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Deuda Argentina

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La directora gerente del Fondo Monetario Internacional también sostuvo que Argentina «ha tenido relaciones turbulentas con el FMI durante tiempo», pero aseguró que el organismo está dispuesto a «apoyar las políticas que rompan ese ciclo de boom y caída».

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, afirmó que «hay una oportunidad» detrás de las negociaciones con los acreedores para que la Argentina «rompa con este ciclo» de caída de su economía, y consideró que para eso, el país debe «devolver la deuda a un nivel sostenible».

«Argentina es una historia compleja. Un país que ha pasado por ciclos de boom y caída durante décadas, que ha suspendido pagos ocho veces y ahora se encuentra en el noveno impago técnico, que esperemos que no se convierta en real», sostuvo Georgieva en una entrevista publicada hoy por el diario español El País.

También indicó que Argentina «ha tenido relaciones turbulentas con el FMI durante tiempo», pero aseguró que el organismo está dispuesto a «apoyar las políticas que rompan ese ciclo de boom y caída».

«Lo que vemos ahora es una oportunidad para que el país rompa con este ciclo y esa oportunidad debe anclarse en algo, que es devolver la deuda a un nivel sostenible», subrayó la titular del Fondo.

Abogó por «lograr un resultado positivo en las negociaciones con los acreedores con el fin de abrir un espacio» para que la economía vuelva al sendero de crecimiento, y destacó «cómo la sociedad argentina se ha unido en las negociaciones» por la deuda.

Remarcó que «por supuesto, como en todos los países, hay diferencias», pero consideró que Argentina «es un país con gran potencial económico».

«Respecto al presidente (Alberto Fernández), con el que he estado interactuando por asuntos económicos, le diré que quiere hacer lo correcto para el pueblo argentino y también para el papel que puede jugar el país en la región y en el mundo», afirmó la ejecutiva.

Aseguró que «si vienen al Fondo a pedir un programa de ayuda, trabajaremos duro en apoyar las políticas que rompan ese ciclo de boom y caída», señaló Télam.

El FMI dio un nuevo respaldo a la renegociación de la deuda argentina al considerar que es necesario un alivio de entre u$s55 y u$s85 millones de la deuda del país. En un comunicado, Kristalina Georgieva, Directora Gerente del FMI, sostuvo que «el peso actual de la deuda del país, será necesario un alivio substancial de los acreedores privados para restablecer la sostenibilidad con alta probabilidad de la deuda».

En el comunicado expresa: “Cuidar a las personas más vulnerables en Argentina y abordar la difícil situación económica del país han estado entre las prioridades más altas del presidente Alberto Fernández desde que asumió su cargo. Atender estos problemas se ha vuelto aún más apremiante a la luz de la pandemia del coronavirus y dado su importante impacto económico y sobre la salud pública. La nota técnica, que presenta nuestra visión sobre la capacidad de sostener deuda del país en el mediano y largo plazo, está destinada a servir de guía a las partes involucradas en la compleja situación de la deuda argentina.”

«El análisis del equipo técnico muestra que, teniendo en cuenta la capacidad de servir deuda y el peso actual de la deuda del país, será necesario un alivio substancial de los acreedores privados para restablecer la sostenibilidad con alta probabilidad de la deuda. Alentamos a un proceso de negociación colaborativo entre Argentina y sus acreedores privados con el objetivo de alcanzar un acuerdo que conlleve una alta participación», consideró.

Argentina ya admitió que no se cumplirá el plazo inicial del 31 de marzo para reestructurar su deuda. Ahora los acreedores y los funcionarios del gobierno están considerando un pago de US$1.400 millones que vence el 7 de mayo como una fecha más urgente para llegar a un acuerdo.

Tras una serie de conversaciones entre los bonistas y los funcionarios del gobierno en Buenos Aires en las últimas semanas, se da cuenta de que el pago de la deuda de mayo será la prueba para saber si se puede llegar a un acuerdo para evitar el default, según personas con conocimiento directo de las reuniones.

Aunque los bonos denominados en dólares conocidos como Bonars con vencimiento en 2024 se vendieron bajo la ley local, lo que facilita la extensión unilateral de la fecha de pago de mayo, un nuevo perfil forzado enviaría una mala señal a los acreedores que esperan llegar a un acuerdo de reestructuración de aproximadamente US$69.000 millones de notas extranjeras con precios menores en medio de la venta global.

