Tag

CONICET

Browsing

El gobernador del Chubut, Mariano Arcioni, encabezó este miércoles en Sala de Situación de Casa de Gobierno, la presentación de la empresa ARBACIO SRL. La misma es una planta piloto de cultivo de erizo de mar con base tecnológica. Asimismo se firmó un convenio marco de Cooperación de Medición del Paisaje Sonoro Marino en las aguas del Golfo Nuevo.

Participaron los ministros de Turismo, Néstor García; Ambiente y Control del Desarrollo Sustentable, Eduardo Arzani; la secretaria de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Noelia Corvalán Carro, la investigadora del CONICET, Dra. Tamara Rubilar, la Decana de la Universidad Tecnológica Nacional – Facultad Regional Chubut, Ing. Liliana Vázquez. En representación de la Universidad del Chubut, Fernando Menchi; por la Empresa ARBACIO, Carlos Roca; por CENPAT-CONICET, Gaspar Soria y Marcelo Bertellotti, investigadores y becarios de Chubut, e invitados especiales.

Tras la presentación de la empresa ARBACIO y la firma del convenio de cooperación entre el Gobierno del Chubut y la UTN, Arcioni destacó que “la empresa ARBACIO es una demostración de la tecnología aplicada a estos valores agregados que ayudan a la industria farmacéutica, a la exportación. Son proyectos que vienen trabajando en forma silenciosa”.

“Resaltamos que en momentos de crisis de situaciones económico financiera, hay tres áreas que nunca dejamos de apoyar que es Deporte, Ciencia y Tecnología y Cultura. Son áreas que no hay que escatimar en presupuesto. Soy un convencido de apoyar a estas áreas, uno quiere que su provincia se desarrolle, que sea sustentable a mediano y largo plazo”, agregó.

Arcioni valoró que “se necesita mucho trabajo e inversión y a comparación con otras provincias y gobierno central que escatima en estas inversiones nosotros no. Me siento orgulloso porque nunca se quedaron victimizándose, siempre proponiendo, innovando, de eso se trata cuando se quiere salir adelante”.

Convenio

El mandatario provincial agradeció a “los becarios, investigadores, empresarios que apuestan a este proyecto, que habla del sonido, y no se toma conciencia de lo que puede implicar esta contaminación sonora para todas las especies que tenemos. Hay que tener conciencia de esas pequeñas cosas para cambiar las cosas y profundizar. No nos detenemos en las políticas inmediatas del día a día que están pero tenemos que proyectar a mediano y largo plazo”.

Agregado de valor

Por su parte, la secretaria de Ciencia y Tecnología, Noelia Corvalán Carro remarcó “el acompañamiento y las políticas que ha llevado a cabo el Gobierno del Chubut en esta materia que ha permitido lograr este proyecto, porque la Provincia al recurso siempre lo tuvo, como es el caso del erizo de mar, pero depende del Estado, ver como se aprovecha el mismo de una manera rentable y sustentable”.

Además, la Secretaria aprovechó la ocasión para destacar que “la decisión del gobernador Arcioni, porque muchas veces por el tiempo que maneja la Ciencia, los resultados no los alcanzan a ver los mandatarios, pero a pesar de ello, siempre confió en nosotros y no dejó en ningún momento de financiar las becas y de aumentar el presupuesto”.

Asimismo, la funcionaria agregó que “ellos son becarios nuestros desde distintos niveles de formación, que demuestran que no hemos hecho cosas aisladas, y que cada una de las decisiones y programas que llevamos adelante fueron un engranaje más de un proceso, que ha buscado llevar a la Ciencia y la Tecnología al agregado de valor de nuestros recursos, poder diversificar la matriz productiva y que nosotros nos destaquemos por otras actividades que no sean las extractivas”.

ARBACIO SRL

Sobre la empresa ARBACIO, la investigadora del CONICET, Tamara Rubilar, informó que “el trabajo con los erizos de mar comenzó con un proyecto de investigación básica en el año 2005. La interdisciplinaridad en la que siempre trabajamos en mi equipo. Esto permitió encontrar usos no tradicionales; el biotecnológico”.

