Tag

corononavirus

Browsing

La pandemia golpea fuerte en las provincias de Jujuy, Mendoza, Río Negro, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Santa Fe, que acumularon la mayor cantidad de contagios de coronavirus en los últimos dos días, recordó el video por el Gobierno nacional para anunciar la extensión del aislamiento social, preventivo y obligatorio hasta el 11 de octubre.

Jujuy

Jujuy está en etapa de aislamiento administrativo, con nuevas autorizaciones pese a que registra un elevado nivel de contagios de coronavirus ya que desde el inicio de la pandemia se cuentan 13.344 casos, 309 de ellos detectados ayer e informados por el último reporte elaborado por el Ministerio de Salud de la Nación.

Hoy la mayor preocupación de las autoridades pasa por dos ciudades: San Pedro, que tiene su hospital saturado de pacientes, y San Salvador de Jujuy, que concentra la mayor cantidad de infectados.

Las camas en los hospitales críticos están al borde del colapso pero con la llegada de nuevos respiradores enviados por Nación se ampliaba la capacidad en las UTI.

Mendoza

Por su parte, el Gobierno de Mendoza anunció la vuelta a Fase 1, desde el domingo y hasta el martes, con motivo de que el lunes se festeja el Día del Estudiante, por lo que se restringe todo tipo de actividad y circulación de los ciudadanos en el territorio provincial.

La provincia cuyana acumula 17.009 casos positivos de coronavirus, de los cuales 566 fueron informados en el último reporte nacional.

Río Negro

Río Negro es la sexta provincia del país con más casos confirmados y la primera en la Patagonia, durante estos seis meses se ha triplicado el aumento de contagios por Coronavirus, y acumula 9.752 casos entre activos, recuperados y personas fallecidas.

En estos meses muchas ciudades rionegrinas han flexibilizado algunas actividades, sin embargo, algunas zonas han tenido que retroceder e imponer nuevas restricciones, como el caso del Departamento General Roca, en el Alto Valle de la provincia, 11 localidades continúan con restricciones en la circulación hasta el 28 de este mes.

Lo mismo sucede en la zona atlántica, donde la ciudad portuaria de San Antonio Oeste colocó un cordón sanitario para contener un nuevo brote de contagios, tendrán restricciones a la circulación y a la actividad comercial hasta el domingo 27.

Santa Cruz

Por su parte, Santa Cruz enfrenta «un problema que es prácticamente toda la provincia con la circulación del virus» y «un pico muy ascendente en el cual todavía no podemos ver la cima» en Río Gallegos, con un promedio diario de 110 casos que representa el 60 % de hisopados positivos, a partir de un brote iniciado el 14 de julio, dijo a Télam Horacio Córdoba, médico pediatra integrante del COE local.

«Esto nos genera un alerta desde el punto de vista sanitario muy importante, y también desde el punto de vista del control y la vigilancia epidemiológica», dijo.

Además, la ciudad de El Calafate pasó a ser zona de transmisión comunitaria de Covid-19 y el gobierno provincial observó como sugerencia la disminución de la movilidad; mientras trascendió que, con el aumento de los casos positivos, el propio intendente Javier Belloni se hizo hoy un nuevo hisopado.

Tierra del Fuego

Tierra del Fuego, la provincia que primero comenzó la cuarentena (el 13 de marzo) afronta restricciones sanitarias en medio de una situación dispar entre sus principales ciudades.

Mientras que en Ushuaia, la capital provincial, y el municipio de Tolhuin, en el centro de la isla, no se registran casos de coronavirus en las últimas semanas, no hay personas internadas y hubo un solo fallecimiento, en Río Grande (en el norte) un rebrote de Covid-19 de julio mantiene en vilo a la población.

Con un promedio de una muerte diaria y un sistema sanitario que apenas puede contener a las decenas de internados, Río Grande retrotrajo su situación a Fase 1 durante algunas semanas, y recién con cierto achatamiento de la curva de contagios, comenzó a flexibilizar actividades.

