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Aseguran que pueden ser hackeados para dejar expuestos los datos personales del conductor, entre otras cosas.

Los cada vez más utilizados monopatines eléctricos aparecieron como una solución de tránsito para las grandes ciudades, pero un estudio reciente reveló un secreto oculto. Desde la Universidad de Texas en San Antonio (Estados Unidos) alertaron que los usuarios pueden sufrir ciberataques con el fin de conseguirinformación personal del conductor o incluso introducir algún virus informático (malware) en el dispositivo.

Un grupo de investigadores que estaba analizando los peligros del monopatín eléctricos y las motos scooter conectadas para los peatones descubrió que también había peligros relacionados con la ciberseguridad y la privacidad.

Según el estudio, que será presentado en el evento de seguridad aérea y del automóvil AutoSec 2020 el 18 de marzo en Nueva Orleans, los ciberdelincuentes pueden llevar a cabo una serie de ataques aprovechando los puntos débilesde estos vehículos. 

Debido a que algunos modelos de patinetes se conectan con el celular del conductor mediante Bluetooth, los hackers pueden utilizar técnicas como el eavesdropping– intercepción del tráfico de red- con el fin de hacerse con los datos del usuario.

Con estas técnicas, los ciberdelincuentes pueden incluso introducir un malwareen el monopatín y hacerse con el control remoto del dispositivo. Así sucedió con el modelo de la marca china Xiaomi M365, con el que un cibercriminal podría acelerar o frenar bruscamente el dispositivo, aprovechando una vulnerabilidad que se conoció el pasado año.

Además, cuando un usuario inicia sesión en una aplicación de alquiler para usar uno de estos vehículos eléctricos está proporcionando más información de la que cree. Aparte de introducir sus datos bancarios para pagar el trayecto, los ciberdelincuentes pueden seguir la trayectoriaque hace el conductor y llegar a averiguar su localización, dónde vive o dónde trabaja.

«Hemos identificado varios puntos débiles en el actual ecosistema de los vehículos compartidos», declaró Murtuza Jadliwala, líder la investigación. «Estos ataques pueden ir desde inferir los datos privados del pasajero, causar pérdidas económicas hasta incluso llegar a controlar remotamente el comportamiento y operación del vehículo», añadió.

Jadliwala defiende que, con el fin de que la industria de los monopatines eléctricos sea fiable, la compañías no solo tendrán que preocuparse por la seguridad del conductor y los peatones sino que también tendrán que protegerse de los ciberataques, informó Clarín.

El dispositivo que cambió desde la forma de trabajar hasta la de informarse y entretenerse, y que se convirtió en un elemento cotidiano, la iPad, cumple diez años, en los que no ha parado de evolucionar y transformarse sin perder su concepto original.

Un 27 de enero de 2010, el entonces consejero delegado de Apple, Steeve Jobs presentó en San Francisco, en medio de una gran expectación, un aparato desconocido hasta entonces y que se encontraba a medio camino entre una computadora y un «smartphone».

Con una pantalla multitáctil de 9,7 pulgadas, la primera IPad permitía ver los contenidos con una gran calidad y desde ese momento se convirtió en un aparato habitual al que se accedía, mientras se veía la televisión, se hablaba por teléfono o incluso se trabajaba paralelamente con una computadora.

La interacción de la iPad ha llevado a que los niños nacidos ya con este dispositivo intenten pasar las hojas de cualquier texto como si fuera táctil, una acción a la que ya los adultos también tienden. El único fallo de la primera iPad fue que no tenía cámara. Apple la incorporó en el modelo posterior.

Fue el propio Jobs, el que en su presentación lo definía como un «producto verdadero, mágico y revolucionario». En aquel momento fue una sorpresa el precio de la iPad, que los expertos habían anticipado que rondaría los 999 dólares. Sin embargo, el aparato de 16 GB, costó 499 dólares, el de 32 GB, 599 dólares, y el de 64 GB, 699 dólares. A estos precios se sumaban 130 dólares si además de conexión 3G iba dotado de Wi-Fi.

