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La Argentina pidió un waiver -un perdón- ante el Fondo Monetario Internacional (FMI) debido a «la falta de información» sobre las metas fiscales tras la última auditoría que realizó el equipo técnico del organismo multilateral sobre las cuentas argentinas semanas atrás.

Ese pedido por el aplazamientos en la entrega de datos fiscales, junto a un posible cambio de metas trimestrales, será tratado el próximo viernes durante la reunión del board del Fondo en la que se decidirá además si se aprueba o no el staff report sobre el país y el desembolso de más de US$10.800 millones, el más importante del Stand By- Agreement con el país.

«La tercera revisión en virtud del Acuerdo Stand-By, solicitud de exenciones (waiver) de la aplicabilidad de los criterios de rendimiento, revisión de garantías de financiamiento y solicitud de modificación de los criterios de rendimiento», enumeró el Fondo Monetario en su agenda del 5 de abril sobre los puntos a discutir sobre la situación de la Argentina.

«El waiver se debe a la falta de disponibilidad de los datos de marzo. Esto también ocurrió en el primer review; los datos preliminares indican que los targets se cumplirán. Sin embargo, los datos finales no estarán disponibles para el momento en que se realice el board, por eso se pide el waiver en este caso», dijeron fuentes del Fondo Monetario.

Según aclararon en el Ministerio de Hacienda a LA NACION, el pedido argentino se debe a «cuestiones puramente técnicas» y a la «falta de algunos datos» reclamados por el organismo sobre las metas fiscales del cuarto trimestre de 2018 (las que debían revisarse, según la tercera auditoría) y del primero de 2019 que exigió ver el FMI en febrero pasado. Cerca del ministro Nicolás Dujovne aclararon que algunos de esos datos no estaban disponibles al momento de la vista del FMI y se pidió un aplazamiento para presentarlos.

Los funcionarios que tratan con el FMI detallaron que la tercera auditoría iba a realizarse en marzo y terminó siendo en abril. Ese «atraso» determinó -esgrimieron- que el organismo revisara también datos del primer trimestre y no sólo los números a diciembre de 2018. Debido a que esos números fiscales al 31 de marzo aún no estaban aún disponibles, el Gobierno debió pedir el » waiver de aplicabilidad técnica», señalaron desde Hacienda.

Sin embargo, allí admitieron que algunas metas fiscales trimestrales podrían llegar a cambiar por «la debilidad de la recaudación», pero no la anual, que establece un déficit cero (que, en rigor, es de un rojo primario de 0,5% del producto bruto interno). La definición se conocerá el próximo viernes con la publicación del staff report por parte del board del Fondo.

Desde fin de año pasado, la recaudación muestra signos de mayor debilidad a la esperada por Hacienda y por el equipo del italiano Roberto Cardarelli, pese al superávit del primer semestre. Por caso, en marzo, la recaudación creció 37,3% y se ubicó por debajo de la inflación por quinto mes consecutivo. Para ese mes, incluso en Hacienda, se esperaba un mayor rojo en las cuentas públicas por el pago de actualizaciones de haberes y asignaciones (el Gobierno anunció un alza de 46% de la AUH a comienzos de marzo).

A fines del mes pasado, ya había dudas entre los economistas sobre el frente fiscal ante los flojos datos de la recaudación tributaria y particularmente sobre el bajo monto recolectado por retenciones. La polémica creció con el último comunicado del FMI en el que se reclamó mayor ajuste sobre las cuentas fiscales, particularmente una «mayor restricción en el gasto».

«Las autoridades han cumplido con su objetivo de déficit primario de 2018, demostrando determinación en la eliminación de la vulnerabilidad asociada con el desequilibrio fiscal de Argentina. Lograr un déficit primario cero en 2019 requerirá una mayor restricción en el gasto gubernamental. Estos esfuerzos colocarán a la deuda de Argentina en relación al PIB en un camino decisivo a la baja. Será fundamental que los programas de gasto social de alto impacto se conserven durante este año y más allá», afirmó el FMI en su comunicado del 18 de marzo.

La débil actividad económica y la alta inflación están teniendo impacto. En este contexto, apoyamos firmemente los esfuerzos de las autoridades para mitigar el impacto social de las políticas de estabilización necesarias, incluso a través de aumentos recientemente anunciados en el gasto social (que se ajustarán al programa a través de un aumento en el gasto de asistencia social de 0.2 a 0.3 por ciento de PIB)», señaló entonces.

 

 

 

La Nación

La misión técnica de la organización financiera internacional aprobó la tercera revisión del programa económico respaldado por el acuerdo Stand-By.

