Tag

Dolar

Browsing

Frente a la aceleración inflacionaria y el terror a otra corrida cambiaria, el Gobierno acordó con el FMI otra corrección al programa económico en el intento de llegar con posibilidades a las elecciones. La banda de no intervención queda fijada entre 39,75 y 51,45 pesos.

La dupla Nicolás Dujovne (Hacienda y Finanzas)-Guido Sandleris (Banco Central) acordó con los técnicos del FMI una nueva alteración del programa económico electoral financiado por el organismo multilateral. Los valores del piso y el techo de la zona de intervención cambiaria se congelarán hasta fin de año. O sea, el tipo de cambio se moverá entre 39,75 y 51,45 pesos. Se fija el techo de la banda como un intento de frenar el proceso de aceleración de la tasa de inflación; no que no haya una inflación elevada, sino que no siga subiendo aún más desde los peores niveles desde 1991. Esta es la limosna que consiguió Dujovne mendigando clemencia a David Lipton, el número dos del FMI y representante de Estados Unidos, el hombre fuerte de esa tecnoburocracia de Washington. Una nueva muestra del compromiso electoral con la Alianza Cambiemos  del FMI-Estados Unidos.

El tipo de cambio estará fijo en esa banda de precios. Si se gatilla una corrida, como prevén analistas de la city a medida que se acercan las fechas de las elecciones, dolarización de activos que es habitual en períodos electorales, el Banco Central deberá defender ese techo. El recorrido hacia ese máximo desde el último cierre de la cotización en el segmento mayorista (42,39 pesos) es de 21,4 por ciento. Este sería lo máximo que el gobierno aceptaría ajustar el tipo de cambio hasta fin de año. Esto es en teoría en una nueva apuesta para domar a las fieras del mercado. Habrá que ver si los 60 millones de dólares que Hacienda rifará en el mercado financiero diariamente hasta totalizar 9600 millones, y los dólares que aportará el complejo agroexportador, serán suficientes.

Además de fijar el techo de la banda cambiaria, el gobierno anunciará mañana el congelamiento de precios de productos básicos de la canasta de consumo de los hogares. En otras circunstancias, esas medidas se podrían definir como parte de una estrategia heterodoxa, con el criterio de que el mercado no es el mejor asignador de los recursos y que resulta importante la intervención del Estado para compensar desequilibrios y ganar espacios de estabilidad. Pero en este caso, esas medidas sólo reflejan desesperación de un gobierno en descomposición, con un persistente retroceso en la consideración social del presidente Macri.

El objetivo es llegar con oxígeno a las elecciones PASO, en agosto, y de primera vuelta, en octubre. Estas iniciativas junto a las que anunciará mañana Macri, en el frente de tarifas (plana y en cuotas) y de créditos (la caja de la Anses para financiar préstamos a jubilados y titulares de AUH) forman parte de la estrategia electoral de la alianza macrismo-radicalismo.

Este manotazo de ahogado convoca a realizar paralelismos con otros momentos críticos de la economía argentina, como el Plan Primavera o el fin de la Convertibilidad, que también tuvo a economistas radicales en la gestión de gobierno, hoy discípulos de aquellos en la administración Cambiemos. ¿Qué puede salir mal?

 

pagina 12

El acuerdo de precios que está tejiendo el Gobierno con las cadenas comerciales de retail y las empresas de consumo masivo se sustenta en un “acto de fe”, según la mirada de los supermercadistas. Los empresarios de este sector consideran vital que la cotización del dólar se mantenga controlada a lo largo del acuerdo para que todo funcione bien. Voceros advirtieron que si el dólar tiene una nueva escapada lo primero que va a ocurrir es que haya faltantes de productos. Los supermercados se desligan de esa responsabilidad y temen que el público los termine por culpar. La mirada de las grandes cadenas de consumo masivo es que ellas no son formadoras de precios y que el abastecimiento corre por cuenta las industrias. De modo que están en el medio de una disputa.
Contrato. Copy del modelo de acuerdo para supermercados, mayoristas y cadenas de proximidad que fue oficializado el pasado 7 de marzo.

Contrato. Copy del modelo de acuerdo para supermercados, mayoristas y cadenas de proximidad que fue oficializado el pasado 7 de marzo.

