: “Todo fue especial en mi carrera porque no es común estar tanto tiempo en un equipo de la misma manera que no se dan procesos en selección en los que un puñado de jugadores compartan con casi 20 años juntos, con Spurs y la Generación Dorada. Tuve la fortuna de formar parte de dos grupos que han tenido una relevancia increíble en el deporte y en todos los casos encontré una calidad humana imposible de igualar. A nivel profesional haber tenido esa posibilidad es sin duda asombroso”.

Por último, Ginóbili le dedicó unas palabras a los fanáticos. “Les digo gracias porque me adoptaron desde el primer día. Entiendo que deben haber ayudado mis orígenes latinos y mi español, lo que colaboró para mi vínculo con la gente y eso me permitió una conexión única durante 16 años, con un afecto especial y un respaldo incondicional. Y con respecto a los hinchas argentinos, la verdad es que no tengo palabras, lo que vivimos, por ejemplo en Mar del Plata y en Río de Janeiro, será muy difícil de olvidar. Las emociones que viví con la selección no son fáciles de explicar en un par de líneas. Y lo que me tocó profundamente fue mi último partido en los Río. Fue una muestra de cariño impactante. Además, ver en los últimos años el paso constante de los argentinos por San Antonio para verme jugar fue sencillamente increíble. Sé de los esfuerzos que hacían por estar y eso conmueve”.

¿Y ahora? “Comenzará el momento de pasar más tiempo con mi mujer y con mis hijos. De disfrutar tiempo de calidad en la Argentina con mi familia y amigos. De comer la polenta a la tabla de mi viejo y los asados con amigos. De pasar la segunda mitad de mi vida con mucho menos responsabilidades y sin exponer tanto mi cuerpo, que es el único que tengo. En definitiva, voy disfrutar de tener tiempo disponible, porque es lo que todo el mundo persigue y yo ahora lo tengo a los 41 años. Gracias a todos por apoyarme en este largo viaje”.

 

 

Clarín