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Casa Rosada

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Se trata de un detalle del beso entre Romeo y Julieta. La curiosa decisión de la Presidencia de la Nación causó muchas críticas y “memes” en las redes sociales.

La Casa Rosada amaneció este jueves con una inusual bandera con el detalle del beso entre Romeo y Julieta del cuadro de Francis Dicksee de 1884, en un insólito homenaje al Día de San Valentín (Día de los Enamoradps), por un mártir cristiano que vivió en Roma en el Siglo III.

“La icónica pareja creada por William Shakespeare fue elegida para ocupar el frente de la Casa como símbolo del amor romántico. No hay investigaciones que prueben que se trata de la pareja más reconocida de la historia, pero el famoso crítico Harold Bloom definió a “Romeo y Julieta” como “una obra sin par en la literatura mundial por su visión del amor mutuo implacable”, publicó la Casa Rosada en sus cuentas de redes sociales, causando innumerables respuestas críticas, “memes” y comentarios negativos por la decisión oficial.

Diario Jornada

Sin haber lanzado su candidatura, la senadora obtuvo el respaldo de gobernadores que antes la excluían y congenió listas de unidad con rivales internos en varias provincias.

“Ya no nos ven como pasado. Políticos, empresarios y diplomáticos empiezan a sondearnos y a interesarse porque saben que también podemos ser futuro”, sintetizan, bañados de optimismo, desde el entorno de Cristina Kirchner.

Las señales en ese sentido se replican a la hora de los armados electorales en las distintas provincias. San Juan es un botón de muestra con la unificación del PJ para lograr la reelección de Sergio Uñac, cuando se especulaba con que el gobernador trabajaría por la exclusión del cristinismo.

Gustavo Bordet explora un acuerdo con su antecesor, el kirchnerista Sergio Urribarri —de reciente y reservado paso por Buenos Aires—, para quedarse un período más en la gobernación de Entre Ríos. Y el mandatario massista Mariano Arcioni abrió su lista a los militantes del FPV-PJ para lograr la reelección en Chubut.

Acaso el giro que más celebraron en el Instituto Patria es el de Juan Manzur. El gobernador que el año pasado ofreció Tucumán para darle volumen nacional al espacio de Sergio Massa y Miguel Ángel Pichetto es por estas horas un exégeta de Cristina.

“Los que no quieren la unidad del peronismo trabajan para Macri. Hoy me doy cuenta del rol central que ocupa CFK cuando llama a la conformación de un gran frente opositor. Sin mezquindades, abre sus brazos a todos. Ella entiende la importancia de la unidad de nuestro espacio político”, repite como una letanía el texto de la carta que dirigió al partido.

Ni las causas judiciales ni una eventual candidatura de Roberto Lavagna frenó el acercamiento de vastos sectores del PJ a Cristina, quien en los sondeos sigue liderando las preferencias del votante peronista, otra señal de su fortaleza.

¿Qué le pidió la senadora a Agustín Rossi, Felipe Solá y Daniel Scioli, quienes ya manifestaron sus ambiciones de competir? Que caminen. Sabe que lejos de ser un obstáculo, terminarán sumando a su causa. Y, sobre todo, sabe que la que hoy mueve el ampérimetro en la interna es ella y nadie más.

Este cuadro de situación envalentonó al círculo íntimo de la mandataria a promover a Axel Kicillof como candidato a gobernador bonaerense por encima de otros aspirantes con desarrollo territorial, como los intendentes Martín Insaurralde, de Lomas de Zamora, o Verónica Magario, de La Matanza.

Hay quienes suman el reciente procesamiento de decenas de jefes comunales del distrito, en una causa que instruye Claudio Bonadio por supuesto fraude de fondos públicos en el tratamiento de residuos, como un argumento más para posicionar al ex ministro de Economía en desmedro de sus rivales internos, muchas veces asociados a prácticas clientelares.

Sin embargo, las investigaciones judiciales no son condicionamiento de ninguna candidatura en el espacio. ¿Podrían serlo cuando la ex presidente y su hijo Máximo —alentado para ser cabeza de lista de diputados en los pagos de María Eugenia Vidal— acumulan causas en contra?

