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El presidente de China habló tras la muerte del director de uno de los hospitales de la ciudad de Wuhan, epicentro del brote.

El presidente de China, Xi Jinping, pidió mayor atención a la protección de los profesionales sanitarios que están atendiendo a los enfermos de coronavirus, tras la muerte del director de uno de los hospitales de la ciudad de Wuhan, epicentro del brote.

Al considerar a los médicos como «el eje de la lucha contra la epidemia», el mandatario chino resaltó que es fundamental garantizar su propia seguridad para derrotar al denominado COVID-19, según reprodujo la agencia de noticias DPA. Por eso, instó a «darles un apoyo integral para garantizarles la fuerza, energía y moral» necesarias para continuar su trabajo.

En concreto, Xi Jinping resaltó la importancia del descanso y materiales necesarios para realizar su trabajo de forma segura, eficaz y rápida, luego de comparar el coronavirus con «el diablo» y ratificó la lucha contra el brote como prioridad del país.

Sun Chunlan, viceprimera ministra

Al respecto, la viceprimera ministra china, Sun Chunlan, señaló que «la situación sigue siendo grave en Wuhan», aunque «se verifican algunos cambios positivos en prevención y en el control de la epidemia».

Según la agencia ANSA, luego de visitar en Hubei al grupo de control del virus y de reunirse con el personal sanitario local, la funcionaria invitó a que «se evite que las enfermedades, de leves, se conviertan en graves», señaló Télam.

Casi 200 niños en China comenzaron ayer su segundo semestre de clases. Pero fue un día escolar diferente a todos los que habían tenido antes de las vacaciones por el Año Nuevo Lunar.

Para empezar, no se pararon frente a la bandera para cantar el himno nacional. Lo hicieron a través de sus pantallas. En algunas zonas del país, había tantos niños mirando al mismo tiempo que hubo problemas con la velocidad de Internet.

Después los alumnos tuvieron clases de chino, inglés, matemáticas y ciencia; todas online. A un chico de secundaria, sentado con su computadora en la puerta de su casa en Pekín, se le preguntó qué estaba estudiando. Él respondió: educación física.

La autoridades chinas han tomado medidas extremas para contener el coronavirus, que se ha extendido por todo el país. Más de la mitad de la población de 1,4 mil millones tienen algún tipo de restricción para salir de sus hogares. Las reuniones públicas fueron prohibidas, incluso aquellas en los patios escolares.

La mayoría de las escuelas debía retomar las clases este lunes, pero en su lugar tuvieron que migrar a algún tipo de sistema de educación en línea.

«¿Qué tipo de vida estoy viviendo?», dijo Cao Jing, una madre dos en Zhengzhou, quien no solo debe cocinar y lavar la ropa de sus dos hijos -una niña de 11 años y un niño de siete-, sino que ahora debe transcribir exámenes a mano y descifrar la tecnología para las clases en línea.

Sus hijos, que comienzan a padecer el encierro, no disfrutan el cambio al aprendizaje en línea.

«Solo quieren jugar», dijo Cao exasperada, quien espera que las clases se reanuden antes de que ella colapse.

Algunos padres han ventilado anónimamente en redes sociales: «Cuando las clases a distancia inicien hoy, los padres nos convertiremos en niñeras y asistentes de los profesores», escribió una madre en Weibo. El comentario aparentemente no fue bien recibido, ya que luego fue censurado.

Esta escena se desarrolla en hogares de todo el país, sin un final a la vista. Todas las escuelas están cerradas indefinidamente mientras continúa la emergencia de salud pública.

Entonces, China está canalizando todo su poder tecnológico para asegurarse de que los niños puedan hacer sus lecciones de forma remota.

El Ministerio de Educación presentó ayer un «aula nacional virtual» con el apoyo de más de 7000 servidores y diseñó un servicio para 50 millones de estudiantes de primaria y secundaria. Las lecciones cubren 12 materias académicas, incluyendo «educación moral» y «educación sobre la epidemia».

Mientras tanto, China Education Television está transmitiendo programas de aprendizaje en línea a través de satélites a áreas remotas con conexiones débiles a Internet.

Annie Yao, la madre de un niño de quinto grado de Pekín, dio a las clases en línea una crítica positiva, diciendo que no le habían exigido mucho y que habían ocupado ayer a su hijo Jerry, de 11 años.