“Biólogos, bioquímicos, farmacéuticos, químicos e ingenieros que trabajan en el equipo hicieron la diferencia. Empezamos a evaluar la potencialidad del uso gastronómico,  la posibilidad de tecnología y de incorporar becarios hizo que el grupo creciera. La Secretaría se Ciencia estuvo involucrada en esto, gracias a las becas cofinanciadas y al subsecretario Mauro Carrasco por su iniciativa y apoyo al proyecto esto empezó a ser una realidad”, señaló.

Por último, Rubilar manifestó que “en un contexto nacional donde la ciencia es vapuleada y desfinanciada, Chubut elije apoyar a los científicos, no solo apoyarlos con acompañamiento, sino con inversión y formación de recursos humanos, eso es algo que hoy en argentina no se ve”.

Convenio

Durante el acto se llevó a cabo la firma del Convenio Marco de Cooperación de Medición del Paisaje  Sonoro Marino en las aguas del Golfo Nuevo, rubricado entre los Ministerios de Turismo, de Medio Ambiente, la Secretaría de Ciencia y la UTN, con el objetivo de crear líneas de base tecnológica para promover el desarrollo de sistemas basados en un análisis de los resultados obtenidos por ruidos hidrofónicos, que contribuyan a generar una base de datos provincial y regional para la gestión pública y privada de espacios marinos.

En este sentido, la Decana de la Universidad Tecnológica Nacional – Facultad Regional Chubut, Ing. Liliana Vázquez explicó que “la universidad Tecnológica está comenzando a hacer investigaciones, sobre todo en Chubut, nosotros el año pasado incorporamos a 4 doctores que no pudieron entrar en carrera académica. Estuvieron 10 años doctorándose o postdoctorándose y quedaron fuera del CONICET. Tuvimos la oportunidad de incorporarlos como jefes de trabajos prácticos y en proyectos de investigación”.

“Uno de los proyectos de investigación es con la contaminación sonora o paisaje sonoro, ya que nos preguntamos qué genera el ruido de un barco, bomba, motor en las especies marinas. Queremos tener un mapa, conocer el ruido de forma tal que cuando se quiera poner una instalación traer embarcaciones saber el impacto en la fauna”, señaló.

La investigadora, socióloga e historiadora anunció hoy su renuncia al Conicet tras reclamar que el Gobierno se niega a designar a su sucesor, Mario Pecheny, votado el año pasado por sus colegas.

Dora Barrancos, quien formó parte del organismo desde el año 2010 cuando fue elegida para su primer mandato, que luego renovó por otros cuatro años, renunció a su cargo en el directorio del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) después de denunciar que se retrasara la designación de su sucesor Mario Pecheny, por lo que el área donde se desempeñaba (Ciencias Sociales y Humanidades) quedaría por el momento acéfala.

Los dos nuevos presidentes, tanto Pecheny como Alberto Kornblihtt –del área de Ciencias Biológicas y Salud- habían sido votados por los miembros del Conicet por amplia mayoría en mayo del año pasado, pero su designación efectiva, que corre a cargo del Ejecutivo nacional, por tratarse de un ente autárquico dependiente del ahora ex Ministerio de Ciencia y Tecnología, se sigue demorando. En este marco, se da la renuncia de Barrancos, calificada por ella misma como “un asunto de orden moral”.

“Había tomado la decisión de irme en enero. Ya pasó un año desde que se eligieron autoridades y mi sucesor no fue designado en su cargo. Es una manera de dejar en evidencia la negligencia del gobierno actual, al que no le interesan las reglas democráticas ni el republicanismo que pregona”, denunció la investigadora.

Su renuncia, además se da en el marco de la importante crisis que atraviesa la comunidad científica tras años de desinversión y ajuste del organismo.

