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Muchos aseguran que no es un problema de gradualismo o ajuste, sino de un mal diagnóstico del contexto internacional y un mal manejo de una coyuntura.

Empezamos a recorrer los mejores 20 años de la historia del país».

Esas palabras pronunció el entonces presidente Mauricio Macri el 12 de agosto de 2017, cuando su coalición, Cambiemos, arrasó en unas elecciones legislativas de medio término que parecían augurar una era de gobiernos antiperonistas en Argentina.

Se daba por segura la reelección de Macri en 2019. Se hablaba de un sucesor, Horacio Rodríguez Larreta, entonces jefe de Gobierno de Buenos Aires. Se decía que luego iría María Eugenia Vidal, entonces gobernadora de la provincia de Buenos Aires.

Había «Cambiemos para rato», despegaba la «ola amarilla», llegaba «el mejor equipo en 50 años», parecía el inicio de algo inédito para Argentina, informa BBC Mundo.

Pero no fue. Este domingo, Macri y Vidal perdieron su reelección. Solo Larreta consiguió una victoria.

Como ya ocurrió en el pasado, con Macri en el poder volvieron las devaluaciones del peso, los saltos inflacionarios y el aumento de la pobreza.

Y así, en tan solo dos años, un proyecto que se planteó de dos décadas se fue disipando hasta perder las elecciones en primera vuelta contra Alberto Fernández, un candidato peronista apoyado por Cristina Fernández de Kirchner, ahora vicepresidenta electa.

¿Qué fue lo que pasó?

1. No cumplir su principal promesa

Macri fue elegido presidente con una sola promesa: resolver la economía.

«Macri no propuso construir una sociedad más igualitaria o tener una política de derechos humanos, pero sí propuso ordenar las cuentas, bajar la pobreza y bajar la inflación; y no cumplió ninguna de esas tres cosas», dice José Natanson, politólogo y autor de «¿Por qué?», un ensayo sobre el ascenso de Macri y la llamada «nueva derecha».

Cuando Macri ganó las elecciones, en 2015, e interrumpió 12 años de gobiernos peronistas, la inflación y el déficit fiscal eran altos y existía un complejo control de cambios que generaba trabas, aislamiento y mercados negros.

«Recibimos una mochila de dinamita», resume el diputado de Cambiemos Eduardo Amadeo.

Ante eso, el gobierno optó por el llamado «gradualismo»: un ajuste a cuentagotas que iría reduciendo el gasto público sin golpear a las poblaciones vulnerables que dependen del mismo.

«Un ajuste para cuadrar un déficit del 7% habría significado casi una guerra civil», añade Amadeo.

«Y todo fue bien hasta que tuvimos una terrible sequía, que nos dejó una menguada capacidad de pago de nuestras obligaciones, y la economía mundial se desordenó notablemente».

Los críticos, sin embargo, aseguran que no es un problema de gradualismo o ajuste, sino de un mal diagnóstico del contexto internacional y un mal manejo de una coyuntura que muchos, menos Macri, se esperaban.

Cuando Macri se dio cuenta de que su receta no estaba funcionado, añade Natanson, «no supieron qué hacer».

«Se fueron al Fondo Monetario Internacional (FMI) cuando ya se habían endeudado todo lo que podían, empezaron con un plan de ajuste feroz que tampoco les funcionó, y ahora al final hicieron medidas kirchneristas vergonzantes para poder terminar el mandato».

Macri deja el poder con la economía en recesión y la inflación, la pobreza y la deuda más altas que hace cuatro años.

2. Mal diagnóstico de la realidad política argentina

A los económicos hay quienes añaden errores políticos.

Cambiemos, coalición antiperonista de corrientes muy diversas, ganó las elecciones en 2015 por un estrecho margen y ni siquiera después de su victoria en las legislativas de 2017 consiguió ser mayoría en el Congreso.

«El sustento político del gobierno fue siempre muy endeble, porque lo basaron únicamente en el macrismo e ignoraron a los demás miembros de la coalición, sobre todo al radicalismo (Unión Cívica Radical), y limitando la posibilidad de añadir sectores moderados y republicanos del peronismo», asegura Sergio Berensztein, politólogo y consultor a BBC Mundo.

«No construyeron una base que fuera proporcional a sus ambiciones de proyecto reformista», agrega.