La misión técnica del Fondo Monetario Internacional aprobó la tercera revisión de la marcha de la economía argentina, lo que habilita el desembolso de US$ 10.870 millones como parte del programa financiero acordado entre el Gobierno y ese organismo.

A la vez, señaló que aunque «la inflación mensual sigue siendo alta», «hay buenas perspectivas para una recuperación gradual» de la economía del país.

Ahora, el directorio de la organización financiera tiene previsto formalizar la aprobación de este informe la semana próxima y dar luz verde al nuevo giro de fondos.

A través de un comunicado difundido este lunes, el FMI apoyó las medidas económicas que viene llevando adelante el Gobierno y destacó que «la inflación mensual sigue siendo alta y romper la inercia inflacionaria será un proceso largo que requerirá persistencia y coherencia en el enfoque cauteloso del Banco Central para la fijación de objetivos de base monetaria».

El personal técnico le dio «la bienvenida a la decisión de las autoridades de extender el crecimiento monetario de base cero hasta noviembre y de disminuir el ritmo al que aumentarán los límites de la zona de no intervención».

«Esta restricción del marco monetario contribuirá a reducir la inflación y a volver a anclar las expectativas de inflación», señala el informe que lleva la firma del jefe del caso argentino, Roberto Cardarelli.

Desde el Fondo «elogiamos los esfuerzos de políticas de las autoridades y la firme determinación de abordar los desequilibrios macroeconómicos y promover su plan de estabilización económica».

Aseguraron que los altos déficits fiscales y externos, «los dos desequilibrios al centro de la crisis financiera de 2018, se encuentran en medio de una corrección significativa».

El organismo reconoció que «la actividad económica ha sido débil, pero hay buenas perspectivas para una recuperación gradual».

La entidad que dirige Christine Lagarde advirtió que «lograr un déficit primario cero en 2019 requerirá una mayor restricción en el gasto gubernamental».

Sin embargo, «estos esfuerzos colocarán a la deuda de Argentina en relación al PIB en un camino decisivo a la baja».

«La débil actividad económica y la alta inflación están teniendo impacto», añadió.

En este contexto, manifestaron «apoyamos firmemente los esfuerzos de las autoridades para mitigar el impacto social de las políticas de estabilización necesarias, incluso a través de aumentos recientemente anunciados en el gasto social (que se ajustarán al programa a través de un aumento en el gasto de asistencia social de 0,2 a 0,3% de PIB)».

En este escenario de restricciones «será fundamental que los programas de gasto social de alto impacto se conserven durante este año y más allá», aconsejó el organismo.

En otro apartado, la oficina técnica del FMI dejó en claro que «apoya el plan del gobierno para realizar subastas de divisas diarias transparentes y anunciadas previamente (de US$ 60 millones por día que comienzan a mediados de abril) para satisfacer las necesidades de gasto fiscal del gobierno federal de US$ 9.600 millones».

Explicaron que «en la medida en que la moneda esté más apreciada que la zona de no intervención del Banco Central, las ventas se realizarán directamente al Banco Central en la cantidad correspondiente a su anunciada política de compra de divisas no esterilizada».

Así, «la estrategia de las autoridades permitirá una utilización sin problemas del apoyo presupuestario del FMI».

El organismo consideró también que «la continua implementación del plan de estabilización del gobierno argentino sigue siendo esencial para consolidar el retorno de Argentina a la estabilidad macroeconómica, a la reducción de la inflación y para sentar las bases de un crecimiento sólido, equitativo y sostenible».

Pero también indicó que será «necesario un nuevo impulso de reformas del lado de la oferta para consolidar los logros ya alcanzados por el gobierno y garantizar una mejora sostenida en los estándares de vida de todos los ciudadanos de Argentina».

 

Diario Crónica

El organismo de crédito pidió «una mayor restricción en el gasto público» para lograr el déficit fiscal primario cero. Indicó, asimismo, que existen «buenas perspectivas» para la recuperación gradual.

El Fondo Monetario Internacional dio a conocer un comunicado en el que informó que la misión técnica que visitó Argentina el mes pasado llegó a un acuerdo con las autoridades argentinas sobre el programa económico. En consecuencia, el país podría acceder a un nuevo tramo del crédito stand by por u$s 10.800 millones, tras la aprobación del Directorio Ejecutivo del organismo.

