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Marta Minujín agita su smartphonecomo si fuera una maraca. Lo suyo parece la descripción de una pesadilla gótica. «¡Que horror!, ¡Que horror!», repite con el sonido afónico que la caracteriza. «¿No hay Internet?». Estamos en una cafetería en la planta alta de un shopping y ella, la única artista visual que cualquier persona reconoce hoy en Buenos Aires, intenta reenviar un mensaje en el WhatsApp, un texto sobre ella que alguien posteó en Instagram acompañando una foto sacada entre los pasillos de gomaespuma de «Menesunda Reloaded» (Menesunda Recargada), la tercera versión de su ambientación happening que se puede ver en el New Museum de Nueva York, hasta el 26 de este mes (y que podría seguir rumbo a Tate Liverpool en 2020).

Minujín ha llegado a la cafetería sin sus característicos Rayban. Dice que lo hace para que no la vuelvan loca. Está aquí en modo incógnito, descubriendo sus ojos casi olvidados tras la fachada de un personaje que es, acaso, su obra cumbre. Pero resulta raro: el recuerdo de su mirada se volverá huidizo un rato después. Como si nunca hubiéramos visto por debajo de sus lentes.

Es el final de su jornada que empieza unas horas después del mediodía en su taller factoría de la calle Humberto Primo, en el barrio de San Cristóbal. Allí, desde junio, Minujín dedica por lo menos una hora del día a revisar personalmente y de forma exhaustiva los posteos que los visitantes al New Museum hacen en Instagram de «Menesunda Reloaded» . Más que una maratón narcisista, se trata de una forma de vigilancia: su smartphone deviene torre de control, un panóptico foucaultiano a través del cual la revisa el comportamiento del público en el laberinto que causó sensación y polémica la primera vez que se montó (en coautoría con Rubén Santantonín y un team de colaboradores), en julio de 1965 en el Instituto Di Tella.

Minujín bucea entre todos los hashtags relacionados con ella y La Menesunda: pesca y repostea. «Fue tal la vanguardia de mi proyecto original que parece que la obra hubiera sido hecha para instagramers. Lo malo es que no la están viendo de a uno, como estuvo pensado. Son miles y miles de fotos todos los días. La gente vive ahí adentro». Exagera. Acaso no sean miles pero sí es cierto que son muchos y lo mejor es lo que escapa de su control a ocho mil quinientos kilómetros de distancia del Bowery neoyorquino.

«Encontré una foto de dos tipos con un perro. ¡Y no me gustó! ¡Me enojé mucho!». Dice que le escribió inmediatamente al director del museo y al curador, el italiano Massimiliano Gioni. Le contestaron que una ley de la ciudad permite que los autistas entren a los museos acompañados de animales. Pero la pesquisa siguió. «Me puse a seguir las cuentas de estos chicos y vi que nada que ver».

Es curioso escucharla. Como si la creadora de la obra también tuviera que trabajar como guardiana de sala, con un celo que ningún empleado pondría. «Mientras yo estuve ahí dejaban entrar sesenta personas por hora, pero después empezaron a meter doscientas, trescientas. Y no puede ser. Tampoco deberían entrar menores de 16 años y en las fotos ves chicos todo el tiempo. Se lo dije al curador».

-¿Y que te respondieron?

-Dejaron de contestarme después de los primeros mails que les mandé. Tampoco me quieren decir cuánta gente la fue a ver la muestra hasta ahora porque saben que están ingresando más personas de las que deberían. ¿Por qué no preguntás vos a ver si te dicen?

En el departamento de prensa del New Museum son amablemente vagos. «No tenemos un número exacto disponible en este momento, pero decenas de miles de visitantes han pasado por la exposición», contestan. Minujín busca otra imagen en su celular. «Mirá acá, se ve que entraron siete personas en el túnel de gomaespuma que tendría que ser de a uno. ¡Una barbaridad! ¿Sabés que me dijeron cuando me quejé?»

-No.

-Me dijeron que bueno, que en el siglo XXI la gente entra así. Que empiezan a empujar y se cansan de hacer cola.

Olimpia Dior es el nombre de una performer que está en la nómina de los actores que ocupan el lugar del matrimonio que descubre su intimidad ante el público. Algo que en 1965 levantó la temperatura del escándalo mediático. Ahora la que se escandaliza es la propia artista. La cama está pensada para dos pero en la cuenta de Instagram de Olimpia Dior, que se parece mucho a Ludovica Squirru, Minujín ha encontrado tres, cuatro hasta cinco personas al mismo tiempo. «Yo quería que hubiera una pareja argentina para recordar a La Menesunda original pero por ley tuve que optar entre un elenco vocacional que está disponible para hacer cosas en el New Museum. Igual son todos geniales, mucho más libres. Cada pareja hace un turno de cuatro horas, pero pronto empezaron a hacer lo que querían. Tomaron La Menesunda como si tomaran el control de un barco. Me hubiera gustado viajar y hacerles entrevistas a los actores porque parece que adoran estar ahí. aman.Pero no me pagan el pasaje y viajar sale cinco mil dólares. Y como está el dólar ahora.».

Un horror, sí, informó La Nación.

La Subsecretaría de Gestión Cultural invita a disfrutar de nuevas propuestas artísticas que tendrán lugar durante el próximo fin de semana en el Teatro del Muelle.

Este viernes 13 de septiembre a las 21.30 horas en la sala de Av. Rawson 60 se presentará La GraNNada-Percusión con señas en un show único denominado “BONSAI”.