Las autoridades provinciales anunciaron el lunes un mayor nivel de circulación de personas y automóviles, entre otros permisos, aunque todavía se mantiene cerrada al tránsito la ruta nacional 3 que comunica el norte con el sur de la Isla, mientras la provincia acumula 2.950 casos desde marzo.

Santa Fe

En Santa Fe la situación a mediados de septiembre era la más comprometida desde el punto de vista epidemiológico desde el inicio de la pandemia, que tuvo su primer contagio en el distrito el 14 de marzo, con un paciente de Rosario.

Los 1.362 casos registrados el jueves e informados oficialmente, con un acumulado de 23.034, contrastaban con los 179 del 15 de agosto, y mucho más con los 23 del 15 de julio.

Los primeros tres meses de la pandemia Santa Fe tuvo una muy baja incidencia en las estadísticas nacionales: de hecho, hubo muchos días en los que no se contabilizó ningún caso, y el acumulado al 15 de julio llegaba a 591.

Es Jorgelina Lendich, “orgullosamente nacida y felizmente criada en Esquel” tal cual se describe.

Es médica, vive en Cipolletti, Río Negro donde estudió su profesión y sigue formándose.

En este contexto tremendo que atraviesa el mundo, envía un mensaje a la gente de su pueblo, con la experiencia y el desgaste que produce estar en permanente roce con la muerte y aferrada a la vida. La nota recorre las redes sociales y marca una realidad que debe servir para cambiar conductas y aliviar dolores del alma.

Un llamado a la conciencia que vale la pena compartir

“A la gente de mi amado Esquel:

Cuando supe que quería ser médica, no estaba en mis ingenuos planes la pandemia como probablemente, uno de los mayores aprendizajes de ésta vida. Qué más da.. Aquí estoy, en uno de los focos del país en donde más arde la llama del COVID. Les cuento un poco de mi vivencia en ello y espero de algo sirva.

Allá por marzo de éste año surgieron unos pocos casos, primero importados, como en todos lados. Después con nexo epidemiológico. La situación se contenía por suerte y con esfuerzo. La gente temía ante lo desconocido y todos cumplíamos casi a la perfección el aislamiento. Pasamos abril, mayo y junio en una baja meseta de contagios. En alerta algunos, en una falsa sensación de seguridad otros.

La confianza creció, como así también las reuniones familiares y entre amigos. Tranqui, a mí no me va a pasar, no soy paciente de riesgo lo paso como una gripe, un mate nada más, unos minutos solamente.

“Extraño a mi vieja, a mi abuela, un abrazo y me voy”. Pensamientos tan conocidos y trillados como esos son los que DESDE JULIO, tienen a ésta ciudad y sus alrededores en una avalancha de lamentos, de angustia, de desolación y culpa, sobre todo a aquellos que SABEN fueron los responsables en su familia de lo que termina en tragedia.

Acá el colapso llega al punto tal de tener que optar (como si fuera tan fácil) entre hijos y padres, entre hermanos que son candidatos a un respirador, porque no alcanzan. A elegir entre uno de 60 y otro de 50 años o menos. Imagínense los mayores. La vida es totalmente distinta. No contemplas de ninguna manera salir a pasear, el toque de queda continúa, no pensás en visitar a nadie, en la calle te sentís desnudo si llegas a asomarte sin el tapa nariz-boca.

Pero están los que transgreden todo ello. Ustedes están a tiempo de apagar la chispa que hay ahora en Esquel. Del comportamiento de cada uno depende el destino de todos, en gran parte es así.

Perdí la cuenta del tiempo que hace que no abrazo a alguien. Paradójico porque por momentos, por todo lo que les cuento, es lo que más necesito. Pero bueno, ese no es el mayor dolor. Mi familia (mi gran equipo de vida) y amistades al pie del cañón, conteniéndome desde lejos, mandándome las mejores energías, me siento muy protegida.