Este martes en el programa que conduce Santiago del Moro, había quedado en evidencia el vaciamiento del Conicet, cuando la bióloga molecular Marian Simian denunció la desinversión que lleva a cabo el gobierno nacional, donde quedaron en la calle 2.100 científicos quedaron en la calle. Es decir el 83 % de quienes se presentaron el año pasado.

Esta situación, que se arrastra hace años y se ha profundizado durante la presidencia de Macri, en el marco del ajuste generalizado, se agrava por acción (o inacción) del gremio que agrupa a los investigadores nacionales (UPCN) que siempre firmó paritarias a la baja y nada hizo por impedir los miles de despidos en el organismo.

 

 

La Izquierda Diario

Science, una de las publicaciones científicas más prestigiosas del mundo, advirtió sobre impacto del ajuste del gobierno de Cambiemos en el Conicet y los institutos de investigación. Afirma que el acuerdo con el FMI tiene una consecuencia “dramática” en la ciencia.

“Científicos de laboratorios de toda Argentina ayer permanecieron en sus casas, sumándose así a una huelga nacional contra la última tanda de medidas de austeridad tomadas por el gobierno”, informó la revista Science en una nota que releva el tremendo impacto del ajuste en el Conicet y los institutos de investigación.

El artículo da cuenta de los recortes en todos los aspectos del sistema científico nacional: la reducción del ingreso de nuevos investigadores, el achicamiento de los salarios, la cancelación de presupuestos para congresos —lo que incluye, por ejemplo, hasta los viáticos para que las autoridades participantes puedan llegar al encuentro—, la imposibilidad de renovar insumos básicos en laboratorios y hasta el pase a retiro de vehículos porque, sencillamente, no están contemplados recursos para mandarlos a arreglar. Por todo eso, recuerda Science, en 21 días los científicos se movilizarán en torno a un “Cabildo Abierto” nacional.

“Desde que llegó al poder en 2015, la administración del presidente Mauricio Macri recortó los esfuerzos de sus predecesores para hacer que crezca la comunidad científica. En el último impulso, el Conicet, anunció el 5 de abril que este año tiene solamente 450 puestos de nuevos investigadores para los 2600 aspirantes, lo que deja una cantidad récord de investigadores formados sin trabajo. El gobierno anterior había proyectado que estarían disponibles alrededor de 1400 nuevos puestos”, repasa el artículo firmado por Lindzi Wessel. El texto detalla también que esos pocos que lograron ingresar al sistema tendrán salarios que a duras penas llegarán a cubrir la mitad de lo que cobraban sus colegas en 2015, porque los salarios no son incrementados de manera que ganen a la inflación.

El artículo de Science da cuenta de otro ejemplo concreto de cómo se busca destruir a la ciencia argentina: el 12 de abril, releva, 140 directores de institutos del Conicet debieron pagar de su propio bolsillo los pasajes para una reunión de urgencia en Córdoba, “en algunos casos a pesar de las llamadas de autoridades de Conicet que desalentaban la participación, de acuerdo con dos participantes que pidieron permanecer en el anonimato”. Otro de los participantes, el antropólogo Rolando González-José, uno de los responsables del Centro Científico Tecnológico de Patagonia (CENPAT), contó a la revista que, sin embargo, la concurrencia fue importante: “la cantidad de directores que hubo fue una evidencia importante de la crisis que estamos enfrentando”. De esa reunión, resultó un Manifiesto de directoras y directores de centros e institutos del Conicet, pero “el grupo todavía espera una respuesta del gobierno”.

Los detalles del nuevo acuerdo con el Fondo Monetario, indica la revista, tienen un impacto “dramático” en la ciencia. “La inversión en investigación y desarrollo fue solamente del 0,26 por ciento del producto bruto interno en 2018, en lugar del 0,53 por ciento que había tenido tres años antes. Muchos institutos Conicet cortaron en necesidades tan básicas como servicios de limpieza y seguridad, además de en operaciones de investigación. El Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas de La Plata, por ejemplo, ya no puede proveer a sus laboratorios de recursos críticos como nitrógeno líquido y tanques de oxígeno. En CENPAT, las camionetas de investigación en campo que tengan problemas mecánicos deben sencillamente ser retiradas del servicio; no hay dinero para mantenimiento. (…) ‘Pensás cien veces antes de empezar un experimento y rezos para que no falle’, dice Juan Pablo Jaworski, un virólogo del Conicet, del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria”.