En esta oportunidad el grupo deleitará al público con esta versión íntima a través de instrumentos de diversidad tímbrica, como balafones, N`Goni, Mbiras, handpan. De este modo, sobre el pulso característico de los tambores y la dirección por señas, buscarán la creación de climas únicos y distintos a los anteriormente logrados.

Por otra parte, el sábado 14 a las 22 horas el reconocido músico guitarrista Daniel Acuña dará un show especial en el cual presentará su nuevo disco «Horizontes».

La velada llevará al público por diversos géneros musicales que van del folclore, tango, pasando por bossa nova y baladas varias. También compartirá algo de rock nacional y The Beatles. El mismo contará con artistas invitados, informó El Chubut.

Le Parc, Erlich, Da Rin, Lydis. Son algunos de los artistas que exhiben sus propuestas en los museos y centros culturales de la ciudad. Lo que hay para ver.

Es muchísimo y muy bueno lo que ofrecen los museos y centros culturales de la ciudad. Se podría decir que, para los amantes de las muestras y actividades culturales, Buenos Aires es la ciudad ideal, ya que es imposible aburrirse, sobre todo en fines de semana. Hay de todo, para todos los gustos y todas las edades. Y, también, para todos los bolsillos.

Aquí te presentamos una guía con algunas recomendaciones – con precios, direcciones y horarios- que van desde las muestras más visitadas hasta ciertas perlitas escondidas que vale la pena descubrir. En todos los casos, es recomendable salir temprano, con itinerario en mano, para hacer un buen recorrido y aprovechar al máximo las distintas opciones en sábado y domingo.

Las imperdibles muestras temporales

El gran Le Parc, en Bellas Artes

Si todavía no fuiste a verla, este fin de semana es una excelente oportunidad para que saldes tu deuda con el buen gusto. Julio Le Parc, el autor de La esfera azul que donó al CCK, es uno de los artistas más importantes del siglo XX y es nuestro. Cumplió 90 el año pasado y los homenajes siguen hasta hoy. A tal punto es ‘la estrella del momento’  que, en materia de arte, se dice que 2019 es “el año Le Parc”. Nacido en la provincia de Mendoza, reside desde 1958 en París. Justamente es el trabajo realizado en esos años el que se exhibe bajo el nombre de Transición Buenos Aires-París 1955-1959. Con curaduría de Mariana Marchesi, se puede visitar hasta el 17 de noviembre. Es una selección de 104 obras tempranas – principalmente monocopias, gouaches y acuarelas sobre papel- que exploran la forma, el movimiento y la luz. A diferencia de las que se presentaron en el CCK y en el Colón, esta es una muestra pequeña que da cuenta de los primeros años en la carrera del artista.

Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA): Av. del Libertador 1473. Recoleta. Horario: 10 a 20 horas. La entrada es gratuita.

Leandro Erlich en el MALBA 

Otro grande argentino, el maestro del “arte óptico”, que juega con la ilusión perceptiva del ojo humano. Recordado por haberle “cortado la punta” al Obelisco, entre otras muchas performances que engañan a la vista. Hasta el 27 de octubre presenta Liminal, la primera exposición antológica de su obra en todo el continente americano que reúne una selección deveintiuna instalaciones, producidas desde 1996 hasta la fecha. El título refiere a una zona existente en el umbral de otro espacio, remite a la posición de estar a punto de cruzar hacia o entrar en un lugar o estado de existencia específicos, pero sin llegar nunca del todo. Impacta especialmente La pileta, obra que se presentó en la Bienal de Venecia en 2001 y que hace creer al visitante que está dentro de ella.

Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA): Av. Figueroa Alcorta 3415. Palermo. Horario: de 12 a 20 horas. Entrada general: $200. Menores, estudiantes y jubilados: $100.

Mariette Lydis en el Sívori

Lydis fue una pintora e ilustradora austríaca (1887-1970) que vivió en Buenos Aires donde llegó a ser muy conocida por su obra figurativa, en su mayoría retratos, desnudos y naturalezas de gran delicadeza y exquisitez. Antes de morir donó sus obras al Museo Sívori y quedaron en un depósito hasta que esta muestra antológica las rescata. En el marco del proyecto Transurrealismo que propone el Museo, la exhibición Mariette Lydis. Transicionar lo surreal reúne más de 200 piezas entre las que hay 40 pinturas de la Colección Sívori. Sus obras, que se caracterizan por la presencia de una luz tenue y teatral, abordan temas como las guerras, el hambre y la locura. La muestra cierra el lunes 23 de septiembre.

Museo Sívori: Av. Infanta Isabel 555. Horario: de 12 a 20 h. Valor de la entrada: $50

Flavia Da Rin, en MAMBA

Hasta el 29 de septiembre se puede verQuién es esa chica. Se trata de una exposición retrospectiva de fotografías de la artista Flavia Da Rin, con curaduría de Laura Hakel: fotografías digitales intervenidas. Y hasta el 3 de noviembre, la muestra Una historia de la imaginación en la Argentina presenta visiones de la pampa, el litoral y el altiplano desde el siglo XIX a la actualidad, curada por Javier Villa.

Para ir con los chicos 

Si estás cerca del río, podés darte una vuelta por la Colección Fortabat, en Puerto Madero, del lado Este, en la calle Olga Cossettini 141. Los fines de semana, está abierta de 12 a 20 y cuesta $140 pesos la entrada. Los chicos, jubilados, estudiantes y docentes pagan $80. Si es tu primera incursión o hace mucho que no vas, te conviene hacer una visita guiada. Hay una el sábado a las 17 y dos el domingo, a las 15 y a las 17.

