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El precandidato presidencial deberá presentarse como testigo el 10 de julio. En una entrevista con Nelson Castro en 2015, había calificado al Memorándum como “deplorable”.

El juez federal Claudio Bonadio llamó a prestar declaración testimonial al candidato presidencial Alberto Fernández por sus dichos sobre el Memorándum de Entendimiento que Cristina Kirchner firmó con Irán cuando era presidenta, por el cual está acusada y procesada por el supuesto encubrimiento agravado del atentado a la sede de la AMIA en 1994.

Entrevistado por el periodista Nelson Castro en febrero de 2015 -un mes después de la denuncia e inmediata muerte del fiscal Alberto Nisman- el ex jefe de Gabinete de Néstor y Cristina Kirchner habló de «encubrimiento» en la firma del pacto con Irán, y afirmó que su ahora compañera de fórmula fue la ideóloga.

La causa investiga la supuesta cartelización de la obra pública y el presunto pago de sobornos por parte de empresas que explotaban las rutas con peajes.

«Se trata de una maquinaria de corrupción que, a nivel nacional, se instaló desde el comienzo mismo de la presidencia de Néstor Carlos Kirchner, permaneciendo enquistada en nuestra República Argentina, sin solución de continuidad, durante más de doce años».

La frase, escrita por el juez Claudio Bonadio, surge del nuevo procesamiento que se dictó en la megacausa de los cuadernos y en donde se analizó la responsabilidad de Cristina Kirchner por la cartelización de la obra pública, el sistema que quedó expuesto a través de las confesiones de los arrepentidos que desfilaron los fiscales ante Carlos Stornelli y Carlos Rivolo y el propio juez Bonadio cuando estalló el caso de las anotaciones de Oscar Centeno.

Pero además, en su escrito, Bonadio le envió un mensaje a la ex presidente y sus defensores: «La actividad desarrollada por este Tribunal no se trata de una ‘persecución judicial’, sino de una verdadera investigación judicial», dice la resolución a la que accedió Infobae.

A la hora de evaluar el rol de Cristina Kirchner en este esquema, Bonadio aludió a los dichos del financista Ernesto Clarens, que al declarar bajo la figura del arrepentido explicó «cómo era el mecanismo de recaudación –orquestado por Julio Miguel De Vido–, del cual formaban parte las empresas de la construcción más relevantes de este país, al igual que las máximas autoridades del Poder Ejecutivo Nacional». Así refirió que «las empresas enviaban a sus oficinas a alguna persona encargada de entregar una suma de dinero (correspondiente a un porcentaje de los pagos realizados desde la Dirección Nacional de Vialidad), y luego coordinaba con el ex secretario de Néstor Héctor Daniel Muñoz (fallecido el 25 de mayo de 2016) y/o el ex secretario de Obra Pública José Francisco López  la posterior entrega de ese dinero, que tenía por destinatarios, en última instancia, a Néstor Carlos Kirchner y Cristina Elisabet Fernández»

En su fallo, Bonadio repasó que «mientras permaneció con vida Néstor Carlos Kirchner, Clarens expuso que procedía a entregarle el dinero a Muñoz en el Hotel Panamericano (propiedad de Juan Carlos Relats, y donde aquél tenía una habitación); aunque, si se trataba de sumas importantes (un millón de dólares estadounidenses, por ejemplo), las entregas se hacían directamente en el domicilio del matrimonio presidencial, esto es, en el edificio ubicado en la calle Uruguay 1306, esquina Juncal 1411», aunque –según los cuadernos de Centeno- también podían ser en la quinta de Olivos «a manos del propio Néstor Carlos Kirchner», y en la Casa Rosada.

«Las entregas dinerarias se hacían semanalmente; al inicio en dos ocasiones, y luego, en una oportunidad, siendo que la suma total entregada fue superior a los 30 millones de dólares.  Incluso mencionó información, transmitida por Muñoz, acerca del destino que se le daba a ese dinero, que viajaba en aviones oficiales hacia las ciudades de Río Gallegos y de El Calafate, y era resguardado en una bóveda instalada en el subsuelo de la residencia del matrimonio Kirchner-Fernández, en El Calafate», se añadió.