La fuga de cerebros entre los jóvenes investigadores se acelera, dijo a la revista el titular del Instituto de Fisiología, Biología Molecular y Neurociencias, Alberto Kornblihtt. El investigador “recientemente vio que dos investigadores principales jóvenes dejaron su instituto para encontrar laboratorios afuera, luego de un año de luchar y no ver posibilidad de mejora. ‘No podemos simplemente decir no tenéis lugar en este país, Andate afuera’, dice. ‘Debemos detener la fuga de cerebros y mantener el sistema vivo’”.

Las protestas del sector continuarán, advierte el artículo, porque los directores de institutos están planeando actividades para el 22 de mayo, cuando se realizará un “cabildo abierto, una forma de protesta estructurada alrededor del debate público”. El antropólogo González-José señaló que, a pesar de la resistencia, no es optimista: “la resistencia se está volviendo más fuerte porque los problemas están empeorando”.

 

 

 

Fuente: Página 12

El biólogo del Conicet, Miguel Pascual, afirmó que el río Chubut disminuirá su caudal debido a los efectos del cambio climático global, y remarcó que “es necesario hacer un dragado en la zona del Virch para recuperar los niveles de transporte”. Alertó que las lluvias extraordinarias del 2017, hicieron que se depositaran grandes caudales de sedimento que disminuyeron la capacidad de contener el agua.

Este punto controversial es uno de los tópicos del Primer Encuentro de Actores Territoriales de la Cuenca Inferior del Río Chubut para tratar la situación hídrica del Valle. Se realizará hoy a partir de las 18.30 horas en el aula 27 de la Sede Trelew de la Universidad Nacional de la Patagonia SJB.

Las charlas, abiertas a todo el público, son organizadas por el Grupo Técnico del Comité de Cuenca Inferior del Río Chubut, conformado por el Departamento de Ingeniería Hidráulica de la Facultad, INTA, CENPAT, CONICET y la Red Eco fluvial de la Patagonia.

“La gestión de los recursos hídricos en el Valle Inferior del Río Chubut es una de las principales llaves para el desarrollo en condiciones ambientalmente sustentables de las comunidades asentadas en el noreste de la provincia, tanto por las oportunidades de aprovechamiento del agua como por el riesgo de inundaciones al que se halla expuesta la población”, afirmó la comunidad de científicos.

Este ciclo de exposiciones busca incorporar «una agenda de Evaluación de Riesgo Hídrico y Planificación de Acciones para mitigarlo», y proveer “herramientas para una Gestión Hídrica realista y proactiva, dado que ha sido muy importante el crecimiento de la ocupación de áreas potencialmente inundables y el aumento de la demanda de agua para el consumo y la producción”, indicaron.

El Grupo Técnico contrastó que “han sido muy pocos los avances en infraestructura y gestión del agua luego de las grandes obras que dieron lugar al Sistema de Riego y al Dique Ameghino, hace ya más de cinco décadas”.

Otras exposiciones

Entre otras conferencias, Natalia Pessacg expondrá sobre “Producción de agua y Cambio Climático”, mostrando los resultados de investigaciones de las alteraciones esperables en la magnitud de los aportes hídricos a disponer en la cuenca y, particularmente, en el Valle Inferior.

Por su parte, José Sainz Trápaga identificará las “Demandas de agua en la cuenca” y sus proyecciones, incluyendo aquellas relativas a potenciales proyectos de ampliación o de nuevas áreas bajo riego, como podría ser el anunciado Proyecto Meseta Intermedia. También abordará la capacidad de respuesta del Sistema Dique Ameghino y el río Chubut a los efectos de controlar crecidas, abastecimiento de agua y generación hidroeléctrica mediante la operación del embalse.