Otra opción es sumarte al proyectoExplorando la colección #4, para profundizar el conocimiento sobre las obras del acervo de Amalita Fortabat. El ciclo comprende dos instancias en el año en las que se investiga y exhibe una obra de la colección en diálogo con una producción de un artista contemporáneo. En la edición que está vigente ahora y hasta el 3 de noviembre, se seleccionaron dos obras de la artista Alicia Carletti, con la curaduría de Verónica Gómez y la artista Alita Olivari realizó obras para la exhibición. Para los más chicos, hay untaller de Stop Motionel sábado a las 16, donde pueden crear una animación a partir de los personajes y las escenas de esas obras. Y, al final de la actividad, se proyecta y se comparte con los adultos el trabajo realizado.

Además, en la Usina del Arte, Caffarena 1, esquina Pedro de Mendoza el sábado 14/9 de 11 a 18 horas, hay un espacio exclusivo para la primera infanciallamado Iupi, con entrada gratuita. Hay actividades, espectáculos, talleres de música y artes visuales relacionados con las obras que se exponen. Todo para niños divididos por edades: de 0 a 3 años, de 4 a 7 y de 8 a 12.

Moda y arte conceptual para toda la familia

En La Boca, este sábado 14 de septiembre a las 16 tendrá lugar el Desfile Minimal,en la explanada de la Fundación Proa, que conecta la calle con el Riachuelo. La dirección es Av. Pedro de Mendoza 1929 (y Caminito), con entrada gratuita. La cátedra Saltzman de la Carrera de Diseño de Indumentaria de la Universidad de Buenos Aires presenta unos 70 diseños de sus alumnos, inspirados por los artistas de la exhibición de arte minimalista y conceptual de Proa. La música, a cargo de Felipe Zamorano Graffigna, narra ese encuentro de lenguajes entre lo local y la obra de los artistas. 

Si sos adolescente o tenés hijos en edad de serlo, el Centro Cultural Recoleta es una excelente opción para este fin de semana. Durante sábado y domingo, desde las 11 de la mañana y hasta las 10 de la noche, tendrá lugar allí la tercera edición del Festival Clave 13/17, el encuentro centennial hecho por y para adolescentes que reunirá booktubers, cosplayers, gamers, k-pop y freestylers. Habrá obras de teatro, danza, lecturas, exposiciones y recitales, con entrada gratuita, informó El Clarín.

El mismo se realizó con el objetivo de tratar temas importantes para las provincias como lo son el federalismo y financiamiento, y la formación. Desde la Patagonia se propuso crear un “Ministerio de las Culturas” y Chubut puntualmente, bregó por un trabajo en conjunto con los Pueblos Originarios. 

El secretario de Cultura de la Provincia del

Chubut, Matías Cutro, participó durante el pasado fin de semana, del “Encuentro Federal de Cultura”, realizado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el cual fue organizado por la Plataforma Federal de Cultura, un espacio de reciente creación que aspira a una cultura diversa, nacional y popular, “a través de la reflexión colectiva y el debate”, con el objetivo de generar propuestas de políticas públicas culturales. 

El encuentro se llevó a cabo con la presencia de promotores culturales, militantes, trabajadores del sector, artistas y funcionarios del área cultural de distintas partes del país. 

Los principales temas que se trataron fueron el federalismo, el financiamiento, el fomento y la formación. Desde allí, se recorrieron diferentes necesidades vinculadas a la acción del Estado en relación a las organizaciones culturales y artísticas de base territorial, la diversidad cultural nacional, el trabajo en el sector cultural y artístico (así como la cuestión sindical), la convergencia digital y sus desafíos, la carencia de un modelo de formación artística, entre varias más. 

Todo lo que se aportó en dicho encuentro, fueron plasmados en un documento, el cual irá acrecentándose con los aportes puntales de cada encuentro, ya que este no será el único. 

El objetivo de esto es “seguir consolidando propuestas para fortalecer las políticas públicas en Cultura de cara a la Argentina que se viene y que precisa de todas y todos para ser justa, también, en lo cultural”. 

Verdadero federalismo 

Con respecto a esto, Matías Cutro, se mostró muy contento por haber participado de este encuentro, ya que se trataron estos cuatro temas importantes y destacó el aporte que se realizó desde la Patagonia. Cutro hizo uso de la palabra en representación de nuestra provincia, pero también como representante del Ente Patagónico de Cultura (que integran el resto de las provincias de la región), y remarcó que el objetivo es “tener un verdadero federalismo”. 

“Nuestra participación tuvo que ver con fortalecer la identidad de cada región y provincia a través de la cultura, que se contemple el trabajo de artistas, hacedores culturales y pueblos originarios. Que el federalismo sea la identidad propia de cada región y el trabajo conjunto con los Pueblos Originarios”, precisó Cutro.

Con respecto al financiamiento, el Secretario manifestó: “La idea es que en un futuro se logre la creación de un Ministerios de las Culturas, y así dejar atrás el título de Secretaría de Cultura de la Nación que le dio el Gobierno Nacional en los últimos tiempos. Así se podrán generar fuentes de financiamiento y se logrará que los privados puedan ser ordenados para que tengan su aporte y den su fruto en el área cultural”. 