La necesidad del abrazo físico así, se hace chiquita. El sufrimiento aparece cuando ves caer uno atrás del otro, a veces como moscas, como si no se tratase de vidas. En dos meses firme más certificados de defunción que en dos años. Así de corta.

Y no se crean que lo peor es para los viejitos. He visto y veo cada día a mayores de 80 irse de alta, otros tantos fallecer, como también menores de 40 en la fila por una máquina que respire por ellos (con TODO lo que detrás se esconde, semanas y hasta meses sin saber que es de tu vida mientras tu familia solo reza día y noche).

Familias desmoronarse, pacientes que la están pasando mal SOLOS. Y nosotros dándoles todo el amor que se puede, pero sabiendo que cuantos más minutos estás en la habitación con ellos, más riesgo tenés de contagio. Te mostrás fuerte y con seguridad ante el convaleciente, mientras las lágrimas se ocultan detrás de unas antiparras empañadas. Jornadas agotadoras en cuerpo y alma. Veinte de cal por una de arena. Solo nos reconforta ver la felicidad del que se va de alta y los halagos de la familia que se sintió acompañada. Porque gracias a la vida, formamos un hermoso equipo de lucha humana más allá del profesionalismo.

Les comento, y es lo más importante que quiero transmitir, que el contagio no está en el almacén, en la tienda o en la cola del banco (si se respetan las medidas básicas que todos conocemos).

Pensálo, cuando la situación sea otra y tengas la opción de cumplir o transgredir, acordate de éste último párrafo:
MAS DEL 90% DE LOS CONTAGIOS (Y HABLO CON TOTAL SEGURIDAD) ESTÁ EN LA BENDITA VIVEZA CRIOLLA DE LA QUE SIEMPRE NOS REGOCIJAMOS. ESTÁ EN ESA REUNIÓN CON 2 o 3 AMIGOS, EN EL MATE CON EL VECINO, EN EL ASADO DEL DOMINGO UNAS HORITAS, EN ESA PEQUEÑA VISITA AL FAMILIAR QUE TANTO AMO. Esa visita que está condenando a tantas familias al dolor absoluto en un abrir y cerrar de ojos.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT), la ONU Mujeres y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa) expresaron en el informe que «la crisis de la Covid-19 intensificó las desigualdades y déficits de empleo decente que afecta a las mujeres y a quienes actúan en lo sanitario y en lo social».

Un nuevo estudio de tres agencias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aseguró este miércoles que las mujeres que cumplen tareas sanitarias integran uno de los grupos más vulnerables frente a la grave crisis provocada por la pandemia de coronavirus y señaló que en la Argentina más de 760 mil trabajadoras batallan contra la pandemia y enfrentan los mayores riesgos.

El estudio realzó algunas medidas adoptadas por el Gobierno, como el refuerzo del sistema sanitario, la compensación económica extraordinaria en el sector de la salud y la incorporación de la Covid-19 como enfermedad profesional.

También mencionó la sanción de la Ley 27.548 el 21 de mayo último, que implementó el Programa de Protección al Personal de la Salud en la emergencia, y el Plan Nacional de Cuidados de Trabajadores de la Salud; el cobro completo de los salarios y el transporte gratuito, y las acciones de sensibilización social de la Campaña por la Socialización de los Cuidados.

“Las trabajadoras de la salud son un pilar estratégico en la respuesta a la crisis, pero también son las más vulnerables en la Argentina”, afirmó el informe, que detalló que 1 de cada 10 mujeres ocupadas cumple tareas en la actividad.

Un 70 por ciento del espacio sanitario está integrado por mujeres, quienes tienen «una elevada exposición al contagio y considerables costos físico-emocionales».