Los resultados se conocieron a través de una declaración de Roberto Cardarelli, jefe de la misión que visitó el país entre el 11 y el 22 de febrero y mantuvo conversaciones que continuaron en Washington luego del final de la misión. En el comunicado se elogian los esfuerzos y la determinación de las autoridades nacionales por “abordar los desequilibrios macroeconómicos y promover su plan de estabilización económica”. No obstante, reconoce que “la actividad económica ha sido débil” y que “la inflación mensual sigue siendo alta y romper la inercia inflacionaria será un proceso largo”.

En los mercados se descuenta que la tercera revisión del programa argentino por parte del Directorio Ejecutivo del FMI -que tendrá lugar “en las próximas semanas”- tendrá un visto bueno, un dato clave en momentos en que el Gobierno intenta llevar tranquilidad al mercado de cambios.

Cardarelli sostuvo que “los altos déficits fiscales y externos, los dos desequilibrios al centro de la crisis financiera de 2018, se encuentran en medio de una corrección significativa”. También se señala que la actividad económica fue débil, pero el Fondo cree que “hay buenas perspectivas para una recuperación gradual”.

En materia de control de la inflación, los técnicos del FMI dieron “la bienvenida a la decisión de las autoridades de extender el crecimiento monetario de base cero hasta noviembre y de disminuir el ritmo al que aumentarán los límites de la zona de no intervención”. Esta medida restrictiva anunciada la semana pasada por el titular del Banco Central, Guido Sandleris “contribuirá a reducir la inflación y a volver a anclar las expectativas de inflación”, según el Fondo.

En el comunicado también se afirma que las autoridades han cumplido con su objetivo de déficit primario de 2018, pero advierte que “lograr un déficit primario cero en 2019 requerirá una mayor restricción en el gasto gubernamental”. Según el FMI, “estos esfuerzos colocarán a la deuda de Argentina en relación al PBI en un camino decisivo a la baja”. También se considera “fundamental” que los programas de gasto social de alto impacto se conserven durante este año y más allá.

El personal técnico apoyó asimismo el “plan del Gobierno para realizar subastas de divisas diarias transparentes y anunciadas previamente (de u$s 60 millones por día que comienzan a mediados de abril) para satisfacer las necesidades de gasto fiscal del gobierno federal de u$s 9.600 millones”.

Una de las pocas novedades es que, según el comunicado, “en la medida en que la moneda esté más apreciada que la zona de no intervención del Banco Central, las ventas se realizarán directamente al Banco Central en la cantidad correspondiente a su anunciada política de compra de divisas no esterilizada”, es decir, asegura la punta compradora (el BCRA) al Tesoro en el caso que el dólar se encuentre por debajo de la zona de no intervención. En medios del mercado se considera que no se avanza mucho con esta medida, ya que el problema para las autoridades se presentaría si el dólar supera la banda superior (no inferior) de la zona de no intervención.

A tono con el discurso que viene sosteniendo el Fondo a favor de los sectores vulnerables, en el comunicado se señala que “apoyamos firmemente los esfuerzos de las autoridades para mitigar el impacto social de las políticas de estabilización necesarias, incluso a través de aumentos recientemente anunciados en el gasto social (que se ajustarán al programa a través de un aumento en el gasto de asistencia social de 0.2 a 0.3 por ciento de PBI).”

Ámbito

Por un cambio de agenda acordado sobre la marcha, el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne adelantó para hoy su cita con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, con quien se reunirá a puertas cerradas en las oficinas del FMI y rodeados del máximo hermetismo.

En la capital norteamericana no trascendieron detalles de la agenda de temas que pondrán sobre la mesa ni se dieron razones para el adelantamiento de la reunión, inicialmente prevista para mañana. Pero un dato sugiere que puede no tratarse de un encuentro meramente protocolar, como en los últimos días se dio a entender desde el entorno del ministro.

Dujovne también se reunirá hoy en la sede del Fondo con el norteamericano David Lipton, número dos del FMI, y con el jefe de la misión para la Argentina, Roberto Cardarelli, y los técnicos que integran su equipo, que acaba de completar en Buenos Aires la tercera revisión del programa stand byacordado con el gobierno de Mauricio Macri.

 Dujovne también se reunirá hoy con David Lipton, número dos del FMI, y con el jefe de la misión para la Argentina, Roberto Cardarelli, y los técnicos que integran su equipo, que acaba de completar en Buenos Aires la tercera revisión del programa stand by

El resultado de la tercera revisión se conocerá más cerca de fin de mes, cuando será elevado al directorio del FMI para su consideración. Luego de eso, y sujeto al visto bueno del board, el FMI hará un nuevo desembolso, de unos 10.700 millones de dólares que engrosarán los recursos del Tesoro.