“Eso es fundamental para que no tengamos que venir a Buenos Aires a buscar fondos o programas, sino que podamos nosotros fortalecer la propia identidad chubutense y patagónica”, expresó Cutro en diálogo con la prensa. 

“El federalismo tiene que ser real, no sólo por provincia y región, sino para que la cultura atienda a todos los sectores como la infancia, la tercera edad, la discapacidad y el género, así se fortalecerá un verdadero federalismo”, finalizó el Secretario de Cultura del Chubut.

El periodista y narrador cierra «aliviado» la saga que inició Stieg Larsson con La chica que vivió dos veces, sexta y última entrega del famoso policial sueco; «Salander es un ícono del feminismo», dice.

Puede que al morir -en noviembre de 2004, a los 50 años, a causa de un infarto de miocardio- el periodista de investigación sueco Stieg Larsson, antiguo trotskista y militante antifascista convencido, ni soñara siquiera con llegar a publicar algún día la trilogía policial que había entregado a un editor. Mucho menos hubiera podido sospechar en lo que se convertiría 15 años después su historia en tres entregas sobre Mikael Blomkvist, un periodista muy parecido a él de la revista Millennium(remedo de Expo, que cofundó en 1995 y en la que trabajaba), y una hacker inadaptada, punk y bisexual con memoria fotográfica llamada Lisbeth Salander.

Desde la publicación de Los hombres que no amaban a las mujeres,en 2005, a la fecha, la obra de Larsson se convirtió en un fenómeno mundial que implantó la moda de la novela negra escandinava durante casi una década. La trilogía original se convirtió en una saga de seis entregas, a partir de que la editorial sueca Norstedts designó, en 2013, al escritor y también periodista sueco David Lagercrantzcomo continuador, y Millennium no solo ya lleva cinco adaptaciones al cine (tres producciones suecas y dos norteamericanas), sino que también suma más de cien millones de ejemplares vendidos en todo el mundo. Sin contar con la escandalosa publicidad que le dio al fenómeno la agria batalla en tribunales de los herederos de Larsson por la gallina de los huevos de oro: a un lado, Eva Gabrielsson, su compañera durante 30 años con la que no estaba casado, y al otro, Erland y Joakim Larsson, padre y hermano del escritor, con los que apenas tenía contacto.

En medio de esa tormenta legal, entró en juego Lagercrantz como continuador del fenómeno, con la cuarta entrega, Lo que no te mata te hace más fuerte(2015). Y ahora, «aliviado», dice, le pone punto final a la saga con la sexta y última entrega: La chica que vivió dos veces(Destino), lanzada en 50 países. «Al escribir la última frase estaba pensando en Lisbeth Salander, pero también en mí, por la libertad que siento», explica. «Ha sido una experiencia apasionada, pero no quiero quedarme estancado. Soy periodista y me gustan los retos, ahora puedo volver a crear mis propios personajes, no tan fuertes, sino más bien un poco neuróticos y vulnerables, como soy yo», confiesa satisfecho. «Muchos editores me han suplicado que continúe y lo seguirán haciendo, pero seré fuerte y diré siempre que no».

Y ese cierre definitivo le permite a Lagercrantz hacer ahora balance de la saga y del legado de Larsson, a quien no llegó a conocer. «No tenía ni idea de su existencia, ni siquiera como periodista. Muy poca gente lo conocía -recuerda-, y quizá por eso los editores no habían leído su obra cuando él aún vivía ni lo publicaron». Cosa que había cambiado drásticamente una década después, y por eso Lagercrantz fue el escogido para tomar el relevo de la saga, porque por entonces el sucesor ya era un escritor muy popular y de prestigio. No solo había publicado la novela El enigma de Turing, sino también Soy Zlatan, la biografía del futbolista Zlatan Ibrahimovic, que, con medio millón de ejemplares vendidos en su país, había hecho más por la promoción de la lectura entre los chicos suecos que cualquier política gubernamental.

Lagercrantz aún recuerda «el escalofrío irresistible, como el de un periodista frente a una exclusiva», cuando recibió la propuesta de continuar la saga. Y también la «preocupación y el miedo» por estar a la altura. «Luego, al darme cuenta de que funcionaba, añadí algo más personal en las siguientes novelas», dice. «Creo que comparto con Stieg las mismas ideas políticas y la preocupación social, pero a mí me interesa más la psicología de los personajes. Los míos son más vulnerables».

«Fue una experiencia maravillosa, pero la guerra por los derechos fue algo muy triste», matiza. Una batalla legal que «finalmente perdieron el padre y el hermano y me supo mal», confiesa. Sobre todo, «cuando el escándalo ocupaba los titulares de los periódicos y no la guerra de Siria o la crisis de los refugiados». Pero reconoce que esa publicidad indirecta «ayudó a difundir la obra de Larsson y su lucha contra el odio y la intolerancia entre las nuevas generaciones».

Para Lagercrantz, el gran tema de la saga no es tanto el racismo, el odio o la corrupción generalizada, aun en la civilizada Suecia, sino más bien «la violencia contra las mujeres». «Salander es un ícono del feminismo, no complace a nadie ni necesita que la rescaten, rechaza el lugar de víctima o presa y se convierte en cazadora», dice, en referencia al leitmotivde la última entrega.