El juez Bonadio advirtió en su fallo: «Lejos de tratarse de una leyenda urbana, estos datos fueron verificados». Y habló de la causa y los dichos de los pilotos presidenciales que contaban cómo Daniel Muñoz, el millonario ex secretario de Néstor Kirchner, viajaba a Santa Cruz. Y a los dichos de la diputada Mariana Zuvic sobre como «los días jueves o viernes cuando el matrimonio Kirchner volvía de Santa Cruz, Daniel Muñoz coordinaba la recaudación y la llevaba con ellos, en los aviones presidenciales».

Bonadio también refirió que en «el allanamiento del domicilio de Cristina Fernández, ubicado en la intersección de las calles Padre De Agostini y Tehuelches, ciudad de El Calafate, Provincia de Santa Cruz, se encontró en el subsuelo una bóveda, siendo que si bien, su entrada tenía una puerta de madera, el contramarco de la misma era de acero».

A criterio del juez, «también resulta muy gráfico en lo referente a la forma que se utilizó parte del dinero entregado a Héctor Daniel Muñoz en el domicilio de la calle Uruguay 1306 de esta ciudad y en la Quinta Presidencial de Olivos». Y refirió a la causa, también anexa a cuadernos, en donde se corroboró que Muñoz y sus testaferros compraron propiedades en Estados Unidos e hicieron millonarias inversiones en el país para lavar dinero. » Yo entendía que la plata venía de ahí. En realidad no sé si la plata era de Néstor o si la compartían. Es un secreto que se llevaron los dos a la tumba», le dijo Carolina Pochetti, viuda de Muñoz, en su acuerdo de arrepentimiento. El ex ministro santacruceño Juan Manuel Campillo también confió en ese acuerdo que Muñoz en su lecho de muerte le dijo: «Mirá tengo este problema, yo me quedé con todo este dinero a mi nombre, y no se lo quiero dejar a mi mujer, esto es parte de una fortuna que no es mía». El ex contador de los Kirchner, Víctor Alejandro Manzanares, también habló en su confesión de las «llaves de los tesoros, que eran los lugares donde se guardaba dinero».

«Volviendo al esquema de recaudación a través de los empresarios –dijo Bonadio-, Clarens también manifestó que López preparaba el listado de las empresas que recibirían los pagos de la Dirección Nacional de Vialidad, junto con la presidente Cristina Elisabet Fernández, aunque según López, esta última definía quién cobraba y quién no».

 

infobae

Repuesto tras  una cirugía, el magistrado federal tiene a la firma el pedido del fiscal Carlos Stornelli para que la causa de los cuadernos sea elevada a juicio oral.

El titular del juzgado criminal y correccional federal número 11, Claudio Bonadio,abrió los ojos ayer una vez entrada la tarde. Lo habían operado para conocer los motivos de una dolencia que lo aquejaba hace varias semanas. Es un hombre de pocas palabras y pocos lamentos. Los análisis y los resultados de la cirugía habrían determinado que tenía un quiste ubicado detrás de un ojo. Dicho así, suena más severo que cuando los especialistas médicos. Bonadio está lucido y evoluciona bien. Así se lo confirmaron quienes conocen el trabajo del médico que trató al juez, el reconocido Andrés Cervio. Si todo continúa como estiman las fuentes, el investigador del caso “Cuadernos” podría volver a su trabajo en la fecha más o menos prevista: el 16 de mayo.

Una vez recuperado, deberá ocuparse de lo que sería un hito judicial. El fiscal de la causa “Cuadernos”, Carlos Stornelli, trabaja en el pedido de elevación a juicio oral de parte de ese expediente, que también incluiría la pesquisa sobre la adquisición de bienes multimillonarios que realizó el ex secretario privado de los Kirchner, Daniel Muñoz, ya fallecido. Bonadio acompaña esas labores y tiene que firmar el escrito final sobre el tema.

Antes de prepararse para cuidar su salud, Bonadio firmó una ampliación de procesamiento de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner de alto impacto. Lo dio a conocer el 20 de abril pasado.

El juez ratificó, además, ya con aval de la Cámara de Apelaciones, una medida que la clase política evita tratar. Es el desafuero de la legisladora Fernández de Kirchner. Si el Senado lo aprueba, ella deberá quedar detenida con prisión preventiva. Está acusada, con ratificación de la Cámara de, de haber sido la jefa de una asociación ilícita que usó medios del Estado para enriquecerse de modo ilegal. Bonadio agregó en la ampliación del procesamiento de la ex presidenta 5 nuevos delitos vinculados a coimas. El magistrado redactó en ese último escrito que la prisión preventiva sobre Cristina “se hará efectiva cuando el Senado de la Nación apruebe su desafuero, o bien cuando cesen sus fueros”. ¿Por qué la Cámara alta no trata esta cuestión de extrema gravedad institucional?