De hecho, hasta el propio Kicillof está procesado en la llamada causa de dólar futuro. La explicación del favoritismo por el ex ministro, que en todo caso podría ir acompañado de un intendente de vice (¿Magario?) es más sencilla. Cristina lo prefiere porque es el más cristinista de los potenciales aspirantes bonaerenses. Y, sin desdoblamiento, no depende de los intendentes para que le traccionen votos “de abajo hacia arriba” sino que ella misma, como cabeza de la larga boleta, se ocupará de esa tarea “de arriba hacia abajo”.

Kicillof es clave en la estrategia electoral y mide bien en las encuestas. La ex jefa de Estado le deriva a él —y a Alberto Fernández, su recuperado estratega político— las reuniones con empresarios y diplomáticos, que se han multiplicado en los últimos meses. El joven economista también se sienta con representantes de distintos fondos de inversiones.

En cambio, la senadora se ocupa personalmente de dirigentes desencantados como Guillermo Nielsen, a quien recibió en su departamento de la calle Uruguay. Al ex secretario de Finanzas, que tuvo su paso por el massismo, le pidió que le diera un diagnóstico de los mercados y cómo estos reaccionarían ante su candidatura.

La crisis económica colaboró con creces en el fortalecimiento de Cristina y en el cambio de actitud de algunos de sus detractores. Eduardo Duhalde, quien votó a Mauricio Macri por su tirria con la ex jefa de Estado, ahora asegura que no quiere que el actual presidente continúe en el poder: “Si tuve problemas con Cristina ya me olvidé”, dijo la semana pasada, reconociendo que la líder de Unidad Ciudadana lo llamó para interiorizarse de sus problemas de salud.

Graciela Camaño también bajó un cambio en sus críticas. Y si bien la diputada massista mantiene la idea de no estar “pegoteada” al kirchnerismo, ya no trata a la ex mandataria con el desdén de otros tiempos. Eso sí, mantiene, como estandarte del Frente Renovador, la candidatura de Sergio Massa, porque Cristina —dice— “tiene demasiadas complicaciones”, en referencia a las causas judiciales.

En el Instituto Patria hay miradas contradictorias sobre el tópico. Algunos temen que el paso de su jefa por Comodoro Py —será indagada el 26 de este mes por el direccionamiento de la obra pública— la termine perjudicando.
Otros, en cambio, entienden que la avanzada judicial, por considerarla la cabeza de una asociación ilícita, la victimiza, generando un efecto de consolidación del voto propio y de suma de nuevas voluntades.

Incluso, imaginan que la instancia oral y pública puede ser el mejor escenario para que, aprovechando su discurso encendido, descoloque a testigos como Angelo Calcaterra, el primo de Macri que aparece mencionado en la causa.

“Va a ser para alquilar balcones, para hacer una serie. Se puede lucir como Perry Mason”, dijo con peregrino entusiasmo un, evidentemente, no tan joven cristinista haciendo un parangón con aquel abogado defensor de ficción de los años 30.

Más que en Calcaterra, los operadores de Unidad Ciudadana tienen la lupa puesta sobre Víctor Manzanares, el que más aprensión les genera, especialmente después de haber sido aceptado por la justicia como arrepentido. Aseguran que si este contador del matrimonio Kirchner no compromete seriamente a su histórica clienta en la causa de lavado de dinero, el regreso de Cristina al poder es posible.

No son los únicos que hablan de un revival de la senadora, cuya campaña por ahora se basa en el silencio. Algunos pocos funcionarios de Cambiemos también lo imaginan, aunque lo expresan en voz baja.

Hasta Mirtha Legrand, una declarada votante macrista, contempla ese escenario. Por eso, después de años de manifestar su certeza de que “el kirchnerismo no vuelve más”, la diva de la TV pasó a afirmar que “daría la vida para que no vuelva el kirchnerismo”.

 

INFOBAE

El jefe de Estado encabezó este lunes una reunión de Gabinete en la Casa Rosada, después de la cual no hubo declaraciones a la prensa, como sí ocurre habitualmente.

El presidente Mauricio Macri hará un anuncio esta tarde, a partir de las 14.30, en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno.

El jefe de Estado encabezó este lunes una reunión de Gabinete en la Casa Rosada, después de la cual no hubo declaraciones a la prensa, como sí ocurre habitualmente.

Voceros del Poder Ejecutivo indicaron que será el mandatario quien hable esta tarde, aunque no adelantaron el tema que abordará.