El día de su lanzamiento, Apple logró vender 300.000 unidades. Desde aquel año 2010, la tableta original ha ido sufriendo variaciones y evolucionando con las sucesivas llegadas de la iPad Air, iPad mini o iPad Pro.

La gran novedad que introdujo la iPad 2 fue la cámara FaceTime y la iSight trasera. Y de nuevo ese modelo, fue superado con la llegada de la iPad mini, con una pantalla inferior de 7,9 pulgadas y un precio ligeramente más asequible.

La cuarta generación de la iPad llegó con IOS 6 instalado en el año 2012 y su carta de presentación fue que era mucho más potente y con mejores prestaciones en la cámara que su predecesor.

En el afán de Apple por estar constantemente reinventándose llegó la iPad Air, una tableta más fina y más ligera y como es habitual en cada nuevo modelo, con una mayor potencia.

Fue en el año 2015 cuando Apple dio un paso más y puso apellido a su tableta. Una de las principales novedades del mismo fue la incorporación del Apple Pencil, un lápiz que interactúa con la pantalla mediante bluetooth y que fue diseñado principalmente para realizar funciones y trabajos creativos.

La iPad Pro supone el modelo de gama alta de estos dispositivos y este año, coincidiendo con su lustro de vida, podría ser una de las primeras tabletas que integren el 5G. Apple ofrece actualmente varios modelos de iPad Pro con diferentes tamaños de pantalla: 9,7 pulgadas, 10,5 pulgadas y 12,9 pulgadas.

En junio de 2019, iPad estrenó sistema operativo propio. Se trató del iPadOS, con características que le acercan aún más al ordenador, arrastrando un dedo de abajo arriba sobre la pantalla, o dividiendo su superficie en dos para que en cada mitad opere una app diferente, o dos archivos distintos de una misma app.

Todo parece indicar que este año Apple podría realizar ciertos cambios en la iPad, al igual que hizo en 2019 con los iPhones y quizá hereden la triple cámara de los iPhone 11 Pro y Pro Max.

También se cree que las futuras iPad Pro podrán pasar de pantallas de alta densidad de pixeles a pantallas Mini-Led. Y es que ya nadie duda que este dispositivo se ha convertido en una herramienta de trabajo fundamental principalmente en ámbitos como el del diseño y la formación, informó IProfesional.

Un extraño microbio con tentáculos descubierto en el fondo del océano Pacífico podría explicar el origen de las formas de vida complejas en este planeta y resolver uno de los misterios insondables de la biología, de acuerdo con un informe presentado por un grupo de científicos la semana pasada.

Hace 2000 millones de años, organismos unicelulares dieron paso a organismos celulares más complejos. Los biólogos han batallado durante décadas para saber cómo sucedió.

Los científicos siempre han sabido que debió haber predecesores a lo largo del camino evolutivo, pero a juzgar por los registros fósiles, las células complejas simplemente aparecieron de la nada.

La nueva especie, llamada Prometheoarchaeum, resulta ser una especie transicional que ayuda a explicar el origen de todos los animales, las plantas, los hongos y, por supuesto, los humanos. La investigación se publicó en la revista Nature.

«Es un descubrimiento genial. Tendrá un gran impacto en la ciencia», dijo Christa Schleper, microbióloga de la Universidad de Viena, que no participó en el nuevo estudio.

Nuestras células están repletas de contenedores. Estos almacenan, por poner un ejemplo, ADN en un núcleo y generan energía en compartimentos llamados mitocondrias. Destruyen proteínas antiguas dentro de las maquinitas de limpieza llamadas lisosomas.

Nuestras células también construyen un esqueleto de filamentos para sí mismas hecho con bloques de construcción estilo Lego. Al extender algunos filamentos y romper otros, las células pueden cambiar de forma e incluso moverse sobre las superficies.

Las especies que comparten estas células complejas son conocidas como eucariotas y todas ellas provienen de un ancestro en común que vivió aproximadamente hace 2000 millones de años.

Antes de ese momento, en el mundo solo habitaban bacterias y un grupo de organismos pequeños y sencillos llamados arqueas. Las bacterias y las arqueas no tienen núcleo, lisosomas, mitocondrias ni esqueletos.

