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La dirigente fue elegida para estar al frente del Banco Central Europeo y abandonará sus funciones.

A poco más de un año del acuerdo firmado con el Gobierno, la directora del FMI, Christine Lagarde, renunció temporalmente a sus funciones. La dirigente fue nominada para presidir el Banco Central Europeo.

 

A través de su cuenta de Twitter, la propia Lagarde agradeció haber sido seleccionada y anunció que, tras haber consultado con el Board del Fondo, no seguirá al frente del organismo. Fue el parlamento europeo quien tomó la decisión de promocionarla al frente de la máxima autoridad monetaria de Europa.

Lagarde, de 63 años, dirigió el FMI desde 2011, luego de ganarle en la elección al mexicano Agustín Carstens. Previamente había sido ministra de diversas carteras en Francia, como Economía, Finanzas y Comercio.

Desde hace algo más de un año que la funcionaria buscaba retornar a un puesto en el gobierno francés. Por eso, puso sus mayores expectativas en el caso argentino para demostrar sus capacidades y presentarse como una opción potable en el mediano plazo.

Tras el acuerdo stand-by con Argentina por U$S 57.300 millones y luego de aplicar un fuerte ajuste, ahora la Unión Europea la premió con un cargo a nivel regional.

 

El Destape

En su reunión con los enviados del Fondo Monetario, el candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández, les adelantó que “hay que reformular los acuerdos sin exigir más esfuerzos a nuestro pueblo” y destacó que ni siquiera se “respetó el Acta del FMI”. También Lavagna les planteó renegociar.

El candidato a presidente del Frente de Todos, Alberto Fernández, le planteó ayer al enviado del FMI Alejandro Werner su preocupación porque el organismo internacional haya violado lo establecido en sus estatutos al darle créditos al gobierno de Mauricio Macri que terminaron financiando la salida de capitales. “Resulta alarmante que esa práctica con visos de ilegalidad respecto de las propias normas establecidas del FMI siga permitiéndose”, advirtió en el encuentro realizado en sus oficinas en un marco de –se preocupó de subrayar– “absoluto respeto”.

Fernández detalló su total oposición al actual esquema económico que no cumplió ninguno de sus propósitos y advirtió a Werner la necesidad de seguir conversando “en pos de reformular los acuerdos vigentes para poner fin a la crisis” y “sin exigirle más esfuerzos a nuestro pueblo”. El enviado del Fondo también se reunió con el candidato de Consenso Federal, Roberto Lavagna (ver aparte). “A esta altura vinimos un poco a entender el programa que piensan poner en práctica”, explicó Werner.

Alberto Fernández y su equipo buscaron dejar en claro la inviabilidad del esquema en marcha, en el que así como ingresan los dólares vía Fondo luego se van del sistema. El candidato planteó que, como abogado, le costaba entender que el organismo hubiera actuado en evidente contradicción al artículo sexto de su convenio constitutivo que subraya que “ningún miembro podrá utilizar los recursos generales del Fondo para hacer frente a una salida considerable o continua de capital”. “El préstamo otorgado por el FMI asciende a la suma de 57.000 millones de dólares. Esa suma representa más del 65 por ciento del total de su cartera de préstamos, constituyendo así un hecho inédito no sólo en la historia del FMI, sino a nivel global”, destacó.

Alejandro Werner nació en Córdoba pero hizo su carrera profesional en México y desde 2013 desempeña el cargo de director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional. Llegó al encuentro junto al representante del Fondo en Argentina, el jamaiquino Trevor Alleyne, con despacho en el Banco Central. Junto a Fernández se sentaron los integrantes de su equipo económico, Cecilia Todesca y Matías Kulfas, y el dirigente Santiago Cafiero. “Werner entendió bien lo que le he planteado: es argentino e hijo de argentinos”, sostuvo Fernández por la noche en una entrevista.