«Esas mujeres realizan una tarea esencial, en el contexto de fuertes desigualdades económicas, laborales y profesionales que es preciso revisar de forma exhaustiva», señalaron Sol East (Unfpa), Tim Laurence (ONU Mujeres) y Elva López Mourelo (OIT Argentina), responsables del nuevo informe.

Las trabajadoras de la salud son un pilar estratégico en la respuesta a la crisis, pero también son las más vulnerables en la Argentina

También revelaron que la pandemia profundizó asimetrías y brechas históricas, como la informalidad -del 20,4 por ciento en mujeres frente al 14,7 en hombres- y la diferencia salarial, e indicaron que las trabajadoras no registradas tienen nula o muy baja cobertura en derechos, como «la protección por accidente o enfermedad profesional, obra social y licencia por enfermedad», añadieron.

Un 48 por ciento de las trabajadoras de la salud son jefas de hogar, lo que multiplica la carga de tareas de cuidado, sostuvo el estudio, que afirmó también que existen déficits de seguridad y salud laboral, jornadas más extensas y mayor volumen de tareas, estrés y riesgos psicosociales que impactan en la atención.

«Existe una mayor carga de cuidados no remunerados, discriminación, ausencia de protección laboral y pérdida de empleo e ingresos en algunas ocupaciones independientes, como la oftalmología, odontología y otras», puntualizó.

Las mujeres están más expuestas a sufrir episodios de violencia y acoso en la pandemia, tanto en el trabajo como en la vía pública y los hogares como consecuencia de «la estigmatización social frente al temor a los contagios».

El informe reclamó «condiciones laborales y salariales equitativas y un contexto normativo que efectivice el acceso a los derechos laborales», puntualizó.

COVAX, la coalición de 165 países que busca garantizar la vacuna a los países más pobres. De las decenas de vacunas para el covid-19 que se desarrollan actualmente en el mundo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) cree que «la mayoría no tendrá éxito».

Menos de 10 de cerca de 170 proyectos de vacunas contra el SARS-CoV-2, el virus que causa el covid-19, se encuentran en la etapa 3 de sus pruebas, la que define su éxito o fracaso.

¿En qué consiste la fase 3 de los ensayos clínicos de una vacuna y por qué es tan crucial?
«Los gobiernos están bajo presión para asegurar suministros para su población de aquellas que tengan éxito. Si los gobiernos compiten, la mayoría de los países podrían quedar fuera», advierte la OMS.

Así que en esta carrera, al menos 165 países han manifestado su interés de formar parte de un entendimiento conjunto que pretende garantizar el acceso equitativo a una vacuna que funcione.

Lo han nombrado mecanismo COVAX.

Hasta el mes pasado, 75 de esos 165 países habían levantado la mano como financiadores del desarrollo de una «cartera» de vacunas que tengan las mejores probabilidades de tener éxito, informó la OMS.

Esas naciones aceptaron compartir el posible éxito de una o varias de esas vacunascon otros 90 países con menos posibilidades económicas o sistemas de salud más débiles. En total, el 60% de la población mundial tendría acceso a la vacunación.

Rusia ha iniciado la producción de su propia vacuna, pero hasta ahora no se conoce su efectividad y qué tanta disponibilidad habrá.

Para Seth Berkley, director ejecutivo de la fundación Gavi -que codirige la iniciativa junto a la Coalición para las Innovaciones en la Preparación ante Epidemias (CEPI) y la OMS-, COVAX puede ser la única solución verdaderamente global.

«Para la gran mayoría de los países, ya sea que puedan pagar sus propias dosis o que necesiten asistencia, significa recibir una parte garantizada de las dosis y evitar quedar en el final de la fila», dijo en una asamblea de la OMS.

Qué lecciones deja para el coronavirus la desigual distribución de la vacuna contra el H1N1 hace 10 años
Argentina, Brasil y México están entre los países de América Latina que se han pronunciado a favor de la alianza de COVAX.