El Gobierno aspira este miércoles a anunciar un nuevo acuerdo de Precios Cuidados que reemplace al actual que vence el próximo 6 de mayo. El anuncio lo va a hacer el presidente Mauricio Macri en la Casa de Gobierno, y se conocerá 24 horas después de que el INDEC informe la inflación de marzo, que se ubicará cercana al 4%. Con ello el gobierno procura contrapesar el mal trago antes de que se inicie el feriado largo de la Semana Santa.

La idea es ampliar una lista de 566 productos y consolidar un núcleo de entre 40 y 60 bienes de consumo masivo, para que lleguen sin mayores cambios de precios hasta un eventual balotaje. Los supermercados consideran que ese plazo es bastante “excesivo” para sostener los precios. Advierten al gobierno que si el dólar vuelve a manifestar una corrección brusca durante ese plazo, lo más probable que ocurra es que las empresas fabricantes ajusten por cantidad, si no lo puede hacer por precio. En el medio quedarían las cadenas expuestas a las críticas del público.

El pasado 7 de marzo el Ministerio de la Producción aprobó nuevos modelos de contrato para Precios Cuidados, en su intención de mantener vigente el programa. Allí se determina que en caso de faltantes de productos las cadenas tienen un plazo de 72 horas para denunciarlo ante la Secretaría de Comercio Interior. Y se determina que habrá una especie de núcleo duro del acuerdo, que lo componen productos considerados de “primera necesidad”.

El artículo 1 del contrato dice expresamente que “la Empresa de Supermercados se compromete a vender al consumidor final, de forma constante e ininterrumpida” los productos que forman parte de la canasta acordada, teniendo en cuenta cuestiones de logística debido a las distancias en el interior.

Si bien la palabra “congelamiento” está excluida del vocabulario de los funcionarios del Ministerio de la Producción, el contrato de Precios Cuidados indica que el supermercado se compromete a vender los productos a “un precio final, único y constante acordado con la Secretaría, conforme las condiciones establecidas en el Convenio”.

El contrato admite que se pueden llevar a cabo “revisiones periódicas” pero no indica plazos, Se menciona que las revisiones se podrán llevar a cabo de manera “convenida en base a la evolución de las condiciones de producción, comercialización y distribución de los productos que lo componen”.

Se aclara que “las partes acuerdan que las revisiones aludidas tendrán en cuenta el impacto en la estructura de costos de la variación de los precios de venta de los proveedores, costos salariales de distribución y comercialización de los productos, valores de energía y combustible, cargas tributarias y tasas, y/o cualquier otro concepto que pudiere interferir en el precio final del producto”. Si bien la cotización del dólar no se menciona como causal se entiende que el tipo de cambio subyace en la estructura de costos de cualquier empresa, en mayor o menor medida.

Por otro lado, de acuerdo con el modelo de contrato de Precios Cuidados que está oficializado por el gobierno, los supermercados se comprometen a informar a la Secretaría de Comercio de manera inmediata en caso de que por necesidades de fuerza mayor tenga que racionar la oferta. Es decir, poner un tope a la cantidad de productos que puede llevar un consumidor. Eso podría ocurrir por un incremento de la demanda muy fuerte o que haya escasa oferta. El contrato reafirma la calidad de oferta “familiar” que tiene el Programa.

Por ello, las aspiraciones del Gobierno a que se mantengan los precios por seis meses y que no se produzcan faltantes es visto por los supermercados como de muy difícil cumplimiento. En la Jefatura de Gabinete piensan que un faltante de primera necesidad en medio de la campaña electoral puede afectar al desarrollo de la misma y hasta condicionar el resultado.

En tanto, el contrato indica que el supermercado no cumplió con el compromiso cuando:

  • a) No se encuentren ofertados en una o más sucursales uno o más de los productos que forman parte del grupo de primer necesidad (núcleo duro) y no se encontrare ofertado un sustituto conforme los términos del mismo.
  • b) No se encuentren ofertados, en una o más sucursales al menos el 80 % de los productos previstos que no forman parte del grupo de primera necesidad.
  • c) No se encuentren correctamente identificados mediante el isologotipo y “Saliente de Góndola” en una o más sucursales, al menos el 80 % de los productos de la oferta
  • d) Utilice el “isologotipo” o el “Saliente de Góndola” en la oferta de productos objeto de fiscalización, que no se encuentren incluidos en el acuerdo.

Las negociaciones seguirán con las empresas proveedoras de bienes de consumo masivo durante las próximas 48 horas. Será empresa por empresa, sin participación de las cámaras sectoriales como la Coordinadora de industrias de Productos Alimenticios (COPAL).