El diputado Amadeo responde: «Sacamos 250 leyes y aprobamos cuatro presupuestos. Tuvimos mucha relación con otros sectores».

«Pero es cierto que el diálogo con la oposición fue muy difícil, porque ellos tenían una mirada del país muy distinta a la nuestra».

El macrismo aseguraba que su ascenso político era producto de un cambio cultural en Argentina.

«Creían que la mayoría del país rechazaba el populismo y el autoritarismo, que se buscaba otra forma de hacer política y modernizar al país», apunta Berensztein. «Esa construcción discursiva confundió a la gente y confundió a Macri. Porque ese cambio nunca existió», concluye.

Maristella Svampa, socióloga y ensayista política, añade: «Macri no pensó un país con todos los sectores sociales adentro, sino que lo pensó con una serie de exclusiones que afectaron a mucha gente, sobre todo a las pequeñas y medianas industrias, entre otras por el impacto de los tarifazos (aumentos de servicios públicos)».

Según ella, «Macri leyó mal su propio apoyo, que era muy volátil, porque pese a que tiene un apoyo duro de 30%, el porcentaje que lo ayudó a ganar en 2015 era volátil, era una clase media que fue perjudicada por sus políticas».

3. Mal diagnóstico del contexto internacional

Otra de las grandes promesas de Macri fue «volver al mundo».

Hijo de un millonario empresario y amigo de presidentes y poderosos, el ingeniero Macri venía de internacionalizar exitosamente las marcas de Boca Juniors y Buenos Aires cuando fue presidente y jefe de Gobierno de estos, respectivamente.

Dos de sus primeras políticas en la presidencia fueron levantar el control de cambio y pagar la deuda con los fondos de inversiones que restringían el acceso del país a los mercados por un conflicto con el gobierno de Cristina Kirchner.

Pero quizás no era el mejor momento para «volver al mundo» en una era de proteccionismo económico, altas tasas de interés en los grandes mercados y guerra comercial entre las potencias, señalan los expertos.

«Macri creyó que con abrir la economía y con desregularizar los capitales, las inversiones iban a llegar, y que con eso iban a poner a crecer la economía. Pero el mundo no estaba para eso y los commodities no estaban caros», dice Natanson.

Svampa añade: «Macri hizo una lectura demasiado lineal y pensó que su perfil empresarial y neoliberal le iba a garantizar un lugar en el mundo y en todas las inversiones extranjeras».

«Volver al mundo era la única alternativa (a ajustar o a emitir dinero)», contesta a ello el diputado Amadeo.

«Y además tenía otras ventajas, porque se abrían mercados que estaban cerrados; empezamos a exportar más, generando una plataforma de crecimiento para el futuro del país».

Pero no fue suficiente. Probablemente Macri no será recordado como el protagonista de «los mejores 20 años de la historia del país».

En cada elección hay errores en el momento de votar tanto de los electores como de las autoridades de mesa. Algunos de ellos se repiten comicio tras comicio y otros aparecen como nuevos por los cambios que se hacen en la organización. Una guía práctica para no repetirlos en las elecciones nacionales de mañana.

«El error más común es el documento con el que la gente va a votar», dice Manuel Mogni, coordinador general de Procesos Electorales de la Cámara Nacional Electoral y que tiene a cargo la escuela de capacitación y educación electoral detalla Infobae.

Todos los documentos de identidad son válidos para votar: el DNI verde, el celeste, el documento tarjeta, el documento digital, la libreta de enrolamiento o la libreta cívica. «Pero hay que tener en cuenta qué documento figura en el padrón. Se puede votar con el que está en el padrón o con uno emitido posteriormente», señala Mogni. Y pone un ejemplo que se repite: «Mucha gente tiene el documento nuevo pero por una cuestión de costumbre o porque le gusta lleva la libreta de enrolamiento. En ese caso no va a poder votar».

Una de las mayores confusiones se presenta con las letras de los documentos. Los DNI verde tenían las letras D o C que hacían referencia al duplicado o cuadruplicado del documento. Para esta elección los padrones tendrán para esos documentos números y así evitar inconvenientes. Para el domingo en cada mesa de votación habrá un afiche con los documentos válidos para votar.