Desde ambas partes coincidieron en destacar el clima de cordialidad en el que se desarrolló el encuentro, que puede ser el primero de varios. “También buscábamos aclarar dudas sobre el programa actual”, declaró Werner a la salida en un castellano con acentos mezclados. Efectivamente, hacia el final del encuentro el enviado del Fondo, que mayormente se dedicó a escuchar, preguntó si Fernández coincidía acerca de los objetivos detallados en el acuerdo firmado entre el organismo y la administración Macri que plantea cuestiones generales como reducción de la inflación y de la deuda, equilibrio fiscal, crecimiento económico y reducción de la pobreza. Le respondieron que, obviamente, coincidían con esos objetivos pero que las consecuencias del esquema en marcha iban justamente en la dirección contraria.

“Ninguno de esos propósitos, que son compartidos, han sido logrados. La deuda pública se incrementó al igual que la inflación, el desempleo y la pobreza, mientras que el PIB ha caído el 5,8 por ciento al cabo del primer trimestre de este año. Es más que evidente cuan lejos está la Argentina de empezar a crecer si se sigue este camino”, explicó Alberto Fernández en un extenso comunicado. También indicó que le resultaba llamativa la complacencia del FMI ante los resultados tan malos de la gestión de Cambiemos.

Fernández y su equipo se quedaron con la impresión de que a los técnicos del Fondo no terminan de entender la particularidad argentina de la fuga de capitales y la costumbre nacional del bimonetarismo, la precaución de comprar dólares y sacarlos del sistema bancario. “Lo relacionan más con los capitales golondrina, que es un problema pero diferente”, explicaba uno de los participantes. Para hacerlos entender esta cuestión estructural que padece la economía argentina le mostraron los números con el detalle de la fuga: 100 mil millones de dólares durante los 12 años de gestiones kirchneristas y otros 70 mil millones en los apenas tres años y medio que lleva el macrismo. La fuga actual se financia con los dólares del Fondo.

“Semejante realidad, que desfinancia a la Argentina y abre paso a un juego perverso que permite que se constituya un valor artificial del dólar, choca claramente con lo establecido” en el convenio constitutivo del Fondo, sostuvo Fernández, recordando además que en lo que resta de gestión a Macri todavía le quedan por recibir otros 11 mil millones de dólares del organismo que, si algo no se modifica, seguirán el mismo destino.

El Comodorense

El Fondo Monetario Internacional (FMI) habilitará el segundo desembolso del año para el país acordado con el Gobierno y ratificó su autorización para que el Banco Central use dólares para combatir eventuales corridas cambiarias.

Según adelanta el periodista Carlos Burgueño en Ámbito Financiero, el FMI efectivizará el desembolso de US$5.400 millones luego de la reunión del Directorio del organismo prevista para este viernes, aunque se podría postergar una semana.
Además, el Fondo ratificó la autorización para que siga el plan de utilización de los dólares del organismo para frenar corridas cambiarias. Lo hizo durante un encuentro que la titular del FMI, Christine Lagarde, tuvo este sábado con el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y el persidente del Central, Guido Sandleris, en Japón.

El FMI liberó el primer desembolso de 2019 en abril por US$10.800 millones. Cuando se confirme el desembolso pactado para fin de junio, el Fondo habrá enviado ya al país desde el año pasado unos US$44.600 millones. Restarían para completar el acuerdo unos US$12.700 millones que ingresarían antes de fin de 2019, completando los US$57.300 millones del total del stand by firmado con el organismo.

Dujovne y Sandleris se reunieron este sábado en Japón con Lagarde en un encuentro previo al de ministros de Finanzas y presidentes del Banco Central del G20 en la ciudad japonesa de Fukuoka.

Según el organismo internacional, Lagarde aseguró que la aplicación del programa económico estabilizará «aún más la economía» y aseguró que «sentará las bases para un crecimiento sostenible e inclusivo».

Asimismo, destacó que los esfuerzos están generando avances entre los que subrayó «la disminución de los déficit fiscal y corriente».