Durante el Gobierno anterior estas cámaras participaron más de una vez en negociaciones para contener los “aprietes” de los funcionarios de entonces.

También se prevé anunciar un relanzamiento del Programa Ahora 12, para las compras con tarjetas.

 

 

 

Ambito

El ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, viajó a Miami a promocionar el turismo internacional en Argentina, pero terminó proponiendo que los argentinos viajen a esa ciudad de Estados Unidos.

Con el dólar a 45 pesos y una caída fuerte de los viajes de argentinos al extranjero por la devaluación y la crisis económica, el funcionario no tuvo mejor idea que alentar el turismo en la ciudad emblema del «deme dos» de la época de la plata dulce y el uno a uno.

«Miami es un destino natural para los argentinos ya sea para el turismo, para negocios», le dijo Dietrich a Perfil USA. La frase parece ir en contra de los intereses del turismo interno (que justamente se vio favorecido por la feroz devaluación del último año) y también de las inversiones en el país, al alentar los «negocios» en Estados Unidos.

Las palabras de Dietrich se dieron en el marco de su participación en la Feria Global de Cruceros, donde fue a promocionar la llegada al país del turismo naviero. Según dijo, todos los empresarios le pidieron la continuidad de Macri en el gobierno.

Durante su visita a Estados Unidos, Dietrich se reunió con el alcalde de Miami-Dade, Carlos Giménez. Aparentemente, el gobierno local se habría hecho cargo de los costos de las invitaciones a la feria de cruceros.

 

 

La Política Online

Según el economista Claudio Lozano, la moneda estadounidense puede superar el techo de la banda establecida por el Banco Central y el FMI.

El economista Claudio Lozano aseguró que “el dólar puede superar el techo de la banda e incluso acercarse a los $ 60 a fin de año“. En diálogo con el programa Métodos Poco Claros, que se emite por FM La Patriada, Lozadno anticipó que habrá “presiones cambiarias hasta diciembre”, al tiempo que advirtió sobre la posibilidad de que “para desarmar la bomba de las Leliq puede haber otro plan Bonex”.

El dirigente que supo ser aliado del cineasta Pino Solanas explicó que “presiones cambiarias de aquí a diciembre vamos a tener seguro”. “Creo que el dólar puede superar el techo de la banda y aproximarse a los $ 55 o $ 60 hacia fin de año”, vaticinó. También indicó que “los sojeros van a liquidar lo que tengan necesidad, no para congraciarse con el Gobierno”.

Por otra parte, alertó que “en algún momento el Gobierno va a tener que desarmar la bomba de las Leliq y para eso va a tener que devaluar o hacer otro plan Bonex”.

“Los depósitos de los ahorristas son invertidos en Leliq en una espiralización de deuda tan grande que el Banco Central va a tener que darle un bono a los bancos y éstos dárselos a los ahorristas o va a tener que haber una devaluación importante”, estimó.

“El préstamo del FMI le da un poco de aire al Gobierno, pero no resuelve el problema económico”, expresó finalmente el ex diputado nacional.

 

Elcomodorense

Desde mayo los ahorristas podrán «mover» sus ahorros online entre bancos según las ofertas de tasas que cada entidad les ofrezcan

El Banco Central de la República Argentina tomó hoy una medida inédita para tentar a ahorristas a quedarse en pesos y evitar que pasen sus depósitos a dólares, uno de los grandes temores oficiales en tiempo de volatilidad cambiaria. Además, aseguran en la entidad que preside Guido Sandleris, pretenden fomentar la competencia entre los bancos.

Desde el mes próximo los ahorristas podrán constituir online sus plazos fijos en cualquier entidad, incluso sin ser clientes de ella. Y, además, podrán «mover» su dinero entre bancos (no será de forma física, claro) según las ofertas de tasas de interés para plazos fijo que ofrezcan. El sistema no tendrá ningún costo para los clientes.

Es una suerte de portabilidad telefónica, el mecanismo por el cual los usuarios de telefonía celular pueden «saltar», de manera simple y transparente, entre las empresas de telefonía sin cambiar el número. Ahora podrá ser con los ahorros y las inversiones a plazo en pesos.

