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Se trata del taller sobre el buen uso de las redes sociales dictado por Iván Ramírez y el Té de Mujeres “Los retos de la mujer”, con panelistas de reconocida trayectoria y la conducción de Mario Massaccesi.

Con el auspicio de la Municipalidad de Trelew, se realizará el 4 de mayo el Té para mujeres, que contará con panelistas invitadas que disertarán temáticas de diversos rubros.

La jornada tendrá un programa de temas que se desarrollará de 18 a 21, en el Salón Andes. La entrada tiene un costo de 300 pesos. Los interesados deben inscribirse telefónica al (0280) 459-2468 porque los cupos son limitados. También podrán inscribirse y realizar consultas en Facebook: Perfiles Consultora en Recursos Humanos y en Twitter: @perfilesconsultorachubut.

Paola Fernández, representante de Perfiles Consultora y organizadora del evento remarcó que “es un evento importante en el que se presentarán seis profesionales de diferentes áreas, que hablarán del rol de la mujer en varios ámbitos de trabajo y que aportarán herramientas vinculadas al neuro-marketing, comunicación,

Como panelistas estarán: la Licenciada en Organización Industrial, Valeria Gómez;  Licenciada en Periodismo y productora de Canal 13, Silvana Amato; Licenciada en Relaciones Públicas y Técnica en Ceremonial y Protocolo, Paula Ponce; licencia en Relaciones Públicas y Técnica en Ceremonial y Protocolo, especialista en Marketing, María Palacio; la Directora de Turismo de la Municipalidad de Trelew, Mónica Montes Roberts y la Psicóloga Social Ángela Bozzalla.

La organizadora destacó que “el evento es solidario porque gran parte de lo recaudado en la entrada se destinará a un comedor de la ciudad”.

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Asimismo, el 18 de mayo se realizará un taller sobre el buen uso de las redes sociales destinado a estudiantes de primaria, secundaria, docentes y padres.
Estará a cargo del periodista, escritor, productor, educador y conferencista especializado en medios, formación y redes sociales, Iván Ramírez Devia.
Es una capacitación que tiende a brindar herramientas de acceso seguro a las redes sociales, abordará ciberbullyng, grooming, entre otros temas.

Ezio Tracanna es un pediatra que estudió en la Universidad Nacional del Sur. Con 25 años hizo su residencia en la cordillera chubutense. Ahora es voluntario en el país más pobre de América. Asiste a unos mil chicos que viven en orfanatos. Pero no duda de que regresará a la Argentina.

Sus piernas y brazos están tapados a pesar de los más de 30 grados. Y el cuerpo, totalmente cubierto con protector contra mosquitos.

Lleva el pelo bien corto: hay poca agua para ducharse y, además, abundan los piojos y la sarna, una enfermedad de la piel causada por pequeños parásitos.

La casa donde se aloja está asegurada con rejas y alambre de púa; en su exterior todas las noches se pasea un hombre que porta una escopeta Ithaca. Son noches verdaderamente oscuras: las luces artificiales se apagan por la tarde y vuelven recién con el día.

Ezio Tracanna nació en Bahía Blanca y estudió Medicina en la Universidad Nacional del Sur. Es uno de los voluntarios argentinos que viajó por una misión sanitaria al país más pobre de América, Haití, donde se estima que el 70 % de sus habitantes vive en la pobreza.

Junto a otros tres pediatras fue para brindar atención, control y asistencia médica a través de la ONG APNI (Asociación Por Nuestra Infancia) a unos 1.000 chicos que viven en orfanatos. Ezio también colabora en el hospital de Cité Soleil, un barrio marginal de Puerto Príncipe.

El bahiense, que se recibió en 2015 cuando apenas tenía 25 años, tomó la decisión de hacer esta misión cuando estaba en Esquel, la ciudad que eligió para su residencia en Pediatría. Su historia la contó la periodista Belén Uriarte, para La Nueva, de Bahía Blanca.

“Siempre quise trabajar en algo que me permitiera ayudar a la gente y cambiarle aunque sea un poquito su realidad. La medicina fue la mejor opción: yo me podía ganar la vida y, a su vez, ayudar al prójimo o a un otro que lo necesitara”.

Ezio decidió especializarse en Pediatría porque dice que los chicos conforman la población más vulnerable, que necesita el acompañamiento del resto de la sociedad. “Un cambio o un hecho por mínimo que sea puede traer grandes beneficios o grandes cambios para su adultez”.