Otra confusión se da con el documento celeste que tiene dos partes: el documento y una tarjeta que se utilizaba para circular por la calle. Esa tarjeta tiene la leyenda «no válido para votar» ya que cuando se emitió la constancia del voto se sellaba en el documento. Pero desde que la constancia se da un troquel esa tarjeta sirve para votar.

Cuál es el documento de cada persona que figura en el padrón se puede consultar en www.padron.gob.ar. en el espacio «Tipo de Documento».

El segundo error que más se presenta es con los troqueles. Son las constancias de votación que se implementaron en 2013 con el nuevo padrón.
Es el papel que está en el padrón y que cuando el elector termina de votar tiene que firmar y se lo lleva. «Con las primeras personas que van votar no hay problema porque el padrón está armado pero a medida que se arrancan los troqueles van quedando como flecos. Eso genera confusión porque a veces las autoridades de mesa arrancan los troqueles que están más abajo y que corresponden a una persona que no votó», explica Mogni.

El funcionario de la Cámara Electoral sostiene que en estos casos lo mejor es hacer un doble control: que la autoridad de mesa esté atenta con la línea del nombre de la persona y del troquel y que el votante constate que sea efectivamente el suyo.

Para eso Mogni propone que las autoridades de mesa no arranquen el troquel hasta el votante no puso el sobre en la urna y lo firme. «Muchas veces lo hacen en el afán de acelerar el proceso porque se juntó mucha gente en la fila», explica.

¿Qué pasa cuando se comete ese error? «Causa un perjuicio a quien todavía no votó porque cuando llegue se va a encontrar con qué va a figurar que sí porque su troquel no está», advierte Mogni. Pero igual va a poder sufragar. En esos casos se va a chequear con los padrones de los fiscales que esa persona no votó (de ahí los troqueles no se sacan) y se hace un acta en la que se asienta el error. Ese elector no está previsto que se lleve una constancia de su voto pero puede sacarle una foto al acta o pedir que le hagan una nota.

Otro problema que se presenta es que la gente no consulta su lugar de votación y confiada va al último colegio en el que sufragó. «De una elección a otra se reacomoda el padrón por la gente que entra y sale», sostiene Mogni. Por eso siempre hay que consultar el lugar de votación Se puede hacer en la web www.padron.gob.ar . El cambio puede ser de lugar pero siempre en el mismo barrio.

El funcionario de la Cámara Electoral también señala otros dos aspectos importantes para la elección. Uno es que los sobres deben estar firmados por la autoridad de mesa. Los fiscales pueden hacerlo pero no es una obligación como la de la autoridad. ¿Qué pasa si un sobre no está firmado? «No implica que el voto no valga porque puede tratarse de un olvido. Pero todo error tiene que ser analizado», cuenta el funcionario.

Las boletas que se usarán el domingo no son iguales a la de las elecciones de las PASO de agosto. Más allá que son los mismos candidatos y el modelo es similar o con alguna modificación pequeña la diferencia es la fecha de la elección. «Si una persona se presenta con la boleta de las PASO su voto va a ser nulo porque no es la boleta oficializada por la justicia electoral», avisa Mongi y aconseja que para evitar confusiones, y hasta posibles engaños, el votante no lleve la boleta de su casa, una tradición que muchos tienen. Las boletas que están en el cuarto oscuro son las oficiales.

¿Pero qué pasa si no está la boleta del partido que el votante elige? «Se lo tiene que avisar al presidente de mesa sin decir qué boleta falta. La reposición de boletas corresponde a los fiscales de los partidos. Si no hay fiscales se pide en la mesa de al lado. Y si ese partido no tiene un fiscal general en el colegio está el delegado electoral, que hay uno por cada lugar de votación. En esos casos nos comunicamos con el partido para que repongan boletas en ese lugar y el elector va a tener que esperar a que lleguen. Mientras tanto el resto de la gente sigue votando», explica Mogni.

El funcionario da dos consejos para votantes y autoridades de mesa. Al cuarto oscuro se recomienda no entrar con bolsos, mochilas o carteras. «No está prohibido pero es para evitar suspicacias de un posible robo de boletas que es un delito electoral. Por eso recomendamos que si van a votar con otra persona se lo dejen antes de entrar. Pero el presidente de mesa no tiene facultades para impedirlo», aclara Mogni.

