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Indec indicó que las ventas en los supermercados cayeron 1,5% interanual en junio. Las ventas en los supermercados bajaron durante junio 1,5% en relación a igual mes del año pasado, mientras las operaciones on line marcaron en el mismo período un sustancial incremento del 347%, en medio de las medidas de aislamiento social por el coronavirus, informó hoy el Instituto Nacional de Estadística y Censos (indec).

En la medición mensual, las ventas en los grandes supermercados marcaron en junio una caída de 0,4% respecto a mayo a precios constantes, informó el organismo.

En tanto, los grandes centros de compra, cerrados en su gran mayoría por la medidas de aislamiento sanitario por el coronavirus, volvieron a mostrar una fuerte baja, del 88,6% en el cotejo interanual.

El dato positivo fue que en junio las ventas en los shoppings se triplicaron respecto a mayo pasado, cuando la cuarentena fue total, debido a que en determinados distritos retornó la atención al público, en especial en locales del interior del país.

Por último, el Indec informó que en junio la venta de electrodomésticos creció 46,4% respecto a igual mes de 2019.

La baja del 1,5% interanual en las ventas de los locales físicos de los supermercados quebró una racha de cuatro meses consecutivos de crecimiento.

La actividad turística, que desde el inicio de la pandemia es una de las más restringidas, registró una caída del 56,6% en la llegada de turistas en el primer semestre.

Además, hubo una contracción del 63% en la salidas del país con motivos turísticos.

En el primer semestre del año la llegada de turistas alcanzó las 663 personas provenientes del extranjero, mientras que las partidas de residentes en el país por motivos turísticos fue de 792 pasajeros.

Los datos corresponden a enero y febrero, cuando la actividad tuvo un desempeño normal y parcialmente a marzo, hasta que se declaró la emergencia sanitaria.

En mayo únicamente se había registrado una leve actividad turística en Jujuy, que fue suspendida totalmente en junio por el agravamiento de la situación sanitaria en esa provincia.

El informe del INDEC señaló que «el movimiento emisivo y receptivo de junio y el segundo trimestre de 2020, en términos de viajes con motivos turísticos, se presenta en cero para todos los pasos internacionales».

El Gobierno evalúa volver a permitir la actividad aerocomercial dentro de 60 días y lanzó el Fondo de Auxilio y Capacitación Turística, que cuenta con 2.600 millones de pesos, para asistir a las pymes del sector en el marco de la paralización de la actividad.

En junio el INDEC no relevó como lo había hecho en meses anteriores la actividad de hoteles vinculada con ocupaciones de enfermos de coronavirus.

El organismo comunicó que hasta que la actividad turística «muestre una recuperación suficiente» decidió no difundir las estadísticas sobre ocupación hotelera en los próximos meses.

Un video muestra cómo fue la caída de una de las torres en la meseta de la provincia, producto de un extremo temporal de nieve y bajas temperaturas. El efecto que causó el colapso se denomina «galloping» y los expertos explican de qué se trata.

El temporal de nieve y las bajas temperaturas extremas en la zona de la meseta de Chubut provocó en los últimos días la caída de 55 torres de la línea que une la central de Futaleufú con Puerto Madryn, y Sierra Caracol. Afirman que se trata de un hecho inédito.

A través de un video difundido en las últimas horas, se puede observar el momento exacto en que colapsan las torres de alta tensión como consecuencia de las fuertes nevadas, el hielo y el viento.

Según se pudo conocer, el efecto que causó el colapso de las torres se llama técnicamente «galloping», y los expertos explican que se trata de una vibración de las líneas eléctricas de baja frecuencia y gran amplitud, inducida por la acción de los vientos fuertes que son constantes. El mismo se ve incrementado por la formación de hielo sobre los conductores, produciendo una modificación en el perfil transversal del cable cuya sección original era circular.

