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Boris Johnson

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El primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, impuso a su hijo recién nacido el nombre de los dos médicos que lo trataron semanas atrás, cuando estuvo internado en terapia intensiva con coronavirus, informó hoy la madre del niño, Carrie Symonds.

Johnson y Symonds llamaron Wilfred Lawrie Nicholas a su hijo nacido el miércoles, reportaron la cadena británica BBC y la agencia de noticias ANSA.

El tercer nombre, Nicholas, le fue impuesto en homenaje a Nicholas Price y Nicholas Hart, los médicos que trataron a Johnson cuando se enfermó de coronavirus.

“El doctor Nick Price y el doctor Nick Hart son los dos médicos que salvaron la vida de Boris”,

afirmó Symonds, que también se enfermó de coronavirus aunque de modo más leve.

Los otros dos nombres, respectivamente, son los que tenían un abuelo de Johnson y uno de Symonds.

La mujer del premier afirmó en Instagram que el bebé -del que publicó una fotografía- nació en el University College London Hospital, a cuyo personal agradeció, y subrayó que “no podría ser más feliz”.

Johnson -que tiene cuatro hijos con su segunda esposa, Marina Wheeler, de quien se divorció el año pasado, y otro extramatrimonial, se casará con Symonds en “los próximos meses”.

Hace solo dos días, el ministro salud británico Matt Hancock salió a desmentir una publicación del diario «The Telegraph» en la que se afirmaba que el primer ministro, Boris Johnson, volvería este lunes a tomar las riendas del Gobierno tras haberse recuperado de Covid-19. No obstante, un portavoz de Downing Street confirmó hoy que la información era precisa: el «premier» está listo para volver a su puesto, que desde que fuera ingresado el 5 de abril había sido ocupado por el ministro de Exteriores y primer secretario de Estado, Dominic Raab. Según la fuente oficial, Johnson está «ansioso por empezar», aunque ya aprovechó toda esta semana para ponerse al día sobre la situación del país con respecto a la emergencia.

Johnson regresará en un momento convulso, en el que las críticas contra su Ejecutivo van en aumento desde varios frentes y cuando 20.732 personas han fallecido por causa del virus en los hospitales, lo que convierte al Reino Unido en el quinto país en superar la cifras de los 20.000 muertos, tras España, Italia, Francia y Estados Unidos y a sabiendas de que el número real podría ser hasta un 50% mayor si se toman en cuenta los decesos en viviendas particulares y residencias.

Además, las quejas por la lenta respuesta del gobierno al inicio del brote y su supuesto coste en vidas humanas, la falta de test y la escasez de equipo de protección para el personal sanitario del NHS (el sistema nacional de salud) se unen a la exigencia de la oposición y de algunas voces dentro del Partido Conservador de que el Gobierno aclare cuál será la estrategia para que la población salga del confinamiento en el que se encuentra desde el pasado 23 de marzo. Por si este panorama no fuera suficiente, una nueva polémica se encendió tras conocerse, por una revelación de «The Guardian», que el principal asesor de Johnson, considerado no solo su mano derecha sino quien mueve los hilos tras bastidores, participó en algunas reuniones del grupo de expertos científicos para emergencias (SAGE) que asesora al gobierno sobre las medidas necesarias para luchar contra la pandemia.

El Partido Laborista considera que la presencia de Cummings en las reuniones pone en duda la credibilidad de las decisiones tomadas por el gobierno y los liberal demócratas han pedido la apertura de una investigación y han exigido «transparencia», ya que la presencia del político no tiene razón de ser en un grupo independiente de especialistas.

