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Devaluación

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La pérdida del poder adquisitivo estimada para este año es del 11% en promedio. Así lo proyectó un estudio difundido por la consultora Invenómica.

El golpe será más duro para los asalariados del sector privado de las regiones Noreste y Noroeste donde la contracción proyectada gira en torno al 17%, de acuerdo al estudio privado.

En el primer semestre, los salarios reales cayeron un 5%; pero en las regiones NOA y NEA, la caída fue del 8%. “Las cifras del primer semestre ya vaticinaban una situación muy complicada para los trabajadores en 2018”, resalta el informe que publicó ambito.com.

“La caída se acentuará en el segundo semestre dada la fuerte aceleración de la inflación”, se indica. Entre otros motivos, se destaca, pesa la brusca devaluación del tipo de cambio y los aumentos de salarios nominales que se ubican por debajo de la suba de precios. Las cifras estimadas del primer semestre surgen de las remuneraciones nominales de los trabajadores registrados por provincia para el periodo diciembre 2017 y junio 2018 (último mes disponible) informada por el Ministerio de Trabajo, ajustada por la inflación de cada región de acuerdo al Índice de Precios al Consumidor publicada por el Indec.

Los trabajadores más afectados fueron los de las regiones del Noreste con una contracción del 7,9% y del Noroeste con una del 7,7%.

Por el contrario, la región pampeana, que concentra el 75% de los trabajadores registrados del país, se destaca por verificar el “mejor desempeño” con una baja del 3,6%. En un análisis más detallado, a la hora de analizar provincia por provincia, Tierra del Fuego verifica el peor desempeño con una caída del 18,6%.

 

 

La Gaceta

La devaluación no sólo tiene efectos negativos directos sobre los salarios, sino que también favorece la llegada de turistas extranjeros y así viene ocurriendo en los últimos días con el arribo de cientos de ciudadanos chilenos y uruguayos que vienen al país a hacer compras y quedarse unos días.

Hasta hace pocos meses la situación era inversa: miles de argentinos viajando en micros, aviones, autos particulares para realizar compras en shoppings del país vecino.

Aquel aluvión de argentinos cruzando la Cordillera de los Andes para comprar más barato, tras larguísimas horas de viaje, fue quedando atrás.

El dólar empezó aceleradamente a subir en la Argentina a diferencia de Chile, lo que inició el camino inverso y así cambió la tendencia turística.

Una situación similar se da en Entre Ríos, donde unos diez mil uruguayos cruzaron al país por los puentes de Concordia-Salto, Colón-Paysandú y Gualeguaychú-Fray Bentos, para abastecerse de alimentos y combustibles, favorecidos por la devaluación argentina.

Durante este último fin de semana, más de 20 mil chilenos arribaron a Mendoza para pasear, hacer compras y quedarse unos días favorecidos por el cambio.

Incluso, desde la Provincia confirmaron que hubo colas de hasta 10 kilómetros de autos procedentes de Chile para llegar al país.

Este sábado, ingresaron más de 13.500 vehículos, con demoras que promediaron las tres horas para realizar los controles aduaneros.

El día anterior habían cruzado hacia la Argentina unos 3.000 chilenos, quienes manifestaron sus quejas por los retrasos y los controles desde la Argentina.

Un factor que contribuyó el arribo de miles de trasandinos no sólo fue la devaluación sino que en Chile se festeja este martes el Día de la Independencia y muchos aprovecharon para obtener mejores réditos.

La diferencia que harán los visitantes es en la compra de vinos, espectáculos, marcas nacionales, restaurantes, pero no así en la compra de equipos electrónicos ni ropa, porque tienen precios similares.

A principios de año, un peso argentino cotizaba a 33 pesos chilenos, ahora, producto de la devaluación, cayó a 18 pesos.

 

 

Ambito

Por efecto directo de la megadevaluación, los precios de varios productos de la canasta básica familiar subirán en promedio un 17% a partir de hoy con picos del 39%, con un impacto más fuerte en los comercios de cercanía que en los hipermercados.

Fuentes de las grandes superficies comerciales, de supermercados provinciales y autoservicios informaron a BAE Negocios que empresas de primer nivel como Molinos remarcará sus productos un 23 por ciento; La Serenísima, 11%; Unilever, 12%; Bimbo, 15%; Arcor, 12%; café La Virginia, 17%; Fratelli Branca, 6%; y agua saborizada Sierra de los Padres, 23%, entre las firmas más conocidas del mercado.

