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En el marco del día del investigador científico, los autoconvocados del Centro Nacional Patagónico en Puerto Madryn llevaron adelante una jornada de lucha. Reclamaron la ampliación de los ingresos al Conicet, aumento del presupuesto para ciencia y técnica, el ingreso de los CPA designados, y rechazaron los bajos salarios y los “controles asfixiantes” al personal administrativo.

Al pie del Monumento a la Mujer Galesa hubo una volanteada, una mateada y un debate sobre la realidad del sector. La idea fue que la comunidad se interiorice del trabajo que se lleva adelante. “En el sector científico nos sentimos en pie de lucha y resistencia”, dijo Rolando González José. “Los ingresos a carrera del investigador científico suman 450 personas e implica que 2.050 doctores, formados con fondos públicos, se quedan sin trabajo”.

El investigador advirtió que los investigadores tendrán el mismo destino de los científicos en los 90: “Muchos nos tuvimos que ir. Se los está invitando a que vayan a Ezeiza y a que todo ese capital humano lo disfruten las economías centrales que los recibirán con los brazos abiertos. Es una inversión inmensa que terminará beneficiando a los países centrales”.

González José planteó que en las decisiones “los gobernantes nos dicen ´queremos seguir vendiendo soja y apostando a que el precio del barril de petróleo vaya para acá o para allá, que los satélites nos lo vendan en vez de fabricarlos nosotros´”. El investigador comentó que “en el CENPAT tenemos una sangría de gente; se colapsa el horizonte demográfico y los proyectos estratégicos”.

 

 

Diario Jornada

Científicos de todo el país se movilizarán esta mañana para protestar frente a los recortes presupuestarios y los más de 2 mil postulantes rechazados en el CONICET.

Los resultados de la convocatoria 2018 a la carrera del Investigador Científico y Tecnológico (CIC)que se dieron a conocer el último viernes volvieron a poner de manifiesto la aguda crisis del sector: 2145 fueron rechazados, lo que representa a casi el 83% de los postulantes.

A raíz de esto, y en el marco del Día Mundial de la Ciencia que se celebra cada 10 de abril en conmemoración al nacimiento del médico ganador del premio Nobel y cofundador del CONICET Bernardo Houssay, los investigadores vuelven a las calles para reclamar en contra del ajuste.

“Es un aumento brutal de los despidos en el sector en la  mayoría de los casos, pues se trata de investigadorxs que vienen trabajando en el organismo hace por lo menos 7 años”, remarcan desde Jóvenes Científicos Precarizados (JCP).

Y agregan: “Este ajuste se puede ver no sólo en esta nueva tanda de despidos de investigadorxs, sino también en la disminución de presupuesto para funcionamiento y proyectos de investigación, en una muestra clara de desfinanciamiento del sector científico”.

 

 

 

Infocielo

Desde hace un par de años, la ciencia y técnica de nuestro país está sufriendo constantes recortes que afectan gravemente su funcionamiento.

En este contexto, el Centro Nacional Patagónico (Cenpat) no es la excepción y es por ello que Rolando González-José, director del Instituto Patagónico de Ciencias Sociales y Humanas (Ipcsh), dio cuenta de la actualidad que atraviesan: “Estamos en una situación de ahogo financiero, acabo de firmar una nota reclamando fondos porque estamos con 3300 pesos en la cuenta del Ipcsh desde diciembre, es decir que cuando se acabe el tóner o el papel de la impresora ya no lo vamos a poder comprar. La misma situación están experimentando todos los Institutos que conforman el Cenpat y también el presupuesto centralizado, lo que es más preocupante, porque es lo que se utiliza para pagar la luz, el gas, internet, teléfono, etcétera”.

Ni para el café

El doctor González-José aclaró que este dinero es solo para el funcionamiento básico de los Institutos: “No nos pidan grandes proyectos de investigación, que equipemos un laboratorio o que cambiemos un repuesto caro de nuestros aparato porque para eso no hay fondos. Simplemente es para mantener un funcionamiento mínimo del Instituto”.