El 15 de abril pasado, la Cámara Federal de Apelaciones le había ordenado al juez que “proceda a la inmediata elevación a juicio oral de los tramos ya concluidos” de un expediente de corrupción descripto como extraordinario.

El fiscal Stornelli redacta ese pedido para que parte del caso “Cuadernos” sea tratado ya en un tribunal oral. Bonadio lo asiste y es quien tomaría esa decisión final, si se recupera como lo creen sus médicos.

Stornelli le pidió a la Procuración General una colaboradora para que lo ayude en cuestiones puntuales, Fabiana León. Los detalles de esta elevación a juicio no se conocen. ¿Habrá sorpresas?

Todo puede ocurrir en una causa que se movió de un modo vertiginoso, y con parte de pruebas que se manejaron de modo muy reservado por sus investigadores.

Los camaristas Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzihabían aprobado el trabajo de Bonadio y Stornelli al menos en dos ocasiones.

El 20 de diciembre, la Cámara Federal reafirmó lo actuado por el juez y el fiscal por Bonadio y Stornelli, al ratificar los procesamientos que ellos dictaron.

El mismo criterio, aunque con matices normales en estos casos, tomaron en otra resolución en la que trataron varias nulidades planteadas por las defensas de algunos de los procesados y detenidos en la causa. Ese escrito se difundió el 15 de abril.

Leer a los camaristas da un panorama sobre lo rotundo de las pruebas y testimonios recolectados en la instrucción de la causa “Cuadernos”.

Parte de la documentación conseguida por los investigadores, entre los que también se encuentra el fiscal Carlos Rivolo, le da mucho al expediente. Algunos las pruebas reunidas durante más de un año de pesquisa, no son conocidas por la opinión pública, ni siquiera por el sector que se informa sobre esta trama a través de los medios.

Hay entrecruzamientos de llamados, mensajes de texto enviados y recibidos por los protagonistas del caso donde se revelan el cobro y el pago de coimas y el “arreglo” de contratos de obra pública, intervenciones telefónicas, además de los más de tres decenas de arrepentidos que declaraciones que aportaron su conocimiento sobre el sistema de recaudación ilegal que se montó en las presidencias de Néstor y Cristina Kirchner.

El 20 de diciembre pasado, los jueces de Cámara describieron al caso “Cuadernos” de este modo: “No se trató de una simple organización criminal ubicada en estratos medios del escalafón administrativo. Su estructura piramidal con eje en los máximos representantes del Poder Ejecutivo del Estado Nacional le dio características extraordinarias”.

Mientras todo esto ocurre, presos K y asesores de la ex presidenta apuestan a que la causa “D’Alessio”, que tramita el juez de Dolores, Alejo Ramos Padilla, salpique al fiscal Stornelli y por ende a “Cuadernos”.

Según fuentes de la Justicia consultadas por Clarín, eso no ocurría si la Cámara Federal de Mar del Plata decida que ese expediente sea investigado en otro fuero.

El magistrado Ramos Padilla aceptó como querellante en el caso a varios de los principales acusados en otros expedientes por cometer delitos usando dinero estatal en beneficio propio.

La Procuración de la Nación, al mando de Eduardo Casal, no sin sorpresa para los conocedores de los manejos de los tribunales, le entregó a Ramos Padilla un descargo en teoría reservado, que le había presentado antes Stornelli. En ese texto, Stornelli asegura que apeló la declaración de rebeldía en su contra dictada por el juez Ramos Padilla, y enumera pruebas que sostienen su hipótesis.

Respecto a la causa “Cuadernos”, y a los intentos de los K, en tribunales y en los medios, para intentar quitarle validez a la investigación, vale con leer a la Cámara Federal. Un argumento que incluso repite la autora del libro “Sinceramente”, Cristina Fernández, es que es un caso basado en “fotocopias” de las anotaciones del ex remisero de algunos de sus funcionarios, Oscar Centeno. Dijeron los camaristas sobre esas palabras que son “un curioso intento de desprestigio, cuando tal apelativo no deja de reconocer correspondencia con un original del cual es derivación”.