«Las entidades financieras podrán captar colocaciones en pesos en cualesquiera de las modalidades previstas en las normas sobre ‘Depósitos e inversiones a plazo’ de clientes que posean o no una relación contractual previa, iniciando ese proceso a través de su página de Internet y/o banca móvil, con débito en una cuenta a la vista abierta en pesos en otra entidad financiera», dijo el Central en la Comunicación A6667 «Colocaciones a plazo web para captar nuevos clientes».

«Las entidades financieras no deberán cobrar comisiones ni cargos a los clientes por el uso de esta modalidad de imposición de depósitos, ni establecer topes de montos», aclara el BCRA

Cómo funcionará el sistema

Según pudo saber Infobae, todos los días el Banco Central publicará una tabla con las distintas tasas de interés de todas las entidades del sistema bancario local. Esa será la guía para los clientes.

Luego, por medio de un sistema que cada banco establecerá en sus portales web, el usuario manifestará la intención de generar un depósito allí. Pondrá la información de su cuenta bancaria, CBU, montos, plazos y otros detalles.

Tendrá que dar el consentimiento en el sitio de la entidad en la que tiene cuenta (donde está depositado su dinero) y de allí «saldrán» los fondos para el nuevo plazo fijo. En esa misma cuenta se verán reflejados el total del dinero más los intereses luego del vencimiento.

El jueves pasado, con el objetivo de mejorar la rentabilidad de los depósitos y acelerar el traslado de la tasa que le paga a los bancos a los ahorristas, el Central eliminó la restricción de invertir como máximo 65% de su patrimonio en Leliq, extendiéndola al 100%. Así, todos los depósitos que reciben pueden ser colocados en el Central a una tasa de Leliq que hoy cerró a 67,4 por ciento. El dólar trepo 55 centavos y cerró la semana en $44,96.

Horas después del comunicado del Central, el Banco Nación anunció que subía tres puntos porcentuales la tasa que paga por captar depósitos a menos de 60 días de plazo, arrancando por cifras mínimas como 10.000 pesos. Pasó de 45% a 48 por ciento. Hoy, algunas entidades privadas llegaban a 50 por ciento.

 

Infobae

La divisa de EEUU se ofreció a $44,96 en el promedio de entidades del microcentro porteño. La entidad monetaria recortó las tasas de LELIQ por quinta rueda consecutiva

El dólar escaló 55 centavos o 1,2%, a $44,96 en el promedio de venta en bancos del microcentro porteño, un nuevo récord histórico por encima de los $44,92 del pasado 27 de marzo.

En sucursales del Banco Nación avanzó a 50 centavos y cotizó a $44,90 en sucursales del Banco Nación.

En el mercado mayorista se comercializó a $43,93, también en un nuevo máximo. El Banco Central estableció para la rueda una zona de «no intervención» con un piso de $39,503 y un techo de 51,122 pesos.

El dólar acumula un incremento de 16,5% en lo que va de 2019.

«Para ver porque el dólar tiende a subir contra el peso en esta primera quincena de abril, tendríamos que tener en cuenta diversos factores, tanto de ingresos como de los egresos de la divisa de contado para coberturas de carteras en estos momentos de incertidumbre, y los pronósticos económicos que no ayudan mucho», comentó Fernando Izzo, analista de ABC Mercado de Cambios.

El monto operado en el segmento de contado (spot) ascendió a USD 697 millones, mientras que en futuros en el ROFEX se pactaron 583,5 millones de dólares.

Las posturas para fin de mes terminaron a $45,28, mientras que para diciembre de 2019 cerraron a 60,25 pesos.

«A nivel cambiario, otra rueda donde el BCRA valida una gradual reducción en la tasa de la LELIQ, la cual es acompañada por un reacomodamiento alcista del dólar mayorista hasta los $43,93. Dicho proceso se está desarrollando dado que la demanda sigue dominando la plaza -en busca de cobertura en un clima de marcada incertidumbre- aún cuando estaría próxima la llegada de divisas desde el Tesoro y la cosecha que contribuirán con una mayor oferta», explicó Gustavo Ber, economista del Estudio Ber.

Con una dinámica muy gradual, el Banco Central aplicó una baja en las tasas de interés de referencia por cinco jornadas financieras consecutivas.

Las tasas de las Letras de Liquidez (LELIQ) se colocaron en el 67,379% anual.

En Brasil el dólar también opera con moderado incremento de 0,4%, a 3,87 reales.