En La chica que vivió dos veces,Salander debe enfrentarse a su último gran enemigo, su propia hermana gemela, quizás al servicio de la mafia rusa, mientras Blomkvist investiga las fábricas de fake newsy los ataques informáticos provenientes de la ex Unión Soviética. Y la compleja trama que comienza con el asesinato de un vagabundo en Estocolmo acababa con la caída del ministro de Defensa sueco. «Siempre soñé con escribir una historia que atravesara todos los estratos sociales, del más bajo al más alto. Cuando el poder está corrupto, corrompe hacia abajo a toda la sociedad», puntualiza, con el ejemplo de «la sociedad americana plagada de mentiras, porque su líder, Trump, miente todo el tiempo», dice. Pero el tema central de la novela es la intoxicación informativa o la desinformación en la era digital. «Es el gran problema de nuestro tiempo. Antes, los hackerseran individuos aislados; ahora, son Estados que atacan a la democracia. Siembran la mentira, el odio y, en definitiva, la violencia, y los líderes populistas aprovechan esa propaganda. De hecho, sabemos que este tipo de webs y hackersrusos influyeron en la elección de Trump», señala. Lagercrantz incluso teme que este fenómeno explique el auge de la ultraderecha tanto en Suecia como en toda la Unión Europea.

Y por último, un tema que irrita al escritor: las adaptaciones americanas de la saga a la pantalla, tanto la de David Fincher, de 2011, protagonizada por Daniel Craig, como, sobre todo, la última, de Fede Álvarez, de 2018, basada en su novela Lo que no te mata te hace más fuerte. «Los actores están bien, pero la película, terrible, muy mala. Hollywood no entendió la esencia de Millenniumni el alma de los personajes. Realmente me molesta, porque lo convirtieron en un thrillerde acción comercial», fustiga. Y la cosa no acaba ahí, porque dice: «Estamos luchando por recuperar los derechos de la saga», informó La Nación.

Villa Crespo, el barrio porteño más creativo de la ciudad en 2019, empezó a mover sus piezas en el marco del Circuito Local De Intervenciones Culturales (CLIC), proyecto que ganó el concurso de Barrios Creativos del Ministerio de Cultura de la ciudad de Buenos Aires. A la agenda de actividades, que incluye rondas culturales, el primer festival barrial de cine de Buenos Aires (“Vecine”) y una serie de talleres y jornadas, ayer se sumó Enroque, el primer experimento de intercambio entre diez comercios barriales y diez galerías de arte.

Las experiencias visuales colaborativas continuarán hoy, de 15 a 19. Si el circuito se hace a pie, el recorrido por las treinta cuadras a la redonda puede consumir esas cuatro horas. Vale la pena: es cuestión de usar calzado cómodo y salir a caminar por un mapa alternativo del arte contemporáneo.

Entre las galerías participantes hay algunas canónicas, como Ruth Benzacar, Nora Fisch, Hache y ArtexArte; otras de espíritu comunitario, como Pabellón 4 y Fundación Par, y varias jóvenes: Moria, Selvanegra y la irreverente UV.

Esta tarde, las obras del fotógrafo Ariel Ballester (de Fundación ArtexArte), la tandilense Celina Eceiza y el marplatense Mariano Ullúa (Moria), Daniel Joglar (Ruth Benzacar), Cynthia Kampelmacher (Nora Fisch), la ilustradora Verónica Krömer (Fundación Par), Rodolfo Marqués (Atocha), el cordobés Fabián Nonino (Selvanegra), el pintor y videoartista montevideano Guzmán Paz (UV), Mariana Villafañe (Pabellón 4) e Ivana Vollaro (Hache) intentarán hacer clic entre vecinos y visitantes del barrio y los espacios donde se exhibe y comercializa arte contemporáneo.

Pasarán cosas

«Pasarán cosas muy interesantes», promete la politóloga Herminda Lahitte, una de las responsables de la galería Hache junto con Silvina Pirraglia y alma máter de Enroque. Hache integra Lista, un circuito de divulgación y apertura simultánea de las galerías de Palermo y Villa Crespo los primeros sábados de cada mes, de marzo a diciembre. Si no se vuelve a repetir en lo que queda del año, Enroque coincidirá con Lista por única vez en tiempo y lugar.

Entre otras propuestas, habrá situaciones performáticas con participación voluntaria de vecinos y asistentes, exposiciones de fotos, dibujos y esculturas en sitios tan atípicos como una casa de iluminación o la Petro II (Lavalleja 1090), playa de estacionamiento y comedor preferido por los taxistas del barrio. Seis de ellos posaron para los retratos fotográficos de Ballester y, a su vez, fotografiaron los amuletos de sus taxis. Las fotos de los conductores se exhiben en ArtexArte. También se idearon intervenciones de locales como viveros, talleres mecánicos y kioscos, como la que preparó Vollaro en Istanbul Maxiquisoco (Estado de Israel 4741) con un cartel que publicita arte las 24 horas. A la vez, en la vereda de la galería, en Loyola 32, ella y los dos comerciantes turcos servirán café «a la turca» y varias exquisiteces preparadas por las familias de los socios.

En la peluquería Guapas, situada en Ramírez de Velasco al 1200, a pocos pasos de la galería Benzacar, Joglar expone un conjunto de delicados móviles hechos con piezas de plástico y tanzas. Hoy, mientras las clientas que hacen honor al nombre del local se tiñen o recortan el cabello, dos manicuras atenderán a otras en la galería de arte. En el vivero Verde Nuevo, de Gurruchaga 302, Nonino expone varios ejemplares de su proyecto botánico-artístico llamado Maleza, con tintas de yuyos y plantas autóctonas de su tierra natal: el pueblo de Morrison, ubicado al sur de la provincia de Córdoba. Para la ocasión, el artista imprimió un cuadernillo con copias de los dibujos y relatos autobiográficos, que se distribuye en forma gratuita.