Diario Ámbito Financiero

Hay una gran disputa en el oficialismo ya que en la provincia de Córdoba acusaron recibo de la presión de la Casa Rosada para evitar que la fórmula se dirima en las urnas. Marcos Peña reunió a la mesa del PRO y pidió un acuerdo para que la fórmula se defina por encuestas. Mestre pide internas y temen que el conflicto afecte a Macri. En esta provincia, quieren consensuar el acompañamiento de ‘Nacho’ Torres a la candidatura de Gustavo Menna.

Ni el desdoblamiento en la provincia de Buenos Aires ni los ejes de la campaña presidencial. El tema que acaparó buena parte de la agenda durante el primer encuentro del año de la mesa política del PRO fue la feroz interna que se vive puertas adentro de Cambiemos en Córdoba.

Es que, antes del cónclave, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, se reunió con la cúpula amarilla de ese territorio y advirtió que, lejos de acercarse a una definición, las diferencias se acentúan, lo que genera inquietud a la Casa Rosada, por el impacto que puede tener en la contienda nacional.

Luego de escuchar algunos reproches cruzados, Peña fue claro frente a la mesa del PRO Córdoba, liderada por su presidente, el legislador Darío Capitani, y la senadora Laura Rodríguez Machado, y los diputados Gabriel Frizza y Héctor Baldassi.

“La solución nos la tienen que traer ustedes a nosotros. Pónganse de acuerdo”, les dijo, en el edificio de calle Balcarce y Belgrano, tras repasarle las encuestas. Y jugó una carta sobre la mesa: planteó que de mantenerse esta situación, convocaría a la mesa de Cambiemos a nivel nacional para que se expida al respecto “y ordene”.

Según pudo saber Clarín, Peña dijo que el jefe del interbloque de Cambiemos en Diputados, el radical Mario Negri, asoma mejor que su correligionario Ramón Mestre, y se potenciaría si Baldassi lo acompaña en la fórmula como vice; pero cree que lo mejor es no intervenir en la disputa.

Al mismo tiempo sucede que Mestre, cuyo entorno confirmó a este diario que desde diciembre no tiene contacto con la Casa Rosada, se mantiene firme en su intención de ir a una interna y no parece dispuesto a negociar para bajar su candidatura.

Con todo, no es novedad que Mauricio Macri prefiere que no haya interna, aunque en la Rosada ya se vibra resignación por la dilación en un acuerdo entre las partes para fijar pautas claras para competir: “Sabemos que va a haber heridos, pero tampoco que sea un hospital de cara a agosto”, sostienen en el Gobierno.

El tema genera incertidumbre a la cúpula PRO. Es que en el encuentro posterior del que además de Peña participaron el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta; su vice, Diego Santilli; el senador Humberto Schiavoni; el vicepresidente de la Legislatura, Francisco Quintana; y los secretarios Fernando de Andreis (Presidencia) y Sebastián García de Luca (Interior); se habló de trazar una campaña “muy corta” a nivel nacional y de evitar subirse al ring antes de tiempo para no inflar a la oposición.

“Lo de Córdoba, por ser un distrito grande y clave para Mauricio en 2015 puede ser un mal precedente”, lamentan.

En ese sentido, algunos popes partidarios aprovecharon la reunión para lanzar dardos contra el intendente de Neuquén, Horacio “Pechi” Quiroga; por la escasa presencia de “amarillos” en la lista de su candidatura a la gobernación y reclamaron que la UCR no repita este modus operandi otras provincias.

En Chubut, por lo pronto, estaría el terreno preparado para que nada de eso ocurra: Peña quiere asegurarse que el macrista Ignacio Torres, director de la Fundación Pensar en esa provincia, sea el compañero de fórmula del radical Gustavo Menna: “Son los que más miden”, razonan los operadores macristas.

Ese formato, creen, es el ideal para zanjar las diferencias. En Córdoba, por ahora, no es suficiente.

 

El Comodorense

El presidente Mauricio Macri recibirá en Casa Rosada a los gobernadores para intentar cerrar un acuerdo para la aprobación del Presupuesto 2019, aunque entre los jefes provinciales no hay una postura homogénea ya que están divididos entre los “dialoguistas” que acompañarán la iniciativa y los “duros” que ponen reparos.

