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Control de cambio

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El Banco Central comenzó a abrir sumarios para personas y entidades financieras que cometieron alguna «infracción» en el marco del nuevo esquema de control cambiario.

Los datos son recabados mediante un sistema que «permite ver en tiempo real las acciones que se ejecutan en el sistema financiero», lo cual se complementa con un cruce de información con la AFIP.

Así, quienes adquirieron más de 10.000 dólares en septiembre o compraron más de mil dólares en efectivo comenzaron a ser investigados por el organismo que conduce Guido Sandleris.

Una vez que se detecta la «infracción», se solicita a las entidades que informen de qué se trata la operación para evaluar con más profundidad cada caso y analizar si deben ser tener sanción sólo las personas que realizaron la compra o se debe incluir a la entidad financiera.

Aquellos que sean sumariados se verán imposibilitados de operar en el mercado de cambios y quedarán a disposición de la Ley Penal Cambiaria, que puede implicar penas de seis meses hasta ocho años de prisión para reincidentes, así lo reseña Elonce.

Los dólares para cumplir con los vencimientos hasta fin de año, están. Pero al Tesoro le faltarán pesos.

El control de cambiosimplementado por el ministroHernán Lacunzaconsiguió estabilizar al dólar, un logro que parece sencillo pero que se presentaba muy difícil después del resultado de las PASO.

Lacunza aparece ahora «sentado» sobre la caja de dólares administrando lagran cantidad de trabasy dificultades propias de pasar de un sistema de amplia libertad a otro de manejo discrecional caracterizado por la escasez de divisas frente a un escenario político-económico incierto.

Una fotografía de la caja de dólares del Gobierno ,muestra que las reservas «netas»del Banco Central, que incluyen las propias del organismo y los US$7.200 millones del Fondo Monetario destinados a fortalecerlas, rondan los US$11.00 millones.

En la partida de enfrente, los vencimientos de compromisos en dólares, tanto con privados como con los organismos financieros internacionales, supera por poco losUS$ 7000 millonesdesde ahora hasta fin de año.

A primera vista, el Gobierno no debería tener problemas para cumplir con los compromisos de dólares hasta fin de año pero le faltan los de pesos.

Según los cálculos de Daniel Artana,economista jefe deFiel,esas obligaciones rondarían los $250.000 millones los que habría que adicionarle otros $150.000 millones por el déficit fiscal primario lo que haría un total de$400.000 millones.

Con un mercado externo cerrado para la colocación de deuda argentina, las necesidades de pesos las deberían cubrir con financiamiento doméstico y es en ese punto donde surge la posibilidad de tener que recurrir a la vieja y conocida emisión monetaria.

A tres semanas del control de cambios y con una inflación que en septiembre podría rondar 5,5% el Gobierno optó por aflojar elcorsé monetario y en la semana anunció nuevas pautas de crecimiento para la cantidad de pesos en circulación. No haberlo hecho, opinan los expertos, sólo hubiese conducido a profundizar el impacto recesivo del salto cambiario posterior a las PASO del 11 de agosto.

El aflojamientode la dureza monetaria será uno de los temas que tratará en la semana Lacunza con los funcionarios del FMI en Washington que ahora tienen un argumento adicional para justificar la demora del desembolso deUS$5.400 millonesque, según entienden dentro y fuera del Gobierno, llegaría después de las elecciones del 27 de octubre.

La acción del Gobierno es intensa: aplicó el control de cambios y logró serenar al dólar. Los bancos reconocen queel goteo de depósitosse redujo en forma sensible. La autorización de 4% de suba en los combustiblesdemuestra que los congelamientos se puede vulnerar en caso de cambios importantes en variables clave como el petróleo y, por último, sacó una extensa resolución sobre operaciones de comercio exterior para fijar con más precisión las liquidaciones de exportaciones.

En resumen, todo sea para cuidar los dólares en el entendimiento de que los ingresos de divisas serán contados en las próximas semanas. Y despues, según la visión de los operadores financieros, el curso cambiario dependerá de las señales que emita Alberto Fernández en caso de ganar la elección.

Hasta ahora dejó en claro que piensa renegociar la deuda con el FMI y con los acreedores privados, que buscaráexpandir el consumo en base a un acuerdo de precios y salarios con empresarios y sindicalistas y alentar las exportaciones de la mano de un dólar alto con un régimen especial para la energía deVaca Muertay un regreso a lasretenciones para las exportaciones agropecuarias para tratar de bajar el déficit fiscal.