En un segundo lote de marcas, la yerba Playadito subirá un 9%; la leche Purísima, 23%; lácteos Tregar, 11%; Castell aceitunas, 27%; y la firma rosarina Monthelado (que fabrica La Montevideana), nada menos que un 39 por ciento. En todos los canales comerciales, en tanto, también subió el precio del papel higiénico (18%) y huevos. En un escenario donde se espera una inflación cercana al 4% para el mes de agosto, desde una de las cadenas dijeron a este medio que “sigue la ola de aumentos. Estamos claramente en el escenario de estanflación y no vemos una salida cercana”. Otras fuentes del retail señalaron que las empresas apuestan todavía por mayor rentabilidad, a pesar de la baja en el consumo, un fenómeno que se observa muy especialmente en el mercado argentino.

Luego del último trimestre del 2017 que tuvo un alza frente al año anterior por el cobro de incrementos en las paritarias, vino un período de ocho meses de caídas en el consumo. “En los supermercados, la situación es terminal porque los proveedores nos matan con los aumentos. Incluso en más de una cadena se habla de cierre de locales y despidos”, expresaron.

Sobre el comportamiento del consumidor, se repite la variante de los meses previos ya que “la gente compra en cantidades reducidas, aunque venga varias veces en el mes. Además, sigue comprando marcas más baratas”, señalaron. Como se descartaba en el mercado, la disparada de la divisa estadounidense tiene y tendrá el inmediato reflejo en las góndolas, en parte por los componentes importados y también por las conductas especulativas que siempre aparecen en el empresariado, lo cual deriva en la licuación del poder adquisitivo.

Top 10 del año

Asimismo, de acuerdo con datos de la consultora Focus Market, el top 10 de productos que más aumentaron en el período enero-agosto está encabezado por la harina.

La lista es liderada por dicho producto con una suba del 131% en los primeros ocho meses del año; le siguen las galletas saladas, con 45% al igual que el aceite; pastas secas, 44%; té, 39%; detergente, 38%; mayonesa, 37%; yerba mate, 36%; jugos líquidos, 35%; y gaseosas hasta 27 por ciento. Los aumentos se verificaron a través del Scanntech (lector de punto de venta) sobre 305 productos de diferentes marcas y presentaciones.

 

 

Portal de Noticias

Por paliza. En la actual pulseada de monedas de la región frente al dólar, la devaluación local no tiene ningún punto de comparación con la que se dio en otras naciones.

El rally explosivo en el que se embarcó el dólar en la Argentina profundizó el desconcierto de un Gobierno que se vio empujado a anunciar un paquete de medidas para intentar llevar algo de calma a un mercado que destila desconfianza hacia el plan económico, justo cuando se está en plena negociación con el FMI para redefinir los términos del acuerdo.

Y, en principio, el billete verde encontró algo de calma. Sin embargo, el propio presidente Macri reconoció que “no es que porque hayamos tenido tres días consecutivos de tranquilidad en los mercados las problemas estructurales de la Argentina se hayan solucionado”.

Claro que la forma en que el Gobierno aborda el discurso muestra cierta ambivalencia. El jefe de Estado ahora se encargó de aclarar que el tipo de cambio “es altamente competitivo”.

Sin embargo, cuando la devaluación lucía descontrolada, salió pidiendo disculpas por su impacto en la inflación, con su consecuente efecto negativo sobre los niveles de pobreza. “Me duele muchísimo”, llegó a afirmar el jefe de Estado.

La contracara está dada por los funcionarios vinculados con las carteras de Producción y Agroindustria, que ven en el nuevo tipo de cambio -aún sin conocerse su nivel de equilibrio- un efecto motorizador sobre varias ramas de actividad estratégicas, desde sectores con alto valor agregado hasta economías regionales.

Hace apenas semanas, el ministro Dane Sica aseguraba que “las exportaciones son el camino para crecer y crear empleo”.

“Debemos ser generadores de dólares y no caer en las crisis del sector externo”, agregaba, para luego destacar que “un dólar entre $28 y $29 deja muy cómodas a diversas actividades”. El billete verde hoy está más del 30% por encima de esa marca que le sentaba bien al ministro.

