Tag

FMI

Browsing

Entre las medidas de ajuste anunciadas hoy por el Gobierno para conformar al FMI está el final del Fondo que distribuía a provincias y municipios el 30 por ciento de lo recaudado por retenciones a las exportaciones de soja. Los distritos dejarán de recibir 35.000 millones de pesos entre este mes y diciembre de 2019.

Junto al anuncio de la suspensión de la baja de las retenciones para los derivados de soja, el Ministerio de Hacienda informó que se eliminará el Fondo Federal Solidario (FFS) a través del cual se transfería a provincias y municipios el 30 por ciento de la recaudación de los derechos de exportación a la soja. Los distritos dejarán de recibir 35.000 millones de pesos entre este mes y diciembre de 2019.

El FFS fue creado mediante Decreto Nº 206 de 2009 con la finalidad de transferir recursos a las provincias, a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y a los municipios para financiar obras. Estaba enfocado en acrecentar la infraestructura sanitaria, educativa, hospitalaria, de vivienda y vial, tanto en ámbitos urbanos como en los rurales, de modo de incidir significativamente en la calidad de vida de la población.

Ahora, en medio del ajuste fiscal puesto en marcha con el tutelaje del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Gobierno ha decidido eliminar el FFS a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia del presidente Mauricio Macri. El ahorro fiscal para la Nación es de 8500 millones de pesos en 2018 y de 26.500 millones en 2019.

La provincia más perjudicada por la medida será la de Buenos Aires, que en 2017 recibió 4023 millones de pesos por el Fondo, seguida por Santa Fe, que obtuvo 1638 millones de pesos, y Córdoba, que cobró 1627 millones.

Así había sido el reparto para cada distrito el año pasado:

Buenos Aires: 4023 millones de pesos

Catamarca: 505 millones de pesos

Córdoba: 1627 millones de pesos

Corrientes: 681 millones de pesos

Chaco: 914 millones de pesos

Chubut: 290 millones de pesos

Entre Ríos: 895 millones de pesos

Formosa: 667 millones de pesos

Jujuy: 521 millones de pesos

La Pampa: 344 millones de pesos

La Rioja: 379 millones de pesos

Mendoza: 764 millones de pesos

Misiones: 605 millones de pesos

Neuquén: 318 millones de pesos

Río Negro: 463 millones de pesos

Salta: 702 millones de pesos

San Juan: 619 millones de pesos

San Luis: 418 millones de pesos

Santa Cruz: 290 millones de pesos

Santa Fe: 1638 millones de pesos

Santiago del Estero: 757 millones de pesos

Tucumán: 872 millones de pesos

Tierra del Fuego: 226 millones de pesos

CABA: 452 millones de pesos

 

 

Página/12

Los inversores siguen escapando al riesgo argentino tras la convulsión que desató el escándalo de los cuadernos de las coimas, las dudas respecto a si el Gobierno logrará cumplir con el acuerdo del FMI y la incertidumbre acerca la magnitud de la recesión. El rendimiento de los bonos locales en dólares de largo plazo se disparó por encima del 9% ayer, muy por arriba de la tasa que pagan los títulos públicos del resto de los países de la región, mientras que el índice de riesgo país llegó a tocar su mayor marca en la era Macri, 620 puntos, para luego cerrar a niveles de fines de junio.

El Merval, en tanto, se hundió un 4% y perforó la barrera de los 27.000 puntos.

Entre las emisiones en dólares, el Bonar 2046 se hundió un 1,52% ayer en la Bolsa porteña y su tasa interna de retorno llegó al 9,9%, mientras que el bono internacional a 100 años (AC17) cayó un 0,61% y ya rinde un 9,6 por ciento.

La mala performance de los bonos locales llevó a que el riesgo país trepara un 2,87% ayer, hasta los 610 puntos, el mayor nivel desde el cierre de junio pasado. durante la jornada el índice que elabora JP Morgan había llegado a tocar un récord en tres años de 620 unidades.

Según explica Daniel Chodos, jefe de estrategia para bonos soberanos de Credit Suisse, una de las razones que viene desde hace un tiempo empujando a la baja la cotización de los títulos públicos locales es que “todo el mundo ya tiene muchos bonos argentinos y hay mucho riesgo por delante”, por lo tanto, no se está viendo compra y cualquier venta genera variaciones grandes en los precios. A esto se suma que la deuda en general en Latinoamérica tampoco está teniendo una buena performance.

Pero puntualmente en los últimos días se sumó un nuevo driver para aumentar la incertidumbre sobre la deuda argentina y sobre el resto de los activos locales, que fue la aparición de los cuadernos escritos por el ex chofer de la mano derecha del ex ministro de Planificación Julio De Vido, en los que se revelaría una supuesta red de corrupción entre funcionarios kirchneristas y empresarios vinculados a la obra pública.

El mercado ahora teme que este escándalo en el que aparecen involucradas importantes compañías que operan en el país, y del que todavía se desconoce su alcance, pueda impactar en la actividad económica, reduciendo la inversión y el crecimiento, y esto a su vez le dificulte al Gobierno el cumplimiento de las metas fiscales acordadas con el FMI.

“Los rendimientos de los bonos están reflejando una recesión quizá más larga que la esperada anteriormente y esto incrementa la incertidumbre con vistas a las elecciones del próximo año”, señaló Chodos.

Para Amilcar Collante, de Cesur, “hay muchas preguntas y pocas respuestas respecto a Argentina”. El economista advierte que si el “cuadernogate” llega a tener una magnitud similar al Lavajato brasileño, podría ser un proceso muy largo, que frene mucho la economía, tal como ocurrió en el país vecino.