¿Por qué se resolvería también elevar a juicio oral una parte de la investigación que demostraría el manejo multimillonario de dinero de sobornos que controló el ex secretario privado de los Kirchner, Muñoz?

La Cámara fue la que remarcó que la plata el camino de los sobornos “recorrería un circuito que lo llevaría finalmente a las manos de Daniel Muñoz”. De esas manos habrían ido “a los ex mandatarios. En definitiva, es en Néstor Kirchner y Cristina Fernández donde el círculo termina por cerrarse”. La Cámara Federal describe al circuito ilegal de recaudación K acotándolo al menos a tres círculos de distribución del dinero.

En el libro “La Divina Comedia”, de Dante Alighieri, el protagonista viaja a “la ultratumba”.

El camino al Infierno está representando también por distintos círculos. El primero es “El Limbo”. En el segundo sufren el infierno quienes cometieron el pecado de la lujuria. En el tercero, los que cayeron bajo la tentación de la gula. Son mujeres y hombres que se arrastran en un barro eterno. Y que son atormentados por un siniestro perro.

 

Es 11° procesamiento de la ex Presidente, que además fue embargada en 500 mil pesos.

La ex presidente Cristina Kirchner y el secretario privado de la Presidencia durante su gestión Oscar Parrilli quedaron hoy procesados por peculado a raíz de los viajes oficiales que llevaban diarios a Santa Cruz.

El procesamiento fue firmado hoy por el juez Claudio Bonadío que además dispuso un embargo de 500 mil pesos a cada uno. En este caso, Parrilli fue considerado autor del delito y la ex presidente, partícipe necesaria. El artículo 261 del Código Penal impone una pena de dos a diez años de prisión al funcionario público que sustrajere caudales o efectos cuya administración, percepción o custodia le haya sido confiada por razón de su cargo.

«Los hechos investigados fueron producto del antojo de un funcionario y la condescendencia de otro, y comenzaron a gestarse a partir de la tardanza de un vuelo comercial en el cual se enviaban hasta entonces, lo que perduró con regularidad nada menos que por un período de 12 años. No cabe duda de que, cuanto menos en el caso del traslado de los diarios, Parrilli no solo estaba al tanto de los envíos sino que era quien los ordenaba», dijo el juez Bonadio.

«Basta para confirmarlo, con repasar las declaraciones de los testigos que dan cuenta de las jerarquías y los modos en el que se tomaban e instruían las órdenes desde la Secretaría General de la Presidencia, lo cual, por otra parte, va en consonancia con las funciones que el imputado tenía asignadas de acuerdo al Decreto 684/04. Siendo así, resulta evidente que el empleo de un servicio costeado por la Administración Pública para un uso distinto del previsto, constituye la violación a los deberes que describe el art. 261 del Código Penal, por cuanto poco importa el rango que en el Estado detentaba el tercero beneficiado –alguno de los ex presidentes -, cobrando especial trascendencia el hecho de que el destino de los fondos públicos dirigidos al buen desempeño de la función, no pueden ser desviados para el cumplimiento de los caprichos de ningún funcionario», afirmò el juez en su resolución.

La causa se inició a raíz un desprendimiento de el caso de los Cuadernos de las coimas cuando declararon pilotos de los aviones oficiales contando cómo eran esos traslados llevando especialmente diarios desde Buenos Aires hacia Santa Cruz.

Uno de los pilotos, Luis Bustos, relató: «Teníamos un vuelo que le decíamos ‘el diariero’ porque volábamos los fines de semana –sábado, domingos y feriados– y en general sólo trasladábamos los diarios despegando generalmente a las 6 de la mañana desde Aeroparque».

Según precisó, «los vuelos se realizaban solo cuando la familia presidencial se encontraba en el sur y podían ser a El Calafate o Río Gallegos. Las personas que viajaban en el avión a El Calafate o Río Gallegos iban con sus valijas o bolsos con ellos, no las despachaban».

En su indagatoria, la ex presidente descalificó las acusaciones. «Esta versión no es novedosa, ya que desde hace años, siempre los mismos denunciantes y siempre los mismos medios de comunicación, vienen repitiendo la misma versión que, incluso para algunos, adquirió el carácter de leyenda. Al igual que el caso anterior, Bonadío interviene ilegítimamente en esta investigación, iniciada en base a supuestas pruebas recabadas en la ‘causa de las fotocopias'».