En paralelo, la cartera que conduce Luis Miguel Etchevehere festejó abiertamente que la Argentina esté reabriendo mercados para las economías regionales, gracias a la súbita competitividad cambiaria ganada en las últimas semanas.

Incluso, el propio presidente del Banco Central, Luis Caputo, si bien reconoció que todavía “el déficit de cuenta corriente es alto”, celebró como contrapartida el hecho de que “los flujos comerciales ya se corrigieron muy fuerte”, como consecuencia de la fuerte devaluación.

Todo esto responde a que el tipo de cambio real frente a la canasta conformada por las monedas de las principales naciones con las que comercializa el país pasó a ubicarse en los mejores niveles en más de ocho años. Básicamente porque la Argentina viene ganando “por paliza” la carrera devaluatoria en toda la región.

Esto, incluso, en un contexto en el que en las últimas jornadas se reavivó la “guerra de monedas”, propiciada por el fortalecimiento del dólar frente a los signos monetarios de emergentes.

Para contextualizar el nivel de depreciación que sufrió el peso argentino, basta saber que en lo que va del año el tipo de cambió acumuló un salto cercano al 100%.

Si bien los industriales y el propio mercado tienen un ojo puesto en el “temido” derrumbe del real brasileño –de hecho, en varias ruedas, operadores remarcaron que el en la City el salto del dólar respondía a la presión que metía la plaza vecina-, lo cierto es que las “velocidades” no tienen punto de comparación.

En efecto: en lo que va del año, el tipo de cambio en Brasil sufrió un salto del 22%. Un movimiento que sin dudas hubiese metido miedo a funcionarios y empresarios en otro contexto pero que queda desdibujado frente al fuerte salto que se dio en la plaza doméstica.

En el ranking de la “guerra de monedas” siguió Uruguay, con un salto de “apenas” 14%, seguido muy de cerca por Chile, donde el avance en términos nominales fue del 12%.

En paralelo, las monedas que menos se debilitaron frente al dólar desde el arranque del año estuvieron el peso colombiano, el sol peruano y el peso mexicano.

Devaluación versus inflación 

Si bien la presión que el dólar le imprimió a los precios terminó erosionando parte de la depreciación nominal, el colchón cambiario que se generó hoy es considerablemente mayor que el que había al inicio del año.

Con un índice inflacionario que en agosto orilló el 4% y que estará acumulando un preocupante salto de más del 23% en lo que va del año, el salto del tipo de cambio descontada la inflación fue del 90%. Este nivel casi que cuadruplica el registro de Brasil.

Para Fernando Baer, de la consultora Bconomics, las diferentes velocidades que adquirieron las depreciaciones en la región obedecen a las disímiles situaciones políticas y económicas que atraviesan cada uno de los países.

“Colombia, Perú y México, por ejemplo, vienen de sacudones mucho más marcados al inicio de la gestión de Donald Trump, pero ahora atraviesan el actual período de shocks externos, con Turquía a la cabeza y dólar fuerte en el mundo, sin mayores contratiempos”, señala el experto.

Distinto es el caso de Brasil, apunta Baer, país que “está iniciando el camino de una mayor incertidumbre política. Por eso se prevé que el debilitamiento del real continuará. Esto implica que habrá una presión extra a nivel local sobre el tipo de cambio, si bien los factores que empujan la devaluación en nuestro país son otros”.

Según Baer, en esta guerra de monedas, Argentina es el país que más vulnerable se presenta, por tener un déficit de cuenta corriente y un déficit fiscal más alto que el resto y mucha necesidad de financiamiento”.

El economista Miguel Bein consideró que un tipo de cambio real alto tendrá un efecto concreto sobre las exportaciones, si bien advirtió que “en la medida que esto impulse a la inflación, jugará directamente en contra del consumo”.

Más allá del debate acerca de cuán sostenible será en el tiempo debido al traspaso de la devaluación a precios, es un hecho que la competitividad cambiaria acaba de recibir una fuerte dosis de “anabólicos”.

Y esto se refleja con los principales países con los que comercia la Argentina:

-Frente a la canasta de las monedas más representativas, el tipo de cambio real al día de hoy es el mejor desde febrero de 2010, es decir, en más de ocho años.

-Si se considera Brasil, y pese a la devaluación del real, entonces hoy la relación cambiaria es la más ventajosa para comerciar bienes y servicios desde abril de 2012.