La fecha de mayo representa uno de los mayores pagos en divisas del país este año. Tanto el presidente, Alberto Fernández, como el ministro de Economía, Martín Guzmán, admitieron que las conversaciones se extenderán más allá del 31 de marzo, que originalmente fue establecido como una fecha límite por el gobierno en su cronograma del proceso. El brote de la pandemia de coronavirus también se suma a los retrasos y un roadshow programado para explicar una eventual oferta a los acreedores en persona probablemente se realice mediante teleconferencias, dicen las personas involucradas en el proceso.

Un portavoz del Ministerio de Economía no respondió a una solicitud de comentarios. “Pensar que Argentina va a considerar un período de tiempo tan corto es pura ciencia ficción”, dijo Patrick Esteruelas, jefe de investigación en Emso Asset Management, con sede en Nueva York, en referencia a la fecha del 31 de marzo. “Argentina tiene un enorme stock de deuda en muchas manos diferentes”.

Aunque muchos gerentes de cartera de mercados emergentes sanan sus heridas de una venta histórica durante la semana pasada, no todos se centran en sus tenencias en Argentina en este momento.

Argentina necesita elaborar un plan de reestructuración creíble y razonable para que los acreedores eviten un default total al mismo tiempo que negocian pagos retrasados con el Fondo Monetario Internacional. Hasta ahora, no se han publicado detalles de una oferta, aunque se han contratado bancos para asesorar en el proceso.

Alejo Costa, un estratega de BTG Pactual, dijo en una nota a los clientes que un default total ahora parece ser el escenario “de referencia”.

Al mirar más de cerca los vencimientos este año, el gobierno debe a los bonistas US$14.800 millones en pagos en leyes locales y extranjeras durante el resto de 2020, según la consultora 1816 Economía y Estrategia, con sede en Buenos Aires. Esta cifra excluye todas las deudas en pesos.

Con vencimientos de US$235 millones en marzo y US$644 millones en abril, estos meses son menos difíciles debido a las reservas del banco central que ascienden a US$44.800 millones, de los cuales aproximadamente US$13.400 millones están plenamente disponibles, según la consultora Eco Go.

“Aunque Argentina tiene controles de capital autoimpuestos, las reservas netas son bajas”, dijo Marina Dal Poggetto, directora ejecutiva de Eco Go. El gobierno “no puede retrasar las negociaciones de la deuda por demasiado tiempo”.

Guzmán, el ministro de Economía, ha dicho que algunas reservas pueden ser asignadas para pagar intereses, pero no por mucho tiempo. Argentina tendrá que pagar intereses sobre tres bonos en dólares con ley de Nueva York el 22 de abril. El único pago de capital de derecho extranjero este año es una obligación de US$432 millones adeudada en francos suizos de un bono global con vencimiento en octubre, según datos compilados por Bloomberg.

“La próxima gran pregunta es si el gobierno seguirá pagando los cupones de bonos globales durante 2020 si la negociación de la deuda no se cierra en marzo”, dijo Ezequiel Zambaglione, jefe de estrategia en Balanz Capital Valores en Buenos Aires.

Si bien aún no se ha presentado una propuesta oficial de endeudamiento, el Fondo Monetario Internacional ha señalado que respalda un plan que apoye un alivio significativo de la deuda. En febrero, el fondo dijo que la carga de la deuda del país era “insostenible” y que los acreedores privados tendrían que hacer una “contribución significativa” para que el país recupere su equilibrio.

“No es crucial tener un acuerdo con el FMI antes que un acuerdo de deuda con los bonistas privados, pero creo que ayuda”, dijo Esteruelas. “Fernández heredó una importante cantidad de deuda sin credibilidad ante el mercado. Y esa credibilidad es extremadamente difícil de crear”.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, mantuvo un encuentro con la titular del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, en el marco del foro de ministros de finanzas de los países integrantes del G-20 que se lleva a cabo en Arabia Saudita. Tras la reunión, la titular del FMI aseguró –a través de un comunicado– que está dispuesta a apoyar al gobierno de Alberto Fernández «en sus esfuerzos para estabilizar la economía y reducir la pobreza» y destacó que se continuará discutiendo los planes «para garantizar una solución sostenible y ordenada de la situación de la deuda».

Luego de la charla que Guzmán mantuvo con Georgieva, el FMI difundió un comunicado donde definió la conversación como «otro intercambio fructífero» que se concentró en «los desafíos del país y el camino a seguir para garantizar un crecimiento más sostenible e inclusivo para la Argentina». Allí, Georgieva reconoció que «apoyé al ministro y el liderazgo del presidente Alberto Fernández, en sus esfuerzos para estabilizar la economía y reducir la pobreza», destacó.