La idea de un dólar alto aparece como denominador común de los pronósticos económicos para los próximos años. Sin un dólar de ese tipo  que, por otra parte sería el resultado de la escasez, es dificil que las exportaciones repunten. Pero esa sería una condición necesaria pero insuficiente en un mundo en el que el comercio mundial va para abajo.

El panorama económico se presenta colmado de restricciones y la necesidad de un plan sustentable cobra relevancia día a día. Mientras tanto, los ahorristas se refugian en los dólares esperando a que los acontecimientos sucedan, informó El Clarín.

Ni los freelancers quedaron afuera. Entre las medidas que anunció el Gobierno para cuidar las reservas y el tipo de cambio impuso una obligación a los exportadores para que liquiden los dólares en el mercado local dentro de un plazo determinado. Pero esto no sólo corre para grandes empresas, sino también para trabajadores que venden servicios al exterior. Este último grupo empezó a recibir notificaciones de sus respectivos bancos, ya que sus pagos son recibidos en dólares, pero no llegan en esa moneda a sus cuentas. En cambio, la entidad financiera los contacta, les pide que se acerquen a una sucursal para hacer un trámite y finalmente el monto se termina pesificando.

Antes, en cambio, el importe se acreditaba directamente en la cuenta en dólares y no se les requería documentación respaldatoria.

Andrés G. es un programador freelance que actualmente trabaja para una compañía radicada en los Estados Unidos. Hizo un trabajo de cuatro meses por el que cobró US$15.000 en tres pagos de US$5000, pero el último, que se acreditó la semana pasada, fue retenido por su banco (el BBVA, ex Francés).

Andrés presentó la documentación -una factura de comercio exterior-, tuvo que esperar un día más y se le acreditaron $273.350 (para la conversión el banco tomó la cotización de compra de $54,67). Pero él quería dólares, y estaba dentro del límite de atesoramiento de US$10.000, por lo que volvió a pasar los pesos a la divisa y perdió aproximadamente un 6,8% en el camino porque la cotización de venta es $58,65. Le quedaron US$4660,70.

Esto está pasando en todos los bancos y con distintos tipos de profesionales. Por caso, la periodista Viviana V. cobró el miércoles pasado US$375 por una serie de salidas que hizo para una corresponsalía en el Mercosur. El monto fue pesificado cuando antes se le daba la opción de cobrar los dólares o pasarlos a pesos. Además, cada vez que reciba un pago tiene que registrar su firma presencialmente pese a que en su banco (el Hipotecario) ya la tienen.

El gerente de comercio exterior del Banco Galicia, Santiago Justiniano, confirmó que quienes exportan servicios están obligados a liquidar las divisas en un plazo de cinco días hábiles «independientemente del monto que sea». «El ingreso de dólares por servicios prestados al exterior se pasa a pesos al tipo de cambio que tenga el banco ese día», puntualizó.

Además, aclaró que están eximidos de liquidar las divisas y pueden atesorar los dólares quienes cobran pensiones o haberes del exterior y quienes tomaron un préstamo afuera.

«El cliente tiene que presentar una factura E, de exportación, y ahí tiene cinco días para liquidarlo. En realidad, el proceso de liquidación lo hace el banco. Se liquida el monto y se convierte a pesos y obviamente después el cliente puede comprar los dólares siempre y cuando no supere el monto de US$10.000. Ahí ya rige la normativa de control de cambios. Obviamente, el banco después tiene un legajo en donde se chequea la actividad y, en el caso de que el dinero haya pasado por una cuenta del cliente del exterior, se le pide un extracto a nivel informativo», explicó el Banco Hipotecario ante la consulta de LA NACION.

Todo esto tiene su fundamento en la comunicación «A» 6770 del Banco Central, que en el apartado 4 establece que «los cobros de exportaciones de servicios deberán ser ingresados y liquidados en el mercado local de cambios en un plazo no mayor a los 5 (cinco) días hábiles a partir de la fecha de su percepción en el exterior o en el país, o de su acreditación en cuentas del exterior».

Consultado por este diario, Luis Galeazzi, titular de Argencon – entidad conformada por empresas prestadoras de servicios basados en el conocimiento, relacionadas con los mercados externos- dijo que sabían que esto se estaba aplicando a nivel de las empresas, pero desconocían que tenía un alcance general.