-Contra Estados Unidos, el tipo de cambio bilateral -descontada la inflación- volvió a los niveles de hace más de una década, más precisamente, a los registros de julio de 2007.

Efecto derrame sobre exportadores

De la mano de la fuerte escalada del dólar, consultoras como Ecolatina prevén una inminente mejora del saldo de la balanza comercial, que no viene arrojando buenos resultados.

Puesto en cifras, prevén que el rojo -que en 2017 totalizó unos u$s8.500 millones-, baje hasta los u$s5.500 millones. Claro que, en buena medida, por la caída de la actividad y el menor impacto de las importaciones.

En cuanto a la balanza de servicios, explicada mayoritariamente por el sector turismo, altamente deficitario, se prevé que se pase de un resultado negativo de u$s10.800 millones a un nivel de u$s8.100 millones, una contracción del 25%.

Así, entre la balanza de bienes y la de servicios, este año la devaluación evitaría la salida de u$s5.700 millones de la economía. Si bien cada dólar suma para el Gobierno, no es una ganancia que luzca tan contundente considerando que, solo en julio y con una divisa muy fuerte, la compra de divisas en términos netos alcanzó los casi u$s2.400 millones.

Pese a esto, el lado b del “súper dólar” es el fuerte impulso de algunos sectores industriales y de las economías regionales, si bien en algunos sectores todavía están evaluando el impacto de los cambios en las retenciones.

Los altos precios de los granos van en sintonía con un próximo boom del campo: una tonelada de soja vale hoy casi 50% más que en igual fecha de 2017, descontada la inflación.

El economista Miguel Bein pronostica que el agro dejará al menos u$s10.000 millones adicionales, un factor que ayudará a darle más estabilidad al tipo de cambio, ya pensando en 2019.

Dentro de los agronegocios, se prevé un salto de las exportaciones de carne: desde el consorcio ABC proyectan ventas al mundo por u$s1.800 millones, el mayor nivel en casi una década.

El sector citrícola también está preparando el despegue: a la apertura del mercado estadounidense para los limones, se sumó el hecho de que la Argentina volvió a exportar mandarinas a China después de siete años sin negocios, justamente por la mejora cambiaria.

Entre las “fábricas sin chimeneas”, corporizadas por la industria del software, previo a las novedades de las retenciones, proyectaban que las ventas al mundo superarían cómodamente los u$s2.100 millones en este 2018, lo que marcaría una nueva marca histórica,

En el caso del sector automotor, por ejemplo, en julio los despachos al mundo despegaron un 75% interanual, con una mayor demanda por parte de Brasil pero también desde Chile, Perú y Colombia. La contracara, sin embargo, es el derrumbe del mercado interno, preso de la incertidumbre, el encarecimiento de la financiación y la suba de precios.

El desplome del salario mínimo en dólares, que arrancó el año equivaliendo a casi u$s500 y ahora ronda los u$s260 -el peor nivel en más de una década-, es una muestra de esa ambivalencia: remuneraciones bajas en dólares hacen más competitiva a la exportación pero también son sinónimo de menor consumo doméstico.

Por eso, entre los industriales, la dependencia por el mercado interno y por los componentes importados genera posturas encontradas.

Desde la UIA, por caso, se cuidan de no festejar el salto del dólar, advirtiendo por su impacto negativo en la demanda local.

Una mirada similar tienen sectores cuya facturación está apoyada en las ventas domésticas, como la electrónica fueguina o los fabricantes de línea blanca.

 

 

iProfesional

La suba de las naftas (un 41% en lo que va del año) y el desembarco de las aerolíneas de bajo costo generaron un nuevo escenario: viajar a distintos destinos del país por vía aérea es más económico que hacerlo en auto. Gracias a las ofertas de las empresas aéreas y debido a la devaluación de las últimas semanas, se puede volar a Mar del Plata por poco más de u$s10 (o $433) e ir y volver de Mendoza por u$s35 ($1.408).

Esta semana, las aerolíneas renovaron sus promociones para viajar por el país con descuentos de hasta el 50% (en algunos casos, éstas finalizaban ayer, pero en otras continúan vigentes). Así, aquellos viajeros que con paciencia y disponibilidad de fechas buscaron pasajes, pudieron conseguir tickets a distintos destinos por precios que incluso llegan a ser hasta cuatro veces más económicos que ir en auto.