El bahiense se siente nómade, por eso cuando una compañera de trabajo le habló de Haití se enganchó enseguida con la idea de viajar y dar una mano.

Tomada la decisión, comenzaron los trámites sanitarios y un desfile de agujas. Se puso tres vacunas: una contra la fiebre amarilla, otra contra la difteria (enfermedad infecciosa) y la tercera contra el cólera. Tomó mefloquina, una medicación contra la malaria que tiene muchos efectos adversos.

Hizo más de 6.800 kilómetros de Esquel a Puerto Príncipe en un viaje que comenzó un viernes a las seis de la mañana y terminó a las doce del día siguiente. En el medio hubo dos escalas: Buenos Aires y Panamá. Pero lo más difícil fue la llegada.

Ni bien bajó del avión se topó con la miseria y la desidia. Las calles, el abandono y la falta de infraestructura aún reflejan las consecuencias del devastador terremoto de 2010, en el que hubo más de 100 mil muertos.

Lo que siguió no fue muy alentador. Patologías de todo tipo y pocos recursos. Falta de agua y de cloacas. Pocas horas de energía eléctrica, exceptuando algunas casas con generador propio. Y hambre, mucha hambre.

Pero cuando hay ganas ni el peor de los contextos te detiene.

Ezio fue a dar, a darse. Y empezó su misión hace unos días: trabaja con otros profesionales en Puerto Príncipe, el primer destino de una misión que también incluye 10 días en la localidad de Castaches.

“Vimos que los chicos que recién llegan al orfanato están muy desnutridos o en muy malas condiciones. En los que están desde hace un tiempo se nota el progreso en su salud”.

La idea de este viaje es tener un primer acercamiento con la realidad haitiana para repetir más adelante la experiencia con mayor organización y conocimiento, sumando otras especialidades para un trabajo interdisciplinario. Le quedan varios días para completar su mes en Haití. Y después volverá a su país, donde queda mucho por hacer. “En Argentina también hay lugares que nos duelen y que necesitan de nuestra ayuda. En Chubut contamos con zonas rurales donde el acceso a la medicina muchas veces se hace difícil”.

A pesar de esos sitios desconectados, el médico bahiense valora y pide que se valore el sistema de salud argentino, gratis y para todos, a diferencia de Haití, donde cualquier consulta o medicamento es muy costoso.

Ezio vive en constante movimiento, tiene un gran poder de adaptación, pero reconoce que su corazón está en Bahía. Regresará. Lo que no sabe es cuándo.

Le queda camino por recorrer. Chubut, otro pedacito de Argentina, el mundo. No importa dónde cuando se lucha por algo. “Iré siempre con una misma intención, con un mismo sueño, poniendo lo que soy o mi profesión al servicio de algo más grande, de algo que pueda cambiar aunque sea una vida o mejorar un poquito la salud de alguna persona”.

 

Jornada

Auxiliar de instalaciones eléctricas, mecánica de heladeras, refrigeración, gestión de microempresas y herrería básica, son algunas de las propuestas que se ofrecieron en Cushamen, Gualjaina, Trevelin y Rawson, entre otros lugares.

El desarrollo del programa de Aulas Talleres Móviles (ATM) que impulsó el Ministerio de Educación logró un fuerte impacto en las localidades donde las aulas llegaron durante 2018 y llegó a más de un centenar de personas que obtuvieron su certificación de formación.

En el segundo semestre del año se dictaron seis ofertas de formación profesional: hasta Trevelin, Corcovado, Cushamen, Gualjaina y Rawson llegaron las aulas para ofrecer diferentes propuestas, que se sumaron a otras dictadas en la primera parte del año.

La matrícula de participantes alcanzó los 142 alumnos y al finalizar el año fueron 106 los egresados. “Los altos índices de permanencia y egreso en los cursos de formación profesional realizados son un indicador importante para considerar, ya que este año el nivel de desgranamiento fue del 17%, cuando el promedio de la modalidad en todo el territorio ronda el 30%”, dijo Luis Pensado, coordinador de Formación Profesional.

En tal sentido, consideró que la articulación con los Centros de Formación contribuye a una mejora en el aprovechamiento de la oferta de las ATM por parte de las poblaciones del interior.

