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Todo está listo. Ya no hay tiempo para promesas de campaña, fotos inaugurando obras o difundir encuestas de opinión. Este domingo habrá elecciones presidenciales en Argentina, y se espera que marquen el futuro de una vibrante América Latina, caracterizada por dos polos ideológicos muy opuestos.

El presidente, Mauricio Macri, busca la reelección en medio de una sofocante crisis económica, mientras buena parte de la ciudadanía lo ve como el principal responsable de la complicada situación que atraviesa el país. En la vereda de enfrente, el opositor Alberto Fernández pretende llegar a la Presidencia por primera vez, habiendo sido jefe de Gabinete durante el kirchnerismo. ¿Y el resto de los candidatos? No tienen chances. Como máximo, pueden aspirar a obtener bancas en el Parlamento para sus alianzas políticas.

Un claro favorito, pero nada definido

Antes de llegar a esta instancia, los postulantes tuvieron que haber sido votados por al menos el 1,5 % de los electores en las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del 11 de agosto, dejando afuera a los partidos más pequeños. Aquella vez no se definieron cargos, pero sirvió de fase clasificatoria para la fecha más decisiva: el 27 de octubre.

Con este marco, desde el último sábado está prohibido difundir sondeos, aunque si nos guiamos por los resultados de las primarias, es innegable que Fernández, el referente del Frente de Todos, llega como el gran favorito: en la última votación ganó con el 49,49 % de los sufragios afirmativos, contra el 32,93 % de Macri, quien quedó en segundo lugar. Nadie esperaba una diferencia tan grande.

Requisitos para evitar el ‘balotage’

Para ganar en primera vuelta se debe obtener más del 45 % de los votos afirmativos, o al menos el 40 % y una diferencia mayor a los diez puntos. Por lo pronto, estas condiciones ya se cumplieron en las PASO, pero resta por ver si el dirigente peronista repite un resultado similar para consagrarse sin ir a la segunda ronda.

En efecto, para Macri llegar al ‘balotage’ sería un verdadero triunfo. Ni el oficialista más confiado piensa que el presidente obtendrá el primer lugar el próximo fin de semana. La victoria de Fernández es un hecho, pero la gran pregunta es por cuántos puntos, como sucedió en el caso boliviano. ¿El Gobierno dará la sorpresa?

Así llegan Macri y Fernández

El presidente viene corriendo de atrás. Después del tremendo golpe en las PASO, que lo dejó al borde del nocaut, un manto de optimismo cubrió su campaña. De hecho, comenzó por anunciar futuras medidas, como la mejora en la atención a las víctimas de violencia de género, para culminar con una serie de movilizaciones en distintas ciudades argentinas, bajo el lema del ‘Sí se puede’.

Las marchas tuvieron su broche de oro el último sábado con una masiva concentración frente al Obelisco de la capital, la cuna donde emergió la figura de Macri en política. En efecto, antes de llegar a la Casa Rosada fue jefe de Gobierno en la Ciudad de Buenos Aires y, previamente, presidente del club Boca Juniors. En el centro porteño había cientos de miles.

Las convocatorias macristas tuvieron su tinte de épica, al fin y al cabo, deben remontar una elección adversa. Así, el mandatario argentino hizo de todo: arengó al público, cantó y hasta le besó el pie a una señora que subió al escenario. La llamó «la cenicienta Manuela».

En los dos debates presidenciales el referente de la derecha local fue de menor a mayor: en el primero se mostró más inseguro que su principal adversario, pero en el siguiente estuvo mucho más suelto y, más allá del contenido discursivo, visualmente lució mejor que Fernández. En ambas presentaciones se repitió la estrategia de confrontar con el kirchnerismo, recordar presuntos casos de corrupción, remarcar la cercanía del Gobierno pasado con Venezuela y repasar algunos logros de su actual gestión. No obstante, el golpe de efecto que necesitaba para achicar la brecha, no sucedió. El desarrollo del ciclo fue bastante previsible.

Más allá de presentaciones televisivas, la esperanza macrista radica en incorporar nuevos votos de aquellos candidatos intermedios, o netamente de extrema derecha. Al mismo tiempo, si un número considerable de votantes de Alberto Fernández prefiere elegir a la extrema izquierda, o a un candidato «central», el gran beneficiado sería, sin dudas, Mauricio Macri. Es la única forma de achicar el margen para lograr la segunda vuelta.