Además, se ha cortado una línea de financiamiento que estaba destinada a las reuniones científicas, que son fondos que se utilizan una vez al año, y que es clave porque “es el lugar en el que los becarios se encuentra con la gente de mayor trayectoria y es algo muy valioso porque es ahí donde se organiza la investigación”. Cabe destacar que el financiamiento no se utiliza ni para pasajes ni para la estadía de quienes participan de estas reuniones, sino que son para gastos corrientes como la impresión de folletos y el café, por ejemplo.

Líneas de financiamiento

Acerca del origen de todos estos fondos que hacen al funcionamiento del Cenpat, el director del Ipcsh explicó que “hay toda una cadena de tomadores de decisión: al directorio del Conicet llegan los fondos de la Secretaría de Hacienda de la Nación para becas y el funcionamiento de los Institutos. Después hay otras líneas que dependen del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que son créditos muy favorables y que todos los países los utilizan.

Esos fondos son para proyectos de investigación y también están cortados, pero no por el BID, sino que la Secretaría de Hacienda los bloquea para no aumentar el valor de déficit. Esto está metiendo a varios Ministerios en serios problemas con el Banco porque el BID está girando los fondos y la Secretaría de Ciencia no está ejecutando”.

Malestar interno

Otro de los temas que preocupa dentro del Cenpat tiene que ver con la asignación de cargos, ya que los últimos técnicos que han ingresado lo hicieron luego de pasar por una rigurosa selección de personal, a través de un concurso público nacional: “Son los que históricamente entran a la carrera de personal de apoyo, son los técnicos y profesionales que asisten en los laboratorios, en los grandes equipamientos. En vez de darle el cargo de planta permanente, se les da un contrato basura, con lo cual nos complica liquidarles, no tienen el mismo régimen de licencias, es decir que nos está generando unos malestares institucionales graves, simplemente porque no tienen cargo”.

A nivel interno del Cenpat, la elección del directorio también está complicada: “Deberíamos haber renovado autoridades en agosto del año pasado, pero lo que se hizo fue prorrogar el mandato de las autoridades electas en 2016. Eso es un gran problema porque quita capacidad de iniciativa y no es lo mismo que el plan de gestión lo lleve adelante una autoridad votada o concursada a una autoridad que tiene cierto carácter de interino”.

Sangría de personal

En este contexto, la realidad tan temida de la llamada “fuga de cerebros” parecería volverse nuevamente realidad, tanto en el Conicet en general como en el Cenpat en particular: “La principal sangría que estamos viviendo es la salida de personal, hemos perdido muchísima gente capacitada de distintos escalafones. Becarios que se han ido al exterior, a los que la Universidad Pública los formó, el Conicet les pagó la beca doctoral y terminan trabajando, por ejemplo, para IBM en África, cobrando cuatro veces más que un director como yo. Se han ido profesionales muy capacitados de la Oficina de Vinculación Tecnológica y eso es muy grave porque es el puente que tenemos con el sector industrial, empresarial, con las cámaras, era la gente que elaboraba los convenios con el sector privado y estatal. Esa Oficina pasó de tener seis o siete personas muy activas a prácticamente desaparecer”.

Volver a los 90

Como uno de los científicos repatriados durante la década del kirchnerismo, Rolando González-José hace una retrospección y cuenta que “el año pasado me han ofrecido irme a Alemania, pero no voy por motivo personal, porque tengo hijos y familia, pero si no tuviera esa condición lo hubiera hecho. Eso implica un año produciendo ciencia para Alemania y no para Argentina y hay gente que lo está haciendo. Uno recuerda la situación de fines de los 90, cuando se vivían este tipo de disquisiciones. Todavía el sistema es resiliente y puede retener a los chicos jóvenes, pero es cada vez más difícil, es natural que pierdan la emoción, las ganas de laburar y que busquen otros destinos, yo lo comprendo”, finalizó.

 

 

 

El Chubut

Será del 17 al 19 de enero en el Centro Cultural. Habrá talleres participativos, charlas y experiencias lúdicas destinadas a toda la familia.

Con acompañamiento de la Secretaria de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva y organizado por la Asociación Civil Expedición Ciencia, en el marco del Proyecto Horizontes de Ciencia Golfo San Jorge, se realizará del 17 al 19 de febrero el Festival de Ciencia en Comodoro Rivadavia.

El mismo contará con talleres participativos, experiencias lúdicas destinadas a toda la familia, charlas e invitados especiales. También participarán de la propuesta, el Museo Egidio Feruglio y la Red de Clubes de Ciencia (SCTeIP- Nación).