Si bien se descuenta que la nueva revisión de las metas contenidas en el acuerdo recibirá un aprobado, la letra chica de ese examen pormenorizado del plan económico podría incluir algunas luces amarillas sobre la evolución de algunas variables cruciales, como la inflación y la estabilidad cambiaria. «Si hay un momento en el que (Dujovne) puede tratar de atenuar el peso de esas alertas, este es ese momento», comentó a Infobae un analista local en off the record.

También la capacidad del Tesoro para usar los fondos del FMI para aplacar las presiones cambiarias podría ser otro de los puntos sobre la mesa en las conversaciones con la plana mayor del organismo. En el mercado creen que esas presiones que resurgieron en la última semana sólo pueden ir en aumento a medida que avance el calendario electoral y se acerque la definición de octubre.

La economía posiblemente no jugará a favor del oficialismo en octubre, pero el Gobierno pretende que por lo menos no le juegue en contra. Por eso le resulta esencial mantener el dólar a raya. Cualquier salto en la cotización impacta de manera directa en la inflación, una inquietud que se vuelve obsesión tanto en Economía como entre los técnicos del FMI. Y la suba o baja de tasas como único instrumento en manos del BCRA puede resultar insuficiente.

El jefe del departamento para el Hemisferio Occidental del Fondo, Alejandro Werner, admitió días atrás su preocupación. La inflación en la Argentina, dijo, «está mostrando que está más arraigada de lo que pensábamos». La revisión trimestral del FMI podría contener un llamado de atención que vaya en ese mismo sentido. Y otro punto sensible es la «calidad» de la convergencia fiscal, aunque en el organismo multilateral saben que no hay margen, ante una economía que sigue planchada, para avanzar ahora en una reforma impositiva ambiciosa.

Además de sus reuniones con Lagarde y sus funcionarios, Dujovne se reunirá también hoy con otros dos pesos pesados de Washington, el secretario del Tesoro norteamericano, Steven Mnuchin, que en reiteradas ocasiones expresó su respaldo a las políticas del Gobierno, y el titular del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el colombiano Luis Alberto Moreno. Tampoco trascendieron detalles de lo que el ministro conversará con ellos.

En su escala previa de su viaje a Estados Unidos, el ministro Dujovne se mostró optimista ante un centenar de empresarios e inversores petroleros reunidos de Houston, donde renovó el compromiso oficial de avanzar con las reformas estructurales pendientes y llamó a los grandes jugadores de la industria a doblar su apuesta por la Argentina.

«Seguimos confiados en cuanto al futuro de la Argentina», les dijo el ministro. Como guiño también sostuvo que el Gobierno buscará avanzar en una rebaja impositiva, aunque reconoció que el calendario de reformas se vio alterado por los shocks que afectaron a la economía.

Lo acompañó el secretario de Energía, Gustavo Lopetegui, quien presentó ante los empresarios las oportunidades de inversión en el sector, con una estimación de necesidades en infraestructura y desarrollo del negocio de unos 30.000 millones de dólares en los próximos años.

 

 

 

Infobae

Desde Washington, el vocero del organismo dijo que se mantendrá el apoyo al país “más allá de los cambios políticos” que podrían producirse en las elecciones de este año.

El apoyo que el Fondo Monetario Internacional (FMI) le ha dado al gobierno de Mauricio Macri para sortear la crisis económica podría no ser suficiente para que el Presidente consiga su reelección y, de esa forma, dé continuidad a su proyecto político.

Esto lo advierte el mismo FMI al anticipar que mantendrá su apoyo a la Argentina aunque se produzca un cambio de signo político en el Ejecutivo a partir del 10 de diciembre de este año.

“La misión del FMI es apoyar a los países miembros, en este caso Argentina, y vamos a continuar apoyando al país más allá de los cambios políticos, es algo normal para el FMI. Los gobiernos pueden cambiar, pero el FMI continúa apoyando al país”, dijo el vocero jefe del organismo, Gerry Rice, este jueves en Washington en una conferencia de prensa.

Por supuesto que el FMI no tiene por qué pronunciarse públicamente a favor de la continuidad del gobierno con el que firmó el acuerdo por asistencia financiera. Sin embargo, que hablara sobre la posibilidad de un cambio de administración seguramente no es algo que haya caído del todo bien en la Casa Rosada, justo cuando comienza a armarse el clima electoral que finalizará en los comicios de octubre o, si hay balotaje, en noviembre.

Recientemente estuvo en la Argentina una misión del Fondo en el marco del acuerdo firmado el año pasado.

