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Contaminación

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El subsecretario de Medio Ambiente, Daniel González, se reunió con un grupo de padres y autoridades de la Escuela Provincial N°731, ante la preocupación por el mal estado del agua en los tanques del edificio escolar. En respuesta a la inquietud planteada, se solicitó al Laboratorio de Aguas municipal una muestra que resultó bacteriológicamente no apta para el consumo humano.

“De acuerdo al planteo, solicitamos al Laboratorio de Aguas que se analice una muestra extraída del tanque y el informe confirmó que está contaminada por la presencia de bacterias Coliformes totales y bacteria Escherichia Coli, que son indicadores de contaminación y que superan el límite tolerable establecido para su consumo”, especificó.

En ese sentido, el funcionario municipal dijo que “ya notificamos a la institución que mientras dure todo este proceso de saneamiento y hasta tanto los análisis den negativos a la búsqueda de bacterias que sean indicadores de contaminación, queda prohibido el consumo del agua sea para bebida, elaboración de alimentos, lavado de utensilios o el aseo personal”, expresó.

“Además, les pedimos a las autoridades de la institución educativa y al grupo de padres, que realicen formalmente el pedido de limpieza pertinente al Ministerio de Educación del Gobierno de la Provincia”, finalizó.

Recomendaciones

En otro orden, desde el Ejecutivo local se brindaron una serie de recomendaciones para difundir pautas de higiene básicas.

DESINFECCIÓN DE TANQUES, CISTERNAS Y RED INTERNA DE DISTRIBUCIÓN DE AGUA POTABLE

-Vaciar parcialmente el tanque y/o cisterna (por válvula de desagote y cerrar la entrada de agua)

-Limpiar con escoba nueva (enjuagada con agua y lavandina) las paredes, fondo y tapa del tanque y/o cisterna. NO USAR JABÓN NI DETERGENTE

-Retirar el agua restante, por la válvula de desagote

-Llenas el tanque hasta la mitad, agregar 100 cm3 de lavandina por cada mil litros de agua, llenar totalmente el tanque y/o cisterna

-Abrir todos los grifos de instalación y dejar correr el agua hasta sentir el olor a lavandina, cerrar los grifos y dejar actuar como mínimo cuatro horas (se desinfecta así, el tanque, cisterna, y la cañería de distribución de agua)

-Transcurrido el tiempo, vaciar completamente el tanque y/o cisterna abriendo todos los grifos. Llenar nuevamente con agua corriente y utilizar.

UTILIZAR LAVANDINA CONCENTRADA (55grs/ltrs)

Ante cualquier duda dirigirse al Laboratorio de Aguas Municipal sito en Saturnino López y Dalle Mura; de lunes a viernes de 8:00 a 14:30 horas.

Tel.: 4441988-4442892; correo: [email protected]

La organización FWC Fish and Wildlife Research Institute encontró en la costa de Florida el cadáver de un delfín varado en la playa de Fort Myers.

Al realizar la necropsia descubrieron que en su estómago tenía una manguera de plástico de 60 cm de longitud.

En las imágenes publicadas en Facebook se ve la manguera ingerida que tenía hasta un aro de metal y completa su boquilla. FWC ha querido hacer públicos los hechos para concienciar sobre nuestros actos y denunciar la cantidad de basura que se vierte al mar.

No obstante, aún no se sabe con certeza que el animal falleciese por la manguera ya que pueden haberse visto involucrados en su muerte muchos otros factores.

Este no es el único delfín que aparece en la zona con residuos humanos en su organismo.

Hace una semana un equipo de biólogos encontró otro ejemplar muerto con dos bolsas de plástico y un trozo de globo en su interior.
La sexta

El sorbete dejará de existir en la ciudad de Buenos Aires. A partir de este miércoles, hoteles, restaurantes y boliches porteños, entre otros comercios, ya no ofrecerán las bombillas plásticas a sus clientes, como parte de una iniciativa para reducir la contaminación. “Este es un paso más hacia la reducción de plásticos de un solo uso que le hacen un daño enorme al ambiente”, explicaron desde el gobierno porteño, al confirmar la restricción.