Durante las tres semanas que Johnson ha estado ausente, tras pasar siete días ingresado en un hospital de Londres, tres de ellos en la unidad de cuidados intensivos, muchos han destacado la falta de un liderazgo claro dentro del Ejecutivo, que coincide además con la creciente frustración de la población por las medidas impuestas y sin tener una idea de cómo se van a suavizar ni cuándo; y con desconfianza sobre las decisiones venideras considerando que las metas anunciadas hasta ahora no se han cumplido. Por ejemplo, hace solo un mes el principal asesor científico del Gobierno Patrick Wallace aseguraba que «20.000 muertes sería un “buen resultado” de la gestión de la epidemia», pero el número ya ha sido superado, y también el Gobierno prometió que para finales de abril estaría realizando cien mil test diarios, pero a día de hoy no se ha llegado ni a la mitad.

Fuente: ABC.es

El mandatario había sido ingresado el domingo al hospital St. Thomas, al persistir sus síntomas de Covid-19. Un día después pasó a la unidad de cuidados críticos al agravarse su estado. Downing Street indicó que por la noche del jueves volvió a una habitación común.

El gobierno británico informó este jueves que el primer ministro Boris Johnson, quien registra un caso positivo de Covid-19, la enfermedad que causa el nuevo coronavirus, ha salido de terapia intensiva y vuelto a una habitación común del hospital St. Thomas de Londres, donde permanece internado desde el domingo.

“El primer ministro ha sido trasladado de terapia intensiva a un ala donde continuará siendo monitoreado desde cerca durante la etapa inicial de su recuperación. Está de un excelente humor”, informó Downing Street en un breve comunicado al respecto.

Johnson pasó tres noches en la unidad de críticos, a donde fue trasladado el lunes, un día después de su ingreso con síntomas “persistentes” del nuevo coronavirus.

El primer ministro, que ha recibido tratamiento con oxígeno pero no ha llegado a requerir ventilación mecánica, comenzó ayer a incorporarse en la cama e “interactuar” con su equipo médico, lo que incrementó el optimismo sobre su estado.

Johnson había indicado que había contraído la enfermedad el pasado 27 de marzo. Además, su novia y prometida, Carrie Symonds anunció que también había contraído la enfermedad estando embarazada de 5 meses, por lo que también entró en aislamiento.

Desde que Johnson entró en aislamiento, dejó temporalmente las riendas del Gobierno en manos de su ministro de Exteriores, Dominic Raab.

Boris Johnson y Carrie Symonds (REUTERS/Toby Melville/File Photo)

Él fue quien se encargó en la tarde del jueves de comunicar en una rueda de prensa en Downing Street que en la última jornada han aumentado en 881 los fallecidos por el coronavirus registrados en hospitales del Reino Unido, hasta 7.978.

Proseguir el confinamiento

Si se recupera rápidamente, Johnson podría incluso participar en la próxima decisión crucial que debe tomar el ejecutivo: prolongar el confinamiento.

Muy criticado por haber tomado medidas de distanciamento social más tarde que sus principales vecinos europeos, Johnson cambió el rumbo de una estrategia inicial aparentemente destinada a lograr inmunidad colectiva y el 23 de marzo ordenó al país quedarse en casa.

Una “medida excepcional para circunstancias excepcionales”, dijo en un solemne discurso televisado, prometiendo que sería revisada al cabo de tres semanas. El plazo vence el lunes pero la decisión llegará más tarde: “al final de la próxima semana”, anunció el jueves el ministro de Relaciones Exteriores, Dominic Raab.

El ministro de Exteriores británico, Dominic Raab Pippa Fowles/No 10 Downing Street/Handout via REUTERS

Raab acababa de presidir el comité gubernamental de respuesta a la crisis, conocido como COBRA, que comenzó a analizar los datos disponibles para determinar cuánto más deben durar la medidas.

El confinamiento en el Reino Unido es menos estricto que en otras naciones. Sus habitantes están autorizados a salir para ir a trabajar -en caso de que sea absolutamente necesario-, hacer la compra, ir al médico y hacer ejercicio físico, algo prohibido por ejemplo en España.

El ejercicio físico está teóricamente limitado a una vez por día pero a diferencia de Francia no requiere llevar consigo un justificativo escrito, no hay control efectivo de la policía y los parques están abarrotados de gente haciendo footing.