Demián Adler, coordinador de CLIC y mentor del barrio a la hora de conformar el colectivo de gestores y artistas que presentó la propuesta ganadora del concurso Barrios Creativos, cuenta a LA NACIONque «comerciantes y trabajadores del barrio se coparon» con el proyecto y participaron sin dudar. «Enroque es una actividad muy importante para CLIC porque al unir las galerías de arte contemporáneo con los locales comerciales clásicos, junta las dos puntas más extremas de la cultura de un barrio: las galerías, por un lado, que desde el prejuicio se las ve como lugares para entendidos, y los locales comerciales clásicos». Con entusiasmo, los comerciantes (convertidos en galeristas por 48 horas) confirmaron la visión de Adler.

A brillar, Villa Crespo

El objetivo central de CLIC es, entonces, iluminar la cultura de Villa Crespo. Si bien no todo lo que transcurre en un barrio es artístico, se puede decir que sí es cultural. «La gran mayoría de los comercios terminaron involucrados en el proceso y esperamos que también sean parte de las obras», dice Lahitte.

En la librería La Casa del Árbol (avenida Córdoba 5217), bar y centro cultural de Villa Crespo, Kampelmacher insertó en los estantes poblados de libros fragmentos de una obra hecha con «origamis bastardos» de un verde similar al de las hojas de un árbol. En una mesa, creó una instalación que se asemeja a un set de pistas sobre la lectura, la escritura y la experiencia literaria. Marqués, de la galería Atocha, trabajó con el dueño de la casa de caños de escape y silenciadores para intervenir la vidriera del comercio tuerca. Y en la histórica disquería RSG, de la avenida Corrientes 5233, Villafañe recrea el sonido y la vibración de los discos de vinilo mediante una obra inspirada en la primera canción del primer disco solista de George Harrinson, All Things Must Pass.

«Queremos reforzar la relación entre locales, galerías y vecinos, alimentando el sentido de pertenencia y generando alianzas afectivas y estratégicas. Las galerías quieren convocar a consumir arte contemporáneo a toda la comunidad, no solo a su público habitual», apunta Lara Marmor, curadora invitada junto con Sebastián Vidal Mackinson para imaginar las diferentes estrategias del ajedrez del arte en el tablero de Villa Crespo.

Con una receta que mezcla la comunicación directa con la estética del fanzine, el dúo conformado por Eceiza y Ullúa diseñó una gran cantidad de volantes gastronómicos que interviene la fachada del restaurante Molino Norteño (Apolinario Figueroa 101). Mientras, en la vidriera del local JT (Humboldt 291), de Jessica Trosman de exhibe una obra de arte textil de Guzmán Paz, que configura un escenario marino con dos bañistas. En la galería UV, a una cuadra de allí, una pintura de este artista uruguayo integra la muestra Video amigas. Nuevo videoarte uruguayo. Un pantallazo de los últimos 20 años del enigmático y genial video uruguayo. Como se dijo antes, las puertas de las galerías de Villa Crespo estarán abiertas a vecinos y visitantes de otros barrios.

Krömer, que exhibe ocho ilustraciones sobre papel en Luces de Buenos Aires (Aguirre 940), imprimió para la ocasión decenas de stickerscon sus expresivos dibujos y, además, proyectará imágenes de sombras en una de las paredes del comercio repleto de lámparas. Los brillos del arte resplandecen en una de las últimas tardes invernales de 2019.

Para no perderse ni una sola jugada

Estas son los diez puntos de encuentro donde, en forma sincronizada, artistas, comerciantes y público harán clic esta tarde, de 15 a 19.

1) Galería Atocha (Batalla de Pari 613) – Silenciadores/Caños de escape (Honorio Pueyrredón 1999)

Artista: Rodolfo Marqués

2) Fundación ArtexArte (Lavalleja 1062) – La Petro II/Maxifood y comedor (Lavalleja 1090)

Artista: Ariel Ballester

3) Fundación Par (Thames 808) – Luces de Buenos Aires/Casa de iluminación (Aguirre 940)

Artista: Verónica Krömer

4) Galería Hache (Loyola 32) – Istanbul Maxiquiosco (Av. Estado de Israel 4741)

Artista: Ivana Vollaro

5) Galería Moria (Apolinario Figueroa 134) – Molino Norteño/Restaurante (Apolinario Figueroa 101)

Artistas: Celina Ezeiza – Mariano Ullúa

6) Galería Nora Fisch (Av. Córdoba 5222) – Librería Casa del Árbol (Av. Córdoba 5217)

Artista: Cynthia Kampelmacher

7) Galería Pabellón 4 (J. Ramírez de Velasco 556 PB) – Disquería RGS (Av. Corrientes 5233)

Artista: Mariana Villafañe

8) Galería Ruth Benzacar (J. Ramírez de Velasco 1287) – Guapas Peluquería (J. Ramírez de Velasco 1201)

Artista: Daniel Joglar

9) Galería Selvanegra (Gurruchaga 301) – Verde Nuevo Vivero (Gurruchaga 302)

Artista: Fabián Nonino

10) Galería UV Estudios (Humboldt 401) – JT Tienda de Ropa (Humboldt 291), informó La Nación.