Sin embargo, grandes economías como Estados Unidos, China, la Unión Europea y Rusia señalaron que, por el momento, no se unirán a la coalición.

En esa ocasión, algunos países intentaban inmunizar a toda su población en lugar de respetar la orientación internacional de vacunar a los más vulnerables en todos los países.

¿Qué se planea hacer?

Proyectos de vacunas que dicen estar en la avanzada etapa 3, como la de Rusia, China o la Universidad de Oxford-AstraZeneca- aún no demostrado su efectividad en grupos masivos.

Aun así, diversos países ya han acordado producirlas a gran escala, como la asociación Argentina-México para producir y distribuir en América Latina la vacuna Oxford-AstraZeneca.

Qué se sabe del plan de producción y distribución de la vacuna contra la covid-19 desde Argentina y México para América Latina
Como los expertos señalan, esto es una moneda al aire: si bien se gana tiempo al producirla aún sin tener los resultados de su eficacia, se puede perder todo si no demuestra su efectividad en las pruebas.

La vacuna Oxford-AstraZeneca será producida y empaquetada entre México y Argentina, pese a que aún no ha concluido sus pruebas.
Ante este problema, la OMS dice que todos los países de COVAX «compartirán los riesgos asociados con el desarrollo de vacunas» a través de la creación de un fondo global de financiamiento.

Por una parte, invertirán en la fabricación por adelantado de vacunas candidatas de su cartera «tan pronto como se demuestre su éxito».

Covid-19 | «Ahora mismo no tenemos evidencia de que esas vacunas de las que se habla funcionan, sólo sabemos que se ven prometedoras»
Por otro unirán las adquisiciones de esas vacunas «para lograr volúmenes suficientes» el próximo año con 2.000 millones de dosis que hayan pasado la aprobación de la OMS.

«A través de COVAX, nuestra aspiración es poder vacunar al 20% más vulnerable de la población de cada país participante, sin importar el nivel de ingresos, para fines de 2021», dice Richard Hatchett, director ejecutivo de CEPI.

La OMS ha advertido que solo un esfuerzo coordinado mundial para eliminar la amenaza del SARS-CoV-2.
El mecanismo busca distribuir las dosis de manera proporcional a las poblaciones de cada país, «priorizando inicialmente a los trabajadores de la salud y luego expandiéndose para cubrir el 20% de la población»

Una ronda siguiente de dosis se establecería «en función de las necesidades del país, la vulnerabilidad y la amenaza de covid-19», además de que habría una «reserva humanitaria».

El financiamiento

COVAX es parte del Acelerador de Acceso a Herramientas Covid-19, o simplemente Acelerador ACT, que la OMS creó como respuesta a la pandemia.

Soumya Swaminathan, científico jefe de la OMS, dice que para que realmente funcione se requiere «que todos los países apoyen» la iniciativa.

Qué he aprendido como voluntario en los ensayos de la «prometedora» vacuna de Oxford contra el coronavirus
En julio inició un proceso de consulta con los 165 países que inicialmente han manifestado su intención de participar y que deberán proporcionar un pago por adelantado y un compromiso de comprar dosis para fines de agosto, lo que los hará participes de COVAX.

La pandemia es como un huracán que día a día va progresando», dice a LA NACIÓN el doctor Washington Alemán, coordinador de la unidad de prevención de enfermedades infecciosas de Guayaquil, una de las ciudades de América Latina que más sufrió la fuerza destructora del coronavirus en marzo y abril. No obstante, esa ciudad portuaria de Ecuador, en la que «no había lugar para vivos ni muertos» en palabras de la propia alcaldesa, parece haber dejado lo peor atrás.