Gerry afirmó que la misión técnica encabezada por Roberto Cardarelli se reunió con dirigentes de la oposición y que es “normal” para el FMI que en países que tienen programas con el organismo los expertos se reúnan con líderes opositores, “especialmente cuando hay ciclos electivos inminentes”.

Cardarelli y su equipo se encontraron en su última visita con Roberto Lavagna, Juan Manuel Urtubey y Axel Kicillof. En otro viaje ya se habían visto con Sergio Massa.

Rice dijo que no tenía detalles de esas reuniones, pero que estaban “confiados en que la sostenida implementación de las políticas que ha desarrollado el país bajo el programa, con un fuerte apoyo del FMI y la comunidad internacional, permitirá a la Argentina alcanzar su pleno potencial”.

Anticipó además que “en los próximos días” se conocerá el informe de la última revisión de los técnicos de Cardarelli. Allí habrá un detalle de los avances del programa y las previsiones para los próximos meses, incluida una valoración de la persistente inflación y el tipo de cambio.

El Comodorense

Los representantes de organismo multilateral de crédito, Roberto Cardarelli y Trevor Alleyne, mantuvieron un encuentro con el diputado del FpV y exministro de Economía en su oficina del Congreso.

La misión del FMI que arribó al país para monitorear las cuentas de la economía argentina continuó este jueves con sus reuniones con la oposición. Así tras reunirse con el precandidato presidencial Juan Manuel Urtubey, este jueves le tocó el turno al diputado del FpV y exministro de Economía del kirchnerismo, Axel Kicillof.

Los representantes de organismo multilateral de crédito, Roberto Cardarelli y Trevor Alleyne, visitaron al legislador en su oficina del Congreso en donde fueron recibidos con mate y bizcochitos agridulces de una reconocida marca.

Tras el encuentro, el exfuncionario kirchnerista sostuvo que «el principal interés -de la reunión- era escucharlos», porque «tienen un papel central en la economía argentina», ya que «el acuerdo firmado por Macri obliga al Gobierno a consultarle decisiones de política económica inherentes al Poder Ejecutivo, como la tasa de interés, el tipo de cambio y el nivel de gasto».

Kicillof contó que los representantes del FMI «se manifestaron preocupados por la situación nacional». Y añadió: «Dicen que éste fue solo un plan de estabilización de la macro (economía), en particular el tipo de cambio», según un comunicado difundido por allegados al legislador.

«Se pudo discutir sobre todos los temas y expusimos todos los puntos de vista. Se planteó que el acuerdo no se discutió con la principal fuerza opositora y que todo lo que terminó pasando se había anticipado, en particular que el programa que firmaron en junio no era sostenible», agrega el texto.

Durante la reunión, Kicillof, quien es uno de los posibles precandidatos a gobernador bonaerense, señaló que en el gobierno de Néstor Kichner se «pagó la deuda que contrajeron otros y sin pedir prestado».

En esa línea, concluyó que le transmitió al Fondo que «sin un programa sustentable no hay crecimiento posible, por lo que se vuelve inviable el pago de los compromisos».

Desde el FMI también llamaron al referente económico del Frente Renovador y exministro de Economía, Roberto Lavagna, para concretar una reunión, para la semana próxima.

A su vez, los voceros de Sergio Massa y de Felipe Solá, ambos precandidatos ya lanzados, no fueron contactados aún para reunirse con el negociador del FMI. Sin embargo, desde el massismo recordaron que el año pasado ya se produjo un encuentro entre Cardarelli y Massa.

 

ambito.com

La delegación visita a Urtubey. Prevén entrevistar a Lavagna. Los integrantes de la misión del organismo de crédito inician las consultas con los mandatarios provinciales. Hoy irán a la Casa de Salta en Buenos Aires. No descartan una conversación con Roberto Lavagna, a quien ya contactaron.

La misión del Fondo Monetario Internacional inicia hoy una serie de encuentros con representantes de distintos sectores políticos. El primer turno será para el gobernador salteño Juan Manuel Urtubey. La próxima semana, los técnicos del organismo que llegaron a Buenos Aires para supervisar el cumplimiento del programa de austeridad dialogarán con el ex ministro de Economía, Roberto Lavagna. Durante la jornada de ayer los representantes de Christine Lagarde volvieron a reunirse con funcionarios del Palacio de Hacienda para analizar la marcha del ajuste fiscal y monetario. La delegación también visitó al secretario de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, para analizar la marcha del sector. El FMI proyecta que el consumo y la inversión continúen en caída libre pero espera que las exportaciones agropecuarias reactiven la actividad económica a partir del segundo trimestre.

