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El responsable del Comedor Solidario “Las Américas” Mario, confirmó que a partir de hoy reabre las puertas. “Estamos entregando más de 400 porciones de comida. La situación que se ve es terrible. Muchos de las personas que vienen no tienen un trabajo estable, viven el día a día de changas”, sostuvo.

En este sentido, señaló -en diálogo con Comodoro 24– que “nosotros tenemos un protocolo para hacer la entrega de las viandas. Mucha gente se acercó el sábado y nosotros no pudimos abrir por las nuevas medidas de restricción de circulación de personas”.

“Estamos entregando más de 400 porciones de comida. La situación que se ve es terrible, porque incluso viene gente de otros Barrios”, dijo.

Asimismo, aclaró que “muchas de las personas que vienen no tienen un trabajo estable, viven el día a día de changas”.

“Lo que más nos hace falta son verduras -zanahorias, zapallo, papa, cebollas-, fideos, salsa de tomate. En esta zona no hay red de gas natural y justo hoy se nos terminó el tubo, así que estamos necesitando eso, ahora estamos cocinando con la cocina a leña”, concluyó finalmente Mario.

Quienes quieran acercar donaciones de alimentos o leña pueden comunicarse al TEL: 297-4258393

Durante la semana se realizaron diferentes actividades en el comedor, ya que se cocinó diariamente para la donación de las viandas, se avanzó en la construcción de la obra del comedor como así también se realizaron ventas de empanadas para colaborar con los gastos médicos de un joven vecino.

VIANDAS SOLIDARIAS
Se entregan diariamente a los vecinos que acuden al comedor ubicado en la calle San Juan 820 del barrio Fontana, a partir de las 11 hs los vecinos que lo necesitan deben acercarse respetando los protocolos de la cuarentena y el distanciamiento social: debe ser un integrante por familia con el tapabocas y un recipiente para poder recibir las diferentes raciones diarias. Cabe destacar que se realiza una entrega que varía de 60 a 110 viandas solidarias por día.

AVANCE EN LA CONSTRUCCIÓN DEL COMEDOR
Durante la semana también se realizó un avance en la construcción de la obra del lugar, junto a un grupo de colaboradores se puedo realizar el llenado del encadenado para poder seguir avanzando en una nueva etapa de avance tan necesaria para el lugar.

VENTA DE EMPANADAS
Nicolás Faciano, quien juega tanto en la categoría libres (Jugador de Don Tomas) como en juveniles (Integrante de la selección de ASOMA y jugador de Branca) está pasando por un mal momento de salud, y para poder afrontar los gastos que esto le trae, su familia realizó una venta de empanadas y desde el comedor también se colaboro con esta iniciativa solidaria.

Bajo el lema “Que unir la mesa sea posible para todos”, la Fundación Si, junto a Knorr llevaron adelante una nueva edición de la campaña que alcanza a “23 comedores sociales -uno por cada provincia- , con un promedio de 200 familias que asisten a diario a cada uno”.

“Estamos inmensamente agradecidos porque es un aporte muy importante para nosotros”, señaló en diálogo con Télam Soledad Ruiz, referente del Merendero Elena, ubicado a diez kilómetros del centro de la capital de Santiago del Estero.

La mujer de 31 años prepara todos los días la merienda para unos 50 chicos y 20 madres y día por medio también prepara la cena o entrega mercadería en el local de la Ruta Nacional 9, kilómetro 1125.

“No podemos aumentar la cantidad de raciones porque no tenemos con qué, lo que intentamos hacer es, después de preparar la merienda, repartir lo que tenemos. Esta semana con el aporte de la Fundación Si pudimos preparar más comida para los vecinos”, precisó Ruiz.

Y agregó que: “Es muy difícil decirle que no a alguien que te pide comida, en el barrio todos nos conocemos y si llevamos adelante este merendero es porque cuando mi marido y yo estuvimos mal, los vecinos nos ayudaron un montón”.

