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El suizo se perderá varios torneos y recién planea regresar en la gira sobre césped, según lo anunció hoy en las redes sociales.

El suizo Roger Federer, considerado el mejor tenista de todos los tiempos y vigente en el podio del ranking a sus 38 años, fue operado en la rodilla derecha y se perderá varios torneos, el más importante Roland Garros, ya que recién planea regresar en la gira sobre césped, según lo anunció hoy en las redes sociales.

«Mi rodilla derecha me viene molestando desde hace un tiempo. Deseé que las molestias desaparecieran, pero después de una revisión y de una discusión con mi equipo de trabajo, decidí someterme a una cirugía artroscópica este miércoles en Suiza. Después del procedimiento, los médicos confirmar que tomé la decisión correcta y estoy totalmente confiado en lograr una recuperación total», publicó Federer en su cuenta de Instagram.

El tenista nacido en Basilea, tercero en el ranking mundial de la ATP detrás del serbio Novak Djokovic (1) y el español Rafael Nadal (2), apenas jugó seis partidos en 2020, todos en el abierto de Australia, donde alcanzó las semifinales.

«Como consecuencia de la operación, me perderé los torneos de Dubai, Indian Wells, Bogotá, Miami y Roland Garros. Estoy muy agradecido por el apoyo de todos y no veo la hora de volver a jugar pronto. Los veo en el césped», añadió Federer.

El suizo, ganador de 20 torneos de Grand Slam, entre ellos ocho veces Wimbledon, tiene récord de permanencia como número uno del mundo, con 310 semanas, 237 consecutivas.

Si como se presume y es su deseo, regresa al tenis en Halle, Alemania, torneo que comenzará el 15 de junio, no saldrá del ‘top ten’, aunque deberá defender los puntos que logró el año pasado cuando ganó ese torneo y luego llegó a la final de Wimbledon, informó Télam.

El suizo venía con molestias en la espalda y la ingle, también sufrió dolores en el muslo durante el partido. Sin embargo, el tenista nacido en Basilea admitió que no se sintió «peor» físicamente tras la semifinal con Novak Djokovic.

El suizo Roger Federer, derrotado hoy en las semifinales del abierto de Australia por el serbio Novak Djokovic, admitió que «tenía un tres por ciento de posibilidades de ganar el partido», en alusión a los problemas físicos que padeció en la última semana.

«Tenía un tres por ciento de posibilidades de ganar. De todas maneras quiero aclarar que si no hubiera visto chances de ganar no hubiera ni siquiera salido a la cancha», comentó Federer, ganador de 20 títulos de Grand Slam, luego de la semifinal que perdió con Djokovic, consignó la agencia EFE.

El suizo, de 38 años, dominaba el primer set por 4-1 y luego por 5-2, pero no pudo contener la reacción de Djokovic y finalmente perdió por 7-6 (7-1), 6-4 y 6-3, luego de dos horas y cuarto de juego.

«En el primer set lo incomodé, pero él encontró la forma de revertirlo. Es cierto que jugaba con nada para perder, y creo que intenté diferentes estrategias, como reducir los peloteos largos, subir a la red, variar el juego, pero no alcanzó», analizó el tenista nacido en Basilea, en su despedida de Melbourne Park.

El suizo, con dolores en la espalda y la ingle, también sufrió dolores en el muslo y eso contribuyó a que le fuera imposible remontar el partido, aunque mostró una gran actitud cuando decidió quedarse en la cancha hasta el final.

«Lo positivo es que no me siento peor que cuando comencé el partido, eso es bastante bueno pero ahora hay que esperar a los resultados de los análisis médicos», concluyó Federer, señaló EFE.

Momentos después de alcanzar la final del Australian Open tras vencer en sets corridos a Roger Federer, Novak Djokovicse deshizo en elogios para el suizo y le presentó sus respetos que haya salido a jugar el partido a pesar de que no se encontrara bien físicamente. El serbio buscará consagrarse nuevamente en este Grand Slam, al igual que el año pasado, y se enfrentará con el ganador del encuentro entre Dominic Thiem y Alexander Zverev. Además, tiene la posibilidad de arrebatarle el puesto de N° 1 del mundo a Rafael Nadal si consigue un triunfo el domingo.