El segundo consejo es sobre cuál es el tiempo que una persona puede estar en el cuarto oscuro. «No hay un tiempo fijado en una resolución pero el promedio general es de dos minutos, dos minutos y medio. Todo depende de la cantidad de categorías que haya para votar. Pero pasado ese tiempo el presidente de mesa puede golpear la puerta y preguntar si está todo bien», propone el funcionario de la Cámara Electoral.

Krugman advirtió hoy que el gobierno de Mauricio Macri cometió los «mismos errores» que llevaron a la crisis del 2001 y cuestionó el «excesivo endeudamiento y el gradualismo» de su política económica.

Krugman consideró que el Gobierno «debería haber devaluado y recortado el déficit fiscal rápidamente en lugar de recurrir al financiamiento externo».

Añadió que en los primeros años de su gestión, el gobierno de Macri recurrió al «gradualismo» para cerrar el déficit, para lo cual se recostó en el financiamiento externo, primero de los mercados, y luego del Fondo Monetario Internacional (FMI)».

Al opinar sobre la actual crisis, el premio Nobel de Economía señaló que «al final todo lo que hizo fue cavar un pozo más profundo, con un gran aumento de la deuda externa y desacreditando a los reformadores neoliberales», apuntó.

Krugman consideró que Macri aplicó una respuesta «de libro de texto» para resolver lo problemas heredados, es decir una «consolidación fiscal más la depreciación de la moneda», de modo que una mejora en las exportaciones permita compensar la caída de la demanda interna.

«Pero Macri no pudo o no quiso morder la bala, no estaba dispuesto a soportar el rechazo de los grandes recortes presupuestarios», señaló el economista a través de la red social de Twitter.

Agregó que Macri no quiere «permitir una rápida depreciación del peso, tanto por el impacto inflacionario en un país con historial de inflación, como por la deuda en dólares».

«En cambio, recurrió a más préstamos extranjeros y eso fue posible al principio, por la luna de miel con los mercados y luego por el masivo apoyo del Fondo Monetario Internacional», señaló.

Krugman dijo que que la política aplicada por Macri «es increíblemente cercana al guión de 1998-2001; sin ley de convertibilidad, pero aún errores de política similares, y una habilitación similar de esos errores por parte del FMI».

El economista responsabilizó también por la crisis a la ex directora ejecutiva del FMI Christine Lagarde y funcionarios del organismo, porque «todos los involucrados realmente, deberían haber sabido, que el acuerdo no solucionaba el problema económico argentino», informó Diario Jornada.

Si tenés solo unos segundos, leé este resumen:

  • En redes sociales y WhatsApp circulan imágenes de telegramas correspondientes a las elecciones del último domingo y se afirma que hubo fraude del Frente de Todos.
  • La mayoría de los telegramas difundidos es de mesas de la Provincia de Buenos Aires en las que Juntos por el Cambio aparece con cero votos y son reales.
  • Sin embargo, los telegramas con inconsistencias (tachaduras, cero votos) existen desde 1983 y representan menos del 1%; su existencia no implica que hubo fraude porque no tienen valor legal.
  • Reverso pudo comprobar que el Frente de Todos también presenta errores en telegramas cargados.

Luego de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del domingo último, comenzaron a circular en Twitter varias publicaciones con el hashtag #FraudeK. Allí, distintos usuarios denuncian fraude a partir de las imágenes de telegramas que aparecen en la página oficial del Recuento Provisional de Resultados. Algunos denuncian tachaduras en los telegramas (ver acá) y otros aseguran que en su mesa hubo un mal conteo de votos (veracá y acá).

El hashtag fue trending topic ayer por más de 15 horas en la Argentina -según datos de la aplicación web Trendinalia-. A su vez, imágenes y videos de los telegramas, capturas de tuits y cadenas se difundieron de forma masiva por WhatsApp. Aunque esta aplicación de mensajería instantánea no permite saber cuántas veces circuló un contenido entre los usuarios, Reversopudo comprobar, mediante un relevamiento manual de los mensajes enviados a su número telefónico (+54 9 11 3182-3655), que se trata de uno de los contenidos con mayor viralidad difundido desde los comienzos del proceso electoral.

Imagen con ejemplos de los telegramas compartidos en redes sociales con cero votos, tachados o borrados.

Pero, ¿estos telegramas prueban que hubo fraude?

La respuesta es “no”.