Los biólogos evolucionistas han tratado de determinar desde hace mucho tiempo cómo pudieron evolucionar las eucariotas a partir de precursores tan básicos.

A finales de la primera década del siglo XX, los investigadores descubrieron que, en algún momento del pasado, las mitocondrias fueron bacterias de vida libre. De alguna manera, fueron arrastradas hacia el centro de otra célula, y suministraron energía nueva para su huésped.

En 2015, Thijs Ettema, de la Universidad de Upsala en Suecia, y sus colegas descubrieron fragmentos de ADN en sedimentos recuperados del océano Ártico. Los fragmentos contenían genes de una especie de arqueas que parecían tener un estrecho vínculo con las eucariotas.

Ettema y sus colegas las nombraron arqueas de Asgard. (Asgard es el hogar de los dioses nórdicos). El ADN de estos misteriosos microbios apareció en un río en Carolina del Norte, en fuentes termales en Nueva Zelanda y en otros lugares del mundo.

Las arqueas de Asgard dependen de una cantidad de genes que antes solo se habían encontrado en las eucariotas. Era posible que estos microbios estuvieran utilizando los genes para los mismos propósitos. O para algo más.

«No puedes estar seguro hasta que tienes un organismo», dijo Schleper.

Masaru K. Nobu, microbiólogo del Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología Industrial Avanzada en Tsukuba, Japón, y sus colegas lograron reproducir estos organismos en un laboratorio. El esfuerzo llevó más de una década.

Los microbios, que están adaptados a la vida en el frío lecho marino, llevan una vida en cámara lenta. Los Prometheoarchaeum pueden tardar hasta 25 días en dividirse. En contraste, la bacteria E. coli se divide una vez cada 20 minutos.

Viaje al fondo del océano

El proyecto comenzó en 2006, cuando los investigadores recolectaron sedimento del fondo del océano Pacífico. Al principio, esperaban aislar los microbios que consumen metano, que podían utilizarse para limpiar las cañerías.

En el laboratorio, los investigadores reprodujeron las condiciones del lecho marino al colocar el sedimento en una cámara sin oxígeno. Bombearon metano y extrajeron los gases residuales mortales que podrían matar a la microbiota normal.

El barro contenía muchos tipos de microbios, pero para 2015, los investigadores habían aislado una intrigante especie nueva de arqueas. Cuando Ettema y sus colegas anunciaron el descubrimiento del ADN de la arquea de Asgard, los investigadores japoneses se quedaron asombrados. Su nuevo microbio viviente pertenecía a ese grupo.

Entonces los investigadores emprendieron una investigación más meticulosa para conocer a la nueva especie y relacionarla con la evolución de las eucariotas.

Los investigadores nombraron al microbio Prometheoarchaeum syntrophicum, en honor a Prometeo, el dios griego que le dio el fuego a los humanos después de crearlos a partir de arcilla.

«Los 12 años de microbiología que les tomó llegar al punto en el que es posible verlos a través de un microscopio es asombroso», dijo James McInerney, biólogo evolucionista de la Universidad de Nottingham, quien no estuvo involucrado en la investigación.

Bajo el microscopio, el Prometheoarchaeum demostró ser un ente raro. El microbio empieza como una esfera pequeña, pero con el paso de los meses, le crecen tentáculos largos y libera una flotilla de burbujas cubiertas de membrana.

Solo ADN y proteínas

El microbio demostró ser aún más extraño cuando los investigadores analizaron el interior de las células. Schleper y otros investigadores esperaban que la arquea de Asgard usara sus proteínas parecidas a las eucariotas para construir estructuras similares a estas en el interior de sus células, pero eso no fue lo que descubrió el equipo de los japoneses.

«En el interior no hay estructura, solo ADN y proteínas», dijo Nobu.

Antes de descubrir al Prometheoarchaeum, algunos investigadores sospechaban que los ancestros de las eucariotas vivían como depredadores, tragándose microbios más pequeños. Así es como podrían haberse tragado a las primeras mitocondrias.

No obstante, el Prometheoarchaeum no cumple con esa descripción. El equipo de Nobu con frecuencia descubrió que el microbio se adhería a los costados de las bacterias o de otras arqueas.