 

 

El Chubut

En los exhibidores de un salón de París, las prendas artesanales de diseño exclusivo reciben miradas de asombro. Comienza a cerrarse un círculo, un proceso que empezó algunos años antes a más de doce mil kilómetros de distancia en Península Valdés, en la Patagonia argentina. En el año 2016, investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), junto a productores ganaderos y trabajadores rurales, ensayaron una serie de medidas con el objetivo de promover una producción lanera responsable tendiente a la conservación de la biodiversidad, que hoy comienza a dar sus frutos.

Los inicios

El investigador independiente del Instituto Para el Estudio de los Ecosistemas Continentales (IPEEC-CONICET), Ricardo Baldi, fue el que primero pensó que el conocimiento científico podía conjugarse con los saberes previamente adquiridos de los productores con el objetivo de encontrar soluciones conjuntas a problemas puntuales. Los campos y el ganado en Península Valdés se han visto afectados a lo largo del tiempo por factores diversos. “Los herbívoros autóctonos como el guanaco, por ejemplo, se alimentan de la vegetación nativa, sobre la que también pastorean las ovejas. El conflicto recrudece cuando los guanacos acceden al agua obtenida mediante bombeo y distribuida en bebederos para el ganado. Al mismo tiempo, depredadores como el puma atacan a los animales”, explica.

Según relata el científico, la respuesta inmediata expandida históricamente en la región, y que en buena medida continúa, es la persecución y caza de estas especies silvestres. Esas prácticas, lejos de solucionar los conflictos, no solo aceleraron la degradación de los ecosistemas áridos sino que también resultaron en el abandono de decenas de campos. De esta forma, un grupo de trabajo conformado por investigadores del IPEEC-CONICET, comenzó a implementar medidas para mitigar los conflictos con el objetivo de evitar la matanza tanto de pumas como de guanacos, restaurar las relaciones entre depredadores y presas nativas, y al mismo tiempo brindar soluciones concretas a los productores de ganado ovino.

“Trabajamos para posibilitar la coexistencia entre la producción de lana y poblaciones saludables de vida silvestre; implementando acciones de conservación y manejo basadas en la investigación científica y en actitudes responsables. Y actualmente estamos trabajando en diferentes establecimientos ganaderos que abarcan unas 50 mil hectáreas de Península Valdés, un sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por UNESCO. En lugares críticos por el conflicto con los carnívoros, hemos introducido perros protectores de ganado para disminuir los índices de mortandad de ovinos por pumas y controlar a los depredadores de manera no letal. En otros sitios colocamos aleros a los bebederos artificiales disponibles para las ovejas, a una altura que impiden acceder a los guanacos a consumir esa agua”, comenta.

El desenlace

Un grupo de productores que se comprometieron a producir lana siguiendo estándares de prácticas responsables, con los que investigadores y becarios del IPEEC-CONICET colaboran desde hace tres años, aplicaron y obtuvieron una certificación internacional. La diseñadora argentina, María Abdala Zolezzi, conocida como Maydi, compró cien kilos de esa lana con el sello “Wildlife Friendly” y acaba de presentar en París la colección que produjo a partir de esa materia prima patagónica.

“Quiero dar a conocer la belleza de las fibras naturales con las que contamos en la Patagonia argentina y sobre todo teniendo en cuenta que estas fibras se encuentran respaldadas por un proceso productivo que cuida el medio ambiente, el bienestar de los animales y el desarrollo de las personas y las organizaciones que participan en toda la cadena de valor”, asegura Maydi.