Crónica

La restricción de sorbetes en restaurantes o la prohibición de entregar bolsas de polietileno en mercados forman parte de una tendencia mundial que incluye a Argentina para buscar una solución a la contaminación del plástico, propuesta que debe contemplar un «camino de transición» para la industria y poner el foco en la educación ambiental, aconsejaron hoy especialistas.

Cada minuto se compran un millón de botellas de plástico y se usan 500.000 millones al año, mientras que casi una tercera parte de todos los envases de plástico salen de los sistemas de alcantarillado y ocho millones de toneladas acaban en los océanos cada año, amenazando a la vida marina, de acuerdo con estimaciones de la ONU.
En esta línea la cuarta Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente logró en marzo último un acuerdo global para «reducir el consumo de plásticos de un solo uso».

En Argentina, ya comenzaron algunas regulaciones al respecto como en Ushuaia, que en febrero pasado se convirtió en la primera ciudad de la Patagonia que prohibió el uso de material plástico descartable en los locales de comidas.
O la decisión del intendente del General Pueyrredón, Carlos Arroyo, que el mes pasado decretó la prohibición del uso de plásticos, como sorbetes, vasos y cubiertos, en todo el sector costero de Mar del Plata con el objetivo de «proteger el medio ambiente».

En la ciudad de Buenos Aires, el legislador de «Vamos Juntos» Maximiliano Ferraro presentó en el parlamento local «un paquete de proyectos que buscan reducir o limitar el uso de ciertos plásticos que por distintos motivos no se están pudiendo recuperar y/o reciclar», según declaró a Télam.

Describió que una de las iniciativas «busca prohibir progresivamente la venta y utilización de utensilios desechables y sorbetes fabricados en material plástico tradicional» y que «estos productos suelen ser desechados luego de su utilización en contacto con materiales orgánicos, lo que impide que puedan ser dispuestos en la fracción de residuos secos y posteriormente ser reciclados».
«La consecuencia de esto es un mayor volumen de residuos que es dispuesto en los rellenos sanitarios», alertó Ferraro.

La coordinadora del Proyecto Basura Marina de Fundación Vida Silvestre Argentina indicó a Télam que «la producción de plásticos aumentó desde los años 50 hasta ahora a un ritmo de 8 por ciento anual, llegando en 2015 a producir el peso de la población humana», y agrego que «solamente 9 por ciento de todo el plástico que se produjo se recicló, 12 por ciento se incineró y el resto quedó en el ambiente».
Por eso mencionó que al no procesar semejante cantidad de residuos plásticos las medidas que están tomando los países «son disminuir la demanda, la producción y el consumo de plástico», aunque destacó la importancia de una «buena gestión».

En cuanto a la regulación de materiales descartables, sugirió que hay que «respetar una transición, en la que los comercios y las industrias puedan tener un tiempo para acomodarse a los nuevos productos que van a tener que diseñar o entregar».
En relación con las medidas que buscan reemplazar al plástico por otros materiales -como papel, cartón, aluminio- Verónica Ramos, directora Ejecutiva de la entidad especializada en plásticos y medio ambiente Ecoplas, explicó a Télam que «la sustitución de un material por otro no aportará soluciones», porque esos serán los que luego «aparecerán abandonados en las playas».

«Este será el nuevo resultado ya que no estamos apuntando ni al consumo responsable ni a la educación ciudadana para evitar los residuos dispersos», sostuvo la especialista. En este sentido, enfatizó la necesidad de que para diseñar regulaciones vinculadas con la problemática del plástico se busque una salida «en conjunto» con referentes del medio ambiente para contemplar que en algunos casos es mejor «educar, antes de prohibir», y «trabajar en equipo».