«Está feliz de tener clases hoy», dijo. «Su maestra asignó un libro para leer y les pidió que escribieran un informe, que hicieran dibujos, que hicieran cualquier cosa en la que sean buenos».

Aún así, Jerry dijo que prefiere ir a la escuela y jugar con sus compañeros durante el recreo.

«Es un compromiso entre la escuela y los padres, porque algunos padres que trabajan no pueden supervisar el aprendizaje de los niños durante los días de trabajo», dijo un maestro de la Escuela Experimental Mingde en Shenzhen que solo dio su apellido como Yang porque no estaba autorizado a hablar en público.

De hecho, el sistema tiene muchas deficiencias. Muchas familias no tienen computadoras. Las personas con más de un hijo no pueden tener más de un dispositivo. El cuidado de los niños en muchas familias en China es proporcionado por abuelos, que pueden no ser conocedores de Internet. Existe el problema del tiempo de pantalla extendido.

Una joven usa un barbijo en Pekín

En los niveles superiores, la interrupción del horario escolar podría resultar calamitosa. Cada junio, alrededor de 10 millones de jóvenes se sientan durante un día completo para rendir un examen que les permitirá el ingreso a la universidad, crucial para su futuro.

El Ministerio de Educación sigue de cerca la epidemia y más tarde decidirá si retrasar el examen, dijo un funcionario la semana pasada.

Pero no solo los niños están en casa. Muchas personas con trabajos de oficina trabajan de forma remota, lo que significa que los padres están intentando trabajar desde casa, a menudo en pequeños apartamentos, con un niño que toma clases en línea y no puede salir para desahogarse.

Para tratar de aliviar la presión, las autoridades de Pekín han dicho que en familias con dos padres que trabajan, uno de ellos podría quedarse en casa y cuidar a los niños sin perder nada de su salario.

Mientras tanto, los niños pueden sentirse estresados y pueden volverse más ansiosos o inquietos, dice la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Una niña camina con un barbijo por las calles desoladas de Pekín

«Mantenga las rutinas y horarios regulares tanto como sea posible, o ayude a crear otros nuevos en un nuevo entorno, incluyendo tiempo de estudio, así como tiempo para jugar y relajarse de manera segura», aconseja la OMS.

El Ministerio de Educación de China dijo en un aviso publicado la semana pasada que «las clases en línea no son solo para fines académicos». Además de estudiar el plan de estudios, los maestros podrían proporcionar instrucción sobre salud mental.

 

Liu Zhiming falleció tras infectarse durante su lucha por tratar a los enfermos en el epicentro del brote.

La lucha contra el coronavirus en Wuhan, epicentro de la epidemia que se expande al resto de China y a varios países más, sufrió un duro golpe este martes. Liu Zhiming, director del principal hospital de esa ciudad murió a los 51 años tras infectarse con el virus, informó la comisión de salud del lugar.  

Liu se convirtió de esa manera en el séptimo trabajador sanitario que fallece por el COVID-19 de los más de 1.700 médicos y enfermeros contagiados en China. El departamento de salud de la ciudad anunció que se infectó y falleció a pesar de todos los intentos para salvarlo.

En el anuncio sobre el deceso, la comisión de salud de Wuhan dijo que había formado parte de la batalla contra el virus desde el inicio y había realizado «contribuciones importantes en el trabajo de lucha y control del nuevo coronavirus».

«Lamentablemente se infectó y falleció a las 10:54 horas del martes a los 51 años luego de que todos nuestros esfuerzos por salvarlo fracasaron», dice el comunicado.

Su muerte se produce mientras las autoridades chinas celebraban con cautela una reducción en el número de nuevos casos y decesos diarios, además de los resultados de un estudio que muestra que la mayoría de la gente que contrajo el virus sufrió solo síntomas leves.

Este martes, China reportó 1.886 nuevos casos y otras 98 muertespor coronavirus en su actualización sobre la enfermedad. En el territorio continental, el número de decesos reportados subió a 1.868 y el total de casos confirmados a 72.436.