Al parecer, en lugar de cazar a sus presas, el Prometheoarchaeum vive de tragar fragmentos de proteínas que flotan a su alrededor. Sus compañeros se alimentan de sus desperdicios y, a su vez, le suministran al Prometheoarchaeum vitaminas y otros componentes esenciales.

McInerney era escéptico de que el Prometheoarchaeum pudiera proporcionar una imagen clara de cómo nuestros antepasados tomaron mitocondrias hace dos mil millones de años. «Este es un organismo vivo hoy, en pleno 2020», dijo.

Mientras el equipo de Nobu continúa estudiando el Prometheoarchaeum, también están recolectando a sus familiares en el fondo marino. Esos microbios pueden resultar aún más cercanos a nuestra ascendencia y pueden ofrecer pistas aún más inesperadas.

«Esperamos que esto nos ayude a entendernos mejor», dijo Nobu.

Por: Carl Zimmer, señaló Clarín.

El troyano llevaba dos años de plena actividad realizando ataques al sistema operativo MacOs.

El programa malicioso Shlayer, dirigido al sistema operativo de las computadoras de Apple, MacOS, fue identificado tras dos años de plena actividad. En 2019, por ejemplo, atacó a uno de cada diez usuarios de este sistema operativo, como señala el último informe de la compañía Kaspersky. 

Shlayer es un troyano que la compañía de ciberseguridad encontró por primera vez en febrero de 2018, y desde entonces, lo identificó más de 32.000 variantes.

Según el informe de Kaspersky, la presencia de este virus informático (malware) permaneció estable desde su descubrimiento, salvo por un pico de actividad en noviembre de 2018. En 2019, fue detectado por soluciones de seguridad en uno de cada diez intentos de ataquea los usuarios de MacOS, y supone el30 por cientode las detecciones de virus para este sistema.

Cómo identificar al troyano Shlayer

Usar torrents para descargar programas, películas o series, como otros sitios engañosos, son muy comunes entre los ciberdelincuentes para la propagación de malware. Shlayer es uno de esos virus.

Este troyano fue diseñado para promocionar una serie de programas publicitario, aplicaciones no deseadas y falsos buscadores web. Suele promocionar los siguientes productos: la extensión del navegador web Chumsearch Safari (que establece chumsearch.com en varios ajustes del navegador), MyShopCoupon y media Downloader, Advanced Mac Cleaner, Mac Cleanup Pro y MyMacUpdater.

Se trata, no obstante, de un virus informático que varió poco su forma de actuar desde que fuera descubierto. La propia compañía de ciberseguridad señala al respecto que, «a pesar de su prevalencia, desde un punto de vista técnico Shlayer es una pieza de malware bastante corriente».

Con la excepción de la última variante, escrita en código python, Shlayer se basa en el lenguaje de comandos Bash. Ambas versiones comparten un modo de actuar: recopilan ID y versiones de sistema, descargan un archivo en un directorio temporal, ejecutan su descarga, eliminan rastros de la misma, como indican desde la compañía.

Este malwarese distribuye, además, aprovechando los enlaces de contenidos de descarga pirata. Al pinchar el usuario sobre ellos, aparece una ventana emergente que advierte que hay que actualizar el reproductor Flash, informó Clarín.

Algunas de las criaturas más asombrosas del planeta Tierra se esconden en las profundidades de ríos y lagos: bagres gigantes de casi 300 kilos, mantarrayas de la longitud de un Volkswagen escarabajo, truchas de casi dos metros de largo capaces de tragarse un ratón entero.

La así llamada megafauna de agua dulce está compuesta por unas 200 especies, pero en comparación con sus contrapartes terrestres y marinas han sido muy poco estudiadas por los científicos y son casi desconocidas por el gran público. Además, están desapareciendo poco a poco sin que nadie se entere.

Este mes, tras un exhaustivo relevamiento de la cuenca del rio Yangtzé, los investigadores declararon oficialmente extinto al pez espátula chino, una especie que podía alcanzar los siete metros de largo y que fue avistada por última vez con vida en 2003. El pez espátula habitaba en numerosos ríos de China, pero la pesca indiscriminada y las represas diezmaron su población.