Por su parte, Fernández llega muy fortalecido. El llamado núcleo duro del kirchnerismo, sumado al rechazo que genera Macri en grandes porciones de la sociedad, provocan una gran adhesión popular para el dirigente de centroizquierda, que se vio reflejada en las últimas elecciones. Bajo su figura se alinearon muchísimos dirigentes peronistas de renombre, y eso es algo difícil de conseguir en un movimiento tan enorme, famoso por las ambigüedades de muchos integrantes.

Para algunos, la sorpresa durante la campaña fue que Alberto, a pesar de llegar con cierta comodidad tras el gran envión de las PASO, se mostró muy confrontativo con Macri. De hecho, su discurso varió entre la pretendida unión de los argentinos para sacar adelante al país, y remarcar los errores estructurales del Gobierno actual, sumado a sus consecuencias sociales, como el aumento de la pobreza.

Así, hubo actos y movilizaciones. Entre sus presentaciones más destacadas, sobresalió el anuncio del plan para combatir el hambre, con el aporte de empresarios y organizaciones sociales. En algunos tramos de la campaña se hizo lugar para continuar dando clases en la Universidad de Buenos Aires (UBA), donde enseña Derecho Penal hace más de 30 años.

También atendió a la prensa, e incluso dio entrevistas a medios afines al Ejecutivo. Arriesgó. Recientemente, se declaró a favor de la legalización del aborto, a pesar de que muchos de sus votantes defienden las llamadas ‘dos vidas’.

La estrategia para los debates fue similar a la de su oponente: osciló entre un modelo pacificador, pero destacó la crisis económica desatada en la actual Administración. También jugó a la lógica del blanco o negro, de hecho, al resto de los candidatos casi ni les llevó el apunte. En el primer debate tuvo una actuación muy superior a la de Macri, aunque en el segundo estuvo más deslucido. Y para distanciarse del Ejecutivo, afirmó que saldría del Grupo de Lima en caso de ser presidente: «Siempre fui muy crítico de la situación en Venezuela, pero espero que ningún soldado argentino tenga que pisar tierra venezolana».

Si bien es cierto que la diferencia de votos ya es demasiado grande, para asegurar el resultado puede sumar electores del candidato del «medio», y de la izquierda argentina. A su vez, si la extrema derecha logra quitarle adherentes a Macri, también le daría mayor tranquilidad. Con este marco, si no hay exabruptos, el 27 podría convertirse en el futuro presidente.

Los otros candidatos
Además de Macri y Fernández, hay otros postulantes que se disputarán la Presidencia, aunque saben que no podrán conseguirla. Los repasamos.

Roberto Lavagna (Consenso Federal): es el candidato «intermedio», recordado por muchos como el artífice de la puesta en marcha de un país que venía de la crisis económica del 2001. Fue ministro de Economía bajo los gobiernos de Eduardo Duhalde (2002-2003) y Néstor Kirchner (2003-2005), pero no finalizó la gestión al frente de la cartera. Su discurso no revela opiniones ni ideologías, es netamente económico, apostando por relanzar el aparato productivo. Tiene seguidores de centroizquierda y centroderecha. En las PASO obtuvo el tercer puesto, superando el 8 % de los votos. Sin embargo, el postulante de 77 años tuvo una floja actuación en los debates presidenciales.

Nicolás del Caño (Frente de Izquierda y de los Trabajadores): en las PASO consiguió casi el 3 %, lo que refleja un ascenso de la izquierda argentina en los últimos años. Sus propuestas son bastante claras, sin pragmatismos ni concesiones, y pasan por reducir la jornada laboral, romper con el FMI, nacionalizar la banca y legalizar el aborto, entre sus principales consignas. Del Caño tuvo una presentación poco convincente en el primer debate; parecía que impostaba un personaje, muy apegado al guión, aunque tildó al presidente de «lame botas de Trump». Pero en la última edición fue el candidato más solido, con proclamas concretas, y algunas diatribas para Macri y Fernández. Reivindicó las luchas populares de Ecuador y Chile, y dijo que a Maduro debería quitarlo el pueblo en las calles, sin intervención extranjera.

José Luis Espert (Frente Despertar): el liberal de derecha emergió a la política tras la fama conseguida en los medios de comunicación como economista, criticando duramente al «populismo», pero también al macrismo, afirmando que en verdad «es más de lo mismo». En los debates tuvo comentarios fuertes. Al kirchnerismo lo tildó de «virus», opinó que se debe arancelar la educación y estigmatizó a la dirigencia sindical. También elogió el modelo económico de Chile. En las primarias cosechó más del 2 %, siendo la primera vez que se postula.