El autor, a punto de cumplir 72 años, está por publicar su sexagésima primera novela, El instituto (que Penguin Random House editará en la Argentina con sus novedades de noviembre) sobre niños que tienen habilidades supernaturales y son reclutados a la fuerza para ser parte de un estudio, a cargo de una organización oscura que luego los desecha de manera brutal cuando dejan de ser útiles. Quienes encasillan a King como un escritor de novelas de terrorse sorprenderán por la calidez que hay en un libro que pareciera tener tanta sangre fría.

El concepto del libro se remonta a hace más de veinte años, cuando King -quien ha desarrollado personajes psíquicos similares en libros como Carrie, El resplandor, Ojos de fuego y La zona muerta– imaginó que existía una escuela llena de niños con habilidades extraordinarias. Cuando comenzó a escribir el libro, en marzo de 2017, pensó que no quería que fuera un relato de terror, sino una historia de resistencia: Luke, un genio telequinético de 12 años; Kalisha, adolescente que puede leer la mente de las personas, y Avery, canalizador de poderes que tiene 10 años, organizan una rebelión desde su centro de detención.

«Quería escribir sobre cómo la gente débil puede tener fortaleza», dijo King en una entrevista telefónica desde su casa en Bangor, Maine. «Cada uno de nosotros está en una isla, y a la vez podemos gritarnos unos a otros y unirnos, y entonces se forja ese sentimiento de comunidad y empatía. Me encanta. Me encanta que las historias tengan eso».

«Aunque eso no funciona con el estilo de una homilía», agregó. «Suena empalagoso cuando solo dices: ‘Los amigos mejoran las cosas’. Pero cuando lo cuentas en una historia, la gente entiende. Todo el mundo quiere tener un amigo porque, básicamente, la vida es una empresa solitaria».

King reconoce que El instituto comparte esa temática con Eso (It), su épica novela de 1986 y la que despertó una nueva ola de adaptaciones de la obra de King para cine y televisión tras el éxito de la película de 2017. La secuela soy: capítulo dos, que adapta la otra mitad de la novela con las versiones adultas de los personajes, se estrena en cines mañana. Las tramas de Eso y de El instituto son totalmente distintas, pero en el fondo de ambas historias hay algo que el autor dice que le importa cada vez más estos días: no generar miedo, sino disiparlo.

«Uno de los desafíos, cuando has vivido tantos años como yo y piensas que has explorado todos los rincones de tu alma, es que tienes que preguntarte: ‘¿Qué es lo que realmente me preocupa? ¿Qué cosas me importan?'», explicó King. «Bueno, me importa la amistad. Me preocupa que haya un gobierno que tiene demasiado poder y que tratará de hacer cosas pensando que los fines justifican los medios. Me importa la gente indefensa que trata de defenderse. Todas esas cosas están presentes en El instituto«.

Todavía puede escribir escenas macabras y desgarradoras, pero los amigos de King dicen que han notado un cambio en sus relatos. «En general, la mayoría de la obra reciente de Steve se ha vuelto más optimista», comentó Bev Vincent, autor de The Stephen King Illustrated Companiony coeditor, junto con King, de la antología de cuentos Flight or Fright. Vincent se refiere así a libros de King como Elevación, una novela corta cómica sobre un hombre que literalmente se quita el peso del mundo y comienza a vagar a la deriva, o La caja de botones de Wendy, que King escribió con Richard Chizmar, editor de Cemetery Dance Publications, y trata sobre un artilugio que da buena fortuna a ciertas personas al tiempo que inflinge desgracias en otras.

«Tenían finales felices. Tenían una visión optimista de la humanidad, tanto en lo individual como entre grupos de personas, aun cuando hubiera algunos patanes en la trama», dijo Vincent. «¿Su visión del mundo se ha ablandado o eso siempre estuvo ahí desde los primeros libros? Tal vez en todo su trabajo siempre hay como trasfondo una manera positiva de pensar la humanidad».

Basta de historias lúgubres

En estos días, King está algo desencantado con sus historias más lúgubres como Cementerio de animales. Cuando los directores de la adaptación que se estrenó en 2018 estaban ideando la última escena, el escritor propuso una idea en la que se salvaba al joven personaje que él mató en la novela original (los cineastas terminaron escogiendo otro desenlace).

Aunque King guarda distancia con las adaptaciones de su obra, La historia de Liseyes una excepción. King está escribiendo todos los capítulos para la adaptación televisiva de la historia de amor sobre una mujer que trata de recomponer su vida tras la muerte de su esposo; la serie de Apple TV es producida por J. J. Abrams y será estelarizada por Julianne Moore. Para la adaptación de la saga apocalíptica The Stand, King también ha escrito un nuevo final con un estilo más «y vivieron felices para siempre» para dos sobrevivientes del Armagedón viral. «Tenía ese final pensado desde hace años», dijo el autor, con nostalgia. «Siempre quise saber qué le ocurrió a Stu y Frannie cuando regresaron».

Chizmar, el editor, ve mucho del espíritu de su amigo y colaborador en los niños de El instituto. «Me parece que Steve es un niño grande», dijo. «Tienes adultos con poder y luego a niños, que representan lo bueno y la inocencia, que se unen para recuperar ese poder. Ahora él es abuelo y les dedicó el libro a sus tres nietos. Me parece que ve con un poco más de escepticismo a los viejos, pero que tiene esperanza por la juventud», concluyó.

Durante un tiempo, King consideró que los villanos de El instituto fueran el mismo grupo que cazó a la piroquinésica Charlie McGee en su novela Ojos de fuego, de los años ochenta.