«En el caso del pago de los derechos de exportación se puso el umbral de los US$600.000 para exceptuar a las pymes y los pequeños profesionales, pero esta vez parece que no lo hay y caen en la generalidad de la norma», dijo, informó La Nación.

El diputado nacional del Frente para la Victoria, Santiago Igón, se refirió al anuncio del paquete de medidas para el control de cambios y “cepo” al dólar hecho por el Gobierno Nacional.

En el programa A Tiempo, que se emite por Cadena Tiempo (91.5) aseguró que las medidas pueden servir para “contener”, aunque opinó que son herramientas de “emergencia” y llegan tarde.

“Se toman en el plano de la emergencia y no pensando productivamente el país o financieramente. No creo que sean medidas que estén mal en principio, hay que ver cómo se instrumentan y como lo toman los mercados. Puede llegar a contener. Hay que explicar algunas cosas, como el retiro y compra de dólares y el techo alto para la compra de dólares”.

En esa dirección, indicó que “esperamos con ansiedad cómo se instrumenta. El anuncio a veces es menos importante que la instrumentación. A priori son medidas que hubiera sido bueno tomarlas antes, necesitamos tener un control de cambios que lo haga el Estado y no el mercado, porque en definitiva si no nadie es responsable de lo que está pasando”.

Por otra parte, se refirió a la contradicción de las autoridades nacionales, tras haber “demonizado” este tipo de controles, para luego tener que aplicarlos cuando no queda otra alternativa. “Son herramientas que tiene el Gobierno Nacional para aplicar. Esa expectativa para los mercados se puede regular. Dar de baja herramientas es una irresponsabilidad (cómo ocurrió en 2016) y a cuatro meses terminan aplicando lo que era la demonización de la economía. Han fracasado en todo, sin dudas. No hay una solo medida económica o social que sea favorable para la gente. Siempre fue todo maquillaje y una gran estafa al pueblo”.

Asimismo, dio cuenta del “reperfiliamiento” de las deudas de corto y mediano plazo que el Ejecutivo Nacional envió al Congreso y la posibilidad de renegociar con el FMI. “La deuda externa es altísima, no tenemos obras, la educación no avanzó. Han hecho un desastre y necesitamos que las medidas que se tomen se monitoreen día a día. Sabemos que habrá más fuga de capitales”.

Y acotó: “En principio teníamos expectativa de una reunión conjunta más importante para participar abiertamente. No será así, se reunirá la Comisión de Seguimiento de Deuda el miércoles. Agustín Rossi como jefe de bloque fue muy cuidadoso, lo iba a a hablar con Alberto Fernández y mañana (por hoy) nos reuniremos en bloque para discutirlo y de qué manera lo vemos”.

Miguel Ángel Pichetto aseguró que si gana Macri, «al día siguiente se levantan los controles de cambio porque vuelve la calma». Así lo señaló el domingo por la noche luego de que el Gobierno anunciara un decreto de necesidad y urgencia para controlar y pedir autorización al Banco Central para la compra de dólares.

El candidato a vicepresidente llevó la medida a la campaña electoral y aseguró que en caso de que Macri gane quedarán eliminados. «Es un momento difícil, pero el Presidente ha tomado medidas transitorias, necesarias, para evitar que el dólar se dispare, para cuidar las reservas y para conservar el poder adquisitivo de los argentinos», comenzó su exposición Pichetto en La Cornisa. Y pidió que, este lunes, «la gente debe tener tranquilidad y no ir corriendo a comprar dólares».

«Estamos atravesando un proceso de naturaleza política desde el 11 de agosto, no discuto el contenido del voto, pero el mundo le tiene más miedo a lo que se podría venir, si se ratificara ese voto, que a lo que se podría ir», comparó el senador peronista.

En ese sentido insistió con que la coyuntura fue consecuencia del discurso de la oposición y no de la gestión del oficialismo: «Creo que el Frente de Todos y el FMI hablaron sobre ‘vacío de poder’ y ‘anticipar las elecciones’. Eso provocó estos efectos negativos».

El candidato a vicepresidente además puntualizó la característica central de la crisis sobre el dólar: «El Gobierno resuelve el problema de liquidez a través del decreto para extensión del plazo de Letes y Lecaps, pero no existe problema de solvencia», dijo en el programa La Corniza.

Luego le habló directamente a los trabajadores que pueden ahorrar en moneda extranjera: «Quiero decir con esto que debe haber un mensaje de tranquilidad de que la gente no corra a comprar o buscar los dólares», así lo reseña Telefe Noticias.