Juan José Gómez Centurión (Frente Nos): el candidato de extrema derecha acumuló 2,7 % de votos afirmativos en agosto. Su principal mensaje es «defender las dos vidas», es decir, oponerse a la legalización del aborto. Tiene un discurso de mano dura contra la delincuencia y el narcotráfico. En los debates, cuestionó el proceso de memoria, verdad y justicia sobre los crímenes de la dictadura, y hasta habló del «‘curro’ (robo) de los derechos humanos», relativizando a los miles de desaparecidos entre 1976 y 1983.

Así las cosas, el pasado 11 de agosto siete de cada diez votantes optaron por un candidato distinto a Macri. ¿Se mantendrá el rechazo popular?

Los distintos espacios políticos están abocados esta semana a los cierres de sus campañas de cara a los comicios del domingo y, mientras el presidente Mauricio Macri prepara un acto en Córdoba para convencer a los votantes de un segundo mandato, el candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández, lo hará en Mar del Plata, ambos junto a sus compañeros de fórmula, Miguel Angel Pichetto y Cristina Fernández de Kirchner.

El resto de los espacios que competirán el domingo, eligieron las ciudades de Salta, Buenos Aires y Suncho Corrales (Santiago del Estero) para los actos de cierre de campaña.

Juntos por el Cambio, con el presidente Mauricio Macri a la cabeza, realizará el acto de cierre el jueves en la ciudad de Córdoba, que se convertirá demás en el último punto de las 30 marchas del Sí, se puede» que el mandatario llevó a todo el país durante los meses de campaña.

El acto del espacio oficialista está programado para las 19 del jueves en el Patio Olmos, el tradicional shopping cordobés ubicado en Vélez Sarsfield y Boulevard San Juan, previo al inicio de la veda a electoral que comienza el viernes a las 8 de la mañana.

En tanto, el Frente de Todos (FdT) prepara para el mismo -a las 17- su acto en la ciudad de Mar del Plata, donde la fórmula presidencial cerrará formalmente la campaña electoral.

Consenso Federal tendrá su acto de cierre el mismo jueves, pero al mediodía, en la ciudad de Salta, encabezado por el candidato a presidente Roberto Lavagna y su vice, el gobernador de esa provincia del norte argentino Juan Manuel Urtubey.

Nicolás Del Caño y Romina del Pla, binomio del Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT), también cerrarán la campaña el jueves, con un acto que realizarán en la Capital Federal, aunque aún no definieron el lugar.

El Frente Despertar, que lleva el domingo como candidato a presidente a José Luis Espert y Luis Rosales, también cerrará su campaña en la Capital Federal, pero lo hará convocando fundamentalmente a jóvenes a la «EspertFest», una versión descontracturada de un acto de campaña, tal como lo hizo para las PASO del 11 de agosto.

La EspertFest tendrá lugar a partir de las 19y hasta las 23.30 en Humboldt 1464, en el barrio de Palermo.

Por último, el candidato a presidente por el Frente Nos, Juan José Gómez Centurión, cerrará su campaña con su compañera de fórmula Cynthia Hotton, en un acto que comenzará a las 18.30 en la localidad de Sunchos Corral de Santiago del Estero, donde en las PASO su lista fue la más votada.

El intendente de Puerto Madryn volvió a pedir que el próximo gobierno nacional recuperé la bandera del federalismo para reposicionar a la región patagónica.

“Los números están cantados” dijo el intendente Ricardo Sastre para referirse a la apatía que se observa en la sociedad respecto a los comicios presidenciales del próximo domingo 27 de octubre. Desde allí comenzó a trazar sus sensaciones respecto a lo que dejó el Día de la Lealtad y los actos desarrollados, uno en la zona cordillerana y el restante en Santa Rosa con los candidatos presidenciales.

En sus palabras, lanzó una certera crítica a la dirigencia del PJ chubutense al afirmar que “si son tan justicialistas para hacer 800 kilómetros para la cordillera podrían haberlo hecho para Santa Rosa y haber ido todos donde estaban los candidatos presidenciales”.

Sastre agregó que ninguno de los seis candidatos a presidente de la nación visitó la región patagónica para mantener contactos con empresarios y la ciudadanía en general, además de interiorizarse de las necesidades que las provincias mantienen

Desde DIARIO JORNADA sostienen que el intendente Sastre adujo la postura asumida por los diferentes candidatos a la escasa participación de votos que la región tiene en el armado nacional. “Las PASO fue una muy buena encuesta, pero desde el gobierno central no tiene que llamar la atención porque, lamentablemente, no nos han tenido en cuenta a los patagónicos en absoluto” dijo el mandatario municipal.