“No se sabe cuánto va a durar la recesión y cómo impactará en las cuentas fiscales”, agregó Collante.

Además de los bonos, ayer fueron también duramente castigadas las acciones en la Bolsa porteña, con caídas en el panel líder de hasta 8,6 por ciento.

“Los inversores prefieren ver cómo se desarrolla la causa de los cuadernos desde afuera, minimizando el impacto por el riesgo reputacional que sufren las acciones principalmente”, afirmó Nery Persichini, gerente de inversiones de GMA Capital.

 

 

 

BAE Negocios

Luis Caputo, presidente del Banco Central, y su vice, Gustavo Cañonero, habrían conseguido este miércoles un primer cambio respecto del programa acordado con el FMI. Así, funcionarios del Fondo y autoridades del BCRA convinieron una ampliación del monto máximo de uso de reservas internacionales para contener el dólar.

Ayer el mercado mayorista vio cómo el dólar trepaba 25 centavos impulsado por la mayor demanda de cobertura. Al ver que el crédito Repo que negociaba el Banco Central con bancos privados para fortalecer las reservas -que en los últimos 30 días perdieron u$s6.233 millones-, bancos y fondos de inversión se anticiparon pasándose a moneda fuerte.

Puntualmente la incapacidad para llegar a un cierre del Repo incrementó las dudas sobre la viabilidad de la macroeconomía argentina en el corto plazo, lo que disparó el riesgo país a los 619 puntos, la marca más alta en los últimos 3 años.

De los 2.000 millones de dólares que el Fondo Monetario Internacional había autorizado al Banco Central a utilizar del primer monto que le giraron al país, Sturzenegger hizo uso rápidamente de 1.300 millones y su sucesor, desembolsó otros 400 millones, por lo que el margen restante era escaso.

Los argumentos que esgrimieron Caputo y Cañonero para convencer a los técnicos de Christine Lagarde fueron dos: primero, que es muy riesgoso pedirle al Banco Central que desarme la bola de nieve de Lebacs sin usar reservas internacionales para contener al dólar y sin que se dispare la inflación.

El segundo planteo fue que el Repo implicaba secar la plaza para el endeudamiento que podía tomar el Tesoro. Y así lo entendió el FMI, quien, a cambio de la concesión respecto de la flexibilización del uso de las reservas internacionales, exigió al Banco Central que diera de baja el Repo.

De hecho, según LPO, este miércoles el Tesoro debió pagar una tasa de interés del 4,99% anual en dólares para renovar por 182 días 430 millones de los 800 millones de dólares de Letes que vencen esta semana.

 

 

 

iProfesional

El Fondo Monetario Internacional señaló este lunes que el acuerdo que negocia con la Argentina tendrá “un enfoque particular en la protección de los más vulnerables”.
Alejandro Werner, director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, afirmó que “el personal técnico del FMI y las autoridades argentinas han mantenido un diálogo muy constructivo y cercano en respuesta a la solicitud de las autoridades de apoyo financiero para su plan económico”.
Según dijo Werner, “las conversaciones están bien avanzadas”, con lo que se estima que el programa podría cerrarse pronto.
La Argentina negocia con el organismo, desde hace casi un mes, un acuerdo “stand by” de “acceso excepcional” para fortalecer la economía. Los detalles aún no son conocidos, pero se especula con que la cifra oscilará en alrededor de los 30.000 millones de dólares, aunque el desembolso podría ser más abultado.
El funcionario, que es el que lidera las conversaciones junto con el equipo de técnicos del organismo encabezados por Roberto Cardarelli, resaltó que “como hemos dicho desde el principio, este será un plan impulsado por las prioridades del gobierno argentino, con un enfoque particular en la protección de los más vulnerables y el fortalecimiento de la economía argentina a la luz de la reciente turbulencia en los mercados financieros.”
Dado el fuerte simbolismo histórico que tiene el organismo en nuestro país, desde un comienzo surgió la desconfianza en ciertos sectores sobre qué tipo de condiciones impondría el FMI para cerrar el acuerdo, sobre todo en términos de ajuste del déficit fiscal.
Las autoridades del Fondo resaltaron siempre que el programa sería impulsado por el Gobierno y no por el organismo. Por lo que ha trascendido hasta ahora, la administración Macri busca reducir el déficit de un 2,7% que se había planteado a un 2,5% y aún más el año próximo.
Tanto el FMI como el Gobierno insisten en que el organismo ha cambiado en los últimos años y que ya no impone planes de ajuste difíciles de soportar para la población. Buscan proteger a los sectores más desfavorecidos, afirman, y en ese sentido avanzó Werner hoy en sus declaraciones.
Los detalles siguen siendo negociados por los equipos técnicos aquí en Washington, pero se estima que podrían ser cerrados en el más alto nivel, entre el presidente Mauricio Macri y la directora ejecutiva del organismo, Christine Lagarde, que se verán este fin de semana en Quebec, Canadá, durante la cumbre del G-7.
Macri fue invitado a sumarse a esa reunión de los países más ricos del planeta, dado que la Argentina preside este año el 6-20.
El acuerdo podría cerrase pronto. Comenzó a negociarse el 8 de mayo y desde Hacienda dijeron entonces que las conversaciones podrían extenderse “unas 6 semanas”. El propio Macri dijo que podría cerrarse en las próximas semanas. Ambas partes manifestaron su voluntad de concluirlo lo más rápidamente posible. Se estima que el encuentro entre Lagarde y Macri en Quebec, este viernes y sábado, servirá para acelerar los tiempos.
clarin.com