La Cámara Nacional Electoral (CNE), el máximo tribunal del país en materia electoral encargado de realizar el escrutinio definitivo, destacó a Reverso que este conteo es el único con validez legal, que el escrutinio provisorio tiene solamente fines informativos y que no hay posibilidad alguna de fraude, porque en las actas de escrutinio, firmada por las autoridades de mesa y por los fiscales partidarios, está la información correcta.

Por lo tanto, los datos que aparecen en los telegramas (que aparecen en las publicaciones virales) son los que se dan a conocer en el escrutinio provisorio, no tienen validez legal y sólo informan el resultado. “Los telegramas son considerados como un medio de comunicación de datos. No son documentos legales”, señaló a este medio Hernán Mogni, secretario de la Fiscalía Nacional Electoral, a cargo de Jorge Di Lello.

Al mismo tiempo, los números que aparecen en los telegramas no siempre coinciden con los números de las actas de escrutinio. Y, como se dijo anteriormente, son sólo los números de las actas los que tienen validez legal y los que determinan los resultados finales de la votación.

El ex director de la Dirección Nacional Electoral (DINA) del Ministerio del Interior de la Nación Alejandro Tullio confirmó esto a Reverso: “No se puede hablar de fraude por esta razón: el telegrama es un elemento que carece de validez. Lo que vale es el resultado asentado en el acta. El 100% de las actas se cuentan nuevamente en cada juzgado electoral desde ayer por la tarde [por el martes 13 de agosto de 2019] en todo el país”.

El propio Gobierno nacional también descartó toda posibilidad de fraude electoral. “El escrutinio provisorio se hace con lo que viene del telegrama. La obligación de los digitadores es cargar lo que viene en el telegrama. Los telegramas están publicados, todos los partidos pueden estar controlando el telegrama. Y si encuentran algún telegrama con inconsistencias y dicen ‘nosotros acá tuvimos votos y aparecen con cero’, ahí está el escrutinio definitivo para hacer el reclamo”, explicó el secretario de Asuntos Políticos e Institucionales, Adrián Pérez, en una entrevista en radio La Red.

Consultado sobre si descartaba la posibilidad de fraude, el funcionario nacional fue tajante: “Sí, absolutamente, fue una elección transparente, con garantías, con mucha agilidad y queda el escrutinio definitivo para las instancias de revisión”.

Reverso pudo acceder al acta de escrutinio de algunos de los telegramas virales que denunciaban cero votos para Juntos por el Cambio. Dirigentes de dicha alianza en Tres de Febrero, partido gobernado por Diego Valenzuela (Cambiemos), aportaron a este medio una foto del acta de escrutinio de la misma mesa (00500/1). Allí, se puede ver que Juntos por el Cambio figura con 68, 71, 74, 77 y 76 votos para presidente, diputado, gobernador, legislador e intendente, concejal y consejero escolar. Esto podrá ser reclamado por el precandidato en la instancia del escrutinio electoral.

También el intendente de La Plata, Julio Garro, envió a Reverso el telegrama de la mesa 698/9 de la sección electoral 63 en el que sobre un total de 285 votantes la lista de Juntos por el Cambio registra cero votos para todas las categorías (presidente, diputados nacionales, gobernador, legislador provincial e intendentes, concejal y consejero escolar).

El certificado de escrutinio (documento que llenan los fiscales partidarios) de esa misma mesa, la 698, tiene números diferentes de los asentados en el telegrama: ya no cero votos en todas las categorías sino 102, 100, 101, 100 y 94 votos para Juntos por el Cambio en cada una de las categorías.

Fernando Ponce, dirigente de Juntos por el Cambio en La Plata, dijo que “el problema no es generalizado” y que detectaron irregularidades en “aproximadamente 15 mesas sobre un total de 1.597”. Garro precisó: “Vamos a discutirlo en el escrutinio definitivo”, que arrancó hoy a las 8 de la mañana.

En lo que refiere a las tachaduras en los telegramas, Mogni aseveró: “Es común que haya tachaduras en los telegramas, son parte del error humano. Las tachaduras, incluso en las actas, se consideran como válidas”.

El error se puede observar tanto en votos de Juntos por el Cambio como del Frente de Todos

Si bien los telegramas que se hicieron virales denuncian solamente errores en la carga de votos de Juntos por el Cambio, Reverso pudo corroborar a partir de la base de datos de la página oficial del Recuento Provisional de Resultados que -en lo que refiere a la categoría de presidente y vicepresidente- el Frente de Todos también presenta errores en sus casilleros de los telegramas cargados.