Con la llegada de las vacaciones de Pascua y el buen tiempo, las autoridades temen que proliferen viajes y picnics y empezaron a multiplicar los mensajes insistiendo en que la gente se “quede en casa”.

Según un comunicado, Johnson ordenó que el secretario de Estado para Relaciones Exteriores, Dominic Raab, lo sustituyera «donde sea necesario».

Boris Johnson, que el pasado 27 de marzo dio positivo por coronavirus, ha sido trasladado a una unidad de cuidados intensivos en el hospital Saint Thomas, en Londres, ha informado este lunes un vocero del primer ministro británico.

Según un comunicado, Johnson ordenó que el secretario de Estado para Relaciones Exteriores, Dominic Raab, lo sustituyera «donde sea necesario».

«En el transcurso de esta tarde, la condición del primer ministro ha empeorado y, por consejo de su equipo médico, ha sido trasladado a la unidad de cuidados intensivos en el hospital», reza el texto.

Se informa que Johnson está consciente y ha sido trasladado a la unidad de cuidados intensivos como «precaución», en caso en que requiera respiración asistida.

Previamente, el vocero del primer ministro británico ha anunciado este lunes que Boris Johnson permanece bajo observación en el hospital Saint Thomas y que tiene «fiebre y tos».

Esta información fue confirmada por el propio primer ministro a través de su cuenta en Twitter. «Anoche, siguiendo el consejo de mi médico, fui al hospital para algunas pruebas de rutina, ya que todavía estoy tengo síntomas de coronavirus. Estoy de buen humor y me mantengo en contacto con mi equipo, mientras trabajamos juntos para combatir este virus y mantener a todos a salvo», escribió Johnson.

Aparte del primer ministro, el covid-19 les ha sido diagnosticado al secretario de Salud, Matt Hancock, y al asesor de Downing Street Dominic Cummings. Ambos se encuentran aislados desde finales de marzo. Carrie Symonds, la pareja de Johnson, que está embarazada, también resultó infectada. Symonds informó de su diagnóstico el 4 de abril.

Carrie Symonds anunció en sus redes sociales que había estado con los síntomas de la enfermedad, aunque ahora se sentía mejor. El primer ministro confirmó que se había contagiado la semana pasada.

Carrie Symonds, pareja del primer ministro británico Boris Johnson, anunció el sábado que dio positivo para coronavirus. El anuncio llega unos días después de que Johnson que tiene coronavirus después de que su prometida Boris Johnson anunciara que también se había contagiado con el COVID-19.

Symonds, de 31 años, publicó un mensaje en Twitter el sábado en el que dice: ‘He pasado la semana pasada en la cama con los síntomas del coronavirus. No he necesitado hacerme la prueba y, después de siete días de descanso, me siento más fuerte y estoy mejorando».

“Estar embarazada y tener Covid-19 es obviamente preocupante. Para otras mujeres embarazadas les digo que lean y sigan la guía más actualizada que yo encontré muy tranquilizadora”, añadió, junto a un link a un artículo del Colegio Real de Obstetricia y Ginecología británicos.

El tuit en el que la novia de Boris Johnson anunció que tiene los síntomas de coronavirus

El prometido de Symonds, Boris Johnson anunció el viernes pasado que comenzaría su aislamiento al testarse tras detectar síntomas de coronavirus. Con todo, el premier británico debía terminar su cuarentena este viernes en Downing Street, pero en un mensaje de video confirmó que sigue teniendo una temperatura alta y, por lo tanto, permanecerá aislado.

«Aunque me siento mejor y he hecho mis siete días de aislamiento, por desgracia, todavía tengo uno de los síntomas, un síntoma menor: todavía tengo temperatura alta (…) Entonces, de acuerdo con el consejo del Gobierno, debo continuar con mi autoaislamiento hasta que desaparezca ese síntoma”, difundió sobre su estado de salud.