El último informe elaborado por el equipo de técnicos del FMI que lidera Roberto Cardarelli reveló la satisfacción por la actitud de algunos sectores políticos de la oposición. “A pesar de una situación económica complicada y una historia difícil con los préstamos del FMI, la oposición social al programa ha sido más suave que la esperada”, expresaba el documento que fue publicado en diciembre. “Existe una amplia comprensión de algunos gobernadores que acompañaron el plan fiscal y además hubo declaraciones del presidente del bloque del Partido Justicialista del Senado que indican su respaldo”, destacaba el reporte.

Hoy serán recibidos por Urtubey en la Casa de Salta. El listado de visitas a precandidatos presidenciales incorporó ayer un encuentro con Lavagna que se realizará la próxima semana. “Me contactaron y estamos armando el encuentro que va a ser la próxima semana. Quiero aclarar que no fui yo el que solicitó el encuentro. Ellos me convocaron”, señaló el precandidato por Argentina Federal al ser consultado por El Cronista.

El periplo de los técnicos del FMI por los despachos oficiales sumará mañana un encuentro con el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich. “No hay ninguna conversación para modificar el sistema de bandas”, consideró ayer el funcionario durante una conferencia que ofreció en la Casa Rosada. A pesar de la encendida defensa de Dietrich al programa de contracción monetario y libre flotación cambiaria, desde el Palacio de Hacienda reconcen que durante los encuentros con los enviados del Fondo no solo evaluarán la marcha del programa de austeridad sino que también comenzarán a discutir cómo continuará el programa monetario y cambiario a partir de junio. Entre los elementos a evaluar figura la amplitud de la banda en la cual el tipo de cambio debe flotar sin la intervención del BCRA. También se prevé evaluar la magnitud de las intervenciones que puede realizar la entidad cuando la cotización quiebra la zona de no intervención.

A lo largo de las dos semanas que estarán en el país, los enviados del Fondo se reunirán también con representantes del sector privado, la academia y la sociedad civil. Al retornar a la sede del organismo en Washington, la misión elaborará un informe que será elevado al Directorio del Fondo antes de la aprobación del próximo desembolso. Desde el Palacio de Hacienda y el Banco Central confían que las autoridades del organismo habilitarán en marzo la transferencia de 10.800 millones de dólares. Con esa transacción, el gobierno habrá recibido en un plazo de doce meses el 68 por ciento del préstamo por 57.000 millones de dólares requerido para intentar frenar la crisis cambiaria y financiera.

El Comodorense

El Gobierno nacional descuenta que el FMI aprobará los números del acuerdo firmado en septiembre pasado ya que se cumplieron las metas de política monetaria y de déficit. La aprobación de la misión que está en nuestro país gatillará el desembolso de US$ 11.000 millones en marzo, que le servirán a la Administración Macri para seguir manteniendo calmo al dólar, en su decisivo año electoral.

Según publica urgente24.com, hasta las PASO de agosto y las generales de octubre, Cambiemos deberá garantizarse la transferencia de otros US$ 29.000 millones desde el organismo internacional, que servirán para calmar a la economía y garantizar un buen clima para la campaña electoral. La cuestión es qué pedirá el Fondo y que tendrá que hacer el Gobierno para dejarlo satisfecho a partir de ahora.

Nada hace prever que la misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) que desde ayer (11/2) está en el país y que encabeza el italiano Roberto Cardarelli, no apruebe los números y las metas alcanzadas por la gestión Macri en el marco del acuerdo stand by suscripto en septiembre, después de que fracasara su primera versión firmada en junio.

Este lunes (11/2) en Urgente24 destacamos que se descuenta que el FMI aprobará el desembolso de los US$ 11.000 millones pactados para marzo por el cumplimiento de las metas fiscales y monetarias.

El Ministerio de Hacienda logró el objetivo de déficit fiscal primario y el Banco Central superó el suyo en cuanto a la base monetaria.

Sin embargo, el organismo quería analizar con las autoridades económicas argentinas la nueva zona de no intervención sobre el dólar y el límite a la compra de divisas que venía haciendo el Central para que la cotización no caiga por debajo de la banda de flotación. Se trata de la estrategia que el directorio del FMI no compartía cuando la planteó el BCRA en 2018 (el Fondo siempre sugiere dejar libre al dólar) pero que terminó aceptando con limitaciones al accionar de la autoridad monetaria.

Con los US$ 11.000 millones que el FMI transferirá en marzo, el Gobierno nacional cree que puede seguir garantizado la calma que viene experimentando el dólar, cuyo único inconveniente por el momento es que no siga por debajo de la línea de flotación y eso provoque un retraso cambiario.