«Al principio pensé: ‘Bueno, está bien, voy a incluir a The Shop. The Shop tiene a estos niños encerrados'», afirmó. «Pero luego pensé: ‘No, realmente no quiero que sea una cosa del gobierno'». Decidió que los antagonistas fueran fanáticos financiados por capital privado.

Luego, a medida que King se acercaba al final del libro a mediados del año pasado, las cosas se complicaron. El instituto comenzó a parecerse a lo que estaba ocurriendo en la vida real: niños, que buscaban asilo en la frontera, estaban siendo separados de sus padres por una política gubernamental. «Todo lo que puedo decir es que lo escribí ya estando en la era de [Donald] Trump. Y para entonces ya tenía una sensación, ahora cada vez más fuerte, de que los débiles y la gente a la que le quitan derechos, porque no encajan con la idea ‘estándar’ de un estadounidense blanco, están siendo marginados», comentó el escritor. «Y en el transcurso de escribir el libro, Trump de verdad comenzó a encerrar a niños». Hay reportes de que por lo menos siete menores de edad han muerto en custodia de las autoridades migratorias estadounidenses desde que se promulgó la política de separación familiar.

«Fue espeluznante, porque era como lo que yo estaba escribiendo», dijo King. «Pero no quiero que digan que lo tenía en mente cuando escribí el libro, porque no soy una persona que quiere escribir alegorías como Rebelión en la granjao 1984«.

Como pueden atestiguar sus 5,4 millones de seguidores en Twitter, el autor prefiere reservar sus comentarios personales para las redes sociales. Las novelas son un lugar para explorar la naturaleza humana, no los acontecimientos actuales. «Pero si dices la verdad sobre la manera en la que la gente se comporta, a veces te encuentras con que la vida realmente imita al arte», dijo King. «Creo que en este caso sucedió así».

King nunca ha dicho que tiene capacidades psíquicas ni experimenta visiones sobre el futuro, pero es posible que posea un poder extrasensorial que parece escasear hoy en día: la empatía, informó La Nación.

Para esta edición se espera que haya un récord de visitantes.

La Municipalidad de Neuquén estimó que entre el viernes y el domingo unas 30 mil personas visitaron la VII Feria Internacional del Libro de Neuquén.

“Tuvimos una gran concurrencia para todas las actividades, los auditorios llenos y mucha venta en los stands”, señaló Ana Bonet, secretaria de Cultura y Turismo de la Municipalidad, quien precisó que sólo para las visitas guiadas de los colegios se inscribieron 13 mil chicos. “Estamos aún mejor que el año pasado”, aseguró.

Con una globa de tres mil metros cuadrados, más de 50 estands y una variada oferta de propuestas culturales, la nueva edición de la feria se inauguró el viernes y se extenderá hasta el próximo domingo.

Uno de los eventos más convocantes del fin de semana se dio el domingo, con el periodista y abogado Ricardo Canaletti, que presentó su libro “Crímenes sorprendentes de la clase alta argentina”.

También hubo lugar para el teatro, con el dramaturgo y director rosarino Leonel Giacometto, que presentó su taller de dramaturgia, A su vez, mañana, desde las 20, el escritor Guillermo Saccomanno dialogará con Nano Balbo, a propósito de su libro “El maestro”. Será en el auditorio Lili Muñoz.

El fin se semana cerrará con eventos muy convocantes. El sábado, a las 19:30, será el turno del filósofo Darío Sztajnszrajber en el auditorio del Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) y, a las 22, habrá un espectáculo musical de Javier Malosetti & La Colonia en el auditorio Irma Acuña.

El cierre será el domingo y estará a cargo de la antropóloga Rita Segato, que brindará una conferencia en el auditorio del MNBA a las 20. Antes, a las 18:30, periodistas y escritores de la región presentarán el libro “Fuerte al medio”, historias y relatos sobre fútbol, informó Imneuquen.

El esfuerzo del poeta mexicano David Huerta por unir las literaturas latinoamericanas con el idioma francés y el anglosajón fue reconocido este lunes con el Premio Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) en Literatura en Lenguas Romances 2019.

El ensayista y traductor ha sido el ganador de la edición 29 de este premio, según se informó este lunes, y que por primera vez es otorgado dos veces consecutivas a poetas, siendo la uruguaya Ida Vitale la vencedora del año anterior, informó EFE.

Con la presencia de distintos artistas se llevó a cabo este sábado la segunda edición del concurso denominado Trelew Urbano. La actividad se desarrolló en el Centro Cultural con el auspicio de la Municipalidad de Trelew.

Sobre el escenario, incluso desde antes del inicio de las competencias, los artistas fueron mostrando sus aptitudes en un ensayo ante el resto de los participantes y el público que se fue acercando.

Franco Avilés, uno de los organizadores, remarcó a través de las redes municipales que «es un evento destinado a que los chicos puedan acercarse a expresar su arte en el género urbano,  tanto en trap, rap, dancehall, reggeatón”.

“Han venido a competir de todos lados, con la participación de más de 12 artistas, mientras que Crazy, Alé, Syl dance y Damián Hueycha de Juventud, son los jurados”, remarcó más adelante.

Como premiación de este concurso se brinda la oportunidad de grabar material en la sala de grabaciones del Centro Cultural, una rueda de prensa presentando justamente esos temas, y un premio especial, que fue anunciado directamente en el lugar, vinculado con un viaje fuera de la provincia para presentar el material.