Al término de la reunión, el FMI emitió un comunicado con declaraciones de Lagarde en el que sostuvo: «Fue un placer haberme reunido hoy con el ministro Nicolás Dujovne y el Presidente del Banco Central, Guido Sandleris, en Fukuoka. Intercambiamos opiniones sobre los recientes desarrollos de la economía mundial y las perspectivas de Argentina».

La deuda contraída significa el 61% de los préstamos que otorga el organismo financiero internacional con todos sus acreedores.

Producto del desenfrenado ritmo de endeudamiento, Argentina representa más del 60% de la proporción de créditos del FMI. El acuerdo por casi  U$S 60.000 millones es uno de los más altos otorgados por el organismo financiero.

Según el Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz, tras firmar el acuerdo stand-by por U$S 56.000 millones, Argentina concentra el 61% de los créditos actuales del FMI. De acuerdo al portal Bae Negocios, directivos del ámbito empresario hicieron circular la información.

En la misma línea, el Instituto de Trabajo y Economía de la Fundación Germán Abdala (ITE-FGA) reveló el ritmo al que las divisas se fugan. A pesar de que el swap con China y el préstamo del Fondo contrarrestaron la dinámica temporalmente, si se dejan de lado esos ingresos, la retirada dólares del Banco Central totalizó U$S 43.500 millones en los últimos 12 meses.

Sin embargo, entre el 8 de marzo y el 24 de mayo,  la salida para deuda y fuga se acrecentó y fue de U$S 13.000 millones.

 

eldestapeweb

Hacienda cerró el cuatrimestre con un excedente de $10.846 millones, poco más de la mitad del objetivo de $20.000 millones para el semestre.

El Gobierno informó el jueves que en los primeros cuatro meses del año el superávit fiscal primario -antes del pago de los intereses de la deuda- alcanzó a $10.846 millones, poco más de la mitad de lo que debe obtener al cierre de junio para poder cumplir con la meta acordada con el Fondo Monetario Internacional. Meta que ya fue reducida a la mitad en el último staff report del organismo, a comienzos de abril.

Concretamente, la diferencia entre los ingresos y los gastos primarios en el semestre debe llegar a un saldo superavitario de $20.000 millones, por lo que entre mayo y junio, el excedente debería ser de, al menos, $9.154 millones. Pero el gran interrogante que comienzan a plantearse los economistas del sector privado es si efectivamente el Gobierno logrará cumplir con la meta, porque observan que la recaudación no está rindiendo como esperaban.

Sin embargo, en la cartera que dirige Nicolás Dujovne están tranquilos, porque tienen una carta en la manga: si no logran el objetivo, pueden recurrir a los denominados “ajustadores” –licencias que contempló el Fondo si se lentifica la salida de la recesión y se deterioran los ingresos de los sectores más vulnerables–, para alcanzar la meta.

Respecto de los ingresos, fuentes oficiales confirmaron a Infobae que entre enero y abril, la recaudación por derechos de exportación se ubicó $15.000 millones por debajo de lo pautado. Las menores liquidaciones de las cerealeras y productores de oleaginosas, en gran parte, por el bajo precio de la soja (hoy cotiza en torno a USD 300 la tonelada) permiten dudar de que mayo y junio sean meses muy buenos en materia de ingresos por el campo. Al menos fue ahí dónde habrían puestos sus ojos los técnicos del Fondo cuando visitaron al titular de la AFIP.

Mayo también es un buen mes en materia de ingresos por el cobro del saldo de Impuesto a las Ganancias de empresas y personas físicas. Y si bien la inflación de abril dada a conocer esta semana disparó el ajuste de los balances con cierre en ese mes, son pocas las compañías alcanzadas, por lo que el impacto fiscal es bajo, aseguran en la AFIP. Para junio, el escenario es más complejo desde el punto de vista del gasto porque el fisco debe pagar las jubilaciones con el aumento del 10,7% previsto por la Ley de Movilidad y los aguinaldos.