Con el dólar calmo, Cambiemos necesita después de marzo que la economía no se descarrile de cara a la campaña electoral . Por eso necesita que el Fondo le libere los restantes US$ 29.000 millones del acuerdo 2018. A eso apuntará la agenda gubernamental, lo que convierte al FMI en el “gran elector”.

Según publica este martes (12/2) el diario Ámbito Financiero, “se espera que no haya problemas con la próxima revisión del FMI de mayo, el organismo liberaría los casi u$s18.000 millones restantes, para completar el préstamo global de u$s57.100 millones”.

“En total, este año el organismo debería desembolsar unos u$s30.000 millones totales. Si se cumple el cronograma pactado, el dinero estaría liberado antes de octubre, con lo cual Mauricio Macri llegaría a las elecciones sin peligro de default en este ejercicio y gran parte de 2020”, completa el matutino económico.

Para eso, el gran objetivo que debe cumplir el Gobierno es la meta del “déficit cero”, pero es posible que el FMI sea flexible en este punto. Aunque la renegociación de un waiver recién ocurriría en el último trimestre del año, con el dinero ya cobrado y sobre las elecciones.

Sobre la comitiva del Fondo que está en el país, el diario El Cronista advierte que “lo que intentarán hacer es bajar el techo de la zona de no intervención, para intentar transmitir al mercado que el dólar no se va a disparar en el período pre electoral. El temor a una corrida cambiaria en el segundo semestre, más específicamente entre julio y octubre, por las elecciones primarias y las generales, es un fantasma que acecha al Gobierno”.

“Con respecto a la inflación, desde el Gobierno buscarán definir con el FMI la “monetización de las compras de dólares que hace el Banco Central. Tienen que ver si es posible esterilizar los pesos que surgen de estas intervenciones en el mercado cambi ario. No se descarta que, sobre fines de la semana próxima, los técnicos del FMI se reúnan con el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y con el presidente del Banco Central, Guido Sandleris. No obstante, aún no están pactadas esas reuniones”.

El Diario BAE también pone atención en la banda cambiaria: “Son varios los analistas que señalan que lo necesario sería lograr un angostamiento de la zona de no intervención. Incluso la expectativa es que efectivamente el Gobierno lo plantee. Pero tanto desde el BCRA como desde Hacienda descalificaron esas lecturas. Por otro lado, el FMI seguiría siendo contrario a esa idea”.

El Comodorense

Si el FMI aprueba los números del Gobierno, liberará en marzo un desembolso cercano a los 11.000 millones de dólares, que servirán para el repago de deudas. Además de reunirse con Dujovne y Sandleris, podrían encontrarse con opositores.

Una delegación del Fondo Monetario Internacional (FMI) arribará hoy a Buenos Aires para analizar el estado de las cuentas del gobierno nacional y habilitar nuevos desembolsos de créditos, informaron fuentes oficiales. La misión estará encabezada por Roberto Cardarelli, el encargado del “caso argentino”. Si el FMI aprueba los números del gobierno, liberará en marzo un desembolso cercano a los 11.000 millones de dólares, que servirán para el repago de deudas.

Como es habitual en estos casos, la delegación del Fondo se reunirá con el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y el presidente del Banco Central, Guido Sandleris. A su vez, desde el organismo multilateral no descartaron la posibilidad de mantener encuentros con representantes de los partidos de la oposición.

“Tratamos de reunirnos con un amplio abanico de sectores, con funcionarios, representantes del sector privado y la sociedad civil, y a veces también con dirigentes opositores. No tengo los detalles concretos sobre si se reunirán con representantes de la oposición”, respondió la semana pasada el vocero Gerry Rice. En un año electoral las reuniones con opositores pueden terminar siendo claves porque varios referentes ya han dejado trascender que si el oficialismo es derrotado impulsarán una renegociación del acuerdo firmado con el FMI.

La primera versión del acuerdo establecía para el 2019 un déficit fiscal de 1,3 por ciento del PBI. Pero el gobierno se comprometió en octubre a alcanzar el equilibrio fiscal este año, anticipando la meta prevista para el 2020. El 2018 habría concluido con un déficit del 2,3 por ciento del PBI, resultado que fue aprobado por el FMI. El Gobierno mostrará el recorrido del esquema de agregados monetarios implementado desde octubre de 2018 que tiene por objeto el control de la inflación y el sobrecumplimiento de la meta monetaria acordada.