«Mis respetos a Roger (Federer) por decidir jugar el partido esta noche, evidentemente no estaba en las mejores condiciones y no podía moverse como habitualmente lo hace», comenta Djokovic y explicó que ganar el primer set fue clave: «Él empezó bien y yo estaba bastante nervioso, fue muy importante para mí ganar el primer set. Mentalmente me relajé». En el primer parcial, el serbio revirtió un quiebre y un game de saque en el que estaba 0-40, para luego recuperar el servicio y llevarse el primer set en el tie break.

Federer sintió el desgaste de sus dos partidos anteriores y que fueron largos. Primero derrotó en cinco sets al australiano John Millman en 4 horas y 3 minutos y, en cuartos de final, venció en la misma cantidad de parciales al estadounidense Tennys Sandgren en 3 horas y 31 minutos. Al finalizar ese partido, el suizo había declarado que solo tenía un «tres por ciento de opciones» para lo que quedaba del torneo.

Tras la derrota con Djokovic, el número tres del mundo no escondió su frustración pero señaló que se sentía en condiciones y eso lo dejaba tranquilo de cara al futuro: «No hubiera saltado a la cancha si sintiera que no tengo una oportunidad de ganar, vimos que aún podía pelear el partido. Estoy muy contento de no sentirme peor que cuando empecé. Es muy alentador. Todavía tengo opciones de ganar Grand Slams». Inmediatamente después de eso, reconoció que su rival había sido el mejor del día «sin dudas».

Sobre sus posibles oponentes, Thiem y Zverev, Djokovic reconoció que «son dos de los mejores tenistas de la próxima generación» pero advirtió que deben tener paciencia. «Cuando sos joven, querés los resultados ya y soñás con estar en el top ten. Thiem y Zverev son de los mejores jugadores jovenes que han jugado este deporte y definitivamente tienen potencial. Pero si hay algo que me faltaba cuando yo era joven era paciencia, me apuraba demasiado y me frustraba con los pequeños detalles. Así es como se aprende», reconoció el serbio.

Sobre Thiem, el defesor del título del Australian Open dijo que es uno de los mejores jugadores del mundo hoy en día: «Me ganó el último partido que ganamos, anoche venció a Nadal. Se merece estar donde está hoy».

Finalmente, acerca de Zverev, Djokovic también quedó impresionado por la actualidad del alemán. «Es impresionante el nivel de juego que tuvo durante el torneo, levantando su propio nivel. Es la primera semifinal de Grand Slam de su carrera así que estoy seguro que está motivado. Será un gran partido para ver», informó La Nación.

Más de 15 mil personas estallaron el Arena Parque Roca durante dos horas, en el que no solo desplegó su magia tenística, sino que interactuó y devolvió el cariño que le entregó el público, que disfrutó también el triunfo del joven alemán Alexander Zverev en dos sets.

Fue un doble 7-6 para «Sasha», que ganó la segunda escala de la gira por Latinoamérica en el estadio «Mary Terán De Weiss», que ovacionó una y otra vez al actual 3 del ranking mundial, considerado uno de los mejores de todos los tiempos.

«Olé, olé, ole, Roger, Roger», coreó el público una vez finalizada la acción principal de una jornada inolvidable, que cerró la segunda visita de Federer a la Argentina, siete años después de aquella doble exhibición en Tigre.

Federer, con 20 títulos de Grand Slam en su haber, mostró la vigencia de sus golpes, su buen humor hasta bailando en algunos tramos del partido al ritmo de la música ambiente, pese a la derrota contra Zverev, de 22 años, ambos recientes semifinalistas del Masters de Londres.

«Me gustaría decirles muchas gracias por venir aquí, pasó mucho tiempo, traté de hacer lo mejor. Estuve en muchos lugares, pero pocos como Argentina», aseguró Federer tras la premiación.

«Esto me toca, me llega, me da fuerzas para seguir, espero volver, aunque no sé si como tenista profesional», agregó el tenista de 38 años al tomar el micrófono una vez concluida la exhibición.

Después, recibió un mensaje especial de Diego Armando Maradona, que se proyectó en las pantallas gigantes del estadio, que lo emocionó visiblemente.