Según cálculos del economista Fausto Spotorno, de la consultora Ferreres & Asociados, en mayo podría haber superávit primario en torno a los $20.000 millones, mientras que en junio se caracteriza por cerrar con déficit por el pago del medio aguinaldo a jubilados y pensionados, y parcialmente a los empleados de la administración pública, treparía a los $48.000 millones, “si no pasan a julio ningún gasto”. De ser así, el fisco recurrirá a los ajustadores para mostrarle al FMI el cumplimiento de la meta. “O pateás los gastos a julio o usás los ajustadores”, dijo el especialista.

“Sólo mirando lo que tenemos, que es el dato de abril (se obtuvo un superávit primario de $499 millones), van a necesitar echar mano a eso. Pero está el as bajo la manga que entre mayo y junio aparezcan las tan esperadas ´retenciones record´ por la cosecha y nos den vuelta”, opinó el economista del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), Ariel Barraud, abonando las expectativas que tienen en la AFIP.

La conducción de la central obrera advertirá al organismo financiero por los elevados montos del préstamo que deberá devolver Argentina.

En el marco de la visita de monitoreo, la mesa chica de la CGT, que lideran los dirigentes Héctor Daer y Carlos Acuña, recibirá el lunes la visita de los funcionarios del FMI. La central obrera transmitirá su preocupación por los peligros del endeudamiento.

El encuentro lo confirmó el secretario general de la Unión Tranviarios Automotor, Roberto Fernández, a Télam; y precisó que la reunión será en la sede de la Unión Obrera de la Construcción. El gremialista anticipó: «además de destacar nuestra preocupación por el endeudamiento, plantearemos la necesidad de una refinanciación a largo plazo, a raíz de la grave situación que vivimos, ya que un país que no genera dólares no puede pagar dólares».

En consecuencia, el secretario insistió en que «la única manera» de salir de la crisis por la que atraviesa el país es «a través de una coalición de varios sectores de la sociedad». Al respecto, abogó por «salir de la injusticia en la que vivimos y pasar a un estado de derecho real, donde todo los ciudadanos tengamos acceso a todos los derechos, y no solo unos pocos».

El martes a las 14 hs, los emisarios del Fondo se reunirán con el consejo directivo de la CGT en la sede de Azopardo 802.

 

eldestapeweb

El diputado nacional por unidad Ciudadana viajó a Washington y criticó al Gobierno por el peligro e la deuda acumulada con el Fondo.

A un año del anuncio del acuerdo del Gobierno con el FMI, el exminsitro de Economía Axel Kicillof aseguró que “nadie puede querer un default”. Además, acusó a Cambiemos de manejar «tremendamente mal el timón de la economía».

Desde Washington, el diputado nacional afirmó: «Nadie puede querer un default. Lo que pasa es que el problema es en qué condiciones va a estar la economía y qué va a hacer el Gobierno de acá a diciembre». En la misma perspectiva, agregó que todo lo que pase hasta fin de año será “responsabilidad del Gobierno y el FMI”.

El legislador viajó a la capital estadounidense e hizo escala en México, donde se reunió con altos funcionarios del gobierno de Andrés López Obrador y brindó una conferencia en la Universidad Autonóma de México (UNAM). «Todas las preguntas sobre economía o deuda son a nosotros», destacó Kicillof en alusión al kirchnerismo.

“Durante el Gobierno de Cristina Kirchner cumplimos con todos nuestros compromisos, nunca tuvimos una postura de no cumplirlos», remarcó el exministro de Crsitina Kirchner entre 2013 y 2015.

Se trata de la cuarta visita por el acuerdo Stand By pero es la primera tras el cambio de estrategia del BCRA para contener al dólar.

Una nueva misión del FMI arribará a Buenos Aires este miércoles para realizar la cuarta revisión del plan económico de Argentina que respalda el Acuerdo Stand-By de 36 meses, se informó desde el organismo. Se trata de la primera visita tras el cambio de estrategia del Banco Central sobre las zonas de no intervención que debió implementar en medio de la tormenta financiera.