«Con relación a esta acusación debo enfatizar que jamás, ni Néstor Kirchner ni la suscripta, utilizamos los bienes del Estado en nuestro propio provecho o fuera de lo que importaba el cumplimiento de funciones oficiales. Quien afirme lo contrario indudablemente miente, y cuando las actuaciones lleguen a una instancia oral y pública, espero que ante Tribunales imparciales, ello quedará debidamente desvirtuado», afirmó.

El juez federal Claudio Bonadio ayer procesó al ex intendente de Esquel, Rafael Williams, por presunta malversación de fondos públicos destinados al programa de Residuos Sólidos Urbanos, durante la gestión entre 2013 y 2015.

Williams integra una extensa nómina de procesados con otros 91 intendentes de todo el país, que percibieron fondos de Nación durante el kirchnerismo.

El juez Bonadio investiga la ruta de más de 600 millones de pesos de las arcas del Tesoro que estaban asignados, a través de la Jefatura de Gabinete, al financiamiento del programa de Residuos Sólidos Urbanos, que comprendía a más de 190 municipios.

Entre junio y diciembre del 2019, cerca de un centenar de intendentes, ex intendentes y funcionarios municipales desfilaron por el juzgado para prestar declaración sobre el tratamiento de dichos fondos debido a las sospechas de defraudación.

En la misma causa ya estaban procesados los ex jefes de Gabinete Aníbal Fernández, Jorge Capitanich y Juan Abal Medina; al igual que los ex secretarios de Medio Ambiente Sergio Lorusso, Omar Judis y Juan José Mussi; y el ex jefe de asesores de la Jefatura de Gabinete Andrés Meiszner.

Paralelamente, Bonadio ya dictó los sobreseimientos de los ex intendentes Omar Goye (Bariloche), Nancy Sand Giorasi (Bella Vista) y Carlos Espínola (Corrientes), en tanto que Ricardo Moccero (Coronel Suárez) recibió la falta de mérito.

Los intendentes procesados en su mayoría son de Chaco, y también le siguen de las provincias de Buenos Aires, Santa Cruz, La Pampa, Río Negro, Santiago del Estero, Córdoba, Tucumán, Entre Ríos, Santa Fe y Misiones.

El Chubut

Se trata de una causa que investiga una malversación de las arcas del Tesoro entre 2013 y 2015 para que distintas municipalidades de todo el país llevaran adelante tratamientos de residuos. Tres ex jefes de Gabinete kirchneristas ya estaban procesados.

Casi un centenar de intendentes de todo el país quedaron procesados hoy en una causa que investiga una malversación de las arcas del Tesoro entre 2013 y 2015 para que distintas municipalidades llevaran adelante tratamientos de residuos sólidos urbanos, es decir, la basura que se genera en cada casa.

En la causa ya estaban procesados los ex jefes de Gabinete Aníbal Fernández, Jorge Capitanich y Juan Abal Medina, así como otros tres ex secretarios de Ambiente durante el kirchnerismo.

Ahora, el juez Claudio Bonadio resolvió procesar a 92 intendentes de distintas comunas. Entre ellos están Francisco «Barba» Gutiérrez y Francisco «Paco» Durañona.

El magistrado federal también dictó el sobreseimiento de otros tres y la falta de mérito de uno. Los procesados fueron embargados por 3 millones de pesos.

«Cada intendente con su accionar contribuyó activamente en la concreción de un perjuicio a las arcas del Estado, aproximadamente de una suma aproximada de $604.529.670,00. Maniobra que habrían llevado a cabo junto a las autoridades nacionales anteriormente procesadas por este Tribunal, y cuyas conductas fueron valoradas ­respecto de la mayoría­ de igual manera por la Alzada», sostuvo la resolución a la que accedió Infobae.

El gobierno de Cristina Kirchner implementó programas de tratamiento de basura, vía Jefatura de Gabinete. Los principales beneficiados de esos programas fueron Chaco y Río Gallegos, pero la mayoría de las obras nunca se hicieron. El fiscal Carlos Rívolo avanzó en esta investigación, que se abrió en 2016, en donde se puso bajo la lupa el destino de 604.529.670 pesos, afectados a los llamados Programas Municipales de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (PMGIRSU).