«Pero la situación en el resto del país es terrible», señala el médico clínico infectólogo ecuatoriano. «Lo que ocurrió en Guayaquil fue una verdadera catástrofe sanitaria. Sin embargo, la ciudad abrió dos hospitales nuevos, formó brigadas de atención primaria, instaló más de 50 clínicas móviles y pasó de ser un ejemplo de lo que no hay que hacer a un ejemplo de lo que hay que hacer. Hoy vienen personas de todo el país a atenderse a Guayaquil, eso explica el leve aumento de casos, pero nada fuera de lo manejable», explica el experto, formado en el Hospital Italiano en Buenos Aires.

De hecho, la provincia de Pichincha, cuya capital es Quito, desplazó como epicentro de la pandemia a Guayas, sede de Guayaquil. Sin embargo, a pesar de algunas mejoras sectorizadas, a nivel nacional el número reproductivo efectivo (Rt) -el número promedio de personas a las que una persona infectada puede transmitir el virus- es de 1,16, según un estudio comparativo del Imperial College de Londres publicado el 16 de agosto. Esto significa que la pandemia en Ecuador atraviesa nuevamente una fase de aceleración.

Así, en esta etapa de la pandemia, América del Sur se mueve entre signos alentadores de desaceleración del virus en algunos países, como Chile y Brasil, y otros con tasas de infección que escalan y cuarentenas que se extienden.

Empleados de la funeraria Los Cirios cargan el féretro de un hombre que falleció por Covid-19, en el sur de Quito, el 11 de agosto de 2020Empleados de la funeraria Los Cirios cargan el féretro de un hombre que falleció por Covid-19.

Como Ecuador, la mayoría de los países de América del Sur aún presentan un ratio de infección superior a 1: Paraguay (1,95), Perú (1,09), Colombia (1,07), Bolivia (1,05), según los últimos datos reportados por el Imperial College. Los investigadores calcularon la tasa de transmisión en base al número de muertes notificadas y no a los casos de coronavirus porque los datos están menos sujetos a un subregistro.

Uruguay no figura en el estudio porque no supera las 100 muertes por Covid-19 (suma 42 decesos). En la Argentina, aunque el índice de contagiosidad del Imperial College del 16 de agosto era de 1,21 (con un intervalo de confianza entre 1,07 y 1,38), el ministro de Salud de la Ciudad, Fernán Quirós, informó el viernes que hace 10 días el R en la Ciudad bajó a 0,95.

«Extremada cautela»
Sorprendentemente, en la lista de países con un Rt superior a 1 no figuran ni Chile ni Brasil, que tienen un Rt de 0,85 y 0,98 respectivamente. Y aunque son buenas noticias, el infectólogo y pediatra Juan Pablo Torres, académico de la facultad de Medicina de la Universidad de Chile, dice a LA NACIÓN que es demasiado pronto para celebrar.

«En Chile efectivamente en las últimas semanas se ha observado una tendencia de disminución en los porcentajes de positividad. Sin embargo, debemos proceder con extremada cautela porque estamos lejos de tener una pandemia bajo control asegurado, sino que es una etapa muy preliminar en donde existe además la posibilidad de que haya un aumento en los casos», explica.

Según el experto, las medidas de aislamiento social y la cantidad de tests (Chile es el país que más tests per cápita realizó de América del Sur) han sido herramientas claves para disminuir la transmisión comunitaria del virus.

Sin embargo, Torres advierte que esta etapa de mayor movilidad, con el relajamiento de las restricciones conforme al plan Paso a Paso, es la «más peligrosa». «Si no lo hacemos bien aumenta el riesgo de dar marcha atrás con los avances. Por lo que tenemos que tener en cuenta dos indicadores muy importantes: la cantidad de tests y la trazabilidad».

«Mientras la cantidad de tests ha sido buena, debe estar acompañada de una búsqueda activa de casos en asintomáticos para obtener mayores probabilidades de éxito. La trazabilidad, en cambio, aún no alcanzó los niveles niveles óptimos y eso me preocupa», dice Torres, quien pondera la agresividad de Nueva Zelanda en su estrategia de rastreo de contactos para erradicar los rebrotes.