Para verificar esto, el equipo de Innovación de Chequeado descargó la base de datos de todos los votos emitidos en el país para los candidatos de la fórmula presidencial y filtró las mesas en las que Alberto Fernández y Mauricio Macri obtuvieron cero votos.

El resultado fue que 2.904 mesas tuvieron cero votos para Juntos por el Cambio y 2.768 mesasobtuvieron cero votos para el Frente de Todos. Pero en la mayoría, 2.497 mesas, ambos partidos políticos registraron cero votos, por lo que sólo en 407 Juntos por el Cambio podría haberse visto perjudicado y el Frente de Todos en 271. Esto representaría el 0,4% y 0,3% del total de unas 100 mil mesas de todo el país, respectivamente.

Inconsistencias que se ven en todas las elecciones desde 1983

Tullio indicó a Reverso que los telegramas con inconsistencias son un problema de cada elección nacional.

“Siempre hay diferencias entre los telegramas y las actas, por lo menos desde 1983. En el escrutinio definitivo se cotejan las actas con los certificados de escrutinio. Si aún así hubiera diferencias, se abren las urnas, lo que generalmente no ocurre”, dijeron fuentes de la Cámara Nacional Electoral a Reverso. A su vez, indicaron que “la diferencia entre escrutinio provisorio y definitivo es inferior al 1%”.

Tullio, por su parte, indicó: “En 2015, Daniel Scioli, postulante presidencial del Frente para la Victoria, aparecía con cero votos en 3.697 telegramas, y Macri, candidato de Cambiemos, figuraba con cero votos en otros 4.679. Eso genera lo que se denomina un ‘error distribuido’ que más o menos hace que en el escrutinio definitivo aparezcan los números incrementados, pero no varían significativamente las proporciones en el definitivo”.


Esta nota es parte de Reverso, el proyecto periodístico colaborativo que une a más de 100 medios y empresas de tecnología para intensificar la lucha contra la desinformación durante la campaña.

La diferencia se conoció luego del recuento definitivo de votos de las urnas de Trelew. Pérez Catán explicó que así «se pudo descubrir el error, que no es de mala fe”.

El presidente de “Chubut Somos Todos”, Máximo Pérez Catán, informó que, producto del proceso de recuento definitivo de votos de la elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO-2019), en la ciudad de Trelew para la categoría Gobernador se habían registrado 814 votos de más para el “Frente Patriótico Chubutense”.

“El cómputo final del Frente Patriótico Chubutense se redujo en 814 el número de votos en Trelew, por haberse consignado más de una vez los guarismos”, consignó el dirigente.

En tal sentido, Pérez Catán expresó que “como en Trelew había dentro del Frente Patriótico Chubutense distintos candidatos a Intendente, el diseño del formulario para consignar los datos en el acta de escrutinio llevó a la confusión y han consignado equivocadamente la cantidad de votos que obtenía los precandidatos a Gobernador, al repetirlos en cada una de las listas a intendente que tenían”.

De este modo, el titular de “Chubut Somos Todos”, consignó que “la confusión se generó al cargar en el Centro de Cómputos del Tribunal Electoral Provincial las planillas, que es una obligación legal, pero se cargaron dos y tres veces la misma cantidad de votos que había sacado el precandidato a Gobernador. Y entonces, cuando se comenzaron controlar actas surgía que había más votos que sobres; en el reconteo se pudo descubrir el error, que no es de mala fe”.

“En conclusión, en el cómputo final el Frente Patriótico Chubutense perdió 814 votos en Trelew, por haberse consignado más de una vez los guarismos, y obviamente esto fue parte de una discusión, pero se abrieron las urnas, se contaron los votos y es parte de la legalidad del escrutinio final”, afirmó Pérez Catán.

Urna de Trelew sin los votos

Además, Pérez Catán manifestó que “sólo se dio esta situación en Trelew, en una urna que entiendo que es del barrio Don Bosco, en la cual estaban los sobres pero no así las boletas. Hay que esperar, lo que sí es una consternación, y será el Tribunal Electoral Provincial quien deberá tomar una decisión sobre lo que se debe hacer”.

 

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