 

 

Fuente: La Arena

El estadounidense Victor Vescovo encontró una bolsa de plástico en el fondo de la sima Challenger, en la Fosa de las Marianas, a una profundidad de 10.935 metros, un descenso que le sirvió a este empresario para establecer un nuevo récord mundial, según anunció este lunes la expedición Five Deeps.

Vescovo, de 53 años y quien lleva un año en su travesía para bucear los puntos más hondos de los cinco océanos, permaneció en el interior de su sumergible durante más de cuatro horas en la cuenca, ubicada en los riscos de las Marianas, el punto más profundo conocido del Pacífico.

En un comunicado divulgado por la expedición, Vescovo describió el fondo del océano como una cuenca beige con una gruesa capa de cieno, donde pueden verse “algunos animales pequeños, transparentes que ondulan gentilmente”.

Imágenes captadas por el empresario y submarinista estadounidense Víctor Vescovo en su expedición récord.

Imágenes captadas por el empresario y submarinista estadounidense Víctor Vescovo en su expedición récord.

“Definitivamente, hay vida en el fondo mismo del océano”, añadió. “Fue absolutamente extraordinario estar en una creación técnica de los humanos, con una enorme presión sobre el casco y, aun así, sentirse como sentado en la cabina de un avión”.

Sin embargo, más allá de misterios marinos, este aventurero originario de Texas descubrió además algunos objetos de procedencia humana, como una bolsa de plástico y algunos envoltorios de caramelos.

Con su descenso, que tuvo lugar el pasado 28 de abril, el texano superó el anterior récord de sumersión, establecido en 2012 por el director cinematográfico James Cameron, que alcanzó una profundidad de 10.915 metros en esa misma sima de las Marianas.

“Hemos construido y perfeccionado un sumergible que puede llevar a dos personas al fondo en cualquier punto del planeta”, declaró Vescovo declaró al diario de Dallas.

La Administración Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA) de EE.UU. calcula que el 80 por ciento de los océanos del planeta permanece sin explorar y cartografiar.

Imágenes captadas por el empresario y submarinista estadounidense Víctor Vescovo en su expedición récord.

Imágenes captadas por el empresario y submarinista estadounidense Víctor Vescovo en su expedición récord.

“Muchos científicos creen que los océanos pueden mostrarnos nuevas especies de vida con bioquímicas únicas que podrían conducir a nuevos materiales o medicamentos”, añadió Vescovo.

“Entender cómo existe vida en estas profundidades extremas puede también ayudarnos a entender cómo se originó la vida en la Tierra y cómo podría desarrollarse en otros”, aseguró.

 

 

Clarín

“Gran parte de la naturaleza ya está perdida, y lo que queda continúa en declive”, afirman expertos de la ONU sobre Biodiversidad en un informe que enumera ecosistemas devastados, agua contaminada, aire viciado y cientos de miles de especies amenazadas de extinción.

La alarmante conclusión surge de un proyecto de estudio de 1.800 páginas al que tuvo acceso la AFP al cierre de una reunión esta semana en París de la Plataforma Intergubernamental sobre la Biodiversidad y los Servicios Ecosistémicos (IPBES).

La naturaleza presta servicios inestimables al hombre como agua, alimento, energía, material textil, minerales y medicamentos.

Por ejemplo, la producción agrícola, posible gracias a los suelos y a los insectos polinizadores, se encuentra en constante alza y las capturas de peces aumentaron 50% en los últimos 50 años.

Más de 2.000 millones de personas utilizan madera de árbol como fuente de energía. Y entre 25 y 50% de los productos farmacéuticos provienen de la naturaleza.
Las plantas y microorganismos también desempeñan un papel crucial para filtrar el agua y el aire. Y la vegetación y los océanos absorben más de la mitad de las emisiones de CO2 responsables del cambio climático.

Explotación y contaminación inéditas 

Pero el hombre explota y contamina la naturaleza como nunca antes en la historia.