Mirtha Orihuela, del comedor Sociedad de Fomento 2 de Abril ubicado en el barrio Malvinas Argentinas de San Salvador de Jujuy, en donde se preparan 390 menús diarios entre el desayuno, almuerzo y cena, aseguró que la iniciativa les “da la posibilidad de ofrecer un plato más completo y nutritivo a estas 40 familias”.

La empresa alimenticia continuará con la campaña hasta fin de mes, a través de la cual, asegura a sus clientes que por cada compra se donará un plato de comida a 23 merenderos o comedores de las distintas provincias, para asistir a un promedio de 200 familias.

Edilia Bastidas, responsable del Comedor del Corazón ubicado en Barrio Tiro Federal, detalló que en ese espacio se bridan diariamente entre 130 y 150 viandas de almuerzo.

El espacio  del comedor es muy grande, y está funcionando desde el 2001. Allí también se organiza un ropero y las viandas.

Bastidas, responsable del Comedor, mencionó que “en el cuaderno varía entre 150 personas diarias. Desde el año pasado no se ha parado, de lunes a lunes. Hay meses que ha costado y ha quedado la despensa totalmente vacía. Sin embargo, nos sostenemos con aportes de la gente y nuestros. En mi caso, yo también aporto. Se complica, pero igual se sale”.

“Se hace a veces realmente difícil. La gente cuando viene a retirar alguna cosa colabora, y con eso también sirve para ir comprando. Cuándo falta también se les pide, pero igual es mucho lo que llevan de acá”, señaló.

Además de las viandas, en este espacio también disponen de los números de distintas áreas donde derivan los casos de violencia hacia las mujeres.

Por otro lado, Bastidas dijo que “estamos tratando presentar unos proyectos para los jóvenes, ya que el tema de la escuela se ha complicado muchísimo… Les cuesta salir adelante”.

Finalmente, todas las personas que deseen colaborar con esta hermosa labor pueden hacerlo y ubicarlos a través de su cuenta en la red social de Facebook Comedor del Corazón. En estos momentos, ellos están necesitando alimentos no perecederos de todo tipo.

Asimismo, desde ese espacio se entregan también cajas de alimentos para las personas que viven lejos o presentan casos de violencia.

Entrevista y recorrido del comedor

#AHORA #TRELEWSeguimos recorriendo el COMEDOR DEL CORAZÓN#CholilaOnline#CholilaOnlineStreaming

Publicado por Cholila Online Streaming en Jueves, 23 de julio de 2020

El comedor “Quedate en casa”, que surgió ante la contingencia sanitaria y funciona los lunes, miércoles y viernes en la sede del Barrio Matadero, inició una colecta solidaria de ropa y calzados en buen estado para intercambiar por alimentos para la merienda. Hoy asisten a 145 familias.

“Quedate en casa” abrió sus puertas en el mes de marzo ante la contingencia sanitaria por el COVID-19. Un grupo de vecinos del Matadero decidió aunar esfuerzos para ayudar a las familias del barrio y alrededores que se encontraban atravesando una difícil situación ante la falta de trabajo. Empezaron elaborando 40 viandas, luego 127 y ahora llegaron a las 215.

Belén Curaqueo, integrante del comedor “Quedate en casa”, aseguró en diálogo con La Portada que “en estos tres meses que estamos trabajando creció mucho la demanda y podríamos estar ayudando a más personas pero eso implica más alimentos y más horas de trabajo”.

El comedor funciona bajo la modalidad de viandas los días lunes, miércoles y viernes en la sede vecinal del Barrio Matadero. Actualmente asiste a 145 familias numerosas y 34 abuelos. A estos últimos les llevan la vianda a su casa, respetando todas las medidas de bioseguridad.