 

Infobae

En el último mes el mercado elevó sus pronósticos para el avance de los precios. La encuesta del BCRA también prevé suba del dólar y tasas altas.

El salto del dólar modificó las proyecciones del mercado respecto a las principales variables económicas. Una de las más concretas es la expectativa de inflación para este año, que en un mes aumentó 4,1 puntos porcentuales, y pasó de 31,9% a 36%.

Los datos surgen del último Relevamiento de Expectativa de Mercado (REM), que el Banco Central realizó entre el 27 y 29 de marzo, después de que el dólar aumentara más de 10% en el mes.

La encuesta, de la que participaron 55 analistas locales y extranjeros, elevó en promedio 1,6 puntos la inflación prevista para los próximos 12 meses, hasta llevarla al 30,6%.

“Las expectativas de inflación para marzo, abril y mayo subieron a 3,8%, 3,5% y 2,8%, respectivamente (+0,8 puntos porcentuales, +0,8 p.p. y +0,5 p.p. respecto al relevamiento previo), aunque se mantuvo la expectativa de una disminución de la inflación a cerca de 2% a partir de julio (se espera 2,1% en julio y 2% en agosto y septiembre)”, destacó el organismo monetario.

En paralelo, las expectativas de inflación núcleo mostraron la misma tendencia. Para marzo, abril y mayo se elevaron a 3,6%, 3,3% y 2,7%, respectivamente, lo que implica alzas de 0,9 p.p., 0,8 p.p. y 0,4 p.p. con respecto al relevamiento de febrero. En tanto, se mantienen cerca de 2% a partir de julio.

“Estas subas tuvieron su correlato sobre todo en una mayor inflación esperada para 2019, de 35,1% (+5.0 p.p.)”, sostiene el BCRA. Además, la inflación núcleo esperada para los próximos 12 meses ahora es de 29,9%, un alza de 2,7% respecto a la esperada un mes atrás.

El salto del dólar y los primeros sondeos respecto a la inflación de marzo, que rondaría el 4%, son los principales factores que modificaron las proyecciones respecto a un mes atrás.

Dólar a $50 para diciembre

En otro orden, y más aún después del salto de 10,3% que tuvo el dólar, los analistas elevaron sus proyecciones de tipo de cambio y ya ven al dólar mayorista a $43,20 para abril (un alza de $2,7) y de $50 para fin de año (un alza de $2,0)

Respecto a la tasa de Interés, donde el Central aplicó una suba de más de 20 puntos para contener al dólar, las proyecciones de febrero quedaron en el olvido. Ahora, el mercado espera que la tasa de la Leliq en promedio opere en 65% en abril (un alza de 17,9 puntos) y a 45% para fin de año, 8 puntos más que lo previsto en febrero.

Ya sea porque el dólar se mueve más de lo esperado, porque la inflación sorprende con algún salto imprevisto o porque cambió el contexto global, las consultoras van corriendo el arco y rediagramando sus proyecciones. Indefectiblemente la volatilidad del día a día se traslada a las previsiones de mediano y largo plazo.

Por otra parte, los bancos y consultoras elevaron sus expectativas de variación trimestral (sin estacionalidad -s.e.-) del PIB a precios constantes para el primer trimestre de 2019 (de 0,0% a 0,3%) pero redujeron lo esperado para el segundo trimestre (de 1,5% s.e. a 1,0% s.e.).

Y, en la primera medición referida al tercer trimestre de 2019, los analistas proyectan un crecimiento de 0,5% s.e.

 

elcomodorense

El dólar retomó este jueves la tendencia de las últimas horas de cotización del miércoles y abrió la rueda en alza, con una suba de 60 centavos en el Banco Nación. Ahora se ofrece a $44,30 en la punta vendedora.

En el plano mayorista, luego de tocar los $43,37 en las primeras operaciones del día, la divisa parece haber consolidado un techo de 43,25 pesos. No obstante, la volatilidad de las últimas semanas continúa presente en el mercado.

El Banco Central estableció para la rueda una zona de «no intervención» con un piso de $39,48 y un techo de 51,092 pesos.

El miércoles hubo un correlato entre el mercado de cambios y la Bolsa. Es que muchos inversores decidieron deshacerse de sus posiciones para dolarizar sus carteras, algo que terminó impactando negativamente en el promedio general del Merval.

El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, buscó tranquilizar el mercado con sus últimas declaraciones públicas. Dijo que la volatilidad de la moneda norteamericana es baja teniendo en cuenta que se encuentra en los mismos niveles de octubre del año pasado.