Se cree que, en realidad, esos recursos se aprovecharon para «disimular lo que constituía, en verdad, el reparto discrecional de fondos públicos a municipios privilegiados por las autoridades a cargo del desarrollo de las políticas ambientales estatales», según escribió la Cámara Federal en noviembre pasado.

En diciembre de 2017, Bonadio había firmado los procesamientos de Fernández y Capitanich, y le dictó la falta de mérito a Abal Medina. Pero Rivolo apeló y la Cámara le dio la razón. También quedaron procesados ex secretarios de Medio Ambiente como Sergio Lorusso, Omar Judis y Juan José Mussi; y Andrés Meiszner, ex jefe de asesores de la Jefatura de Gabinete.

La maniobra

Paralelamente, Bonadio citó a indagataria a un centenar de intendentes que habían aplicado esos programas. Es que los fondos eran girados directamente desde las arcas del tesoro nacional al municipio que llevara adelante tales medidas a favor del Medio Ambiente, a partir de un convenio y luego de que la administración local presentara un proyecto ajustado a cada programa. Luego, el jefe de Gabinete de Ministros de la Nación aprobaba el informe y luego se realizaba la transferencia de fondos.

La auditoría que dio origen a la causa del Ministerio de Medio Ambiente demostró que no existió «un mapa crítico que permitiera disponer de información fundada sobre las municipalidades más vulnerables o con mayores problemas en la gestión de residuos». Y que tanto la ciudad de Buenos Aires como municipios de Catamarca, Jujuy, Formosa, Mendoza, San Juan y Tierra del Fuego pidieron fondos pero no le enviaron nada. «En cambio, solo cuatro jurisdicciones, Buenos Aires, Chaco, Santa Cruz y La Rioja, obtuvieron el 79% de los fondos, circunstancia que se agravó porque tres de ellas generaban un pequeño porcentaje de residuos a nivel nacional».

Los nombres

Esta es la lista de los intendentes que quedaron procesados: Claudia Panzardi, Mateo Daniel Capitanich, Gustavo Karasiuk, Ángel Ernesto González, Francisco Winnik, Alfredo Pastor, Gustavo Steven, Carlos Andion, Hugo Sager, Walter Corra, Alicia Leiva, Eladio Aguirre, Elba Lescano, Jorge Batalla, Aldo Leiva, María Susana Simonofsky, Gerado Cipolini, Jorge Rodríguez, Oscar Nievas, José Carbajal, Carlos Palacios, Pedro Bodnarczuk, Lorenzo Heffner, Héctor Vega, Carlos Ibáñez, Pedro Maidana, Antonio José Rodas, Estela Mitore, Diógenes Requena, Rosario Belkys Avalos, Alfredo Zamora, Raúl Cantín, José Córdoba, Teodoro Camino, José Bodlovic, Horacio Mazu, Rafel Williams, Pablo Salazar, Gustavo Racca, Roberto Dehesa, Monica Stumpo, José Freyre, Héctor Godoy, José López, Juan Carlos Bacalini, Gullermo Cornaglia, Fernando Almada, Cesar Dip, Juan Orellana, Julio Castro, Rodolfo Cappellini, Luis Erro, Juan Carlos Kloss, Rubén Vázquez, José Luis Dume, Luis Stanicia, Alberto Escudero, Juan Manuel Pereyra, Eduardo Galantini, Ernesto Domínguez, Hermes Bordon y Federico Neis.

El juez incluyó también a Juan Ramón Barrionuevo, José Inza, Pablo Zurro, Alberto Conocchiari, María Gianini de Lafleur, Ricardo Casi, Walter Torchio, Gastón Arias, Néstor Álvarez, Diana Arguello, Héctor Olivera, Oscar Ostoich, Jorge Eijo, Martín Caso, Gustavo Walker, Gustavo Trankels, Marcos Luis Fernández, Francisco Iribarren, Enrique Tkacik, Marta Médici, Curetti Ricardo y Alfredo Fisher.

Por último, la nómina de procesados agregó a José Medina, Marcelo Skansi, Carlos Racciatti, Juan Carlos Bartoletti, Gusatavo Cocconi, Francisco Echarren, Francisco Durañona y Vedia y Francisco Gutiérrez.

Los sobreseimientos fueron para Omar Goye, Nancy Sand Giorasi y Carlos Espinola, mientras que recibió la falta de mérito Ricardo Moccero.