Los visitantes entrarán a un espacio con múltiples propuestas que podrán recorrer en la secuencia y con los tiempos que deseen. Cada propuesta los invitará y cuestionará de diferente manera y a diferentes niveles, pero siempre tratando de destacar que existe una conexión entre el juego, la exploración y la generación de ideas.

En algunas propuestas, padres e hijos podrán detenerse para jugar por un buen rato, en otras podrán simplemente pasar y mirar. La iniciativa es financiada por la empresa Pan American Energy.

Se presenta una graduación de propuestas que van desde el estímulo a nivel sensorial hasta la reflexión netamente cerebral pasando por una gradación que invite al cuestionamiento cada vez más profundo sin abandonar una idea lúdica.

Los contenidos a desarrollar y actividades que se llevaran adelante en el Festival, son de gran interés e importancia en el contexto de la divulgación científica destinada a jóvenes de nuestra provincia fin de estimular vocaciones científicas.

Los cráneos más antiguos de humanos modernos encerraban cerebros alargados, más parecidos a los de los neandertales que a los nuestros actuales.

Las personas que se realizan una prueba genética pueden descubrir cuánto de su ADN proviene de los neandertales. En el caso de quienes no tienen antepasados de África, esa cifra normalmente varía entre un 1 y un 2 por ciento.

Los científicos están muy lejos de comprender qué significa heredar un gen neandertal. Sin embargo, un equipo de científicos reveló este mes que dos elementos de ADN neandertal pueden haber cambiado la forma de nuestros cerebros. El estudio, publicado en Current Biology, da un atisbo a los cambios genéticos que influyeron en la evolución del cerebro humano.

Los neandertales y los humanos modernos son primos evolutivos cuyos ancestros divergieron hace unos 530.000 años. Los neandertales abandonaron África mucho antes que los humanos modernos, y sus huesos han sido encontrados por toda Europa, Oriente Próximo e incluso Siberia.

Antes de desaparecer hace unos 40.000 años, dejaron a su paso señales de sofisticación: lanzas y joyería.

Sin embargo, los científicos se preguntan qué tanto se asemejaban a nosotros. Al medir el volumen interior de los cráneos neandertales, los investigadores encontraron que sus cerebros eran, en promedio, tan grandes como los nuestros, pero no tenían la misma forma.

“Nosotros tenemos cerebros medio redondos”, dijo Philipp Gunz, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, en Alemania. “Todas las demás espe cies humanas tienen cajas craneanas alargadas”. Gunz y sus colegas estudian resonancias de cráneos para seguir la evolución del cerebro. Los cráneos más antiguos de humanos modernos, de hace 300.000 años, encerraban cerebros alargados —más parecidos a los de los neandertales que a los nuestros actuales.

Los cráneos de humanos modernos de hace 12.000 años muestran que los cerebros se volvieron más redondos. Pero hay un hueco en el registro de fósiles; los siguientes cráneos estudiados por el equipo de Gunz tienen 36.000 años y poseen el aspecto redondo característico de los humanos actuales.

El equipo de Gunz revisó el ADN de 4.468 personas en los Países Bajos y Alemania, buscando más de 50.000 marcadores genéticos comunes heredados de los antiguos neandertales. Compararon las formas de los cerebros de los voluntarios para ver si estaba asociada alguna variante neandertal y destacaron dos marcadores genéticos.

Uno está vinculado con un gen llamado PHLPP1, generalmente activo en el cerebelo de personas con la versión neandertal. Este gen controla la producción de mielina, una manga aislante alrededor de las neuronas que es crucial para la comunicación de largo alcance en el cerebro. El otro está vinculado con un gen llamado UBR4, que en los portadores es menos activo en una región cerebral llamada el putamen. El UBR4 ayuda a las neuronas a dividirse en los cerebros infantiles.

La versión humana moderna de PHLPP1 puede haber producido mielina extra en el cerebelo. Y nuestra versión de UBR4 puede haber hecho que las neuronas crecieran más rápido en el putamen. Simon Fisher, coautor del nuevo estudio en el Instituto Max Planck de Psicolingüística en los Países Bajos, especuló que los humanos modernos evolucionaron poderes más sofisticados del idioma y quizás se volvieron mejores en la fabricación de herramientas.