El resultado es que “hoy en día el 75% del medio ambiente terrestre, el 40% del medio ambiente marino y 50% de los cursos de agua presentan signos importantes de degradación”, según el proyecto de informe.

Más de 40% de las tierras son ahora agrícolas y urbanas, y sólo el 13% de los océanos y 23% de las tierras están clasificados como “vírgenes”, en lugares muy aislados o improductivos.

Más de un tercio de las tierras y tres cuartas partes de los recursos de agua son utilizados para la producción agrícola y ganadera“, de acuerdo con el texto.

El deterioro de los suelos redujo la productividad agrícola en más del 20% de la superficie terrestre, afectando a más de 3.000 millones de personas.

Y la agricultura continúa expandiéndose, sobre todo “a expensas del bosque tropical”.

Entre 1990 y 2015, la cobertura forestal mundial bajó cerca de 6%, de 4.280 millones de hectáreas a 3.990 millones.

Cerca de 60% de la población mundial vive en ciudades, y por ello las zonas urbanizadas se duplicaron desde 1992, ocupando principalmente sábanas y llanuras.

La contaminación es más difícil de evaluar, pero la utilización de fertilizantes aumentó.

Más de 80% de las aguas servidas del planeta son vertidas en el medio ambiente sin tratamiento y al mismo tiempo de “300 a 400 millones de toneladas de metales pesados, aguas residuales tóxicas y otros desechos son arrojados por año al agua”.

De este modo, “el 40% de la población del globo no tiene acceso a agua limpia y potable”.

Los océanos, en donde se vierten cada año millones de toneladas de plástico, no se encuentran mejor.

Los 70.000 navíos de la flota de pesca industrial cubren ahora “al menos el 55% de los mares”. Además, “cerca del 75% de las principales reservas de peces” se encuentran actualmente agotadas o sobrexplotadas.

Muertas en suspenso

Los científicos estiman en cerca de 8 millones el número de especies animales y vegetales en el planeta. Pero sólo una ínfima parte de ellas son evaluadas.

Cerca del 25% de las 100.000 especias estudiadas por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) para su famosa lista roja están clasificadas en peligro de extinción, y 872 se han extinguido desde hace 500 años.

Pero el informe del grupo de expertos del IPBES es mucho más dramático: entre 500.000 y un millón de especies estarían hoy en día en peligro.

Extrapolando a partir de las múltiples evaluaciones de especies, es “probable que al menos un millón de especies de animales y plantas se encuentran amenazadas de extinción”, indica el proyecto de informe.

Los científicos, que utilizan otro método de estimación basado en la desaparición de los hábitats, llegan a la cifra probablemente “prudente” de medio millón, entre ellos 3.000 vertebrados y más de 40.000 plantas.

Estas especies están “muertas en suspenso”, porque ya se encuentran probablemente “condenadas a la desaparición” a raíz de los daños provocados a su hábitat.





Fuente: Infobae

Con un total de 1,8 billones de pedazos de basura, es el más grande que existen en todo el planeta y su tamaño es el doble que el de Texas. Por qué es vital revertir esta situación.

Debido a los plásticos que se arrojan en los mares y océanos del mundo, se fueron formando grandes “islas” de residuos. Una de ellas constituye el gran parche de basura del Pacífico, el más grande de todos. El territorio que abarca es entre San Francisco y Hawái, y su tamaño es el doble del de Texas. Es el más grande de los cinco parches que hay en los océanos del planeta.

La basura que se ha ido acumulando en el Océano pacífico oriental entre California y Hawái es alarmante. En total posee 1,8 billones de pedazos de basura. De esa imponente cifra, una mitad está compuesta por residuos de pesca como sogas y redes; la otra mitad son plásticos.
Y es que en el mundo cada año se producen más de 350 millones de toneladas de plástico. 8 millones de ellas terminan sin escala en todo el océano.