Wuhan y las ciudades colindantes en la provincia de Hubei registran la mayoría de los infectados y decesos, lo que llevó al gobierno a imponer una prohibición para viajar que se ha extendido a varias partes del país y que ahora incluye un autoaislamiento de 14 días para cualquiera que viaje fuera de su distrito.

Además, en Wuhan se levantaron dos nuevos hospitales prefabricados para atender a los pacientes y se movilizó a miles de trabajadores médicos desde otras partes del país para ayudar.

Un estudio del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de China halló que más del 80% de los infectados padecían síntomas leves y que el número de nuevas infecciones parece estar bajando desde principios de mes. El director general de la Organización Mundial de la Salud,Tedros Adhanom Ghebreyesus, señaló en una conferencia de prensa que es demasiado pronto para saber si la tendencia a la baja se mantendrá, pero «todos los escenarios siguen sobre la mesa».

El aparente descenso en el número de casos se produce tras un importante incremento la semana pasada luego de que la provincia de Hubei, la más afectada, empezó a contarlos en base a los diagnósticos de los doctores, sin esperar por los resultados de las pruebas de laboratorio. Las autoridades sanitarias locales explicaron que el cambio buscó tratar más rápido a los pacientes.

El estudio del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades examinó 44.672 casos de COVID-19 confirmados en China hasta el 11 de febrero. El 14% de los pacientes sufrió síntomas graves como neumonía, y el 5% tuvo un cuadro crítico. La tasa de mortalidad era del 2,3% (2,8% en hombres y 1,7% en mujeres), señaló Clarín.

Las expectativas de la economía mundial en 2020 no son muy altas. Esa es la conclusión que se puede sacar del texto que escribió la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) Alicia Bárcena, en un blog del think tank «The Dialogue», con sede en Washington. Las crecientes tensiones en el Medio Oriente, la guerra comercial entre China y EE. UU., y la epidemia del coronavirus son las principales razones que nublan aún más el escenario económico: «El crecimiento de China, que se espera sea inferior al seis por ciento -la tasa de crecimiento más baja de los últimos 30 años-, es probable que se reduzca aún más por el brote del coronavirus», se menciona en el artículo.

Por su parte, Jörg Krämer, economista jefe del Commerzbank, dijo que la prolongación de las vacaciones de año nuevo chino podría haberle costado al país asiático un 3% de su producto interno bruto (PIB) en el primer trimestre. Sin embargo, consideró que aún no puede preverse la gravedad del virus para la economía china, ya que la enfermedad sigue extendiéndose.

Sudamérica, especialmente afectada por el virus

Si la producción en China se detiene durante mucho tiempo, se obtendrán menos bienes y habrá menor demanda de materias primas. Amrita Narlikar, presidenta del Instituto Alemán de Estudios Regionales GIGA, con sede en Hamburgo, afirmó que esto afecta a todo el mundo: «Ya hemos visto cómo la economía china, el tráfico aéreo y las cadenas de suministro globalmente integradas se han visto perturbadas. Por supuesto, esto tiene consecuencias para la economía mundial y ciertamente para América Latina».

En tanto, el sociólogo Stefan Schmalz de la Universidad de Jena estimó que «si China produce menos, esto repercutirá seguramente más fuerte en Sudamérica que en otras regiones del mundo». Claro está que unos píses se verán más afectados que otros.

Por un lado, la economía de México está completamente orientada hacia EE. UU. Por otro, Chile destina un tercio de sus exportaciones a China y solamente un 14% a la Unión Europea y Estados Unidos. China es el principal proveedor de mercancías de al menos diez países de Suramérica y es un mercado de ventas esencial para casi todos los países de la región. Por ejemplo, Brasil y Perú envían más de una cuarta parte de todas sus exportaciones a China.

China, un componente esencial de la economía 

Las relaciones transpacíficas no son solamente comerciales. Desde 2005, China ha concedido préstamos por un valor de más de 140.000 millones de dólares en América Latina, casi tanto como lo ha hecho en África. El país también ha invertido masivamente, con la participación de empresas chinas en proyectos privados y públicos.

«EE. UU. y Europa hacen muy poco para ofrecer a estos países alternativas que sean más atractivas que las de China», dice la presidenta de GIGA, Narlikar. Esto aplica para América Latina, el antiguo «patio trasero» de EE. UU., así como para África e incluso para algunos países europeos emergentes: «Y no se trata solamente de dinero y libre comercio. Sería mucho más importante establecer una narrativa que explique por qué el modelo económico occidental tiene más que ofrecer a estos países, que el chino», agregó.