“La articulación con las diferentes instituciones presentes en las localidades permite un vínculo estrecho y facilita la organización de acciones entre el CFP N°662, que coordina las ATM, sus alumnos y la comunidad en general; este factor es fundamental para la organización de prácticas profesionalizantes significativas”, sostuvo Pensado.

Oferta variada

La oferta que se brinda en cada localidad, tiene que ver con la necesidad del lugar. Así, hubo propuestas para capacitarse en auxiliar de instalaciones eléctricas, mecánica de heladeras, refrigeración, gestión de microempresas, operador de PC y herrería básica, por citar algunas.

Por ejemplo, se realizó una capacitación de mecánica de heladeras familiares en Trevelin, que permitió a los iniciarse en la formación a partir de la práctica en los tableros didácticos disponibles en el aula taller y avanzar en la reparación de diferentes equipos, mientras que en el último tramo de la capacitación realizaron salidas educativas con fines de prácticas en instituciones educativas.

En Corcovado, en tanto, se ofreció la capacitación como auxiliar en instalaciones eléctricas domiciliarias y finalizado el curso los alumnos realizaron el cambio de circuitos eléctricos y artefactos en mal estado del geriátrico municipal; además, ejecutaron prácticas de canalización e instalación de circuitos eléctricos en viviendas municipales en proceso de construcción.

En Gualjaina y Cushamen, 30 estudiantes participaron de la capacitación Gestoría de Microempresa y de los egresados, el 82 % fueron mujeres emprendedoras. El desarrollo del curso posibilitó que 17 proyectos, en su mayoría productivos (horticultura y producción de frutales), se concretaran.

Un programa nacional

El programa de ATM es una propuesta nacional para llevar formación en oficios y tecnología a lugares distantes en donde a sus pobladores se les dificulta el acceso a capacitaciones en oficios para poder así insertarse en el mercado laboral.

La Red Nacional de Aulas Talleres Móviles fue creada por Resolución 176/12 del Consejo Federal de Educación y tiene por objetivo ampliar y facilitar el acceso a la formación profesional y al desarrollo de habilidades en oficios y formación tecnológica de adolescentes, jóvenes y adultos que actualmente deben alejarse de sus lugares de origen para continuar su capacitación.

Las ATM son estructuras transportables que, mediante un sistema de rotación interna en cada provincia, se instalan en zonas en donde el acceso a la formación profesional es limitado. El tiempo estimado de permanencia de las unidades en cada localidad oscila entre dos y cuatro meses, dependiendo de la demanda y del tipo de cursos que ofrecen.

Es la primera vez que se desarrolla en la zona. Completamente gratuito, dará inicio el 24 de noviembre y se extenderá hasta mayo del 2019.

El Ministerio de la Producción, de manera coordinada con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Municipalidad de Sarmiento, dictarán a partir del sábado 24 de noviembre, un nuevo curso gratuito de iniciación apícola.

Desarrollada por primera vez en la localidad de Sarmiento, la capacitación comprende el tratamiento de ejes indispensables a la hora de iniciarse en la actividad: Historia de la apicultura; productos primarios de la colmena (propóleos, miel, jalea real, etc); reconocimiento y armado de material apícola; alimentación de las abejas; polinización; multiplicación; sanidad, entre muchos otros.

Además, contempla la realización de actividades a campo, para poner en práctica los conceptos teóricos abordados y trabajados durante todo el desarrollo del curso.

Completamente gratuita y con una extensión de 7 meses, mediante una modalidad de cursada de una vez al mes, estará a cargo de especialistas pertenecientes a todos los organismos participantes.

Al respecto, la técnica del área apícola del Ministerio de la Producción, médica veterinaria Silvia Fontana dijo que “el objetivo de ésta capacitación es brindar los conocimientos teórico- prácticos de todo el proceso productivo, atravesando sus diversas etapas, desde el inicio hasta el final, necesarios para impulsar el desarrollo de la actividad”.

Y señaló “una actividad que en Chubut encuentra excelentes características que propician su expansión generando un impacto no sólo ambiental, producto de la polinización y sus consecuencias positivas sobre el rendimiento de los cultivos y la calidad de los frutos, sino además económico al generar nuevas fuentes de empleo genuino”.

Es importante destacar que la capacitación forma parte de un trabajo que se viene llevando adelante desde el año 2016, siempre de manera colaborativa con diferentes instituciones y que, hasta el momento, permitió contar con 25 personas certificadas para desempeñarse en la apicultura.