A la par, el Banco Central dictó una serie de medidas técnicas con el objetivo de seducir a los ahorristas para que apuesten a herramientas que brindan altos rendimientos en pesos. Además, en el Gobierno son optimistas porque esperan para las próximas semanas dos elementos que podrían ayudar a calmar el mercado: la liquidación del grueso de la cosecha y la disponibilidad de fondos del FMI para intervenir en el mercado.

El dólar había encontrado un techo de corto plazo en torno a las $43,50 mayorista, aunque en un contexto inestable de negocios, luego de que el Banco Central tomara medidas para inducir a los bancos a incrementar la tasa abonada por las entidades a los depositantes.

El dólar mayorista cerró marzo con su aumento de precios más pronunciado en el último semestre, en medio de una profunda dolarización de carteras por la alta inflación, la recesión económica y la tensión que genera el año electoral.

 Una mayor liquidaciones de divisas por parte de exportadores de granos daría un respiro al mercado

«Los operadores estarán atentos no sólo al abastecimiento de divisas del Tesoro y la cosecha, sino también a la respuesta de la demanda tras las últimas medidas del BCRA que apuntan a elevar a la Badlar para despertar un mayor apetito por los plazos fijos, aún cuando como contrapartida se expandiría la ‘bola de LELIQ’ y con ella los desafíos monetarios a futuro», aportó Gustavo Ber, economista del Estudio Ber.

Para Portfolio Personal Inversiones, «la probabilidad de que el spread entre Badlar y LELIQ se reduzca –presionando las tasas de interés que ofrecen los bancos al alza- y la inflación comience a ceder, podrían llevar a un mayor apetito por la tasa real y a un menor apetito por la dolarización».

«En consecuencia, las expectativas de corto plazo permiten proyectar cierto alivio, aunque siempre teniendo en cuenta que hay variables que exceden el análisis de fundamentals», añadió.

 

 

Infobae

La decisión de la entidad de reducir los rendimientos de LELIQ a 67,98% anual. La divisa de EEUU subió a $43,90 en el Banco Nación y a $42,87 mayorista

El Banco Central de Argentina (BCRA) colocó este miércoles Letras de Liquidez (LELIQ) por $201.879 millones, en dos subastas, que exhibieron un leve recorte de tasas y una contracción monetaria inferior a los $10.000 millones, que no fue suficiente para evitar una suba de 0,4% en el tipo de cambio.

La tasa de referencia de política monetaria para el día resultó ser del 67,981% anual, con una baja marginal de 17 puntos básicos.

Frente a vencimientos para la fecha por $190.801, el BCRA absorbió menos de $9.000 millones si se descuenta el pago de intereses.

Aunque de manera muy paulatina, la entidad que preside Guido Sandleris disminuyó la tasa de LELIQ por tercera jornada consecutiva, algo que no ocurría desde mediados de febrero.

El stock de este pasivo remunerado es ahora de unos $958.374 millones y, medido en dólares, se ubicó en los 22.355 millones de dólares.

En la última hora de operatoria del mercado de cambios, conocido el resultado de la segunda licitación de LELIQ, la divisa de EEUU sacudió la calma con la que había sido operada desde la apertura y el dólar finalizó con alza de 16 centavos en el mercado mayorista, a 42,87 pesos.

 

Infobae

El salto del precio de los alimentos resultó determinante para que la inflación de marzo haya terminado, según las estimaciones privadas, en torno de 4%.

En febrero el aumento del costo de vida fue de 3,8% y el mes pasado lo habría superado de la mano de una suba de 5% en el rubro alimentos.

¿Fue el motor la suba del dólar? Dicen los expertos que hizo su contribución pero corriendo desde atrás. En esta ocasión la inercia se adelantó a la trepada del dólar en el comienzo de la semana precedente que, entre el jueves y el lunes, dio paso a una baja de la divisa.

Dentro y fuera del Gobierno dicen que en estas semanas se estaría concretando el traslado de subas entre los precios mayoristas (aumentaron 64,5% en un año) y los minoristas que lo hicieron en 51,3%.

La inercia tiene un sustento importante, también, en los aumentos de las tarifas.

Para abril, por ejemplo entre las subas del gas, la nafta y el subte la inflación ya tendría un «piso» de 0,6% con lo cual los primeros pronósticos apuntan que se repita un 4%. De cumplirse, la inflación del primer cuatrimestre rondaría 15%, en línea con lo que lleva el dólar en el año, un 16,6%.