Brasil, el segundo país con más casos y decesos por Covid-19 del mundo, por primera vez en cuatro meses mostró esta semana signos de desaceleración. El país optó por una estrategia distinta a la mayoría de los países de la región dado que no ordenó una cuarentena a nivel nacional. Otra buena noticia para el país vecino es que Manaos, Río de Janeiro y San Pablo podrían estar avanzando hacia la inmunidad colectiva, según dijo el viernes Gabriela Gomes, investigadora de la Universidad de Strathclyde en Escocia, quien estudia la inmunidad desde marzo. En estos lugares, la distancia social era limitada o baja, no había seguimiento de contactos. Aun así, el número de nuevos casos ha disminuido, explica.

La región de las cuarentenas más largas
El aumento de la movilidad a partir de la flexibilización ha traído problemas en varios países. Paraguay, por ejemplo, que ni siquiera figuraba en el monitoreo del Imperial College por la baja incidencia, hoy presenta el Rt más alto del grupo. Como consecuencia, el ministro de Salud, Julio Mazzoleni, reveló el jueves que se reunió con el presidente Mario Abdo Benítez para plantearle la necesidad de ajustar la flexibilización de la cuarentena inteligente ante el creciente avance del coronavirus.

Un colaborador del comedor social Las guerreras ayuda a servir los almuerzos preparados en Santiago de Chile, el 17 de julio de 2020Un colaborador del comedor social Las guerreras ayuda a servir los almuerzos preparados en Santiago de Chile, el 17 de julio de 2020 Fuente: AFP

Por su parte, Colombia, que acumula más de medio millón de casos y observa picos diarios de más de 10.000 contagios, evalúa extender la cuarentena. La última prolongación de la medida anunciada por el presidente Iván Duque corre hasta el 30 de agosto. Sin embargo, es probable que continúe el estado de emergencia sanitaria en septiembre, según lo sugirió el jueves al periódico El Tiempo el viceministro de Salud.

Perú, que flexibilizó el aislamiento social obligatorio después de 107 días el 1 de julio (aunque aún rigen ciertas restricciones), también es testigo de un aumento de casos en los últimos días. El 16 de agosto registró la mayor cantidad de infecciones en un día desde el inicio de la pandemia con 10.143.

Entretanto, Bolivia extendió la cuarentena hasta fin de agosto, ante el aumento de casos de coronavirus en el país, que acumula 4305 fallecidos y más de 106.000 contagios confirmados entre los 11,5 millones de habitantes. El total de casos aumentó un 40% en los últimos 20 días.

Los expertos coinciden en que aunque los cierres han sido muy efectivos en reducir la circulación del virus, conllevan desafíos adicionales por el impacto económico que provocan. «Nuestra realidad es que somos países más pobres y con barrios vulnerables, entonces se nos hace muchísimo más difícil la cuarentena, es un desafío tremendo», indica Torres. «Esperar una vacuna es una buena opción pero eso nos va a tomar mucho tiempo y mientras tanto tenemos que aprender a vivir de manera tal que el aumento de casos sea de la menor magnitud posible.

Las medidas de desconfinamiento se deben ir tomando cuando la transmisión comunitaria sea lo más baja posible y deben ir acompañadas de la búsqueda de casos y una estrategia de testeo y trazabilidad agresiva».

«Al no existir un programa de contingencia que garantice la alimentación, lógicamente las personas van a salir a buscar el ingreso diario. Prefieren morir de coronavirus y no de hambre», dice por su lado Alemán sobre la situación en Ecuador.