Además, indicó que «sobre la base de la reciente misión del personal técnico del FMI a Buenos Aires», también se discutieron «los planes de las autoridades para garantizar una solución sostenible y ordenada de la situación de la deuda de Argentina».

En la misma linea, manifestó: «En este contexto, acogí el compromiso de las autoridades argentinas de continuar profundizando nuestra colaboración, a través de una Consulta del Artículo IV y oportunamente obtener un programa respaldado por el Fondo. Las modalidades de estos próximos pasos se seguirán discutiendo».

«Como dije desde el principio, nuestro compromiso y enfoque están con la Argentina y su población. Queremos ver que la economía argentina se recupere de manera duradera, que se reduzca la pobreza y que las argentinas y los argentinos prosperen», concluyó Georgieva.

El propio presidente Fernández había considerado «histórico» el paso dado por el FMI. «Es un triunfo de la razón, que por una vez no nos apeguemos a los dogmatismos y miremos la realidad», celebró al mismo tiempo que resaltaba que a pesar del avance «tampoco debemos ser exitistas».

En tanto, el ministro de Economía no ocultó «su satisfacción por el intercambio constructivo sobre los desafíos del país y el camino a seguir para garantizar un crecimiento más sostenible e inclusivo», según reza un comunicado emitido por la cartera que conduce.

En ese texto, el funcionario ratificó la intención de iniciar las consultas que prevé el Artículo IV del organismo. El ministro consideró que se trata de «un paso valioso que permitirá profundizar el entendimiento mutuo entre el gobierno argentino y las autoridades del FMI, en el camino a contar oportunamente con un nuevo programa con el organismo».

El artículo al que tanto Guzmán como Georgieva hacen referencia es el que avala un monitoreo anual sobre la economía de los países miembros y que hasta 2015 la Argentina había restringido esta revisión luego de que el presidente Néstor Kirchner cancelara la deuda que mantenía la Argentina con el organismo multilateral.

El ministro Guzmán ahora tiene en agenda un encuentro previsto con el secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Steven Mnuchin; con sus pares de México, Arturo Herrera; y de Francia, Bruno Le Maire, entre otros. La reunión con el funcionario norteamericano es importante porque ese país es el principal accionista del FMI y como tal tiene una mayor influencia en el organismo multilateral. De hecho, fue el Estado que promovió la autorización el endeudamiento que reclamó el entonces gobierno de Mauricio Macri y que terminó por desatar la mayor crisis de la Argentina de las últimas décadas.

La declaración completa de Kristalina Georgieva

«El Ministro Guzmán y yo tuvimos otro intercambio fructífero sobre los desafíos del país y el camino a seguir para garantizar un crecimiento más sostenible e inclusivo para la Argentina. Apoyé al ministro, y el liderazgo del Presidente Alberto Fernández, en sus esfuerzos para estabilizar la economía y reducir la pobreza.

«Sobre la base de la reciente misión del personal técnico del FMI a Buenos Aires, también discutimos los planes de las autoridades para garantizar una solución sostenible y ordenada de la situación de la deuda de Argentina. En este contexto, acogí el compromiso de las autoridades argentinas de continuar profundizando nuestra colaboración, a través de una Consulta del Artículo IV y oportunamente obtener un programa respaldado por el Fondo. Las modalidades de estos próximos pasos se seguirán discutiendo.

«Como dije desde el principio, nuestro compromiso y enfoque están con la Argentina y su población. Queremos ver que la economía argentina se recupere de manera duradera, que se reduzca la pobreza y que las argentinas y los argentinos prosperen.»

El ministro de Economía, Martín Guzmán se reunió con el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steve Mnuchin en lo que voceros de la cartera económica consideraron fue un “muy buen” encuentro. La posición de Estados Unidos es determinante tanto en las negociaciones con el FMI como con los acreedores privados.

Luego de la reunión el propio Mnuchin emitio un tuit destacando que había tenido una “conversación productiva” con el ministro argentino acerca de sus planes para implementar sus políticas económicas.

Del encuentro también participaron el subsecretario para Asuntos Internacionales del Tesoro, Brent McIntosh, y el representante argentino ante el Fondo Monetario, Sergio Chodos.

En un tuit posterior, el propio Guzmán agradeció el gesto del secretario del Tesoro y consideró “por demás alentador encontrar coincidencias».