Asimismo los días viernes estaban dando un refuerzo para la merienda a las familias del comedor, que consistía en leche, té, mate cocido, cacao, galletitas y azúcar. Sin embargo Belén contó que hace unas semanas no pudieron entregarlo por no contar con la cantidad necesaria así que decidieron iniciar una colecta solidaria. “Estamos juntando ropa y calzados en buen estado para que la gente lo pueda ir a intercambiar por un alimento de merienda. La idea es poder juntar lo que necesitamos para las familias que asistimos”, destacó.

En este sentido comentó que “nosotros cuando recibimos ropa, la seleccionamos y la que vemos que no podemos intercambiar la juntamos para el Barrio Bella Vista que está haciendo frazadas”.

Belén destacó el trabajo articulado que vienen realizando entre diferentes comedores en este marco de contingencia. El 1 de mayo, por ejemplo, cocinaron un locro y le dieron 60 porciones al merendero “Hora Feliz” del Barrio Badén que también se encuentra asistiendo a las familias con viandas.

“Hoy es momento de ser solidarios, hace tres meses llegábamos a 40 viandas y hoy a 215. Estoy totalmente agradecida con mis compañeros que le ponen mucho esfuerzo y ganas a diario. Es un trabajo en equipo porque sin las donaciones no podríamos llegar a las familias”, expresó por último.

Elida Melín, presidenta de la Asociación Vecinal del barrio Chanico Navarro, destacó la colaboración de las autoridades de la Escuela Nº 791 en la elaboración de las viandas que a diario se entregan a vecinos necesitados.

«La verdad que estamos bastante atareados y de hecho se sumaron los directivos de la Escuela 791 porque no dábamos abasto», manifestó la dirigente barrial, quien subrayó que ya superaron las 400 viandas diarias.
«Estamos entregando más de 400 viandas por día porque se sumaron vecinos del 150 Viviendas, del Estación, Ceferino», dijo Melín, quien recordó, «repartíamos todos los días alrededor de 300 viandas antes de la pandemia pero ahora se multiplicó la demanda. Viene gente desesperada, tal el caso de una vecina que vino llorando desconsolada. Le dimos alimentos y ahora empezó a venir a buscar refuerzos. Y así vemos que la situación en general está bastante complicada».

En este marco «hacemos una tanda en la sede del Chanico y en la escuela hacen otra tanda de alimentos. Teníamos 4 kilos de pan que no alcanzaban y se pusieron a hacer pan en la escuela».

También aprovechó la presidenta del Chanico Navarro para agradecer el apoyo de numerosos vecinos. «Tengo mucha ayuda de Marimar Massacese que ha hecho un grupo y cada 15 días traen pedidos para la sede. También el municipio dona cada 15 días pollo y carne picada, los vecinos colaboran con donaciones, y también los directivos de la Escuela 791».

Por último, dejó planteada la necesidad para mantener la asistencia alimentaria de toda clase de verduras y legumbres como porotos y lentejas.

Debemos poner el conocimiento científico al servicio de la sociedad, cuando hay una instancia de necesidad”, asegura el investigador del Instituto Patagónico de Geología y Paleontología, (IPGP-CONICET), Andrés Bilmes. En la ciudad de Puerto Madryn más de mil personas, principalmente niños y niñas, asisten a alguno de los 26 comedores y merenderos que se distribuyen en toda la ciudad.

Desde la instauración del aislamiento social, preventivo y obligatorio dictado por el Gobierno Nacional el 20 de marzo a raíz de la pandemia por COVID 19, esta situación se hizo aún más acuciante y el número de personas que necesitaron asistencia alimentaria, se incrementó. Precisamente, antes de la cuarentena, el número de concurrentes era de 1074 y trepó desde que inició y hasta finales de abril a 1456 personas. Esto representa un aumento del 36 % en muy poco tiempo.