Si China colapsa «no solo Sudamérica tendría un problema»

En general, los países sudamericanos tienen una conexión más bien débil con el mundo: en Chile, que tiene una economía tradicionalmente abierta, la tasa de exportación está ligeramente por debajo de la media mundial del 30%. En tanto, en Brasil y en Argentina es de menos del 15%, mientras que en la UE es del 45%.

Por su parte, Jéssica Gomes, experta en el Mercosur del Instituto GIGA, considera que especialmente para los países del Mercosur y los Estados asociados, la demanda nacional y regional ha demostrado ser un ancla de estabilidad: «El comercio dentro del bloque ha sido bastante sustancial en los últimos años». Gomes no ve un gran problema con respecto a una posible recesión a causa del coronavirus, al menos no para el Mercosur: «China tendría que colapsar por completo, pero entonces no solo Sudamérica tendría un problema», concluyó.

El estudio se llevó a cabo con 1.099 pacientes con infección de coronavirus diagnosticada hasta el 29 de enero en 552 hospitales de 31 regiones de China, con una media de edad de 47 años y de los cuales el 41,9 por ciento eran mujeres. Uno de los 37 investigadores participantes es el reputado epidemiólogo Zhong Nanshan.

El portal de noticias privado Caixin informó este martes (11.02.2020) de las conclusiones del último borrador de la investigación, en las que se muestra que la fiebre -hasta ahora considerada uno de los primeros síntomas- se manifestó en un 43,8 por ciento de los pacientes en el momento de su primera visita al médico, aunque se terminó desarrollando en el 87,9 por ciento tras su ingreso hospitalario.

«La ausencia de fiebre», explica el texto, «es más frecuente (entre los pacientes estudiados) que con el síndrome respiratorio agudo y grave (SARS) y el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS), por lo que puede que no se diagnostique a esos pacientes si la vigilancia para determinar los casos se centra sobre todo en la detección de fiebre».

Lo mismo sucede con las pruebas del escáner de tomografía, que solo detectó síntomas de una posible infección en la mitad de los casos analizados.

Entre los pacientes -el 26 por ciento no había viajado a Wuhan, epicentro de la epidemia, o estado en contacto con gente de allí recientemente-, el periodo medio de incubación del virus fue de tres días y no de 5,2, como se había concluido en anteriores investigaciones, aunque los casos estudiados indican alguna incubación de hasta 24 días.

OMS pide cautela

En respuesta a los resultados presentados por los investigadores chinos en torno al epidemiólogo Zhong Nanshan, un representante de la Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo el lunes que había que ser cautelosos con la información.

Mike Ryan, jefe de las operaciones de emergencia de la OMS, señaló en una rueda de prensa en Ginebra que algunas personas han estado expuestas al virus más de una vez, por lo que podría parecer que en sus casos el periodo de incubación del coronavirus es largo.

Puesto que el tiempo de incubación promedio es de 14 días, de momento, la OMS no cambiará sus recomendaciones respecto a la cuarentena, concluyó.

China cambia estadísticas del coronavirus

Asimismo, este martes, la televisión estatal china informó que los dos principales responsables de sanidad de Hubei fueron destituidos por haber tardado en reaccionar y haber silenciado incluso a los que advertían del peligro.

Por otro lado, Pekín ha decidido sacar de las estadísticas de nuevos contagios a aquellas personas a las que se ha diagnosticado el virus, pero que no muestran síntomas. En el documento presentado el viernes pasado, el gobierno chino no detalla por qué ha cambiado las estadísticas.

La definición de personas contagiadas en China contradice la de la OMS, que además señala que, durante el tiempo de incubación, cualquier persona infectada puede contagiar a otras, independientemente de si muestra síntomas o no. De hecho, desde finales de la semana pasada, el número de nuevos contagios ha dejado de crecer tan rápido como antes, de acuerdo con las informaciones de las autoridades chinas.

China evalúa aplazar la sesión anual de su órgano legislativo, la Asamblea Nacional Popular (APN), la reunión política más importante del año, «para dar máxima prioridad a la vida, la seguridad y la salud de las personas», en el marco del aumento de contagios por coronavirus.