Este nuevo perfil se convierte en un perfil irregular y aerodinámicamente inestable, lo que provoca que ante un eventual viento transversal se produzcan oscilaciones de amplitudes considerables y muy perceptibles para el ojo humano. Las oscilaciones tienden a ser en el plano vertical pero no siempre y las amplitudes que alcanzan pueden juntar dos conductores de diferentes fases.

En una publicación de Diario Jornada, se indicó que el fenómeno ocurre cuando las temperaturas invernales son extremas, produce en una primera etapa que dos conductores o más de distintas fases se acerquen demasiado llegando a producir corto circuitos. En el mejor de los casos, tiene como consecuencia una interrupción del suministro por la operación de las protecciones.

Y en casos más extremos, el efecto «galloping» puede llegar a un amplitud tal que los esfuerzos dinámicos en las cadenas de aisladores supere la resistencia mecánica de estos provocando que uno o más aisladores se rompan.

Finalmente, en el peor de los casos, que es lo que ocurrió en Chubut, las vibraciones de baja frecuencia pueden transmitirse a las torres de alta tensión con una amplitud y frecuencia, de tal modo que todo el sistema resuena mecánicamente resultando en la destrucción de una o varias estructuras.

Según la OIT, la caída de los empleos es tan marcada que ni siquiera una recuperación en la segunda mitad de 2020 sería suficiente para volver a los niveles de empleo previos a la crisis.

La pandemia de coronavirus provocó una caída del 14% de las horas de trabajo en el mundo durante el segundo trimestre de 2020, lo que equivale a 400 millones de empleos a tiempo completo (48 horas semanales), casi cien millones más de lo que se había estimado anteriormente.

El dato surge de un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que agregó que la caída es tan marcada, en comparación con el último trimestre de 2019, que ni siquiera una recuperación en la segunda mitad de 2020 -por otra parte «altamente incierta»-, sería suficiente para volver a los niveles de empleo previos a la crisis sanitaria.

Lo más probable, es que las pérdidas de trabajo se ahonden en los próximos meses, dependiendo de la evolución de la pandemia, de las medidas nacionales que tomen los gobiernos y de la cooperación internacional funcione o no, resume el último análisis de la OIT sobre el impacto de la Covid-19 en el mercado laboral global.

Hace poco más de un mes, el organismo técnico de la ONU había estimado que la pérdida de horas de trabajo equivaldría al 10,7% (305 millones de empleos menos), pero la rápida expansión de la crisis dejó rezagado a ese pronóstico, informó la agencia de noticias EFE.

La evaluación de la OIT expone el agravamiento de la situación del empleo en las últimas semanas y por regiones, siendo América el continente más afectado, con una pérdida total de horas de trabajo del 18,3% hasta el momento.

Europa, que fue el mayor foco infeccioso entre marzo y abril, así como los países de Asia Central llegan como el segundo grupo de países más perjudicados, con una reducción el 13,9 % de horas de trabajo, apenas 0,4% más que China y el resto de Asia.

Fuente: Télam

La cuarentena va generando implicancias económicas que se traduce en el cierre de locales comerciales que no pueden sostener los gastos operativos que la actividad genera. Desde marzo a la fecha hubo 70 pedidos de baja de habilitaciones comerciales en el municipio aunque el número podría ser mayor si se computa a los que optaron por cerrar sin avisar al estado.

El dato es preocupante aunque el área de Rentas advierte que el número de pedido de nuevas altas se asemeja a las bajas aunque con una reconversión del sector y con la apertura de los locales barriales.

Bajas

La directora de Rentas, Paola Gómez, confirmó estos datos al comentar “desde que comenzó la pandemia hasta ahora hubo 70 bajas declaradas” dato no menor porque “puede ser que se haya cerrado el comercio y no se haya sido dado de baja formalmente”.

Los rubros donde más se aprecian las bajas son aquellos que requieren o demandan una presencia masiva de gente y que no tiene un horizonte claro sobre cuándo podría reanudarse la actividad.

Gómez detalló que esto se aprecia con claridad en “los salones de fiesta, gimnasios, guarderías, alquileres temporarios y peloteros porque son rubros donde a corto plazo ven que no podrán retomar sus actividades como si ocurre con una tienda”.