Ambas cosas requieren que el cerebro envíe órdenes rápidas y precisas a los músculos. Y puede no ser coincidencia que el cerebelo y el putamen sean partes cruciales de nuestros circuitos motores.

Clarín

Las primeras pruebas realizadas con este escáner ya se están utilizando para estudiar el cáncer.

Una empresa en Nueva Zelanda ha desarrollado un nuevo tipo de escáner que permite realizar radiografías en 3D y a color. Este método se basa la tecnología de rastreo de partículas que se utiliza en el Large Hadron Collider, el acelerador de partículas del CERN.

Esta nueva tecnología podría utilizarse para obtener imágenes más detalladas y precisas que las radiografías tradicionales en blanco y negro y contribuir, de esta manera, a un mejor diagnóstico médico. Las primeras radiografías a colores que se han presentado públicamente muestran el detalle de un tobillo y una muñeca en la que se puede ver incluso el reloj.

Cómo funciona

El escáner, desarrollado por los científicos Phil y Anthony Butler de las Universidades de Canterbury y Otago en Nueva Zelanda, utiliza un detector que capta la información espectral, es decir, la información de color o energía de los rayos X que los detectores tradicionales no utilizan.

El chip Medipix3 funciona de forma similar al sensor de una cámara digital, pero cuando se abre su obturador es capaz de detectar y contar las partículas que golpean cada píxel.

Este chip, mejorado con algoritmos de procesamiento de datos personalizados, puede detectar el cambio en las longitudes de onda a medida que los rayos X pasan a través de diferentes materiales en el cuerpo. De esta manera el escáner puede distinguir entre hueso, músculo, grasa, líquidos y el resto de materiales y tejidos del cuerpo humano.

El software adicional que acompaña el escáner se basa en toda esa información para crear imágenes a todo color que permiten una visión tridimensional del interior de nuestro cuerpo.

Las primeras pruebas realizadas con este escáner ya se están utilizando para estudiar el cáncer, así como la salud ósea y articular en pacientes. Según sus impulsores, esta tecnología también será útil en otros campos médicos, desde odontología hasta la cirugía cerebral.

Sin embargo, aún habrá que esperar algunos años hasta que este escáner se empiece a utilizar en hospitales y clínicas. De momento está previstos que los ensayos clínicos comiencen en Nueva Zelanda en los próximos meses.

nation

Gracias a este avance las membranas de colágeno podrían sustituir a los animales de laboratorio

Para estudiar enfermedades y sus posibles tratamientos, por años los científicos han cultivado células en cajas de Petri e incluso utilizado cientos modelos animales en la búsqueda por obtener resultados más cercanos acerca de cuál sería su respuesta y efectividad en los humanos. Desafortunadamente, hasta ahora ninguno de estos enfoques tradicionales había logrado imitar por completo lo que ocurre en el cuerpo humano, pero un nuevo avance de la ciencia médica propone que unos revolucionarios microchips podrían poner fin a las pruebas en animales de laboratorio.

Los ahora llamados ‘órganos en chip’ son utilizados para probar productos fármacos y cosméticos recientemente desarrollados; para observar cuál sería la respuesta de los químicos o condiciones ambientales sobre el tejido humano, los chips son capaces de imitar las funciones clave de algunos órganos tal y como lo harían en el cuerpo humano.

Microchips que prometen revolucionar el mundo de la medicina

Científicos alrededor del mundo han descubierto y comenzado a utilizar un nuevo método para cultivar células vivas en pequeños chips microfluídicos que tienen el tamaño de una memoria USB.

Cada chip cuenta con pequeños canales de menos de un milímetro de diámetro dentro de los cuales se colocan células humanas vivas extraídas de un órgano en específico. Cuando se bombean los nutrientes, aire, sangre y compuestos a probar por estos canales, los chips recrean lo que sucedería en el sistema de tejidos del cuerpo humano.

Este gran avance médico no sólo promete ofrecer una solución alternativa a los cultivos celulares y las pruebas en animales; también podrían ser utilizados para desarrollar ‘medicinas a la medida’ para pacientes específicos.