Este evento, celebrado en el mes de marzo durante los últimos 35 años ininterrumpidamente, representa la mayor cita anual en el calendario político chino, y reúne en Beijing a alrededor de 3.000 delegados llegados de todas partes del país para promulgar leyes y supervisar la labor del Gobierno.

La Constitución ordena que la APN se reúne una vez al año, convocada por su Comité Permanente, que tiene también la potestad de decidir una postergación de la sesión.

La propuesta de aplazamiento fue planteada hoy en la reunión de los presidentes del APN, informó Zang Tiewei, portavoz de la Comisión de Asuntos Legislativos, quien explicó las consideraciones detrás de la medida.

«Este año estaba programado para el 5 de marzo en Beijing, pero el brote de Covid-19, la neumonía causada por el nuevo coronavirus, la prevención y el control de la epidemia se han convertido en la labor más importante. Es ahora un momento crucial para frenar la propagación del virus y ganar la batalla, por lo que no se deben escatimar esfuerzos», señaló.

Hasta la fecha, el Covid-19 infectó a más de 70.000 personas en China, provocado la muerte de 1.772 y forzado al cierre y clausura de escuelas, centros de ocio y eventos en los que se puedan producir aglomeraciones que faciliten su transmisión.

Como parte de esas medidas de control para atajar la epidemia, Beijing obliga a todas las personas que lleguen de fuera de la capital -ya sea de otras regiones chinas o del extranjero- a someterse a una cuarentena de 14 días.

Para algunos analistas, el aplazamiento indicaría la determinación de Beijing de acabar con el brote y conseguir que la Organización Mundial de la Salud deje de considerarla una emergencia internacional de salud pública, indicó Télam.

El Gobierno de China está haciendo todo lo que está en su mano para evitar que el brote de coronavirus continúa avanzando. La cifra de víctimas mortales ya supera las 1.600, y hay casi 70.000 afectados en todo el mundo. Con el objetivo de combatir el coronavirus, se están poniendo en marcha medidas drásticas.

Personal sanitario utiliza pañales y se rapa el pelo

En los últimos días hemos conocido que muchos sanitarios chinos se están rapando el pelo para tardar menos tiempo en colocarse las mascarillas y los trajes de protección. Además, muchos utilizan pañales para evitar perder el tiempo yendo el baño.

Los chinos utilizan disfraces y botellas de plástico

Desde hace semanas encontrar mascarillas en China es prácticamente imposible. Así, muchos chinos están recurriendo a «remedios caseros», como por ejemplo ponerse botellas de plástico en la cabeza. También hay quienes han optado por salir a la calle disfrazados para evitar contagiarse de la enfermedad.

El tráfico está prohibido en Hubei

En las últimas horas las autoridades chinas han probido la circulación de vehículos en la provincia de Hubei, donde se encuentra la ciudad de Wuhan. Únicamente los vehículos de emergenciatienen autorización para desplazarse.

Los billetes se desinfectan

El Banco Central de China ha puesto en «cuarentena» a los billetes en circulación para combatir el coronavirus. Utilizan rayos ultravioletapara limpiar los billetes, y luego los sellan y aíslan durante 15 días.

Prohibido salir del barrio

Aunque desde que comenzó el brote de coronavirus en el país asiático las medidas habían sido muy estrictas, se han endurecido en los últimos días. Ahora todos los residentes de Wuhan tienen completamente prohibido salir de sus barrios. Sólo pueden hacerlo si necesitan ir al médico, ayudar en la lucha contra la enfermedad o gestionar los servicios municipales, informó Ok Diario.

Mandatarios y funcionarios de primera línea disertaron en en la Conferencia de Seguridad en Múnich, en la que el desarrollo de la compañía de telecomunicaciones Huawei fue uno de los principales temas de discusión.

La ministra de Asuntos Exteriores de Corea del Sur, Kang Kyung-wha, el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, y el ministro de Asuntos Exteriores de Japón, Toshimitsu Motegi.

China defendió su derecho al desarrollo al disertar en la Conferencia de Seguridad en Múnich, en la que el desarrollo de la compañía de telecomunicaciones Huawei fue uno de los principales temas de discusión junto con los cuestionamientos al liderazgo global de Estados Unidos.

El secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, aseguró que no hay una crisis en el liderazgo occidental y defendió el papel global de Washington, en un intento por rebajar las tensiones con sus socios europeos, preocupados por la retórica de Donald Trump, su ambivalencia sobre la OTAN y su política de aranceles.

«Me complace informar que la muerte de la alianza transatlántica es extremadamente exagerada. Occidente está ganando, y nosotros estamos ganando juntos», aseveró Pompeo en un discurso en el que enumeró los pasos de Estados Unidos para proteger a las democracias liberales.

Su mensaje pareció estar dirigido al presidente alemán, Frank Walter Steinmeier, quien en su discurso de apertura, ayer, acusó a Estados Unidos, China y Rusia de hacer el mundo más peligroso.

El presidente francés, Emmanuel Macron, halagó el discurso de Steinmeier y subrayó que Europa no puede ser «el socio menor de Estados Unidos».

En ese sentido, destacó que Bruselas debe ser capaz de enfrentar las amenazas en la región y, en ocasiones, actuar independientemente de Washington.

Europa ha quedado al margen de algunas de las decisiones que más impacto han tenido en el mundo en los últimos meses: Trump se retiró de manera unilateral del tratado nuclear firmado con Irán en 2015, abandonó el pacto climático de París y presentó como «acuerdo» un plan de paz para Israel y Palestina que en la práctica solo tiene en cuenta los requerimientos israelíes.

Pompeo defendió la estrategia de Trump argumentando que Europa, Japón y otros aliados estadounidenses estaban unidos a China, Irán y Rusia, a pesar de las «diferencias tácticas».

En ese sentido, expresó el rechazo de Washington al gasoducto Nordstream 2, que está siendo construido con capitales rusos y alemanes bajo el Mar Báltico y que es un proyecto respaldado por el gobierno de la canciller alemana, Angela Merkel.

Además, apuntó contra Rusia, China e Irán, al señalar que esos países todavía estaban «deseando imperios» y desestabilizando el sistema internacional.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Mark Esper, quien habló inmediatamente después que Pompeo, acusó a China de llevar adelante una «estrategia nefasta» con el gigante de telecomunicaciones Huawei.

«Es esencial que nosotros, como comunidad internacional, despertemos de los desafíos que presenta la manipulación china del antiguo orden basado en normas internacionales», alertó Esper.

«Todas estas acusaciones contra China son mentiras, no están basadas en hechos», respondió el ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, y agregó que está dispuesto a sentarse para mantener «un diálogo serio» con Washington.

El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi

Wang sostuvo que su país tiene «el derecho a desarrollarse y los chinos a vivir una vida mejor», y aseguró que la modernización de China «es inevitable porque representa el progreso humano».

Agregó que el desarrollo de China es en sí mismo «una fuerza de paz y de estabilidad» y que por consiguiente tiene que ser «bienvenido por la comunidad internacional».

Pero advirtió que, para Estados Unidos, que «no quiere el desarrollo rápido de China», eso no es una buena noticia porque lo obliga a reconocer «el éxito de un país socialista».

No obstante, el diplomático chino se mostró dispuesto a «desarrollar una relación amistosa con Estados Unidos» basada en la «coordinación y la estabilidad».

Al ser consultado sobre la tecnología 5G y las trabas impuestas por Estados Unidos a su despliegue en todo el mundo, el ministro apeló a la «asociación estratégica» que los vincula con la UE.

Recordó que si bien existen diferencias, confió en que el asunto de Huawei se resuelva con las reglas del libre mercado.

«Esperamos que cada país actúe de manera independiente y haga su elección de modo responsable», agregó Wang, señaló Télam.

Cada vez más enfermeras se rapan el pelo.

El brote de coronavirus que comenzó a finales del mes de diciembre en la ciudad china de Wuhan continúa su avance imparable por el mundo. El número de fallecidos ronda los 1.500 y hay más de 50.000 afectados. Con el principal objetivo de controlar la epidemia, las enfermeras chinas están tomando una drástica decisión: raparse el pelo.

Es el personal sanitario chino el que se encuentra en la primera línea de combate de la enfermedad. Hace sólo unas horas el Gobierno de China confirmaba que ya hay más de 1.500 médicos afectados por el coronavirus.