Contexto

El número es importante y refleja el contexto que se está afrontando aunque la funcionaria aclaró que “tenemos mucha gente que optó por dar de alta. Podemos decir que los números se equiparan porque se han dado altas de despensas y negocios barriales. En mayo tenemos 29 altas y 30 bajas, es decir que los números están equiparados”.

La funcionaria indicó que el análisis que se puede hacer permite detectar una reconversión del sector comercial porque “se cierra una tienda pero abre una despensa” permitiendo el funcionamiento del sector.

Caída de la recaudación

La contracción económica es evidente y esto repercute en los números de los ingresos por recaudación en las arcas municipales. Paola Gómez, directora de Rentas, explicó que “a nivel general estamos al 50 por ciento de una recaudación” porque “aquel comercio que no cerró ni se dio de baja el movimiento que tiene es 0 y va a pagar un mínimo. Todo esto repercute”.

La funcionaria municipal ahondó en la idea al comentar que ingresos se reciben porque los comerciantes sostienen el pago mínimo de ingresos brutos, gravamen que tiene una estrecha vinculación con los niveles de ventas que se producen durante el mes.

“No está declarando lo que vendió porque tuvo el comercio cerrado” explicó Gómez, evidenciando la realidad que se afronta y el perjuicio que ello acarrea en los niveles recaudatorios para el fisco.

«El consumo viene desacelerando su crecimiento no sólo por el stockeo inicial de las familias tras decretarse el aislamiento, sino también por una restricción del ingreso y pérdida del poder adquisitivo del consumidor», analizaron desde una consultora.

El consumo de productos masivos durante los primeros días de junio ratifica la marcada desaceleración de su crecimiento en relación con las primeras semanas del aislamiento obligatorio por la pandemia de coronavirus, por factores vinculados a un stockeo ya logrado de las familias y a menores ingresos del consumidor, que llevan a una racionalización del gasto.

Así se desprende de un informe elaborado por la consultora Focus Market vía Scanntech -lector de código en 640 puntos de ventas en todo el país -sobre el comportamiento de la microeconomía a 80 días de cuarentena.

Damián Di Pace, director de Focus Market, analizó que «el consumo viene desacelerando su crecimiento no sólo por el stockeo inicial de las familias tras decretarse el aislamiento, sino también por una restricción del ingreso y pérdida del poder adquisitivo del consumidor».

«El efecto por ingreso refleja las dificultades de un sector amplio integrada por autónomos, monotributistas, pequeños minoristas y a la vez el recorte salarial de los empleados bajo dependencia», afirmó a Télam.

Según Di Pace, «otro factor que incide en la caída del consumo es la racionalización del gasto importante, con selectividad en distintas categorías por parte del consumidor».

Finalmente, el especialista resaltó que «por acto de compra cae el ticket promedio, es decir que cada vez que los argentinos van al supermercado se está comprando un poco menos, lo que presenta otra fotografía en el consumo de la racionalización del gasto con una retracción desde el inicio del aislamiento a las semanas posteriores».

En el trabajo se destaca que en la primera semana de junio se mantiene la tendencia de las ultimas tres semanas, persistiendo la cantidad de transacciones semanales promedio entorno a los 800.000 tickets.

También se mantiene estable el valor del ticket y cantidad de unidades, en la ultima semana; con un valor promedio de $474 incluyendo 6,4 unidades; pero comparado contra la semana pico donde comenzó a regir la cuarentena esto implica una retracción del -18% en valor y -23% en unidades.

Alimentos es el rubro cuyo valor de ticket mas se incrementó a partir del aislamiento, capturando un +63% frente a semanas anteriores e incluyendo 3 unidades adicionales.

Desde el inicio del aislamiento  es mayor la caída en las últimas semanas, ya que todos los segmentos desaceleran el valor del ticket desde la primera semana de confinamiento, excepto Bebidas y Cuidado Personal que mantienen estable el valor del ticket llevando menos unidades.