Este contexto social, incentivó a que un grupo de trabajadores y trabajadoras de la ciencia del CCT CONICET-CENPAT y del Área Programática Norte del Ministerio de Salud de la Provincia de Chubut, elaborarán un informe acerca de los impactos sociales que generaron las medidas de aislamiento en los barrios donde se emplazan los comedores y merenderos en Puerto Madryn y diseñaran un mapa virtual que contiene datos de interés para ponerlos a disposición de las autoridades municipales y de la comunidad.

“La asistencia alimentaria es una necesidad y sabíamos que no había información actualizada sobre la cantidad de comedores y merenderos que hay en la ciudad. Recabarla y ponerla a disposición, podría resultar útil, tanto para optimizar la logística y distribución de los recursos y donativos, como para pensar en la implementación de políticas públicas por parte de las autoridades”, explica el investigador.  

En el informe técnico que este grupo de científicos y científicas elaboraron, se indica que más del 60 % de los comedores tiene dimensiones iguales o menores a 40 m2 y la mayoría cuenta con el espacio de la cocina integrado al edificio donde funciona el comedor y/o merendero. Además, que en general, se encuentran emplazados en el oeste (barrios Perón, San Miguel, Malvinas y Fontana) y noroeste (barrios Pujol, Nueva Chubut y Agroforestal) de la ciudad de Puerto Madryn.

Algunos de estos comedores alimentan a más de 150 chicos por día y debe tenerse en cuenta que el sistema de merenderos y de viandas, si bien existe asistencia de parte del Estado y de otras instituciones como la Iglesia, se sostiene mayoritariamente por los aportes de las donaciones y el trabajo voluntario. Estamos viviendo un momento excepcional como es una situación de pandemia, y esa excepcionalidad no puede ser cubierta sólo por el trabajo voluntario y donaciones. Es por eso que elaboramos estos instrumentos a disposición de todas las autoridades, de todas las instituciones. En fin, de toda la comunidad”, afirma Bilmes

Para el científico, además, la geo-referencia espacial, permitirá la interacción y colaboración entre los comedores y merenderos. “Por ejemplo, podría generarse una red de ayuda mutua”, sostiene.

Tanto el informe como el mapa se encuentran a disposición de la comunidad en la sección Coronavirus de la web del CENPAT

(www.cenpat.conicet.gov.ar) en sus redes sociales o en el enlace: merenderos.github.io/Madryn/ 

Fuente: ADNSUR

 

El jefe de Estado se unió sobre el final de una videollamada que mantuvo la Primera Dama, Fabiola Yáñez, con María del Carmen y Alejandra, madre e hija y voluntarias del comedor Esperanza Kilme, de la localidad bonaerense de Quilmes.

«Ustedes no saben lo importante que son. Siempre le digo a Fabiola que a mí lo que más me impresiona es que, precisamente, la gente más humilde es la más solidaria con sus vecinos y con los que más necesitan. Y yo admiro a esa gente, como las admiro a ustedes. Les mando un beso grande. Estoy con ustedes; sigan como están porque son gente maravillosa», les dijo el mandatario en el video difundido hoy.

Además de resaltar el trabajo de los comedores comunitarios, el Presidente se comprometió en ir a visitar este y darles un abrazo cuando pase la pandemia en el país, según informaron fuentes oficiales.

«El trabajo que hacen ustedes es muy importante y la verdad es que hoy doblemente merecido el mérito que tienen y que es grandísimo. Es un tiempo en el que nos tenemos que cuidar entre todos, ya sea siendo solidarios o quedándonos en nuestras casas», sostuvo Yáñez, durante el contacto con las voluntarias, el cual comunicó y resumió luego con un video a través de su cuenta oficial de Instagram.

Una de ellas, en tanto, elogió al Presidente por «ponerle el hombro» al país frente a la contención del coronavirus y vaticinó que «todos vamos a salir adelante».

La Primera Dama les hizo llegar un huevo de Pascuas que las voluntarias partieron delante de la cámara.