La relación dólar-inflación y su impacto en la canasta familiar, especialmente alimentos, muestra en estos días un alineamiento muy claro: cinco productos clave cuestan en torno de un dólar ratificando, una vez más, que la Argentina exporta lo que come y que los precios de sus productos esenciales en el mercado doméstico se rigen por los de exportación.

Una botella de aceite de girasol de 900 centímetros cúbicos anda por los $ 49, un kilo de harina en $ 46,90. el arroz en $ 44,30 y un paquete de fideos de medio kilo ronda los $ 48.

Todo cuesta en torno a un dólar y el moño lo puso la nafta en el comienzo del mes con un aumento de 4,5% en YPF y Axion que después, y tras un vaivén, fue seguido por Shell.

Shell (la propietaria del negocio minorista es Raizen que, a su vez pertenece a la brasileña Cosan y a la anglo-holandesa Shell) anunció un aumento 9,5% en naftas y gasoil que sorprendió frente a las subas dispuestas por sus competidores.

A las pocas horas anunció que los aumentos descendían 4,5 puntos para igualarse con las subas de 4,5% de sus competidores. ¿Intervino el Gobierno?.

Los funcionarios aseguran que no hizo falta porque el riesgo de quedar descolocado en materia de precios le generó el suficiente temor. La super de Shell pasó a costar $ 41,80 y la premium $ 47,48.

En la Argentina recesiva de hoy el que sube mucho los precios afronta riesgos concretos de perder mercado. Ocho años de estancamiento, y después de uno en el que los salarios reales cayeron 11,5%, no habría mucho margen para pensar en desbordes.

Según las petroleras la suba respondió a que el barril de petróleo Brent trepó cuatro dólares en un mes y ahora ronda los US$ 70.

Entre tanta suba, el Gobierno extremó los recaudos en el intento de que el dólar se mantenga tranquilo en estos días.

El anuncio del lunes del Banco Central de fijar en 62,5% anual «la tasa mínima» para las Letras de Liquidez (Leliq) habla a las claras de la preocupación por mantener calmado al circuito cambiario.

La lógica de la medida es que el Central le promete a los bancos una tasa alta y claramente superior a la inflación para que estos, a su vez, le paguen más a los depositantes por las colocaciones a plazo fijo.

La idea oficial es que si la inflación de marzo y abril ronda el 4% mensual un ahorrista medio debería obtener una tasa de 50% anual para sentirse tentado a renovar sus depósitos.

En esta película los bancos recibirían un mínimo de 62,5% anual por pasarle al Central lo que recolecten pagándole 50% a los depositantes. El círculo cierra si los depósitos quedan dentro del sistema.

En los últimos 45 días el monto colocado a plazo fijo creció por debajo de 3% mensual lo que indica que no hubo renovación de operaciones con reinversión de intereses.

Eso prendió luces amarillas en el tablero de control del presidente del Central, Guido Sandleris, que ahora pone el énfasis de su acción en que los pesos se mantengan en los bancos y no vayan al dólar.

La apuesta oficial tiene centro en que, a partir de esta semana, empiecen a entrar a razón de US$ 1.500 millones por mes en abril y mayo la avanzada de los US$ 10.000 millones que se esperan de la liquidación de exportaciones del campo.

Y a eso se adicionen los US$ 9.600 millones del desembolso del FMI previsto para la otra semana que el Gobierno ya anunció que comenzará vender el 15 de abril a razón de US$ 60 millones por día.

Mayor oferta de dólares, menos pesos abasteciendo la economía y la garantía de tasas de interés altas y superiores a la inflación constituyen el esquema defensivo para un futuro cercano muy trabajoso y que hará que transitar en medio de la creciente incertidumbre política y con la actividad económica seriamente golpeada.

Los datos oficiales sobre la recaudación impositiva de marzo mostraron nuevamente un mal resultado.

Tanto la recaudación total que creció 37,3% como la del IVA-consumo que lo hizo en 35,6% aumentaron por debajo del 51% de la inflación. Pero el dato más preocupante fue el aumento de sólo 27,3% de la recaudación previsional, un dato que confirma la notable debilidad  del nivel de empleo y de ingreso de los trabajadores que aportan al sistema formal.

 

 

Clarín