El caso del pez espátula podría ser una advertencia. Según una investigación publicada en agosto en la revista Global Change Biology, en los últimos años la megafauna de agua dulce se redujo en un 88% a nivel mundial.

«Este estudio es un primer paso», dice Zeb Hogan, ecologista de aguas dulces de la Universidad de Nevada en Reno y coautor del estudio. «Queremos ir más allá del estudio del estatus de conservación y buscar las maneras de mejorar la situación de estos animales.»

Para los relativamente pocos científicos que estudian los animales de agua dulce, la noticia de que las especies de mayor porte están desapareciendo no es ninguna novedad. En los 20 años que Hogan lleva estudiando los peces gigantes, ha visto menguar muchas especies, y ahora también extinguirse al menos una: el pez espátula chino.

«Las especies que eran raras cuando empecé a trabajar, ahora directamente corren peligro de extinción, e incluso algunas que antes eran muy comunes han pasado a ser especies raras», dice Hogan.

En su publicación, Hogan y sus colegas definen como megafauna de agua dulce a cualquier animal vertebrado de más de 30 kilos que pase una parte significativa de su vida en aguas dulces o salobres. Los autores identificaron 207 de dichas especies e hicieron un relevamiento exhaustivo de la literatura científica en busca de al menos dos mediciones de población de cada una de esas especies.

Solo encontraron datos que cumplieran con esos criterios para apenas 126 especies. Su lista incluye mayormente peces, pero también mamíferos como castores, hipopótamos y delfines de río, así como animales de sangre fría como los cocodrilos, salamandras gigantes y tortugas caimanes.

Si tuviéramos más datos, «el cuadro probablemente sería todavía peor», dice Sonja Jähnig, ecóloga del Instituto Leibniz de Ecología de Agua Dulce y Pesca Continental de Berlín, y una de las autoras principales del estudio.

Según el análisis de los investigadores, entre 1970 y 2012, la población de la megafauna de agua dulce sufrió una mengua del 88% a nivel global. Los más afectados fueron los peces, con una disminución del 94%. Los peces de China Meridional y del Sur y el Sudeste Asiático experimentaron las mayores pérdidas, cercanas al 99%.

«La megafauna de agua dulce es equivalente a los tigres o a los osos pandas», dice Ian Harrison, experto en aguas dulces de Conservación Internacional, una organización ambientalista que no participó del estudio.

«Hay una mensaje muy potente en la amenaza crítica que enfrentan estas especies, y que se extiende al resto de las especies de ecosistemas de aguas dulces.»

Según el Fondo Mundial para la Naturaleza, la población de animales de agua dulce en general está disminuyendo al doble del ritmo que el observado en las especies terrestres o marinas. Ese ritmo acelerado se debe a una multitud de factores, como la pesca indiscriminada, la contaminación, la degradación del hábitat, la extracción y el desvío de cursos de agua. Las represas, sin embargo, son el factor más letal para los peces gigantes, muchos de los cuales migran.

Según una investigación publicada en mayo, dos tercios de los ríos más grandes del mundo ya no fluyen libremente, y en las cuencas de ríos ricos en megafauna, incluido el Amazonas, el Congo y el Mekong, hay cientos de represas planeadas o actualmente en construcción.

«Nos enfrentamos al desafío de equilibrar la conservación de las especies con la necesidad de agua de los humanos», dice Harrison. «Los efectos del cambio climático no harán más que profundizar el problema.»

Sin embargo, los autores del nuevo estudio recalcan que hay muchas estrategias posibles para garantizar la supervivencia de los gigantes de agua dulce, y que ya hay evidencias de algunos cambios positivos.

«No queremos transmitir un mensaje apocalíptico», dice Fengzhi He, ecólogo del Instituto Leibniz de Ecología de Agua Dulce y Pesca Continental de Berlín, y unos de los autores principales del estudio.

Las medidas conservacionistas pueden funcionar, y de hecho funcionan. En el estado de Wisconsin, por ejemplo, los vecinos del lago Winnebago vienen controlando la población de esturiones desde la década de 1930. Actualmente, el Winnebago tiene una de las mayores poblaciones en todo Estados Unidos de esa especie amenazada.