Pero, ¿por qué raparse la cabeza? Hay dos motivos. Por un lado, minimizar el riesgo de infección cruzada. La infección cruzada se da cuando se transmiten los virus entre pacientes y sanitarios a través del contacto directo (de persona a persona) o indirecto (mediante objetos contaminados). Sin pelo se limita en gran medida las vías que los agentes patógenos tienen para propagarse.

Y, por otro lado, muchas enfermeras están diciendo adiós a su melena para poder colocarse y quitarse los trajes de protección y las mascarillas con mayor facilidad.

No hay ni un solo minuto que perder, y el personal sanitario chino está haciendo todo lo posible para ahorrar tiempo y así tratar al mayor número de pacientes posibles. Hay quienes incluso están utilizando pañales para adultos para ahorrar el descanso para ir al baño.

El coronavirus también está causando estragos entre las enfermeras y el resto del personal sanitario en el país asiático. Hace sólo unos días mostrábamos las imágenes de médicos chinos exhaustos tras interminables jornadas de trabajo, informó Ok Diario.

La Comisión Nacional de Sanidad sumó ayer 121 nuevos decesos al balance total y otros 5.090 casos confirmados.

El COVID-19, la enfermedad causada por el coronavirus, provocó 1.380 muertos y más de 63.500 casos confirmados en toda China, según los últimos datos oficiales publicados hoy por la Comisión Nacional de Sanidad de ese país, que revisó la cifra de decesos modificando el balance total.

El organismo oficial sumó ayer 121 nuevos decesos al balance total y otros 5.090 casos confirmados y precisó que hasta el momento recibieron el alta más de 6.700 personas tras superar la enfermedad.

Además, indicó que la situación siendo especialmente grave en la provincia de Hubei, cuya capital es Wuhan, epicentro del brote, que acumula un 81 por ciento del total de casos a nivel nacional y un 96 por ciento del de muertes.

El miércoles, la Comisión Nacional de Sanidad había informado un total de 1.367 muertos por el COVID-19, lo que sumando los 121 de ayer reportaría 1.488 fallecimientos, pero el organismo precisó son 1.380 los decesos debido a que una revisión de las cifras reportó que habían contado dos veces 108 muertos en Hubei, informó hoy EFE.

En el informe ofrecido ayer por las autoridades China se habían agregado más de 15.000 nuevos casos y 254 muertes, las mayores cifras registradas en un solo día hasta el momento.

El balance de muertos y contagiados tuvo ese salto porque se modificó el criterio para considerar infectada a una persona, ya que Hubei hasta ahora confirmaba los casos que habían dado positivo en pruebas realizadas con equipos que escaseaban en la provincia.

El subdirector de la Comisión Nacional de Sanidad, Zeng Yixin, reconoció hoy en una rueda de prensa en Beijing que los médicos «están estresados» no solo por la presión «física y mental» a la que están sometidos sino por las mayores posibilidades de contraer el virus.

Según los datos facilitados por el número dos de la institución, hasta ahora 1.716 trabajadores sanitarios se contagiaron con el virus (un 3,8 por ciento de los casos totales a nivel nacional), de los cuales seis murieron.

Aparte del caso de Li Wenliang, el médico de 34 años que murió semanas después de ser amonestado por la Policía por alertar de la existencia del virus, varios doctores fallecieron después de trabajar durante numerosas jornadas seguidas sin apenas descanso, indicó EFE.

Por ello, Zeng hizo un llamamiento a los hospitales para que «repartan los turnos de forma racional», al tiempo que propuso premiar al sobrecargado personal con más vacaciones cuando el brote remita y ofrecerles «apoyo psicológico».

Según el ministro asistente de Finanzas, Ou Wenhan, hasta ahora se han asignado 25.940 millones de yuanes (3.716 millones de dólares para adquirir suministros médicos y para mejorar las condiciones de los trabajadores médicos.

Asimismo, garantizó que será el Gobierno central quien asuma el complemento de entre 200 y 300 yuanes (entre 28,7 y 43 dólares) diarios al personal que trabaja en «el frente» de la lucha contra el virus, es decir, aquellos que están directamente expuestos a portadores del virus, señaló EFE.