La diseñadora creó toda una línea de prendas utilizando esta lana, que consta de sweaters, capa y accesorios como guantes, bufandas, polainas, gorros y chales. Además de la lana certificada, utiliza tintes naturales que se obtienen de plantas nativas mediante procesos amigables con el ecosistema. Para Baldi, la ciencia debe ponerse al servicio de esta lógica: “Debemos realizar una producción responsable, que permita la coexistencia con la vida silvestre, contribuyendo a la conservación de la biodiversidad y al bienestar humano, y a su vez encontrar mercados diferenciados que valoren y lleven adelante estas iniciativas. E incentivar a la creación de políticas públicas que pongan en valor la producción regional sustentable y la conservación de nuestras áreas naturales”.

 

 

Diario Jornada

En el marco del día del investigador científico, los autoconvocados del Centro Nacional Patagónico en Puerto Madryn llevaron adelante una jornada de lucha. Reclamaron la ampliación de los ingresos al Conicet, aumento del presupuesto para ciencia y técnica, el ingreso de los CPA designados, y rechazaron los bajos salarios y los “controles asfixiantes” al personal administrativo.

Al pie del Monumento a la Mujer Galesa hubo una volanteada, una mateada y un debate sobre la realidad del sector. La idea fue que la comunidad se interiorice del trabajo que se lleva adelante. “En el sector científico nos sentimos en pie de lucha y resistencia”, dijo Rolando González José. “Los ingresos a carrera del investigador científico suman 450 personas e implica que 2.050 doctores, formados con fondos públicos, se quedan sin trabajo”.

El investigador advirtió que los investigadores tendrán el mismo destino de los científicos en los 90: “Muchos nos tuvimos que ir. Se los está invitando a que vayan a Ezeiza y a que todo ese capital humano lo disfruten las economías centrales que los recibirán con los brazos abiertos. Es una inversión inmensa que terminará beneficiando a los países centrales”.

González José planteó que en las decisiones “los gobernantes nos dicen ´queremos seguir vendiendo soja y apostando a que el precio del barril de petróleo vaya para acá o para allá, que los satélites nos lo vendan en vez de fabricarlos nosotros´”. El investigador comentó que “en el CENPAT tenemos una sangría de gente; se colapsa el horizonte demográfico y los proyectos estratégicos”.

 

 

Diario Jornada

Está mejor calificado que la NASA y se ubica en el puesto número 21 entre 1391 instituciones estatales de investigación de todo el mundo.

Mientras avanza el ajuste sobre la ciencia y la tecnología, mientras el gobierno de Mauricio Macri reduce el presupuesto del sector y restringe el ingreso de investigadores, con la comunidad científica en la calle para rechazar las políticas de Cambiemos, las mediciones internacionales destacan la calidad de la ciencia que produce el sistema público en Argentina. Esta vez, el reconocido ranking global Scimago ubicó al Conicet entre las mejores instituciones públicas de investigación científica del mundo, incluso por sobre la NASA.

Scimago es un conglomerado de instituciones científicas y universitarias de España y, desde 2009, realiza un relevamiento de la producción de conocimiento científico a nivel mundial. Para hacerlo, toma en cuenta indicadores de resultados de investigaciones, indicadores de innovación y su impacto social, y a partir de esos datos genera diferentes listados de instituciones.

En el ranking de este año, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) se ubica en el puesto número 21 entre 1391 instituciones estatales de investigación de todo el mundo. En el puesto número 22 figura la National Aeronautics and Space Administration, la NASA de los Estados Unidos. El ranking es encabezado por la Academia China de Ciencias y segundo se ubica el Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS) de Francia. La lista completa se puede consultar en https://www.scimagoir.com/rankings.php?sector=Government.

 

Pagina 12

Científicos de todo el país se movilizarán esta mañana para protestar frente a los recortes presupuestarios y los más de 2 mil postulantes rechazados en el CONICET.

Los resultados de la convocatoria 2018 a la carrera del Investigador Científico y Tecnológico (CIC)que se dieron a conocer el último viernes volvieron a poner de manifiesto la aguda crisis del sector: 2145 fueron rechazados, lo que representa a casi el 83% de los postulantes.