El arapaima, un pez sudamericano de tres metros que respira aire, ha desaparecido de gran parte de la cuenca del Amazonas debido a la pesca indiscriminada, pero en las aldeas de pescadores de Brasil donde se hace una explotación sustentable, la población de arapaima se ha multiplicado hasta diez veces.

En Estados Unidos, la Ley de Especies en Peligro de Extinción ha ayudado a estabilizar la menguante población del esturión verde y del leucisco de Colorado.

Los planificadores de políticas también han usado la Ley de Ríos Salvajes y Paisajísticos Nacionales para declarar «prístinos» algunos cuerpos de agua. Así fue protegido el esturión verde de 2 metros del río Rogue, en Oregon, y el pez espátula norteamericano en el río Misuri, en Montana.

También están cobrando fuerza los proyectos de recuperación de ríos y remoción de represas: en Estados Unidos, ya han sido desmanteladas más de 1500 diques.

De todas formas, la protección de los cuerpos de aguas dulces sigue siendo poco extendida: en Estados Unidos, está protegida un 13% de la tierra, pero solo un 0,25% de los ríos.

Si bien ninguna de esas estrategias aisladas salvará a toda la megafuana de agua dulce del mundo, Hogan y sus colegas creen que, conjuntamente, pueden volcar la balanza para muchas especies y contribuir a la preservación de la biodiversidad en esos cuerpos de agua.

«Esos extraordinarios peces enriquecen y hacen más valiosa nuestra vida y nuestra experiencia en la Tierra», dice Hogan. «¿Queremos vivir en un planeta en el que hemos asesinado a todos esos animales asombrosos, o en un planeta en el que hemos encontrado la forma de coexistir con ellos?, informó La Nación.

La red social emitió un breve comunicado a través de su perfil de soporte técnico.

Los usuarios deTwitter para los teléfonos con Android,el sistema operativo de Google, están experimentando problemas técnicos al actualizar a la última versión de la aplicación. 

Hasta el momento se desconoce la causa que originó este problema técnico solamente con la versión de la app para los celulares Android. La red social emitió un breve reporte desde la cuenta @TwitterSupport para explicar un poco la situación.

«Estamos investigando un problema con la última versión de nuestra aplicación de Android que hace que se bloquee inmediatamente una vez que se abre. Si usa Twitter para Android, le sugerimos que no lo actualice hasta que le avisemos que está solucionado. ¡Lo siento por los inconvenientes ocasionados!», publicó la cuenta de soporte técnico de la red social.

De este modo, los desarrolladores recomiendan no actualicen la aplicación y desactivar la actualización automática hasta que el problema haya sido solucionado, informó Clarín.

Al igual que el primer día ayer también se desarrolló con gran convocatoria la muestra participativa «Ciencia en Acción» que culminará hoy en el Museo Paleontológico Egidio Feruglio de Trelew, de 15 a 19 horas con entrada libre y gratuita para residentes.

Es una propuesta que se propone divulgar la ciencia a través del juego.

Se trata de una innovadora propuesta lúdica sensorial que lleva adelante para las vacaciones Pan American Energy (PAE) junto al Museo Feruglio y la Asociación Civil Expedición Ciencia, generando gran interés en la comunidad que se acercó, a los talleres, charlas y distintas experiencias lúdicas propuestas, como armado de moldes de yeso, ver insectos en microscopios, y otras tareas que son habituales en el museo y que tal vez gran parte de la comunidad no las conozca ya que no forma parte de la exhibición permanente del MEF.

Además se ofrecen horarios y contenidos extra de proyecciones en el auditorio y guiadas especiales. Los residentes del Valle y Puerto Madryn podrán acceder con entrada libre y gratuita, presentando DNI con domicilio de residente local.

Así como en la Tierra tenemos cadenas montañosas que separan un territorio de otro, el Sistema Solar también tiene una barrera que demarca dos zonas muy distintas.

Esta división está ubicada entre Marte y Júpiter y, en un reciente estudio, los científicos se refieren a ella como la «Gran brecha».