Según un relevamiento que realizó este diario, fue posible encontrar un aéreo a Bariloche para febrero a $1.900 ida y vuelta. La promoción no incluye el equipaje. Hacer el trayecto de 1.568 kilómetros en auto, ida y vuelta, demanda un gasto de $8.336 sólo en nafta (sin contar los peajes): se calculó utilizando 8 litros de nafta súper en los 100 km, a una velocidad promedio de 120 km/h en un auto mediano. Para Iguazú, la diferencia es similar: se encontraron vuelos de $1.405 para cubrir el trayecto de ida y vuelta, mientras que para recorrer ese camino en un vehículo propio se necesitan $7.103.

Para poder aprovechar las ofertas, la paciencia y la disponibilidad de fechas suele ser factor fundamental. Desde la web Turismocity, un buscador de precios económicos, reconocieron que en agosto se registró, por primera vez, un destino local como el más buscado: Iguazú desplazó a Barcelona y Bariloche completó el “podio”. “El hecho de que hayan sacado la banda mínima disparó las búsquedas de cabotaje en nuestro sitio y por primera vez en la historia, ocho destinos quedaron en el top 30”, aseguraron desde ese sitio. Las ciudades argentinas que integraron ese lote fueron Salta, Mendoza, Córdoba, Jujuy, El Calafate y Ushuaia. Las consultas interanuales para los destinos locales también aumentaron exponencialmente: Iguazú, por ejemplo, creció un 702%, Salta un 1.022% y Mendoza un 1.201%.

Las promociones de las aerolíneas, que en la mayoría de los casos mantuvieron los mismos precios que durante las ofertas de principios de agosto, convivieron con las nuevas subas en los combustibles. Es que la semana comenzó con un nuevo aumento del 9,8% en YPF, que se sumó al 2,5% que se había aplicado el sábado. Así, la nafta súper en la Ciudad de Buenos Aires pasó de valer $30,34 a $33,23. El incremento, de todos modos, no fue una novedad para los automovilistas: desde enero a la fecha, la nafta súper aumentó un 41% ($9,66) en YPF.

También comenzó a regir en septiembre la posibilidad de comprar pasajes de micros a bajo costo. Después de que el Ministerio de Transporte eliminara el “piso” en las tarifas, las empresas pueden hacer descuentos de hasta 95% para ganar clientes. Aunque pocas lleguen a tanto, aquellos pasajeros que busquen sus tickets con más de diez días de antelación podrán encontrar buenos precios para viajar por esa vía.

 

 

Ambito

La Argentina ya despreció su moneda más del 100 por ciento y se posiciona como el país con la mayor devaluación monetaria del mundo, según el último informe del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (Undav).

El informe pone la depreciación del peso argentino en el 100,2 por ciento en lo que va de 2018, lo que representa “una gravísima crisis cambiaria con consecuencias impredecibles en la economía real”, advierte.

A escala planetaria, nuestro país es seguido en el ranking por Turquía (73,9%), Brasil (26,8%), Rusia (15,6%), India (10,8%), Indonesia (9,1%) y Sudáfrica (7,6%), de acuerdo al informe que reproduce BAENegocios.

 

 

Diario Registrado

Después de una seguidilla de intensas reuniones en la Quinta de Olivos, Mauricio Macri anuncia la reducción de ministerios a menos de la mitad, además de un paquete de medidas económicas. Entre sus principales definiciones, llamó a toda la dirigencia a consensuar una agenda de “equilibrio fiscal, trabajo formal y Estado sin corrupción”. Admitió que la pobreza va a aumentar y adelantó que tomarán medidas para amortiguar el impacto de la devaluación en los sectores más vulnerables.

El Presidente da el mensaje previo a la apertura de los mercados, en una señal de ajuste del gasto público y de oxigenación del Gabinete, en medio de la crisis por la devaluación y de la necesidad de profundizar la reducción del déficit fiscal, meta que se redujo para el 2019 de 1,3% del PBI a 0,4%. En esta línea, llamó a “no gastar más de lo que tenemos”, para ir hacia el equilibrio de las cuentas públicas.