En este contexto, precisó que esa falta de consideración se debe ubicar tanto en la realización de obras como para visitar la zona. “No aportaremos un gran caudal electoral, pero aportamos mucho al contexto nacional” dijo Sastre, quien pidió que “quienes nos representen a partir del 10 de diciembre vuelvan a tener ese federalismo que tienen en cuenta a todas las provincias del país”.

Fue uno de los primeros en marcar los errores del macrismo y el hecho de que el plan económico que ejecutó el gobierno de Cambiemos llevaba al país a la debacle que se vive hoy. Con este background, el radical Ricardo Alfonsín no tiene ninguna duda de que el macrismo repetirá este 27 de octubre la performance de las PASO: «Cambiemos va a perder las elecciones, el debate no cambió nada, el que iba a votar a Alberto reafirmó su voto y el que iba a votar a Macri lo va a hacer», dijo.

En el mismo orden, y además de desestimar el motorizado no-tema del «dedo levantado» de Alberto durante el debate, el hijo de Raúl Alfonsín se refirió a la posibilidad de que Fernández lo convoque para su eventual mandato. Y de las reuniones que ambos han mantenido en el último tiempo.

«Yo no tengo problema en reconocer que me junto con Alberto Fernandez, a diferencia de otros radicales que no pueden decir con quiénes se juntan», disparó en diálogo con FM Futurock, y agregó: «No me han ofrecido ser titular de la Oficina Anticorrupción en un posible gobierno de Alberto Fernández. Creo que yo soy mucho más útil en el llano».

Además, adelantó: «Con Alberto Fernández nos vamos a reunir después de la campaña». Y agregó: «Creo que puedo ser útil desde el llano en un posible gobierno de Alberto Fernández, va a hacer falta una oposición responsable».

Por último, opinó sobre las declaraciones de Kicillof sobre la venta de drogas que «lo que dijo Kicillof no fue para nada grave. Lo tergiversaron por completo y eso me dio mucho fastidio», apuntó, y concluyó sobre este Día de la Lealtad que celebra el PJ: «Los peronistas son primos hermanos de los radicales. El problema es que muchos radicales son gorilas y no pueden reconocer nada».

Mientras las analistas tratan de poner la lupa en cada frase y en cada gesto que dejó el primer debate presidencial, de este domingo en Santa Fe, las principales figuras de las elecciones no se tomaron como descanso el lunes no laborable y eligieron mantener activas sus agendas, a menos de dos semanas de los comicios.

Macri en Paraná

El presidente encabezará en la ciudad entrerriana de Paraná una nueva edición de la marcha del «Sí, se puede». La marcha, que realiza por todo el país y que es el eje de su campaña electoral para buscar la reelección, comenzará a las 17 en la zona del parque y costanera de Paraná, capital entrerriana.

«Vamos Entre Ríos!!! Nos vemos ahí», publicó el mandatario días atrás en sus perfiles oficiales de redes sociales.

Macri visitará por tercera vez Entre Ríos en las últimas semanas, tras su paso por las ciudades de Basavilbaso, Concepción del Uruguay y La Paz el jueves 3 de octubre, en las dos últimas con la marcha del «Sí, se puede».

El presidente encabezará un acto en el monumento a Justo José Urquiza ubicado en la zona del parque homónimo de Paraná, donde esperará a los vecinos.

Alberto Fernández en Rosario

El candidato presidencial del Frente de Todos cerrará el «Foro de Ciudades: Hábitat, Federalismo e Identidad», organizado por intendentes peronistas.

Fernández hablará en el encuentro a las 18.30 acompañado por el gobernador electo de Santa Fe, el senador Omar Perotti, y la presidenta de la Federación Argentina de Municipios, la intendenta de La Matanza y candidata a vicegobernadora bonaerense, Verónica Magario.

El encuentro, al que asistirán intendentes justicialistas del todo el país, se desarrollará desde las 14 en el Complejo Metropolitano del Shopping Alto Rosario, en la zona norte de la ciudad.

Los organizadores señalaron en un comunicado que el encuentro, «pretende dar cuenta del sentido que las políticas públicas, en materia de planificación y gestión de los territorios, asumen en las prácticas de distintos municipios y comunas de la Argentina y que, desde el Frente de Todos, se proponen multiplicar y profundizar».