El efecto Covid-19 cambió la relevancia de lo facturado en el canal de consumo masivo, siendo bebidas la más afectada con 3,3% menos de importancia en la variación interanual (recuperando contra abril 20 pero sólo en manos de las alcohólicas) y distribuyéndose esta merma a favor de alimentos (Canasta Básica) y limpieza.

A la vez el informe indica que parecería cambiar el rumbo de las categorías de limpieza en la variación de mayo a abril pasados, ya que comienzan a perder relevancia.

La canasta de mayo cerró con un crecimiento de 2,8% en consumo versus el mismo periodo del año anterior, pero con una marcada desaceleración quedando lejos de las variaciones a doble digito de marzo, mientras que junio no arranca muy bien, y se convierte en la primera semana con datos negativos en consumo.

Las descargas retrocedieron un 15,1 por ciento; mientras que los envíos se contrajeron en similar proporción.

Los números de los primeros meses del año están antecedidos por un signo negativo. La actividad se contrajo tanto en el nivel global de descargas, como en materia de exportaciones, según datos de la Subsecretaría de Pesca de la Nación.

Entre enero y abril de este complejo 2020 se desembarcaron 243.938 toneladas. El volumen refleja una baja del 15,1 por ciento con respecto al mismo cuatrimestre del año pasado. El recorte entre períodos implica 43.257 toneladas menos sobre los muelles.

El menor rendimiento de langostino, merluza de cola, merluza hubbsi y diversas especies que componen el variado costero lo explica. El repunte del calamar al norte del paralelo 44º no alcanzó a cubrir el hueco abierto por esos recursos.

A partir de la imposibilidad de operar sobre el paralelo 41º desde febrero, como ocurrió en 2019, se vio afectada la producción obtenida por los buques tangoneros congeladores; pero también mermaron otros segmentos de flota.
En la comparativa interanual, los costeros, los fresqueros de altura, las embarcaciones de rada/ría y los surimeros registran menor volumen. En tanto, los poteros y los congeladores arrastreros aparecen con algo de margen favorable.

CAÍDA DE EXPORTACIONES

En lo referente a exportaciones, los envíos del primer trimestre cayeron un 14 por ciento en volumen y un 15,3 por ciento en divisas al contabilizarse 124.664 toneladas a cambio de 450,1 millones de dólares.

Con el efecto Covid-19 todavía incipiente en la estadística, se advierten precios promedio con tendencia a la baja en langostino (-8,9 por ciento), merluza hubbsi (-4,7 por ciento), merluza de cola (-11,3 por ciento) y corvina (-11,9 por ciento), entre otras especies. Sin embargo, mejoran calamar (+6,9 por ciento) y abadejo (+15,4 por ciento).

Los principales destinos fueron China, España, Estados Unidos, Italia, Brasil y Corea Republicana en ese orden.

Por efecto del Covid-19, se contrajo un 48,6 por ciento, cuando la caída promedio de todos los sectores fue del 11,5. El dato fue revelado por el Indec. La paralización de la flota desde mediados de marzo y, al mismo tiempo, de buena parte del circuito productivo trajo aparejada una fuerte contracción de la actividad. Así lo reflejan los números oficiales dados a conocer por estos días.

El estimador mensual de actividad económica (EMAE) que elabora el Indec señala que la pesca fue el sector que más cayó durante el tercer mes del año: un 48,6 por ciento interanual. Más atrás, aparecen la construcción (-46,5 por ciento) y hoteles/restaurantes (-30,8 por ciento).

En términos generales, el EMAE registró una variación negativa del 11,5 por ciento respecto al mismo mes de 2019. Los números sirven para dimensionar el impacto que tuvo la aparición en escena del coronavirus, cuyos efectos se prolongarán durante 2020.

Más allá de haber reanudado las operaciones, una de las grandes preocupaciones de las empresas está hoy puesta en el mercado. Retracción de la demanda y caída de precios son dos de las consecuencias más visibles.