El revolucionario método también promete salvar vidas animales

Más de 100 millones de animales son utilizados cada año en experimentos de laboratorio alrededor del mundo; sin embargo los estudios clínicos en animales no son completamente fieles a la biología humana. Crean microchips que podrían poner fin a las pruebas en animales – NationDe hecho 90% de los nuevos fármacos que resultan ser seguros y efectivos en animales fallan las pruebas clínicas en humanos debido a diferencias fisiológicas. Además, los estudios clínicos tardan años en completarse y probar un solo compuesto puede costar más de $ 2 mil millones de dólares y a la vez, se pierden innumerables vidas de animales.

Por su parte, los “órganos en chip” posicionan células humanas reales dentro de la ingeniería de un micro-entorno controlado y podrían ser utilizados en modelos de desarrollo de enfermedades y medicina personalizada. Además podrían permitir que obtengamos imágenes en tiempo real de células humanas en alta resolución y poder monitorear su funcionamiento molecular.

El primero mini órgano en ser desarrollado en su totalidad fue el chip de un pulmón, pero también se han desarrollado chips de riñones, hígado, corazón, médula ósea e intestinos.

Los pasos siguientes

Actualmente se trabaja en el desarrollo de chips de piel humana para la industria cosmética; esto permitiría probar los efectos específicos de los fármacos con mayor exactitud y velocidad. Además, los investigadores trabajan sobre modelos para replicar y estudiar el asma y también han utilizado los ‘órganos en chip’ para construir modelos 3D de tumores, lo que les ha permitido estudiar la interacción de células cancerígenas con otros tipos de células.

Otro dato impresionante es que los ‘órganos en chip’ pueden ser personalizados. Al ser construidos utilizando células madre derivadas del propio paciente, es posible construir un modelo de estudio específicamente para él, que pueda imitar y replicar las reacciones de sus órganos.

¿Cómo funcionan los chips?

Las membranas utilizadas anteriormente normalmente eran compuestas por un par de polímeros translúcidos flexibles, o bien, de plásticos que rodean a una membrana porosa. Efectivamente las células humanas extraídas de un órgano eran capaces de crecer tanto en el polímero como en la membrana; sin embargo, debido a que la membrana misma a menudo estaba hecha de plástico, era muy común que interrumpiera las interacciones celulares y por ende de arrojar resultados sesgados. Por lo tanto, Abhinav Bhushan y sus colegas del Instituto de Tecnología de Illinois intentaron crear una membrana más natural que pudiera estimular el crecimiento y desarrollo normal de las células humanas.

En su búsqueda por lograr un mejor diagnóstico y tratamiento para afecciones digestivas como la enfermedad inflamatoria intestinal, el grupo de científicos desarrolló la primera membrana de su tipo basada en colágeno para su uso en microchips. Según informan, esta membrana es más natural que otras disponibles, y podría permitir que los órganos con chips repliquen con mayor precisión cómo las células intestinales sanas se enferman y cómo reaccionan a los tratamientos farmacológicos.

Los investigadores produjeron tres tipos de dispositivos microfluídicos. Uno no tenía membrana, y el segundo tenía una membrana derivada de plástico. Para el tercer dispositivo, el equipo de investigación utilizó colágeno para formar la membrana, pues como sabemos, el colágeno es una de las proteínas más comunes en el cuerpo y ayuda a formar los tejidos conectivos. Luego, colocaron células de colon humano en cada dispositivo.

Después de 5 días, la evaluación microscópica reveló que las células del colon en la membrana de colágeno eran mucho más viables en comparación con las que crecían en los otros dispositivos. Además, las células cultivadas en la membrana de colágeno estaban más diferenciadas y también parecían integrarse con las fibras de colágeno para remodelar el micro-ambiente. Así fue como los investigadores del Instituto de Tecnología de Illinois concluyeron que el uso de membranas basadas en colágeno en dispositivos de órgano en un chip podía mejorar el crecimiento, la viabilidad y la función de barrera de las células del colon humano y que el método probablemente podría extenderse a las células de otros órganos.

Nation

El joven Nahuel Ancina, oriundo de Cholila, trabaja en la Fundación Cruzada Patagónica y participó de un workshop que se realizó en India mostrando el proyecto «generadores eólicos» con el que trabajó con la Escuela 1728 de dicha localidad.

En diálogo con Radio Activa por FM EL CHUBUT, Nahuel Ancina, contó que la ONG «Wind Empowerment» se encarga de promover la energía eólica de baja potencia en las comunidades rurales.