«No hay otro que se pueda asomar, fuiste, sos y será el más grande. Cualquier problema que tengas en el país, quiero que me llames y me digas lo que necesitas», le dijo el «Diez».

«Lo vi un par de veces, es una leyenda grande en este país, me inspira a poder seguir de esta manera», respondió escuetamente Federer, mientras firmaba y se sacaba fotos con algunos fanáticos.

El principio del fin.

El día para el suizo fue vertiginoso, porque regresó de Chile a primera hora, descansó en el hotel de Puerto Madero, donde recibió la visita de Juan Martín Del Potro, y poco después de las 14:45, salió rumbo al Arena Parque Roca.

Federer saludó e hizo una rápida recorrida por las vallas de seguridad donde unas 200 personas permanecían desafiando el intenso calor que afecta a Buenos Aires con tal de poder ver de cerca al suizo.

Pasadas las 15:15 pisó por primera vez la Arena Parque Roca, donde un grupo selecto de 50 chicos lo esperaban para compartir una clínica de tenis, a la que también se sumaron el tandilense Del Potro y Daniel Orsanic, antes de la exhibición frente al alemán Alexander Zverev.

El predio, a pesar del calor que agobió este miércoles a la Ciudad de Buenos Aires, se fue poblando desde temprano, con recorridas por las calles internas donde los fanáticos tenían la posibilidad de llevarse su recuerdo de la visita de «Su Majestad».

Luego de esa primera actividad, y a partir de la apertura de las puertas de ingreso al estadio «Mary Terán De Weiss», vinieron los dos partidos previos (uno femenino y otro masculino) entre promesas del tenis albiceleste como Guillermina Naya, Solana Sierra, y los hermanos Francisco y Juan Manuel Cerúndolo.

Mientras tanto, Federer permanecía en el vestuario, donde recibió la especial visita de Juan Román Riquelme y, otra vez, Del Potro, fanático hincha de Boca.

El plato fuerte, a puro condimento

Cerca de las 18:00 llegó el momento más esperado: el suizo saltó a la cancha con el alemán Alexander Zverev, provocando la primera explosión de las más de 15 mil personas que lo vitorearon al salir al court del Arena Parque Roca.

«Estoy muy emocionado, fue una increíble bienvenida, la hicieron mejor todavía. Estoy muy feliz de haber vuelto a Buenos Aires», dijo el suizo de 38 años a través de los altoparlantes, luego de saltar al microestadio y hacer el gesto del Topo Gigio, con sus manos en las orejas.

También fue ovacionado Del Potro, quien apareció para realizar el sorteo en el centro del court y lanzar la moneda, cedida por el umpire Damián Steiner -despedido de la ATP hace unos meses-, luego de haberse tenido que bajar de la exhibición al no haberse recuperado a tiempo de la lesión en la rótula derecha que lo tiene a maltraer desde hace un año. .

Personalidades de todo tipo decoraron las tribunas, desde los exfutbolistas Gabriel Batistuta y Hernán Crespo, hasta el «Puma» Agustín Creevy, dentro de los deportistas.

Como toda exhibición, también tuvo su momento lúdico, donde interactuó varias veces con el público: frenó un grito por «Rafa» Nadal, se hizo el modelo cuando le pidieron una foto haciendo diferentes poses y hasta peloteó con dos chicos que bajaron desde la tribuna.

El partido fue una excusa, pero como había anticipado y pese a las bromas lo jugó «en serio», con varios tiros que motivaron el suspiro y la devoción de los hinchas.

Zverev se tomó revancha de la primera escala de la gira en Chile, donde había ganado Federer, y ahora seguirán su periplo por Bogotá -el 22-, Ciudad de México -el 23- y Quito -el 24-, en todos los casos frente al alemán.