Esa frontera marca lo que se podría comparar con dos continentes distintos.

De un lado está el continente de los llamados planetas terrestres: Mercurio, Venus, Tierra y Marte.

Estos planetas, los más cercanos al Sol, son calientes, rocosos y están llenos de metal.

Al otro lado de la frontera está el continente de los planetas jovianos, que toman su nombre de Júpiter y que junto a él son Saturno, Urano y Neptuno.

Estos planetas, a diferencia de los terrestres, son gaseosos, helados y ricos en materiales carbónicos.

Así, la composición química del grupo de planetas a uno y a otro lado de la brecha es muy diferente, ya que debido a la división se formaron a partir de una mezcla de materiales muy distinta. Es como si a un lado de la frontera fuera un bosque, y al otro un desierto.

«Eso es una diferencia profunda», le dice a BBC Mundo Stephen Mojzsis, profesor de ciencias biológicas en la Universidad Colorado Boulder, y autor de la investigación que cambia lo que hasta ahora se sabía sobre lo que el llama la Gran brecha.

¿Qué es la Gran brecha?

Entre Marte y Júpiter hay una región conocida como el «Cinturón de asteroides».

Se calcula que esta franja puede tener millones de asteroides, pero más allá, al llegar a la órbita de Júpiter, hay una región de espacio vacío: esa es la Gran brecha.

Pero ¿cómo se creó esa franja que divide al sistema solar en dos regiones tan distintas? ¿y qué ocurre en esa zona que actuó como un muro que no permitió que los materiales que formaron a los planetas pasaran de un lado a otro?

Durante muchos años se pensó que la formación de Júpiter era la responsable de existencia de la barrera.

El planeta es tan gigantesco que quizás actuaba como un imán gravitacional que impedía el paso de material.

Es como si fuera un guardián que frenaba el paso de cuerpos sólidos de un lado a otro de la frontera durante la formación de los planetas. Eso explicaría las diferencias entre los componentes de los planetas en cada grupo.

Mojzsis, sin embargo, afirma que su estudio revela que Júpiter no es el responsable de la barrera.

Mediante simulaciones de computador, Mojzsis y su equipo calcularon que aunque Júpiter es enorme, durante su etapa de formación no era lo suficientemente grande como para bloquear el flujo de cuerpos rocosos.

«Comprobamos que Júpiter es un guardián muy ineficiente«, dice. «En realidad deja pasar mucho material».

Pero si no es la fuerza de atracción de Júpiter ¿entonces cuál es el origen de la brecha?

Presiones altas y bajas

La investigación de Mojzsis sugiere que durante la formación del Sistema Solar se creó una estructura en forma de anillo de gas y polvo alrededor del Sol, la cual creó las dos regiones.

Mediante observaciones del telescopio ALMA, en Chile, Mojzsis observó que muchas estrellas distantes están rodeadas por discos de gas y polvo.

Así, el científico concluyó que si un anillo similar existió hace miles de millones de años en nuestro Sistema Solar, pudo ser el responsable de la aparición de la Gran barrera.

Según la investigación de Mojzsis, este anillo creaba un sistema de presiones altas y bajas que separaba los materiales que formarían los planetas.

Una barrera porosa

Pero la Gran barrera no es infranqueable, y eso tiene importante implicaciones para la aparición de la vida en la Tierra.

A pesar de la diferencia de presiones, algunos materiales lograban pasar de un lado a otro de la barrera, y esos intrusos jugaron un papel clave en la formación química de nuestro planeta.

Entre los fugitivos que lograron cruzar la frontera hubo materiales ricos en carbono, que a su vez ayudaron a la formación de agua y a la evolución del planeta que hizo posible la vida. El resto de la historia ya lo conocemos…, señaló Clarín.

Hasta mañana martes se realizará en el Museo Paleontológico Egidio Feruglio de Trelew el primer «Festival Ciencia en Acción.

La energía en juego» que con el objetivo de divulgar la ciencia a través del juego, comenzó ayer con muy buena cantidad de público. Residentes locales podrán visitarla con entrada libre y gratuita. Será, en los horarios de 15 a 19 horas.