«Las restricciones impuestas en el marco de la pandemia por Covid-19 condujeron en todo el mundo a una desaceleración abrupta de la mayoría de las actividades económicas», justifica el Indec.

La economía de la Nación, que se encuentra en recesión desde el 2018, se contraerá un 6,5% en 2020 tras la crisis desatada por la pandemia del coronavirus, según un reporte publicado por el Ministerio de Economía.

La proyección es muy superior a una estimación previa de una caída del Producto Interno Bruto de entre 1 y 1,5%.

En la tabla con los supuestos macroeconómicos en los que se basó el país para realizar una oferta de reestructuración de unos 65.000 millones de dólares de deuda, el Ministerio estimó una recuperación del PIB del 3% en 2021.

Por otro lado, el Gobierno proyectó un déficit fiscal primario del 3,1% este año y del 1% en 2021, tras el aumento del gasto público generado por las medidas impulsadas para enfrentar la pandemia del coronavirus.

La Nación se encuentra en una dura negociación con acreedores por la oferta de reestructuración de su deuda, que cierra el viernes.

La negociación se ha mostrado “difícil”, dijo a Reuters el ministro de Economía, Martín Guzmán, y añadió que no hay planes de extender el plazo del viernes para cerrar un acuerdo.

Mientras en Comodoro Rivadavia se analiza la posibilidad de la apertura de nuevos rubros comerciales, el impacto de la caída en las ventas ya repercutió en el sector inmobiliario. Liliana Maimo, vicepresidente de la Cámara Inmobiliaria de Comodoro Rivadavia trazó un panorama nada alentador para el sector. “Una vez que se destrabe esto no vamos a tener cola queriendo comprar, entendemos que todo el año habrá malas condiciones”, sostuvo.

“Vivimos un escenario complicado porque afecta directamente a los inquilinos que desarrollan su actividad en un local alquilado, afecta a un montón de personas que alquilan su vivienda y no van a cobrar el sueldo, hicimos un relevamiento entre los socios de la Cámara y Abril no fue tan malo como prevemos que será Mayo”, dijo en diálogo con En Línea x 630.

En este sentido, señaló que “la razón de esto es porque en Marzo se trabajó la gente cobró su sueldo, tuvimos un 5 por ciento solamente de morosidad en los alquileres de viviendas y un 50% de morosidad en los locales comerciales, la mayoría advirtiendo que de seguir esto no iban a poder cubrir los alquileres de Mayo, con lo cual tenemos expectativas funestas”.

“Muchos comerciantes que trabajaron 20 días más un resto pudieron cubrir los pagos, pero ahora llevan más de 40 días sin poder abrir cubriendo costos de empleo, impuestos”, indicó.

Para la misma Cámara el escenario es complejo porque la actividad está basada en la elaboración de contratos de alquiler y esos plazos también los corrió la cuarentena. “Nosotros las inmobiliarias por seis meses no tenemos vencimientos de contratos y esos son nuestros honorarios, los otros eran compra y venta de inmuebles que no es momento. Nos emos obligados a pagar un alquiler”.

Negociaciones para que no se abandonen los alquileres

En este sentido, explicó Maimo que el trabajo hoy se centra en impedir que se abandonen los alquileres: “Estamos tratando de que no abandonen los alquileres, conseguimos buena respuesta de parte de los propietarios que prefieren hacer una rebaja una condonación del alquiler que impida que ese inquilino corte la relación locativa. Tratamos entre las tres partes llevar una buena negociación para que no se vean perjudicados ni el propietario ni el inquilino”.

En este marco, recordó que “hay una financiación la tienen por derecho a través de un Secreto que indica que cualquier deuda de estos seis meses se puede financiar desde octubre entre 3 y 6 cuotas, con un interés del Banco Nación, se trata de que no se acumule deuda. No es lo mismo un salón de eventos, o un pelotero que tendrá un proceso de recuperación más lento”.

Al margen de la pandemia, se espera un escenario negro para el sector. “Una vez que se destrabe esto no vamos a tener cola queriendo comprar, entendemos que todo el año habrá malas condiciones”.