«¡Rrroooooogeeeerrr..!» Un puñado de turistas estadounidenses desciende de un ómnibus, en el hotel Hilton, en Puerto Madero. Es mediodía y el cemento arde. Una mujer mayor, integrante del contingente, queda aturdida ni bien pone un pie en el suelo. Al mismo momento, Roger Federer, una leyenda del deporte, sale caminando del hotel, al que prácticamente acaba de arribar, luego de viajar toda la noche desde Londres. Son 150, 200 fanáticos que están apiñados contra las vallas de metal. Hay histeria, euforia, lágrimas. Como en muchos puntos geográficos que visita, pero potenciado. El suizo, actual número 3 del mundo (eternamente número 1 para muchos), está en Buenos Aires. Llegó a la Argentina por segunda vez en su vida, siete años después del debut en este rincón sudamericano, en 2012. Está aquí para jugar una exhibición, este miércoles, en Parque Roca. Esta vez no lo hará con Juan Martín del Potro, sino con el alemán Alexander Zverev, el 7° del ranking, que admira, desde un costado y con fascinación, lo que provoca ese ídolo del tenis, de 38 años.

Fue una temporada con altibajos emocionales para el gran Roger. Compitió, mayormente, con éxito (53 victorias, 10 derrotas). Alcanzó el título número 100 en su carrera (en Dubai) y otros tres trofeos (Miami, Halle y Basilea). Pero perdió las finales de Indian Wells y, especialmente, la de Wimbledon, ante Novak Djokovic, tras desperdiciar dos match points con su saque. Esta situación lo angustió durante semanas. También se amargó hace unos días, al caer en las semifinales del Masters, en Londres, cuando soñaba con ganar su séptima corona de maestros. Pero esa misma noche se reunió con su equipo en una habitación para tratar de pensar cómo mantenerse competitivo ante el empuje de las nuevas generaciones. Ganó todo, ¿qué lo sigue motivando? «En parte, jugar en nuevos lugares, ser creativo en cuanto a mis sesiones de entrenamiento y cuidado físico -expresa Federer, en uno de los salones del hotel, tras almorzar un buen asado-. Es importante tener un buen equipo a mi alrededor. Pasamos muchos momentos juntos, así que uno quiere estar rodeado de gente buena. La familia es lo más importante de mi vida. Me pone bien que mis hijos estén bien cuando estoy de gira, que tengan amistades. Estoy muy contento con cómo logré criar a los chicos junto con mi esposa [Mirka]. No tienen que ser los más exitosos del mundo, pero sí buenas personas. En el tenis, la motivación me brota cuando entro en un estadio con 15 o 20 mil personas. Así es fácil motivarse. Lo difícil sería que haya poca gente en el estadio. Me emociona jugar contra los buenos jugadores; esa es una gran sensación, la disfruto muchísimo. Trato de seguir aprendiendo. Siempre trato de mantener mi mente joven. Quiero mantener el nivel de éxito contra los jóvenes. Voy a tratar de sostenerme arriba hasta el último aliento de mi carrera».

Siete años pasaron desde el primer viaje de Federer al país. El suizo todavía tiene muy presente la visita a las Cataratas del Iguazú, en una escala del tour. «Fue de lo más increíble que vi en mi vida. Amé cada minuto que estuve ahí». En su memoria conserva, además, el calor que le brindó el público durante las dos noches de exhibición en Tigre: «Fue algo único cómo la gente cantó mi nombre. Usualmente no tenemos ese tipo de público en el tenis. Todavía recuerdo ese momento como algo único, unas 20 mil personas vitoreando mi nombre… Intenté regresar antes que ahora, pero tuve muchos compromisos, problemas en la rodilla. Tampoco podía volver muy rápido, porque tengo mucho trabajo con mi familia y cuando hago estas giras tengo que estar totalmente comprometido. Espero que sea un gran festival de tenis». Históricamente, tuvo vínculo con tenistas argentinos. Pero, ¿qué golpe elegiría de uno de todos los rivales albicelestes que enfrentó? «La derecha de Delpo. Me causó muchos problemas desde que era joven. Si tuviera ese tiro, mi carrera sería todavía mejor».