«Nosotros como la Fundación Cruzada Patagónica y yo de forma particular, estoy asociado a esta ONG y trabajamos con ellos en diferentes proyectos para potenciar la energía eólica en la región», indicó Ancina.

Además, Ancina agregó que la organización está compuesta por científicos, ingenieros y sociólogos están abocados a solucionar los problemas que hay para el acceso a la electricidad en lugares remotos o para tener algo alternativo a la red. «En este evento expuse el trabajo que venimos haciendo con la escuela de Cholila, que está reconocido a nivel mundial. También estuvo participando otra escuela de Bariloche que hace lo mismo pero con la parte de oficios y una institución de Salta y Cordoba», destacó Ancina.

En ese sentido, Ancina dijo que este año, por primera vez, se trabajó en workshops, que son lugares de trabajo donde hay entrenadores que capacitan a otros miembros en diferentes temas en cuanto a los generadores eólicos.

«Todo esto está llevado adelante por otra ONG llamada ‘500 rpm’ en Argentina, que me capacitó y también capacitó a las otras escuelas para llevar adelante estos proyectos. Están en constante contacto ayudándonos asistiéndonos en la parte técnica y social», finalizó Ancina.

 

Elchubut

Un equipo español diseña una planta resistente al estrés hídrico

Su objetivo en el futuro es llegar a aplicar esta técnica al cultivo de tomates o cereales

De momento cuentan con obstáculos legales para la edición genómica.

La escasez de agua es una de las grandes amenazas para la población mundial. Las sequías son responsables de alrededor del 40% de las pérdidas de cultivos en todo el mundo y las previsiones científicas sobre el impacto del cambio climático no invitan a augurar un futuro más optimista. Un equipo de científicos españoles se ha rebelado contra este pronóstico catastrofista y tras cinco años de trabajo, ahora pueden por fin cantar una pequeña pero incontestable victoria: han logrado diseñar plantas tolerantes al estrés hídrico sin perjuicio de su crecimiento.

Un avance de la biotecnología vegetal, el de los cultivos mejor adaptados, que lidera desde el Centro de Investigación en Agrigenómica (CRAG) de Barcelona la investigadora del CSIC Ana I. Caño-Delgado. Sin embargo, ella y los miembros de su equipo también se enfrentan a sus propias amenazas: la falta de incentivación de patentes y las restricciones europeas a la edición genómica. Pero la investigadora no se rinde y asegura estar dispuesta a seguir «dando caña» para minimizar los efectos adversos de la sequía en la seguridad alimentaria del planeta.

Manipulación selectiva de genes«Hemos conseguido mediante biotecnología crear plantas resistentes a la sequía, pero que son capaces de seguir creciendo». Anteriormente, ya se había logrado un tipo de planta de alta tolerancia, «pero eran enanas porque siempre que se expresan los genes de resistencia o de respuesta, lo que hace la planta cuando hay sequía es parar de crecer.

Nosotros hemos logrado desacoplar el mecanismo de respuesta del mecanismo de crecimiento», resume. Es decir, es como si la planta no se diera cuenta de que hay sequía y siguiera creciendo como si tal cosa. «Las estrategias biotecnológicas que se llevaban implementando los últimos 25 años se basaban en manipular genes que actúan en todas las células de la planta», explica.

En lugar de esto, ellos se han centrado en genes que están sólo en el sistema vascular y en las células madre. «Esto hace que podamos modificar su mecanismo de circulación de nutrientes y de moléculas que son importantes para la adaptación a la sequía, pero no actuamos en los otros tejidos donde se coordina el crecimiento, como en los tejidos más externos de la epidermis». Todo un ejemplo de la precisión de estos sistemas de edición. «Hemos trabajado con una resolución muy específica en la manipulación genética. Es algo muy innovador desde el punto de vista biotecnológico».En condiciones de riego normales, estas plantas modificadas objeto de estudio ya mandan más nutrientes hacia abajo.

Este envío masivo desde los tejidos superiores a la raíz provoca que la planta llene su despensa. Manda moléculas como aminoácidos, que son protectores de la respuesta a la sequía, previniendo para cuando ésta llegue. No sólo nutre sino que previene la deshidratación celular. Y la raíz queda preparada para soportar dicho estrés antes de que aparezca. «Es como si llenas la despensa de tu casa para el invierno.