Luego de la presentación de los objetivos del encuentro, la actividad se organizará a partir de dos paneles y, posteriormente, de un foro de debate en el que se compartirán las diferentes experiencias.

Cristina en El Calafate

La candidata a vicepresidente del Frente de Todos presentará a las 18 su libro «Sinceramente» en el microestadio de la ciudad santacruceña de El Calafate.

En esta ciudad Cristina Kirchner tiene uno de sus tres domicilios declarados, en el cruce de las calles Padre de Agostini y Los Tehuelches, un lugar al que siempre se refirió como su «lugar en el mundo».

El microestadio donde será la presentación, inaugurado el pasado 23 de agosto, tiene una estructura de 2.500 metros cuadrados y capacidad para 5.500 personas, incluyendo el campo de juego.

Durante el debate de los candidatos presidenciales, escuchamos las propuestas de los mismos a través de palabras estudiadas y pulidas, Seguramente, guiados por equipos de asesores ocupados y preocupados en persuadir a los potenciales votantes. Al mismo tiempo, pudimos ver paralelamente, otro discurso moldeado por el lenguaje del cuerpo. Un lenguaje que no puede ser planificado como quisiéramos ya que, nuestro cuerpo no obedece a coreografías kinésicas preestablecidas cuando se trata de expresar nuestra opinión personal. Repasamos sólo de modo general, los aspectos más evidentes que dieron cuenta de las principales emociones expresadas por cada uno de los candidatos.

Mauricio Macri: Angustiado
El emblema del ruego, juntar las manos como si estuviera rezando, fue el código conductual que acompañó al presidente durante toda su alocución. Señala la vulnerabilidad por la que navegó emocionalmente durante el debate. En su rostro, además, se hizo presente un conjunto de movimientos musculares que combinados conforman los parámetros de la angustia que es una de las 7 emociones que se expresan universalmente en nuestra especie.

Alberto Fernandez: Confiado
Su paralenguaje, o sea, el ritmo, las pausas, el tono y el volumen reflexivo por momentos y enfático en otros, acompañó los movimientos simétricos de sus extremidades superiores colocándolo en el plano de la asertividad. Realizó preguntas retóricas que respondió posteriormente con sus propuestas. Mostró enojo al referirse al gobierno de Macri, y levantó sus dos dedos indices que refieren a la autoridad, señalando a los televidentes, transfiriendo esa autoridad a sus interlocutores. La autoconfianza fue lo mas visible en su lenguaje corporal.

Roberto Lavagna: Inseguro
Vimos un Lavagna inseguro, titubeante por momentos. Que se aferró varias veces a su lapicera en señal de inestabilidad, sin notar que la misma estaba invertida. Sus manos se mostraron levemente temblorosas y su mirada fue imprecisa evitando en gran parte del debate, mirar a la cámara.

José Luis Espert: Disconforme
Sin gestualidad manual en la primera parte, tenso, Espert mostró la gestualidad del asco al referirse a sus adversarios y asimismo en su expresión facial, apretando los labios en repetidas oportunidades al finalizar sus intervenciones. Esto ultimo dejó en evidencia su disconformidad con su propio discurso. Su movimiento pendular del cuerpo al referirse a los derechos humanos nos dejó el claro mensaje de que Espert preferiría no hablar del tema por la incomodidad que le produce.

Juan José Gomez: Centurión simulado
Ocultó las manos durante gran parte del debate y mojó sus labios repetidamente al referirse a temas clave. Esto sucede cuando ocultamos información o hacemos un esfuerzo por morigerar nuestro discurso adecuándose a lo que creemos que nuestro entorno puede aceptar, evitando mostrar nuestras verdaderas intenciones.

Nicolás Del Caño: Alineado
Con gestos ilustradores asertivos. Por momentos, mostrando la palma de su mano, mostró alta concordancia de su lenguaje corporal con su discurso.

Finalmente señalo que siempre es posible comprender el mensaje del cuerpo y evaluar si el mismo coincide o no con nuestras palabras. Porque como siempre decimos en nuestro Laboratorio de Investigación en Comunicación No Verbal, nuestro cuerpo no sabe mentir.