Buenas noticias
En esta foto de archivo tomada el 28 de mayo de 2020, el brasileño Alexandre Schleier habla con su abuela de 81 años Olivia Schleier, junto a su madre Eunice Schleier, a través de una ventana en el Premier Hospital, en São Paulo, BrasilEn esta foto de archivo tomada el 28 de mayo de 2020, el brasileño Alexandre Schleier habla con su abuela de 81 años Olivia Schleier, junto a su madre Eunice Schleier, a través de una ventana en el Premier Hospital, en São Paulo, Brasil Fuente: AFP»La epidemia sigue avanzando en la región con velocidad y dirección. Todos los países estaban advertidos pero hubo mucha falta de previsión y ahora muchos de los sistemas de salud están colapsados», indica Alemán, quien señala la insuficiencia de tests en su país (297.376).

El Ministerio de Salud informó que el 70% de los infectados ya está recuperado.El reporte diario del Ministerio de Salud precisó que hay más de 170.000 personas recuperadas sobre 241.811 positivos, al tiempo que informaron que son 33 los nuevos muertos con lo que suma un total de 4.556 desde el inicio de la pandemia.

Las personas que tuvieron coronavirus y se recuperaron en el país son 170.109 y representan el 70% del total de los casos, se informó este domingo en el reporte del Ministerio de Salud.

Alejandro Costa, subsecretario de Estrategias Sanitarias, explicó que hoy «como recuperados informamos 61.867 con lo cual da un total de recuperados de 170.109, con un porcentaje de recuperados que es del 70,04% del total de casos confirmados (241.811)».

Durante el reporte matutino que encabeza la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti, se explicó que a los recuperados que se informan a través del Sistema Nacional de Vigilancia en Salud se los contabiliza de dos maneras.

«Una de ellas son las altas a los pacientes internados -explicó Costa-, las cuales son informadas por cada una de las instituciones y de ahí comunicadas a nivel poblacional. Después tenemos los pacientes no internados, los casos leves en los cuales el sistema informa el alta de manera automática a los 10 días de la fecha de inicio de síntomas».

Las autoridades señalaron que el equipo de epidemiología revisó las bases de datos a nivel nacional y en los casos que no precisaban las fechas de inicio de síntomas se tomó la fecha de notificación de los casos y «se utilizó el mismo período en los casos leves de 10 días para notificarlos como en condición de alta».

El Ministerio de Salud informó hoy otras 33 muertes por coronavirus, por lo que el total acumulado de fallecimientos desde el inicio de la pandemia llega a 4.556, con un total de 241.811 casos confirmados.

La madre y el bebé había dado positivo en las pruebas del nuevo coronavirus, dijo anoche el gobierno del presidente Cyril Ramaphosa.

«Desgraciadamente hemos registrado el primer fallecimiento neonatal relacionado con la Covid-19. El bebé tenía dos días y tenía dificultades pulmonares que requirieron apoyo por ventilación (pulmonar) inmediatamente después de su nacimiento», lamentó el Ministerio de Salud sudafricano, en un comunicado difundido a última hora de anoche.

En el mismo comunicado se anunciaron 26 nuevas muertes por coronavirus en el país en las 24 horas previas.

Sudáfrica, con 18.003 casos y 339 fallecidos, es el país más golpeado por la pandemia de toda África, donde hay casi 95.000 casos, con menos de 3.000 muertos.

El bebé fallecido es la víctima mortal más joven registrada en Sudáfrica por la Covid-19 y una de las más jóvenes a nivel mundial.

A fines del mes pasado, Filipinas informó de la muerte de un bebé de 16 días por coronavirus.

Pese a las duras medidas de confinamiento impuestas de forma temprana, la lenta desescalada actual y la estrategia de realizar test masivos, Sudáfrica experimenta desde hace días una aceleración de la epidemia, con cifras cercanas al millar de casos nuevos cada día que se concentran sobre todo en la región del Cabo Occidental, donde se encuentra Ciudad del Cabo.

Los 54 países de África han registrado casos de coronavirus.

Sin embargo, África no está viviendo los aumentos explosivos de los contagios que se vieron en Europa y Estados Unidos, gracias en gran medida a las reacciones rápidas y drásticas de la mayor parte de países del continente, sabedores de la fragilidad de sus sistemas de salud.