A raíz de esto, y en el marco del Día Mundial de la Ciencia que se celebra cada 10 de abril en conmemoración al nacimiento del médico ganador del premio Nobel y cofundador del CONICET Bernardo Houssay, los investigadores vuelven a las calles para reclamar en contra del ajuste.

“Es un aumento brutal de los despidos en el sector en la  mayoría de los casos, pues se trata de investigadorxs que vienen trabajando en el organismo hace por lo menos 7 años”, remarcan desde Jóvenes Científicos Precarizados (JCP).

Y agregan: “Este ajuste se puede ver no sólo en esta nueva tanda de despidos de investigadorxs, sino también en la disminución de presupuesto para funcionamiento y proyectos de investigación, en una muestra clara de desfinanciamiento del sector científico”.

 

 

 

Infocielo

Científicos del CONICET y especialistas del Hospital Italiano desarrollaron un nuevo suero que podría convertirse en el primer medicamento en el mundo para evitar la progresión del Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), una afección que puede provocar la muerte y es la primera causa de insuficiencia renal aguda en pacientes pediátricos.

Los detalles del avance científico serán dados a conocer el próximo jueves a las 11:30 a través de una conferencia de prensa que brindarán integrantes del laboratorio Inmunova, una start up biotecnológica surgida del Instituto Leloir y del Instituto de Medicina Experimental dependiente de la Academia de Medicina y del CONICET, y del Hospital Italiano de Buenos Aires en Perón 4.190, en el barrio porteño de Almagro.

El nuevo suero podría convertirse en el primer medicamento en el mundo para evitar la progresión Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), ya que se finalizó con éxito la fase inicial del estudio clínico en humanos.

En la actualidad, no existe un tratamiento específico disponible según la Organización Mundial de la Salud.

El SUH es la causa más frecuente de Insuficiencia Renal Aguda en niños (IRA) y es la segunda causa de Insuficiencia Renal Crónica (IRC), así como también es responsable del 20% de los trasplantes renales en niños.

En la Argentina se registran unos 400 casos anuales, de los cuales el 2% fallece y alrededor del 20% queda con una IRC, además de otras complicaciones graves.

La bacteria causante de la enfermedad se encuentra principalmente en la materia fecal del ganado vacuno, aunque también ha sido encontrada en otros animales –ovejas, cabras y roedores-: de esta manera se puede contaminar la leche, el agua, la fruta, las verduras y también se puede trasmitir de persona a persona a través de la contaminación de las manos.

El cuadro clínico suele comenzar a los pocos días de ingerir el alimento contaminado o bañarse en aguas que contienen la bacteria y los principales síntomas son diarrea con sangre, dolor abdominal, vómitos, fiebre, palidez importante, hemorragias, disminución de la cantidad de orina o falta total de micción, presión arterial elevada, convulsiones y otros síntomas neurológicos.

 

Jornada

De los 2500 inscriptos para las convocatorias 2018 a la carrera de investigador científico en el  Conicet, solamente 450 fueron seleccionados. Los datos se desprenden de la lista publicada por el organismo el viernes pasado.

Jorge Aliaga, exdecano de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA, señaló en Twitter que la caída de ingresos se debe al fuerte ajuste presupuestario que sufre la ciencia.

En 2015 hubo 900 ingresos al Conicet. En 2017 la cifra se redujo a 600. Para el año pasado la convocatoria se redujo a 450, es decir, la mitad en comparación hace cuatro años.

La Carrera de Investigador Científico (CIC) son profesionales que cuentan con estudios doctorales o postdoctorales.

“Unas 2.595 personas hicieron una carrera universitaria brillante, ganaron una beca doctoral y una postdoc. Fueron a congresos, dieron charlas y publicaron papers. Solo el 17,3% (450) seguirá haciendo ciencia aquí. Unos 2.145 serán expulsados del sistema y seguramente se irán del país”, expresó el biólogo y divulgador científico Fabricio Ballarini por Twitter.

 

 

CBA24N