Con Del Potro, que en un principio iba a ser el rival de la exhibición de este miércoles, lo une una buena relación, que se fue construyendo con los años. ¿Qué le genera a Federer que el tandilense siga padeciendo obstáculos físicos? «Estuvimos conversando ahora, está lidiando con su recuperación, es una lucha de verdad, espero que lo veamos pronto. Tuvo tantas heridas y lesiones que queremos que se sienta bien de una vez, que pueda volver y tener éxito. No puedo imaginarme lo difícil que debe ser el proceso de recuperación. Ha tenido grandes batallas a lo largo de los años. Espero que haya más partidos en el futuro. Me gustaría volver a jugar otra vez contra Juan. Él ha sido muy bueno para el deporte argentino, ha tenido un peso muy grande sobre sus hombros. Ahora yo estaba emocionado de jugar contra él, pero la salud viene primero».

El jugador de fútbol americano Tom Brady (42 años). El basquetbolista LeBron James (34). El bahiense Manu Ginóbili (42). Son, apenas, tres deportistas «veteranos» que Federer admira. ¿Por qué? «Disfruto de cualquier deportista que pueda estar en la cima por un largo tiempo, rompiendo récords, siendo una inspiración para grandes y chicos. Ginóbili es un referente. Mantenerse en la cima es cualquier cosa menos fácil. Fui inconsistente de chico y fue difícil cambiar. Tener a Rafa [Nadal], a Djokovic, a Murray tanto tiempo arriba, provoca admiración. Sé que la nueva generación va a apuntar más alto de lo que hicimos nosotros», comenta. Evidentemente, con Zverev, también con Stefanos Tsitsipas, Daniil Medvedev, Dominic Thiem, Matteo Berrettini y tantos otros, el recambio generacional está sucediendo. «No sé qué pasara el próximo año. Me gustaría saberlo. Es una época interesante del tenis en este momento, con los jóvenes dando un gran empuje. No me sorprendería ver a nuevos campeones de Grand Slam. Yo estuve tan cerca de ganar Wimbledon este año; ojalá pueda recrear ese momento y ganarlo. Pero puede ser que el año próximo los jóvenes dominen el juego; es natural, son muchos y buenos. Tenemos distintos tipos de jugadores, con todos tipos de tiros. Pero a nosotros, los más experimentados, también nos inspira ver lo que hacen los jóvenes. Es un efecto en cadena».

Una y otra, Federer es consultado sobre su futuro. Es, más que una pregunta vinculada al deseo de tener una primicia periodística, una sensación de melancolía, de saber que el final está cerca. Pero él se distiende. «Lo más gracioso es que en 2009, cuando gané Roland Garros y a las pocas semanas después lo hice en Wimbledon, ahí la gente empezó a preguntarme cuándo me retiraría. Siempre trato de manejar la respuesta. Voy a jugar hasta que deje de jugar», explica. Y añade, dejando en claro la situación: «Muchos jugadores se retiraron de distintas maneras; no hay reglas. Uno lo hace como se va sintiendo. No sé si lo voy a anunciar repentinamente, dependerá de mi salud, de los resultados. Mientras me sienta pleno y disfrutando, no veo ninguna razón para detenerme. Con la edad todo se torna más difícil. Pero con la experiencia también saboreo mejor mi rendimiento. Será algo emotivo y lindo. Espero que sea un lindo proceso». Eso mismo añoran los millones de fieles que ostenta en el mundo. Por lo pronto, el violinista sigue tocando.

Las primeras horas en Buenos Aires y el viaje a Chile:

Roger Federer y Alex Zverev arribaron este lunes a las 9.20 al sector de vuelos privados del aeropuerto de Ezeiza. Al mediodía disfrutaron de un asado en un restaurante de Puerto Madero. El suizo entra y sale del hotel por la puerta principal: desde Fenix Entertainment Group, la organizadora del evento, le ofrecieron manejarse por una opción alternativa, de proveedores, pero el helvético dijo que no porque quiere saludar al público que está, prácticamente, acampando allí.

Este martes viajará a Chile, donde jugará una exhibición por la noche, en Santiago. Y el miércoles regresará a Buenos Aires, para jugar, desde las 18, en Parque Roca, también frente a Zverev.

Acompaña a Federer en esta gira su fisioterapeuta, Daniel Troxler. También Tony Godsick, su manager y socio de la agencia Team 8 (además de ser el marido de la extenista Mary Joe Fernández), informó La Nación.

El tenista suizo Roger Federer arribó hoy a la Argentina por segunda vez en la historia, para poner camino a una visita con mucha actividad que se coronará con la exhibición del próximo miércoles en el Arena Parque Roca.