El Comedor Infantil, una institución de prestigio que ha acompañado y sigue acompañando el desarrollo de muchos madrynenses en situación de vulnerabilidad, actualmente recibe entre 20 y 30 chicos a diario, cifra que se incrementa mucho durante los fines de semana.

Cuenta con una estructura orgánica que preside Alicia Cioccale y posee tres empleados a cargo de parte de las tareas operativas y mucho de lo que allí se hace es a pulmón.

Desde hace un tiempo, como casi todos los sectores en Argentina, el Comedor Infantil está atravesando una delicada situación económica por lo que proyectó una manera de acercarse a la autosustentabilidad a través de una cancha de fútbol de césped sintético que le genere ingresos por alquiler a particulares, a la vez que facilite el desarrollo de una escuelita de fútbol infantil inclusivo que complemente su esforzada misión de contención social.

A pedido del Comedor Infantil, Servicoop ha contribuido con la colocación de 15 luminarias en la canchita, lo que amplía el tiempo de uso diario y sus potencialidades sociales y comerciales. Para comenzar con la actividad deportiva, social y comercial restan aún algunas obras como por ejemplo la de los nuevos sanitarios que ya están en marcha.

Respecto a esto, Alicia Cioccale, presidenta del Comedor Infantil comentó: “Estamos muy agradecidos con Servicoop por la mano grande que nos dio en este momento, que para nosotros es bastante complejo, para poder seguir adelante con la institución. Gracias a Servicoop, pudimos iniciar la etapa final de la cancha de fútbol”.

En Comodoro Rivadavia funcionan al menos 10 comedores y merenderos barriales, lugares de contención donde se encuentra mucho más que un plato de comida. Uno de esos espacios es el que Laura Aguirre creó que hace 9 años, primero como merendero de fin de semana y luego como comedor diario ante la inmensa necesidad que hay en el barrio La Floresta y los alrededores. Está es su historia.

Laura Aguirre (55) con una mano toma el cucharon y con la otra un plato hondo. El arroz cae suavemente sobre el fono de vidrio y se lo pasa a Hugo, quien lo apoya sobre la mesa ante la mirada de un niño que espera.

La escena es parte de la cotidianidad del comedor que funciona en el barrio La Floresta, en la parte más alta y alejada del cerro, y a varios metros del final la calle Araucarias, la única que llega en forma directa a ese lugar.

Cada mediodía decenas de personas llegan al comedor caminando los más de 500 metros que hay de la última intersección, aunque algunas familias lo hacen desde más lejos.

Laura contó que asisten vecinos de los barrios San Martín, Ceferino e incluso Pietrobelli. Es que la pobreza y la necesidad no distinguen calles en esa zona de la ciudad.

“Hay gente del San Martín, del Abásolo, el Pietrobelli… de todos lados. Es la necesidad lo que los trae de tan lejos, acá comen y los nenes se van al colegio. Hoy tenemos 135 personas”, comienza diciendo.

El comedor de Laura es uno de los 10, por lo menos, que hay en Comodoro Rivadavia, una ciudad donde el pedido de ayuda a crecido considerablemente el último año, según confirmaron Celia Gandín, subsecretaria de Niñez, Adolescencia y Familia de la Secretaria de Desarrollo Humano de la Municipalidad.

“Claramente aumentó la demanda de la gente todo este año, pero ya tuvimos un aumento el año pasado cuando comenzó toda la cuestión inflacionaria. La gente se comenzó a agolpar”, explicó la funcionaria, quien aseguró que el Ejecutivo asiste a cinco merenderos y cinco comedores con casi 850 raciones de comida.

Eso se suma a las cajas alimentarias que se reparten a diario, las tarjetas sociales, las viandas que se entregan en Centros de Promoción Barrial y los refuerzos de alimentación que en el último año aumentaron de 80 a 300 para personas que atraviesan diferentes problemáticas de salud y situaciones de extrema vulnerabilidad con niños pequeños. Todo un panorama de lo que significa ser pobre y la necesidad en Comodoro.