Vas a seguir comiendo y no te das cuenta de que fuera hace frío y no puedes salir a comprar», compara la investigadora.El estudio, publicado en Nature Communications, fue financiado en su fase inicial por la Fundación Renta Corporación y luego por el Consejo Europeo de Investigación (ERC), y en él también han participado miembros de Max Planck de Alemania y jovencísimos autores como Norma Fàbregas y Fidel Lozano, primeros firmantes del trabajo. «Algo bonito es que es un trabajo biotecnológico pero multidisciplinar», cuenta Ana, que lleva años esforzándose en este enfoque. «Desde expertos en matemáticas a informática, fisiología y genética.

Todos a una para dar una solución puntual a un problema global como la sequía. Y aquí mi grupo es bastante pionero».El trabajo parte de la planta Arabidopsis thaliana, que se parece a la rúcula y es apreciada para ensalada en los países nórdicos. «Crece muy deprisa, es muy pequeña y muy transformable, por lo que se puede manipular genéticamente con mucha facilidad. Nuestra traslación a los sistemas de cultivo va a ser mucho más directa y eficaz». El tomate y los cereales son sus principales objetivos. Para lograrlo, necesitan financiación: «Teníamos una patente en este trabajo, pero se dejó de pagar en las fases iniciales.

El problema es que estos hallazgos no se apoyan en sus fases iniciales porque no se quiere ver su potencial», argumenta. «Por otro lado, el trabajo que estamos haciendo con cereales es muy prometedor, pero nos preocupa que la normativa europea esté restringiendo el uso de técnicas de edición genómica en plantas». Las recientes limitaciones impuestas por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre la técnica CRISPR, conocida como el ‘corta y pega’ genético, van en contra de sus intereses. «Esto debería revisarse.

Me acaban de invitar al Parlamento Europeo y espero poder hacer lobby para impulsar este tipo de iniciativas. Se debería revisar esta decisión de la UE de bloquear el CRISPR porque nos pone a Europa en un retraso tecnológico muy grande respecto a otros polos científicos del mundo».

El Mundo

En el marco del ciclo de Cafés Científicos organizados por la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva del Chubut, se desarrollará en conjunto con la Dirección de Turismo de la ciudad de Trelew, un nuevo café científico el próximo jueves 29 a las 18:30 Hs en instalaciones del Café Feruglio (MEF), denominado “Turismo Científico, pasaporte al conocimiento”, donde expertos de instituciones provinciales, nacionales e internacionales abordarán al turismo científico desde diferentes perspectivas. Quienes se encontrarán a cargo de las charlas serán:

La charla café está a cargo del Dr. Diego González Zevallos del CCT CONICET CENPAT IPCSH, responsable del programa “Turismo, Ciencia y Educación para la inclusión”, quien abordará las generalidades del turismo científico; del Prof. Jorge Reinoso y el Dr. Roberto Lech, responsables del Bosque Petrificado Florentino Ameghino, que disertarán sobre este sitio destacado a nivel nacional e internacional y de Maite Vence, Directora de Observer Turismo Científico (Galicia, España), que abordará la certificación internacional de Turismo Científico, siendo la única certificadora y consultora internacional en esta tipología turística miembro de la Organización Mundial del Turismo. En este caso será vía video.

Serán charlas interesantes vinculadas a una tipología turística, la cual vincula ciencia y divulgación científica como factor fundamental para su desarrollo, y que se encuentra en franco crecimiento a nivel mundial. En este sentido, la provincia del Chubut cuenta con excelentes cualidades y condiciones para su abordaje. Por ello, invitamos a todo aquel interesado en conocer un poco más de la mano de especialistas en la temática.

El ciclo de Cafés Científicos se desarrolla en la provincia desde el 2016 con el objetivo ofrecer un espacio para la ciencia y su comunicación de manera horizontal y descontracturada, a fin de promover espacios de encuentro para debatir, escuchar y discutir ideas sobre la ciencia. Se busca despertar el interés en las comunidades, popularizar el conocimiento científico, promover la reflexión crítica de la ciudadanía y la participación de nuestros docentes e investigadores en ámbitos no formales.