Después del anuncio del Presidente será el turno del ministro de Hacienda Nicolás Dujovne, que dará detalles de un paquete de medidas económicas para tratar de controlar la corrida del dólar y avanzar en la baja del rojo fiscal, como la aplicación de retenciones a todas las exportaciones. El funcionario viajará luego a Washington, para renegociar el acuerdo con el FMI y pedir adelantos de fondos del préstamo por U$S 50 mil millones pactado originalmente.

Durante el fin de semana Macri debatió junto a su mesa chica la reestructuración del Gabinete, lo que implica tanto la disolución de ministerios como la salida de funcionarios. Algunas de las dependencias con rango ministerial que dejarán de serlo, además de Trabajo y Agroindustria, serán Ciencia y Tecnología, Modernización, Cultura, Salud, Ambiente, Energía, y Turismo, que serán absorbidas por los ministerios que seguirán existiendo.

Uno de los ejes centrales giró en torno a quién seguiría al mando del Ministerio de Hacienda, el sector que lidera, entre otras cosas, las negociaciones con el organismo liderado por Christine Lagarde. Carlos Melconian, extitular del Banco Nación, sonó como un posible sucesor de Nicolás Dujovne. Pero la negociación se descartó después de que el economista presentara una serie de exigencias que Macri no aceptó.

Así, Dujovne no solo seguirá a cargo de su cartera sino que será el encargado de anunciar las nuevas medidas económicas del Ejecutivo para estabilizar la situación del dolar, reducir el déficit fiscal y renovar la confianza de los mercados. A su vez, el lunes a la noche viajará a Washington para seguir las negociaciones con los acuerdos con el Fondo.

Quienes pierden poder son los vicejefes de Gabinete Mario Quintana y Gustavo Lopetegui, considerados junto a Marcos Peña como los “ojos e inteligencia” de Macri. Ambos seguirán en el Gobierno, aunque con cargos de menor relevancia. Quintana será coordinador de las empresas públicas, mientras que Lopetegui será asesor directo del Presidente.

En el nuevo esquema del Gabinete Andrés Ibarra, que acompaña a Macri desde hace décadas, abandonará Modernización para convertirse en el único vicejefe de Gabinete. En tanto, la cartera que lideraba cartera se transformará en secretaría.

Trabajo, Producción y Agroindustria se combinarán en un solo ministerio liderado por Dante Sica, mientras que Triaca -actualmente a cargo de la cartera laboral- se convertiría en secretario, por la pérdida de rango ministerial del organismo.

Patricia Bullrich seguirá a cargo del ministerio de Seguridad, mientras que Germán Garavano continuará como titular de la cartera de Justicia. Mientras que el ministro de Transporte Guillermo Dietrich suma poder al incorporar Energía, actualmente a cargo de Javier Iguacel. No habrá cambios en el Ministerio del Interior, liderado por Rogelio Frigerio.

Además Medio Ambiente y Turismo pasarán a depender de la Jefatura de Gabinete; Educación absorberá Cultura y Ciencia; Salud y Seguridad Social formarían un solo ministerio o pasarían a depender de Desarrollo Social; y el Plan Belgrano y el Sistema de Medios Públicos bajarán de rango o podrían desaparecer del organigrama.

El mensaje de Macri fue grabado en Casa Rosada y “pulido” en la noche del domingo en Olivos, con el asesoramiento del asesor presidencial estrella, el ecuatoriano Jaime Durán Barba. Se grabó dos veces y fue más extenso que el que el Presidente dio la semana pasada, que había durado menos de dos minutos, cuando anunció que le pediría al FMI adelantos de los fondos del préstamo.

 

 

TN

El dueño de la cadena Maxiconsumo, Víctor Fera, sostuvo que “no puede haber desabastecimiento” de artículos alimentarios por la devaluación del peso, mientras estimó que si el dólar se mantiene en los valores actuales, el incremento en los productos se ubicará entre “12 ó 13 ciento”.

“Habrá un aumento de precios de entre doce y trece por ciento a lo largo del mes, si el dólar queda así”, estimó y aseguró que “hay abastecimiento”, luego de que el billete estadounidense finalizara la semana a $37,99 y cerrara agosto con un avance de 35,5%.

En ese sentido, el también dueño de la marca Marolio, indicó: “Soy un gran crítico, pero tengo que decir la verdad. No puede haber desabastecimiento”.

Destacó que este viernes creció de manera marcada la venta de aceites al argumentar que tras la suba del dólar, “la gente se desesperó”.