Tras llegar al país, Federer se detuvo a sacarse fotos con los fanáticos que lo esperaban y junto con él llegó también el alemán Alexander Zverev, quien será su rival en el mencionado encuentro que se llevará a cabo en el citado lugar ante más de 15 mil personas.

Según revelaron a NA fuentes de la organización, a cargo de Fenix Entertainment Group, Federer arribó en un vuelo privado e inmediatamente comenzó sus actividades de esta segunda visita, luego de la de 2012.

Alrededor de las 14:00 brindará la conferencia de prensa de presentación para la exhibición, en el hotel Hilton del barrio porteño de Retiro, que será búnker para él y su equipo.

El actual número 3 del mundo, custodiado por tres agentes de seguridad en forma constante, llegó acompañado por parte de su equipo, y por la noche estará en la cena de gala que se celebrará en el salón Pacífico del hotel.

Allí, los fanáticos que hayan adquirido el ticket VIP vivirán la «Roger Experience», donde el ganador de 103 títulos ATP se sentará en medio de las mesas para contar su historia y repasar anécdotas durante aproximadamente una hora.

Mañana martes a primera hora Federer volverá a subirse a su avión privado para cruzar la Cordillera de Los Andes a Santiago de Chile, donde por la tarde/noche enfrentará al alemán Alexander Zverev, su mismo rival en Buenos Aires.

Volverá a la Argentina a primera hora del miércoles, para la parte central de su agenda, que se coronará con la exhibición en el Arena Parque Roca, con capacidad para 15.750 personas, y para la que todavía quedan algunas entradas disponibles en topshow.com.ar.

El predio del Parque Roca, en el barrio porteño de Villa Soldati y que fue epicentro de las series de Copa Davis durante varias temporadas (la última en 2013), se abrirá a las 11:00, pero la apertura del estadio será a las 15.45.

La previa del partido central será con Federer -y resta la confirmación de Del Potro pese a su baja- acompañando a Daniel Orsanic (el capitán del equipo argentino campeón de la Copa Davis 2016) en una clínica para chicos de distintas edades y escuelitas de tenis, resaltó Ámbito.

A las 17:00 será la ceremonia de presentación con varios momentos protocolares, para que a las 18:00 se dé inicio al encuentro principal, que se disputará sobre superficie dura.

Esa misma noche, Federer dejará la Argentina en su avión privado para seguir con la gira latinoamericana por Bogotá -el 22-, Ciudad de México -el 23- y Quito -el 24-, en todos los casos frente al alemán Zverev.

Se viene la exhibición con Del Potro en la que el suizo volverá a la Argentina después de siete años.

Será el regreso de dos grandes al Parque Roca. Roger Federer, a siete años de su última visita por Argentina, y Juan Martín Del Potro, recuperado de su lesión en la rótula, jugarán el 20 de noviembre una exhibición en Buenos Aires en el marco de la gira del suizo por América Latina. Se acerca el choque amistoso y Federer compartió sus sensaciones con un video.

«Mucho tiempo sin verlos, amigos latinoamericanos. No puedo esperar por verlos pronto», escribió el máximo ganador de títulos de Grand Slam en su cuenta de Twitter, junto a un video con imágenes de su última gira por el continente. Entre las secuencias, destaca una en la que se lo ve posando, antes de subirse al avión, con una camiseta, estampada con el «10» y «Maradona», de la Selección.

¿Cómo será el calendario de Roger por Latinoamérica? Primero estará en Santiago de Chile, donde jugará con Alexander Zverev, y después cruzará la cordillera para jugar con Delpo en Buenos AiresTerminará su gira pasando por Colombia, México y Ecuador, también ante el alemán.

Antes de armar las valijas con destino a Latinoamérica, Roger Federer apuntará todos sus cañones al Masters, que se jugará en Londres entre el 10 al 17 de noviembre. En este cierre de temporada, la lucha por el tercer lugar en el escalafón mundial está que arde. Federer y Medvedev definen quién se la queda: el suizo le lleva 485 puntos al ruso, que atraviesa su mejor temporada en el circuito, informó Clarín.