El sábado, en otro mensaje, Johnson instó a la gente a cumplir con las regulaciones durante el fin de semana y no dejarse tentar por el pronóstico del buen tiempo. “Creo que mucha gente comenzará a pensar que todo esto se está haciendo muy largo y preferirá salir, especialmente si tienen niños en el hogar, todos pueden estar sintiendo que se sienten un poco locos, y pueden verse tentados de salir, pasar el rato afuera y comenzar a romper las regulaciones. Pero te insto a que no hagas eso. Por favor, sigan las reglas”, expresó.

Además, Carrie Symonds compartió las recomendaciones de expertos para embarazadas con coronavirus

“El país ha hecho un gran esfuerzo, un gran sacrificio para retrasar la propagación del virus. Sigamos con esto ahora”, añadió.

Hace apenas cinco semanas Carrie había anunciado que esperaba un hijo de Johnson para el principio del verano británico, y también había confirmado que contraerían matrimonio.

El 29 de febrero, Symonds había compartido en su cuenta de Instagram una foto íntima de ella y del primer ministro con el mensaje: “Normalmente no publicaría este tipo de cosas aquí, pero quería que mis amigos se enteraran por mí. Muchos de ustedes ya lo saben, pero para quienes aún no, nos comprometimos a fines del año pasado … y tendremos un bebé que llegará a principios del verano”.

La fecha de su boda no se ha anunciado, pero si se concreta será la primera vez en al menos 250 años que un primer ministro en funciones contrae matrimonio estando en funciones.

Boris Johnson y su apreja, Carrie Symonds REUTERS/Henry Nicholls

Se supone que el primer ministro, de 55 años, tiene cinco hijos, aunque nunca confirmó el número exacto después de imponer una prohibición general de hablar sobre su familia. Este será el primer hijo nacido de su pareja de 31 años.

Johnson, quien se ha casado dos veces anteriormente, finalizó su divorcio con Marina Wheeler en febrero pasado. Mientras todavía estaba casado con la abogada Wheeler, comenzó a salir con la asesora de relaciones públicas de los Tory, Carrie Symonds, y se cree que la pareja ha mantenido una relación durante más de un año.

El 16 de marzo, el jefe médico Chris Whitty colocó a las mujeres embarazadas en un grupo vulnerable.

Carrie Symonds (REUTERS/Toby Melville)

Las últimas cifras han demostrado que hay 41.903 casos confirmados de coronavirus en el Reino Unido con una cifra actual de muertes de 4.313, informó Infobae.

El Reino Unido finalmente abandonó esta medianoche (alrededor de las 20 hora argentina) la Unión Europea, tras el acuerdo de Brexit que pone punto final a una relación de casi 47 años.

Así las cosas, el Reino Unido se convierte en el primer país en abandonar el bloque continental, después de poco menos de medio siglo de pertenencia a la Comunidad Económica Europea.

Un reloj proyectado en la residencia oficial del primer ministro británico, Boris Johnson, con su famosa fachada de ladrillo negro en Downing Street, marcó este viernes la cuenta regresiva junto con un espectáculo de luces.

Con el Brexit, Johnson se anota una gran victoria personal, mientras se organizó una gran fiesta para celebrar este «divorcio» de Europa frente al Parlamento de Westminster, el cual durante tres años fue escenario de acalorados debates sobre este asunto crucial en la historia del Reino Unido.

En la referendo de 2016, el 52 por ciento de los británicos votó por abandonar la Unión Europea, aunque ahora que la decisión se materializa, la incertidumbre y la tristeza también se tornan mayores para quienes no están de acuerdo.

Horas antes de que se concrete oficialmente el Brexit, las distintas instituciones de la Unión Europea retiraron las banderas británicas que flameaban en sus respectivas sedes.

El Consejo, el Parlamento y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos llevaron a cabo ceremonias solemnes.

A diferencia del Consejo, donde el mástil donde flameaba la bandera británica quedó vacío, el Parlamento decidió reemplazar la insignia por un bandera europea que ahora ondea junto a las del resto de los 27 países del bloque.