Una mano ayuda a la otra

Una de las almas solidarias que trata de dar una mano a quienes más lo necesitan es Laura. Ella nació en Venado Tuerto, Santa Fe y hace quince años junto a quien era por entonces su marido, y sus siete hijos, decidieron buscar suerte en la pujante Comodoro Rivadavia.

Cuando recién llegaron a ella no le gustó la ciudad y a los dos meses, en pleno invierno, se volvió sola a sus pagos con sus pequeños.

Sin embargo, por cosas del destino, Laura decidió volver a Comodoro y desde entonces nunca más se fue, pese a que con su pareja tomaron caminos distintos.

Su aventura solidaria comenzó por necesidad. La pareja estaba levantado una habitación que años más tarde se convirtió en comedor cuando fue a pedirle a Mireya Angulo si tenía alguna ventana que le pudiera dar.

Mireya le dio dos, pero Laura no las aceptó gratis; quería pagarlas con trabajo. Así comenzó a cocinar en el comedor y nunca más se fue. “Ellos me dieron una mano enorme cuando vinimos para acá. Son excelentes personas. Entonces esto es una manera de retribuir lo que hicieron por mí y por mis hijos, porque si a vos te dieron una mano cuando estuviste mal como no vas a dar una mano para ayudar a otro”.

Hace unos 9 años Laura comenzó a brindar ayuda en su propio espacio. Primero fue los fines de semana porque el comedor de Mireya, que se encuentra a pocas cuadras, funcionaba de lunes a viernes, y luego ante la necesidad que vio decidió hacerlo en simultáneo.

“Era tanta la necesidad que me caía gente al mediodía y le daba lo que yo cocinaba para mis hijos. Pero se fue aumentando y decidí avanzar. Para los chicos esto es una contención terrible. Acá es chico, no tiene piso, pero es un cable a tierra para mi y la gente está agradecida de lo que uno hace, lo que uno le da”.

Un poquito de todos

El comedor funciona con una organización interna propia. Laura y Hugo Basualdo, un vecino que comenzó a colaborar cuando se quedó viudo, preparan los ingredientes a primera hora de la mañana o la noche anterior, dependiendo lo que tengan previsto cocinar.

Luego Laura mediante WhatsApp avisa que hay comedor y comienza a cocinar. Y si no puede hacerlo deja algún encargado.

Es que un lugar de ese tipo conlleva mucha calle, pidiendo, gestionando y buscando alternativas para poder tener alimento para dar.

El menú es amplio: arroz con pollo, pollo al disco, pescado, chorizo, guiso de verduras, polenta, “lo que haya”, resume Laura.

Cuando consiguen las donaciones, Karina Soto, una fletera de la zona madre de siete chicos, se encarga de buscar los productos. Y cuando los donantes la acercan al lugar alguien baja hasta la calle Araucarias para guiar ese camino de solidaridad.

Diferentes realidades se cruzan en las cuatro paredes del comedor. Según cuenta Laura “hay parejas que trabaja el marido y alquilan” y no les alcanza para vivir. Hay dos o tres matrimonios que están en peor situación y que ofrecen trabajo a cambio de un plato de comida.

“’Le vengo a limpiar el patio el fin de semana o lo que sea’, me dicen. La gente se ofrece por un plato de comida. Es dura la situación”, resume esta mujer solidaria al contar esta situación.

Mientras charlamos Yose y Emer pasan a despedirse. “Chau doña Laura”, dicen con una tierna voz. El agradecimiento se siente y se sella con un beso en la mejilla.

A esa hora, ya se acerca el timbre de la escuela. Los chicos ya almorzaron y muchos grandes se acercaron con su tupper a buscar una porción, y en algunos casos hasta la vianda para la noche. A Laura se la ve cansada pero feliz. El trabajo está finalizado, así lo comunicó ADNSur.