Además, criticó a los empresarios que buscan “asustar a la población”.

“Con corregir cuatro o cinco artículos o diez se puede abastecer al mercado. No se puede ganar toda la vida”, señaló en diálogo con Radio Mitre.

 

 

Ambito

Aunque ya sea una noticia repetida, no deja de sorprender: los autos vuelven a aumentar. Algunas marcas decidieron entre el jueves y viernes pasado hacer el segundo ajuste de agosto en el precio de los 0km, como consecuencia de nuevo salto que se produjo en el dólar en las últimas dos semanas.

El caso notorio, por ejemplo, fue de la china Chery que notificó a su red de concesionarias una suba de alrededor del 10% en su gama de modelos que se suma al incremento anunciado a partir del primer de agosto del orden del 4% respecto de los precios de julio. De esta manera acumula un ajuste del 14%. Volkswagen también aplicó el viernes un reajuste de los precios de algunos de sus modelos, pero concentrado en la alta gama. Subió alguna versión de la Tiguan -la versión Comfortline- mientras que bajó el de la Trendline. Otras automotrices también enviaron a sus concesionarias comunicaciones con reajustes pero algunas estuvieron hasta el viernes definiendo la estrategia a seguir y decidieron esperar a que finalice el mes para mandar en septiembre la nueva lista que con el ajuste correspondiente. Según relevó Ámbito Financiero entre algunas empresas, el incremento del mes próximo “será fuerte” por el mayor ritmo de devaluación. Esta semana será clave la marcha del dólar para saber de cuánto será el reajuste del mes próximo. No es la primera vez que las automotrices ajustan los valores en más de una oportunidad en un mismo mes. En mayo, cuando se registró la primera devaluación fuerte del año, las listas tuvieron hasta tres actualizaciones.

En agosto, el dólar tuvo una suba del 12%. Es por eso que las lista de septiembre no podrán evitar tener un ajuste que acompañe ese incremento. El 70% de los 0km que se venden en el país son importados por lo que deben acompañar la variación del tipo de cambio. Los auto fabricados localmente también están condicionados por la cotización de la moneda estadounidense debido a que se producen con 70% de piezas importadas.

Desde el inicio del Gobierno de Mauricio Macri los autos tuvieron un incremento de alrededor del 96% mientras que el dólar subió 110%. En tanto, la inflación acumula un salto del 88%. Lo más preocupante es que la mitad de la suba de los 0km se produjo en los ocho meses de 2018.

Esto se produce en un contexto de caída de las ventas. En agosto, los patentamientos de 0km van a mostrar una nueva caída. Es por eso que las automotrices, a la vez que suben los precios aplican fuertes bonificaciones. Lo que buscan es con estos descuentos morigerar el ajuste de precios. quienes se perjudican son los suscriptores de planes de ahorro que pagan la cuota en relación al precio de lista y no al bonificado. Es por eso que el sistema de ahorro previo registra una fuerte caída de nuevos contratos y se eleva el porcentaje de morosidad.

 

Ambito

La infrenable suba del dólar devaluó fuertemente el ingreso de los argentinos que, sumado a una fuerte inflación, cada vez tienen menos poder de compra a la hora de adquirir bienes, servicios o darse algún gusto. El viernes el dólar cerró en la histórica marca de $31,40, un 322% más alto que cuando Mauricio Macri asumió la presidencia, cuando el dólar cotizó a $9,75. En estos casi tres años, el salario y jubilación mínimos perdieron casi la mitad de su valor en dólares.

El salario mínimo vital y móvil a diciembre de 2015 era de $6060, unos 621,54 dólares. Actualmente, este ingreso es de $10.000 pero, con un dólar a $31,47 según las cifras del Banco Nación, el más barato de todas las entidades bancarias, el salario mínimo equivale a 318,47 dólares. De este modo, en menos de tres años el SMVyM perdió 303,70 dólares por la devaluación durante el Gobierno de Cambiemos.

Pero la jubilación también sufrió este duro golpe al poder adquisitivo. Al 10 de diciembre de 2015, cuando asumió Macri, la jubilación mínima era de $4299 con un dólar a $9,75. De este modo, cada jubilado cobraba 440,92 dólares. Actualmente, este haber se encuentra en los $8096, unos 257,83 dólares. Así, en casi tres años, el ingreso básico de un jubilado perdió 183.09 dólares.

 

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