Poco antes, la representación del Reino Unido ante la Unión Europea retiró la bandera europea de su fachada, mientras que la delegación de Escocia en Bruselas la izó en protesta por el Brexit.

A las 23:00 de Londres (la medianoche en Bruselas, sede de la Unión Europea), el Reino Unido quedaba automáticamente fuera del bloque político y económico al que se había incorporado en 1973, tras el acuerdo de separación. De hecho, justo a tiempo se retiró la bandera del Reino Unido como integrante de la UE.

Lo que se abre a partir de esa noche es un período de transición en el que Londres y Bruselas deberán acordar los términos de su relación en el futuro hasta el 31 de diciembre, cuando termine el plazo de las negociaciones.

Finalmente, el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, nombró al diplomático portugués João Vale de Almeida como embajador del bloque ante el Reino Unido a partir de que se concrete el Brexit.

A dos días de las elecciones anticipadas que definirán el destino del Brexit, una conversación filtrada desnudó hoy las fuertes internas en el Laborismo, mientras que el primer ministro conservador y favorito de las encuestas, Boris Johnson, profundizó su principal promesa de campaña: abandonar la Unión Europea (UE).

Johnson visitó la localidad de Staffordshire, en el centro de Gran Bretaña, y al hablar con la prensa prometió que, si consigue una mayoría conservadora propia en la Cámara de los Comunes, abandonará la UE el próximo 31 de enero, como se acordó con el bloque en la última extensión que pidió forzado por la parálisis del parlamento británico.

Si no consigue una mayoría parlamentaria propia en las urnas este jueves, Johnson advirtió a los británicos que salir de la UE seguirá siendo «muy difícil», como demostraron las pujas políticas en el congreso en los últimos tres años y la caída de dos de sus predecesores conservadores, David Cameron y Theresa May.

La última encuesta publicada ayer por el diario The Guardian, pronostica que el Partido Conservador de Johnson obtendría un 42%, mientras que el Laborismo quedaría segundo lejos con 36% y los Liberales Demócratas terceros con 12%.

Otras encuestas recientes dan una ventaja aún mayor al oficialismo y lo ubican por encima del umbral necesario para quedarse con una mayoría propia en la Cámara de los Comunes, lo que lo liberaría de la necesidad de negociar la eventual salida de la UE con sus actuales socios de gobierno, los irlandeses del DUP.

Pese a ser el favorito cómodo en las encuestas, Johnson no cambió su tono bélico hacia su principal rival, el líder del Laborismo, Jeremy Corbyn.

En su conversación con la prensa hoy, el premier calificó al líder opositor como un «simpatizante de (el movimiento islamista palestino) Hamas, de la IRA (la extinta guerrilla independentista norirlandesa) y un tolerante del antisemitismo y pacificador del Kremlin».

Johnson aprovechó un momento de debilidad pública de Corbyn, luego que la prensa difundiera una conversación privada de Jonathan Ashworth, un referente del Laborismo y el secretario de Salud en las sombras, en la que lo calificaba como un potencial peligro para la estructura estatal.

«No sé sobre el tema seguridad. Trabajé en el número 10 (como se conoce a la sede de gobierno) y creo que la máquina (estatal) rápidamente va a moverse para garantizar la seguridad», le dijo Ashworth a un amigo conservador sobre la posibilidad de una victoria de Corbyn y su ascenso al poder.

«Pero no veo que eso pase, ¡no puede pasar!», concluyó el laborista sobre la posibilidad de una victoria electoral de su partido.

La preocupación de Ashworth no cayó como una sorpresa en Londres ya que desde 2015, cuando Corbyn arrasó en las internas laboristas, el establishment y los barones del partido lo critican y socavan su autoridad.

Sin embargo, atento al momento clave de la campaña, Corbyn evitó entrar en una controversia con su secretario de Salud en las sombras y aseguró a la prensa que Ashworth tiene «todo su apoyo».

Corbyn aseguró que el audio le pareció mostraba «un sentido del humor bastante raro».