El apoyo del gobierno norteamericano, que detenta el 16,5% del poder de voto en el directorio del FMI, es clave para la renegociación con el organismo y también para la restructuración que el gobierno de Alberto Fernández les proponga a los acreedores privados.

El encuentro tuvo lugar en el marco de la segunda jornada de la reunión de ministros de Finanzas y presidentes del Banco Central del G20, en cuyo plenario de ayer Guzmán pidió la “cooperación” de los países miembros de este foro internacional para lograr la “sostenibilidad” de la deuda argentina.

Guzmán también mantuvo reuniones bilaterales con sus pares de México, Arturo Herrera; y de Canadá, Bill Morneau, en las cuales se apuntó a afianzar el diálogo entre los países y fortalecer las relaciones entre la Argentina y el mundo.

En la primera jornada, Guzmán ya había mantenido varias entrevistas bilaterales, comenzando con la directora del FMI, Kristalina Georgieva, con quien acordó el reinicio de las misiones de “revisión” (conocidas como “de artículo 4”) y coincidieron por primera vez, tanto en los comunicados de Georgieva como en los de Economía, que comenzarán que los negociadores de ambas partes comenzarán a discutir un “programa” económico.

En la jornada de ayer el ministro también se reunió con sus pares de Alemania, Olaf Scholz; de Francia, Bruno Le Maire; de Suiza, Ueli Maurer; de India, Nirmala Sitharaman; y de Arabia Saudita, Mohammed Al-Jadaan.

La reunión con Le Maire, que actualmente encabeza el “Club de París”, un grupo informal de acreedores oficiales (gobiernos y agencias gubernamentales de seguros, garantías e inversiones) de la Argentina, es importante para que Guzmán logre sus objetivos de prorrogar vencimientos por 1.900 millones de dólares remanentes de una negociación de 9.400 millones de dólares realizada en 2014 por Axel Kicillof, y reducir la tasa de interés, actualmente de 9%.

En todos los encuentros, señaló un comunicado de Economía, “los ministros le manifestaron a Guzmán el apoyo de sus países a las negociaciones que lleva adelante la Argentina para reestructurar su deuda soberana y acordaron una agenda de cooperación en pos de afianzar los vínculos estratégicos bilaterales”.

Además, la Ministra de India le anticipó la intención de su país de realizar inversiones productivas en la Argentina.

G20 y después

La India es el próximo país que estará a cargo de la presidencia del G20.

El G20 es un foro que se constituyó en 1998, en medio de la tormenta financiera internacional por las crisis en los países del sudeste asiático. Lo integran 19 países y la Unión Europea. Los países son la Argentina, Australia, Alemania, Brasil, Canadá, China, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, Corea del Sur, México, Rusia, Arabia Saudita Sudáfrica, Turquía, Reino Unido y Estados Unidos.

Luego de su participación en la reunión de ministros del G20 (la cumbre de Jefes de Estado tendrá lugar en la segunda mitad del año), Guzmán viajará a Estados Unidos. El lunes estará en Washington, donde tomará contacto con el Fondo y otras instituciones multilaterales, como el Banco Mundial y el BID y el martes viajará a Nueva York, donde tomará contacto con bancos y fondos de inversión, los principales tenedores de deuda argentina.

El ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, afirmó que los más de US$ 40.000 millones hasta ahora desembolsados por el Fondo Monetario Internacional (FMI) «se utilizaron para pagar las deudas», antes contraídas.

Así lo expresó esta tarde el ministro al participar de la jornada de cierre de la 40ma. Reunión Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) que se realizó en Bariloche.

Lacunza afirmó que los más de US$ 40.000 millones hasta ahora desembolsados por el Fondo Monetario Internacional «se utilizaron para pagar las deudas», antes contraídas.

«Los números están ahí; se usaron para eso», enfatizó Lacunza ante un auditorio de ejecutivos de empresas e inversores.

El ministro agregó, además, que la deuda que tiene el Gobierno «número más, números menos, es el déficit fiscal».

«Y si a eso (el déficit) le sumamos la deuda no reconocida y, número más, numero menos, da (el monto de) la deuda», dijo Lacunza.

En otro momento de su exposición, el funcionario enfatizó que «no se puede resetear la Argentina cada cuatro años» cuando hay elecciones sino que hay que tener «un conjunto de políticas y cosas que no se rediscutan, como pasa en países vecinos, y que se traduce en crecimiento sostenido y reducción de la pobreza», así lo reseña Télam.