El plástico es un material compuesto por resinas, proteínas y otras sustancias que lo hacen fácil de ser manipulado, y tiene la virtud de cambiar de forma de manera permanente dependiendo de la compresión y temperatura. Es resistente (desaparecer le lleva años) y liviano, por lo que se lo eligió para hacer una infinidad de productos, desde una botella de gaseosa hasta un juego de muebles para el jardín.

Debido a su composición, es uno de los elementos que más tiempo tarda en degradarse y en ese proceso colabora de manera directa en la contaminación del Ambiente y de las aguas. Tanto es así que las ONG ambientalistas reclaman que se los ponga a la misma altura que el Cambio Climático, ya que durante su descomposición provocan gases de efecto invernadero.

Por otro lado, los microplásticos miden hasta 5 milímetros y provienen de fuentes como los cosméticos, ropa, elementos de pesca, plásticos de uso cotidiano que se degradan y otros de procesos industriales. Todos permanecen en el medio ambiente en altas concentraciones y afectan a los ecosistemas marinos y lacustres porque no son biodegradables. Eso significa que se desintegra en partículas cada vez más pequeñas que son absorbidas o ingeridas por muchos organismos, alojándose en sus cuerpos y tejidos.

Ante este escenario planteado, la fundación Ocean Cleanup lanzó en el 2018 el primer sistema de limpieza de océanos del mundo llamado Wilson en San Francisco para enfrentar el “Gran Parche de Basura del Pacífico”. La enorme tubería de 600 metros de largo que buscó retirar la mitad de la basura del océano Pacífico, sin embargo, hacia fines del año 2018 sufrió una rotura y perdió todo el trabajo realizado y la basura recolectada, dejando por delante un nuevo desafío: salvar al océano.

En los últimos 40 años, la cantidad de basura marina -solo en la capa superficial- aumentó más de un 100%. El último informe de la Unesco reveló que existen 45 mil objetos que se agolpan en cada milla oceánica cuadrada, más de 150 millones de toneladas.

Por otro lado, de acuerdo a las estadísticas de ONU Medio Ambiente, el mundo produce aproximadamente 300 millones de toneladas de residuos plásticos cada año y actualmente solo el 14% se recolecta para el reciclaje. Se estima que 8 millones de toneladas de desechos plásticos llegan a los océanos cada año, por lo que si no se deja de arrojar residuos, en 2050 el océano tendrá más plástico que peces.

La necesidad de revertir la situación actuar es tal, que expertos estiman que para el 2050 el peso de la basura va a superar al de todas las criaturas marinas.

Mar del Plata decretó la prohibición de utilización de sorbetes, vasos y cubiertos de material plástico en todo su sector costero. La medida incluye todas las unidades turísticas fiscales administradas por el municipio y a las concesiones de prestación de servicios turísticos otorgadas por otras jurisdicciones y balnearios privados del Partido de General Pueyrredón, cuya cabecera radica en la ciudad balnearia.

La norma salió por el decreto 853/19 con la firma del intendente Carlos Fernando Arroyo: dispone la prohibición del uso de sorbetes, vasos, envases, cubiertos y cualquier utensilio de material no reciclable sin distinción de paradores públicos o privados, concesionados o no, desplegados en toda la franja de costa del distrito. El propósito es “dar un paso adelante en el cuidado del medio ambiente”, según expresó el intendente en sus redes sociales.

La Dirección de Inspección General es el órgano encargado de fiscalizar el cumplimiento de la iniciativa y delega en el Ente Municipal de Turismo la instrumentación de programas de coordinación y gestión en conjunto con los operadores privados de servicios turísticos el problema de la basura plástica en las playas. Lo que antes eran productos de material plástico ahora serán reemplazados por otros fabricados en cartón, metal, madera o vidrio.