«Me dijo que todo fue una broma de psicología a la inversa de hinchas de fútbol y que la otra persona estaba diciendo lo opuesto sobre su partido y que todo se fue un poco de las manos», explicó el candidato laborista que le dijo Ashworth.

Lo cierto es que el Laborismo llega apenas unido a las elecciones del jueves, pese a que Corbyn hace meses que exige públicamente unas elecciones generales para disputar el control del gobierno.

Mientras Johnson representa claramente una posición dentro del conservadurismo a favor de un Brexit como sea, con o sin acuerdo con la UE, Corbyn ha tenido una posición menos clara, lo que ha profundizado aún más las criticas internas de su liderazgo y ha dejado al desnudo, una y otra vez, la falta de unidad dentro de su partido, informó Télam.

Los conservadores sacan una diferencia de 14 puntos, en una última encuesta sobre intención de voto con miras a los comicios del 12 de diciembre.

Los conservadores del primer ministro británico, Boris Johnson, ampliaron la ventaja frente a los laboristas, con una diferencia de 14 puntos, en una última encuesta sobre intención de voto con miras a los comicios del 12 de diciembre.

El sondeo, hecho por la firma YouGov para el diario The Times, señala que los tories consiguieron un mayor apoyo después de que el Partido del Brexit de Nigel Farage anunciase el lunes que la formación no presentará candidatos en las circunscripciones correspondientes a los 317 escaños ganados por los conservadores en 2017 para no dividir el voto.

La consulta otorga hoy a los conservadores un 42% de apoyo, frente al 39% que tenían antes del anuncio de Farage, mientras que los laboristas, primeros de la oposición británica, subieron 2 puntos hasta el 28%, en tanto que los proeuropeos del Partido Liberal Demócrata perdieron un punto hasta el 15%.

La firma YouGov, que elaboró el trabajo entre el lunes y martes, con 1.619 adultos, señala que el Partido del Brexit bajó cinco puntos hasta obtener un 4% de respaldo, informó EFE.

El presidente electo, Alberto Fernández, agradeció hoy en Twitter el saludo del primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, luego de la victoria en las elecciones del domingo. En su respuesta, el futuro mandatario convocó a «trabajar juntos», aunque remarcó que esa colaboración será «sin renunciar a nuestro reclamo de soberanía» sobre las Islas Malvinas.

A su vez, apuntó que los pueblos argentino y británico «comparten mucho másde lo que imaginamos».

«Gracias al primer ministro Boris Johnson por el saludo. Sin renunciar a nuestro reclamo de soberanía, debemos trabajar juntos para afianzar los lazos entre el pueblo argentino y el británico, que comparten mucho más de lo que imaginamos», sostuvo Fernández a través de un mensaje en su cuenta de Twitter.

Ayer, el primer ministro británico había felicitado por el mismo medio al candidato del Frente de Todos por «ganar la elección presidencial argentina».

«Esperamos trabajar con su nuevo gobierno para continuar fortaleciendo la relación Reino Unido-Argentina», agregó el primer ministro Johnson en el mensaje que dirigió al presidente electo.

Desde el domingo, Fernández recibió el saludo y la felicitación de las máximas autoridades de los gobiernos de Chile, Paraguay, México, Canadá, Estados Unidos, España, Bolivia y Perú, entre otros, según detalló la agencia Télam.

También recibió el saludo de la presidenta del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, quien le manifestó la voluntad del organismo de «colaborar con su administración para enfrentar los desafíos económicos de Argentina».

«Muchas gracias, Georgieva, por su saludo. Los argentinos también esperamos salir lo antes posible de esta crisis para volver a crecer y que eso nos permita cumplir con nuestros compromisos, además de tener una economía sólida que nos beneficie a todos», expresó Fernández en respuesta al saludo de felicitación de la directora del FMI, informó La Nación.

Boris Johnson ha vuelto a sufrir una humillante derrota. El Parlamento británico ha sacado adelante una enmienda propuesta por un ex dirigente conservador Oliver Letwin que exige aprobar la legislación del Brexit antes de someter a votación el acuerdo de retirada de la UE. La propuesta salió adelante con 322 votos a favor y 306 en contra.