El equipo estará encabezado por el italiano Roberto Cardarelli y durante la misión, se reunirá con funcionarios de Gobierno y el Banco Central, así como con representantes del sector privado, la academia y la sociedad civil. En la anterior visita mantuvo encuentros con precandidatos a presidente de la oposición y de las centrales gremiales.

También se anunció que Alejandro Werner, Director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, se unirá a una parte de la misión, “como ha sucedido en otras ocasiones”, aclararon.

La misión recabará información económica y monitoreará la marcha del acuerdo. Cabe recordar que la decisión reciente más importante fue la aprobación que le otorgo el FMI al Gobierno nacional para poder intervenir en el mercado frente a una eventual corrida cambiaria.

A la línea técnica e incluso hasta la propia titular del Fondo Christine Lagarde no le convencía el utilizar fondos del préstamo para que el Banco Central pueda intervenir en caso de una corrida.

Según comentan en la Casa Rosada el rechazo a este cambio demandaron largas discusiones entre el equipo económico y las autoridades del organismo incluyendo diálogos telefónicos entre el presidente Macri con Lagarde.

Finalmente se logró que el BCRA pueda intervenir entre las bandas que fijan un valor mínimo y máximo lo que hasta el momento provoco cierta calma.

Uno de los tópicos que seguramente revisará la misión del FMI es la recaudación impositiva que por la recesión no repunta lo suficiente, esto explica la suba de la tasa de importación recientemente dispuesta.

El tema de la inflación será uno de los puntos que se analizará con particular atención como asimismo el avance –o no- del llamado al acuerdo que garantice por parte de la oposición de cierto consenso en particular referido a honrar la deuda.

En este sentido, casi todos los candidatos han manifestado en público y privado su vocación de continuar pagando las obligaciones. Es más la misión del FMI en su anterior visita admitió que una futura renegociación para el 2020.

 

Ambito

Las modificaciones en el esquema cambiario se definieron el fin de semana. Llamadas contra reloj y el rol del representante de Donald Trump y segundo de Christine Lagarde en el organismo de crédito.

«¿Vos querés tener como deudor a Macri o Cristina Kirchner?». La pregunta directa e intencionada se la habría realizado a fines de la semana pasada el representante de un fondo de inversión de Wall Street –uno de los que tienen comprada buena parte de la deuda soberana del país– a David Lipton, el segundo de Christine Lagarde en el Fondo Monetario Internacional. Como nunca, la incertidumbre política local impactó en Washington: no es una novedad –el contexto electoral es un clásico entre inversores, analistas y funcionarios desde hace meses–, pero los vaivenes de la economía argentina acrecentaron dudas y temores en varias latitudes.

Por esas horas, en la Argentina la volatilidad era extrema: con el riesgo país y la cotización del dólar en sus máximos el jueves, con un cierre a la baja y un viernes que parecía de calma, pero no lo fue. Ese tembladeral y los reclamos desde la Argentina fueron la gota que habría hecho cambiar de opinión al mayor defensor de la «flotación libre» dentro del organismo multilateral de crédito (al menos en el caso local).

Así, el fin de semana ardieron los teléfonos entre las autoridades del FMI y los funcionarios del Banco Central de la República Argentina, en especial Guido Sandleris, su presidente, y Gustavo Cañonero, el vice. «Fue una estrategia conjunta entre el Central y Hacienda, como siempre en los últimos meses, pero esta vez la negociación estuvo liderada por el equipo de Guido. Ellos hablaron y fueron los más activos el fin de semana, sobre una base de conversaciones conjuntas que ya había avanzado», detalla una fuente oficial. Desde Washington, los interlocutores de los funcionarios locales fueron dos, especialmente: el propio Lipton y Roberto Cardarelli, el economista italiano que es el jefe de la misión Argentina.