 

INFOBAE

Es por razones de salud del empresario, según la revisación que le realizaron peritos judiciales. No tuvo la misma actitud hacia Timerman en la causa memorandum.

El juez Claudio Bonadio, responsable de la causa derivada de las fotocopias de los cuadernos de Oscar Centeno, que busca llevarse puesta la cartelización de la obra pública y que persigue a exfuncionarios kirchneristas pero que ya se ramificó hasta la familia Macri, decidió suspender la citación a declaración indagatoria que había resuelto para el padre del presidente de la nación, Franco Macri.

El magistrado basó su decisión en el informe del Cuerpo Médico Forense, que señaló que Franco Macri no está en condiciones de ejercer su derecho de defensa ni declarar en indagatoria, según publicó el portal Infobae.

Los facultativos deben revisar cada tres meses al magnate, de 88 años, para comprobar su estado de salud y comunicar su estado al juez del caso.

Cabe recordar que el magistrado, que ahora muestra algún grado de sensibilidad con el padre presidencial, no tuvo la misma actitud con el fallecido excanciller, Héctor Timerman cuando este padecía un cáncer que finalmente terminó con su vida.

La causa en la que está involucrado el patriarca de la familia Macri está relacionada con el pago de coimas por parte de empresas que explotaban corredores viales por peaje durante el gobierno de Néstor Kirchner.

Claudio Uberti, quien estuvo a cargo del Órgano de Control de Concesiones Viales, declaró ante Bonadio que los empresarios de pagaban una coima mensual. Algunos de ellos ya admitieron los pagos irregulares.

Entre los citados estaban Franco y Gianfranco Macri, padre y hermano del jefe del Estado. Gianfranco declaró el 13 de diciembre último y negó estar involucrado en las coimas.

Infobae

Graciana Peñafort, abogada del fallecido Héctor Timerman, sostuvo hoy que la indagatoria de su defendido en el juzgado de Claudio Bonadio en la causa por el Memorándum con Irán «fue lo más parecido a una sesión de tortura» por el grave estado de salud del exfuncionario.

«Cuando Héctor supo del avance de la enfermedad me pidió que le pidiese a Bonadio poder declarar antes. Cosa que hice, porque sus médicos me habían explicado que el dolor extremo del cuadro que presentaba obligaría a propocionarle medicación que le dificultaría declarar. Y a diferencia de lo que Bonadio hizo con Franco Macri, enviándole los médicos a la casa, con Héctor no», señaló Peñafort.

A través de una red social, la letrada recordó: «Héctor, que ya caminaba con dolor y dificultad, tuvo que ir a tribunales a certificar lo enfermo que estaba».

«Fue un calvario. Y además un calvario inútil, porque pese a constatar la enfermedad, Bonadio no adelantó la declaración».

Según dijo, el juez «llamó a indagatoria siguiendo el cronograma electoral».

«Y fuimos, previo un complejo proceso de retirarle parte de la medicación para que pudiera declarar. La indagatoria fue lo más parecido a una sesión de tortura. Héctor estaba extremadamente dolorido y respiraba con dificultad», señaló.

Y relató: «Cuando vino Bonadio a saludar y vio el cuadro de situación desolador, me escribió una nota diciendo Dra. cuando usted indique suspendemos esto . Héctor quiso seguir declarando y solo interrumpí esa declaración cuando sus labios se pusieron azules por falta de aire».

«De esa indagatoria salimos y nos fuimos a una clínica porque Héctor se desmayó en el auto. Tuvo una crisis cardíaca fruto del dolor y la falta de oxígeno. Cuando volvió en sí me decía: me mataron Graciana, y yo no quiero morirme así, no dejes que manchen mi nombre, por favor «.

Peñafort dijo que «luego vino el infame procesamiento y la prisión domiciliaria».

«Y yo recorrí (Comodoro) Py explicando que Timerman necesitaba poder viajar para hacer su tratamiento. Y también se lo explicamos a la Cámara de apelaciones», subrayó.

«Al final de esa apelación yo le dije al Dr. (Martín) Irurzun, a estas alturas la política no me importa, pero por favor levanten la prisión, porque necesita salir para tratarse, se va a morir sino puede tratarse «.

«Revocaron el cargo de traición a la patria, pero confirmaron la prisión preventiva. Por el delito de encubrimiento, delito porque nadie en este país va preso durante el proceso. Nadie salvo Hector Timerman. Y como era lógica consecuencia, Estados Unidos le revocó la visa y no pudo viajar», señaló.