Fuentes del Banco Central dejaron trascender que se analizará con el FMI cuáles serán los nuevos límites de la zona de no intervención de política cambiaria y la monetización máxima que se permitirá en la compra de dólares. En el mercado preocupa la amplitud de la banda de no intervención, pues en la actualidad el dólar podría llegar a trepar un 30 por ciento sin que el Central estuviese habilitado a intervenir.

El Patagónico

La Argentina es el país más endeudado de la región, según los últimos datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

La Argentina es el país más endeudado de la región. Según los últimos datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la proporción de la deuda pública argentina alcanzó el 77,4% del PBI a mediados del año pasado, cuando en 2015 el porcentaje era del 53,3%. Así superó a países como Brasil, Costa Rica y El Salvador.

Sin embargo, ese porcentaje del 77,4% incluye solo el primer desembolso del préstamo del Fondo Monetario Internacional (FMI), de USD 15.000 millones, en julio de 2018. Pero si se toma en cuenta los USD 13.400 millones más que fueron girados durante octubre, el nivel de endeudamiento de la Argentina está por encima del 80% del PBI, según aclaró la CEPAL en su informe, titulado «Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe» y que fue publicado la semana pasada.

Aún así, los datos de la CEPAL se quedan cortos. El nivel de endeudamiento se acerca casi al 100% del PBI cuando se suman también el último desembolso de diciembre del año pasado. La cuenta final a diciembre de 2018 es de 97,7% del PBI, según datos de la consultora LCG.

«Es el porcentaje más alto de los últimos 15 años, sin duda. El riesgo es que hay mucha deuda en dólares, el 75% de la deuda está en moneda extranjera, lo que nos lleva a pensar si realmente podemos pagar nuestra deuda pública si no se generan ingresos en esa moneda. Hay países que no tienen esta dificultad, emiten deuda en moneda doméstica y a tasas similares a las que crece su producto», explicó Guido Lorenzo, economista de la consultora.

El economista también advirtió que la duración de la deuda de nuestro país es corta, menor a 10 años y eso implica que el mercado constantemente le pida al Gobierno que demuestre que tiene liquidez. «No creo que la Argentina vaya a defaultear. Pero está implícito que va a tener que haber una reestructuración y por lo tanto una limitación para poder hacer política económica», agregó el economista.

Otro dato para tener en cuenta es la relación deuda y exportaciones, porque gran parte tendrá que ser devuelta con dólares genuinos. Según Lorenzo, la relación de la deuda pública externa con las exportaciones se encuentra en casi 200%, el nivel más alto al menos desde los últimos 15 años.

«Otros países tienen niveles de deuda externa a reservas por ejemplo muy bajos comparados con nuestro país. En la Argentina, a pesar de la recomposición, el ratio de deuda a reservas internacionales se duplicó en los últimos cinco años», advirtió.

Al acuerdo inicial con el FMI de USD 50.000 millones se sumó durante septiembre del año pasado un segundo auxilio de USD 7.100 millones, equivalentes en total al 12% del PIB. «Por su parte, la Argentina se comprometió a aplicar un duro ajuste fiscal orientado a alcanzar un balance fiscal equilibrado para 2019. Como consecuencia, la deuda pública nacional bruta aumentó en forma considerable durante el segundo trimestre de 2018 y alcanzó un 77,4% del PIB, cifra 20,3 puntos porcentuales del PIB sobre la del cierre de 2017», describió la CEPAL en su último informe.

Esta alza —la más alta de la región— se debe principalmente a la contabilización del primer desembolso del FMI, que ascendió a USD 15.000 millones, lo que se sumó a una fuerte depreciación del peso, aumentos de las tasas de interés y un PBI con una tendencia a la baja, entre otros factores, detalló el informe.

A nivel regional, para el tercer trimestre de 2018 la deuda pública de América Latina alcanzó un 41% del PBI, lo que representa 1,5 puntos porcentuales del PBI por encima de la cifra del cierre de 2017. «Aunque la región ha mostrado una mejora del resultado fiscal primario, el entorno macroeconómico podría encarecer el costo de la deuda y presionar al alza el pago de intereses y el nivel de endeudamiento público en 2019″, advirtió la CEPAL.

Sobre la base de cifras al tercer trimestre de 2018, detrás de la Argentina, los países con más alto nivel de endeudamiento público son Brasil, con un 77,2% del PBI y Costa Rica, con un 52,5% del PBI. Por su parte, Paraguay presenta la deuda pública más baja de la región, equivalente a un 16,2% del PBI, seguido de Perú (20,4%) y Chile (23,7%).

Infobae