Según trascendió, la letra chica se seguirá negociando hasta último momento, aún incluso después de la reunión con el Presidente.

La reunión será desde las 17 con la presencia de 20 de los 24 mandatarios provinciales, con las ausencias de Miguel Lifschitz (Santa Fe), Carlos Verna (La Pampa), Alicia Kirchner (Santa Cruz) y Gustavo Bordet (Entre Ríos), quienes enviarán representantes.

Macri pretende conseguir un respaldo político de la oposición que le permita encarar con mayor tranquilidad el año próximo, tras la nueva corrida cambiaria que llevó el dólar hasta casi los 40 pesos por lo que decidió retomar negociaciones con el FMI, esta vez para que le adelanten fondos al país.

La tendencia que predomina entre los gobernadores es de acompañamiento, luego de que el presidente accediera al pedido de que los convoque a una mesa de diálogo para discutir el diseño presupuestario del año que viene y alternativas frente al tumultoso panorama económico.

Luego de que la divisa norteamericana se calmara en las últimas jornadas y bajara hasta ubicarse en torno a los 38 pesos, el jefe de Estado necesita mostrar apoyo de los mandatarios provinciales para terminar de cerrar el nuevo acuerdo que encara con el FMI para garantizarse financiamiento para el año próximo.

El Presupuesto 2019 que diseña la Casa Rosada prevé repartir los costos del ajuste necesario para obtener el visto bueno del organismo multilateral que dirige la francesa Christine Lagarde.

Entre los gobernadores no oficialistas que ya adelantaron que acompañarán la iniciativa están Juan Manuel Urtubey (Salta), Juan Schiaretti (Córdoba), Mariano Arcioni (Chubut) y Alberto Weretilneck (Río Negro).

En cambio, anticipó su rechazo Alberto Rodríguez Saá (San Luis) y también seguiría esos pasos Miguel Lifschitz (Santa Fe), quien de todos modos no lo hizo oficial todavía.

En tanto, hay otros jefes provinciales que pidieron conocer más detalles de la ley (para saber en que medida la reducción del déficit afectará las cuentas de sus distritos) antes de pronunciarse, como los peronistas Juan Manzur (Tucumán) y Carlos Verna (La Pampa).

Un sector de los gobernadores van a ir a Casa Rosada a escuchar las propuestas e informarse antes de firmar el convenio, por lo cual difícilmente pueda arribarse a un pacto este mismo martes.

De hecho, en la misma jornada, antes de la reunión con el Presidente, los mandatarios provinciales se reunirán nuevamente en la sede del Consejo Federal de Inversiones (CFI) a las 10:00, para debatir la postura que llevarán al encuentro.

En tanto, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, se refirió el domingo pasado sobre la reunión de este martes: “Nosotros vamos a hablar a agenda abierta con los gobernadores, como pasa en cualquier país federal. Pero si venimos trabajando de manera técnica con los ministros de Hacienda de las provincias y estamos cerca de llegar a un acuerdo de un presupuesto equilibrado”.

 

 

Políticos

El gobernador del Chubut, Mariano Arcioni, mantuvo este jueves en Buenos Aires un encuentro con el ministro del Interior de la Nación, Rogelio Frigerio. La actualidad del país y de la provincia, la reacción de la Patagonia como bloque frente a la quita de los beneficios en asignaciones familiares, los aumentos en el costo de vida y la situación de los servicios públicos, formaron parte de la agenda.

Tras el encuentro, el mandatario provincial sostuvo. “Me reuní durante casi una hora y analizamos la realidad del país, el futuro de Cammesa que depende del trabajo conjunto del Gobierno provincial, los municipios y las Cooperativas, y además abordamos las dificultades reales que vivimos los patagónicos con los costos de vida diarios”.

Arcioni agregó que esto se agrava “con los recientes aumentos de los combustibles que son los parámetros que tomamos para oponernos a los ajustes que proponen desde el Gobierno nacional y que afectan nuestros derechos adquiridos”.

Por último, el mandatario describió: “Nos llevamos de la reunión señales de que no avanzarán con dichos ajustes aunque nos comprometimos a mantenernos firmes en la administración responsable para optimizar los recursos del Estado. Le aseguré que hemos avanzado en un equilibrio de las cuentas públicas y que esperamos que el Gobierno supere la crisis sin tanto perjuicio para la gente”.