También relató que «más allá de la buena voluntad de Cancillería, la visa especial no se logró gracias a las gestiones del gobierno argentino: se logró gracias a la presión de los democratas norteamericanos, entre ellos Patrick Leahy, quien instó al Congreso de Estados Unidos a dar la visa».

«Tuve oportunidad de ser testigo de como buena parte del peronismo desfiló por su casa para abrazarlo y respaldarlo, al menos mientras pudo recibir gente», señaló Peñafort, quien indicó que Cristina Kirchner «siempre estuvo atenta a como estaba su salud y su ánimo».

«Era a mi a quien Cristina Kirchner llamaba para preguntar y para trasmitir mensajes de afecto. Que yo siempre retransmití y Héctor siempre sonreía. Porque Timerman en un momento ya no pudo hablar por telefono y luego, ya no pudo hablar. Mucho menos recibir visitas», dijo.

Jornada

El departamento de la senadora y expresidenta Cristina Kirchner fue escenario anoche de un nuevo procedimiento policial en el que se secuestraron 33 cuadros y obras de arte. Se trata de una medida que había quedado postergada desde agosto pasado, cuando se concretaron los procedimientos judiciales sobre la propiedad de CFK en el marco de la causa que investiga las supuestas coimas narradas en fotocopias de cuadernos que nunca fueron hallados por la Justicia.

El procedimiento tuvo lugar en el departamento de Juncal y Uruguay, en el barrio porteño de Recoleta, y el valor estimado de las obras secuestradas oscila los 4 millones de dólares. Se llevaron pinturas, jarrones y esculturas que quedarán en el juzgado de Claudio Bonadio, quien dictó la medida.

El allanamiento tuvo lugar entre las 20:20 y 22:20 de ayer y estuvieron a cargo brigadas de la Policía Federal. Fue similar al efectuado hace cuatro meses en el mismo lugar y en la casa que la exmandataria posee en la capital santacruceña de Río Gallegos. La diferencia es que en esta ocasión el secretario de CFK fue el que se encargó de entregar el material a los efectivos de la PFA.

El procedimiento en Recoleta de hace unos meses superó las 12 horas, mientras que el operativo en Santa Cruz duró 72 horas. Días después, el abogado defensor de Cristina, Carlos Beraldi, difundió un comunicado en el que ella hizo un extenso descargo sobre los allanamientos realizados en los domicilios.

Y el mismo Beraldi señaló entonces: «Por disposición del juez Bonadio me fue obligado a retirarme del domicilio y así evitar que yo, como abogado defensor, controle el procedimiento».

 

Pagina 12

La expresidenta Cristina Kirchner apeló su procesamiento como jefa de una asociación ilícita ante el juez federal Claudio Bonadio en el marco de la causa de los cuadernos del chofer y señaló que al pedir su desafuero el magistrado «agrede» a la democracia.

En un escrito presentado por el abogado Carlos Beraldi se indicó que el pedido de desafuero es una «agresión judicial al sistema democrático argentino». Señaló además que la lectura del procesamiento, de más de 500 páginas es «agotadora» e «inútil» y sostuvo que el juez en su acusación es impreciso y que viola garantías constitucionales.

Según publicó el diario La Nación, la defensa de la exmandataria afirmó que el propio Bonadio escribió que «no se han constatado entregas de sumas ilegítimas a manos de la propia Fernández», en alusión a Cristina Kirchner.

Y aseguró que, con esa frase, el magistrado reconoció que no hay elementos de prueba contra la exmandataria.

Señaló que en los cuadernos del chofer Oscar Centeno no aparece la expresidenta, sólo sus domicilios de la calle Uruguay y la quinta de Olivos, pero dijo que en esos registros hay anotaciones que se comprobaron que son falsas: apuntó a fechas, y montos de dinero, según lo que dijeron los arrepentidos, a quienes el juez le dio visos de certeza.

El defensor de Cristina Kirchner señaló que los cuadernos son fotocopias escritas por un chofer «que había sido declarado insano por la Justicia» en otra causa. Ademas, Beraldi afirmó que muchos de los empresarios mintieron. Destacó que el empresario Ángelo Calcaterra, primo de Mauricio Macri, «insólitamente se presenta como un financista de las campañas del Frente para la Victoria».

 

 

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