En efecto, la medida fue estimulada y motorizada por organizaciones ambientalistas. Greenpeace Argentina, en el marco de una campaña Hagamos Eco, fomentó una estrategia de políticas públicas para erradicar los instrumentos de plástico de un solo uso. El secretario de gobierno, Alejandro Vicente, se reunió con Ignacio Fernández de Greenpeace y grupos de voluntario ambientalista que realizan tareas de limpieza de playas: “Intercambiamos ideas, se les informó acerca del proyecto del intendente Arroyo y les pareció viable y una idea importantísima como punto de partida para concientizar acerca de la la contaminación que producen vasos de plásticos de único de uso y los sorbetes y el tiempo que tardan en degradarse”.

Los fundamentos de la medida se traducen en números. Los sorbetes tardan hasta mil años en descomponerse y son el cuarto desecho plástico más común en las playas y en los océanos. Según un estudio de la Fundación Vida Silvestre Argentina que recogió información de distintos departamentos de la costa argentina, el 80% de los residuos dispersos en las playas son de origen plástico.

La prohibición ya se instrumentó en Pinamar el último verano. Los establecimientos gastronómicos tenían la obligación de no entregar pajitas con la bebida. La norma ya entró en vigencia en Mar del Plata, de modo que en el fin de semana largo de Semana Santa los balnearios deberán someterse a las disposiciones de la medida y reemplazar el plástico por otros materiales reciclables.

 

 

 

Infobae

La Secretaría de Ecología y Protección Ambiental de la Municipalidad de Puerto Madryn informa que la recolección de residuos a cargo de la empresa Ashira se llevará a cabo con normalidad el jueves 18 y el sábado 20 de abril, mientras que no habrá servicio el viernes 19 y el domingo 21 de abril.

En cuanto a la recolección que lleva adelante la Secretaría de Ecología, el recorrido se realizará con normalidad durante los cuatro días.  De este modo, se completará la recolección en  la zona céntrica, el sector de playa y en los locales gastronómicos.

Desde el área municipal se solicita a los vecinos y visitantes no sacar la basura los días en los cuales no se llevará a cabo el servicio de recolección domiciliaria.

En el enclave de Porto Cervo, ubicado en las playas italianas de la isla de Cerdeña, Italia, encontraron el cadáver de una cachalote con 20 kilos de plástico en su interior. De acuerdo a la organización ambientalista SEAME Sardinia descubrieron que estaba preñada y, antes de atracar, había abortado al feto de dos metros de largo, que ya estaba en proceso de descomposición.

Pese a la presencia de los residuos plásticos en el interior de la ballena, de unos ocho metros de largo, la causa de su muerte aún está por aclararse, señalaron desde el medio local Icona News. Segú Luca Bittau, líder de SEAME Sardinia, solo se conocerá tras análisis toxicológicos e histológicos que se realizarán en Padua, al norte de Italia.

“Lo que sabemos es que antes de morir, los técnicos que examinaron el cadáver determinaron que la ballena había consumido unos veintidós kilos de plásticos, entre platos, sedales, redes o bolsas en las que aún puede leerse el código de barras”, informó el activista.

El ministro del Medioambiente italiano, Sergio Costa, lamentó públicamente la noticia y defendió la necesidad de afrontar el tema: “Hemos usado el ‘confort’ de los objetos desechables de manera alegre en los últimos años y ahora estamos pagando las consecuencias. De hecho, los animales, sobre todo, son los que los pagan”, aseguró en sus redes sociales.

Tras el hallazgo, el Gobierno de Italia ha aprobado un proyecto de ley para proteger el mar y limpiarlo de plástico. La iniciativa, que ha recibido el nombre de “Salva el mar”, autoriza a los pescadores a recoger los residuos que se quedan atrapados en sus redes y llevarlos a tierra, al mismo tiempo que se fomenta la economía circular.

“Los pescadores finalmente podrán recoger el plástico que se queda en sus redes. Hasta ahora estaban obligados a arrojarlo de nuevo al mar para no enfrentarse a un delito de transporte ilegal de residuos y tenían que pagar por su eliminación”, explicó el ministro Costa.

 

 

Foro Ambiental