Como una alternativa para las vacaciones, Pan American Energy (PAE) promueve en Trelew este festival, una innovadora propuesta lúdica sensorial que lleva adelante junto a la Asociación Civil Expedición Ciencia y el Museo Feruglio, con muy buena respuesta de los vecinos que se acercaron en su primera jornada, con la presencia de muchos chicos y gran entusiasmo.

Se trata de una muestra participativa en la que los visitantes, ideado para toda la familia, pueden disfrutar de talleres, charlas y distintas experiencias lúdicas. El Museo Feruglio y la Red de Clubes de Ciencia (SCTeIP- Nación) también forman parte exponiendo sus iniciativas. Durante los días que dura el festival se ofrecen horarios y contenidos extra de proyecciones en el auditorio y guiadas especiales.

Se destaca que para los residentes del Valle y Madryn la entrada es gratuita, presentando DNI con domicilio de residente local.

Se trata de una muestra comprometida y compenetrada con el cuidado del medio ambiente y se podrá disfrutar en el Museo Oceanográfico de la ciudad del Golfo.

Con el acompañamiento de la Secretaría de Ciencia, Tecnología, Innovación y Cultura, se dejó inaugurada la muestra de arte y ciencia denominada «Poéticas al Margen. Prácticas científicas y artísticas sobre territorios alterados en el Antropoceno”, realizada por las investigadoras y artistas de la ciudad del Golfo, María Cruz Sueiro y Daniela Mastrandrea.

La muestra es auspiciada en forma conjunta entre la Secretaría de Ciencia, Tecnología, Innovación Productiva y Cultura del Chubut y el Museo de Ciencias Naturales y Oceanográfico. Se trata de una muestra que ha sido ganadora de una beca del Fondo Nacional de las Artes, la cual es realizada por dos artistas e investigadoras de nuestra provincia, transformando en arte los residuos encontrados en nuestras costas.

Arte y ciencia

Al dirigirse a los presentes durante la inauguración, desde la cartera provincial, Matías Cutro, señaló que «es una muestra comprometida y compenetrada con el cuidado del medio ambiente, es una muestra de arte, con carácter científico acompañada con charlas y debates».

«No sólo es para los turistas que visitan nuestra ciudad sino para la comunidad en general, la idea es generar conciencia del cuidado del medio ambiente y en base a eso producir un debate» dijo, agregando que «el museo tiene esa particularidad generar charlas y debates en función de diversos temas que interesan a la comunidad».

Diálogos e Intercambio de ideas

La bióloga e investigadora María Cruz Sueiro dijo que «la idea es presentar una problemática relacionada con el mar y los residuos en las costas de la Patagonia» agregando que «la entrada es libre y gratuita y se puede visitar de lunes a viernes, todo enero y febrero».

Por su parte, la artista Daniela Mastrandrea sostuvo que «este proyecto comenzó hace dos años, se denomina Poéticas al Margen, es un trabajo conjunto de haber tomado muestras en distintas playas de la zona, haber recolectado y analizado los elementos encontrados y crear las obras».

«Todas las respuestas que hemos recibido son maravillosas y es increíble la preocupación de la comunidad sobre el medio ambiente, con este espacio se generando un intercambio de ideas muy importante» señaló mencionando que «el edificio acompaña porque es un lugar emblemático en Puerto Madryn».

Detalles de la muestra

Cabe señalar que, la muestra busca interpelar nuestra relación con el otro y con el planeta, poniendo atención en aquellos territorios que han sido dañados por el ser humano e invisibilizados por su condición de margen.

Las creadoras de esta muestra, realizaron un trabajo de campo en las costas patagónicas, que muchas veces se transforman en un lugar de amontonamiento de distintos residuos que vulneran nuestro hábitat natural; y recolectando, conservando y clasificando los desechos antrópicos, luego los utilizaron como material de trabajo para esta muestra ahora expuesta.

Sus investigaciones siempre estuvieron vinculadas al campo de la ecología y al impacto que genera la actividad humana sobre nuestro planeta. Sueiro, también se ha capacitado en pintura, dibujo e historia del arte.