«Se cerró el fin de semana, ayer domingo a última hora. Era una herramienta que era difícil de conseguir, hubo bastante resistencia de parte del Fondo, pero entendieron que es el camino», aseguró uno de los pocos que trabajaron extra el sábado y el domingo. El resto de las autoridades del Central se enteraron, a medias, ayer por la noche. «Vengan temprano que va a haber un anuncio», les pidieron.

Fue una estrategia conjunta entre el Central y Hacienda, como siempre en los últimos meses, pero esta vez la negociación estuvo liderada por el equipo de Guido. Ellos hablaron y fueron los más activos el fin de semana, sobre una base de conversaciones conjuntas que ya había avanzado

Lipton –el hombre de Donald Trump en el FMI– era uno de los más reticentes a modificar las condiciones del préstamo stand by para la Argentina. Pero la volatilidad la semana pasada parece haberlo «ablandado» y accedió al pedido sobre el que ya venían insistiendo las autoridades locales. En las reuniones que tuvieron tanto Sandleris como Dujovne con él hace unas semanas, en la reunión de Primavera del FMI en la capital de EEUU, el tema de achicar la zona de no intervención estuvo sobre la mesa. En esas reuniones, como contó Infobae, la agenda giró sobre tres cuestiones: inflación, dólar y Cristina Kirchner.

Luego llegó la decisión de fijar el techo cambiario y ahora esta suerte de «adiós a las bandas» de intervención. El Central podrá vender divisas para regular la cotización del billete verde aun cuando se encuentre debajo de los 51,448 pesos, el techo de la ex banda de «libre flotación», y podrá vender USD 250 millones diarios, en lugar de USD 150 millones, si la divisa supera ese máximo. Y aclara el organismo que «podrá determinar la realización de intervenciones adicionales para contrarrestar episodios de excesiva volatilidad si lo considerase necesario». O sea, cuando le parezca.

«El Banco Central de Argentina introdujo hoy importantes medidas para abordar la reciente volatilidad del mercado financiero y del tipo de cambio. Apoyamos estas medidas, que están adecuadamente calibradas para los desafíos que enfrenta la Argentina», dijo el Fondo, escueto en un comunicado luego del anuncio. Y nada más, por el momento.

Hace pocas semanas, en Washington y luego de una exposición de Sandleris y Dujovne en dos eventos con inversores, que organizaron el JP Morgan y Banco Itaú, los funcionarios locales se mostraron confiados y aseguraron que tenían las herramientas necesarias para enfrentar eventuales presiones sobre el dólar. Un inversor presente dijo que prometieron que no habría modificaciones en el esquema de bandas «salvo que ocurra el Armagedón».

Si bien no se llegó al «Armagedón», sí hubo que levantar el teléfono. Desde el otro lado, Lipton dio el «ok» y ahora el Central tiene parte del poder de fuego que reclamó. ¿Podrá Sandleris lo que no pudieron Federico Sturzenegger y Luis Caputo, sus antecesores como cabezas de la autoridad monetaria?

 

Infobae

«Somos muy conscientes, y también lo los las autoridades (argentinas), de que un aumento en la pobreza podría imponer serios desafíos a la posibilidad de lograr los objetivos del programa» acordado con el organismo internacional, dijo Chalk.

En declaraciones al diario británico Financial Times, Chalk advirtió que si la pobreza sigue aumentando a un ritmo acelerado en el país podría necesitarse «una recalibración del gasto social para proveer más espacio para que el Gobierno actúe para proteger a los pobres».

A su vez, el diario financiero indicó: «El riesgo, reconocen los funcionarios, es que si el gobierno fracasa en recortar lo suficiente el déficit por el gasto social extra, los mercados se pongan más ansiosos de que el ajuste fiscal de la Argentina no ocurre tan rápido como se cree necesario».

La publicación especialista señaló que «eso podría forzar a la Argentina a buscar más deuda externa para cubrir el déficit fiscal de lo que esperaba originalmente».

 

 

 

BAE Negocios