Fuente: minutouno.com

 

Mauricio Macri y Alberto Fernández ya presentaron sus declaraciones juradas patrimoniales ante la Oficina Anticorrupción (OA), antes del plazo que vence este viernes para todos los candidatos que se presenten en las elecciones generales del 27 de octubre.
En tanto, el candidato presidencial del Frente de Todos, Alberto Fernández, la presentó el pasado 9 de setiembre y declaró un patrimonio de $2.929.608,93.
En tanto, el patrimonio de Macri incluye también un departamento en la ciudad de Buenos Aires de 370 metros cuadrados valuado en $3.207.591, tres lotes en Pilar, uno en Tandil y otro en Salta, además de un inmueble de 33.000 metros cuadrados en Maldonado, Uruguay, producto de una «donación», tasado en $ 15 millones.

El jefe de Estado también declaró cinco cuentas bancarias en pesos, cuatro en dólares, bonos y créditos.

Por su parte, Fernández declaró también una casa en la ciudad de Buenos Aires tasada en 966.282,93 pesos, y un auto Toyota Corolla por un valor de 410.000 pesos.

También declaró ser propietario del 50% de Inmueble Callao S.A., el estudio que comparte con la abogada Marcela Losardo, e informó además de cuatro cuentas que suman unos 62.000 pesos y no tener dólares en el banco.

Hasta el día de hoy, no están disponibles aún las declaraciones juradas del resto de los candidatos presidenciales: Roberto Lavagna, Nicolás del Caño, José Luis Espert, y Juan José Gómez Centurión.

En cumplimiento de la ley de Ética en el Ejercicio de la Función Pública, un grupo de organizaciones de la sociedad civil viene impulsando una campaña para exigir a todos los candidatos nacionales que presenten sus declaraciones juradas.

Con el hashtag #CandidatosTransparentes, la campaña es encabezada por la Fundación Directorio Legislativo y participan también Ciudadanos por la Transparencia de Santa Fe, Fundación Nuestra Mendoza de esa provincia, Salta Transparente y Fundación para el Desarrollo de Políticas Sustentables de Córdoba.

A través de la plataforma Change.org, Directorio Legislativo presentó una petición para que los postulantes a presidente y vicepresidente presenten sus declaraciones, que ya logró unas 61.162 adhesiones.

«Es hora de que nosotros como ciudadanos exijamos a los candidatos a la máxima autoridad mayor transparencia. Sumate a esta cruzada por la transparencia y firmá la petición, exijamos juntos #CandidatosTransparentes», dice en la petición Noel Alonso Murray, de la fundación Directorio Legislativo, así lo reseña Ámbito.

El cronograma de las elecciones del 27 de octubre sigue su curso y esta semana comenzarán a definirse los detalles de los debates presidenciales, que ya tienen fechas reservadas para los domingos 13 y 20 del mes próximo.

Un consejo asesor formado por representantes de universidades y de la sociedad civil viene trabajando desde hace meses con la Cámara Nacional Electoral (CNE) para la organización de los encuentros que -por primera vez- serán obligatorios en Argentina.

Una vez finalizado el escrutinio definitivo de las PASO del 11 de agosto, la CNE convocó para el próximo jueves 5 a los seis candidatos presidenciales -o representantes de sus fuerzas políticas- que superaron el piso del 1,5% de los votos en las primarias y quedaron habilitados para competir en las presidenciales, así lo informo Télam.

Ellos son los candidatos del Frente de Todos, Alberto Fernández; de Juntos por el Cambio, Mauricio Macri; de Consenso Federal, Roberto Lavagna; del Frente de Izquierda y de Trabajadores, Nicolás del Caño; Unite por la Libertad y la Dignidad, José Luis Espert y del Frente No, Juan José Gómez Centurión.

Entre los integrantes del consejo asesor se encuentran la titular de Transparencia Internacional, Delia Ferreira; la directora ejecutiva de CIPPEC, Julia Pomares; el director de la Maestría en Políticas Públicas y Gerenciamiento del Desarrollo de la Escuela de Política y Gobierno de la Universidad de San Martín (UNSAM), Marcelo Cavarozzi; la titular de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, Marita Carballo; el rector de la Universidad de Buenos Aires, Alberto Barberi; el dirigente social Juan Grabois y el sociólogo, Atilio Borón, entre otros.

En la primera reunión del próximo jueves se comenzará a consensuar con las distintas fuerzas políticas la organización de los dos debates, lo que implica decidir la modalidad, los temas y los moderadores que tendrán los encuentros, según informaron fuentes de la CNE.

En cuanto a los periodistas que conducirán los encuentros, se tendrá en cuenta la paridad de género -habrá un hombre y una mujer en cada uno de los debates-, mientras que las propuestas de nombres propios se pedirían a los medios de comunicación y podrían inclinarse por conductores de noticieros de la televisión de aire.