En consecuencia, el Gobierno conservador ha decidido suspender la votación del acuerdo del Brexit y habilita la próxima semana para iniciar los trámites parlamentarios exigidos por la enmienda para fijar una nueva fecha del acuerdo de salida.

Boris Johnson no ha tardado en reaccionar y ha asegurado que no tiene intención de negociar con Bruselas una prórroga del Brexit más allá del 31 de octubre. La Comisión Europea, por su parte, ha señalado que “toma nota” de la votación en el Parlamento británico y advierte de que le corresponde a Londres informar sobre los próximos pasos del Brexit.

El primer ministro británico, Boris Johnson, imploró este sábado a la Cámara de los Comunes que apoye el acuerdo con Bruselas porque ha llegado «finalmente el momento» de culminar la retirada del Reino Unido de la Unión Europea (UE).

En el comienzo de la sesión extraordinaria del Parlamento británico, Johnson afirmó es hora de «unir al país» y de «construir una nueva relación» con el bloque europeo.

Londres y Bruselas llegaron el jueves -día 17- a un pacto sobre la retirada del Reino Unido de la UE después de intensas y maratonianas negociaciones y en vísperas de un Consejo Europeo, que ha respaldado el documento sellado entre las partes.

«Es ahora el momento que esta gran Cámara de los Comunes se una y creo que la gente en casa tiene esperanza y espera (que apoye el acuerdo)», puntualizó el líder conservador.

«La Cámara no necesita que le recuerden que este es el segundo acuerdo [del Brexit] y la cuarta votación, tres años y medio después de que el país votó a favor del divorcio con Europa, agregó.

Además, Johnson consideró que otra prórroga del Brexit -se han solicitado dos en tres años de negociaciones- sería «inútil, costosa y profundamente corrosiva para (contar con) la confianza de la población».

Desde el referéndum de junio de 2016, «las amistades se tensaron, las familias se dividieron y la atención de esta Cámara estuvo consumida por un solo problema, que a veces sintió no poder resolverlo», subrayó el primer ministro británico.

«Pero espero que este sea el momento en el que finalmente podamos resolver [el Brexit], insistió.

En el inicio de la histórica sesión en Westminister, se había aceptado someter a votación la Enmienda Letwin que propone la aprobación previa de una legislación vinculante antes de la salida de Reino Unido de la Unión Europea. La enmienda fue aprobada finalmente por sus señorías. Para Boris Johnson la enmienda representa un mecanismo de dilación pensado para boicotear la votación.

El Partido Laborista que había confirmado su voto a favor permitió que saliera adelante. Si el Gobierno conservador decide suspender la votación sobre el acuerdo del Brexit, se especulaba que se podría volver a fijar la fecha para el próximo martes.

El primer ministro británico firmó el acuerdo con la UE después de superar las diferencias sobre cómo evitar una frontera fija entre las dos Irlandas a fin de no perjudicar el proceso de paz norirlandés.

Johnson, que llegó al poder el pasado julio en sustitución de la también conservadora Theresa May, trabajó ayer y esta mañana para convencer a los diputados a que voten a favor de su acuerdo, pero el «premier» está ante una difícil situación dado que no tiene mayoría parlamentaria y sus socios norirlandeses del Partido Democrático Unionista (DUP) han adelantado que votarán en contra.

El primer ministro necesitará 320 votos para sacar adelante su acuerdo del «brexit» pero apenas cuenta con 288 después de que recientemente expulsara a más de 20 diputados «tories» por ir en contra de una retirada de la UE sin acuerdo.

El anterior pacto negociado por la exprimera ministra Theresa May fue rechazado tres veces por la Cámara de los Comunes y el Reino Unido -que tenía la fecha original de salida de la UE para el pasado 29 de marzo- se vio obligado a solicitar dos prórrogas -hasta abril y después hasta finales de este octubre-.